Sábado, 23 Enero 2021 | Login
La alta tasa de letalidad por Covid-19 en Suecia y por qué el modelo neoliberal de inmunidad de rebaño no debe ser imitado en América Latina Marcello Ferrada de Noli es profesor emérito de epidemiología. Anteriormente en el Instituto Karolinska, Suecia, y en la Escuela de Medicina de Harvard. Presidente de la ONG Doctores Suecos por los Derechos Humanos – SWEDHR.

La alta tasa de letalidad por Covid-19 en Suecia y por qué el modelo neoliberal de inmunidad de rebaño no debe ser imitado en América Latina

Los ancianos han representado la gran mayoría de las muertes por Covid-19 en Suecia, ya sea en residencias de ancianos o en sus propios hogares, a menudo solos. A mediados de mayo de 2020, solo el 13 por ciento de aquellas víctimas habían recibido tratamiento en hospitales suecos. En agosto de 2020, solo el cinco por ciento de los pacientes de Covid-19 admitidos para recibir tratamiento en hospitales provenían de esos hogares. Comparada con sus países vecinos nórdicos, Suecia presenta con creces la mayor proporción de muertes entre los casos confirmados de corona. Este artículo analiza las posibles razones.

 Por: Marcello Ferrada de Noli (*)

La inmunidad grupal


Las comparaciones internacionales de la situación epidemiológica del covid-19 pueden ayudar a evaluar la eficacia de las diferentes estrategias utilizadas por las autoridades sanitarias. Es posible que algunos países antes conocidos como "tercer mundo", hayan asimilado estas estrategias, o ponderan hacerlo. Esto bajo una concepción de atribuir conocimientos técnicos superiores en materia de salud pública, a países considerados más desarrollados económicamente – lo cual aún persiste en algunos círculos gubernamentales. Por esta misma razón, países de América Latina, África y otras regiones han sido blanco en una propaganda diseñada en los países desarrollados que promueven, con la ayuda de medios de comunicación locales, la exportación de sus métodos epidemiológicos.


En Europa, Italia fue el primer país en aplicar el enfoque de "lockdown" (confinamiento). Al comienzo de la ‘segunda ola’, Italia tuvo una de las incidencias más bajas de nuevos casos de Covid-19. El modelo que se presenta en Europa como alternativa al italiano es la "inmunidad colectiva", más asociada a la interpretación neoliberal de Suecia. La idea aquí es priorizar la economía: no cerrar fábricas, escuelas o restaurantes. El epidemiólogo estatal sueco, Anders Tegnell, dijo que "si cerramos las escuelas perderíamos el 25% de la fuerza laboral" (los padres tendrían que quedarse en casa). También ha declarado que “la inmunidad colectiva es lo único que eventualmente detendrá la propagación de este virus”. En palabras de Johan Giesecke, principal asesor de la Agencia de Salud Pública de Suecia, y mentor de Tegnell, la estrategia de inmunidad colectiva consistiría en "dejar que el virus atraviese la población".

 


Anders Tegnell, el arquitecto de la estrategia sueca del coronavirus, en un bar en Estocolmo, el 28 de mayo de 2020. Hacia entonces, Suecia había registrado las muertes por Covid-19 per cápita más altas de Europa. El autor destaca la ausencia de ‘distanciamiento social’ observado por los huéspedes del bar, a pesar de las recomendaciones impartidas al público por el propio Tegnell. Foto Aftonbladet.

 

Hay varios hechos que prueban que la dirigencia de Folkhälsomyndigheten (Agencia Sueca de Salud Pública) había optado por la ‘inmunidad de rebaño’. En un reciente artículo, Time reproduce un intercambio de emails en que Tegnell especula sobre el beneficio de aquella estrategia, y escribe: “Un punto sería mantener las escuelas abiertas para lograr la inmunidad de rebaño rápidamente”.

