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A comienzos de agosto, el rey emérito de España Juan Carlos I huyó del país debido a sospechas de delitos financieros, pero el afecto de los españoles por el monarca decayó a niveles de 2012, tras conocerse que había estado cazando elefantes. Junto al rey estaba su antigua amante, Corina zu Sayn-Wittgenstein en el safari. Ahora ella habla para la BBC acerca de un regalo multimillonario que le hizo el rey Juan Carlos, así como del acoso que sufre por parte de los servicios secretos españoles, y sobre el elefante – pese a que Corina no quiere realmente hablar del elefante que mató el rey el 11 de abril de 2012 (la noticia se hizo pública al día siguiente, coincidiendo con el aniversario de la proclamación de la 2ª República española. Los medios de entonces dijeron que el animal contaba con 50 años de edad y pesaba cinco toneladas, con colmillos que medían más de un metro de longitud.

 

 Fuente: BBC News. Linda Pressly. 20 de agosto de 2020. Traducción: Magazín Latino

 

No es que Corina fuera capaz de confirmar estos datos sobre el elefante cuando fuera interrogada sobre el incidente. “No tengo ni idea”, dice esta consultora financiera danesa que se crió en Alemania. Efectivamente, ella estaba en el safari con el rey, pero asegura que se encontraba a cierta distancia cuando se efectuó el letal disparo.

 

“Lo vi más tarde porque [cuando se caza un animal] todo el mundo va a verlo”, dice. “Pero me aparté a los dos minutos. Yo soy cazadora, pero nunca he matado a un elefante en mi vida y nunca lo haría. Para mí, aquella experiencia de caza fue traumática en ese sentido”.

 

Aquel safari en Botsuana fue un regalo del rey emérito al hijo de Corina por su décimo cumpleaños. Juan Carlos estrechó su relación con el hijo de Corina durante la relación romántica que mantuvieron entre 2004 y 2009 – una relación de la que los españoles no tenían noticia entonces. Juan Carlos lleva casado con la reina Sofía desde 1962.

 

“No estaba muy entusiasmada con ese viaje”, comenta Corina. “Sentía que el rey Juan Carlos estaba tratando de reconquistarme, y no quería darle una falsa impresión. Podría decirse que tuve una premonición con ese viaje”.

 

Y con razón, como se vería más adelante. Antes del amanecer del día 13 de abril de 2012, el rey sufrió una caída en su lujosa carpa y se fracturó la cadera.

 

A su regreso a Madrid, los medios se lanzaron sobre la historia del safari como un voraz león sobre una gacela. Aquella revelación de la cacería del elefante salió poco antes de que comenzase la investigación por corrupción del yerno del rey, Iñaki Urdangarín (actualmente en prisión).

 

Todo esto ocurrió en un momento especialmente difícil en España, cuando la tasa de desempleo rondaba el 23% de la población activa. Tras someterse a la operación de cadera, el rey Juan Carlos hizo su primera aparición pública ayudándose de un bastón. Cuando le preguntaron por su estado, el rey respondió: “Lo siento mucho. Me he equivocado. No volverá a pasar”.

 

El rey había sido intocable [hasta entonces] debido a la sangrienta y tortuosa historia de España. Como Jefe de Estado a la muerte del dictador fascista Francisco Franco en 1975, el rey observó la transición española de la dictadura a la democracia y ayudó a que fracasara un intento de golpe de Estado en 1981. Pero ahora el daño a la imagen del monarca es inmenso.

 

“La crisis estalló porque aquel viaje a Botsuana puso las cartas sobre la mesa”, dice José Antonio Zarzalejos, antiguo editor del periódico conservador-monárquico ABC.

 

“En primer lugar, [se descubrió que] el rey era abiertamente infiel a la reina Sofía. En segundo lugar, en mitad de una crisis económica, el rey Juan Carlos se fue de viaje a un país con en el que España no tiene representación diplomática. Por lo tanto, el rey, como Jefe de Estado, se hallaba fuera del radar del gobierno de España. Y, en tercer lugar, aquél fue un viaje muy caro - nunca supimos quién lo costeó -. Todo ello generó una imagen lamentable del rey.

 

Lea el artículo completo en inglés en el siguiente enlace:

 https://www.bbc.com/news/stories-53749630

 

 

La Pandemia de Covid-19 ha dejado ya su huella en las cifras de población de Suecia. Hasta ahora, se ha registrado el crecimiento más bajo de los últimos 15 años.

Además, muchos han elegido dejar las grandes ciudades.

 

 Fuente: TT / Omni. 19-08-2020. Traducción: Magazín Latino

 

El número de personas registradas en Suecia es hoy algo más de 10,3 millones. Al comienzo del presente año, la población del país había aumentado en 24.801 personas, mientras que el año pasado la cifra alcanzaba las 51.004 personas, según datos de la Oficina Central de Estadística (SCB).

 

- Es el aumento más bajo en los primeros seis meses del año desde 2005, dice Tomas Johansson, estadístico de población de SCB.

 

El crecimiento de la población solía ser mayor en las tres ciudades más grandes: Estocolmo, Gotemburgo y Malmö. Pero a diferencia de años anteriores, ahora hay más personas que dejan Estocolmo y Gotemburgo que las que se mudan a estas ciudades.

 

”Las grandes ciudades no son un imán”

 

La migración neta de Estocolmo fue de menos de 1.703 personas; en Gotemburgo fue de menos de 109 personas. Malmö, por otro lado, tuvo una migración neta positiva de 502 personas.

 

- Las grandes ciudades ya no son un imán, al revés de lo que solían ser. Es bastante infrecuente que Estocolmo no atraiga a la mayoría. Resulta extraño ver un retroceso a lo largo de un trimestre entero, dice Tomas Johansson.

 

Él opina que la inmigración tuvo un gran impacto en la llegada de nuevas personas a Estocolmo. La inmigración a Suecia aumentó durante el primer semestre en 36.058 personas, siendo éste el número más bajo desde 2005.

 

- Se trata, más bien, de inmigración de otros países. En muchos sitios han estado las fronteras cerradas y podemos ver un claro cambio con un fuerte retroceso de la inmigración durante este semestre, argumenta Tomas Johansson.

 

Un exceso de nacimientos reducido a la mitad

 

Además, durante los seis primeros meses del año, han muerto más personas que años anteriores. En la primera mitad del año murieron 51.405 personas en Suecia. Este es el número más alto de muertes en los primeros seis meses del año desde 1869, cuando murieron 55.431 personas.

 

También hay 4.633 muertes más que en la media entre los años 2015 y 2019. Los niveles superiores a la media durante esos años se clasifican como exceso de mortalidad, y a lo largo de la primera mitad de 2020, este exceso alcanzó el diez por ciento.

 

Esta mayor cifra de muertes, en combinación con un número inferior de nacimientos en el primer semestre dio como resultado que el exceso de nacimientos se haya reducido a la mitad, en comparación con el mismo periodo de 2019.

 

Sigue siendo demasiado pronto para poder decir que la pandemia de coronavirus ha influido en el número de nacimientos.

- Los niños que nacieron este año y que figuran en nuestra estadística existían ya en 2019, por lo que, si la pandemia ha tenido un impacto en la cifra de nacimientos en Suecia, lo veremos dentro de algunos meses, comenta Tomas Johansson.

 

Datos: Crecimiento de población y exceso de mortalidad

 

El estudio de la Oficina Central de Estadística (SCB) fue realizado entre el 31 de diciembre de 2019 y el 30 de junio de 2020.

 

En el estudio se define el exceso de mortalidad como el número de muertes en relación con el promedio de defunciones en el periodo correspondiente a los últimos cinco años.

 

La elección del periodo de comparación se realiza en función de la edad y el sexo, y a su vez la cantidad de población se muestra relativamente inalterada.

 

Fuente: SCB  

 

 

“No debe caer en el olvido que cosas como ésta ya sucedieron en la Alemania de preguerra, con las consecuencias que todos deberíamos recordar para que no vuelvan a suceder jamás. Sin embargo, el partido VOX está llevando a cabo una campaña de blanqueamiento de estos lamentables hechos, y está tratando de reescribir la Historia para que quienes fueran los verdugos entonces, parezcan las víctimas hoy”.

Nuestro flamante nuevo columnista, Erik el sueco (*), escribe sobre el resurgimiento del fascismo en España. Un tema preocupante, pero de poca cobertura en la prensa escandinava. 

 

 Por: Erik el sueco @ErikSueco

 

La contundente irrupción de VOX, el partido de ultraderecha que reivindica el franquismo, con 52 escaños (un 15% de representación en el parlamento) está suponiendo un peligroso retroceso de las libertades y los derechos de quienes viven en España (extranjeros y autóctonos), y ha empezado a rasgar el tejido de la convivencia con peligrosas conductas, que en ocasiones van más allá de las palabras.

 

El vicepresidente Pablo Iglesias anunció esta semana que suspendía sus vacaciones en un pueblo de Asturias por el acoso a él y a su familia por parte de grupos de militantes y simpatizantes del partido VOX (y en ocasiones, concejales y otros miembros del partido). Este es el enésimo capítulo del acoso que vienen sufriendo por parte de activistas de extrema derecha, que desde hace meses están acampando frente a la casa del vicepresidente y de la ministra de Igualdad, Irene Montero, donde ejercen una campaña de acoso nunca vista en España, y que está dividiendo a la ciudadanía entre quienes están frontalmente en contra, y quienes aprueban que estos dos miembros del gobierno y sus tres hijos (dos mellizos de dos años, y una tercera hija que cuenta con algunos meses de edad) se vean sometidos al ruido, los insultos y la suciedad que se generan bajo la pasiva mirada de las fuerzas de seguridad.

