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Este jueves se registraron 351 fallecimientos debido al coronavirus, y el país traspasó con ello la barrera de los diez mil. El viernes se sumaron otros 138 muertos y las cifras van al alza.

Suecia registra un total de 10.323 decesos debido al covid, y 523.486 personas contagiadas. “Si se puede reducir la mortalidad con un confinamiento de unas 3 a 4 semanas, entonces se debería sopesar esta medida”, asegura el virólogo Fredrik Elgh.

 

 Por: Marisol Aliaga

 

La situación de la pandemia de covid-19 sigue extremadamente grave en Suecia, que supera las 10.000 muertes y con cifras que van al alza. 

 

Ya lo habían vaticinado los médicos, antes de las festividades de fin de año: “La situación va a empeorar, vemos que las infecciones van en aumento y esto tendrá consecuencias”.

 

4.703 nuevos casos confirmados de covid-19 se reportaron ayer, lo que suma un total de 523.486 personas infectadas. Hoy se registraron 138 nuevas muertes, ayer fueron 351, y en total los decesos alcanzan a 10.323. 

 

Un total de 4.491 personas han recibido cuidados intensivos y en estos momentos 368 pacientes están internados en UCIs.

 

Fredrik Elgh es médico jefe y profesor de virología de la Universidad de Umeå (además de político local del Partido del Centro). Él quiere ver medidas más estrictas en el país, sobre todo pensando en la gran diferencia de fallecidos entre Suecia y sus vecinos, y que aquí se superó la barrera de los 10.000 muertos. 

- Esto es terrible. A mí me indigna y pienso que deberíamos hacer algo al respecto. Vamos a tener muchas más muertes si no nos esmeramos, dijo en el programa mañanero de la televisión estatal, Morgonstudion, de SVT.

 


El virólogo Fredrik Elgh, en entrevista con Morogonstudion. Foto: captura de pantalla. SVT.

 

Él teme que unas 5.000 personas más podrían morir en los próximos dos meses, si se continúa al mismo ritmo. 

-- Si se puede reducir la mortalidad con un confinamiento de unas 3 a 4 semanas, entonces se debería sopesar esta medida. La gran mayoría de países europeos han considerado que vale la pena el esfuerzo, pero en Suecia no lo hacemos. 

 

Fredrik Elgh quiere ver un cierre. Que no se permita viajar a las pistas de esquí, que los centros comerciales y la escuela primaria se cierren. Que durante estas semanas, las personas salgan solo para hacer las compras esenciales. Y que todos quienes lo puedan hacer se queden en casa. 

 

Según él, las recomendaciones no bastan. 

- El voluntariado del que hablamos antes no funciona del todo, afirmó.

 

¿Por qué una mortalidad tan grande?

 

En estos momentos muchos se preguntan el porqué de tantas muertes en Suecia, el único país escandinavo que presenta cifras catastróficas. 

 

Para la ex epidemióloga estatal, Annika Linde, la explicación es, sobre todo, una estrategia fallida. 

- En primer lugar, hay tantos que han muerto en Suecia porque tuvimos la estrategia de dejar libre al virus y, en segundo lugar, porque asumimos que se podría manejar esto, para proteger a los ancianos, pero no pudimos. Resultó que no teníamos ninguna preparación para ello, expresó.  

 

En tanto que el epidemiólogo estatal, Anders Tegnell, lo atribuye a que la covid-19 es "una enfermedad muy peligrosa”, sobre todo para personas de la tercera edad con comorbilidades. 

Al principio de la pandemia, Tegnell aseguró que la infección no era más grave que una gripe. 

Y sigue siendo escéptico al uso de mascarillas, aunque, desde el 7 de enero se recomiendan - solo en las horas peaks - en el transporte público. 

- Desafortunadamente, esperamos que el aumento continúe, ya que tenemos una amplia propagación de la infección en el país”, dijo este viernes Karin Tegmar Wisell, jefa de sección de la Agencia sueca de Salud Pública, en rueda de prensa.

 

En tanto, el programa de vacunación masiva sigue su curso. Hasta el 10 de enero se había vacunado a alrededor de 80.000 personas. 

 

El rey Carl Gustaf y la reina Silvia fueron vacunados el viernes.  

 


El personal de la salud se ha desempeñado al límite de su capacidad. Foto: TT.

El asalto al Capitolio, en EE. UU. y la estrategia sueca frente a la pandemia fueron puntos recurrentes en el primer debate político del año, este miércoles, en el parlamento.

El primer ministro recibió críticas por el manejo de la pandemia del coronavirus, tanto desde la izquierda como de la derecha. "Si el gobierno no tiene el valor de actuar, que dimita", dijo la líder socialdemócrata, Ebba Bush.

 

 Por: Magazín Latino

 

Más encendido que de costumbre fue el primer debate en el parlamento sueco, Riksdagen, este miércoles, que dio inicio al 2021. Un año marcado por la crisis sanitaria del coronavirus, cuando Suecia enfrenta las peores cifras dentro de los países nórdicos y está entre los países más castigados por la pandemia.

 

Y la paz y el consenso que reinó el año pasado, a comienzos de la pandemia, comienza a diluirse. En sus discursos, los líderes de los partidos conservativo (M), Democratacristiano (KD), y Demócratas de Suecia (SD), criticaron duramente a Stefan Löfven por la responsabilidad que le cabe al gobierno sobre la gestión frente al coronavirus y la propagación de la infección.

  

NOTA EN DESARROLLO

Publicado: 7 de enero 2021. Actualizado: 11 de enero 2021

El director general de MSB, Dan Eliasson, puso su cargo a disposición este miércoles, tras la turbulenta reacción ocasionada por su viaje a Las Palmas.   

Eliasson, jefe máximo de la entidad a cargo de emergencias nacionales, MSB, tomó la decisión de pasar la Navidad en Las Canarias. Según él, un “viaje necesario”, y sin antes informar al gobierno. Craso error.

Ahora exige ser trasladado a otro puesto. Según la práctica en Suecia, manteniendo su sueldo: 160.000 coronas al mes. Sin embargo, no fue el único que no siguió las recomendaciones.

 

 Por: Marisol Aliaga

 

- Yo creo que todos se sienten un poco indignados con la situación, dijo Dan Eliasson, respecto a los incendios forestales que, durante el verano del 2018 devastaron grandes zonas rurales en Suecia. La entidad que había comenzado a dirigir, MSB (*), gestiona las emergencias nacionales de este y de otros tipos de catástrofes. Y no estuvo a la altura.

 

Ahora:  2020-2021, todos han estado indignados con Dan Eliasson. ¿Por qué? Porque en medio de la peor emergencia sanitaria en tiempos modernos, se fue de viaje. Abandonó el país para pasar las vacaciones de fin de año en España, en circunstancias de que las cifras de la covid-19 van al alza, los hospitales están a punto de colapsar en la región de Estocolmo, y los muertos a raíz de la covid-19 ya suman más de 9.000. (Según Worldometers, Suecia presenta 914 muertes/millón, en tanto que su país vecino Noruega, tiene 86 muertes/millón de habitantes).

 

Y esto sin siquiera informar, según la normativa vigente, al gobierno. Ni el ministro del interior ni la coordinadora de la crisis de la pandemia, dentro del gabinete de Stefan Löfven, tuvieron conocimiento del viaje de Eliassson.

 

El 19 de diciembre del año pasado, tomó un vuelo con rumbo a Las Palmas, a pasar las Navidades con su familia.

 

Cinco días antes, la entidad que dirige, MSB (*), había enviado 12 millones de mensajes de textos a todos los ciudadanos suecos, instándolos a seguir las recomendaciones de las autoridades sanitarias. Entre estas, abstenerse de  viajar al extranjero o a otra región de Suecia. Quedarse en casa. No reunirse con otras personas más que las de su propia “burbuja familiar”. 

 

El primer ministro Stefan Löfven había pedido encarecidamente a la población, frente a las festividades de fin de año, a “no tratar de encontrar excusas para incumplir las recomendaciones” y a “tomar la responsabilidad ciudadana que a todos y cada uno de los suecos les compite”.