 

Tengo entendido que uno de los primeros análisis críticos sobre el experimento sueco en medios de difusión internacionales, fue una entrevista y luego el primero de una serie que publiqué en RT, y que fue mencionado en Suecia en el diario Expresen. Luego siguieron otros académicos e investigadores suecos en diversos medios de Occidente, lo que motivó críticas, o al menos escepticismo, sobre el modelo gubernamental sueco para enfrentar la pandemia. En sus respuestas, el gobierno sueco ha intentado distanciarse del término, pero en la práctica la estrategia de inmunidad de rebaño no ha cambiado, tan solo se ha transformado en un problema semántico – parafraseando lo que Sir Patrick Vallance, el jefe científico británico, manifestó sobre el confinamiento, la estrategia opuesta. Es decir, independientemente de como Tegnell o el Primer Ministro Stefan Löfven quieran llamarlo ahora, en los hechos el modelo sueco ha sido un experimento dirigido a la inmunidad de rebaño “rápidamente” – como escribe Tegnell.

 

Por añadidura, el mismo embajador de Suecia en Estados Unidos declaró meses atrás que "Estocolmo podría alcanzar la inmunidad de rebaño en mayo". Aunque, de todas maneras, cinco meses después, esto no se ha logrado. Y la economía de Suecia ha sufrido tanto, si no peor, que sus vecinos que utilizaron medidas de confinamiento.

Los indicadores epidemiológicos que presento a continuación exponen los efectos nefastos, por no decir macabros, del modelo sueco. El mensaje para otras naciones es: no lo adopten. En cambio, sobrevivan.



Tasa de letalidad en Suecia y en sus vecinos nórdicos Dinamarca, Finlandia y Noruega

Basándome en datos internacionales actuales, realicé una comparación de indicadores de mortalidad entre Suecia y los países nórdicos que aplicaron formas de bloqueo.

Ciertamente, existen múltiples modelos para tales comparaciones epidemiológicas. Sin embargo, comenzaré con un método simple para determinar si existe una significancia estadística en las diferencias reportadas con respecto al número total de fatalidades, número de muertes por cápita, etc. Como sabemos, no todas las altas diferencias en las tasas de mortalidad son epidemiológica o estadísticamente significativas, aunque pueden aparecen como tales en los medios de comunicación cotidianos.

En este case, sin embargo, los resultados encontrados a través de comparaciones entre el número de muertes por Covid-19 en Suecia (n = 5.883) con el número total en Dinamarca, Finlandia y Noruega (n = 1.284), dan una sobrerrepresentación significativa de las muertes suecas (X2 = 3023.3239, p = <0,00001). Por tanto, la diferencia es altamente significativa desde el punto de vista estadístico.

Otro método es la tasa de fatalidad (en lo sucesivo llamada CFR, acrónimo de Case Fatality Rate). El CFR tiene como objeto el estimar la proporción de muertes entre los casos confirmados. Muestra la proporción de enfermos que finalmente fallecieron, y la OMS lo considera como “una medida de gravedad de los casos detectados”. Entre más de 200 países incluidos en las tablas internacionales sobre el coronavirus, Suecia ocupa actualmente el puesto número 14 entre los 15 países con la tasa de mortalidad por Covid-19 más alta por 1 millón de habitantes. Sin embargo, cuando se tiene en cuenta el CFR, Suecia sube al sexto lugar en ese grupo, lo que ilustra la importancia del método CFR. Esta posición de Suecia en la clasificación mundial se ha mantenido bastante uniforme. Mi cálculo (de octubre de 2020) indica los mismos resultados establecidos en un trabajo de investigación de mayo de 2020.

 

Tasa de letalidad por Covid-19 en Suecia y países vecinos

En cuanto a la comparación de la tasa de letalidad entre los ya nombrados países nórdicos, he utilizado dos modelos de cálculo de CFR. Uno es el CFR habitual, que solo necesita el número de muertos y el número de pacientes confirmados con Covid-19. El segundo consiste en un método más depurado, recientemente referido por la OMS, que además requiere en el cómputo el número de casos que se han recuperado de la enfermedad.

Con el primer método, el cálculo del CFR da como resultado: Dinamarca 2.18, Finlandia 3.16, Noruega 1.8 y Suecia 6.11 por ciento.

 

 

Además, según la OMS, el resultado en un CFR determinado puede resultar subestimado cuando se producen retrasos en el informe de las muertes, que es el caso de Suecia, como lo demuestra un artículo reciente publicado por nueve investigadores suecos. Entonces, incluso si el CFR mencionado anteriormente de Suecia parece definitivamente más alto que el de los países vecinos, podría ser aún más alto si se considera el factor mencionado por la OMS.

