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¿Libertad para quién? ¿Para quienes? Enrique Durán. Foto: Marisol Aliaga.

¿Libertad para quién? ¿Para quienes?

01 de julio de 2016 | COLUMNAS |

El escritor y dramaturgo chileno residente en Suecia, Enrique Durán nos ofrece, en esta columna, su visión sobre el proceso constituyente en Chile.

 

Por: Enrique Durán

 

       (A propósito – o despropósito – de conversaciones y  reuniones que se realizan en torno a una Nueva Constitución para Chile).

                                                        *****

El concepto  ”libertad” designa la facultad que le permite al ser humano decidir, llevar a cabo una determinada acción o no. El ser humano elige, decide sobre sus actos y esto lo hace libre. Pero, al mismo tiempo, responsable por todo lo que hace, no existe libertad sin responsabilidad. Y esto es así, porque el hombre no es un ente aislado, separado. El ser humano es un ser social, depende de los otros para poder realizar su libertad. Es la contradicción entre existir y ser.  Para resumir, se puede decir que libertad es la capacidad del ser humano de decidir su destino. Es la capacidad y la posibilidad de elección ante actos, decisiones y qué hacer con su vida. Esto se opone, naturalmente, a conceptos tales como esclavitud. Sujección. Opresión. Y podemos agregar, la “venta de trabajo”, que la mayoría de los seres humanos tienen que hacer obligadamente para subsistir.

 

   Y es en este sentido que el concepto de Marx sigue siendo vigente. Es decir, las relaciones sociales, el modo de producción en que este ser humano nace y está inserto es lo que determina, modifica o anula el grado de libertad que posee realmente. Para decirlo en otras palabras : ¿Es libre el niño mexicano o bengalí o mapuche que nace sin alcance a la propiedad de su tierra porque se la han robado?

 

   Sigue siendo interesante el planteamiento de Proudhon, pensador socialista y anarquista: “La propiedad es un robo”. Es decir, la propiedad privada de la tierra, de los medios de producción limita y ahoga la libertad de todos aquellos a quienes les han sido expropiados, precisamente, la tierra y los medios de producción. Esa gente, es decir, la gran mayoría de los habitantes del planeta, tendrán que vivir ofreciéndose como mercancía. Y lo que ofrecen es su capacidad, su fuerza de trabajo en el mercado laboral. Su libertad es alienada, robada, expropiada, dado que lo que producen no les pertenece. Pertenece al patrón, el que se ha apropiado de los medios de producción y de la tierra, al esclavista, a la Esso, a la Volvo, a la Shell, a la United Fruit, o a los señores que han robado las tierras al pueblo mapuche. Por eso, es absurdo hablar de libertad en un sistema capitalista. La libertad es para los que se han apropiado de los Medios de Producción durante siglos en la historia de la humanidad. El viejo dilema metafísico, que nos viene de Platón y Aristóteles, el ser, la esencia del ser humano, es libre y responsable, se anula. No vale, cuando la Libertad es expropiada y alienada.

 

   Por eso, es absurdo hablar de “libertad” en un sistema capitalista. No tienes influencias, ni posibilidades de influír o de elegir ante los grandes señores propietarios que “tienen la sartén por el mango.” Ellos mandan y deciden. Al resto de la humanidad sólo le queda la opción de obedecer o rebelarse. Y eso de rebelarse es ya “harina de otro costal”.

 

   Quedaría vigente lo que en nuestros sistemas “democráticos” llamamos la “libertad política”. Es un punto que podemos y que es necesario conversar, discutir. Dado que todo partido político, en la sociedad actual, construye su estructura administrativa y de poder con, o como, un filtro excluyente. El sistema no lo inventó Stalin. Eso de “todo el poder a los soviets” parece una ironía cruel cuando, inmediatamente después, se plantea que es el Partido, o su Comisión Política, quién, de verdad, tiene el Poder. El sistema apareció ya mucho antes del Imperio Romano. Los romanos lo perfeccionaron. Y fue progresando, agudizándose en medio de las graves y terribles contradicciones de la Alta Edad Media. El Poder, ese Poder, necesita ser excluyente y total. El Poder que intenta cambios de estructura, de nueva sociedad. Las discusiones entre las distintas fracciones en los soviets eran interminables y, al parecer, no conducían a ninguna parte.  Y la nueva sociedad soviética estaba las puertas de una guerra civil y atacada, además, por las potencias europeas que temblaban ante la posiblidad de una revolución socialista en sus países. Era una situación caótica en las Asambleas de los Soviets y a Lenin no le quedaba otro camino que poner “orden”. Además, el Poder Soviético necesitaba de una estructura administrativa, lo que hoy conocemos como burocracia. No eran los trabajadores los que sabían y dominaban los vericuetos del orden burocrático. Y así hubo que acudir a los especialistas del régimen zarista.  ¿Había otra solución?. Siempre se ha necesitado una burocracia, un poder administrativo, sujeto al sistema dominante.