El vespertino Expressen fue el primer medio en publicar la noticia del viaje de Dan Eliasson a Las Palmas. Rápidamente los medios nacionales se hicieron eco y las redes sociales explotaron. La crítica fue masiva y contundente de parte de una población que reaccionó no solo ante la hipocresía de Danielsson, también del primer ministro y al menos dos de sus secretarios de Estado.


Dan Eliasson. Foto: Expressen.

 

Por ejemplo, el Ministro de Justicia (S), Morgan Johansson, se había ido de compras los días de las realizaciones de Navidad. “Visité un centro comercial después de la Navidad para comprar un regalo retrasado para mis padres”, dijo Johansson a los medios, agregando que había hecho un “mea culpa”.

 

Löfven se refirió a la falta del ministro como de: “descuidada”.

 

Pero más tarde trascendió que el mismo premier sueco también había visitado un centro comercial, Gallerian, dos días después de haber llamado a la población a no salir de compras. Y más tarde se supo que no lo había hecho solo una, sino varias veces. Con esto se ganó críticas no solo de la oposición sino también del sueco medio, puesto que muchos han estado prácticamente encerrados desde marzo. Pero sobre todo del personal de la salud, que ha gritado a voces que están desbordados con la cantidad de pacientes que han debido atender y han miran decepcionados, como una gran cantidad de gente vive su vida como si la pandemia no existiera.

- Es preocupante, muy preocupante. Él debe dar explicaciones. Debe tener muy buenas razones para ello, dijo el presidente del Colegio Médico sueco, Johan Styrud.

 

Los sanitarios, que están en primera línea, son al final de cuentas quienes pagan por el descuido y la poca solidaridad de otros. En la región de Estocolmo y en otras grandes ciudades, la “deuda sanitaria” crece. Todas las operaciones que no sean de urgencia se han pospuesto por un periodo indeterminado, incluso las de los niños, puesto que el hospital Astrid Lindgren ha debido reforzar a otros centros asistenciales.

 

En su cuenta de Instagram, Löfven respondió a las críticas:

 

“Entiendo que la gente reaccione cuando leen que he estado haciendo trámites en diciembre. He comprado comida, reparado un reloj, buscado repuestos para mi afeitadora, he estado en Systembolaget y comprado un regalo de Navidad para mi esposa Ulla. En estas ocasiones, me he asegurado de que no hubiese aglomeración. Como tantos otros, trato de seguir siempre los consejos y recomendaciones de la Agencia Sueca de Salud Pública. En retrospectiva, me pregunto, por supuesto, si, por ejemplo, el regalo de Navidad de Ulla lo podría haber comprado por Internet, con tiempo”.

 

Pero más tarde, en entrevista con la televisión sueca, SVT, agregó que: “nunca he comprado nada por Internet. Supongo que es cosa de mi generación”.

 

Una vez más las críticas le llovieron.

 

“¿No hay alguien en la oficina del gobierno que le pueda enseñar al primer ministro a hacer compras digitales?”, escribía un usuario en Twitter. Otro agregaba: “Dagny tiene 107 años y es bloguera”.

 

Stefan Löfven tiene 63 años.


Stefan Löfven en Gallerian. Foto: Privada/Expressen. 

 

Otra ministra que no siguió muy bien las recomendaciones fue la Ministra de Hacienda, Magdalena Andersson, quien se fue a las pistas de esquís aprovechando el feriado navideño.

 

La oposición, no obstante, no ha hecho ningún número del asunto. También dentro de esta hubo quienes no se tomaron totalmente en serio las recomendaciones. Porque son justamente esto: recomendaciones.

 

Pero volviendo a Dan Eliasson, varios partidos exigieron su renuncia. También el socialdemócrata Göran Greider, editor en jefe de Dalademokraten, quien sorprendió a todos al publicar un tuit diciendo que Eliasson debería poner su puesto a disposición. 

 

Cuando el director general llegó de vuelta de su viaje a las islas Canarias, el 3 de enero, burló a la prensa y abordó rápidamente un taxi, en el aeropuerto de Arlanda. Al principio se negó a hablar con los periodistas, pero después dijo que su viaje había sido “necesario”, porque “su hija trabaja en Las Palmas y quería pasar la Navidad con ella y su familia”.

 

Sus argumentaciones solo le echaron más leña al fuego.

 

A los pocos días, MSB emitía un comunicado de prensa informando que Eliasson abandona el cargo, puesto que su “persona no es lo que importa”.

 

“La razón de mi posición es que MSB, como autoridad, debe tener las mejores condiciones posibles para llevar a cabo su importante misión. Por eso hoy he solicitado una transferencia para abandonar esta misión", afirmaba el comunicado.

 

De esta manera, y conforme a la práctica, el director general de MSB será, seguramente, remitido al “cementerio de los elefantes”, vale decir una oficina gubernamental que se dedica a registrar investigaciones. E, independientemente de sus labores, mantendrá su sueldo actual de 160.000 coronas al mes.

 

Dan Eliasson posee un nutrido CV. Ha ejercido la jefatura de importantes instituciones estatales, ya sea como Secretario del Gabinete, Secretario de Estado, Comisionado de la Policía Nacional y Director General. No obstante, su jefatura ha sido, generalmente, controvertida.

 

Cargos:

2006:  Jefe Adjunto Interino de la Policía de Seguridad Sueca

2007- 2011 Director General de la Dirección Nacional de Migraciones

2011- 2014 Director General de la Agencia Sueca de Seguros Sociales

2014 - 2018 Jefe de la Policía Nacional

2018 -2021 Director General de la Agencia Sueca de Contingencias Civiles (MSB).

 

Ahora se agrega una más a la lista de entidades que abandona de forma poco decorosa. 

  

(*) MSB [la Agencia Sueca de Contingencias Civiles, por sus siglas en sueco]


Dan Eliasson en rueda de prensa, marzo 2020. Foto: Marisol Aliaga.


Dan Eliasson en rueda de prensa, marzo 2020. De izquierda a derecha: Mikael Damberg, ministro del Interior; Stefan Löfven, Primer Ministro; Lena Hallengren, Ministra de Asuntos Sociales. Foto: Marisol Aliaga.

Este lunes un tribunal británico rechazó la petición de extradición de EE.UU. de Julian Assange, acusado de espionaje y piratería informática, debido a que presenta graves problemas de salud.

- Es una victoria para Julian pero no necesariamente una victoria para el periodismo, dijo el editor en jefe de WikiLeaks, Kristinn Hrafnsson. Los abogados de Assange solicitan su libertad bajo fianza, en tanto que el gobierno de EE.UU. dispone de 14 días para apelar el fallo.

 

 Por: Marisol Aliaga

 

Un triunfo para Julian Assange, pero no para el periodismo, declaró el editor en Jefe de WikiLeaks, Kristinn Hrafnsson, frente al Tribunal Penal Central de Londres, Old Bailey. La jueza Vanessa Baraitser había dado a conocer la resolución de la corte, afirmando que “el riesgo de que Assange se suicidara, de permitirse la extradición, era elevado”.

De esta forma, la jueza desestimó los planteamientos equipo de abogados de Assange, basados en la libertad de expresión y en el ejercicio del periodismo. La magistrada Baraitser sostuvo que los cargos que se le imputan al fundador de WikiLeaks constituyen un delito, también en el Reino Unido.

 

“Salvando el papel crucial que la prensa tiene en una sociedad democrática, los periodistas tienen la misma obligación que el resto de los ciudadanos de obedecer la ley penal. En este caso, los hechos que se le imputan a Julian Assange son ilegales y él no es inmune a la responsabilidad solo porque asegura que ha actuado como periodista”, dijo la jueza durante la lectura de la resolución.

 

Debido a esto, el editor en jefe de WikiLeaks no considera el fallo como un gran triunfo. “Es una victoria para Julian, pero debemos ser cautos, no es necesariamente una victoria para el periodismo”, dijo Kristinn Hrafnsson.

 

“Enough is enough”

 

El editor agradeció al equipo de abogados de Assange por un “esfuerzo extraordinario”, y manifestó su preocupación de que, apenas escucharse la resolución de la jueza Baraitser, los abogados estadounidenses manifestaron que recurrirán el fallo.

- No deberían hacerlo. Y se debería presionar al gobierno de los EE. UU. para que abandonaran la apelación. Ya ha sido suficiente. Tenemos muchas cosas que hacer este año, pero no esto. La lucha continúa, y no cesará hasta que – como dijo Stella - Julian haya vuelto a casa, dijo Hrafnsson.


