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“Epílogo epigoloso” – Sobre la pandemia, ideologías y paradojas Una de las obras del profesor Ferrada de Noli, que fue expuesta en la Casa de la Cultura de Estocolmo, en el marco de la campaña de Amnesty International por los desaparecidos en Chile.

“Epílogo epigoloso” – Sobre la pandemia, ideologías y paradojas

La controvertida estrategia sueca frente a la pandemia de covid-19 ha sido tema de discusión en todo el mundo. En Suecia se cuestiona si la Agencia Sueca de Salud Pública, criticada por no haber acertado ni en los pronósticos ni en las medidas para frenar el contagio, ha tenido demasiado poder en las decisiones.

En uno de los tantos debates en las redes se tocó el tema de la actitud de la izquierda inmigrante chilena frente al actuar del gobierno “socialista”, el profesor Ferrada de Noli presenta, en su epílogo a una discusión, y en el marco de su tema sobre derechos humanos, interesantes puntos que profundizan y sitúan la discusión actual en un contexto histórico. 

 

 Por: Marcello Ferrada de Noli

 

Nota de la editora:

La controvertida estrategia sueca frente a la pandemia de covid-19 ha sido tema en todo el mundo. Se han cuestionado no sólo las iniciativas epidemiológicas ortodoxas de la Agencia Sueca de Salud Pública - que ha contrariado a la OMS, ECDE y KVA - sino además la transferencia de poder y responsabilidades a su cúpula por parte del gobierno, para tomar medidas que nos han afectado a todos los ciudadanos. Esto, ha su vez, ha llevado a un análisis de las posiciones que partidos y agrupaciones cívicas suecas, incluidas sectores de inmigrantes, mantienen respecto al epidemiólogo estatal Anders Tegnell.

Uno de los numerosos debates en las redes comenzó a raíz de una iniciativa del Profesor Marcello Ferrada de Noli de donar 740 vacunas rusas a adultos mayores de un pueblo que fue uno de los epicentros de la pandemia en Italia. La iniciativa fue particularmente comentada por chilenos ex residentes o actualmente en Suecia. Esta discusión, en sus orígenes sobre temas clínicos sobre las vacunas, pasó rápidamente a centrarse en el manejo de la pandemia en Suecia y, desde allí, a los temas de inmigración y política exterior de Suecia. Los detractores del profesor Ferrada caracterizan a Suecia como “país neutral” y antimperialista, generoso con sus inmigrantes, y además con un control profesional muy adecuado frente la pandemia de covid.  

El profesor, por su parte, sugirió que “hay una falange de chilenos más papistas que el Papa”, quienes, a pesar de que la propia 'Comisión Corona' oficialmente ha responsabilizado al gobierno por el nefasto manejo de la estrategia Covid-19, siguen negando que ha habido, y aún hay problemas cualitativos en la estrategia del FHM. Ellos estarían cultivando, en general, “un culto al gobierno" basado en premisas equivocadas, y en particular un indebido “culto a la personalidad” respecto a Anders Tegnell. Además, ha criticado duramente que las autoridades sanitarias sigan culpando a los inmigrantes por las muertes por covid-19, en circunstancias de que la responsabilidad recae en el mal manejo de parte de las autoridades.

El académico finalizó sus planteamientos en este comentario epílogo, que él parafraseó como “goloso”, y en el que fustiga tanto el oportunismo de la izquierda sueca, como de los que él llama “inmigrantes acólitos ni siquiera invitados a la misa".

Publicamos este texto con el consentimiento del profesor Ferrada de Noli, protegiendo los nombres de otros foristas.  

Marisol Aliaga,
Editora, Magazín Latino

  

Epílogo epigoloso

  

No es necesario ser doctor en ciencias ocultas o en cualquiera otra especialidad relativa al entendimiento de las conductas, incluidas las verbales y epistolares, para entender qué es lo que yace tras la destilación de diatribas ad-hominem ­–ensayadas por ejemplo aquí en la ‘discusión sobre la discusión’. Aquello es una actitud, no es una opinión, ni mucho menos un argumento. Sus palabras no se basan en lo que apelan en sus palabras. Si no, más verosímilmente, podría pensarse, en posibles resentimientos a priori que quizás poco tendrían que ver con mi persona. Más tendrían que ver con una imagen utópica, quizás resquebrajada por las fuentes factuales y de fácil comprobación que he citado sobre la real 'realidad geopolítica' (y anteriormente de fallida estrategia pandémica) de su Suecia adoptadora; el descubrir la inocuidad que representa afirmarse en una figura quimérica, de una Suecia “neutral” y “antimperialista”. 

 

Como un sueño quebrado por el pedazo de espejo que Miranda mostró al empático monstruo Calibán en “La Tempestad” de Shakespeare. Allí Calibán salió arrancando de pavor al contemplar por primera vez su rostro primitivo reflejado en un cristal. Aquí en la Red se quedaron para reclamarle al mensajero por el mensaje. 

La pista del sendero especulativo que sigue, me la dio la ausencia de comentarios de fondo a lo que he expuesto en el debate anterior. Ninguno de ellos comentó o refutó ni una simple frase, punto, coma o palabra, de mis argumentos epidemiológicos o clínicos –que sí era entonces lo central en mi exposición.  Y la entrada final a la avenida de mi especulación me la abrió aquella osadía fascistoide de tratar de impedir en este foro la consecución de un diálogo que los irrita. Años en Suecia no logró enseñarles el significado de libertad de expresión, que, aunque allí no siempre se practica, al menos nunca se deja de enunciar.

A propósito de Suecia, allí es de uso frecuente el concepto de “revir”, aunque las más veces en contextos peyorativos. En una de sus acepciones, el término significa la tendencia en algunos individuos de no permitir la entrada en “su dominio” (revir) a otros que les representan una imaginaria competencia. Por eso caninos menores como el caso de los perritos levantan la patita y hacen pipí. 

 

Pero yo entré aquí originalmente no para invadir el revir de nadie, sino para nada más que corregir una interpretación que en mi opinión era incompleta, sobre un análisis referido en el artículo (que no fue puesto por mí en la Red), y lo que dio origen a este insólito debate. Y me quedé siguiéndolo hasta aquí, movido por la inercia narrativa que empuja un vector fuerza, aquí representado por la prolongación de un debate inesperado pero que se demostró necesario. 

En una última intervención, un forista se queja de que yo “elijo” no extenderme en responder preguntas hechas a mí por don XX. Eso no es únicamente, como dirían los oxfordianos, una ‘contradiction of terms’; eso yo lo llamaría un ‘contradictorio absurdísimo’. Por una parte, ese señor ahora se queja porque no me extiendo en mis respuestas, y por la otra se queja porque sí respondo. Lo hago, según él –cito sus expresiones–, de manera exagerada y generalizando, y por añadidura, con tono “hastiante”. A tal punto que, plantea él, la discusión conmigo debería ser excluida de esta Red. A mi modo de ver, la lógica de aquel señor no lo pone de acuerdo ni consigo mismo. 

En cuanto a otros temas de análisis más teórico (y por tanto más extensos), como en el caso de fenómenos migratorios contemporáneos, había invitado a don XX a discutir sus y mis tesis en un contacto email, o en un debate en The Indicter. ¿Por qué? Porque es un tópico actual e interesante, y porque The Indicter ya alcanza más de medio millón de visitas internacionales y por ende beneficiaría además a otro foro. Pero al no recibir respuesta de él al momento de completar estas líneas, trazaré un par de ideas al respecto, al final, en este texto.