 

La historia dio ayer una nueva vuelta de tuerca al hacerse público un tweet de una simpatizante de VOX (que dice depender del ingreso mínimo vital recientemente aprobado por el gobierno del vicepresidente al que tanto detesta), en el que se preguntaba a qué colegio pensaban llevar Iglesias y Montero a sus hijos, animando a someter a unos niños a acoso escolar, y jaleando a padres que mostraban interés por este dato, con el objetivo de inscribir también a sus hijos para que pudieran maltratar a los hijos de esta pareja.

 

De nuevo, esta acción volvió a fraccionar a la ciudadanía, generando por una parte denuncias a esta usuaria por delito de odio (contra unos niños que no son responsables de nada), y fervientes partidarios de un comportamiento aberrante, violento e ilegal.

 

Dejando a un lado las simpatías políticas de cada uno, debemos tomar consciencia del peligro que este tipo de acciones representa para la convivencia. Sería igualmente censurable que el acoso se produjera contra miembros de VOX, cosa que, hasta la fecha, no ha ocurrido. Estas campañas de odio recuerdan a hechos que parecían ya olvidados y que traen ecos de guerras pasadas. No debe, por tanto, caer en el olvido que cosas como ésta (aunque nunca dirigidas contra miembros de un gobierno) ya sucedieron en la Alemania de preguerra, con las consecuencias que todos deberíamos recordar para que no vuelvan a suceder jamás. Sin embargo, el partido VOX está llevando a cabo una campaña de blanqueamiento de estos lamentables hechos, y está tratando de reescribir la Historia para que quienes fueran los verdugos entonces, parezcan las víctimas hoy.

 

¿Qué pasaría si los detractores de VOX tomasen las mismas medidas? ¿Qué le parecería a esta tuitera que a sus hijos los sometiesen a maltrato en el colegio porque su madre tiene una determinada ideología? Ya que las autoridades no están haciendo nada para impedir este acoso, cabe preguntarse qué pasará cuando los ciudadanos contrarios a VOX decidan organizarse y plantar cara. No podemos permitir que prenda la mecha de la violencia. Somos los ciudadanos quienes tenemos la responsabilidad de parar esta sinrazón antes de que sea demasiado tarde.

 

 

 

La Agencia de Salud Pública de Suecia ha negado siempre que la estrategia para enfrentar al coronavirus sea la ´inmunidad de rebaño´.

Sin embargo, un intercambio de correos electrónicos publicados la semana pasada dejan en evidencia, entre otras cosas, la influencia que ejerció Johan Giesecke en la arriesgada apuesta sueca de cara a la pandemia. Ya en marzo, el exjefe de la agencia estatal se refería a la inmunidad colectiva.

 

 Por: Marisol Aliaga

 

A poco comenzar el estallido de la pandemia de covid-19 en Suecia, una pregunta surgía a menudo: ¿será que la estrategia de la Agencia de Salud Pública es la ´inmunidad de rebaño´? Porque si bien es cierto que cada vez que el epidemiólogo estatal Anders Tegnell ha sido preguntado al respecto, ha negado que así lo fuera, pero junto a otros expertos ha vaticinado una serie de fechas sobre cuándo en Suecia alcanzaríamos la inmunidad.

 

Ninguno acertó.

 

Por su parte la OMS ha criticado la estrategia de la inmunidad de rebaño en varias ocasiones, puesto que el costo en vidas humanas es muy alto.

"Esta idea, de que los países que no han hecho mucho para frenar el contagio de pronto van a alcanzar la inmunidad comunitaria, y que no les importa si pierden a algunas personas mayores en el camino, es un procedimiento muy, pero muy peligroso", declaró Michael Ryan, director de respuesta a emergencias de la OMS, el 13 de mayo.

 

Suecia nunca tomó sus declaraciones como una posible crítica, y Tegnell ha reconocido, a lo más, que la inmunidad comunitaria es un “biproducto” de la verdadera estrategia: la de aplanar la curva y proteger a los adultos mayores.

 

En el resto del mundo la arriesgada apuesta sueca ha despertado tanto curiosidad como espanto. Porque mientras otros países cerraban sus fronteras y tomaban fuertes medidas para contener el virus, en Suecia seguían llegando aviones cargados con pasajeros provenientes de zonas de alto riesgo. Y nunca se les ordenó una cuarentena ni se les tomó un PCR. Las escuelas básicas nunca se cerraron y a los padres que se negaron a enviar a sus hijos al colegio se les llamó a terreno.

 

A poco de haberse declarado la transmisión comunitaria, Anders Tegnell declaró que “tiraba la toalla”, la infección no se podía parar. Incluso durante unos días cesaron los reportes diarios, hasta que se reanudaron nuevamente, mostrando durante los siguientes meses los números más devastadores de toda Escandinavia.

 

Afortunadamente, con la llegada del verano las cifras mejoraron. El número de fallecidos se redujo a un mínimo, al igual que la cantidad de ingresados en las unidades de tratamientos intensivos bajó considerablemente. También influyó en esto que en Suecia la temporada de verano es un “lockdown” natural, todo se cierra y la gente se va a pasar la temporada estival al extranjero o al campo.

 

No obstante, las recomendaciones de la FHM siguen siendo las mismas: guardar la distancia física y lavarse las manos con frecuencia. Tampoco hubo cambios respecto a las personas mayores de 70 años, a quienes se les sigue recomendando salir lo menos posible de sus casas y, de reunirse con otras personas, hacerlo al aire libre. 

 

Pero ¿en qué se ha basado la agencia sanitaria para recomendar estas medidas y quiénes han influido en la estrategia? 

 

Gracias al principio de transparencia (offentlighetsprincipen), que estipula que los documentos de todos los organismos estatales son de acceso público, cientos de mails internos fueron entregados a distintos medios, y el martes de la semana pasada el periodista independiente Emanuel Karlsten publicó algunos de estos en su blogg y en el vespertino Expressen.  

 

De esta correspondencia electrónica se desprende que ya en marzo, el ex jefe de Tegnell, Johan Giesecke, tenía en mente la idea de la inmunidad de rebaño. Giesecke había sido contratado por la empresa de fondos de pensiones “Tredje AP-fonden”, para analizar el impacto de la pandemia en las inversiones financieras. En un mail (13 de marzo 2020) a la empresa escribía: 

“He cambiado de opinión. Creo que el virus avanzará en Suecia como una tormenta y contagiará básicamente a todos en uno o dos meses. Probablemente es más contagioso que la gripe. Yo creo que ya hay miles de infectados en Suecia. La mayoría no se enferman tanto (un resfrío normal) y muchos ni siquiera se percatarán de que están infectados. Todo termina cuando muchos se infectan y después son inmunes, y el virus no tiene adónde ir (lo que se llama 'inmunidad colectiva', puedo contarles más sobre esto cuando nos veamos). Puede llevar entre 1 – 2 meses”.

 

Al día siguiente, estando aún contratado por esta empresa, Giesecke envía un mail a la Agencia sueca de Salud Pública (FHM) proponiendo algunas ideas de trabajo.

 

“/…/ Si las cifras de la influenza son confiables, podría ser interesante (y ojalá ´políticamente´ utilizable) ver si la curva del corona sigue la de la influenza a través del tiempo. Si les gusta la idea: ¿hay alguien en FoHM que pudiera dedicar algo de tiempo para esto?” , escribe.

 

La jefa de análisis Lisa Brouwers le responde rápidamente que va a instruir a una subordinada para que se encargue de esto. A pesar de que Johan Giesecke no trabaja en la Agencia de Salud Pública y no debería tener acceso ni a los resultados internos ni a los recursos de la agencia.

 

Un par de días después, el 17 de marzo, Anders Tegnell, en un escueto correo electrónico, le hace una oferta de trabajo. 

 

Título del mail:¿tiene ganas de trabajar aquí?” (“tiene”, no “tienes” sugiere que la invitación va dirigida a más de una persona, pero se desconocen los otros posibles destinatarios).

 

“¿Por qué no?”, responde Giesecke, al cabo de media hora.

 

 

De esta manera, el ex epidemiólogo estatal obtiene un contrato millonario en la entidad sanitaria “para apoyar en el análisis y modelado de la covid-19".

 

El contrato estipula un sueldo de 1.250 coronas la hora. La primera semana de trabajo en la agencia, Johan Giesecke factura 50 horas. Y se transforma en una celebridad al figurar en todos los medios nacionales y numerosos internacionales, en calidad de experto. 

 

"Es un desastre natural [la covid-19]. Es la naturaleza la que contraataca de alguna manera. Y, al igual que en el caso de una erupción volcánica, un terremoto o similar, los más débiles son los más perjudicados. Los que "corren demasiado lento"", afirmó en una entrevista con Dagens Nyheter

 

Lo que nadie sabía ni sospechaba era que Johan Giesecke no era una voz independiente, sino un representante de la Agencia de Salud Pública sueca y que facturaba por cada aparición en algún medio.    

  

Tampoco se sabía que su esposa, Kajsa Giesecke, estaba involucrada económicamente en el hospital de campaña que se construyó en las afueras de Estocolmo, en Älvsjö.  

 

La agencia sanitaria decidió, a comienzos de la pandemia, el cierre de la escuela secundaria y las universidades, y los jóvenes han estudiado a distancia, para evitar, en lo posible, el contagio.