Kristinn Hrafnsson y Stella Morris. Foto: Twitter.

 

La abogada Stella Morris, novia de Assange, con quien tiene dos hijos, permaneció sentada junto a él durante la lectura del fallo y se emocionó al escuchar que no sería extraditado. No obstante, en una declaración a los medios, subrayó:

- Había esperado que hoy fuera el día en que Julian retornaría a casa. No lo es, pero ese día llegará pronto. Mientras Julian tenga que soportar sufrimientos y aislamiento, como convicto en la prisión de Belmarsh y en tanto que a nuestros niños se les robe su cariño y afecto, no podemos celebrar. Vamos a celebrar el día que vuelva a casa. Hoy día es un día de victoria para Julian, el primer paso para lograr que se haga justicia en este caso.

  

Agregó que ella y todos quienes han apoyado la liberación de Assange, estaban conformes de que la corte haya reconocido las terribles condiciones a las que ha estado expuesto. Sin embargo manifestó su preocupación porque los abogados estadounidenses recurrirán la sentencia, en su afán de castigar a Julian y “hacerlo desaparecer en lo más hondo y oscuro del sistema penal de los EE.UU por el resto de sus días”.  

- Esto no puede ocurrir nunca. Nosotros nunca aceptaremos que el periodismo sea un crimen. Ni en este país ni en ningún otro. No debemos olvidar que agentes norteamericanos conspiraron para matar a Julian en suelo británico.

 

Además, se dirigió a Donald Trump, instándolo a terminar la persecución contra su pareja:  

- Mr. president, derribe los muros de esta prisión. Permita que mis pequeños puedan ver a su padre. Libere a Julian, libere a la prensa, libérenos a todos, dijo, en una sentida alocución. 

    

Assange permanece desde hace 21 meses en la prisión británica de alta seguridad de Belmarsh. Antes de ello, estuvo refugiado durante siete años en la Embajada de Ecuador en Londres. Con la llegada de Lenin Moreno al poder, éste le quitó la protección que le había otorgado Rafael Correa.

 

Tanto EE. UU. como Suecia habían solicitado al Reino Unido la extradición de Julian Assange, sin embargo, luego de abrir y cerrar el caso un par de veces, Suecia archivó, finalmente, la demanda en noviembre de 2019. Por falta de pruebas. 

 

La madre del fundador de WikiLeaks, Christine Assange, no ha descansado, durante diez años, en pos de la liberación de su hijo. En Twitter un publicó el 30 de diciembre de 2020 el siguiente texto, junto a la fotografía:

Esto es lo que 10 años de persecución le han hecho a mi hijo, el periodista muchas veces premiado, Julian Assange

Detuvo retenido, sin cargos, se le negó el aire fresco, el ejercicio, sol/vitamina D, atención médica/dental adecuada y ha sido víctima de tortura psíquica

Ahora, enfermo crónico, con dolores y traumatizado.

 

Este lunes, Christine Assange escribe:

Deseo dar las gracias a la jueza del Reino Unido Vanessa Baraister, por su decisión de no extraditar a mi hijo a los Estados Unidos, por razones médicas

A mi hijo Julian se le ha mostrado poca compasión, durante la última década de persecución brutal

Espero que Estados Unidos acepte la sabiduría de su fallo misericordioso y no apele.

 

Y en otro tuit escribió que esperaba pronto volver a abrazar a su hijo, como en esta foto del 2010.


"No extraditen a Julian Assange". "El periodismo no es un crimen". Julian Assange denunció los crímenes de guerra de, EE.UU. quien ahora quiere sentar precedente y acallar la prensa investigativa e independiente. "Hay que engañar al pueblo para meterlo en una guerra", ha dicho Assange. Foto: Twitter. 

 

Más abajo, un vídeo de la conferencia de prensa de la Fiscalía sueca, del 19 de mayo de 2017. En este, la fiscal encargada del caso durante años, Marianne Ny, cuenta que "borró un mail del FBI". La fiscal Ny está, en la actualidad, jubilada. 

 

Decidimos despedir el año, con un recuerdo de una de las notas positivas del 2020. El plebiscito nacional en el que los chilenos residentes en Suecia también pudieron hacer uso de su voto. 

El 24 de octubre de 2020, chilenos Suecia participaron en el Plebiscito Nacional de Chile de 2020.

Lugar: Hotel Clarion, Estocolmo.

 

 Por: Magazín Latino 

Jueves, 31 Diciembre 2020 22:44

Aron Flam hizo rugir al tigre sueco

El humorista sueco Aron Flam escribió un libro sobre el rol de Suecia durante la Segunda Guerra Mundial. Los libros fueron confiscados, luego de que un museo presentara una querella en su contra, por infringir derechos de autor. Flam se había dado el lujo de parodiar el emblemático tigre creado por Bertil Almqvist en una campaña que instaba a los suecos, en 1941, a no hablar más de la cuenta.

La historia oficial es que Suecia se mantuvo neutral, durante la WW2, pero ¿cuanto de verdad hay en esto?  

 

 Por: Marisol Aliaga

 

La expresión “hacerse el sueco” tiene varias explicaciones. Una de ellas trata del rol de Suecia durante la Segunda Guerra Mundial. Sobre la tan nombrada “neutralidad sueca” durante esa época de la Historia.

 

Aron Flam es un humorista sueco que escribió un libro sobre el tema. Una obra de casi 600 páginas y difícil lectura, prácticamente una tesis respecto a la historia contemporánea sueca y su peliaguda relación con Alemania durante la Segunda Guerra Mundial – entre otros numerosos tópicos que darían para – al menos – unos diez artículos más.   

 

Flam es comediante, escritor, guionista y actor, entre otras profesiones. Ha trabajado para periódicos, la televisión, radio, cine y stand up comedy durante casi 20 años, y ha recibido varios premios. Sin embargo, para mí era prácticamente desconocido hasta que “mi” researcher me pasó el dato, hace ya varios meses atrás, de que le pusiera ojo.

 

Pero entre tanto quehacer en tiempos de pandemia, el consejo pasó de largo. Hasta que un día apareció un Twitter un tuit que decía: “¿Alguien sabe cómo conseguir el libro de Aron Flam? Me refiero al libro de papel”. Resulta que los libros habían sido incautados por la policía sueca.

 

Iban camino a la hoguera. En Suecia, en el año 2020 se iban a quemar libros. Obviamente que entonces, el tema me interesó.

 

En agosto de 2019, fue publicado el libro “Det här är en svensk tiger” (Este es un tigre sueco).

 

En junio de 2020, un tribunal había dado el veredicto que el libro fuera requisado por infringir derechos de autor respecto a la ilustración en su cubierta. El Museo Sueco de Preparación Militar (ubicado en la localidad de Djuramossa) posee los derechos de autor de la ilustración original.    

 

De esta forma, el jueves 11 de junio, la policía incautó 2.282 copias de la tercera edición del libro de las bodegas de la editorial Samizdat Publishing en Estocolmo. Y, el Museo presentó una querella en contra de Aron Flam, exigiendo una multa de 1,5 millones de coronas.

 

El Tribunal de Patentes y Mercados de Estocolmo confirmó, el 5 de agosto, la incautación, pero la instancia superior del Tribunal Supremo de Patentes y Mercados anuló la misma el 13 de agosto. Cosas de la ley. [14] ENLACE WIKI.

 

El 24 de septiembre se llevó a cabo el tribunal oral, donde se enfrentaron el Museo y Aron Flam. La defensora de Flam fue la conocida abogada sueca experta en litigios sobre copyright, en tanto que la representante del Museo fue su dueña, que, casualmente, también es abogada y tiene una larga historia de querellas y litigios Marie Andrée. Se ha querellado incluso en contra de la Defensa sueca (por la posesión de unas armas) y ha salido victoriosa.

 


Aron Flam. Cubierta de su libro. Foto: Marisol Aliaga.

 

FIN DE LA PRIMERA PARTE 

 

La anciana de 91 años, Gun Britt Johnsson, pasó a la posteridad como la primera persona vacunada de la covid-19 en Suecia.  

- No sentí nada, dijo la nonageriana de la residencia de ancianos de la localidad de Mjölby, en Östergötland. Agregó que se sentía bien, porque ahora evitaba enfermarse. 