 

   En la Alta Edad Media el sistema feudal hizo crisis, a partir de las guerras de la Cruzadas. El paso adelante fueron los Reyes Absolutistas que liquidaron, através de guerras y pillajes, el poder atomizado de los Señores Feudales. Otra vez Proudhon: “ La propiedad es un robo”.  Y si no, pensemos en la Conquista española, portuguesa o inglesa en nuestro continente americano. Nos robaron la tierra y convirtieron a nuestros antepasados en esclavos, servidores de los conquistadores , “colonizados” , sujetos a una servidumbre y explotación inhumana.

 

   Por eso, cuando columnistas de, por ejemplo, Dagens Nyheter, Svenska Dagbladet y otros medios de comunicación, en Suecia y en el continente europeo, hablan de Latinoamérica, de Cuba, de Venezuela, de Bolivia, Brasil, Ecuador, Nicaragua, no sé si reírme o llorar.  No siempre, pero a menudo, la óptica del europeo es que el resto del planeta pertenece a Europa, con la excepción quizás de los Estados Unidos de Norteamerica, porque allí radica el Poder del Imperialismo económico, globalizador. Culturas, estructuras sociales, sistemas políticos se configuran y existen gracias a que existe Europa. Gracias a que los europeos han “civilizado” el planeta. Lo han integrado a una cultura y a una óptica específica:la europea. Se continúa confundiendo cultura, civilización con colonización. Y la Colonización presupone Conquista: o sea, robo, violencia, despojo.

 

   El avance del sistema capitalista se mantiene dentro de la misma óptica, la misma norma:  la globalización, el dominio absoluto del planeta por oligopolios económicos que mantienen y desarrollan la propiedad privada de sus accionistas mayoritarios. Gran parte del planeta se convierte en colonia de esos oligopolios que hacen alianzas entre sí para anular o destruír a empresarios más débiles. La libre competencia capitalista proclamada por las corrientes políticas llamadas liberales no pasa de ser una ilusión. La tendencia natural del capital, dentro del mercado, tiende a ser hegemónica. Y es en ese sentido que los análisis marxistas siguen teniendo una validez abrumadora. El Poder lo posee quién posee el Capital. Y por tanto, el Capital es el Poder. Y quién o quiénes poseen el Capital son dueños del planeta.

 

   La libertad real, no la imaginaria que proclaman los sistemas llamados democráticos, no está al alcance, hoy día, de miles de millones de los habitantes del planeta. Nacemos, crecemos y vivimos en una infraestructura que condiciona nuestras vidas. Nos condena a vivir en una sociedad dividida en clases. Y actuamos en medio de una Superestructura que nos manipula y sutilmente, o como sea, trata de imprimirnos un modo de pensar, una ideología que nos impregna en todos los espacios de la sociedad. La ideología de la clase dominante. La clase dueña del poder en el modo de producción capitalista. Esto no es una afirmación pesimista. Es solamente una constatación. Es sólo advertir que el camino hacia la libertad, hacia el reemplazo, el cambio de la propiedad privada a la propiedad comunitaria es un camino largo y lleno de tropiezos y de obstáculos. Es una lucha que no empezó ayer. Empezó hace siglos. Ha ido adquiriendo  el carácter de lucha de las clases trabajadores por su libertad  desde hace ya más de 250 años.

 

   Todas estas reflexiones aparecen dado que se han producido tantas conversaciones y opiniones de muchos compañeros a raíz de los encuentros que mantenemos en torno a “ ¿Qué Nueva Constitución queremos para Chile?”  Porque el punto central y de partida es la lucha y la voluntad de obtener una Nueva Constitución que sea un fiel reflejo, una expresión auténtica de la voluntad, de lo que quiere realmente el pueblo de Chile. Sobre todo, sus clases trabajadoras. Es decir, Una Nueva Constitución obtenida y lograda a través de un Plebiscito. El Pueblo es el que propone y elige.