 

Por el momento, presento la Sección Especulaciones

 

Varios de mis detractores ad-hominem declaran ser, o dejan ver haberlo sido, refugiados políticos en Suecia. Como no los conozco, sólo puedo suponer que algunos si no eran militantes del MIR, serían del GAM (grupo de amigos del MIR), que era el tipo de organización que le habíamos dado a los que perdieron su militancia por haberse exilado sin autorización, por ejemplo, en embajadas. En aquel tiempo inicial, sólo los que fuimos expulsados, los con conmutación de pena por exilio, o con extrañamiento con pérdida de nacionalidad, además de los autorizados por la dirección del MIR para trabajo en la retaguardia éramos, en aquel entonces, considerados militantes. Lo paradojal es que yo en Europa me opuse a esas medidas draconianas y defendí la integridad de muchos buenos compañeros del así llamado GAM, primero en Roma y luego en Suecia, donde llegué enviado por la dirección. Nunca hice esa diferencia. Más tarde llegaron camaradas casi directamente de prisiones y lugares de detención y tortura. Recibámoslos como héroes, mantuve yo. 

Siempre he mantenido que héroes no pueden ser considerados sólo los militantes desaparecidos, además de aquellos que tuvieron la oportunidad de morir con las armas de fuego en sus manos, disparadas de su corazón y compromiso. Los que siguieron luchando al caminar por cada centímetro de su sendero clandestino, también estaban decididos a tan igual noble sacrificio, a ofrendarse como los valientes. Pero la clandestinidad es por definición lo contario de sobresaliente. Ella por sí misma debe aparecer anodina, insubstancial, enmascarada en anonimidad. Y luego son detenidos y presos y traumatizados y pos traumatizados, o sea además aprisionados por siempre en su recuerdo. Con todo, son los sobrevivientes de una sola y única lucha. Todos ellos deberían ser considerados al mismo nivel de quienes con toda justicia entendemos como héroes.

Ergo, compuse este simple epígrafe como primera página de la tercera de mis tesis, publicada en el departamento de neurociencia clínica del Instituto Karolinska:

  

“El que lucha en el combate tiene como arma su fusil.

 El que lucha en la tortura tiene como arma su silencio.

 El que lucha en el exilio, no tiene armas. 

…La lucha continúa"

 

Mientras la rigidez de cosas orgánicas en el MIR se flexibilizaron para bien más adelante, algunas inorgánicas y lastres de personalidad permanecieron. Y se quedaron hasta que hicieron perecer al MIR por implosión. En el intertanto, yo seguí, y a través de los años, con mi “lucha continúa” aunque fuese sólo con mi aporte individual. Primero fue con las exposiciones de mis pinturas cuyas ventas iban directamente a las campañas de solidaridad por los presos y desparecidos. La campaña de Amnesty International por los desaparecidos en Chile se hizo en base a una de esas obras expuesta entonces en la Casa de la Cultura de Estocolmo.

Luego, basado en mis investigaciones en Karolinska y Harvard, proseguí participando en la cosa medial de Suecia, tv, diarios, debates, etc. en una variedad de temas en apoyo a los inmigrantes sin distinción de estatus políticos, o económicos, o de procedencia. Por ejemplo, luego de mis descubrimientos epidemiológicos sobre el suicidio de los inmigrantes, sobrerrepresentados significantemente en Suecia, fui sumando otros hallazgos forenses y social-psiquiátricos que correlacionaban directamente aquellos suicidios con variables socioeconómicas negativas. Se afirmaba hasta entonces que el suicidio era cosa más propia de ricos arruinados y deprimidos. Yo probé que era de un fenómeno más frecuente en inmigrantes pobres, solos, olvidados. 

 

 

¿Y dónde estaban los ex miristas de Suecia? Después de mi primer artículo en la serie que tuve en DN debatt, muchos inmigrantes y organizaciones políticas de refugiados se acercaron para conocer detalles y republicarlos, pero no aquellas patrocinadas por los ex del MIR, no los que dicen aquí que entonces estaban allá. No pienso que sería porque no estarían interesados en el tema de las muertes injustas e innecesarias de sus hermanos de raza social y urbana. ¿Entonces por qué? 

A la luz de los panegíricos a una Suecia de falso socialdemocratismo y de prístina realidad neoliberal, hechos en estas últimas discusiones, me pregunto si su no acercamiento era porque una tal denuncia como la que hice entonces estaba menoscabando el prestigio de Suecia. Esto es, que, si al exponer que el suicidio era proporcionalmente mayor entre los inmigrantes que en los nativos suecos, ¿estaba yo acaso sugiriendo la causa de esa tragedia en el trato discriminatorio y a veces racista dado a los inmigrantes? ¿No contradice aquella conclusión la imagen de una Suecia límpida y humanitaria, con política exterior de ojos azules y zapatitos blancos, y de pelito suave no exageradamente oscuro de ningún color, no exageradamente de ningún rotundo sí ni de un no profundo y lapidario? ¿Cómo ”hacerse el sueco” frente a una verdad epidemiológica tan demostradora, sino excavando la testa de avestruz en un suelo de vergüenza? 

¿O era simplemente el precio del “bidrag” (ayuda económica) que las autoridades suecas ponen en la boca de ciertas organizaciones de inmigrantes –nótese que no hablo de personas sino de organizaciones– para callárselas? ¿Para impedir que hablen lo que sienten y lo que saben que íntimamente se contradice con las luchas e ideologías esgrimidas como razón de su identidad de refugiados políticos? 

Por supuesto, existe la posibilidad de otras explicaciones. Por algo estoy en la sección especulante. Y es que acaso justo los días en que yo aparecía en alguna TV o en algún diario, justo esos días mis detractores aquí hoy día, entonces allá en Suecia, no habían visto la tele o leído los periódicos. Oh, pluscuamperfecto. Todo puede darse. Pero lo que es menos creíble es que la atención de los ex de Suecia hubiese no conocido por n-causa fortuita, mi larga campaña jurídica en Escandinavia por obtener la extradición de Pinochet desde Londres. Expresamente, como se conoció latamente en los medios de comunicación, por ej. vía Associated Press, para ser juzgado específicamente por ser él últimamente el responsable de la desaparición de mis amigos íntimos Bautista van Schouwen y Edgardo Enríquez. Todos los detalles se encuentran en mi libro “Con Bautista van Schouwen” (el completo elenco de los libros publicados por la editorial de mi propiedad Libertarian Books es un obsequio para todos). Durante aquella campaña nunca tuve el apoyo de los ex miristas ex refugiados ex suecos o ex chilenos, que algún día también fueron camaradas de van Schouwen y Edgardo Enríquez. Yo por mi parte sí me impuse de iniciativas similares en contra del archienemigo, y que aplaudí públicamente en vez de ignorarlas.

Y con eso finalizo la sección especulativa, que atribuye en teoría la misma posición subjetiva de algunos ex miristas ex refugiados en Suecia, mantenidas al parecer tanto allá como acá en este foro. Su posición aparece ad-hominem porque es ad-hominem, y ellos en su regocijo inconsciente, que es la clave de todos los prejuicios del hombre, lo aceptan, así como causa justificativa.

 
El profesor Marcello Ferrada de Noli, en su casa en Bérgamo. Noviembre de 2020.