 

Johan Giesecke se refiere a veces a Anders Tegnell y Johan Carlson (director general de la agencia de salud) como "sus chicos". Un viernes por la tarde les propone cambios que afectan las vidas de miles de personas. Después de una copa de vino.

 

Título del mail: Escuela secundaria

Fecha: 27 de marzo 2020. 20:59 

De: Johan Giesecke

Para: Anders Tegnell, Johan Carlson

 

"Yo creo que deberíamos cesar el cierre de la escuela secundaria y la universidad, después de Semana Santa. No juega ningún rol, desde el punto de vista epidemiológico, y sería una señal de mejoría.

Lo siento especialmente por todos los que ahora están en tercer año - es triste que no se les permita celebrar la graduación después de 12 años en la escuela.

Saludos,

Johan (luego de un vaso de vino el viernes por la tarde)".

Y no sería el único mail que enviara esa tarde. A la hora después envía un mail a Preben Aavistland, del Instituto de Salud Pública de Noruega: 

 

"Hola Preben,

como lo he dicho varias veces: Ustedes lo hacen mal, en Noruega.

Que estén bien,

Johan"

 

 
Anders Tegnell, epidemiólogo estatal. Johan Giesecke, epidemiólogo emérito. 

 

En entrevista con Magazín Latino, el experto en epidemiología Marcello Ferrada de Noli afirma que “la estrategia de la inmunidad de rebaño gestionada por las autoridades suecas ha causado cinco veces más muertos en Suecia que en todos los países vecinos contados en conjunto”. Y que esta desgracia se podría haber evitado.

El profesor emérito Marcello Ferrada se refiere aquí a las declaraciones de los arquitectos de la estrategia sueca frente al coronavirus, de que la alta mortandad en Suecia se debe a una “casualidad” y que “Suecia tuvo mala suerte”.

 

 Por: Marisol Aliaga

 

A seis meses de este cataclismo que vino a situar nuestras vidas en la peor de las novelas distópicas; cuando el debate sobre si la estrategia sueca es la correcta, y pensando en un otoño incierto, me decido a contactar al profesor Ferrada de Noli. Después de todo, tenemos algunas experiencias en común, y esto me da confianza: es experto en epidemiología, ha vivido muchos años en Suecia y en junio de este año partió rumbo al epicentro de la pandemia, a Italia, a la provincia de Bérgamo. Quería estar “donde las papas queman”, y allá se encuentra ahora, combatiendo al coronavirus, causante de la covid-19.

 

Habla siete idiomas y parece haber vivido siete vidas. Nació en el Valle de Atacama, en Copiapó, al norte de Chile. Su abuelo, Vittorio de Noli, fue un genovés  productor de vinos, que partió a América del Sur en busca de sol para sus vinos italianos. 

 

Amigo de infancia de Miguel Enríquez, fundó junto a “otros soñadores de un mundo mejor” el MIR, el 14 de agosto de 1965. A diferencia de otros jóvenes que fuimos a parar a siniestros calabozos el 11 de septiembre de 1973, Marcello Ferrada ya había pasado por ello en oportunidades anteriores. Por ejemplo, en 1969, en Concepción, cuando el gobierno democratacristiano de Frei lo incluyó en la lista de trece dirigentes del MIR buscados por la justicia, acusando a la organización de actividades subversivas. Después del golpe estuvo preso en el Estadio de Concepción y en Quiriquina, hasta que fue expulsado del país.  En 1998, cuando Pinochet estaba en Londres, inició denuncias legales en su contra, desde Suecia y Noruega.

 

Ya a los 19 años publicaba su primer libro, le siguieron alrededor de una veintena y aún tiene otros por publicar. Se pueden descargar gratis, el dinero del Royalty no le interesa. Es experto en epidemiología y doctorado en psiquiatría en el Instituto Karolinska de Estocolmo, con un postdoctorado en la Harvard Medical School. En su tiempo libre pinta cuadros que engalanan su casa en Bérgamo, donde reside en la actualidad.

 

Pero independientemente de los títulos académicos y sus apellidos de alcurnia italiana, este polifacético profesor es poco convencional y le motivan dos cosas: la verdad y la justicia. Prueba de ello es que en esta entrevista con Magazín Latino "no deja títere con cabeza".

 

“Mi posición sobre el concepto de consecuencia es que está primariamente en el dominio de lo ético, antes de lo político. Significa que si uno ha abrazado con juramento de honor consigo mismo y en frente de sus pares – y como testigo teniendo la conciencia de tantos sacrificios, tanta sangre derramada por los que han llevado esa lucha por el mismo fin, uno debe rendir tributo a esa promesa en lo cotidiano, hasta la muerte”, escribe en uno de sus libros publicados en Libertarian Books Sweden. (Ojo: lo marcado en rojo es un enlace). 

 

Fiel a esta promesa, en repetidas ocasiones se ha enfrentado al establishment, sin importarle las consecuencias. En 2017 los medios suecos lo declararon persona non grata, por haber revelado el montaje de los Estados Unidos en el caso de los White Helmets, o “cascos blancos”. Más tarde se demostró que estaba en lo cierto, cuando declaraciones de los ministros de defensa estadounidense y francés admitieron, en febrero de 2018, no tener “evidencia absoluta” sobre los ataques de gas. Pero a la prensa escandinava eso ya no le interesaba.  

 

También ha sido un ferviente defensor de Julian Assange, a quien la prensa sueca primero elevó a los cielos y luego trató de “cobarde” y “violador”. Una investigación que duró años y que finalmente fue archivada por Suecia, sin dar más explicaciones.

 


Aquí, con Julian Assange y la abogada de DD.HH., Jennifer Robinson, en Londres. 

 

El profesor Ferrada ha seguido con sumo interés el desarrollo de la pandemia de covid-19 en Suecia. Ya el 6 de abril había referido como “peligrosa” a la estrategia sueca en una entrevista en la televisión rusa, y en mayo publicó en RT un texto donde denunció lo que estaba ocurriendo en el país, en las residencias de mayores. 

 

Aquí, sus respuestas a mis preguntas:

 

Marcello, para comenzar, no me queda claro lo de tu nacionalidad. ¿Eres italiano, chileno o sueco, y hablas estos tres idiomas? 

 

- Tengo un pasaporte sueco, lo que en Suecia no significa automáticamente ser considerado por todos como “tener nacionalidad sueca”, que sería lo legal. Lo uso poquísimo pues tengo el documento italiano de residente permanente que me sirve como pasaporte aquí en Europa. Nacionalidad chilena no la tengo desde que la perdí en 1974, durante la dictadura de Pinochet y fui expulsado al exilio, entonces obtuve el pasaporte de la Convención de Ginebra. Sobre esos idiomas, sí los hablo. Los aprendí con la familia, o en algún colegio. Algún otro más viviendo en el exilio o en el trabajo profesional en diferentes países. Pero no soy aficionado a los idiomas y siempre me cayó mal la gramática y esas pasiones de burócratas formalistas. Además, cuando no me acuerdo bien de palabras me encanta crear las mías propias, para no disminuir la velocidad del relato. Esas así han quedado en mis libros y no las pienso cambiar.

 

¿En qué países has vivido y dónde te sientes más a gusto?

 

- He vivido y trabajado profesionalmente en Chile, Estados Unidos, Inglaterra, Italia, México, Noruega y Suecia, pero por con motivo de la epidemiología me ha tocado también estar en otros lugares, como en Tailandia, para el Tsunami, o en Hong-Kong, para el SARS. Definitivamente prefiero Italia, a donde he venido desde que tenía doce años. Y no solamente por ser el país de mis antepasados, con cuyos descendientes he mantenido mayor contacto desde niño, es primariamente un pueblo, y una cultura, una civilidad, un arte, un corazón, una humanidad y un estilo de vida tan diferente a, por ejemplo, Suecia.

 

Tienes varios títulos académicos, ¿cuantos?, ¿y a qué disciplina te has dedicado más? Sinceramente, me cuesta encontrar la relación entre la Psiquiatría y la Epidemiología…

 

- La relación entre la Psiquiatría y la Epidemiología se amalgama por la Filosofía, que es mi disciplina original y preferida. Allí uno encuentra el porqué, el qué es lo prioritario a investigar en medicina social a partir de nuestras concepciones éticas e ideológicas.Lo importante para mí ha sido elegir únicamente temas de investigación que arrojen luces sobre la situación de la salud problemática de los pobres y oprimidos, como es el caso de vastos sectores de inmigrantes en Suecia y otros grupos desventajados. Y un área postergada en Suecia había sido la epidemiología siquiátrica en aquellos grupos.  He hecho una serie de investigaciones al respecto, pero también he publicado libros sobre Geopolítica y Derechos Humanos.

- Sobre los grados académicos en total tengo cinco: dos en Filosofía, uno en Letras, dos en Psiquiatría. Además del postdoctorado en medicina social, en Harvard, que hice en el tema de Epidemiología. En Suecia seguí tres programas de cursos de doctorado, de los cuales terminé dos, el de Psicología Aplicada en la Universidad de Lund, y el de Psiquiatría en el Instituto Karolinska. El de filosofía en la Universidad de Estocolmo fue el primero, pero lo dejé hasta la mitad, porque mi estadía allí me la hicieron insoportable.

 

 
Recorte del periódico Aftenposten, de cuando el profesor Ferrada presentó una acusación legal en contra de Pincohet.  

