Lunes, 19 Noviembre 2018 | Login
En la soledad absoluta y sin embargo de una entereza como ninguna La Presidenta de Chile, Sra. Michelle Bachelet. Foto: Marisol Aliaga.

En la soledad absoluta y sin embargo de una entereza como ninguna

Con esta columna sobre la Presidenta de Chile, Michelle Bachelet, y la forma en la cual ha sido tratada, en este su segundo mandato, ya sea por colegas dentro de la política como de ciudadanos de a pie damos la bienvenida a una nueva columnista, Titi Piedrabuena.

"Esto que estamos viendo es solamente violencia contra las mujeres, en este caso específico violencia contra la primera mujer que nos preside", escribe la columnista.

 

Por: Titi Piedrabuena

 

Mujer Presidenta de Chile.

Todo lo que hace o deje de hacer esta mujer Presidenta de Chile es boicoteado, vilipendiado, descalificado por quienes debieran ser sus aliados incondicionales puesto que suscribieron la meta de su gobierno.  No les interesa hacer críticas en el tono adecuado sino que hacen vaticinios de horóscopo.

Me encantar√≠a ser simb√≥licamente Paula Jara-Quemada y tirarles el brasero a estos se√Īores en sus pies, pues la persecuci√≥n ya diaria a la Se√Īora Presidenta por sus pares no tiene parang√≥n en la Historia de Chile.

Es la segunda vez que tenemos a esta mujer de Presidenta, sin embargo el boicot soterrado, las m√ļltiples zancadillas estudiadas o espont√°neas y/o circunstanciales han sido de lo m√°s cotidiano en esta segunda magistratura y con bastante maldad por lo dem√°s.

Eso s√≠ estos se√Īores "atacadores" se han maquillado de sabios, eficientes, estadistas de primera fila, sin tapujos dicen tener las soluciones adecuadas en todo momento, para cada momento, retroactivas y a futuro.

¬ŅNunca supieron lo que es gobernar a√ļn estando en ese papel? ¬ŅSi tanta sabidur√≠a junta no la han demostrado antes, no ser√° porque: Gobernar no es lo mismo que hablar? Y que gobernar no es privilegio absoluto de hombres. ¬ŅEs que no pueden soportar que una mujer profesional y capaz gobierne justo cuando se destapan infinitas bolsas de corrupci√≥n?

¬ŅAl final que es la mujer para Uds.? ¬ŅUn bien privado, un objeto de uso? ¬ŅComo una propiedad?.¬† Es cosa de ver la historia del Derecho a Voto de las Mujeres, o el Derecho a Enajenar para suspirar y decir, ¬°ah! "y eso ser√≠a todo, no esperen m√°s".

Esto que estamos viendo es solamente violencia contra las mujeres, en este caso específico violencia contra la primera mujer que nos preside.

A la Presidenta chilena hay que tambi√©n verla en el contexto hist√≥rico machista-chileno pero esto no quiere decir que se debe aceptar, ¬°no! No se debe aceptar bajo ning√ļn argumento, pues es cosa primero de aprender a hacer cr√≠ticas constructivas y no mandar recados en las primeras p√°ginas sensacionalistas de los diarios, ¬°que falta de luz!

No solamente es la estructura patriarcal catolicona una de las causas.  Al parecer hay causas de figuras patriarcales y machistas más profundas y por lo tanto más pavorosas y por lo tanto menos aceptables.

Molesta usar la palabra envidia, avaricia, e insidia pero que van juntas, ¬°S√ć! de todas maneras, que van juntas en estos momentos en las palabras que se han usado para descalificar a la Presidenta chilena.

Inteligentemente la Mujer Presidenta, con una entereza nunca vista, no ha caído en el "dime y diretes" que abundan entre sí en estos caballeros que suponen ser la vía indiscutida de las soluciones políticas que necesita Chile.

Bastante triste, decepcionante, poco pol√≠tico el papel que hacen estos se√Īores a coro contra una Se√Īora Presidenta y bien puesta.¬†

 

 

 

  La Presidenta de Chile, Michelle Bachelet Foto: Marisol Aliaga.