El proceso de vacunación arrancó este domingo en diversos países europeos, y cada cual lo hace a su manera. El proceso de inmunización partió el 9 de diciembre en Gran Bretaña y fue bautizado como el “Día-V”.  

 

 Por: Marisol Aliaga

 

Ya se le había bautizado como el  “Día-V”. El 9 de diciembre la ciudadana de Irlanda del Norte Margaret Keenan, de 90 años, pasó a ser la primera persona en el mundo en recibir la vacuna contra la covid-19, de la farmacéutica Pfizer y BioNtech.

 

Aunque “primera y primera” China ya ha vacunado al menos a un millón de ciudadanos que han viajado a su país natal desde distintos lugares del mundo, para inmunizarse contra la covid-19.  También Rusia comenzó el proceso de inmunización antes que Europa, con la vacuna Sputnik V.

Pero se puede decir que el “Día-V” en Europa arrancó este domingo 27 de diciembre, cuando numerosos países iniciaban una segunda fase en la lucha contra la devastadora pandemia. Muchos calificaron este domingo como “histórico”.

 

En la localidad de Mjölby, en la provincia de Östergötland, al sureste de Suecia, Gun-Britt Johnsson, se lo tomaba con calma. Incluso cuando en la pantalla del televisor de la sala de estar apareció el primer ministro sueco, preguntándole qué sentía al ser la primera en Suecia en recibir la vacuna.

- Se siente bien. Ahora me libro de enfermarme, respondió Gun-Britt.

 

La residencia de ancianos donde la vida transcurre sin sobresaltos se transformó en el centro de la atención de los medios que viajaron al sur a cubrir la noticia, este domingo.

 

- Este es un día histórico y un momento luminoso luego de un año oscuro. El coronavirus realmente ha puesto a prueba a nuestra sociedad, declaró Stefan Löfven.

Es que luego del fracaso de la estrategia sueca frente a la pandemia, Suecia necesita mejorar su imagen frente a la comunidad internacional y la presión de la OMS, que varias veces ha advertido que todos los países deben tomar su responsabilidad frente a esta amenaza global que ya se ha cobrado la vida de más de un millón y medio de personas y ha ocasionado graves daños en la economía mundial.

Aunque el premier hizo además hincapié en la importancia de seguir las recomendaciones vigentes:

- Pero eso no significa que el peligro haya pasado. Debemos seguir siguiendo las recomendaciones de las autoridades, como mantener la distancia y lavarnos las manos. Aunque esto signifique "una luz en la oscuridad, tenemos que aguantar y perseverar un poco más, dijo Löfven.

Por alguna razón - que no ha sido especificada - el uso de mascarillas en el transporte público comienza a regir desde el 7 de enero. 

 

Una de las jefas de sección de la Agencia Sueca de Salud Pública, Karin Tegmark Wisell, dijo, en una intervención del mes pasado, que antes de implementar el uso de mascarillas, habría que asegurarse de que todos pudieran adquirirlas. En una entrevista en Expressen afirmó que "no sólo los que tienen un fuerte poder adquisitivo" deberían tener acceso a las mascarillas. (En el mercado, un set de cinco mascarillas tiene un costo de 30-50 coronas suecas. Una lavable, alrededor de 100 coronas). 

Argumento que, en un país del primer mundo, pocos entienden. En el mercado, un set de cinco mascarillas tiene un costo de 30-50 coronas suecas. Una lavable, alrededor de 100 coronas. 

La misma explicación que diera el epidemiólogo estatal, Anders Tegnell, al comienzo de la pandemia, respecto al trabajo a distancia. "No todos podían trabajar desde sus casas", dijo. En la actualidad se recomienda el trabajo telemático. 

 

Pero este domingo fue un día de esperanza en la residencia de ancianos de Mjölby. La enfermera Ann Louise Broberg, que le administró la vacuna a Gun-Britt, estaba feliz con su contribución.

 

- Se siente fantástico y divertido. No podría haber soñado que Gun-Britt y yo seríamos los primeros en Suecia en implementar esto, dijo a los medios allí presentes. 

 

Más información:

La primera entrega a Suecia fue de 9.750 dosis. A partir de estas, se esperan entregas del orden de 80.000 dosis por semana.

 

Los primeros que serán vacunados en Suecia son personas mayores, sus cuidadores, quienes estén en contacto con ellos y personal de la salud.

  

La campaña de vacunación comienza después de un proceso de desarrollo de la vacuna sin precedentes, en un récord de tiempo. La Agencia Europea de Medicamentos (EMA) dio luz verde a la vacuna de Pfizers/Biontech el lunes pasado.

 

Sobre las vacunas:

 

Suecia se ha unido a un acuerdo en conjunto con la UE sobre vacunas con cinco fabricantes diferentes:

Astra Zeneca

Janssen Pharmaceutica (Johnson & Johnson)

Pfizer/Biontech

Moderna

Curevac

Fuente: Gobierno sueco. Agencia Sueca de Salud Pública

 


Gun- Britt fue la primera en recibir la vacuna de la covid-19 en Suecia. La enfermera Ann-Louise Broberg la inyectó. Ambas se mostraron satisfechas de haber sido las primeras en Suecia. Foto: SVT.se.

 

Un paciente que yace en un respirador hace señas, quiere un cuaderno de apuntes. Un bolígrafo. La enfermera Louise Jensen se los lleva. Con dificultad escribe: "¿Voy a sobrevivir?" La enfermera Louise Jensen toma su mano y le responde. "Por supuesto."

El renombrado fotógrafo Paul Hansen muestra, en este reportaje de Dagens Nyheter, la realidad de pacientes y sanitarios en estas Navidades 2020 en Suecia, cuando la pandemia no nos da tregua.  

 

 Fuente: Dagens Nyheter. 24 diciembre 2020. Traducción: Magazín Latino

 

Es Nochebuena en la unidad de cuidados intensivos del Hospital Kungälv [Estocolmo]. La enfermera Emma Jansson tiene un cartel amarillo con las letras PPA, en la blusa. Esto significa que ella es la responsable de la unidad y de los pacientes. Ha estado trabajando junto a su equipo matutino desde las 06.45 horas. Pero la Nochebuena o la pandemia no tienen importancia. Para ella y sus colegas, es un día de trabajo como cualquier otro.

 

- No nos gusta la palabra héroes. Este es nuestro trabajo, el que hacemos todos los días. Creo que esta pandemia ha reflejado bastante a la sociedad. Es mucho más el yo, y no el equipo. Hemos elegido esta profesión porque queremos ayudar a los demás.

 

La sala de UCI habitual, que en el hospital de Kungälv se llama la "plaza", está completamente llena. Cuatro pacientes. Mangueras, dispositivos que emiten pitidos y personal que, con calzado apropiado, siempre está en constante movimiento. Se requiere de mucho esfuerzo para cuidar a pacientes gravemente enfermos.

 

La unidad de cuidados intensivos para pacientes con covid también está completamente llena, pero la sala contigua está vacía, equipada con respiradores y lo necesario para expandir rápidamente la atención. Hay una preparación para más del doble del número de pacientes. El personal ve las señales en la comunidad y se prepara mentalmente para que el número de pacientes nuevamente aumente.

 

La asistente de enfermería Marita Karling se siente profundamente cansada del corona, de toda la energía que requiere, de todo el personal que se dedica a esta, de todos los recursos. Durante el verano, se mantuvo un número de diez pacientes internados constantemente, y ella no quiere que una vez más vayan en aumento. El trabajar en Nochebuena no lo ve como una carga.

 

- Lo mejor del trabajo es el trabajo. Es variado, importante y entretenido. El trabajar como asistente de enfermería en la UCI significa que se tiene mucha responsabilidad. Es extraño, sin embargo, que seamos tan apreciados ahora, cuando hemos estado trabajando durante cuarenta años. ¿Qué quieren decir con eso de héroes? Uno hace su trabajo y quiere hacerlo lo mejor posible.

 


Uno de los pacientes de la Unidad de Cuidados Intensivos se despierta. Quiere comunicarse. La enfermera Louise Jensen le lleva un cuaderno de apuntes. Foto:  Paul Hansen. DN. (La imagen está recortada).