 

Cuando estalló la pandemia tú te encontrabas aquí, en Estocolmo, pero en junio partiste a Italia para aportar con tu conocimiento como profesor emérito de Epidemiología “donde las papas queman”, en una comuna de Bérgamo. Vale decir, en plena pandemia tienes que atravesar las fronteras de cuatro países europeos, ¿no era más fácil quedarse a trabajar en Suecia?

 

- En Suecia las opiniones críticas provenientes de la epidemiologia científica no tienen cabida en el experimento de la Agencia de Salud Pública que ampara el gobierno y la prensa dócil a éstos. Un ejemplo es que, a pesar de ser autor de los primeros análisis críticos publicados en medios internacionales, y que incluso aparecen en Google News, etc., el contenido de ellos ha sido totalmente silenciado en Suecia. En Expressen 15/4 2020 por ejemplo, el editor cultural vitupera la infundada acusación de que mis análisis críticos sirven a “la propaganda de Putin” en contra de Suecia, pero se cuida de no publicar el enlace al artículo tal, cuyo contenido factual obviamente desmiente la calumnia. Otro ejemplo, el editor político de Aftonbladet, Anders Lindberg, publica en Twitter que mis artículos críticos sobre la estrategia frente al corona en Suecia no deben ser leídos puesto que los escribo justamente yo, una persona que ha sido entrevistado en la TV de Rusia, según Lindberg, negando la existencia de ataques de gas en Siria. Lo que por una parte es una falsedad, como se lo rebatí en RT, y por otra no tiene nada que ver con el contenido de mi criticismo epidemiológico a la estrategia de la covid-19 de Anders Tegnell. En Suecia, profesores o académicos que tienen algún planteamiento crítico son acusados de saboteadores, como el caso en contra de la profesora Cecilia Naucler.

- Entonces acepté sin titubear una invitación para colaborar en la evaluación epidemiológica del proyecto de test serológico de la covid-19 en San Giovanni Bianco, en Bérgamo. Viajé en auto desde Suecia, y pude pasar las fronteras con ayuda de un salvoconducto que me enviaron desde Italia explicando mi misión. Por cierto, este trabajo de asesoría o consultación lo hago de forma totalmente voluntaria, sin honorarios, y hasta el viaje lo sufragué yo. Te lo digo únicamente para contrastar con “el modelo sueco” de expertos contratados por Tegnell en el FHM. Entre estos está su ex jefe Giesecke (el cual a su vez había contratado a Tegnell cuando había sido él director del FHM), quién ahora en su turno está bajo un contrato firmado por Tegnell, que le estaría otorgando un millón de coronas en un año para funciones, al parecer, de relaciones públicas. Te ruego que ratifiques eso en la prensa de allá. Yo personalmente lo considero un escándalo imperdonable, y al borde preciso de la corrupción. [Ratificado. Johan Giesecke se hacía pasar como un “asesor independiente”, en circunstancias de que fue contratado por Anders Tegnell, y facturaba por cada aparición en los medios].

  

Hace poco tiempo atrás el director general del FHM, Johan Carlson, dijo que “la gran propagación del corona en Suecia se debió a una "casualidad" y que, por lo tanto, no podemos compararnos con los países nórdicos”. ¿Qué opinas de estas declaraciones?

 

En todos los años en que he sido entrevistado pienso que nunca he respondido ad-hominem, y siempre me he mantenido en el tema factual. Esta vez haré la excepción que confirma la regla. Te contestaré lo de la “casualidad” ridícula aducida por Carlson más adelante. Pero déjame decirte en primer lugar, y te lo diré derechamente, que yo considero a la cúpula de la Agencia de Salud Pública sueca (FHM) como si fuese el paraíso para las investigaciones psicopatológicas de Sigmund Freud. Y tanto a su director general Johan Carlson como a su epidemiólogo estatal Anders Tegnell los considero un par de profesionales probadamente incapaces, juzgando por las abultadas fatalidades producto de su estrategia recalcitrantemente malograda. No los conozco personalmente, pero estudiando el comportamiento en sus entrevistas, y fundamentalmente por las respuestas que dan, y que son de una incoherencia supina, bueno, qué te puedo decir. Aparentemente, lo que muestran en sus respuestas y reacciones, o son serios problemas de los que a lo mejor ni se dan cuenta, o ellas corresponden a un cinismo premeditado para engañar a la opinión sueca y a sus políticos auto declarados “ingenuos” tanto de gobierno u oposición. “Vi har varit naiva” (hemos sido ingenuos), repiten estos políticos de cuando en vez.

- El comportamiento al que me refiero no tiene una derivación psicológica en primera instancia, sino una referencia ética e incluso legal. Esto desde perspectivas internacionales, tanto de Derecho penal como de Derechos Humanos.

 

Suecia ha sido el país nórdico más castigado por la pandemia de la covid-19. Las autoridades aquí decidieron seguir su propio camino, optando por la inmunidad de rebaño sin tener en cuenta las advertencias de la OMS de que esta es una estrategia cruel que se cobraría muchos muertos. A pesar de ello, un 60 % de la población sueca apoya la gestión frente a la pandemia, ¿por qué?

 

Esta es la realidad: La estrategia de “inmunidad de rebaño” de Tegnell & Co. ha causado cinco veces más muertos en Suecia que en todos los países vecinos contados en conjunto. A pesar de toda la propaganda de las anteriores conferencias de prensa de Tegnell, en las que el plato favorito en su menú era presentar la dramática situación pandémica en los EE. UU., hoy en día Suecia ha sobrepasado a los Estados Unidos en muertes per cápita ocasionadas por la covid-19. Y Suecia además ocupa el quinto lugar mundial en muertes per cápita, computados 210 países y territorios golpeados por la pandemia.

- El New York Times, refiriéndose a la prohibición de entrada a Noruega, Dinamarca y Finlandia impuesta en contra de los suecos lo dice todo en el titular de un reciente artículo: “El nuevo estatus de Suecia: el estado paria”. La principal característica es que esa estrategia fue diseñada como un instrumento para la defensa del potencial capitalista e industrial de Suecia, con la perspectiva de una futura mejor posición en el mercado competitivo internacional. La idea era que mientras el “lockdown” impuesto en otros países iba a repercutir drásticamente en esas economías, Suecia en cambio no iba detener su economía en lo sustancial. Y es precisamente por esta razón que los sectores más derechistas, más reaccionarios del mundo y especialmente en los EE. UU., veían como ponderable y preferente la alternativa sueca de “laisse fair” (dejar que pase) en materia de restricciones a la población laborante. Esta propaganda en la derecha medial apoyando el modelo sueco, en por ejemplo Fox News, fue desapareciendo en la misma medida en que los hechos demostraban que Suecia estaba sufriendo pérdidas económicas y financieras en la misma magnitud que países vecinos aplicando el lockdown, como en Finlandia y Dinamarca.

- La segunda característica nace de la dialéctica en la conducción del fin económico anterior: Para mantener la producción competitiva, los capitalistas suecos necesitan de un flujo ininterrumpido de la fuerza laboral. Para decirlo con las palabras del propio Tegnell en una entrevista con BBC publicada en YouTube el 1 de Abril de 2020: “Si cerramos las escuelas en Suecia perdemos el 20-25 porciento de la fuerza de trabajo”. Y esa es la razón del porqué no aplicaron las medidas de salud púbica como lo recomendaba la OMS y como se adoptaba en otros países.

 

O sea que, dicho de otro modo, ¿Suecia apostó a salvar la economía, pero no las vidas? ¿Y es esto propio de un gobierno de izquierdas, como se supone que es el gobierno de la Socialdemocracia?

 

- Lo anterior no hace el modelo sueco un “modelo de izquierda”, absolutamente no, sino precisamente lo contrario: el modelo sueco es híper neoliberal.

Y esto es lo surrealista: Para los ingenuos víctimas de una alienación de la que ni siquiera son cabalmente conscientes, y que por esto o por otras necesidades psicológicas siguen creyendo en Tegnell, e incluso “adorándolo” iconográficamente, la estrategia sueca habría que defenderla porque “es la estrategia de un gobierno de izquierda”. Pero no lo es.

- Salvador Allende, por ejemplo, él sí era de izquierda. Cuando en agosto de 1939 es nombrado Ministro de Salud en el Gobierno de Aguirre Cerda, ordena realizar el primer Catastro de la Salud Pública Chilena. En términos latos, se podría afirmar que la salud pública en Chile, pionera en Latinoamérica, la inicia la izquierda con Salvador Allende. O sea, la prioridad era la salud de la gente, del pueblo, no la salud del bolsillo de usureros ni de las arcas de capitalistas y del clero. Por supuesto, era el tiempo del gobierno izquierdista del Frente Popular. La prioridad de la salud pública en un gobierno izquierdista, o simplemente ético, o sea humano, es el salvar vidas, el prevenir enfermedades, el combatir epidemias y pandemias.

- En vez de la prioridad de salvar la acumulación del capital e intencionar un incremento de la posición económica competitiva, la línea de izquierda en salud pública prioriza la salud de sus ciudadanos.

Y protege a los ancianos. No los mata. Eso lo hacen los fascistas, los sirvientes del capital financiero y de las corporaciones multinacionales tipo la industria de armamento de Suecia y sus derivados. Ellos no trepidan en eutanasiar con el fin de lucrarse con la venta de armamentos que bombardean y asesinan a las poblaciones miserables de Yemen. Suecia ayuda al país más rico del Oriente Medio a decimar a la población paupérrima del país más pobre de la región. Con pandemia o sin pandemia, la venta de armamento amparada por el gobierno “izquierdista” de Suecia a los países de la coalición dirigida por Arabia Saudita, para usarse en la masacre del pueblo yemenita, no ha cesado un ápice. Por lo demás, la política económica del gobierno de Suecia es el resultado de un acuerdo con esos fines impuesto por los partidos “Centro” y “Liberal”, diáfanamente de derechas.