 

 Michelle Bachelet y el Primer Ministro sueco, Stefan Löfven. Foto: Marisol Aliaga.

 

 Michelle Bachelet y el Rey de Suecia, Carl XVI Gustaf. Foto: Marisol Aliaga.

 

 

 

 

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  • Otra vez Krassnoff

    "Me es imposible no recordar a mi madre Catalina a quien este ‚Äúvaliente soldado‚ÄĚ, le arranc√≥ sus ojos y su vida. Tambi√©n le quit√≥ del vientre de mi t√≠a M√≥nica a mi primo de 3 meses de gestaci√≥n. Al abuelo Alberto lo colgaron de un √°rbol y le aplicaron agua y aceite hirviendo ¬ŅSon estos los grandes logros militares por los cuales el Ej√©rcito de Chile le rinde honores a Miguel Krassnoff?"

    Testimonio de Beto Rodr√≠guez Gallardo, sobreviviente e integrante de la familia Gallardo Moreno, del Montaje de Rinconada de Maip√ļ.¬†

     

     Fuente: El Desconcierto. 15.10.2018

     

    Con estupor he recibido la noticia de un nuevo homenaje al criminal de lesa humanidad Miguel Krassnoff Martchenko, llevado a cabo en la Escuela Militar.

     

    El a√Īo 2003, a 30 a√Īos del golpe de Estado, lo homenajearon los 1200 empresarios m√°s ricos de Chile en el centro de eventos Casa Piedra, lugar de reuni√≥n emblem√°tico de la √©lite nacional. Ese a√Īo estaban en curso las investigaciones judiciales por sus m√ļltiples cr√≠menes (desaparici√≥n forzada, ejecuci√≥n pol√≠tica, tortura y violencia sexual pol√≠tica); sin embargo, √©l se paseaba libre por las calles, creyendo que nunca le podr√≠amos quitar el manto de impunidad que le otorgaba haber servido fielmente a sus patrones. Luego, en noviembre del a√Īo 2011,¬†Cristi√°n Labb√© (compa√Īero de armas, de torturas y asesinatos), promueve un acto de reconocimiento en el Club Providencia. En esta oportunidad la prepotencia edilicia, no permiti√≥ ver los reales sentimientos que provocan en la sociedad chilena, las graves masivas y sistem√°ticas violaciones a los derechos humanos que cometi√≥ ‚Äúel joven brigadier‚ÄĚ. Como el llamado fue abierto y p√ļblico, la organizaci√≥n social no se dej√≥ esperar, fuimos miles de personas los que salimos a las calles a repudiar este acto. Miles los que, una vez m√°s, dijimos con voz fuerte y clara ‚ÄúNo a la impunidad‚ÄĚ.

     

    Desde hace a√Īos las organizaciones de Derechos Humanos y Memoria, venimos exigiendo que se promulgue una ley que sancione las conductas de apolog√≠a del terror, de revisionismo y negacionismo, las cuales da√Īan los pilares m√°s b√°sicos de nuestro pacto social y de nuestra democracia; as√≠ como tambi√©n, atentan contra los familiares de las v√≠ctimas del Terrorismo de Estado, retraumatizando y revictimizando en una cadena sin fin.

     

    En este contexto me es imposible no recordar a mi madre Catalina a quien este ‚Äúvaliente soldado‚ÄĚ, le arranc√≥ sus ojos y su vida. Tambi√©n le quit√≥ del vientre de mi t√≠a M√≥nica a mi primo de 3 meses de gestaci√≥n. Al abuelo Alberto Lo colgaron de un √°rbol y le aplicaron agua y aceite hirviendo ¬ŅSon estos los grandes logros militares por los cuales el Ej√©rcito de Chile le rinde honores?