 

   Por ahora, la propuesta es realizar Diálogos Ciudadanos.  Estos Diálogos permitirán muchas propuestas e ideas para una Nueva Constitución. Y ésto, naturalmente, es positivo. Pero es aquí donde podemos ver uno de los grandes problemas que pueden deducirse del documento que nos envía el Gobierno. Porque las propuestas y resultados de estos Diálogos Ciudadanos van a resumirse en un documento que se llamará Bases Ciudadanas. Este documento será finalmente revisado por la Sra. Presidente de la República y será ella, o sus asesores, quienes redacten el documento final, la propuesta de Nueva Constitución chilena que será presentada  a la Cámara de Diputados y al Senado de la República. Serán los Señores senadores y diputados quiénes decidan, enmienden y aprueben el Proyecto de la Nueva Constitución.  ¿Es esto, entonces, de verdad un plebiscito? El pueblo de Chile es consultado a través de los Diálogos Ciudadanos. Pero, no decide. ¿Puede decirse que es ésta una Nueva Constitución aprobada por el Pueblo de Chile? Son preguntas que me hago. Preguntas que, por ahora, no tienen respuestas.

 

   Un compañero hacía la siguiente pregunta: “¿Quién va a creer que serán capaces de resolver una Nueva Constitución aquellos políticos que han vendido su alma al diablo, o sea al capital, aquellos que arreglan todo entre ellos, porque más allá de la diferencias de coaliciones, están hermanados por el modelo que les permite lucrar, corromperse y vivir como reyes, mientras la mayoría de los ciudadanos se las arregla a duras penas para llegar a fin de mes?”. Es una pregunta dura, muy fuerte, pero que tiene arraigo en la terrible realidad política, económica y social que vive Chile. Es el Chile que nos dejó la dictadura. La Constitución pinochetista es sólo un instrumento.

 

   Pero, insisto. Esta lucha por una Nueva Constitución hay darla, aunque muchos compañeros piensen que que no vale la pena participar en un proceso como éste. Esta lucha hay que darla hasta el final. Y que quede constancia que el Pueblo participa, discute. Está crítico y rechaza definitiva y rotundamente la Constitución pinochetista. Es un paso adelante. No sabemos, aún, si grande o pequeño. Aunque la Nueva Constitución sea manoseada y aprobada por senadores y diputados, muchos de los cuales no nos merecen ningún respeto, sólo desprecio, dado que conocemos sus calañas de delincuentes políticos y sus fechorías. Esta lucha hay que darla. De otro modo, somos nosotros los que perdemos el respeto por nosotros mismos, el derecho a llamarnos “un pueblo en lucha”.

 

Enrique Duran. Estocolmo, 27 de junio 2016.

 

 

 

 

 

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  • El Rasputín de Palacio

    En este artículo de opinión, David Maldonado, ex integrante del MIR,  da más detalles sobre el depuesto ministro de Cultura chileno, Mauricio Rojas, a quien conoció personalmente.

    “Sólo es conocido en las élites de los partidos, todas las cuales, por diversas razones, han tomado clara distancia de él. Su recorrido por los partidos políticos suecos, cambiando rápidamente de ideas e ideologías, lo hace un claro representante de la psicopatía política. La crítica de Mauricio Rojas al Estado solidario Socialdemócrata es demencial.”, escribe Maldonado.

     

     Por: David Maldonado

     

    Conocí muy bien a Mauricio Rojas, en Uppsala y en Estocolmo, en los años iniciales del exilio. Personalmente lo entrevisté, cuando manifestó su interés por incorporarse a los “Grupos de apoyo al MIR” (GAM).

     

    No teníamos antecedentes concretos sobre su participación política en Chile. Posteriormente comprobamos que estuvo relacionado con el “Frente de estudiantes revolucionarios” (FER) en los años finales de sus estudios secundarios y, tangencialmente, con la estructura del MIR, en la Escuela de Derecho, (estudios que no concluyó).

     

    ¡Mauricio Rojas nunca llegó a ser militante!