 

Este tema, el de los ancianos que han muerto en residencias, es algo que ha choqueado a muchos, pero no a todos. La idea de que “ellos ya vivieron, ahora les toca morir”. ¿No es este un tema ético terrible que Suecia debería afrontar alguna vez y por qué a la mayoría pareciera no importarle?  ¿Por qué esta obediencia, este silencio y esta aceptación sin chistar a lo que venga?

 

En mis observaciones de los comentarios internacionales y de la prensa y TV sueca, y también en redes sociales, refriéndose a la “estrategia sueca” respecto a la pandemia, y que, por supuesto tienen eco en Aftonbladet y en los programas suecos de noticias en la tv, se destacan principalmente estos cinco factores:

- a) Hay artículos de prensa que consideran la estrategia como una “alternativa”, un producto de la “creatividad sueca”, de su línea independiente y “no comprometida” (la posición sueca de “non alignment”), una cosa original y que las autoridades del FHM y del gobierno conducen con valentía y sin doblegarse por la crítica exterior.

- Pero a nadie se le ocurre la explicación - o no lo dicen – de que aquella conducta no corresponde a una perseverancia saludable, sino una porfía patológica. Y que analizando solo un poquitín más a fondo la historia geopolítica de Suecia, ese país no es ni ha sido nunca tan “neutral” ni practicante del non alignment.

b) Los propios medios oficiales suecos insisten en la imagen de una estrategia funcionante “justamente en Suecia”, por ser este país tan desarrollado cívicamente, que, a diferencia con países cívicamente “más atrasados” en el mundo (o sea todos los demás según el chauvinismo sueco) no cuentan con un púbico que “confía” en sus autoridades políticas y que por tanto siguen fielmente, voluntariamente, las decisiones de esas autoridades.

- Sin embargo, nadie piensa que la verdadera razón de aquella “obediencia” yace en un proceso de alienación política, que termina siendo social y además existencial. Y lo anterior explica lo patológico, en términos de psiquiatría social, de los comentarios chauvinistas del “rebaño”, de los tatuajes automarcados por las ovejas en su piel desnuda. De la idolatría a la sinrazón que es venerada por ingenuos. La inmunidad de rebaño solamente se alcanza en la quimera de los dóciles, y gracias a que los gobiernos han primero obtenido entre sus ciudadanos la inmunidad a la razón.

- Que una conducta cívica sana implica no obediencia ciega, sino una apreciación crítica; que involucra una comprensión de los fines mediatos e inmediatos de las medidas propuestas por las autoridades. La obediencia no es una virtud sino una enfermedad. En mis libros sostengo que la obediencia es antónimo de libertad, y que la ausencia de libertad es la negación de civilidad. El espíritu crítico debería ser prevalente en todo el ámbito de la sociedad. Con esto no estoy abogando por la desobediencia per se, sino por el acuerdo del individuo, y las decisiones que tomen en cuenta el destino de todo nuestro colectivo. De la ontogénesis a la filogénesis.

c) Las presentaciones estadísticas sobre Suecia, aquellas que sin repeticiones del FHM y sobre todo las de las últimas semanas, siempre realzan una disminución de cifras en lo que se refiere a muertes por covid-19 o nuevos casos etc.

- Pero, esta disminución también se observa en todos los países, y la diferencia cuantitativa de la disminución comparando Suecia con otros países no aparece en los reportes oficiales de allá [de Suecia].

- Luego está el asunto de lo que los medios suecos “informan” sobre la posición de Suecia en el trágico ranking mundial sobre fatalidades de la pandemia. Aquí hay mucha estafa, mucha propaganda, mucha manipulación. Por ejemplo, las cifras que ubican según ellos a Suecia sólo en el “noveno” lugar mundial de muertes por 100.000 habitantes corona. Pero para eso incluyen por ejemplo Andorra, San Marino, que estarían en la lista antes de Suecia. Lo que es una barbaridad estadística, puesto que la población total de esos “países” no alcanzan ni por cerca los 100.000 habitantes. Imagínate que San Marino en total tiene apenas 30.000 personas. DN dice que esos países tienen una población equivalente a ciudades suecas de medio tamaño, lo que no es cierto. “Medelstora städer” (ciudades medianas) en Suecia tienen un promedio de más de cien mil habitantes, inferido de un análisis de la Universidad de Umeå.

- Otra aberración, aún mayor, es lo que para fines estadísticos “oficiales”, o sea comparaciones internacionales, etc., FHM identifica y categoriza como “muertes por Covid-19”. Para el FHM sólo cuentan los casos “verificados” por ellos mismos, o sea los que ellos habían ya registrado como positivos en el test de infección activa, por ejemplo, en los hospitales. La realidad es que así dejan afuera a todas las fatalidades por el Covid-19 que morían en las casas de ancianos o en sus casas, incluidas aquellas en que médicos suecos han escrito en el certificado de defunción que se trataba de covid-19 como causal. Esta anomalía sube la cantidad de muertos por lo menos en un diez por ciento, como lo expliqué en un artículo publicado en EEUU.

d) Tegnell siempre presenta primero el panorama internacional en términos desgarradores y catastrofales, y entregando cifras absolutas, no porcentuales. Solo a continuación se presentan las cifras de Suecia, también en términos absolutos y, por supuesto, que la diferencia es impresionante y favorece a Suecia, y presenta a la estrategia de Tegnell como triunfadora. Pero lo único absoluto es la falsedad de la presentación. Las cifras pueden ser auténticas para muchos (cuestión que, y personalmente dudo, y con base), pero si ellas fuesen calculadas en función del número de habitantes, o de ciertas categorías (de edad, por ejemplo), o la densidad demográfica, etc., la comparación resulta muy distinta. Por lo demás Tegnell y Co. eligen arbitrariamente los países con los que comparan a Suecia, o incluso ha llegado a comparar el entero país de Suecia con ciudades de otros países y que él mismo elige a su arbitrio.

- Nadie reclama o hace preguntas entre los periodistas. Se lo tragan todo, ya sea por orden de sus jefaturas, o por “patriotismo”, o por ignorancia, o por falta de espíritu profesional.

e) Otra cuestión “estadística” de escándalo mayor es el insistir en presentar las cifras de camas desocupadas en las unidades de tratamiento intensivo de los hospitales suecos, para dar la impresión de que los casos graves en Suecia no eran ni son tantos en comparación con otros países. Lo que es una ignominia. Para aclarar lo que quiero decir con ignominia, diré que en mi español es un sinónimo de sinvergüenzura.

- Lo que no reconocen ni el gobierno ni los personeros del FHM ni la prensa sueca o TV, es que, si hay o había camas desocupadas en las unidades de tratamiento intensivo de los hospitales suecos, es porque esas autoridades habían impuesto una política mortífera, una instrucción lapidaria sobre no admitir en tratamiento intensivo a personas de edad mayor. Y no sólo referente a ancianos, sino que la selección comienza de los 70 para arriba, o de acuerdo con lo que ellos llaman “edad biológica”. O sea, presentaban “camas desocupadas” como prueba de eficiencia, o de baja incidencia de infecciones graves, gracias a que al mismo tiempo estaban conscientemente negando atención médica a los ancianos, entonces, dejándolos morir en hospicios o en sus casas. Del punto de vista médico aquello era y es una aberración ética. Del punto de vista penal yo lo considero un crimen, y por ende considero que aquellas autoridades deberán responder ante la justicia internacional.

 

Y la pregunta sobre la afirmación de Johan Carlson de que la gran propagación del corona en Suecia se debió a una "casualidad”, y que por ello “no debemos compararnos con los países nórdicos”?

 

¿“Casualidad” u “opción”? El griego Esopo escribió hace más de dos mil quinientos años una inspirante historia, cuyo contenido reconstituiré aquí corregida y aumentada como la “Fábula del epidemiólogo y la Fortuna”: Un epidemiólogo estaba sentado a la orilla de un pozo, y como era un poquito flojo se quedó dormido mientras las pandemias pasaban de derecha a izquierda por el pueblo. Como su engreimiento era tan crecido y pesado en su cabeza, en medio del sueño y al inclinársele la testa, por fuerza de gravedad se cae adentro del pozo arrastrando su cuerpo entero. Tiempo después los periodistas acuden a salvarlo y lo sacan del pozo, y le preguntan cómo, por qué, le había sucedido aquello. A lo que él responde, “ah, fue por casualidad, un revés de la fortuna”. En 1781, Félix María de Samaniego resumía: “Reveses de fortuna llamáis a la miseria: ¿Por qué, si son reveses de la conducta necia?". 

Casualidad se refiere a una mezcla de circunstancias las cuales, en conjunto, o por separado, no es posible anticipar. Corolariamente, casualidad resulta sinónimo de inevitable. Pero “circunstancias” viene del latín circumstantiae, o sea, los factores alrededor de algo o de un episodio. Aquí lo obvio es que alrededor de Suecia tenemos a sus países vecinos, Noruega, Dinamarca y Finlandia.

- Sólo examinando a los países circundantes, Suecia podría haber evitado la desgracia. Y se trata de una matanza muy livianamente atribuida solamente a la letalidad del coronavirus. De hecho, sus proporciones son el resultado de una opción hecha por aquellas autoridades y sus asesores incompetentes. El desastre de la estrategia sueca definitivamente no es el resultado ni de una casualidad ni de mala suerte.