  

La controvertida estrategia sueca frente a la pandemia de covid-19 ha sido tema de discusión en todo el mundo. En Suecia se cuestiona si la Agencia Sueca de Salud Pública, criticada por no haber acertado ni en los pronósticos ni en las medidas para frenar el contagio, ha tenido demasiado poder en las decisiones.

En uno de los tantos debates en las redes se tocó el tema de la actitud de la izquierda inmigrante chilena frente al actuar del gobierno “socialista”, el profesor Ferrada de Noli presenta, en su epílogo a una discusión, y en el marco de su tema sobre derechos humanos, interesantes puntos que profundizan y sitúan la discusión actual en un contexto histórico. 

 

 Por: Marcello Ferrada de Noli

 

Nota de la editora:

La controvertida estrategia sueca frente a la pandemia de covid-19 ha sido tema en todo el mundo. Se han cuestionado no sólo las iniciativas epidemiológicas ortodoxas de la Agencia Sueca de Salud Pública - que ha contrariado a la OMS, ECDE y KVA - sino además la transferencia de poder y responsabilidades a su cúpula por parte del gobierno, para tomar medidas que nos han afectado a todos los ciudadanos. Esto, ha su vez, ha llevado a un análisis de las posiciones que partidos y agrupaciones cívicas suecas, incluidas sectores de inmigrantes, mantienen respecto al epidemiólogo estatal Anders Tegnell.

Uno de los numerosos debates en las redes comenzó a raíz de una iniciativa del Profesor Marcello Ferrada de Noli de donar 740 vacunas rusas a adultos mayores de un pueblo que fue uno de los epicentros de la pandemia en Italia. La iniciativa fue particularmente comentada por chilenos ex residentes o actualmente en Suecia. Esta discusión, en sus orígenes sobre temas clínicos sobre las vacunas, pasó rápidamente a centrarse en el manejo de la pandemia en Suecia y, desde allí, a los temas de inmigración y política exterior de Suecia. Los detractores del profesor Ferrada caracterizan a Suecia como “país neutral” y antimperialista, generoso con sus inmigrantes, y además con un control profesional muy adecuado frente la pandemia de covid.  

El profesor, por su parte, sugirió que “hay una falange de chilenos más papistas que el Papa”, quienes, a pesar de que la propia 'Comisión Corona' oficialmente ha responsabilizado al gobierno por el nefasto manejo de la estrategia Covid-19, siguen negando que ha habido, y aún hay problemas cualitativos en la estrategia del FHM. Ellos estarían cultivando, en general, “un culto al gobierno" basado en premisas equivocadas, y en particular un indebido “culto a la personalidad” respecto a Anders Tegnell. Además, ha criticado duramente que las autoridades sanitarias sigan culpando a los inmigrantes por las muertes por covid-19, en circunstancias de que la responsabilidad recae en el mal manejo de parte de las autoridades.

El académico finalizó sus planteamientos en este comentario epílogo, que él parafraseó como “goloso”, y en el que fustiga tanto el oportunismo de la izquierda sueca, como de los que él llama “inmigrantes acólitos ni siquiera invitados a la misa".

Publicamos este texto con el consentimiento del profesor Ferrada de Noli, protegiendo los nombres de otros foristas.  

Marisol Aliaga,
Editora, Magazín Latino

  

Epílogo epigoloso

  

No es necesario ser doctor en ciencias ocultas o en cualquiera otra especialidad relativa al entendimiento de las conductas, incluidas las verbales y epistolares, para entender qué es lo que yace tras la destilación de diatribas ad-hominem ­–ensayadas por ejemplo aquí en la ‘discusión sobre la discusión’. Aquello es una actitud, no es una opinión, ni mucho menos un argumento. Sus palabras no se basan en lo que apelan en sus palabras. Si no, más verosímilmente, podría pensarse, en posibles resentimientos a priori que quizás poco tendrían que ver con mi persona. Más tendrían que ver con una imagen utópica, quizás resquebrajada por las fuentes factuales y de fácil comprobación que he citado sobre la real 'realidad geopolítica' (y anteriormente de fallida estrategia pandémica) de su Suecia adoptadora; el descubrir la inocuidad que representa afirmarse en una figura quimérica, de una Suecia “neutral” y “antimperialista”. 

 

Como un sueño quebrado por el pedazo de espejo que Miranda mostró al empático monstruo Calibán en “La Tempestad” de Shakespeare. Allí Calibán salió arrancando de pavor al contemplar por primera vez su rostro primitivo reflejado en un cristal. Aquí en la Red se quedaron para reclamarle al mensajero por el mensaje. 

La pista del sendero especulativo que sigue, me la dio la ausencia de comentarios de fondo a lo que he expuesto en el debate anterior. Ninguno de ellos comentó o refutó ni una simple frase, punto, coma o palabra, de mis argumentos epidemiológicos o clínicos –que sí era entonces lo central en mi exposición.  Y la entrada final a la avenida de mi especulación me la abrió aquella osadía fascistoide de tratar de impedir en este foro la consecución de un diálogo que los irrita. Años en Suecia no logró enseñarles el significado de libertad de expresión, que, aunque allí no siempre se practica, al menos nunca se deja de enunciar.

A propósito de Suecia, allí es de uso frecuente el concepto de “revir”, aunque las más veces en contextos peyorativos. En una de sus acepciones, el término significa la tendencia en algunos individuos de no permitir la entrada en “su dominio” (revir) a otros que les representan una imaginaria competencia. Por eso caninos menores como el caso de los perritos levantan la patita y hacen pipí. 

 

Pero yo entré aquí originalmente no para invadir el revir de nadie, sino para nada más que corregir una interpretación que en mi opinión era incompleta, sobre un análisis referido en el artículo (que no fue puesto por mí en la Red), y lo que dio origen a este insólito debate. Y me quedé siguiéndolo hasta aquí, movido por la inercia narrativa que empuja un vector fuerza, aquí representado por la prolongación de un debate inesperado pero que se demostró necesario. 

En una última intervención, un forista se queja de que yo “elijo” no extenderme en responder preguntas hechas a mí por don XX. Eso no es únicamente, como dirían los oxfordianos, una ‘contradiction of terms’; eso yo lo llamaría un ‘contradictorio absurdísimo’. Por una parte, ese señor ahora se queja porque no me extiendo en mis respuestas, y por la otra se queja porque sí respondo. Lo hago, según él –cito sus expresiones–, de manera exagerada y generalizando, y por añadidura, con tono “hastiante”. A tal punto que, plantea él, la discusión conmigo debería ser excluida de esta Red. A mi modo de ver, la lógica de aquel señor no lo pone de acuerdo ni consigo mismo. 

En cuanto a otros temas de análisis más teórico (y por tanto más extensos), como en el caso de fenómenos migratorios contemporáneos, había invitado a don XX a discutir sus y mis tesis en un contacto email, o en un debate en The Indicter. ¿Por qué? Porque es un tópico actual e interesante, y porque The Indicter ya alcanza más de medio millón de visitas internacionales y por ende beneficiaría además a otro foro. Pero al no recibir respuesta de él al momento de completar estas líneas, trazaré un par de ideas al respecto, al final, en este texto.

 

Por el momento, presento la Sección Especulaciones

 

Varios de mis detractores ad-hominem declaran ser, o dejan ver haberlo sido, refugiados políticos en Suecia. Como no los conozco, sólo puedo suponer que algunos si no eran militantes del MIR, serían del GAM (grupo de amigos del MIR), que era el tipo de organización que le habíamos dado a los que perdieron su militancia por haberse exilado sin autorización, por ejemplo, en embajadas. En aquel tiempo inicial, sólo los que fuimos expulsados, los con conmutación de pena por exilio, o con extrañamiento con pérdida de nacionalidad, además de los autorizados por la dirección del MIR para trabajo en la retaguardia éramos, en aquel entonces, considerados militantes. Lo paradojal es que yo en Europa me opuse a esas medidas draconianas y defendí la integridad de muchos buenos compañeros del así llamado GAM, primero en Roma y luego en Suecia, donde llegué enviado por la dirección. Nunca hice esa diferencia. Más tarde llegaron camaradas casi directamente de prisiones y lugares de detención y tortura. Recibámoslos como héroes, mantuve yo. 