     

    En esos años, yo era miembro de la dirección regional del MIR, de la entonces “provincia” de Santiago. Nunca tuvimos conocimiento de la existencia de este “militante” en alguna de nuestras secciones comunales, sectoriales o estudiantiles.

     

    En Suecia se aceptó su incorporación a los GAM.

     

    Mauricio Rojas se caracterizaba por ser un hombre enérgico, con una visión “blanco o negro” del mundo... muy duro en su descripción de lo que llamaba “los enemigos políticos e ideológicos”. De sus palabras, junto con sus análisis, se desprendía un profundo desprecio y odio a todo lo que no coincidía con sus dogmas.

     

    Estuvimos juntos en muchas reuniones y círculos de estudios. Analizando los clásicos del marxismo leninismo, especialmente estudiando El Capital.

     

    Mauricio Rojas  tuvo en Chile  contacto superficial con el MIR, y también con círculos del partido comunista pro chino y otros grupos de izquierda.

     

    El ex secretario general del MIR, Andrés Pascal Allende, a partir de las indagaciones que él hizo, ha reafirmado que Mauricio Rojas nunca fue militante del partido.

     

    Se podría interpretar que Rojas es un impostor, que utiliza la sigla del MIR, para conseguir rédito político, presentándose como “soldado de la resistencia” y que paulatinamente descubrió al “Dios neoliberal de la salvación”.

     

    Su madre fue una activa y perseguida dirigente socialista, detenida y torturada en VillaGrimaldi. He tenido información de que a ella le dolió mucho la conversión - o traición -  de su hijo, llegando incluso, a quebrarse la relación familiar.

     

    A no ser que Mauricio Rojas hubiese sido un “infiltrado”, cosa que algunos insinúan, pero yo descarto, no me cabe duda de que, en el comienzo de su exilio en Suecia, fue convencidamente un sectario fanático del marxismo-leninismo.

     

    Todo lo que Mauricio Rojas abraza, lo hace con un convencimiento “eclesiástico”, mesiánico y de extrema vehemencia. ¡Este comportamiento, está en el ADN de su extraña personalidad, en la cual, además está su gran capacidad de intrigar!

     

    Paulatinamente, se fue produciendo su cambio político, su quiebre de posiciones y su camino hacia la derecha.

     

    Mauricio Rojas, hoy en día, miente, reniega, analiza y denuncia — sin tener coherencia, consistencia ni evidencia. En su “currículum político", el presentarse como un converso, como un ex militante del MIR, lo hace “interesante” a los ojos del mundo político y periodístico chileno.

     

    A él y a su socio de travesía, Roberto Ampuero, les encanta sentirse como “trofeos”, conquistados por la derecha.

     

    En Suecia, su cambio político fue gradual. Estuvo participando en círculos socialdemócratas, posteriormente se integró al partido del Medio Ambiente (Miljöpartiet), desde ahí, hizo un salto de trapecista y se incorporó al Partido Conservador (Moderaterna).

     

    La dirección de este partido lo marginó por utilizar “métodos anti-democráticos y conspirativos en las estructuras del partido”.

     

    Personalmente escuché literalmente estas palabras y razones, de parte del ex secretario de organización de los conservadores suecos. Ocurrió en una conferencia, ante la pregunta de un periodista.

     

    De ahí, Mauricio Rojas dio un salto, ya no de trapecio, y se adhirió a los derechistas liberales.

     

    En esa época, Rojas era ya un activo dirigente de “TIMBRO”, un centro de estudios de la derecha neoliberal sueca, apoyado por los intereses económicos más oscuros y egoístas de la sociedad. En Chile cuentan con un centro hermano, la “Fundación para el Progreso” de Axel Kaiser.

     

    Gracias a su amistad con el ex presidente del Partido Liberal sueco, Lars Leijonborg, logró una  posición de “elegible” en la lista de ese partido al parlamento [2002].

     

    A diferencia de Chile, en Suecia, es la posición en la lista electoral, lo que determina ser elegido o no. Con el sistema electoral chileno, jamás habría sido elegido diputado, ya que es un personaje completamente desconocido para el pueblo sueco y repudiado por el 99% de la comunidad latina en este país.

     

    Sólo es conocido en las élites de los partidos, todas las cuales, por diversas razones, han tomado clara distancia de él.

     

    Su recorrido por los partidos políticos suecos, cambiando rápidamente de ideas e ideologías, lo hace un claro representante de la psicopatía política.

