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No, los suecos no siguen las recomendaciones para evitar las infecciones Estudios sobre la obediencia cívica de la población respecto a las recomendaciones de las autoridades demuestran que los suecos no han sido buenos para seguirlos. Anders Tegnell debería estar enterado de eso, escribe Markus Balázs Göransson. Foto: VLT/Aft

No, los suecos no siguen las recomendaciones para evitar las infecciones

La apuesta sueca frente a la pandemia se ha basado en recomendaciones y no obligaciones y las autoridades han recalcado a menudo que la ciudadanía sigue las instrucciones al pie de la letra. ¿Sin embargo, es así?

“Estudios sobre la obediencia cívica de la población respecto a las recomendaciones de las autoridades demuestran que los suecos no han sido buenos para seguirlas. Anders Tegnell debería estar enterado de esto”, escribe Markus Balázs Göransson.

 

 Fuente: Aftonbladet. 04 noviembre 2020

 

DEBATE. Los estudios sobre el cumplimiento de la ciudadanía a los consejos de las autoridades para evitar infecciones no muestran que los suecos hayan sido buenos para seguir estos durante la pandemia. Es importante que no alimentemos falsas esperanzas dando una falsa sensación de seguridad de que se están siguiendo los consejos. Esto puede llevar a decisiones incorrectas en el manejo de la infección.

 

Es una verdad general y aceptada que los suecos han seguido bien los consejos de la Agencia Sueca de Salud Pública para evitar infecciones. Esta convicción parece estar bien asentada en los políticos y funcionarios suecos.

 

La canciller Ann Linde ha declarado que "más del 80 por ciento de la gente sigue las recomendaciones". MSB [la Agencia Sueca de Contingencias Civiles, por sus siglas en sueco] ha dicho que "ocho de cada diez continúan siguiendo las recomendaciones". La Agencia Sueca de Salud Pública [FHM], ha afirmado que “una gran mayoría de la población sigue los consejos”. Rara vez se han escuchado voces disidentes.

 

Una parte de los medios de comunicación han estado de acuerdo. Dagens Nyheter ha escrito que "las encuestas muestran que ocho de cada diez suecos siguen las recomendaciones de FHM". Emma Frans, de SvD, ha declarado que "la mayoría parece que continúan siguiendo las recomendaciones de las autoridades". Expressen ha señalado que "la mayoría" de los suecos viven de acuerdo con los consejos.

 

Los más jóvenes a veces han recibido una o dos reprimendas. Pero en su mayor parte, los informes han transmitido que la ciudadanía sigue los consejos.

 

Sin embargo, la evidencia ha sido escasa. Recuerda un poco a los atuendos reales de cierto cuento infantil danés. Muchos han afirmado que los suecos siguen las recomendaciones, pero pocos han examinado acuciosamente las afirmaciones.

 

Si lo hubieran hecho, habrían descubierto muchos cabos sueltos.

 

Tomemos, por ejemplo, al epidemiólogo estatal Anders Tegnell, quien en una conferencia de prensa el 23 de junio dijo:

 

"Una gran mayoría de la población sigue verdaderamente estas pautas".

 

Las palabras eran hermosas, pero lamentablemente no son ciertas.

 

En las semanas previas a la conferencia de prensa, FHM, en colaboración con Novus, había examinado el cumplimiento de las recomendaciones por parte de los suecos. El material recolectado se clasificó como material de trabajo interno y no fue accesible, en un comienzo.  Pero después de un perseverante intercambio de correos electrónicos y una advertencia de que se llevara el caso a las Cortes, finalmente obtuve la información.

 

La documentación no mostraba en absoluto que una "gran mayoría (...) realmente" siguiera las recomendaciones. Los datos indicaban que solo el 35 por ciento había respondido que habían seguido completamente las recomendaciones.

 

Un epidemiólogo estatal debe saber que el 35 por ciento no es una gran mayoría.

 

Otro estudio que se ha reproducido incorrectamente es una encuesta de Kantar Sifo. El estudio se ha destacado como evidencia de que la población sigue las recomendaciones, pero adolece de graves deficiencias que lo hacen inutilizable para lograr una evaluación.  