El segundo modelo para calcular el CFR, y que es el recomendado por la OMS,  consiste en un cálculo que también incluye el número de casos recuperados. La pregunta es, ¿podría aplicarse ese cálculo con precisión en la comparación internacional que incluye a Suecia? Sin mayor análisis, la respuesta sería: no. Esto se debe a que Suecia no entrega datos sobre tales casos a nivel internacional. ¿Por qué no? Porque, en primer lugar, según la explicación dada por el Directorio Nacional de Salud y Bienestar de Suecia (Socialstyrelsen), ni siquiera ellos llevan un registro del número total de casos recuperados en el país.

Esta fue la respuesta que recibí del Coordinador de Estadísticas de la Junta Nacional de Salud y Bienestar de Suecia (Socialstyrelsens Statistik samordnare), quien me envió un correo electrónico el 6 de octubre de 2020:

 

"Socialstyrelsen no tiene una estimación del número total de casos recuperados de Covid-19" .

Sin embargo, hay dos hallazgos que ayudarían a estimar aproximadamente el número de casos recuperados perdidos (o no reportados) de Suecia. Primero está el porcentaje de casos confirmados en todo el mundo que se han recuperado, que es del 75%, lo que proporciona un promedio del 75%. El segundo hallazgo muestra que el número de casos recuperados de casos confirmados en los países nórdicos vecinos de Suecia también da una media del 75%.

 

 

Por lo tanto, estimaría que el número de casos recuperados en Suecia es el 75 por ciento del total de casos confirmados en el país (n = 96,145), lo que da n = 72,109. Por consiguiente, aquí el resultado del CFR de acuerdo con el método recomendado por la OMS: Dinamarca 2.7 %, Finlandia 4.1 %, Noruega 2.4 %, y Suecia 7.5 %.

 

 

¿Qué hay detrás del alto CFR del Covid-19 en Suecia?

En Suecia, la mayoría de las víctimas del covid-19 tenían 70 años o más. En junio de 2020, se sabía que la mitad de esas personas (n = 2.036) vivían en hogares de ancianos, con un número adicional (n = 1.062) en el sistema de atención domiciliaria o en residencias donde muchas víctimas vivían solas.  Sólo el 13 por ciento de las víctimas de hogares de ancianos habían recibido tratamiento en hospitales suecos a mediados de mayo. En agosto, los residentes de hogares de cuidados de Covid-19 constituían solamente el 5 por ciento de los pacientes tratados en hospitales.

Mientras que en Dinamarca, el 50 %  de los pacientes con Covid-19 mayores de 70 años ingresaron en cuidados intensivos, y en Noruega ingresaron el 30%, en Suecia solo el 21% del mismo grupo de edad recibió atención hospitalaria. Las autoridades sanitarias de Suecia emitieron una directiva que estipulaba que ciertos grupos de pacientes deberían quedar fuera de recibir cuidados intensivos. Estos incluyeron: los mayores de 80 años, los mayores de 70 años con una enfermedad importante y los entre 60 y 70 años con al menos dos enfermedades de órganos, incluidos el corazón, los pulmones y los riñones.

Posteriormente, en mayo de 2020, el Hospital Karolinska informó que sólo el 80% de las plazas de IVA en el Hospital Karolinska estaban ocupadas. Esto llevó a la televisión sueca a transmitirlo como "muy positivo", mientras que Aftonbladet se preguntaba si "lo estamos haciendo mejor que en otros países". Sin embargo, al mismo tiempo a decenas de ancianos suecos se les había negado el tratamiento en esas instalaciones de cuidados intensivos.

 

¿Son o no comparables las estadísticas de mortalidad por Covid-19 de Suecia?


Los epidemiólogos suecos
intentarían explicar que las estadísticas de mortalidad por Covid-19 para Suecia son difíciles o no son precisas, para las comparaciones internacionales porque el número de personas reales con la enfermedad debe estimarse más alto que los casos confirmados, como en el caso de la tasa de mortalidad por infecciones (IMR). Pero entonces, ¿por qué los tests de Suecia para Covid-19 han sido los más bajos entre sus países nórdicos vecinos, y también bajos en comparación con los países europeos? ¿Son las pruebas de Covid-19 en Suecia incompatibles con otros países?