     

    La crítica de Mauricio Rojas al Estado solidario Socialdemócrata es demencial.

     

    Acaba de publicar un nuevo librillo “La utopía socialdemócrata”.

     

    Esa utopía, que nunca lo fue, sino una realidad palpable, le fue muy útil a él, a su familia y a su media docena de hijos. La Suecia solidaria y socialdemócrata lo acogió, le dio vivienda y protección social y económica, desde el día que llegó como pobre solicitante de asilo, hasta que obtuvo su doctorado en la universidad de Lund.

     

    Eso, él y su familia, nunca lo habrían podido lograr en un sistema neoliberal, como el que él y sus perversos socios, propician hoy en día.

     

    Todo su desarrollo académico se lo debe al modelo solidario de Suecia. En donde aún se tiene la mejor educación y salud pública, universal y gratuita, pilares de un modelo de sociedad en toda la zona nórdica de Europa, contra los cuales Mauricio Rojas y sus socios neoliberales, trabajaron activamente en el Parlamento para eliminarlos, transformándose en enemigos de todo lo que huela a Estado.

     

    Hoy, este patológico personaje trabaja en Chile por la profundización bestial del egoísmo neoliberal.

     

    Si se tratase de una persona de “normal” raciocinio, una mínima pregunta que debiera hacerse a sí mismo es: ¿qué padre de familia en Chile - como él lo fue en Suecia, con seis hijos de carga, sin ingresos ni herencias especiales - podría hacer el trayecto académico que él realizó?.

     

    Todo, absolutamente todo lo que ha conseguido, ha sido gracias al sistema educacional y socioeconómico de Suecia, denostado por él como “utopía socialdemócrata” que hay que destruir.

     

    No me cabe duda de que este converso exageró los motivos políticos de su exilio para así obtener su permiso de residencia en Suecia.

     

    Absolutamente condenables son sus indignas declaraciones sobre el Museo de la Memoria, mostrando la peor de las peores faltas de sensibilidad hacia todas las víctimas de la dictadura y sus familiares, incluso hacia la memoria de su propia madre.

     

    Mauricio Rojas es un ministro del Estado de Chile, sus funestos comentarios desconocen los resultados de los informes Rettig y Valech, y desconocen las decenas de condenas judiciales de lesa humanidad a torturadores y asesinos.

     

    “Para que las mentiras del presente se impongan, hay que borrar las verdades del pasado” Esta es la esencia de su “rasputinesco” discurso.

     

    Cuando ha visto la enorme avalancha de críticas de casi todos los sectores de la sociedad, sale y dice “yo ya no pienso así, he cambiado de opinión”. Esa ha sido la tónica de su historia, cambiar oportunamente de opiniones, ideas e ideologías, cuando les conviene a sus planes estratégicos.

     

    Hoy, un amigo ex mirista me escribió: “Así es, por desgracia. Este tipo ha calculado “maquiavélicamente” sus pasos”, afirma.

     

    Lamentable para Chile, que un Rasputín oportunista de tomo y lomo, esté en el gobierno del país.

     

    ¡Es sumamente peligroso!

     

    ¡Debe dimitir o ser destituido!

     

    David Maldonado

     

    Nota de la redacción:

    Esta columna fue recibida antes de la veloz dimisión del ahora ex ministro, quien solo duró 90 horas en su puesto. Pocos imaginaron que el desenlace tan rápido de este episodio. En Suecia, lo alcanzaron a felicitar el presidente del partido Liberal, Jan Björklund y el ex canciller sueco (del partido Moderados), Carl Bildt, en el momento de su designación. Ninguno de éstos se han pronunciado sobre la salida de Mauricio Rojas. 

     

     

     

     

  • Hola y chao - Renuncia Mauricio Rojas, ministro de Culturas de Piñera

    El nuevo ministro de las Culturas las Artes y el Patrimonio Nacional, Mauricio Rojas, presentó su renuncia.  

    A cuatro días de asumir, su presencia en el ámbito de la Cultura, en el que fuera designado por el presidente Sebastián Piñera, se hizo insostenible. 

    A pesar de que se retractara de lo dicho en su libro "Diálogo de conversos", escrito en conjunto con el actual Ministro de relaciones Exteriores de Chile, Roberto Ampuero, las explicaciones que Mauricio Rojas dio al respecto no fueron suficientes. Había dicho exactamente lo mismo en una entrevista televisada: que "El Museo de la Memoria era un montaje". 