 

De hecho, el estudio no mide en absoluto el cumplimiento de las recomendaciones. Lo que mide es si las personas han cambiado su comportamiento durante la pandemia. Por ejemplo, analiza si las personas se han lavado las manos con más frecuencia que antes, no si siguen los consejos sobre el lavado de manos, que es una diferencia crucial.

 

Hacer algo con más frecuencia no significa hacerlo con la suficiente frecuencia, al igual que el fumar menos no significa dejar de fumar o proteger los pulmones de posibles daños.

 

Probablemente, muchos más han cambiado su comportamiento, que aquellos que siguen los consejos al pie de la letra. Por tanto, existe un riesgo inminente de que el diseño del estudio haya dado lugar a cifras excesivamente elevadas que no reflejan el grado real del cumplimiento de las recomendaciones.

 

Es muy preocupante que el estudio se haya utilizado para fundamentar las afirmaciones de que las recomendaciones se cumplen.

 

Otros estudios han dado un panorama más sombrío. En mayo, Novus descubrió que hasta el 36 por ciento de los suecos que tenían síntomas de resfriado iban a trabajar. En julio, una recopilación de informes sobre la situación en 19 de las 21 administraciones provinciales de Suecia declaró que "un gran número de municipios han identificado graves deficiencias en el cumplimiento" de las recomendaciones.

 

Esto rima mal con las afirmaciones de un alto grado de cumplimiento de los consejos.

 

La gestión sueca de la pandemia se basa en la responsabilidad individual. La esencia de esto es que la población sigue los consejos de las autoridades para protegerse de los contagios.

 

El hecho de que representantes gubernamentales, funcionarios gubernamentales y periodistas describan incorrectamente la evidencia sobre el comportamiento de los suecos puede habernos adormecido en una falsa sensación de seguridad.

 

Esto puede haber contribuido a que no se introdujeran determinadas medidas, por ejemplo, recomendaciones sobre mascarillas en el transporte público, por la creencia de que la población ya sigue los consejos de mantener la distancia y de quedarse en casa en caso de presentar síntomas.

 

También puede haber llevado a un enfoque excesivo en el comportamiento individual, en lugar de en factores más amplios, como explicaciones de pautas en la propagación de la infección.

 

El hecho de que la propagación de la infección disminuyó durante el verano y aumentó durante el otoño probablemente se debió menos a los cambios en las elecciones individuales de las personas que a, por ejemplo, la transición al teletrabajo, las condiciones climáticas, las largas vacaciones y el cierre/apertura de universidades e institutos.

 

Se sabe que la ignorancia no es una fortaleza. Ya es hora de que se realicen estudios científicos serios sobre el seguimiento de las recomendaciones para evitar infecciones y que examinemos las afirmaciones que se hacen, para saber si están respaldadas por la evidencia.

 

Markus Balázs Göransson es profesor titular del Colegio de Defensa Nacional de Suecia y Ph.D. dr en Política Internacional. Columnista en la página editorial de VLT.

 


Estudios sobre la obediencia cívica de la población respecto a las recomendaciones de las autoridades demuestran que los suecos no han sido buenos para seguirlos. Anders Tegnell debería estar enterado de eso, escribe Markus Balázs Göransson. Foto: VLT/Aftonbladet. Montaje: Magazin Latino. 

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    Más encendido que de costumbre fue el primer debate en el parlamento sueco, Riksdagen, este miércoles, que dio inicio al 2021. Un año marcado por la crisis sanitaria del coronavirus, cuando Suecia enfrenta las peores cifras dentro de los países nórdicos y está entre los países más castigados por la pandemia.

     

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     Por: Marisol Aliaga

     

    - Yo creo que todos se sienten un poco indignados con la situación, dijo Dan Eliasson, respecto a los incendios forestales que, durante el verano del 2018 devastaron grandes zonas rurales en Suecia. La entidad que había comenzado a dirigir, MSB (*), gestiona las emergencias nacionales de este y de otros tipos de catástrofes. Y no estuvo a la altura.

     

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    Y esto sin siquiera informar, según la normativa vigente, al gobierno. Ni el ministro del interior ni la coordinadora de la crisis de la pandemia, dentro del gabinete de Stefan Löfven, tuvieron conocimiento del viaje de Eliassson.

     

    El 19 de diciembre del año pasado, tomó un vuelo con rumbo a Las Palmas, a pasar las Navidades con su familia.