Sin embargo, con respecto a los tests, la respuesta lógica es simple: reducir el número de tests significa menos oportunidades para detectar a las personas con la enfermedad. Lo que no es lo mismo que asumir que esos individuos enfermos no existen. De hecho, existen y son contagiosos. Sin embargo, la "ventaja" de esto es que tenemos un número menor de casos nuevos que informar. Por tanto, un problema de salud pública real se convierte en una herramienta para cubrir una estrategia epidemiológica defectuosa y, hasta aquí, fracasada.

 

La epidemiología como ciencia y los epidemiólogos gubernamentales suecos

 

En su definición, la epidemiología se esfuerza por identificar tanto los factores de riesgo que pueden conducir a la morbilidad / mortalidad de la enfermedad como los grupos de población que están particularmente expuestos. Como explicación de la desproporcionada mortalidad por Covid-19 de Suecia entre los ancianos, el director general de la Agencia Sueca de Salud Pública, Johan Carlson, declaró que el epidemiólogo estatal Anders Tegnell no tiene responsabilidad en "lo que ha sucedido en el cuidado de los ancianos" en Suecia, que [en su lugar] “Es una consecuencia de una estructura y preparación descuidadas”.

No obstante, los ancianos eran un grupo de riesgo conocido, incluso para la propagación del virus. ¿Por qué entonces no se tuvo en cuenta ese problema “estructural” en la arquitectura de la estrategia sueca Covid-19 desde el principio? Por ejemplo, ¿por qué se retrasaron tanto las directrices nacionales sobre residencias de ancianos (a partir del 1 de abril de 2020)? Unas semanas más tarde, se supo que los hogares de ancianos en el 81% de los municipios de Suecia "habían confirmado o sospechado casos de Covid-19".

¿Qué necesitamos?

Necesitamos no seguir el modelo de inmunidad colectiva/de rebaño. Para diezmar el SARS-cov-2 lo que sí necesitamos es una vacuna. Lo que necesitan los países golpeados por esta pandemia, es considerar la conveniencia de comenzar desde ya con programas de vacunación por el momento disponibles.

Al adoptar un modelo sueco de salud pública, es posible que se estará sirviendo también a un modelo político cuyas competencias son la codicia, el poder económico empresarial y la adhesión a una interpretación muy sui generis de lo que debería significar democracia. Porque, ¿qué es la democracia en el contexto de este debate? ¿Quién decidirá en última instancia la estrategia interna de un problema que amenaza la vida de todos los ciudadanos de un país, y por ende compete la opinión y decisión de todos?

Las decisiones democráticas se basan en la participación de todos y en el interés de todos, asegurando que se escuchen todas las voces. En mi experiencia, este no es el caso en Suecia. Los resultados de esta investigación sobre la tasa de fatalidad en Suecia por motivo del Covid-19 no se conocían públicamente antes de este trabajo. Sin embargo, los principales periódicos suecos declinaron hacerlos conocer. Prefieren, en cambio, controlar el discurso, permitiendo sólo críticas leves, que sirven como coartada a las autoridades en el actual debate Covid-19. Este nuevo concepto neoliberal de democracia ensamblado tipo Ikea, no debería ser desempacado por países de América Latina, África y otras latitudes. Allí, una fórmula digna para la democracia debería excluir la praxis sueca de cómo, sin la participación de los dēmos ("pueblo" en griego), los que están en el poder ejercen los kratos (id. "gobernar") para beneficiarse políticamente.

 

(*)  Marcello Ferrada de Noli es profesor emérito de epidemiología. Anteriormente en el Instituto Karolinska, Suecia, y en la Escuela de Medicina de Harvard. Presidente de la ONG Doctores Suecos por los Derechos Humanos – SWEDHR.

 

 

About Author

Related items

  • Multas de 2.000 coronas para quienes violen las normas frente a la pandemia

    La Fiscalía General sueca decidió hoy que la policía podrá imponer de inmediato una multa de 2.000 coronas a cualquiera que infrinja determinadas normas de la nueva ley contra la pandemia, ha decidido ahora el fiscal. Incluso jóvenes de entre 15 y 18 años podrán ser sancionados.

    - La suma está establecida, pero aún no sabemos cómo serán las regulaciones. Tenemos que esperar hasta que sepamos la gestión del gobierno, dice la fiscal de cámara Isabelle Bjursten al noticiario de la televisión SVT Nyheter.