 

En cambio, la causa es objetiva, y es ideológica

 

En esta sección quiero decir claramente, que me parece inconcebible que gente que se dice de izquierda, está dispuesta a elogiar a una élite en el poder político y cultural de Suecia, llamándola "neutral", a la vez que en una publicación de la mismísima OTAN/NATO se especula que Suecia ya era su miembro número 26 desde el año 1990. Sabiendo que por instrucciones del Pentágono, Suecia env sus aviones a bombardear Libia y participar contextualmente en el asesinato de Muamar el Gadafi; un gobierno que mantiene por casi diez años a Julian Assange prisionero, sin juicio, por órdenes de los mismos generales americanos que les comandan militarmente en Afganistán. 

Que apoyan la lucha de los jihadistas terroristas en contra del gobierno legítimo de Siria, vía suculentas ayudas económicas a los “Cascos Blancos”, por ejemplo las sumas que acompañaron la entrega por parte de la Ministra de Relaciones Exteriores de Suecia a esa organización auxiliar del terrorismo fundamentalista de nada menos que el “alternativo Premio Nobel de la paz”. Una organización fundada y financiada por los gobiernos de UK y USA, y apoyados logísticamente por Israel. He descrito en detalle a esa militante organización fundamentalista, anti derechos humanos, en una presentación que entregué en el Club Suizo de la Prensa, en donde fui invitado como ponente en Noviembre 2017. 

Que usan el feminismo como un trade mark para comercializar sus productos en mercados progresistas. Un gobierno que se dice neutral mientras entrega grandes sumas de dinero público sueco a las campañas intervencionistas de Hillary Clinton en diversos países,  en circunstancias que he podido comprobar que aquellas "filantrópicas" empresas a donde llega el dinero público sueco tienen en realidad un afán de lucro.

Quiero decir que a mí, por el contrario, me causa repulsión el que el partido de “Izquierda” sueco (“Vänster”, los ex ‘euro comunistas’) han votado a favor de la intervención militar en Libia, luego de una moción presentada en el parlamento sueco por el entonces ministro de relaciones exteriores, el ultra conservador de derecha Carl Bildt. Este político que hasta incluso ha sido señalado por WikiLeaks de ser agente de información norteamericano.  

Y que ese partido Vänster (“Izquierda”, los ex comunistas reformistas, y partido en el cual militan conspicuos ex miristas) que, junto con las instituciones y medios de comunicación suecos que siguen la línea de la NATO, proclamando públicamente de ser partidario de un No-Fly Zone en Siria, que una doctrina originada en Hillary Clinton con el supuesto fin de proteger los intereses estratégico-militares de la oposición jihadista/ fundamentalista en contra de un gobierno secular. Y en realidad, donde el fin último es derrocar ese gobierno con fin de establecer un oleoducto que parte de Arabia Saudita a Turquía, y que necesariamente necesita pedazos del territorio sirio. ¿Y quién, entre otros, tiene intereses económicos en aquel proyecto? Nada menos que Hillary Clinton, la ex Secretaria de Estado de los EEUU, cuestión denunciada por el senador estadounidense Dick Clark. 

Quiero decir que esos usurpadores del concepto “izquierdistas”, esos del partido Vänster, más toda la corte de oportunistas, incluidos algunos miristas de ayer, hoy convertidos en indolentes reformistas que lo apoyan, a mí me dan soponcio causado por una angustia definible.

Como se sabe, la angustia, o “ansiedad”, comparte los mismos síntomas del “miedo”, pero se diferencia de la percepción de miedo a lo conocido o a lo ignoto que nos parece amenazar, en que no es capaz de atribuir el origen de la interferente percepción. La ansiedad tiene, se diría, un origen indefinible. O sea, siempre sabemos a qué tenemos miedo y por qué, pero no sabemos porque estamos en estado de difusa ansiedad. Pero a mí me ocurre esto diferente y extraño con estos que se dicen de izquierda, con los que alguna vez leyeron obligadamente en el primer tomo de El Capital, y en los legendarios Manuscritos Económico-Filosóficos, los capítulos describiendo la enajenación del trabajo, la alienación en fin del hombre. Cuando pienso como su pensamiento mirista pueda haberse enajenado hasta el punto de no reconocer el carácter clasista de la élite dirigente sueca, su entreguismo total a la ideología geopolítica OTANista, su trato discriminatorio a sus hermanos inmigrantes y que alcanza hasta para echarles la culpa de los extremos de patología y mortalidad que la pandemia de covid-19 ha alcanzado en Suecia a raíz de manejo pésimo por parte de las autoridades. Y entonces ya no es ligera ansiedad la que amenaza a la decencia, ni es temor a un posible incremento de ese empeoramiento ideológico. Entonces la percepción es la de rabialdía. ¿Qué es rabialdía? Es rebeldía con rabia. 

Esa constelación es el sentimiento franco que me hace vituperarlos sin pedir disculpas. Yo les he citado cifras, fuentes, les he hecho ver gráficos, les he indicado el juicio casi unánime de toda la prensa internacional (menos la súper-adicta a Trump) que condena la fracasada estrategia sueca del corona, y porque además significa una fuente de contagio para otros países. Hechos factuales, comprobaciones científicas, para no mencionar simple sentido común, no es capaz de penetrar la coraza de sus prejuicios. Baste decir que ni siquiera reconocen la diferencia de lo que ha sido la política interna y exterior de Suecia, marcada por el antes y después del asesinato del insigne Olof Palme. Para ellos, en su confusión ideológica tanto estática como superlativa, el brillante progresismo de la otrora Suecia lo reencuentran perfectamente presente en la dictadura eutanásica de Tegnell, en la irresponsabilidad de Löfven, en la del ministro sueco de defensa Peter Hultqvist, que le lustra las botas a los generales de la OTAN regalándoles un 40% de aumento en el presupuesto militar motivado por "la amenaza rusa", y en el fanatismo del enano intelectual que la NATO puso como editor político del diario Aftonbladet

 

Lo paradojal 

Lo paradojal es que yo no he iniciado esta discusión. De repente aparece en la Red un post llamado “Académico chileno-sueco…etc”, y una primera respuesta a ese post conteniendo esa noticia, no a otro análisis ni a otro reporte periodístico, comenta que lo que falta en ese análisis, es esto y lo otro sobre las vacunas. Yo me apuro en referir que eso era sólo un piccolo extracto de mi análisis referido muy sucintamente en esa reseña periodística que subió la Red, y que un comentario de aquel análisis solo podría hacerse en base a su publicación original, la que cité. Y al mismo tiempo cité otros artículos en lo que explico con mejor entender científico las diferencias entre vacunas ofrecidas y el porqué de mi opinión.  Si los participantes estuviesen verdaderamente interesados en el tema, hubiesen leído mis descripciones ya dadas en esos artículos, la discusión o no habría existido, o se habría concentrado en ítems relevantes.

Pero obviamente el interés no estaba dirigido allí, y se demostró ser otro. Y de la iniciativa de las 740 vacunas, a nadie le importó comentar su necesidad, o a casi nadie a excepción del camarada de conciencia solidaria y mentalidad dialéctica, X., a quién le agradecí, lo mismo que a XXX.

Conversamente, en oídos de un alma pequeña, obras altruistas provocan. Si no, recuérdense del personaje Javert en Los Miserables de Victor Hugo. Javert nunca pudo perdonar la generosidad de Jean Valjean. Hasta que consiguió matarlo, tratando de encontrar paz en sí mismo. 

Un amigo me llama, a la distancia. Le cuento qué estoy escribiendo. Me pregunta por detalles. Me comenta que ninguno de los comentarios que le menciono se refirió al contenido central del cual se trataba el post original en esta Red, o sea lo que se supone dio origen al debate, las vacunas para ancianos necesitados. 

- Pero que increíble, me dice.