    Duró solo 90 horas en su cargo.

     

     Por: Magazín Latino

     

    Radio Bio Bio publica: 

    El nuevo ministro de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Mauricio Rojas, presentó su renuncia al cargo a menos de 4 días de asumir la cartera.

    El Gobierno aceptó su decisión y se confirmó que el presidente Sebastián Piñera alista una declaración desde el Palacio de La Moneda para oficializar su salida del gabinete, el cual también fue objeto de cambios en Educación y Medio Ambiente el jueves.

    De momento, los asesores del mandatario trabajan en los nombres para poder establecer al sucesor de Rojas, quien está envuelto en una polémica tras sus dichos sobre el Museo de la Memoria, al cual calificó de “montaje”.

    “Más que un museo (…) se trata de un montaje cuyo propósito, que sin duda logra, es impactar al espectador, dejarlo atónito, impedirle razonar”, dijo Rojas en el libro “Diálogo de Conversos”, que escribió junto al actual ministro de Relaciones Exteriores, Roberto Ampuero.

    La salida del secretario de Estado será comunicada a los presidentes de los partidos de Chile Vamos en el Comité Político, pero desde el Ejecutivo respaldaron a Rojas durante la jornada del domingo.

    En una entrevista con Telvisión Nacional, el ministro secretario general de la Presidencia, Gonzalo Blumel, aseguró que la opinión de Rojas sobre el recinto que recuerda los abusos durante la Dictadura había cambiado y que éste nunca “ha justificado las violaciones de los Derechos Humanos“.

    Desde la oposición, en tanto, las críticas fueron duras. La diputada y presidenta de la comisión de Derechos Humanos de la Cámara, Carmen Hertz (PC), aseveró que tales dichos “sólo buscan minimizar los horribles crímenes” que ocurrieron bajo el régimen de Augusto Pinochet.

     

    El Mostrador, por su parte, destaca que Mauricio Rojas tuvo que abandonar la cartera debido a presiones de defensores de los DDHH: 

    "Debut y despedida: Mauricio Rojas sale del ministerio de las Culturas ante presión por DDHH

    Sus dichos calificando de “montaje” al Museo de la Memoria dejaron en posición insostenible al ex “ghostwriter” de Sebastián Piñera. Sus declaraciones además dejaron en evidencia las dos almas de la derecha y finalmente tuvo que dejar el cargo tras la incesante presión desde la oposición y el mundo de la cultura". 

    El Mostrador apunta a la división de la derechas, puesto que RN y la UDI hicieron filas con Rojas, en tanto que  Evópoli expresó su rechazo a los dichos del ministro dimitido.

     

    Cambio 21, en una nota de ayer, afirma que el gobierno de Piñera respaldó a su ministro: 

    "Sigue la fiesta. Gobierno sale a respaldar a ministro de Las Culturas: "Rojas en un defensor de los DDHH"

    El Ministro Blumel debió salir a poner la cara por los crueles dichos de Rojas: "Las opiniones del pasado son opiniones del pasado", aseguró el titular de Segpres.

    El ministro de la Segrepres respaldó al ministro de las Culturas y aseguró que "ha sido una persona que ha defendido los Derechos Humanos" (SIC).

    El ministro Secretario General de la Presidencia, Gonzalo Blumel, se refirió a la polémica con el ministro de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Mauricio Rojas, por sus dichos sobre el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos.

    "Es un problema que hay que despejar y el ministro ya lo ha despejado (...) él mismo planteó que lo que él había señalado no es correcto y que ese planteamiento hoy no lo representa”, dijo en el programa Estado Nacional de TVN.

    Y agregó que, "en materia de derechos humanos no hay dos lecturas. Todos tenemos que ser absolutamente defensores y respetuosos de los DD.HH. en todo tiempo, en todo lugar y en toda circunstancia”.

    Blumel argumentó que en el panel que los ministros "actuamos" en función del planteamiento del Gobierno y dejó en claro que "las opiniones del pasado son opiniones del pasado".

    Finalmente, el ministro de la Segpres, defendió a Rojas y dijo que "ha sido siempre una persona que ha defendido los DD.HH.".

    Esto último, difícilmente él mismo se lo crea".