- Como digo, Suecia podría perfectamente haber evitado su catástrofe si hubiese observado el curso de acontecimientos en los países de su propia vecindad. Estos países, al contrario de lo que afirma Carlson, son comparables con Suecia tanto culturalmente como en sistemas de salud pública. Esta identidad cultural entre países nórdicos ha sido, por el contrario, un tema constante en la propaganda sueca nacida de su tiempo imperial. Tanto Finlandia como Noruega han formado parte del diseño imperial sueco, y la historia de Dinamarca está unida con la de Suecia. Una diferencia ha estado en la utilización de esos recursos, y en el contexto de la estrategia adoptada. Pero la gran diferencia es la opción que implementó por una parte Suecia, y por la otra las autoridades equivalentes en esos otros países limítrofes y homogéneos en cultura, etc.

- Por último, no es cierto, es un embuste de Tegnell, que las fases de la pandemia en los países vecinos fueron diferentes a la de Suecia. Esto fue desmentido por las propias autoridades de Salud Pública de, por ejemplo, Finlandia y Noruega.

 

En conclusión:

- La principal característica de la “estrategia sueca” de Tegnell y Carlson, y de su nepótico personaje Giesecke, y de su corte de acólitos que desfilan por la pantalla sin ser cuestionados por los periodistas, es que ha dejado morir sin razón ni compasión a miles de suecos. Miles de ancianos han muerto innecesariamente.

- Estos personajes, en mi opinión, cualesquiera las causas atenuantes de salud que sus abogados podrán ofrecer en su favor tendrán que responder ante la justicia. Y ante la historia, porque han liquidado el otrora prestigio internacional de la Suecia de Olof Palme.

 


Marcello Ferrada de Noli es profesor emérito en epidemiología en Suecia y doctorado en psiquiatría del Instituto Karolinska.


El professor Ferrada de Noli, frente al Instituto Karolinska, en Solna. 

 

Una niña de 12 años falleció al encontrarse en medio de una balacera la madrugada del domingo, en Norsborg, al sur del gran Estocolmo. La víctima había sacado a pasear a su perro, cuando sujetos le dispararon desde un auto que luego se dio a la fuga, en el parquin de un McDonald y una bencinera.

“Escuché siete disparos. La gente no quería salir de sus autos”, dijo un testigo ocular a Dagens Nyheter.

Hasta el momento la policía no ha detenido a ningún sospechoso.

 

 Por: Magazín Latino

 

El domingo pasado ocurrió una vez más: una persona inocente perdió la vida por encontrarse en el lugar equivocado a la hora equivocada.

 

Esta vez fue una niña de solamente 12 años. Cuando sacó a pasear a su perro, la madrugada del domingo, decidió pasar a comprar una hamburguesa en el McDonald de su barrio, abierto toda la noche. En el mismo lugar se encuentra una bencinera Shell y en el parquin de este tuvo lugar la balacera.

 

Unos sujetos con chalecos antibalas se encontraban en el aparcamiento. De pronto, un auto combi blanco irrumpe a toda velocidad y desde el interior abren fuego. La niña es alcanzada por impactos de bala. La alarma llega pasadas las 03:00 horas y la menor es trasladada al hospital más cercano, donde fallece poco después.

 

Los vecinos del lugar quedaron consternados ante este nuevo hecho de violencia brutal que se cobra la vida de personas inocentes, en este caso una niña que había sacado a la calle a su perro, y que al día siguiente había planeado ir a bañarse al lago con sus amigas. 

 

Zuffe Özdemir, amigo de la familia de la víctima, declaró, en el noticiero de SVT del lunes:

 

- Es terrible. Nosotros los adultos debemos hacer algo, y no solo preguntarnos qué hace una niña de 12 años en la calle a esas horas. Quiero decir, es verano, ellos viven aquí, la hamburguesería está abierta toda la noche. Uno debería poder salir a la calle con su perro, con su familia, sin que pase nada.

 

El inspector de policía de la Región de Estocolmo, Palle Nilsson, declaró, en el noticiero de la mañana del lunes, en el canal estatal SVT:

- Este es un crimen tremendamente trágico. Estos delincuentes han mostrado una indiferencia total ante las vidas humanas, cuando abren fuego en un lugar donde se encuentran varias personas. En estos momentos estamos recabando evidencias forenses, y hemos interrogado a varias personas que se encontraban en el lugar.

 

Según lo informó el vespertino Expressen, los objetivos serían dos hombres de una red criminal y la niña fue alcanzada por una bala loca.

 

Palle Nilsson expresó también que alrededor de una treintena de personas en la Región de Estocolmo son culpables de acciones violentas y que éstos tendrían conexiones con redes criminales.

 

- Estas personas están detrás de la mayoría de las extorsiones, robos, ventas de drogas, tiroteos, explosiones y asesinatos en la región, subrayó. 

 

 
Dos niñas fueron a prender velas y depositar flores en el lugar donde ocurrieron los hechos. Foto: Omni (La imagen está recortada).

 

 

Este lunes el tribunal de Uddevalla emitió el fallo en el juicio en contra de Tishko Ahmed, de 23 años, imputado por el homicidio de su novia, Wilma Andersson, de 17, y la profanación de su cadáver. Crimen cometido en noviembre del año pasado.

La corte condenó al imputado a prisión perpetua, por unanimidad. “Fue condenado a la pena más severa de la ley, que fue lo que exigimos”, dice el fiscal Jim Westerberg, en un comunicado de prensa.

 

 Por: Marisol Aliaga

 

Al finalizar el último día de audiencias en el juicio en contra de Tishko Ahmed, y cuando los guardias se disponían a llevarse al imputado, la madre de la víctima le suplicó que dijera dónde estaba el cuerpo de su hija, Wilma Andersson. Fue un momento de suma tensión en la sala del tribunal de Uddevalla, pero Ahmed se mantuvo impasible, y guardó silencio.

 

Silencio también guardó en las interrogaciones con la policía, al ser detenido, en noviembre del año pasado. Y sigue defendiendo su inocencia, a pesar de las pruebas forenses en su contra, y de que la única parte del cuerpo de la víctima que se ha encontrado estaba dentro de una valija en el armario de su departamento.

 

Fue el 14 de noviembre que Wilma Andersson, de 17 años, fue vista por última vez, en la ciudad de Uddevalla, 83 km al sureste de Gotemburgo.  

 

Dos días después, sus familiares hacen la denuncia a la policía, y se inicia una intensiva búsqueda a la que poco a poco adhieren cientos de voluntarios. Los resultados son infructuosos, pero dos días más tarde Tishko Ahmed, su novio, es arrestado en el departamento que compartían. Aunque el afirmó más tarde que la relación había terminado.

 

El 19 de noviembre, Ahmed es puesto en prisión preventiva, bajo sospecha de asesinato, lo cual niega y – hasta la fecha - lo sigue negando.

 

Curiosamente, solo nueve días después la policía decide allanar el inmueble, encontrando entonces una maleta escondida en un armario en el dormitorio. La maleta estaba sobre una tela estampada, y de su interior se había filtrado un líquido rojizo. Por esta razón, es remitida a la Agencia de Medicina Forense en Gotemburgo, donde se constata que en su interior se encuentra la cabeza de Wilma. La policía confirma que la joven ya no está en vida y su búsqueda se suspende.

 

Los expertos forenses encuentran, además, restos de sangre de la joven en todas las piezas del inmueble y la única persona que había estado en el departamento era Ahmed. Y en el papel de aluminio y cinta adhesiva con que se había envuelto el cráneo se encontró ADN del inculpado.  

 

El hecho de que el resto del cuerpo de la víctima no haya sido encontrado hace imposible establecer cuál fue la causa de la muerte y, por ende, no hay una evidencia directa que pruebe que Tishko Ahmed ocasionó la muerte de Wilma Andersson. No obstante, el fallo subraya que las evidencias presentadas por el fiscal consisten en una serie de indicios que, sumados, llevan a una conclusión.

 

De esta forma el jurado considera que está probado “más allá de toda duda razonable” que Tishko Ahmed, intencionalmente, le arrebató la vida a Wilma Andersson mediante golpes. Que no puede haber sido un proceso rápido y que debe haber infringido a la víctima “una fuerte angustia de morir y un sufrimiento significativo”.

 

Más agravante aún es el crimen – consideran los jueces – puesto que Ahmed no solo le quitó la vida a la joven, sino que además profanó su cadáver, desprendiendo la cabeza de su cuerpo y guardando el cráneo en una maleta en su departamento. La corte aceptó además la afirmación del fiscal, de que el condenado se deshizo del resto del cuerpo de la víctima, lo que ocasiona aún más dolor en los familiares de la joven, que no han podido enterrar a Wilma.

 

Varios testigos dieron cuenta, durante el juicio, que la joven estaba en un estado de dependencia de su novio, quien la había maltratado en varias ocasiones, en una de ellas, la había dejado inconsciente luego de un golpe en la sien.

 

Ahmed fue sometido a un examen psiquiátrico, el cual arrojó que éste no sufre de ningún trastorno mental grave ni durante ni después del asesinato. Sin embargo, se considera que tiene rasgos narcisistas y una imagen grandiosa de sí mismo, la que no se corresponde con su verdadera situación personal. También se agrega a su cuadro clínico una larga adicción al cannabis.

 

Los familiares de Wilma, por su parte, se manifestaron conformes con el fallo, pero recalcaron que la pena máxima para el asesino no trae a la joven de vuelta. Y no pierden la esperanza de encontrar su cuerpo.