     

    Con este tipo de acciones quedan al descubierto que las peticiones de perd√≥n del Ej√©rcito de Chile, no han sido m√°s que cortinas de humo. Queda claro que el ex Comandante en jefe del Ej√©rcito Juan Emilio Cheyre el a√Īo 2004 en su texto ‚ÄúEj√©rcito de Chile: el fin de una visi√≥n‚ÄĚ, le minti√≥ a Chile y al mundo al decir que ‚Äúlas violaciones a los Derechos humanos, nunca y para nadie pueden tener justificaci√≥n √©tica‚ÄĚ. Lo que podemos ver con mucha claridad es que el acto de ‚Äúhomenaje‚ÄĚ a Krassnoff realizado en la Escuela Militar, es una evidencia m√°s de que el Ej√©rcito de Chile no s√≥lo no ha cambiado su visi√≥n, sino que reivindica el accionar del Terrorismo de Estado.

     

    Me da verg√ľenza como las instituciones Castrenses, siguen ancladas a la l√≥gica de la Guerra Fr√≠a, esa l√≥gica que indica que en cada pa√≠s hay enemigos internos, los cuales se deben destruir a cualquier precio.

     

    ¬ŅQu√© tiene que decir el comandante en jefe de las fuerzas armadas del pa√≠s? ¬ŅCu√°l ser√° la postura del gobierno ante semejante atropello a la Democracia? ¬ŅNo ser√° momento de pasar de las explicaciones a las exigencias de renuncia a quien permita este tipo de infamias? ¬ŅCu√°nta violencia m√°s tenemos que soportar los familiares de Violaciones de Derechos Humanos?

      

  • Gan√≥ Chile en La Haya: Descartan todos los argumentos de Bolivia y no existe obligaci√≥n de negociar

    Se acabó la espera. La Corte Internacional de Justicia (CIJ) en La Haya entregó el fallo de la demanda marítima de Bolivia, que exigía a Chile ante el tribunal sentarse a negociar una salida soberana al mar. Pero la CIJ desechó los 14 argumentos altiplánicos por 12 votos contra 3 y determinó que Chile no tiene obligación de negociar mar con el país vecino.

     

     Fuente: Radio BioBio

     

    Por una parte, el presidente Sebasti√°n Pi√Īera decidi√≥ esperar los resultados en La Moneda, mientras que su par Evo Morales opt√≥ por escuchar los argumentos en primera persona ante el tribunal.

     

    Tras un largo proceso que inici√≥ en 2013, la corte parti√≥ con un resumen del tratado de l√≠mites de 1904 y las instancias de di√°logo posteriores entre ambos pa√≠ses, en las cuales no se lleg√≥ a ning√ļn acuerdo fruct√≠fero.

     

    ‚ÄúLas negociaciones entre Chile y Bolivia no progresaron desde 1950 en adelante‚ÄĚ, se√Īal√≥ el juez Abdulqawi Ahmed Yusuf, presidente de la Corte Internacional de Justicia.

     

    Del mismo modo, en la lectura recalc√≥ que ‚Äúuna obligaci√≥n a negociar no implica una negociaci√≥n de llegar a acuerdo‚ÄĚ.

     

    Aunque ‚Äúsi no hay obligaci√≥n de negociar establecida de manera literal, hay que mirar toda la evidencia para juzgar si existe‚ÄĚ, dijo Ahmed.

     

    14-0: triunfo por goleada

    Tras dicho pre√°mbulo, los argumentos fueron en su totalidad para Chile. En el primer punto a favor de Chile, la CIJ desacredit√≥ que en 1920 haya habido un acuerdo o una promesa cierta de acceso soberano al mar para Bolivia. Seg√ļn la Corte, en ese momento ambas partes realizaron negociaciones y Chile dio cierto pie para que Bolivia pudiera obtener un acceso al mar. Fueron acercamientos pol√≠ticos, que no indicaron que Chile haya aceptado negociar el mar, asegura el tribunal.

     

    En tanto, el segundo argumento esgrimido por los altiplánicos, que sostenía que en 1950 Chile se había comprometido a una entrega soberana para Bolivia, también fue descartado.