- Sí, bienvenido al mundo de la solidaridad de clase, respondo yo

- ¿Cuál solidaridad de clase? 

- La que no existe, porque dejó de existir cuando la pandemia invisible del egoísmo contagió hasta quiénes suponían ser la última esperanza. 

- No te puedo creer, ¿cuáles serían esos?

- Los que se suponen que aquí estaban para atacar a los Javert por la razón y la fuerza. No para defenderlos.

 
Marcello Ferrada de Noli junto a  Julian Assange, sobre quien ha escrito el libro Sweden´s Geopolitical case against Julian Assange 2010-2019

 

Por último, sobre inmigración y refugio político. Cifras, y con sus fuentes indicadas

 

Fui muy criticado en este foro por afirmar que muchos refugiados chilenos en Suecia en realidad no tenían razones políticas. Ni siquiera dije que era una mayoría. Sin embargo, cifras oficiales del Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile, DICOEX, elaboradas junto a la Oficina Nacional de Estadísticas, concluyen que sólo el 38.5 % de los miles de chilenos llegados a Suecia “tenían” razones políticas. Ergo, una mayoría, el 61.5%, no las tenía. Ahora bien, cuantos, entre esa minoría que declararon ”haber tenido” razones políticas, ¿realmente las tenían? ¿Cuántos fabricaron sus historias? Un militante del Partido Radical me confidenció en los años ochenta que él se enorgullecía de haber elaborado historias falsas en serie, para así poder traer a sus colegas y parientes a Suecia. Algunos de ellos incluso visitaron mi consultorio buscando ayuda supletoria. Y en base a mi trabajo profesional de muchos años en diagnóstico y psicoterapia con cientos, o más, de refugiados chilenos, y de acceso a historias clínicas y forenses en contextos de investigación científica en el Karolinska –y cuyos casos evidentemente no revelaré– mi deducción  es que a ese 38.5% habría que restarle un significativo porcentaje, correspondiente al grupo que me consta no cumplía con los requisitos de asilo así definidos por la Convención Internacional de Ginebra, de la cual Suecia es firmante. Según la embajada de Chile, habría 60.000 chilenos en Suecia. Cifras presumiblemente anteriores entregan 40-50 mil.

 

¿Alguien se ha preguntado cuántos camaradas chilenos estaban en esos momentos pasando duros tiempos en cárceles y lugares similares, mientras en Suecia se hacía ‘la vista gorda’ a los impostores que ocupaban sus lugares inmerecidos?

 

A la fundación del MIR yo fui con mi ideología social-libertaria que creo tenerla en desarrollo desde los once años, profundamente anticlerical, y con valores anarquistas archiconservadores explicados en “Mi Camino A Malatesta”.Un clásico dentro de estos principios es respetar la movilidad de los individuos dentro de un planeta que nos pertenece a todos en común. Por ende, por supuesto que respeto el derecho a la emigración de todo individuo, y no solamente por sus motivos políticos, religiosos, o económicos, etc., sino porque simplemente se les de la gana de cambiarse de latitud. La tierra no es ajena sino nuestra. Por lo mismo que estoy en contra de la apropiación y comercialización privada de los recursos naturales.

Mis concepciones en torno a este tema de libre migración se nutrieron de fuentes etnográficas durante los años que estudié y trabajé en el Instituto de Antropología en la Universidad de Concepción, estudios que compartía con los que seguía en el Instituto de Filosofía, y también en la Escuela de Derecho de la misma universidad, cuyos estudios jurídicos también nutrieron esa concepción internacionalista. 

De la misma manera, he defendido y defiendo a los inmigrantes en la variedad de los países en que me encontrado por razones de exilio o de trabajo. 

Con todo lo anterior, una cosa distinta es, sin embargo, entender el fenómeno moderno de migraciones masivas abstraído de sus contextos políticos y geopolíticos.

 

Hay una variedad de materias que en mis escritos he considerado por separado, Aquí sólo las puntualizaré:

La gran mayoría de los migrantes no dejan su terruño, su cultura y su familia basados solamente en un espíritu aventurero. La gran mayoría de ellos sacrifica aquel acervo familiar y proximidad cultural, porque sienten el deber de hacerlo. Son migrantes por necesidad más que por albedrío. A su vez, estas necesidades obedecen a constelaciones económicas nacionales o regionales, tras las cuales encontramos invariablemente un clásico sistema de explotación de clase, un pedazo de neocolonialismo sobreviviente, una economía importadora y dependiente, etc. O sea, las migraciones pasan de ser el ejercicio de un derecho humano, a la consecuencia de una transgresión a esos derechos humanos. Hoy en día hecha por las nefastas consecuencias de los sistemas de mercado. Y detrás de cada empresa corporativa, y de cada monopolio, y de cada gobierno que las ampara, se encuentra siempre un puñado elitista de potentados. La lucha de clases no ha desaparecido en su esencia. Lo que al parecer ha disminuido es el espíritu de los que un día se autodefinieron como vanguardia de esa lucha. Y el cansancio ha aumentado, no necesariamente para terminar en un desenlace histórico fatal. Porque si el consumismo aún está ganando, en la rapidez de sus victorias se acerca más y más a la saturación inevitable en el alma del consumidor, o en el fondo de su bolsillo. Las leyes de la sociedad son dialécticas y naturales, allí la lucha continúa, aunque no podamos percibirla.

Por otra parte, las migraciones en épocas contemporáneas, masivas, a Europa, son la consecuencia de la política de agresión de las potencias occidentales en parte del Medio Oriente y Asia. La situación de América Latina no la he estudiado con detención. En lo que se refiere al Medio Oriente, responde a la política de “regime change”, bien representada por la invasión y guerra de Iraq, y se extiende hasta la doctrina de Hillary Clinton en el campo bélico de Siria. En estas guerras de agresión encontramos a Suecia, primero construyendo silos para proteger a la población iraquí de los inminentes bombardeos de países de la NATO, construcciones por las que cobraron siderales sumas de dinero pagados con fondos públicos de Iraq, un país que se encontraba medio de un acérrimo bloqueo económico. Luego, cuando los americanos iniciaron su guerra de agresión pretextando la mentira de “armas iraquíes de destrucción masiva” que nunca existieron en Iraq, entonces Suecia les vendió a los americanos los planos de construcción y los sitios de los bunkers secretos. Los que enseguida fueron despiadadamente bombardeados por la USAF.

Un ejemplo más en el contexto de esta discusión sobre la política exterior de Suecia, y que a mi me aparece como pérfida. La “solidaridad humanista” del gobierno sueco de recibir masivamente “refugiados de Siria”, que tanto ha sido propagandeada por sus autoridades y por supuesto sus acólitos ideológicos, corresponde en realidad a una enorme farsa, tanto jurídica como geopolítica. En sus orígenes, la emigración fue compelida por la agresión de las potencias occidentales, apoyadas en el campo diplomático por Suecia. En la práctica, la gran mayoría de los 180,000 “refugiados políticos” que entraron en Suecia en 2015, NO provenían de Siria sino de una diversidad de países de África y Asia. A un 80 por ciento de aquellos “refugiados políticos” se les dejó entrar a pesar de no tener, o no mostrar, ningún documento de identificación. Así era la avidez del gobierno de Suecia, de demostrar su servil adhesión pro NATO, mostrando al mundo como “el monstruo Assad” (el presidente electo de casi el único gobierno secular que queda en el medio oriente) obligaba con su represión la emigración masiva de sirios. Lo que se demostró era otra mentira de la propaganda sueca.