Siempre he mantenido que héroes no pueden ser considerados sólo los militantes desaparecidos, además de aquellos que tuvieron la oportunidad de morir con las armas de fuego en sus manos, disparadas de su corazón y compromiso. Los que siguieron luchando al caminar por cada centímetro de su sendero clandestino, también estaban decididos a tan igual noble sacrificio, a ofrendarse como los valientes. Pero la clandestinidad es por definición lo contario de sobresaliente. Ella por sí misma debe aparecer anodina, insubstancial, enmascarada en anonimidad. Y luego son detenidos y presos y traumatizados y pos traumatizados, o sea además aprisionados por siempre en su recuerdo. Con todo, son los sobrevivientes de una sola y única lucha. Todos ellos deberían ser considerados al mismo nivel de quienes con toda justicia entendemos como héroes.

Ergo, compuse este simple epígrafe como primera página de la tercera de mis tesis, publicada en el departamento de neurociencia clínica del Instituto Karolinska:

  

“El que lucha en el combate tiene como arma su fusil.

 El que lucha en la tortura tiene como arma su silencio.

 El que lucha en el exilio, no tiene armas. 

…La lucha continúa"

 

Mientras la rigidez de cosas orgánicas en el MIR se flexibilizaron para bien más adelante, algunas inorgánicas y lastres de personalidad permanecieron. Y se quedaron hasta que hicieron perecer al MIR por implosión. En el intertanto, yo seguí, y a través de los años, con mi “lucha continúa” aunque fuese sólo con mi aporte individual. Primero fue con las exposiciones de mis pinturas cuyas ventas iban directamente a las campañas de solidaridad por los presos y desparecidos. La campaña de Amnesty International por los desaparecidos en Chile se hizo en base a una de esas obras expuesta entonces en la Casa de la Cultura de Estocolmo.

Luego, basado en mis investigaciones en Karolinska y Harvard, proseguí participando en la cosa medial de Suecia, tv, diarios, debates, etc. en una variedad de temas en apoyo a los inmigrantes sin distinción de estatus políticos, o económicos, o de procedencia. Por ejemplo, luego de mis descubrimientos epidemiológicos sobre el suicidio de los inmigrantes, sobrerrepresentados significantemente en Suecia, fui sumando otros hallazgos forenses y social-psiquiátricos que correlacionaban directamente aquellos suicidios con variables socioeconómicas negativas. Se afirmaba hasta entonces que el suicidio era cosa más propia de ricos arruinados y deprimidos. Yo probé que era de un fenómeno más frecuente en inmigrantes pobres, solos, olvidados. 

 

 

¿Y dónde estaban los ex miristas de Suecia? Después de mi primer artículo en la serie que tuve en DN debatt, muchos inmigrantes y organizaciones políticas de refugiados se acercaron para conocer detalles y republicarlos, pero no aquellas patrocinadas por los ex del MIR, no los que dicen aquí que entonces estaban allá. No pienso que sería porque no estarían interesados en el tema de las muertes injustas e innecesarias de sus hermanos de raza social y urbana. ¿Entonces por qué? 

A la luz de los panegíricos a una Suecia de falso socialdemocratismo y de prístina realidad neoliberal, hechos en estas últimas discusiones, me pregunto si su no acercamiento era porque una tal denuncia como la que hice entonces estaba menoscabando el prestigio de Suecia. Esto es, que, si al exponer que el suicidio era proporcionalmente mayor entre los inmigrantes que en los nativos suecos, ¿estaba yo acaso sugiriendo la causa de esa tragedia en el trato discriminatorio y a veces racista dado a los inmigrantes? ¿No contradice aquella conclusión la imagen de una Suecia límpida y humanitaria, con política exterior de ojos azules y zapatitos blancos, y de pelito suave no exageradamente oscuro de ningún color, no exageradamente de ningún rotundo sí ni de un no profundo y lapidario? ¿Cómo ”hacerse el sueco” frente a una verdad epidemiológica tan demostradora, sino excavando la testa de avestruz en un suelo de vergüenza? 

¿O era simplemente el precio del “bidrag” (ayuda económica) que las autoridades suecas ponen en la boca de ciertas organizaciones de inmigrantes –nótese que no hablo de personas sino de organizaciones– para callárselas? ¿Para impedir que hablen lo que sienten y lo que saben que íntimamente se contradice con las luchas e ideologías esgrimidas como razón de su identidad de refugiados políticos? 

Por supuesto, existe la posibilidad de otras explicaciones. Por algo estoy en la sección especulante. Y es que acaso justo los días en que yo aparecía en alguna TV o en algún diario, justo esos días mis detractores aquí hoy día, entonces allá en Suecia, no habían visto la tele o leído los periódicos. Oh, pluscuamperfecto. Todo puede darse. Pero lo que es menos creíble es que la atención de los ex de Suecia hubiese no conocido por n-causa fortuita, mi larga campaña jurídica en Escandinavia por obtener la extradición de Pinochet desde Londres. Expresamente, como se conoció latamente en los medios de comunicación, por ej. vía Associated Press, para ser juzgado específicamente por ser él últimamente el responsable de la desaparición de mis amigos íntimos Bautista van Schouwen y Edgardo Enríquez. Todos los detalles se encuentran en mi libro “Con Bautista van Schouwen” (el completo elenco de los libros publicados por la editorial de mi propiedad Libertarian Books es un obsequio para todos). Durante aquella campaña nunca tuve el apoyo de los ex miristas ex refugiados ex suecos o ex chilenos, que algún día también fueron camaradas de van Schouwen y Edgardo Enríquez. Yo por mi parte sí me impuse de iniciativas similares en contra del archienemigo, y que aplaudí públicamente en vez de ignorarlas.

Y con eso finalizo la sección especulativa, que atribuye en teoría la misma posición subjetiva de algunos ex miristas ex refugiados en Suecia, mantenidas al parecer tanto allá como acá en este foro. Su posición aparece ad-hominem porque es ad-hominem, y ellos en su regocijo inconsciente, que es la clave de todos los prejuicios del hombre, lo aceptan, así como causa justificativa.

 
El profesor Marcello Ferrada de Noli, en su casa en Bérgamo. Noviembre de 2020.

 

En cambio, la causa es objetiva, y es ideológica

 

En esta sección quiero decir claramente, que me parece inconcebible que gente que se dice de izquierda, está dispuesta a elogiar a una élite en el poder político y cultural de Suecia, llamándola "neutral", a la vez que en una publicación de la mismísima OTAN/NATO se especula que Suecia ya era su miembro número 26 desde el año 1990. Sabiendo que por instrucciones del Pentágono, Suecia env sus aviones a bombardear Libia y participar contextualmente en el asesinato de Muamar el Gadafi; un gobierno que mantiene por casi diez años a Julian Assange prisionero, sin juicio, por órdenes de los mismos generales americanos que les comandan militarmente en Afganistán. 

Que apoyan la lucha de los jihadistas terroristas en contra del gobierno legítimo de Siria, vía suculentas ayudas económicas a los “Cascos Blancos”, por ejemplo las sumas que acompañaron la entrega por parte de la Ministra de Relaciones Exteriores de Suecia a esa organización auxiliar del terrorismo fundamentalista de nada menos que el “alternativo Premio Nobel de la paz”. Una organización fundada y financiada por los gobiernos de UK y USA, y apoyados logísticamente por Israel. He descrito en detalle a esa militante organización fundamentalista, anti derechos humanos, en una presentación que entregué en el Club Suizo de la Prensa, en donde fui invitado como ponente en Noviembre 2017. 

Que usan el feminismo como un trade mark para comercializar sus productos en mercados progresistas. Un gobierno que se dice neutral mientras entrega grandes sumas de dinero público sueco a las campañas intervencionistas de Hillary Clinton en diversos países,  en circunstancias que he podido comprobar que aquellas "filantrópicas" empresas a donde llega el dinero público sueco tienen en realidad un afán de lucro.

Quiero decir que a mí, por el contrario, me causa repulsión el que el partido de “Izquierda” sueco (“Vänster”, los ex ‘euro comunistas’) han votado a favor de la intervención militar en Libia, luego de una moción presentada en el parlamento sueco por el entonces ministro de relaciones exteriores, el ultra conservador de derecha Carl Bildt. Este político que hasta incluso ha sido señalado por WikiLeaks de ser agente de información norteamericano.  