 


Wilma Andersson. Tishko Ahmed.

 

Contrariando las recomendaciones de la OMS respecto al uso de mascarillas, la Agencia de Salud Pública sueca se mantiene en su posición de no imponerlas en el espacio publico.

Otros expertos no están de acuerdo. El infectólogo Björn Olsen, declaró este lunes en entrevista con Aftonladet que “en Suecia, la mascarilla se ha convertido en un insulto”. Él considera que es necesario romper con este tabú.

 

 Por: Magazín Latino

 

Este lunes, el director general de la OMS, Tedros Adhanom, informó que ya se registran 13 millones de contagiados con Covid-19 a nivel mundial, con un récord de 230.370 nuevos casos reportados en las últimas 24 horas.

 

Aunque los recuperados suman siete millones, el director de la OMS insistió en la importancia de que los países cumplan con las medidas de contención de la pandemia y de que los gobiernos establezcan estrategias integrales para suprimir la transmisión del coronavirus y salvar vidas.

 

- Tengo que ser sincero con Ustedes. No habrá un regreso a la normalidad en un futuro previsible. El coronavirus es nuestro enemigo número uno, sin embargo, muchos países van en la dirección equivocada y hacen caso omiso de esto, dijo Tedros Adhanom, sin dar nombres.

 

Las recomendaciones de la OMS son claras: respetar la distancia física, lavarse las manos, usar mascarillas y aislarse en caso de estar enfermo. Si no se siguen estos principios básicos, aseguró Adhanom, “esta pandemia solo puede ir en una dirección: de peor en peor”.

 


El director general de la OMS, Tedros Adhanom.

 

Suecia asegura que sigue las recomendaciones de la OMS al pie de la letra, sin embargo, cada vez es más evidente que el uso de mascarillas es un punto en el que la agencia sanitaria no va a ceder.

 

- ¿No van a recomendar nunca el uso de mascarillas?, preguntó un periodista en la rueda de prensa de la Agencia de Salud Pública del martes (ahora se realizan dos veces a la semana).

 

La respuesta fue la misma de siempre: "nosotros recomendamos mantener la distancia física". La Agencia ha dicho desde el primer momento del brote del Covid-19 que no existe evidencia científica respecto a los beneficios de las mascarillas y que, en caso de síntomas, el consejo es quedarse en casa. "El uso de mascarillas no se adecúa a la estrategia sueca contra el coronavirus", ha estipulado el epidemiólogo estatal Anders Tegnell. 

 

Aunque ahora la autoridad sanitaria sí reconoce la existencia de los asintomáticos, pero asegura que éstos no son motivo para imponer el uso de mascarillas en los espacios públicos.

 

A pesar de los reportes de trenes llenos, playas atiborradas y aviones completos, donde, evidentemente, el mantener la distancia es imposible.

 

El infectólogo Björn Olsen es uno de los 23 investigadores que en varias oportunidades ha exigido a la agencia de salud que reconsidere algunas medidas y que cambie el rumbo de la estrategia. Hasta la fecha sin resultados.

 

En una entrevista con Aftonbladet, Olsen, profesor de enfermedades infecciosas de la Universidad de Uppsala, expresó su preocupación por el desarrollo de la pandemia, que se ha cobrado la vida de más de 500.000 personas en todo el mundo.

 

- Los números están comenzando a ser grotescos. Pero es casi clásico del desarrollo del curso de una pandemia. Ahora es principalmente el sur de los Estados Unidos el que se ve muy afectado. Luego está la situación en América del Sur, donde realmente ahora está escalando.

 

Pero el aumento en los casos no necesariamente significa algo negativo, explica Olsen, al testear más -  como últimamente se está haciendo en Suecia - se aprecia, obviamente un incremento en el número de casos. Él supone que quienes den positivo en la prueba tratarán, de forma natural, de mantenerse alejados de otros, lo cual es una forma efectiva de evitar el contagio.

 

Sin embargo, los números no bajan con la rapidez esperada, y Suecia sigue lamentando fallecidos por el Covid-19. Aunque las cifras van en descenso, este martes se registraron nueve muertos.

 

Olsen desearía que la propagación de la infección disminuyera más rápidamente.

 

- Debemos prepararnos para el hecho de que esto no terminará en mucho tiempo. Ahora también hay informes de que las primeras pruebas de la vacuna no han sido tan exageradamente buenas. Por lo tanto, seguramente no solo se debería confiar en una vacuna, sino que deberíamos confiar en el distanciamiento social, en el uso de mascarillas, en ese tipo de cosas. Las mascarillas se han convertido en una suerte de insulto en Suecia, pero los barbijos utilizados adecuadamente son, de todas maneras, barreras importantes.

 


El profesor Björn Olsen. Foto: Aftonbladet. 

 

Desde comienzos de junio, la OMS recomienda el uso de mascarillas en espacios públicos y cuando no es posible mantener la distancia física. En otros países se está más consciente, además, del problema que constituyen los asintomáticos.

 

No obstante, la Agencia de Salud Pública (Folkhälsomyndigheten) se mantiene en su posición de no recomendar el uso de protectores faciales. Aunque hasta la fecha no ha presentado soluciones sobre medidas a tomar cuando el distanciamiento físico no es posible.

 

En las redes, en tanto, abundan los testimonios de personas que son acosadas por usar mascarilla en los espacios públicos. En Suecia la agencia de salud ha difundido la imagen de que la gente no sabe usar las mascarillas, y que las personas que usan mascarilla están enfermas y, por ende, deben permanecer en sus casas.

 

- Las autoridades se han aferrado a la creencia de que todos los que llevan mascarilla abusan de su uso, o que pueden propagar la infección aún más. Sin embargo, no existe evidencia de esto. Mas bien todo lo contrario, dice Olsen en la entrevista con Aftonbladet.

 

Agrega que él usa mascarilla cuando entra a un local comercial, y que a medida que pasa el tiempo se ha convencido de que estas realmente funcionan.

 

- Y no lo hago para protegerme a mí mismo, sino para proteger a los demás, en caso de que esté contagiado. De eso se trata. También se trata de lograr un comportamiento en el que no nos miremos raro si alguien usa mascarilla.

 

Otro de los puntos en los que Suecia se diferencia de otros países es que las autoridades suecas siguen aconsejando que las personas vayan a sus trabajos y a los colegios incluso cuando algún miembro de la familia esté enfermo.

 

- Ha sido como un mantra de la Agencia de Salud Pública, el que solo contagian aquellos que presentan síntomas. Yo considero que es es un gran error, concluyó Björn Olsen.

 

En la rueda de prensa del martes, la autoridad sanitaria declaró que las recomendaciones actuales se mantienen vigentes.

 


La Organización Mundial de la Salud recomienda el uso de mascarillas en los espacios públicos. Foto: OMS.

 

Debate ¿Qué está buscando realmente la Agencia de Salud Pública? La pregunta se vuelve cada vez más importante a medida que crece el número de infectados y muertos, pero la estrategia sigue siendo la misma, escriben 23 investigadores, entre ellos Anders Vahlne, profesor emérito en virología clínica y Lena Einhorn, doctora en virología.

 

 Fuente: Göteborgs-Posten. 12 jul, 2020. Traducción: Magazín Latino

 

Este es un artículo de debate. El propósito del texto es influir y las opiniones son propias del escritor.

Suecia es uno de los países con más muertes reportadas per cápita en covid-19 en el mundo. Sin embargo, las recomendaciones no han cambiado. Aunque ahora está perfectamente claro que el Covid-19 se contagia antes de presentar síntomas - los estudios demuestran que la ausencia de síntomas representa entre el 40 y el 45 por ciento de la transmisión de la infección - todavía dice, el sitio web de la Agencia de Salud Pública (FHM): "Si una persona de la familia está enferma - ¿todos deben quedarse en casa entonces? No, siempre que los hermanos u otros miembros de la familia no presenten síntomas, pueden hacer lo normal e ir a la escuela, al preescolar o al trabajo ".

 

Y a pesar de que la OMS ahora aboga por el uso general de mascarillas, el FHM [Sigla en sueco de la Agencia de Salud Pública] se niega a introducir esta simple medida.

 

¿Cómo se puede explicar que un país tan vulnerable se aferre a recomendaciones comprobadamente equivocadas?

 

¿Una estrategia silenciosa?

 

En nuestra opinión, solo hay dos posibilidades: o no hay voluntad en admitir errores. O se trata de tener una estrategia no expresada, una que se aplica en silencio, porque es muy controvertida.

 

Hay signos de falta de voluntad en admitir errores. El New York Times describió recientemente cómo FHM precozmente tomó una fuerte posición en contra de los informes de que el covid-19 se contagia sin síntomas. Pero ¿puede esto explicar completamente la continua falta de voluntad para poner en cuarentena a los contactos asintomáticos?

 

´La Agencia Sueca de Salud Pública ha negado siempre que se busque la inmunidad de rebaño, pero con la misma frecuencia ha producido cálculos optimistas sobre cuántas personas presentan anticuerpos´.