En retribución, países de la Unión Europea apoyan las iniciativas de Suecia de intensificar sanciones económicas a Rusia, su archienemigo, ahora así declarado abiertamente por el ministro sueco de defensa, Peter Hultqvist, como se le escucha en el video acompañado aquí. 

Otro tema que he considerado central en el análisis sobre migraciones es el problema de la aculturación. En realidad, siendo problemático, el tema no habría que categorizarlo como "problema", sino al contrario, descifrando sus incógnitas y posibilidades, sería una ayuda determinante para solucionar otro problema que sí es capital, el de la integración de los inmigrantes. En Suecia, habría que profundizar los estudios sobre el racismo y particularmente del racismo cultural.

 

Debo llegar aquí por problema de espacio y tiempo

Termino, agradeciendo el espacio gentilmente dado por la Red, a XX XX y al Dr. XX ZZ por la oportunidad que me dieron de aclarar mis puntos de vista. Al Dr. ZZ le debo una errata de mi parte, y esta es que cuando dije “sólo un inmigrante en Suecia”, debería en vez haber dicho “podrá ser un distinguido médico, pero en Suecia será siempre considerado, en primer lugar, inmigrante”. Porque, aunque él pudiese perfectamente ser reconocido como el mejor médico en Suecia, si es inmigrante será, en el mejor de los casos, titulado “el mejor médico inmigrante”. Un hecho muy conocido es lo que pasó con el eminente escritor Theodor Kallifatides, nacido en Grecia en 1946, pero emigró a Suecia en 1964. Su magnífico dominio del idioma sueco, y su talento de escritor, lo han llevado a una variedad de premios. Sin embargo, allí en el pódium medial es generalmente aludido, o titulado, el “escritor inmigrante” Kallifatides. Un caso que ilustra el fenómeno “kulturrasism”, concepto que introduje en Suecia en 2009.

Marcello Ferrada de Noli, 

Bérgamo, 18 diciembre 2020.

 

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    Aquí, una noticia sobre la “paradoja chilena”, que mostró que una vacunación rápida no necesariamente resuelve el problema de la propagación del coronavirus.

     

     Fuente: Svenska Yle. 7 abril 2021. Traducción: Magazín Latino

     

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    Ayer, el presidente Piñera [7 de abril] anunció que las elecciones en Chile se posponen para garantizar la salud de los ciudadanos.

     

    Jóvenes llenan los hospitales

    Los hospitales están al máximo de su capacidad, y son las personas de mediana edad y los jóvenes quienes están llenando los plazas hospitalarias cada vez más.

    El número de personas infectadas aumentó a medida que las vacaciones de verano llegaban a su fin.

    ¿Cómo pudo pasar esto en Chile? Las preguntas son muchas. ¿Se han destinado erróneamente las vacunas a grupos equivocados? ¿La vacuna no ha funcionado correctamente? ¿Las diversas variantes del virus, como la que se encuentra en Brasil, han tenido algo que ver?

    ¿Confiaron demasiado en el poder de la vacuna?

     

    La importancia de la cautela y cuidadosa flexibilización de restricciones

    La experiencia en Chile demuestra que un ritmo veloz de vacunación no significa mucho si no, al mismo tiempo, se es extremadamente cauteloso.

    Las restricciones deben relajarse de manera prudente y equilibrada. El problema del virus no ha desaparecido sólo porque la gente haya sido vacunada.

     

    "La vacuna condujo a una actitud más floja"

    Las autoridades sanitarias critican ahora al gobierno chileno por permitir que el programa de vacunación robarse todo el espectáculo en tanto que le restaba importancia a la información sobre los riesgos de abrir demasiado. Esto llevó a los ciudadanos a adoptar una actitud más floja, dicen los críticos.

    Sin embargo, no tiene que ir tan mal como en Chile. [De hecho, estos últimos días se ha observado una pequeña mejoría].

     

    La tasa de vacunación de Israel también es muy buena - y allí la propagación de la infección ha disminuido

    Israel es otro país donde el ritmo de vacunación ha sido muy bueno.

    Allí se ha logrado eventualmente abrir la sociedad. Y hasta ahora, la propagación de la infección se ha mantenido baja.

    Así que hay razones para el optimismo.

    A pesar de que los chilenos han vuelto a un estado donde deben tener cuidado y aislarse de nuevo, los israelíes han comenzado a mirar hacia adelante y pueden volver a una vida más normal.

    Más de la mitad de los nueve millones de habitantes del país han sido vacunados. Tiendas, hoteles, salas de conciertos y cines están abiertos.

     

    ¿Entonces, por qué le fue tan bien a Israel?

    Una serie de restricciones todavía están en vigor en Israel - por ejemplo, las mascarillas deben usarse fuera de casa, y el número de personas a las que se les permite reunirse en interiores es limitado.

    Uno podría preguntarse si es posible comparar a Chile con Israel. Hay diferencias entre los países.

    Por ejemplo, han tenido acceso a diferentes vacunas. También se trata de diferentes tipos de sociedades y culturas, y también que la densidad de población y la estructura demográfica también son diferentes.

    Tanto Chile como Israel han pasado por oleadas de infección, vacunas, confinamientos y reapertura - en un orden distinto.

    Y, por supuesto, tampoco está claro cómo será en algún tiempo. Nada es seguro.

     

    Fuentes: DW, Forbes, Reuters, The Guardian

     


    Chile ha tenido una exitosa campaña de vacunación. Foto: ElDesconcierto.cl. 

     

  • "El vuelo de Canquén". Réquiem por la muerte de Pedro Enríquez

    En Concepción muere el abogado Pedro Enríquez Barra, quien fuera allí el primer secretario regional del MIR, 1965-1968. El Profesor Marcello Ferrada de Noli, uno de sus compañeros en la fundación del MIR, y entonces Jefe de la Brigada Universitaria del MIR en Concepción, le rinde un homenaje en prosa y poesía.

     

     Por: Marcello Ferrada de Noli

     

    Mis recuerdos. Pedro Enríquez Barra tuvo una temprana participación en la formación del MIR[a] Venía del grupo trotskista de Gamaliel Carrasco, y el primer encuentro orgánico con él lo realizamos en una reunión en la casa del Dr. Edgardo Condeza en marzo 1964, o sea un mes después de nuestra partida del Partido Socialista, en su XX Congreso. Más tarde entró junto a nosotros a la VRM y en 1965 fundábamos el MIR. En el destartalado microbús que nos llevó a Santiago él iba sentado al lado de Juan Saavedra Gorriateguy ("Patula", como lo llamábamos cariñosamente, luego también abogado como Pedro, y con los años alcalde de Pedro Aguirre Cerda). El CC confirmó a Pedro como Secretario Regional en Concepción, cargo que ya tenía en el tiempo de la VRM. 