Y que ese partido Vänster (“Izquierda”, los ex comunistas reformistas, y partido en el cual militan conspicuos ex miristas) que, junto con las instituciones y medios de comunicación suecos que siguen la línea de la NATO, proclamando públicamente de ser partidario de un No-Fly Zone en Siria, que una doctrina originada en Hillary Clinton con el supuesto fin de proteger los intereses estratégico-militares de la oposición jihadista/ fundamentalista en contra de un gobierno secular. Y en realidad, donde el fin último es derrocar ese gobierno con fin de establecer un oleoducto que parte de Arabia Saudita a Turquía, y que necesariamente necesita pedazos del territorio sirio. ¿Y quién, entre otros, tiene intereses económicos en aquel proyecto? Nada menos que Hillary Clinton, la ex Secretaria de Estado de los EEUU, cuestión denunciada por el senador estadounidense Dick Clark. 

Quiero decir que esos usurpadores del concepto “izquierdistas”, esos del partido Vänster, más toda la corte de oportunistas, incluidos algunos miristas de ayer, hoy convertidos en indolentes reformistas que lo apoyan, a mí me dan soponcio causado por una angustia definible.

Como se sabe, la angustia, o “ansiedad”, comparte los mismos síntomas del “miedo”, pero se diferencia de la percepción de miedo a lo conocido o a lo ignoto que nos parece amenazar, en que no es capaz de atribuir el origen de la interferente percepción. La ansiedad tiene, se diría, un origen indefinible. O sea, siempre sabemos a qué tenemos miedo y por qué, pero no sabemos porque estamos en estado de difusa ansiedad. Pero a mí me ocurre esto diferente y extraño con estos que se dicen de izquierda, con los que alguna vez leyeron obligadamente en el primer tomo de El Capital, y en los legendarios Manuscritos Económico-Filosóficos, los capítulos describiendo la enajenación del trabajo, la alienación en fin del hombre. Cuando pienso como su pensamiento mirista pueda haberse enajenado hasta el punto de no reconocer el carácter clasista de la élite dirigente sueca, su entreguismo total a la ideología geopolítica OTANista, su trato discriminatorio a sus hermanos inmigrantes y que alcanza hasta para echarles la culpa de los extremos de patología y mortalidad que la pandemia de covid-19 ha alcanzado en Suecia a raíz de manejo pésimo por parte de las autoridades. Y entonces ya no es ligera ansiedad la que amenaza a la decencia, ni es temor a un posible incremento de ese empeoramiento ideológico. Entonces la percepción es la de rabialdía. ¿Qué es rabialdía? Es rebeldía con rabia. 

Esa constelación es el sentimiento franco que me hace vituperarlos sin pedir disculpas. Yo les he citado cifras, fuentes, les he hecho ver gráficos, les he indicado el juicio casi unánime de toda la prensa internacional (menos la súper-adicta a Trump) que condena la fracasada estrategia sueca del corona, y porque además significa una fuente de contagio para otros países. Hechos factuales, comprobaciones científicas, para no mencionar simple sentido común, no es capaz de penetrar la coraza de sus prejuicios. Baste decir que ni siquiera reconocen la diferencia de lo que ha sido la política interna y exterior de Suecia, marcada por el antes y después del asesinato del insigne Olof Palme. Para ellos, en su confusión ideológica tanto estática como superlativa, el brillante progresismo de la otrora Suecia lo reencuentran perfectamente presente en la dictadura eutanásica de Tegnell, en la irresponsabilidad de Löfven, en la del ministro sueco de defensa Peter Hultqvist, que le lustra las botas a los generales de la OTAN regalándoles un 40% de aumento en el presupuesto militar motivado por "la amenaza rusa", y en el fanatismo del enano intelectual que la NATO puso como editor político del diario Aftonbladet

 

Lo paradojal 

Lo paradojal es que yo no he iniciado esta discusión. De repente aparece en la Red un post llamado “Académico chileno-sueco…etc”, y una primera respuesta a ese post conteniendo esa noticia, no a otro análisis ni a otro reporte periodístico, comenta que lo que falta en ese análisis, es esto y lo otro sobre las vacunas. Yo me apuro en referir que eso era sólo un piccolo extracto de mi análisis referido muy sucintamente en esa reseña periodística que subió la Red, y que un comentario de aquel análisis solo podría hacerse en base a su publicación original, la que cité. Y al mismo tiempo cité otros artículos en lo que explico con mejor entender científico las diferencias entre vacunas ofrecidas y el porqué de mi opinión.  Si los participantes estuviesen verdaderamente interesados en el tema, hubiesen leído mis descripciones ya dadas en esos artículos, la discusión o no habría existido, o se habría concentrado en ítems relevantes.

Pero obviamente el interés no estaba dirigido allí, y se demostró ser otro. Y de la iniciativa de las 740 vacunas, a nadie le importó comentar su necesidad, o a casi nadie a excepción del camarada de conciencia solidaria y mentalidad dialéctica, X., a quién le agradecí, lo mismo que a XXX.

Conversamente, en oídos de un alma pequeña, obras altruistas provocan. Si no, recuérdense del personaje Javert en Los Miserables de Victor Hugo. Javert nunca pudo perdonar la generosidad de Jean Valjean. Hasta que consiguió matarlo, tratando de encontrar paz en sí mismo. 

Un amigo me llama, a la distancia. Le cuento qué estoy escribiendo. Me pregunta por detalles. Me comenta que ninguno de los comentarios que le menciono se refirió al contenido central del cual se trataba el post original en esta Red, o sea lo que se supone dio origen al debate, las vacunas para ancianos necesitados. 

- Pero que increíble, me dice.

- Sí, bienvenido al mundo de la solidaridad de clase, respondo yo

- ¿Cuál solidaridad de clase? 

- La que no existe, porque dejó de existir cuando la pandemia invisible del egoísmo contagió hasta quiénes suponían ser la última esperanza. 

- No te puedo creer, ¿cuáles serían esos?

- Los que se suponen que aquí estaban para atacar a los Javert por la razón y la fuerza. No para defenderlos.

 
Marcello Ferrada de Noli junto a  Julian Assange, sobre quien ha escrito el libro Sweden´s Geopolitical case against Julian Assange 2010-2019

 

Por último, sobre inmigración y refugio político. Cifras, y con sus fuentes indicadas

 

Fui muy criticado en este foro por afirmar que muchos refugiados chilenos en Suecia en realidad no tenían razones políticas. Ni siquiera dije que era una mayoría. Sin embargo, cifras oficiales del Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile, DICOEX, elaboradas junto a la Oficina Nacional de Estadísticas, concluyen que sólo el 38.5 % de los miles de chilenos llegados a Suecia “tenían” razones políticas. Ergo, una mayoría, el 61.5%, no las tenía. Ahora bien, cuantos, entre esa minoría que declararon ”haber tenido” razones políticas, ¿realmente las tenían? ¿Cuántos fabricaron sus historias? Un militante del Partido Radical me confidenció en los años ochenta que él se enorgullecía de haber elaborado historias falsas en serie, para así poder traer a sus colegas y parientes a Suecia. Algunos de ellos incluso visitaron mi consultorio buscando ayuda supletoria. Y en base a mi trabajo profesional de muchos años en diagnóstico y psicoterapia con cientos, o más, de refugiados chilenos, y de acceso a historias clínicas y forenses en contextos de investigación científica en el Karolinska –y cuyos casos evidentemente no revelaré– mi deducción  es que a ese 38.5% habría que restarle un significativo porcentaje, correspondiente al grupo que me consta no cumplía con los requisitos de asilo así definidos por la Convención Internacional de Ginebra, de la cual Suecia es firmante. Según la embajada de Chile, habría 60.000 chilenos en Suecia. Cifras presumiblemente anteriores entregan 40-50 mil.

 

¿Alguien se ha preguntado cuántos camaradas chilenos estaban en esos momentos pasando duros tiempos en cárceles y lugares similares, mientras en Suecia se hacía ‘la vista gorda’ a los impostores que ocupaban sus lugares inmerecidos?