      

     Por: Magazín Latino

     

    La nueva ley antipandémica, que se aplicará hasta finales de septiembre de 2021, confiere al gobierno mayores posibilidades para actuar con el fin de detener la propagación del covid-19 y significa, entre otras cosas, que los gimnasios, instalaciones deportivas y centros comerciales puedan verse obligados a cerrar.

     

    Pero la ley también significa que los particulares pueden ser multados si violan las disposiciones que se han establecido, por ejemplo, las reglas sobre el número de personas que pueden reunirse.

     

    Ahora está claro que el monto de la multa será de 2.000 coronas, y que la policía puede imponerla directamente en el lugar del hecho. Varias autoridades, incluidas la Policía y la Agencia de Salud Pública, FHM, han debido presentar sus puntos de vista sobre la propuesta y todos son abrumadoramente positivos.

     

    La fiscal de distrito Isabelle Bjursten cree, sin embargo, que es importante entender que esto no significa que las personas puedan ser multadas a partir de ahora.

    - Como Fiscalía General, consideramos que esto es una preparación para lo que puede suceder cuando y si el gobierno emite las regulaciones mencionadas en la nueva ley sobre la pandemia, dijo a SVT.

     

     

    Los jóvenes también pueden ser sancionados

     

    Los municipios y regiones de Suecia, SKR, consideran, sin embargo, que las cantidades podrían ser menores, porque también se podrán imponer multas a jóvenes de 15 a 18 años, que acostumbran a reunirse en grupos.

     

    La Fiscalía General cree que el monto debe ser lo suficientemente elevado como para señalar que la violación es grave, pero ha tenido en cuenta que la responsabilidad penal también se aplica a los jóvenes, que normalmente tienen sanciones más bajas que los adultos.

    - Hay que intentar encontrar un equilibrio. Entonces llegamos a la conclusión de que 2.000 coronas suecas es una suma adecuada, dijo la fiscal de cámara Isabelle Bjursten.

     

    La nueva multa entrará en vigor el 27 de enero.

     

    ACTIVIDADES QUE SON AFECTADAS POR LA LEY SOBRE LA PANDEMIA

     

    -Teatro, cine, partidos de fútbol y otras reuniones y eventos públicos.

     

    - Gimnasios, campings, zoológicos, museos y otros lugares para actividades lúdicas o culturales. Tiendas, centros comerciales y similares.

     

    - Transporte público y vuelos domésticos.

     

    - Locales, como salas de fiestas y lugares para reuniones privadas.

     

    - Lugares públicos, como parques y zonas de baño.

     

    El gobierno también puede decretar la prohibición de reunirse en compañía de un cierto número de personas en lugares públicos.


    Foto: Captura de pantalla. SVT.

  • Suecia supera los 10.000 muertos por covid-19 – y las cifras van al alza

    Este jueves se registraron 351 fallecimientos debido al coronavirus, y el país traspasó con ello la barrera de los diez mil. El viernes se sumaron otros 138 muertos y las cifras van al alza.

    Suecia registra un total de 10.323 decesos debido al covid, y 523.486 personas contagiadas. “Si se puede reducir la mortalidad con un confinamiento de unas 3 a 4 semanas, entonces se debería sopesar esta medida”, asegura el virólogo Fredrik Elgh.

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    La situación de la pandemia de covid-19 sigue extremadamente grave en Suecia, que supera las 10.000 muertes y con cifras que van al alza. 

     

    Ya lo habían vaticinado los médicos, antes de las festividades de fin de año: “La situación va a empeorar, vemos que las infecciones van en aumento y esto tendrá consecuencias”.

     

    4.703 nuevos casos confirmados de covid-19 se reportaron ayer, lo que suma un total de 523.486 personas infectadas. Hoy se registraron 138 nuevas muertes, ayer fueron 351, y en total los decesos alcanzan a 10.323. 

     

    Un total de 4.491 personas han recibido cuidados intensivos y en estos momentos 368 pacientes están internados en UCIs.

     

    Fredrik Elgh es médico jefe y profesor de virología de la Universidad de Umeå (además de político local del Partido del Centro). Él quiere ver medidas más estrictas en el país, sobre todo pensando en la gran diferencia de fallecidos entre Suecia y sus vecinos, y que aquí se superó la barrera de los 10.000 muertos. 