       

    Como a incontables otros, realmente muchos otros, en lo personal me asistió profesionalmente en varias ocasiones con motivo de mis detenciones y encarcelación, principalmente en 1967 y 1969. Lo llamaban con justicia "el abogado del MIR", y de hecho fue el asesor jurídico de la FEC en nuestro tiempo. La última vez que lo vi fue el 17 de enero de 1974, en el Estadio Regional de Concepción, cuando se lo llevaron a Chacabuco. Fue siempre muy correcto, circunspecto, solidario, incluso en lo personal. Por ejemplo, en nuestros tiempos de estudiantes de Derecho, nos dio en su oficina de abogado, a Juan Saavedra y a mí, trabajo ocasional como procurador judicial [b] en casos de derecho laboral. Juan Saavedra continuó en ese desarrollo al alero profesional de Pedro, y mantuvieron una gran y continua amistad que solo la interrumpió esta partida.[c]

     

    Mi recuerdo en lo político-orgánico, es que mientras Pedro era jefe regional del MIR, tiempo en que en gran parte estuve a cargo de la Brigada Universitaria del MIR, tuvimos más de alguna discrepancia sobre cómo llevar las cosas adelante, en su velocidad y profundidad. Lo recuerdo como muy sabio y prudente, y sin sus reservas las cosas habrían resultado aún peor para todos nosotros en el período de la primera clandestinidad de 1969-70. A pesar de nuestras diferencias siempre lo he considerado un militante ejemplar y disciplinado (categoría de la que por supuesto me excluyo), y con una solvencia moral inigualable. Pedro estuvo, en total, en ocho centros de detención entre Concepción, Talcahuano y Santiago, incluyendo su larga detención en Chacabuco. En 1975 debió partir al exilio en Francia, en donde militó en el Partido Socialista. Las posiciones que él mantuvo fueron siempre de izquierda humanista, y jamás renunció al ideario ético del MIR histórico. 

     

    Y es aquella consecuencia que él tuvo, el no cambiar de ideología básica ni principios políticos fundamentales, lo que hoy me ha inspirado este humilde pero sentido réquiem pedagógico, a continuación de este texto. Debo aclarar que yo entiendo como "ideología básica" no un conglomerado de exégesis doctrinarias, sino como a la expresión en la praxis política personal, de una postura ética primaria: la de siempre estar al lado de los más oprimidos, por su justicia y dignidad, y la de apoyar sus luchas libertarias. Al contrario del ejemplo de Pedro, y el de la gran mayoría de los que sobrevivieron el MIR histórico, algunos casos de ex militantes del MIR “cambiaron la chaqueta”. Siguieron llamándose de Izquierda, pero algunos llegaron al punto de ganarse el pan desde posiciones de gobierno que prosiguieron la persecución a los militantes que, equivocados o no, se mantuvieron fieles a tácticas revolucionarias aprendidas o inspiradas en el viejo MIR –y que en aquel tiempo las suscribíamos no como 'delictivas', sino como cuestión de honor. Contrastando con la siempre consecuente postura de Pedro Enríquez Q.E.P.D., una moraleja de estos versos es que los que abandonan su redil ético primario, nunca serán aceptados como leales por sus antiguos enemigos, y nunca podrán contar de nuevo con la lealtad de su nido original.

     

     

    "El vuelo de Canquén"
    (Moraleja que dejó el abogado de los pobres)"

     

     
    Loica de Concepción con los colores de la bandera del MIR.

     

    (Por Marcello Ferrada de Noli)

    Ya murió el abogado de los pobres

    Esta noche las lágrimas del pueblo

    Cubrirán su espíritu de blanco

    En su honor altruista y militante.

     

    Golondrinas barranqueras en bandadas

    Se encargarán de llevarlo a su descanso

    Las guiará una loica pecho rojo

    Esparciendo dolor negro con su grazno.

     

    En longeva vida consecuente,

    atesoró reflexiones y vivencias.

    Un cuento,

    que bien pudo

    haber brotado

    de sus labios,

    muy bien podría ser este siguiente:

    --

     

    Cuentan que en el barrio de hermosura

    en la insigne U de Concepción, 

    en torno a la Laguna de los Cisnes [d]

    vivía un pájaro mendigo.

     

    Ignorado por el vulgo espectador

    fue en vez bautizado por la ciencia:

    Te llamarás Chloephaga poliocephala.[e]

    A lo que el pájaro protesta. 

     

    Me llamo Canquén, él repetía, 

    pero nadie lo veía ni escuchaba.

    Identidad política de paria,

    el hambre poco a poco lo mataba.

     

    Afligido hasta el cansancio,

    de académicos sin brillo,

    y de cisnes petulantes

    despojados de empatía,

     

    De estudiantes sin conciencia,

    Y profesores sin orgullo,

    con su corazón dado vuelta,

    y colocado en sus bolsillos.

    Su alma caviló 

    sobre su pájaro destino,

    y decidió un plan de fuga

    que incluía su retorno- 

     

    “Me voy a la tierra de los cisnes, 

    aprendo su idioma y su cultura, 

    me tiño los cabellos de mis plumas, 

    y regreso con la luz de La Sorpresa.”

     

    (La sorpresa es el Asombro 

    ayudado por la Ausencia,

    que olvidando entre los hombres

    cuál fue nuestra ideología

    la impide comparar

    con lo que son nuestras obras)

     

    “Entonces me llamarán 

    ’el Cisne que volvió’

    Y compartirán conmigo

    el pan de sus migajas

    Y me elegirán de caudillo 

    Y reinaré entre sus acequias.”

     

    Vuela, vuela, vuela…

     

    Ya una vez en el remonte de los cielos, 

    Canquén se encontró con una anciana.

    Era un cisne cuello negro, 

    ojos verdes de laurel, 

    sosegada en un trono 

    de nieve y de suspiros.

     

    Palabras como perlas

    del fondo de un mar sereno

    fluían en cascadas

    como sus plumas de plata.

     

    –Querido Canquén diminuto,

    Tienes la mirada de un león

    Pero sin sus garras en tus uñas.

    No tienes esa fuerza,

    Ni la de un hombre desnudo.

    Pero quieres cambiar el mundo

    y tu canto de pájaro pequeño.

     

    Quieres ser un cisne 

    Unus sed leo [f]

    Con alas de arcoíris

    Y un vozarrón de fierro.

    Quieres cambiar tu piel

    Para comer sus alimentos.

     

    Quieres ser comandante

    Sin saber ser soldado

    Quieres navegar los mares

    Sin haber sido marino

     

    Quieres ser un rey ‘bueno’

    Pintando tu sangre

    De color azul

    Sin saber que la de ellos

    Es incolora de bondad

    Inodora de empatía

    E insípida, 

    como su crueldad.

     

    (La bandera del pueblo 

    es Roja como venganza

    Blanca como pureza

    Negra como la noche,

    Como esta que cobija 

    el apresto de mis armas

    mientras te digo adiós.

    Atacaremos al alba).

     

    Ahora escúchame Canquén diminuto,

     

    Quieres ser el gobierno de los cisnes

    a partir de tu apetito egolatrado

    Pero el poder ejercido sin amor

    sólo engendrará tu cautiverio.

     

    Así como victoria

    sin piedad,

    a un enemigo

    que yace por el suelo,

    el poder practicado sin cariño

    excluye el honor, la gloria niega.

     

    Y la vida sin honor no es una vida.

     

    Triunfamos solamente

    si somos lo que somos

    y somos lo que hacemos 

    y no lo que usurpamos.

     

    Por tanto te diré

    La historia que se encuentra

    En la experiencia entera

    De todos los Canquén 

    Desde Esopo a La Fontaine 

    Desde Iriarte a Samaniego:

     

    Érase una vez 

    Un ave de nombre Milano 

    quien tenía mucha admiración

    por el relincho de un caballo.

     

    Érase una vez 

    que se posa cerca de él 

    y comenzó a imitarle, 

    gritando cuanto podía,

    y tanto fue su esfuerzo,

    que al final perdió su voz. [g]

     

    No sólo no aprendió

    a relinchar como un equino

    Tampoco ya más logró 

    graznar como un milano.

     

    Cuando volvió a su tribu 

    no pudo dar la contraseña.

    Los milanos asustados 

    lo expulsaron por cautela. 

     

    O como el cuervo negro

    que pintó sus alas

    para entrar al corral

    de pichones blancos,

    y devorar comidas

    que no eran suyas.