     

     

    EXTRA: A las pocas horas de la dimisión de Mauricio Rojas, el Gobierno dio a conocer el nombre de su sucesora. BioBio publica: 

    Consuelo Valdés Chadwick es designada como ministra de las Culturas tras renuncia de Rojas

    Luego de que Mauricio Rojas renunciara este lunes, a tan sólo 90 horas de asumir el cargo de ministro de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, el presidente Sebastián Piñera nombró a una nueva secretaria de Estado.

    Se trata de Consuelo Valdés Chadwick, quien fue designada mediante una declaración pública del mandatario en el Palacio de La Moneda.

    Valdés Chadwick tiene amplia experiencia en el área. Hasta el momento se desempeñaba como directora ejecutiva del Museo Interactivo Mirador (MIM), y fue directora del Museo Artequín, consejera del Consejo Nacional de Televisión (CNTV) y Coordinadora Nacional de Museos en la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos (Dibam).

    Es arqueóloga de la Universidad del Norte de Chile, con un Master of Arts en Estudios Latinoamericanos con mención en Antropología de la Universidad de Alabama y diplomada en Producción Audiovisual de Standford University, en Estados Unidos.

    Actualmente, según indica el sitio del MIM, ejerce dos cargos ad-honorem: miembro de los directorios de la Corporación Museo Artequín (Santiago y Viña del Mar) y hasta septiembre de 2016, del directorio de la Fundación Ciencia Joven y Fundación MediaBus.

    Consuelo Valdés Chadwick es familiar lejana del actual ministro del Interior, Andrés Pío Bernardino Chadwick Piñera, primo del Presidente. Sin embargo, desde el entorno del abogado aseguraron a Radio Bío Bío que, pese al parentesco, no se conocen.

    En la instancia, Piñera también se refirió a las polémicas palabras de Rojas, que calificó al Museo de la Memoria como un “montaje”, asegurando que “no las comparten, respecto al sentido y misión del Museo de la Memoria, que recoge las vivencias y enseñanzas de un periodo muy oscuro de nuestro país”.

     

     


    El dimitido ministro de las Culturas, Mauricio Rojas deberá, tal vez, volver a su ocupación anterior: a escribirle los discursos a su amigo y jefe, el presidente Piñera, a quien además le escribió un libro. Foto: El Desconcierto. 

     

     

     

  • Condenan a 8 militares (r) y a un abogado por el homicidio de Víctor Jara

    Ocho militares en retiro y un abogado fueron condenados por el secuestro y homicidio del cantautor Víctor Jara y del abogado militante comunista y ex director de prisiones, Littré Quiroga, ocurridos hace casi 45 años.

     

     Fuente: Radio BioBio. 03 julio de 2018

     

    En la sentencia del ministro en visita Miguel Vázquez se reconstruye el último día de ambas víctimas: “el día 16 de septiembre de 1973 se procedió al traslado de todos los detenidos del Estadio Chile, con excepción de Víctor Lidio Jara Martínez y Littré Quiroga Carvajal quienes fueron asesinados con 44 y 23 impactos de bala respectivamente”.

     

    “Los cadáveres de Víctor Jara y Littré Quiroga fueron encontrados días después en un terreno baldío cercano a la línea férrea en las inmediaciones del Cementerio Metropolitano, con signos evidentes de haber recibido golpes y con los impactos de bala detallados en los respectivos informes de autopsia”, señala el fallo.

     

    Hugo Sánchez Marmonti, Raúl Jofré González, Edwin Dimter Bianchi, Nelson Haase Mazzei, Ernesto Bethke Wulf, Juan Jara Quintana, Hernán Chacón Soto y Patricio Vásquez Donoso recibieron 15 años y un día como autores de ambos homicidios, más 3 años de presidio por secuestro simple.

     

    En tanto, el abogado y ex fiscal militar, Rolando Melo Silva, deberá enfrentar una pena de 5 años y un día, más 61 días de presidio, como encubridor de los delitos.

     

    Nelson Caucoto, abogado de la viuda Joan Jara, se manifestó resignado ante lo bajo de las penas que van de 15 años por homicidio y tres años por secuestro.

     

    Por su parte, Alicia Lira, presidenta de la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos, que es querellante en la causa, consideró mínimo el castigo.

     

     

    Víctor Jara. 

     

     

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