     

    Cinco días antes, la entidad que dirige, MSB (*), había enviado 12 millones de mensajes de textos a todos los ciudadanos suecos, instándolos a seguir las recomendaciones de las autoridades sanitarias. Entre estas, abstenerse de  viajar al extranjero o a otra región de Suecia. Quedarse en casa. No reunirse con otras personas más que las de su propia “burbuja familiar”. 

     

    El primer ministro Stefan Löfven había pedido encarecidamente a la población, frente a las festividades de fin de año, a “no tratar de encontrar excusas para incumplir las recomendaciones” y a “tomar la responsabilidad ciudadana que a todos y cada uno de los suecos les compite”.

    El vespertino Expressen fue el primer medio en publicar la noticia del viaje de Dan Eliasson a Las Palmas. Rápidamente los medios nacionales se hicieron eco y las redes sociales explotaron. La crítica fue masiva y contundente de parte de una población que reaccionó no solo ante la hipocresía de Danielsson, también del primer ministro y al menos dos de sus secretarios de Estado.


    Dan Eliasson. Foto: Expressen.

     

    Por ejemplo, el Ministro de Justicia (S), Morgan Johansson, se había ido de compras los días de las realizaciones de Navidad. “Visité un centro comercial después de la Navidad para comprar un regalo retrasado para mis padres”, dijo Johansson a los medios, agregando que había hecho un “mea culpa”.

     

    Löfven se refirió a la falta del ministro como de: “descuidada”.

     

    Pero más tarde trascendió que el mismo premier sueco también había visitado un centro comercial, Gallerian, dos días después de haber llamado a la población a no salir de compras. Y más tarde se supo que no lo había hecho solo una, sino varias veces. Con esto se ganó críticas no solo de la oposición sino también del sueco medio, puesto que muchos han estado prácticamente encerrados desde marzo. Pero sobre todo del personal de la salud, que ha gritado a voces que están desbordados con la cantidad de pacientes que han debido atender y han miran decepcionados, como una gran cantidad de gente vive su vida como si la pandemia no existiera.

    - Es preocupante, muy preocupante. Él debe dar explicaciones. Debe tener muy buenas razones para ello, dijo el presidente del Colegio Médico sueco, Johan Styrud.

     

    Los sanitarios, que están en primera línea, son al final de cuentas quienes pagan por el descuido y la poca solidaridad de otros. En la región de Estocolmo y en otras grandes ciudades, la “deuda sanitaria” crece. Todas las operaciones que no sean de urgencia se han pospuesto por un periodo indeterminado, incluso las de los niños, puesto que el hospital Astrid Lindgren ha debido reforzar a otros centros asistenciales.

     

    En su cuenta de Instagram, Löfven respondió a las críticas:

     

    “Entiendo que la gente reaccione cuando leen que he estado haciendo trámites en diciembre. He comprado comida, reparado un reloj, buscado repuestos para mi afeitadora, he estado en Systembolaget y comprado un regalo de Navidad para mi esposa Ulla. En estas ocasiones, me he asegurado de que no hubiese aglomeración. Como tantos otros, trato de seguir siempre los consejos y recomendaciones de la Agencia Sueca de Salud Pública. En retrospectiva, me pregunto, por supuesto, si, por ejemplo, el regalo de Navidad de Ulla lo podría haber comprado por Internet, con tiempo”.

     

    Pero más tarde, en entrevista con la televisión sueca, SVT, agregó que: “nunca he comprado nada por Internet. Supongo que es cosa de mi generación”.

     

    Una vez más las críticas le llovieron.

     

    “¿No hay alguien en la oficina del gobierno que le pueda enseñar al primer ministro a hacer compras digitales?”, escribía un usuario en Twitter. Otro agregaba: “Dagny tiene 107 años y es bloguera”.

     

    Stefan Löfven tiene 63 años.


    Stefan Löfven en Gallerian. Foto: Privada/Expressen. 

     

    Otra ministra que no siguió muy bien las recomendaciones fue la Ministra de Hacienda, Magdalena Andersson, quien se fue a las pistas de esquís aprovechando el feriado navideño.