    - Esto es terrible. A mí me indigna y pienso que deberíamos hacer algo al respecto. Vamos a tener muchas más muertes si no nos esmeramos, dijo en el programa mañanero de la televisión estatal, Morgonstudion, de SVT.

     


    El virólogo Fredrik Elgh, en entrevista con Morogonstudion. Foto: captura de pantalla. SVT.

     

    Él teme que unas 5.000 personas más podrían morir en los próximos dos meses, si se continúa al mismo ritmo. 

    -- Si se puede reducir la mortalidad con un confinamiento de unas 3 a 4 semanas, entonces se debería sopesar esta medida. La gran mayoría de países europeos han considerado que vale la pena el esfuerzo, pero en Suecia no lo hacemos. 

     

    Fredrik Elgh quiere ver un cierre. Que no se permita viajar a las pistas de esquí, que los centros comerciales y la escuela primaria se cierren. Que durante estas semanas, las personas salgan solo para hacer las compras esenciales. Y que todos quienes lo puedan hacer se queden en casa. 

     

    Según él, las recomendaciones no bastan. 

    - El voluntariado del que hablamos antes no funciona del todo, afirmó.

     

    ¿Por qué una mortalidad tan grande?

     

    En estos momentos muchos se preguntan el porqué de tantas muertes en Suecia, el único país escandinavo que presenta cifras catastróficas. 

     

    Para la ex epidemióloga estatal, Annika Linde, la explicación es, sobre todo, una estrategia fallida. 

    - En primer lugar, hay tantos que han muerto en Suecia porque tuvimos la estrategia de dejar libre al virus y, en segundo lugar, porque asumimos que se podría manejar esto, para proteger a los ancianos, pero no pudimos. Resultó que no teníamos ninguna preparación para ello, expresó.  

     

    En tanto que el epidemiólogo estatal, Anders Tegnell, lo atribuye a que la covid-19 es "una enfermedad muy peligrosa”, sobre todo para personas de la tercera edad con comorbilidades. 

    Al principio de la pandemia, Tegnell aseguró que la infección no era más grave que una gripe. 

    Y sigue siendo escéptico al uso de mascarillas, aunque, desde el 7 de enero se recomiendan - solo en las horas peaks - en el transporte público. 

    - Desafortunadamente, esperamos que el aumento continúe, ya que tenemos una amplia propagación de la infección en el país”, dijo este viernes Karin Tegmar Wisell, jefa de sección de la Agencia sueca de Salud Pública, en rueda de prensa.

     

    En tanto, el programa de vacunación masiva sigue su curso. Hasta el 10 de enero se había vacunado a alrededor de 80.000 personas. 

     

    El rey Carl Gustaf y la reina Silvia fueron vacunados el viernes.  

     


    El personal de la salud se ha desempeñado al límite de su capacidad. Foto: TT.

  • Löfven sostiene que la estrategia es la correcta en tanto que la oposición exige que “actúe o renuncie”

    El asalto al Capitolio, en EE. UU. y la estrategia sueca frente a la pandemia fueron puntos recurrentes en el primer debate político del año, este miércoles, en el parlamento.

    El primer ministro recibió críticas por el manejo de la pandemia del coronavirus, tanto desde la izquierda como de la derecha. "Si el gobierno no tiene el valor de actuar, que dimita", dijo la líder socialdemócrata, Ebba Bush.

     

     Por: Magazín Latino

     

    Más encendido que de costumbre fue el primer debate en el parlamento sueco, Riksdagen, este miércoles, que dio inicio al 2021. Un año marcado por la crisis sanitaria del coronavirus, cuando Suecia enfrenta las peores cifras dentro de los países nórdicos y está entre los países más castigados por la pandemia.

     

    Y la paz y el consenso que reinó el año pasado, a comienzos de la pandemia, comienza a diluirse. En sus discursos, los líderes de los partidos conservativo (M), Democratacristiano (KD), y Demócratas de Suecia (SD), criticaron duramente a Stefan Löfven por la responsabilidad que le cabe al gobierno sobre la gestión frente al coronavirus y la propagación de la infección.

      

    NOTA EN DESARROLLO

News Letter

Inscríbase a nuestro servicio de News Letter

  

Magazín Latino te informa en español