     

    Acto seguido, la corte entreg√≥ otro punto a favor: que el acuerdo de Chara√Īa entre Augusto Pinochet y Hugo Banzer no implica un acuerdo que genere obligaci√≥n para nuestro pa√≠s.

     

    En cuarto lugar, también desechó que dos comunicados de 1986 sean un compromiso de Chile hacia Bolivia.

     

    En la misma l√≠nea, desestim√≥ la obligaci√≥n de Chile, tras una declaraci√≥n realizada por nuestro pa√≠s en Portugal hace 18 a√Īos.

     

    Para cerrar, el √ļltimo argumento boliviano tambi√©n fue desechado, por lo que la CIJ descart√≥ que la agenda de los 13 puntos, suscrita en 2007, establezca una obligaci√≥n para Chile.

     

    De este modo, en resumen, todos los argumentos centrales de Bolivia fueron descartados por la Corte Internacional de Justicia.

     

    ‚ÄúChile no tiene obligaci√≥n de negociar‚ÄĚ

    Incluso el tribunal fue m√°s all√° y apunt√≥ que en los acuerdos unilaterales ‚Äúno hay pruebas de intenci√≥n de Chile de asumir obligaci√≥n de negociar‚ÄĚ, al mismo tiempo que la declaraci√≥n ONU de 1984 ‚Äúno se puede considerar una base jur√≠dica para negociar‚ÄĚ.

     

    En tanto, sobre las ‚Äúexpectativas leg√≠timas‚ÄĚ de Bolivia, el tribunal asegura que se pueden encontrar referencias de ello, pero no se sigue un principio que pueda dar lugar a una obligaci√≥n fundada.

     

    Sobre carta de las Naciones Unidas, de paso, asegur√≥ que el t√©rmino ‚Äúnegociar‚ÄĚ no aparece en la carta. En soluci√≥n de disputas, las partes a menudo recurren a una negociaci√≥n, pero no est√°n obligadas a hacerlo.

     

    En décimo tercer lugar, la CIJ recalcó que ninguna de las resoluciones de la Asamblea General de la OEA indican que Chile tenga obligación a negociar.

     

    Asimismo, sobre la ‚Äúcontinuidad hist√≥rica‚ÄĚ y ‚Äúacumulativa‚ÄĚ argumentada por Bolivia, el tribunal asegura que ‚Äúen ning√ļn caso establecer√≠a una obligaci√≥n‚ÄĚ.

     

    Por ello, la Corte Internacional de Justicia concluyó por 12 votos a 3 que Chile no tiene obligación de negociar. Eso sí, precisó que el fallo no impide continuar las negociaciones a futuro.

     

     
    Varios medios chilenos transmitieron en directo la lectura del fallo. Foto: Captura de pantalla de Teletrece.

     

    Para ver vídeo, entre a la nota en Radio BioBio - haga clic 

     

     

     

     

     

  • Te recuerdo, Miguel

    El golpe de Estado del 73 no solo dejó hondas cicatrices en la memoria histórica en Chile. Dejó también innumerables historias que nunca fueron contadas, y que, si no las traemos a la luz, nunca iluminarán nuestro futuro.

    Esta crónica de Lilian Aliaga rescata a uno de esos héroes anónimos que cayeron luchando por un mundo mejor.

     

     Por: Lilian Aliaga

     

    Sentada en frente de una hoja en blanco intento plasmar las emociones que me invaden luego de escuchar las diversas opiniones que difunden los noticieros en relaci√≥n con los √ļltimos acontecimientos que se han venido desarrollando en Chile:

     

    La acusación constitucional a los jueces del Tribunal Supremo de la nación, que concedieron libertad a prisioneros de Punta Peuco condenados por delitos de lesa humanidad.

     

    Los esfuerzos¬†de algunos para hacer valer su opini√≥n de ‚Äúponer en contexto‚Ä̬†los hechos ocurridos durante la dictadura, como si existiese ‚Äúun contexto‚ÄĚ que validara tanta crueldad y tanto ensa√Īamiento con tantas miles de v√≠ctimas.