     

    La oposición, no obstante, no ha hecho ningún número del asunto. También dentro de esta hubo quienes no se tomaron totalmente en serio las recomendaciones. Porque son justamente esto: recomendaciones.

     

    Pero volviendo a Dan Eliasson, varios partidos exigieron su renuncia. También el socialdemócrata Göran Greider, editor en jefe de Dalademokraten, quien sorprendió a todos al publicar un tuit diciendo que Eliasson debería poner su puesto a disposición. 

     

    Cuando el director general llegó de vuelta de su viaje a las islas Canarias, el 3 de enero, burló a la prensa y abordó rápidamente un taxi, en el aeropuerto de Arlanda. Al principio se negó a hablar con los periodistas, pero después dijo que su viaje había sido “necesario”, porque “su hija trabaja en Las Palmas y quería pasar la Navidad con ella y su familia”.

     

    Sus argumentaciones solo le echaron más leña al fuego.

     

    A los pocos días, MSB emitía un comunicado de prensa informando que Eliasson abandona el cargo, puesto que su “persona no es lo que importa”.

     

    “La razón de mi posición es que MSB, como autoridad, debe tener las mejores condiciones posibles para llevar a cabo su importante misión. Por eso hoy he solicitado una transferencia para abandonar esta misión", afirmaba el comunicado.

     

    De esta manera, y conforme a la práctica, el director general de MSB será, seguramente, remitido al “cementerio de los elefantes”, vale decir una oficina gubernamental que se dedica a registrar investigaciones. E, independientemente de sus labores, mantendrá su sueldo actual de 160.000 coronas al mes.

     

    Dan Eliasson posee un nutrido CV. Ha ejercido la jefatura de importantes instituciones estatales, ya sea como Secretario del Gabinete, Secretario de Estado, Comisionado de la Policía Nacional y Director General. No obstante, su jefatura ha sido, generalmente, controvertida.

     

    Cargos:

    2006:  Jefe Adjunto Interino de la Policía de Seguridad Sueca

    2007- 2011 Director General de la Dirección Nacional de Migraciones

    2011- 2014 Director General de la Agencia Sueca de Seguros Sociales

    2014 - 2018 Jefe de la Policía Nacional

    2018 -2021 Director General de la Agencia Sueca de Contingencias Civiles (MSB).

     

    Ahora se agrega una más a la lista de entidades que abandona de forma poco decorosa. 

      

    (*) MSB [la Agencia Sueca de Contingencias Civiles, por sus siglas en sueco]


    Dan Eliasson en rueda de prensa, marzo 2020. Foto: Marisol Aliaga.


    Dan Eliasson en rueda de prensa, marzo 2020. De izquierda a derecha: Mikael Damberg, ministro del Interior; Stefan Löfven, Primer Ministro; Lena Hallengren, Ministra de Asuntos Sociales. Foto: Marisol Aliaga.

  • Europa se pincha – Gun Britt fue la primera vacunada en Suecia

    La anciana de 91 años, Gun Britt Johnsson, pasó a la posteridad como la primera persona vacunada de la covid-19 en Suecia.  

    - No sentí nada, dijo la nonageriana de la residencia de ancianos de la localidad de Mjölby, en Östergötland. Agregó que se sentía bien, porque ahora evitaba enfermarse. 

    El proceso de vacunación arrancó este domingo en diversos países europeos, y cada cual lo hace a su manera. El proceso de inmunización partió el 9 de diciembre en Gran Bretaña y fue bautizado como el “Día-V”.  

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    Ya se le había bautizado como el  “Día-V”. El 9 de diciembre la ciudadana de Irlanda del Norte Margaret Keenan, de 90 años, pasó a ser la primera persona en el mundo en recibir la vacuna contra la covid-19, de la farmacéutica Pfizer y BioNtech.

     

    Aunque “primera y primera” China ya ha vacunado al menos a un millón de ciudadanos que han viajado a su país natal desde distintos lugares del mundo, para inmunizarse contra la covid-19.  También Rusia comenzó el proceso de inmunización antes que Europa, con la vacuna Sputnik V.

    Pero se puede decir que el “Día-V” en Europa arrancó este domingo 27 de diciembre, cuando numerosos países iniciaban una segunda fase en la lucha contra la devastadora pandemia. Muchos calificaron este domingo como “histórico”.