    Y al descubrirlo, 

    lo tiraron fuera.

    Y quedó sin casa,

    con plumaje extraño,

    que ni sus propios pares

    le reconocían [h]

     

    –Querido Canquén diminuto,

    Vuela pronto a tu redil. 

    Respétate por lo que eres

    Y podrás ser comprendido.

     

    Si no puedes cambiar 

    a los cisnes de la laguna

    No cambies tú,

    Cámbiales el agua. 

    Y a los profesores y estudiantes

    Les cambias su sociedad.

     

    Y en el intertanto

    Toma sólo lo que es tuyo

    Dales sólo lo que es de ellos

    Y por la razón y su fuerza

    Sólo abraza tus principios

    Y tu propio abecedario.

     

       Marcello Ferrada de Noli, 13 abril 2021

     

    Notas

     

    [a] Los que fundamos el MIR https://libertarianbooks.eu/2021/03/03/los-que-fundamos-el-mir-origenes-del-movimiento-de-izquierda-revolucionaria/

    [b] Actuación en los tribunales de justicia en representación de un abogado, era una posibilidad para estudiantes luego del tercer año de Derecho.

    [c] Último contacto acaecido solo cinco días antes de la muerte de Pedro.

    [d] Con los años conocida como “Laguna de Los Patos”.

    [e] http://avesdeconcepcion.blogspot.com/2006/07/canqun-chloephaga-poliocephala.html 11th July 2006

    [f] Del Latin: ”Uno, pero un león”.

    [g] Esopo, El milano que quiso relinchar. Fábulas Completas, Ediciones Ibéricas, 1965. Pág. 56.

    [h] Esopo, La corneja y los pichones. Fábulas Completas, Ediciones Ibéricas, 1965. Pág. 69.

     

  • Sobre el documental “El agente topo”

    En relación con mi nota anterior, decidí contactarme con el profesor Marcello Ferrada de Noli, preguntándole si tendría tiempo para comentar la actuación de algún ex torturador en algún documental sobre espías (una pregunta en general, agregué).

    Esto es lo que me respondió:

     Por: Marcello Ferrada de Noli

    Mar y Sol, para valientes como Magazín Latino tengo todo el tiempo que no tengo. Te envío esto, pero no es un relato para flojos ni apurados. Es obligatorio no saltarse los pies de nota, o las notas de los pies –como quiera que se llame o como quiera que se olvide. Aquí está:

    I

    Lo último del Manhattan desaparece de mi vaso, para con su agilidad acostumbrada posarse en venas sonrientes. Al levantarme, la vieja poltrona de cuero me reclama con su crujido especial y depurado, sólo de ella. No es de fábrica, lo ha aprendido en sus años longevos. Leyendo mis pensamientos, como tantas veces, la poltrona me dice confortante: “No es desgaste, es experiencia”, y agrega –“Sé que volverás; alguna vez volverás. Todo vuelve”.

     

    … En el camino a mi bar bajando las escaleras de las escaleras de mi vetusta casona, su respuesta da elipses periféricas alrededor de mis recuerdos “que vienen y se van, que dejan una promesa y no vuelven nunca más”.[1] En este trayecto monótono hacia mi tarea recuperadora, [2] diviso desde una puerta abierta de la sala, la pantalla de abanicos destellantes de un encendido aparato de televisión. [3]

     

    El resplandor de colores me invita, con alguna incertidumbre, a detenerme en el marco de la puerta. Pero algo me gruñe desde mi mano, y le digo al vaso vacío que está sujeto entre dedos apurados, que espere todo lo que yo quiera. Que el capitán de mis deseos soy yo. Y entonces me vuelvo a la pantalla.

     

    Se abre el telón, emerge un león de la Metro.[4] Los títulos de la película anuncian que se documentará la vida en un convento de monjes budistas, confinado en alguna ladera del monte más alto del mundo. Por cierto más olvidada que escondida, porque a los olvidados nadie los busca. Porque nadie los necesita. Por eso no los aman. Ergo son desechables. [5]

     

    El clip de apertura del documental muestra a un monje que le llaman “hermano”, –a diferencia de los otros que se llaman entre sí “padre”. Él está faenando con calma y sosiego en un díscolo jardín de altiplanicie, que se niega a camuflarse con la nieve. Pero el predio es pequeño hacia lo casi imperceptible.

     

    La lucha corajosa del jardín por mantener su presencia, a lo menos como isla en un océano de piedras, no se nota en el horizonte de montañas.

     

    Las flores silvestres aparecen y desaparecen entre ranuras dejadas al olvido por las piedras. Su vida es fugaz, pero no por destino, sino por circunstancia.

     

    El opaco gris de las serranías, o el blanco inmutable de las altas cordilleras formadas por rocas hipermultimilenarias, es tan inconmovible como la clase conservadora. Liberalismo incluido.

     

    La montaña no va hacia Mahoma, pero Mahoma no alcanza a su cima. Para edificar un jardín de flores de igualdad y de libertad y de fraternidad, la solución es demolerla. [6][7]

     

    Volviendo al referido documental –que en honor de la diafanidad dejo en claro que lo acabo de inventar desde la pé hasta la pá– el hermano del convento de monjes aparece allí con un semblante calmo, o resignado. Su mirada apacible parece significar en parte gratitud a las flores que le dejan que él las riegue, en parte un temor sobre que él estaría viviendo un sueño.

     

    “¿Merece mi conciencia este descanso”? se pregunta el hermano.

     

    Independiente de la moral de cada humano, la memoria de hechos implacables es cruel en persistencia, y veloz en su recuerdo.

     

    La memoria del hermano contesta entonces en silencio a sus pensamientos secretos:

     

    “Es cierto, fui un torturador. Es cierto, un torturador es peor que un verdugo de cadalso”.

     

    I I

     

    El verdugo mata de un golpe de hacha, en un segundo. Y de ese instante micro milésimo, el último recuerdo del ejecutado será el de un impacto intenso, un dolor de choque agudo, y que en el mismo segundo le evita el pensar la incertidumbre de lo que pasará después. Ha caído muerto.

     

    El torturador, en cambio, es el repetidor de un fusilamiento simulado. La amenaza de muerte seguida de la experiencia de una muerte ipso facto inexistente. Cada vez que hemos recibido la tortura, junto con el dolor intenso, o intensísimo –como en el caso de “la maquinita”– [8] pensamos al unísono cuanto durará, si el dolor nos matará, si no sobreviremos cuando el dolor termine, o si sobreviviremos para soportarlo una vez más.

     

    En la conducta del torturador un fuerte componente sádico no puede ser excluido. Si aquel sadismo corresponde a un diagnóstico psiquiátrico, no es algo que desaparece entre sesión y sesión, entre víctima y víctima, entre al servicio de gobiernos tras gobiernos, entre los pasares de los años y años.

     

    Si en vez, la conducta del torturador fue hecha con una pistola encañonada sobre su espalda, podría esgrimir la razón sin razón de sobrevida de “o lo hacía o me mataban”.

     

    Si en vez, la conducta puntual de ejercer tortura corresponde a las órdenes impartidas por un gobierno sádico, entonces la responsabilidad moral es compartida entre torturadores, jefes de servicio, políticos envueltos, periodistas callando, diarios protegiendo, público conociendo y al mismo tiempo ignorando.

     

    ¿Y, por lo demás, habría alguna diferencia entre gobiernos torturadores de derecha y gobiernos torturadores de izquierda?