 

"Nosotros nunca hemos dicho que vamos a parar toda la infección", ha dicho Anders Tegnell. Y si uno se pregunta el porqué, otra declaración tal vez pueda arrojar luz sobre esto: "Nuestro objetivo principal ahora es hacer que la propagación de la infección sea lo más lenta posible y, por supuesto, a largo plazo obtener algún tipo de inmunidad en la sociedad, lo que hace que no puede propagarse tan rápidamente en el futuro. "

 

La Agencia de Salud Pública siempre ha negado que busque la inmunidad de rebaño, pero con la misma frecuencia ha producido cálculos optimistas sobre cuántas personas tienen anticuerpos, y dicho que esto "puede ayudar a contener eficazmente la propagación de la infección". Incluso al principio Tegnell dijo sobre la inmunidad de rebaño, que “allí es donde tenemos llegar. No vamos a lograr controlarlo de ninguna otra manera ". Y en una conferencia de prensa en abril: "Posiblemente apostaría dinero a que alcanzaremos ese nivel de inmunidad a través de que las personas se enfermen antes de que haya una vacuna disponible".

 

Este es un extraño doble juego, una especie de estrategia encubierta, que se niega y se confirma al mismo tiempo.

 

Baja inmunidad en Suecia

 

Suecia ahora tiene más de cinco mil muertos y así y todo menos del diez por ciento con anticuerpos, es decir, lejos de la inmunidad de rebaño. Recientemente ha llegado informes sobre la denominada inmunidad de células T en algunos individuos con anticuerpos negativos, lo que podría indicar que la inmunidad está subestimada. Esto es esperanzador. Pero los informes están llenos de problemas: se sacan conclusiones basándose en unos pocos individuos. El aspecto del tiempo tampoco está claro, lo que significa que los resultados de anticuerpos son difíciles de evaluar. Además, la prueba en los informes puede dar una respuesta de células T incluso en aquellos que nunca han estado expuestos a la infección del covid-19. Las células T parecen reconocer entonces estructuras del coronavirus propias del resfriado común. Posiblemente, dicha reactividad cruzada pueda proporcionar cierta protección incluso contra el covid-19, pero de ser así, es aún incierto.

 

En lugares donde la mortalidad en covid-19 ha sido excepcionalmente alta, existe hoy en día una alta positividad de anticuerpos. En Bérgamo, en Italia, el 57 por ciento de la población tiene anticuerpos. En una prisión en los Estados Unidos, el 54 por ciento tiene anticuerpos. Esto indica que la mayoría de las personas infectadas crean anticuerpos y que Suecia todavía tiene una baja inmunidad.

 

No sabemos por qué FHM se niega a introducir mascarillas o aislar asintomáticos. Pero si se trata de una esperanza no expresada de lograr una mayor inmunidad a través de la propagación deliberada de la infección - una estrategia que ningún otro país del mundo aplica - entonces nuestros encargados de prevenir las enfermedades contagiosas son peligrosísimos.   

 

Anders Vahlne, Profesor emérito de Virología Clínica, Instituto Karolinska

Lena Einhorn, Doctora en Medicina, especialista en virología

Björn Olsen, profesor de enfermedades infecciosas,  Universidad de Uppsala

Åke Lundkvist, Profesor de virología, Universidad de Uppsala

Jan Lötvall, Profesor de alergología clínica, Universidad de Göteborgs universitet

Olle Isaksson, Profesor emérito de endocrinología , Academia del Sahlgrenska

Stefan Einhorn, Profesor de Oncología Molecular, Instituto Karolinska.

Leif Bjermer, Profesor de Medicina Pulmonar y Alergología, Universidad de Lund

Barbara Caracciolo, Maestría en epidemiología, con un doctorado en investigación de personas mayores

Marcus Carlsson, Docente de Matematicas, Universidad de Lund

Fredrik Elgh, Profesor de Virología, Universidad de Umeå

Andrew Ewing, Profesor de Biología Molecular y Química, Universidad de Gotemburgo

Manuel Felices, Dr. en Cirugía Endocrina, Jefe de Sección, Hospital del Condado de Norra Älvsborg

Marie Gorwa, Profesor de Microbiología Técnica, Universidad de Lund

Åke Gustafsson, Dr. en Virología, anteriormente Jefe de Microbiología y Cuidado de la Higiene, Región de Gävleborg y Región de Uppsala

Claudia Hanson, Profesora adjunta, Global Public Health, Instituto Karolinska

Anders Jansson, Médico Jefe en Fisiología Clínica, Danderyds Hospital

Bo Lundbäck, Senior Profesor de Epidemiología Clínica de enfermedades pulmonares, Universidad de Gotemburgo

Gunnar Steineck, Senior Profesor principal de epidemiología clínica del cáncer, Academia Sahlgrenska, Universidad de Gotemburgo

Jens Stilhoff Sörensen, Doctorado, Profesor Asociado, Departamento de Estudios Globales, Universidad de Gotemburgo.

Cecilia Söderberg-Nauclér, Profesor de Patogénesis Microbiana Médica, Instituto Karolinska

Dag S. Thelle, Profesor Emérito de Epidemiología, Universidad de Oslo y Universidad de Gotemburgo

Anders Wahlin, Profesor Emérito de Hematología, Universidad de Umeå

 


Conferencia de prensa de la Agencia de Salud Pública. Foto: Captura de pantalla SVT. 

 

Gran revuelo ocasionó un vuelo chárter que aterrizó en la isla griega de Rhodos, proveniente de Estocolmo, el jueves pasado. Más tarde se supo que el operador turístico Tui tenía permiso para un vuelo de marketing, pero la mayoría en el avión eran turistas suecos. Ahora éstos deberán guardar cuarentena.

- Dependemos de los turistas. Pero, francamente, la gente tiene miedo, expresó un comerciante de Rhodos, que se debate entre la apertura a los turistas y el miedo al contagio por el coronavirus.

 

 Por: Magazín Latino

 

Para muchos suecos, grandes adoradores del sol debido a lo esquivo del astro rey por estas latitudes, las vacaciones veraniegas perfectas son la playa y el sol. Por esto, los vuelos chárteres a las cálidas temperaturas de los países del mediterráneo son tal vez lo más típico de la temporada estival escandinava.

 

Solo que este verano nada ha sido como es habitual.

 

Hasta el 15 de julio Grecia no admite los vuelos directos desde Estocolmo, los operadores turísticos lo saben y todos están esperando esta fecha.

 

Sin embargo, el operador alemán Tui logró conseguir un permiso especial con el Ministro de Turismo griego, y de esta manera el jueves pasado un vuelo chárter proveniente de Estocolmo aterrizó en la isla de Rhodos.

 

Se suponía que en el avión viajarían solo personal de Tui y periodistas, algo que no fue así, tres cuartas partes de los pasajeros del vuelo eran turistas suecos.

 

Algo que fue mirado con recelo por parte de los griegos, puesto que varios turistas que habían llegado con anterioridad habían dado positivo en la prueba tomada a su arribo a Rhodos.

 

Y que uno de ellos había roto la cuarentena. Fue detectado paseándose por las calles de la isla, en lugar de esperar el resultado del test en confinamiento, como lo estipulan las autoridades griegas.

 

Tui recibió también las críticas de su rival Apollo, por haber permitido que turistas viajaran en un vuelo de promoción y por haberse saltado las reglas, que deben ser las mismas para todos.

 

Pero el jefe de prensa de Tui, Adam Györki, se defendió diciendo que las autoridades griegas estaban conscientes de ello

 

- Entiendo perfectamente que los habitantes de Rhodos están preocupados por la infección. No es que aquí no quieran turistas, pero están preocupados de que lleguen turistas suecos. También entiendo que nuestros competidores estén decepcionados de que ellos no han podido viajar, dijo a TT.

 

Por su parte el vicealcalde de Rhodos, Konstantinos Taraslias, expresó a la agencia TT que para él la llegada de los turistas suecos había sido una sorpresa, pero que esto lo había decidido el gobierno. Él cree que Tui obtuvo este permiso especial gracias a un acuerdo entre el operador y el gobierno griego, de llevar a 1,5 millones de turistas – de diferentes países - a Grecia, durante este verano.

 

Entre la espada y la pared

 

El turismo es la principal fuente de ingresos en Grecia. En Rhodos corresponde a un 95 por ciento de la economía, y la atractiva isla depende del turismo. Al mismo tiempo las estrictas medidas que tomó Grecia, al comienzo de la pandemia, contribuyó a que se registraran solo algunos casos de covid-19.

 

La gran mayoría de los comerciantes en Rhodos trabajan durante los seis – siete meses de la temporada turística y con ello viven el resto del año.  

 

Pero este año todo es distinto, y los comerciantes se debaten entre la alegría de abrir nuevamente sus tiendas a los turistas, y el miedo al coronavirus.

 

- Nosotros dependemos de los turistas. Pero, francamente, la gente tiene miedo. Hemos escuchado que las cosas no han estado bien en Suecia. Y nuestro sistema de atención médica no es tan bueno como debería ser, entonces no podremos hacer frente si muchas personas se enferman aquí, explicó un comerciante a la agencia TT.

 

Y tomando todas las medidas de seguridad, armados con mascarillas, visires, guantes y desinfectantes, los comerciantes se preparan para recibir a los turistas.

 

Aunque la llegada de los escandinavos les preocupa más, puesto que Grecia ha prohibido los vuelos directos provenientes desde Suecia hasta el 15 de julio, por la situación aquí con el coronavirus. Y es una fecha que incluso puede estar sujeta a cambios.

 

- ¡Amamos a los suecos! Pero tenemos un poco de miedo de cómo va a ser, hemos escuchado tantas cosas sobre que ustedes tienen tantos contagiados y muertos. Casi ha habido pánico. Me han dicho que tenga mucho cuidado. Pienso que esto puede afectar en cómo se trata aquí a los suecos, dijo la trabajadora de un museo, a TT.

 

 

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