     

    En la localidad de Mjölby, en la provincia de Östergötland, al sureste de Suecia, Gun-Britt Johnsson, se lo tomaba con calma. Incluso cuando en la pantalla del televisor de la sala de estar apareció el primer ministro sueco, preguntándole qué sentía al ser la primera en Suecia en recibir la vacuna.

    - Se siente bien. Ahora me libro de enfermarme, respondió Gun-Britt.

     

    La residencia de ancianos donde la vida transcurre sin sobresaltos se transformó en el centro de la atención de los medios que viajaron al sur a cubrir la noticia, este domingo.

     

    - Este es un día histórico y un momento luminoso luego de un año oscuro. El coronavirus realmente ha puesto a prueba a nuestra sociedad, declaró Stefan Löfven.

    Es que luego del fracaso de la estrategia sueca frente a la pandemia, Suecia necesita mejorar su imagen frente a la comunidad internacional y la presión de la OMS, que varias veces ha advertido que todos los países deben tomar su responsabilidad frente a esta amenaza global que ya se ha cobrado la vida de más de un millón y medio de personas y ha ocasionado graves daños en la economía mundial.

    Aunque el premier hizo además hincapié en la importancia de seguir las recomendaciones vigentes:

    - Pero eso no significa que el peligro haya pasado. Debemos seguir siguiendo las recomendaciones de las autoridades, como mantener la distancia y lavarnos las manos. Aunque esto signifique "una luz en la oscuridad, tenemos que aguantar y perseverar un poco más, dijo Löfven.

    Por alguna razón - que no ha sido especificada - el uso de mascarillas en el transporte público comienza a regir desde el 7 de enero. 

     

    Una de las jefas de sección de la Agencia Sueca de Salud Pública, Karin Tegmark Wisell, dijo, en una intervención del mes pasado, que antes de implementar el uso de mascarillas, habría que asegurarse de que todos pudieran adquirirlas. En una entrevista en Expressen afirmó que "no sólo los que tienen un fuerte poder adquisitivo" deberían tener acceso a las mascarillas. (En el mercado, un set de cinco mascarillas tiene un costo de 30-50 coronas suecas. Una lavable, alrededor de 100 coronas). 

    Argumento que, en un país del primer mundo, pocos entienden. En el mercado, un set de cinco mascarillas tiene un costo de 30-50 coronas suecas. Una lavable, alrededor de 100 coronas. 

    La misma explicación que diera el epidemiólogo estatal, Anders Tegnell, al comienzo de la pandemia, respecto al trabajo a distancia. "No todos podían trabajar desde sus casas", dijo. En la actualidad se recomienda el trabajo telemático. 

     

    Pero este domingo fue un día de esperanza en la residencia de ancianos de Mjölby. La enfermera Ann Louise Broberg, que le administró la vacuna a Gun-Britt, estaba feliz con su contribución.

     

    - Se siente fantástico y divertido. No podría haber soñado que Gun-Britt y yo seríamos los primeros en Suecia en implementar esto, dijo a los medios allí presentes. 

     

    Más información:

    La primera entrega a Suecia fue de 9.750 dosis. A partir de estas, se esperan entregas del orden de 80.000 dosis por semana.

     

    Los primeros que serán vacunados en Suecia son personas mayores, sus cuidadores, quienes estén en contacto con ellos y personal de la salud.

      

    La campaña de vacunación comienza después de un proceso de desarrollo de la vacuna sin precedentes, en un récord de tiempo. La Agencia Europea de Medicamentos (EMA) dio luz verde a la vacuna de Pfizers/Biontech el lunes pasado.

     

    Sobre las vacunas:

     

    Suecia se ha unido a un acuerdo en conjunto con la UE sobre vacunas con cinco fabricantes diferentes:

    Astra Zeneca

    Janssen Pharmaceutica (Johnson & Johnson)

    Pfizer/Biontech

    Moderna

    Curevac

    Fuente: Gobierno sueco. Agencia Sueca de Salud Pública

     


    Gun- Britt fue la primera en recibir la vacuna de la covid-19 en Suecia. La enfermera Ann-Louise Broberg la inyectó. Ambas se mostraron satisfechas de haber sido las primeras en Suecia. Foto: SVT.se.

     

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