     

    Los derechos humanos establecidos y oficiales deberían responder enfáticamente: NO, y con mayúsculas –Pero no lo hacen, ni con minúsculas.

     

    Los humanos sin derechos, pero con la ética sujetando sus espaldas, pudieran agregar con su conciencia y experiencia: “Un gobierno que tortura no puede ser de Izquierda. La verdadera Izquierda somos nosotros, los torturados, los desaparecidos, los cientos aún detenidos luego de la rebelión de octubre 2019” –Pero no lo hacen. Ni por casualidad.

     

    En fin, si en vez, la conducta del ex torturador es todo lo anterior en parte o combinado, o nada de aquello, y si además fuese cierto que existe aquel Dios, existiría [9] el que perdona nuestros pecados, y nos redime, y nos vaticina “de los arrepentidos será el reino de los cielos”, entonces habría una esperanza para el patético ex torturador.

     

    Y un camino seguro al reino de los arrepentimientos pasa por entrar a un convento. Aquel convencido arrepentido renuncia a su vida de vida, y se dispone por los años que le quedan a esperar el veredicto de su muerte.

     

    III

     

    El hermano jardinero levanta su rostro arrugado por sus años ancianos. En el surco de su arruga del pómulo izquierdo se resbala una lágrima.  Ella le dice:

     

    “Te creo, porque has demostrado con los hechos que estás arrepentido. Pero no son nosotras, tus propias lágrimas, las que podrán darte la absolución que anhelas. Son las almas de los cuerpos que torturaste, los hombres y mujeres que quizás ayudaste a matar, aunque hayan quedado con vida. Y las de sus sobrevivientes esposas, hijos, camaradas, causas, destinos… sólo para comenzar la lista.”

     

    Por eso, finalmente, mi respuesta será condicional, sin ser agnóstica:

     

    El actor protagonista del documental que me preguntas no está en un convento –como en el caso imaginado de ese “hermano” que inventé en este relato.

     

    El ex torturador a que te refieres ¿sería aquel que torturó bajo las órdenes de más de un gobierno, y continua su vida ufana paseándose ida y vuelta en las avenidas cosmopolitas de Santiago?

     

    En ese caso, aquel ex torturador, o sea el protagonista del documental que tú refieres, estaría usufructuando de una fama que es una fama malévola.

     

    El director del documental, y su productor, y la compañía supongo capitalista-con-afán-de-lucro que se afana en distribuir la película, estarían usufructuando de un sensacionalismo que impugna tanto el sentido común de todos, como el particular de los torturados. Que ofende tanto a la moral de cualquier sociedad del mundo, como a la más especial, que es la que representa Chile con su Concertación desconcertante.

     

    Chile, mi querido Chile, con su pinochetismo sobreviviente sin –por el momento– estatuas de Pinochet.

     

    IV

     

    En tu mensaje me dices que Javier Rebolledo habla sobre lo mismo que he dicho yo “sobre la tortura y las escuelas sobre esta. De todas esas barbaridades… Por eso quiero saber tu opinión”.

     

    Pero no sé si me preguntas una opinión en mi rol de silvestre opinador, o como ex torturado, o como autor del libro de 1996 en el Instituto Karolinska, ese de estrés postraumático entre víctimas de tortura, que comentamos una vez, hace tiempo. Y además no soy experto en documentales cinematográficos, etc. 

     

    Por eso elijo responderte en forma simple, factual y llana, como debería hacerlo un doctor en medicina cualquiera, desde la psiquiatría (la que es la ciencia popularmente definida no sólo como la “dedicada al estudio de los trastornos mentales de origen genético o neurológico”, sino también “asegurar la autonomía y la adaptación del individuo a las condiciones de su existencia”):

     

    Desde la perspectiva de la psiquiatría social, el problema es cómo una sociedad, para ser considerada adaptada, puede normalizar sus procesos de episódica ignominia histórica, convirtiéndolos en algo del pasado, y en una lección profiláctica para su presente y futuro.

     

    Una sociedad, cuyos gobiernos autollamados y embaucadamente reconocidos en la comunidad nacional e internacional como de izquierda; una sociedad que permite la perduración de torturas a personas reconocidas como de izquierda en esa misma comunidad nacional e internacional. Esa sociedad está enferma.

     

    Y los pueblos que la soportan, en vez de echar a patadas a esos políticos del poder, navegan sin saberlo en aguas de olas terribles, y se marean terriblemente confundidos, y además a la deriva sin compás.

     

    Pueblos sin compás político, pero al menos con uno moral, conservan la esperanza.

     

    Pueblos sin compás ni político ni moral, conservan su derrota.

     

    V

     

    He vuelto a mi poltrona de cuero centenario y desgarrado. Me pregunta por qué tengo pena. Le respondo simplemente, “Me dicen que así es la vida”. Y yo a veces no logro comprenderla.»

     

    Marcello Ferrada de Noli

     

    NOTAS


    [1] Farewell, Pablo Neruda

    [2] Debería decir solamente trayecto. Todo trayecto que hacemos más de mil veces en viajes sin retorno es sinónimo de monótono.

    [3] En Suecia –pueblo cuyo humor es, podría decirse, una mezcla de ‘humor inglés’ de clase noble empobrecida hasta el límite de lo inexistente, y de trabajador de la Vega los lunes por la mañana– este aparato se denomina “dumburken” (la caja boba).

    [4] Metro Goldwyn Mayer. No sé si todavía existe.

    [5] Me refiero a las víctimas ancianas de la pandemia en Suecia, aquellos que mueren sin proporcióneseles oxígeno, o que se les niega acceso a tratamientos intensivos, aduciendo su longeva edad o sus enfermedades de viejos. No por casualidad la mayoría de estas provienen de su soledad en compañía en las casas para ancianos.

    [6] ¿Cómo se llamaba el título original que colocamos a la Tesis Político-Militar de 1965? Se llamaba “Por la boca de los cañones a la conquista del poder”. El título duró solamente una mañana, tuvimos que transarlo por “A la conquista del poder por la vía insurreccional”. El resultado fue otra efímera rosa silvestre entre la sociedad de las piedras, y que ni siquiera la dejaron alcanzar el estadio de botón. No deberíamos haberle cambiado el título al proyecto original.

    [7] Miguel Enríquez, Marco Antonio Enríquez, Marcello Ferrada de Noli, “La Conquista de Poder por la Vía Insurreccional”. Documentos del Congreso de Fundación del Movimiento de Izquierda Revolucionaria, MIR, septiembre 1965.

    [8] Cuando me torturaron por primera vez, allá por agosto de 1969 (en el cuartel de la Prefectura de Investigaciones de calle Las Heras, en Concepción –por los detectives de la Policía Política– un día y una noche antes de pasarme incomunicado a la Cárcel de Concepción), el magneto usado como instrumento de tortura, que de acuerdo con el autor Javier Rebolledo hoy se describe en Chile como “la lora”, lo llamaban entonces “la maquinita”. (Se lo escuché a Javier en https://www.youtube.com/watch?v=RAmZz_snDWI&t=228s ).

    [9] De lo que yo, a lo mismo que en el argumento de Bertrand Russel, no estoy ni remotamente convencido.

     


    A la izquierda, el presidente de los doctores suecos por los DDHH diserta en el Club Suizo de la Prensa. Ginebra,17-11-2017. A la derecha, foto del Diario Color de Concepción (5-10-1973) tomada en Isla Quiriquina, con leyenda: “Ex Profesor de Filosofía de la Universidad de la U de Chile No se acercó a los periodistas”. Fotos: Privadas. Montaje: Marcela Elofsson.

     

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