 

A la fundación del MIR yo fui con mi ideología social-libertaria que creo tenerla en desarrollo desde los once años, profundamente anticlerical, y con valores anarquistas archiconservadores explicados en “Mi Camino A Malatesta”.Un clásico dentro de estos principios es respetar la movilidad de los individuos dentro de un planeta que nos pertenece a todos en común. Por ende, por supuesto que respeto el derecho a la emigración de todo individuo, y no solamente por sus motivos políticos, religiosos, o económicos, etc., sino porque simplemente se les de la gana de cambiarse de latitud. La tierra no es ajena sino nuestra. Por lo mismo que estoy en contra de la apropiación y comercialización privada de los recursos naturales.

Mis concepciones en torno a este tema de libre migración se nutrieron de fuentes etnográficas durante los años que estudié y trabajé en el Instituto de Antropología en la Universidad de Concepción, estudios que compartía con los que seguía en el Instituto de Filosofía, y también en la Escuela de Derecho de la misma universidad, cuyos estudios jurídicos también nutrieron esa concepción internacionalista. 

De la misma manera, he defendido y defiendo a los inmigrantes en la variedad de los países en que me encontrado por razones de exilio o de trabajo. 

Con todo lo anterior, una cosa distinta es, sin embargo, entender el fenómeno moderno de migraciones masivas abstraído de sus contextos políticos y geopolíticos.

 

Hay una variedad de materias que en mis escritos he considerado por separado, Aquí sólo las puntualizaré:

La gran mayoría de los migrantes no dejan su terruño, su cultura y su familia basados solamente en un espíritu aventurero. La gran mayoría de ellos sacrifica aquel acervo familiar y proximidad cultural, porque sienten el deber de hacerlo. Son migrantes por necesidad más que por albedrío. A su vez, estas necesidades obedecen a constelaciones económicas nacionales o regionales, tras las cuales encontramos invariablemente un clásico sistema de explotación de clase, un pedazo de neocolonialismo sobreviviente, una economía importadora y dependiente, etc. O sea, las migraciones pasan de ser el ejercicio de un derecho humano, a la consecuencia de una transgresión a esos derechos humanos. Hoy en día hecha por las nefastas consecuencias de los sistemas de mercado. Y detrás de cada empresa corporativa, y de cada monopolio, y de cada gobierno que las ampara, se encuentra siempre un puñado elitista de potentados. La lucha de clases no ha desaparecido en su esencia. Lo que al parecer ha disminuido es el espíritu de los que un día se autodefinieron como vanguardia de esa lucha. Y el cansancio ha aumentado, no necesariamente para terminar en un desenlace histórico fatal. Porque si el consumismo aún está ganando, en la rapidez de sus victorias se acerca más y más a la saturación inevitable en el alma del consumidor, o en el fondo de su bolsillo. Las leyes de la sociedad son dialécticas y naturales, allí la lucha continúa, aunque no podamos percibirla.

Por otra parte, las migraciones en épocas contemporáneas, masivas, a Europa, son la consecuencia de la política de agresión de las potencias occidentales en parte del Medio Oriente y Asia. La situación de América Latina no la he estudiado con detención. En lo que se refiere al Medio Oriente, responde a la política de “regime change”, bien representada por la invasión y guerra de Iraq, y se extiende hasta la doctrina de Hillary Clinton en el campo bélico de Siria. En estas guerras de agresión encontramos a Suecia, primero construyendo silos para proteger a la población iraquí de los inminentes bombardeos de países de la NATO, construcciones por las que cobraron siderales sumas de dinero pagados con fondos públicos de Iraq, un país que se encontraba medio de un acérrimo bloqueo económico. Luego, cuando los americanos iniciaron su guerra de agresión pretextando la mentira de “armas iraquíes de destrucción masiva” que nunca existieron en Iraq, entonces Suecia les vendió a los americanos los planos de construcción y los sitios de los bunkers secretos. Los que enseguida fueron despiadadamente bombardeados por la USAF.

Un ejemplo más en el contexto de esta discusión sobre la política exterior de Suecia, y que a mi me aparece como pérfida. La “solidaridad humanista” del gobierno sueco de recibir masivamente “refugiados de Siria”, que tanto ha sido propagandeada por sus autoridades y por supuesto sus acólitos ideológicos, corresponde en realidad a una enorme farsa, tanto jurídica como geopolítica. En sus orígenes, la emigración fue compelida por la agresión de las potencias occidentales, apoyadas en el campo diplomático por Suecia. En la práctica, la gran mayoría de los 180,000 “refugiados políticos” que entraron en Suecia en 2015, NO provenían de Siria sino de una diversidad de países de África y Asia. A un 80 por ciento de aquellos “refugiados políticos” se les dejó entrar a pesar de no tener, o no mostrar, ningún documento de identificación. Así era la avidez del gobierno de Suecia, de demostrar su servil adhesión pro NATO, mostrando al mundo como “el monstruo Assad” (el presidente electo de casi el único gobierno secular que queda en el medio oriente) obligaba con su represión la emigración masiva de sirios. Lo que se demostró era otra mentira de la propaganda sueca.

En retribución, países de la Unión Europea apoyan las iniciativas de Suecia de intensificar sanciones económicas a Rusia, su archienemigo, ahora así declarado abiertamente por el ministro sueco de defensa, Peter Hultqvist, como se le escucha en el video acompañado aquí. 

Otro tema que he considerado central en el análisis sobre migraciones es el problema de la aculturación. En realidad, siendo problemático, el tema no habría que categorizarlo como "problema", sino al contrario, descifrando sus incógnitas y posibilidades, sería una ayuda determinante para solucionar otro problema que sí es capital, el de la integración de los inmigrantes. En Suecia, habría que profundizar los estudios sobre el racismo y particularmente del racismo cultural.

 

Debo llegar aquí por problema de espacio y tiempo

Termino, agradeciendo el espacio gentilmente dado por la Red, a XX XX y al Dr. XX ZZ por la oportunidad que me dieron de aclarar mis puntos de vista. Al Dr. ZZ le debo una errata de mi parte, y esta es que cuando dije “sólo un inmigrante en Suecia”, debería en vez haber dicho “podrá ser un distinguido médico, pero en Suecia será siempre considerado, en primer lugar, inmigrante”. Porque, aunque él pudiese perfectamente ser reconocido como el mejor médico en Suecia, si es inmigrante será, en el mejor de los casos, titulado “el mejor médico inmigrante”. Un hecho muy conocido es lo que pasó con el eminente escritor Theodor Kallifatides, nacido en Grecia en 1946, pero emigró a Suecia en 1964. Su magnífico dominio del idioma sueco, y su talento de escritor, lo han llevado a una variedad de premios. Sin embargo, allí en el pódium medial es generalmente aludido, o titulado, el “escritor inmigrante” Kallifatides. Un caso que ilustra el fenómeno “kulturrasism”, concepto que introduje en Suecia en 2009.

Marcello Ferrada de Noli, 

Bérgamo, 18 diciembre 2020.

 

En el programa de televisión “El año con la familia real”, el Rey Carl Gustaf reflexiona sobre el 2020, que describe como un año terrible. Piensa que Suecia ha fracasado respecto a salvar vidas durante la pandemia del corona.

- Creo que hemos fracasado. Tenemos un gran número de personas que han fallecido y eso es terrible. Es algo con lo que todos sufrimos, dice el monarca en el programa de la televisión estatal sueca.

 

 Fuente: SVT. 17- 12- 2020. Traducción: Magazín Latino

 

Más de 7.000 personas han muerto de covid-19 en Suecia y muchas no han tenido la oportunidad de despedirse de sus familiares. Algo que el Rey considera profundamente lamentable.

 

- El pueblo sueco ha sufrido enormemente en condiciones difíciles, dice y continúa:

 

- Uno piensa en todos los miembros de familias que no han podido despedirse de sus familiares fallecidos. Pienso que es una experiencia difícil y traumática el no poder expresar un sentido adiós.

 

Cuando se le pregunta si él mismo tiene miedo de ser infectado por la covid-19, responde:

 

- Este último tiempo se ha sentido más evidente, se ha acercado cada vez más. No es lo que uno desearía.

 

Vea la entrevista completa con el Rey en el programa El año con la Familia Real, el lunes 21 de diciembre a las 20.00 en SVT1.

 


El Rey de Suecia, Carl XVI Gustaf. Foto: Pantallazo/SVT. 

 

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