     

    Algunos,¬†los de siempre, tratando de defender lo indefendible, quiz√°s con el objetivo en mente de que alg√ļn d√≠a el olvido le gane a la memoria y las nuevas generaciones lleguen, tal vez, a negar lo ocurrido ese 11 de septiembre de 1973, diciendo que fue un ‚Äúmontaje‚ÄĚ. Como ocurre tambi√©n en relaci√≥n con el Holocausto, con los llamados ‚Äúnegacionistas‚ÄĚ.

     

    Ante esto, con la esperanza y la convicción de que no podemos dejar que esto ocurra, y dejándome llevar más por el corazón que por la razón, escribo por vez primera acerca de mis vivencias personales de aquellos días:

     

    El radiante sol¬†de primavera y el persistente viento m√°s bien fr√≠o me retrotraen a aquella ma√Īana de septiembre del 73, cuando con apenas 20 a√Īos deambulaba por cada centro de detenci√≥n en Santiago y alrededores en busca del hombre que me hab√≠a robado el coraz√≥n.

     

    Un hombre so√Īador,¬†amante de los perros callejeros y de las palomas. Cantor y poeta que, como tantos j√≥venes idealistas de aquella √©poca, hab√≠a cruzado la cordillera de Los Andes para venir a conocer esta ins√≥lita llegada al poder por la v√≠a democr√°tica. La v√≠a pac√≠fica de un gobierno que representaba sus ideales, tan pisoteados en su propio pa√≠s por las sucesivas dictaduras militares.

     

    Recuerdo las largas y apasionadas conversaciones sostenidas en el salón comedor de la UNCTAD, donde con frecuencia y por muy poco dinero, comprábamos nuestros almuerzos muchos universitarios pobres como yo, que estudiábamos gratuitamente. Trabajadores, intelectuales, artistas y un mundo variopinto de personas en un ambiente imposible de describir por su diversidad y efervescencia.

     

    Hoy t√ļ¬†ya habr√≠as pasado los 70 a√Īos,¬†y si los sue√Īos de aquella √©poca se hubiesen hecho realidad, vivir√≠amos tal vez m√°s al Sur, en una casa peque√Īa de paredes muy blancas y rodeados del espacio suficiente para acoger a tantos perros como hubieses podido rescatar de la calle.

     

    Pero tu destino fue otro¬†y t√ļ, que tan s√≥lo ten√≠as tu inseparable cuaderno y tu l√°piz como √ļnicas armas, fuiste uno m√°s de los ca√≠dos en aquel desigual e injusto combate.

     

    En marzo de 1974, mi peregrinar terminó abruptamente cuando tus restos, o lo que dijeron que eran, fueron enviados a tus padres, quienes nunca lograron tener la certeza de que habían recibido el cuerpo de su hijo.

     

    Supe por testigos, muchos a√Īos m√°s tarde, que fuiste atrozmente torturado antes de morir, te mataron a punta de golpes. Tu estatura, tu pelo claro ensortijado y tus bellos ojos color de miel eran una amenaza. Te ve√≠an¬†como un fiel representante de un ‚Äúenemigo de la patria‚ÄĚ, como me espet√≥¬†un soldado cuando mencion√© tu nombre y tu nacionalidad, luego de horas de espera a pleno sol, frente al Ministerio de Defensa, en Santiago. Me respondi√≥¬†con una rabia tal, que sent√≠ miedo. Me¬†apur√© en irme y me qued√© con la sensaci√≥n de que me segu√≠an.

     

    Sin darme cuenta,¬†finalmente, dirijo mis palabras a ti, Miguel, y en tu nombre rindo homenaje a los miles de hombres, mujeres y ni√Īos que corrieron tu misma suerte. A todos quienes vieron sus vidas trastocadas, sus sue√Īos destrozados, y a quienes el destino llev√≥, a ra√≠z de tan aciagos acontecimientos, por rumbos jam√°s imaginados.

     

    Lilian Aliaga

    11 de septiembre de 2018

     


    Foto: Eldesconcierto.cl. 

     

     

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