Martes, 19 Septiembre 2017 | Login
Magazín Latino entrevista a José Goñi El embajador chileno, José Goñi, junto a jóvenes chileno-suecos, en la celebración del 18 de septiembre. Foto: Marisol Aliaga.

Magazín Latino entrevista a José Goñi

En honor al Día Nacional de Chile, el 18 de septiembre, Magazín Latino publica hoy una entrevista que hace un tiempo atrás hiciéramos con el Embajador de Chile en Suecia, Sr. José Goñi.

- La historia de las relaciones entre Suecia y Chile se extienden a casi 200 años, contó el embajador, y nos habló de la fascinante historia del emisario sueco que viajó a Chile enviado por el rey Carlos XIV Juan, y que firmó un acuerdo con Bernardo O'Higgins.

 


Por: Marisol Aliaga

 

Antes del comienzo de temporada estival en Suecia, Magazín Latino entrevistó, en exclusiva, al Embajador de Chile en Suecia, Sr. José Goñi. El motivo de la audiencia era conversar sobre la visita de Michelle Bachelet a Suecia, a mediados de mayo del año en curso, pero también surgieron otros temas de interés e incluso una primicia.

Esta es la segunda vez que José Goñi representa a Chile ante el Reino de Suecia. Es un embajador profundamente interesado en las relaciones entre Chile y Suecia, pero entre sus intereses se cuentan también la historia, la tecnología, la literatura, entre otros.

 

Me recibe, un agradable día de primavera, en su amplio y luminoso despacho. La embajada está situada en una de las calles más antiguas de Estocolmo, Drottninggatan, a pocos pasos de la casa-museo August Strindberg, en pleno corazón de la capital sueca.

Sobre una mesita, fotografías enmarcadas: en una está él junto a la Presidenta Michelle Bachelet, en otra, Salvador Allende y Pablo Neruda. Y delante de estas, junto a unas gafas iguales a las que usaba Allende, una foto más pequeña en blanco y negro. Representa a un joven que muy bien podría ser el embajador en sus tiempos mozos, pero me explica que corresponde a un compañero de la facultad que fue detenido desaparecido. Su nombre es César Negrete Peña, originario de Tomé.

En la repisa del ventanal, cuatro banderas: de Chile, de Suecia, de la Universidad de Concepción. La cuarta, de color rojo brillante, es un obsequio del Sindicato del Metal. El embajador la recibió en abril, cuando le hizo entrega de la condecoración Orden Bernardo O'Higgins a Bert Lundin, ex presidente del sindicato metalúrgico.

 

 

José Goñi en su despacho de la Embajada de Chile en Estocolmo. Foto: Marisol Aliaga.

 

 

José Goñi comenzó su trayectoria profesional en la Universidad de Concepción, donde, en 1972, se graduó de economista.

- Alcancé a hacer un postgrado con el flaco Cesar, me cuenta, señalando al joven de la fotografía.

 

Su currículum es vasto. Fue académico universitario en Concepción y en la Universidad de Estocolmo. Impartía clases de Historia Económica de América Latina y trabajaba en el Instituto Latinoamericano hace "muchas décadas atrás". Ha estado en diversos países: en el norte de África, en América Central, en Venezuela. Fue el primer director de la Comisión Nacional del Medio Ambiente de Chile, la cual fundó en 1994. Entre 1995 y 1996 fue negociador del acuerdo entre Chile y la Unión Europea. Ha sido embajador en Suecia, Italia, México y Estados Unidos.

Fue Ministro de Defensa durante el primer gobierno de Michelle Bachelet.

- He sido una persona muy afortunada desde el punto de vista del desarrollo profesional, reconoce, y cuenta que regresó a Suecia por decisión propia.

 

Le apasiona la literatura, está en la etapa final de un libro que pronto saldrá a la venta, aunque por el momento no quiere dar más detalles.

- Deberá salir este año. Las novelas no se cuentan hasta que están terminadas, dice.

Y agrega que cuando termine sus funciones en Suecia espera seguir escribiendo cuentos y novelas.

- En los cuentos trato de contar vivencias propias y situaciones ajenas, señala.

Sus primeras publicaciones fueron de tipo académico y respecto a temas que tenían relación con su profesión. En Suecia, por ejemplo, escribió sobre Olof Palme y América Latina, sobre las relaciones entre Suecia y Latinoamérica, sobre la evolución de la sociedad sueca, "un tema que siempre me apasionó", me dice. Pero al escribir su primer cuento se despertó su interés por la ficción. 

- Es mucho más interesante para mí escribir ficción que ensayos. Son técnicas completamente diferentes, distintas disciplinas. La primera vez que escribí un cuento - hace muchos años atrás – fue como una liberación. Estaba acostumbrado a escribir cosas académicas, con toda la rigurosidad que exige este género, en tanto que este es otro mundo, aquí lo que más vale es la imaginacióny otras formas de estudios e investigaciones. Entonces, ya dejé de escribir cosas académicas, confiesa.

Conversamos un poco más de literatura, antes de pasar de lleno al tema principal de la entrevista.

 

 

 La Presidenta de Chile, Michelle Bachelet, junto al Rey Carl XVI Gustaf. Foto: Marisol Aliaga.

 

 

¿Qué recuento hace Ud. de la visita de Michelle Bachelet a Suecia?

- Muchas cosas. Fue la primera visita de Estado en casi dos siglos de relaciones entre ambos países. Vamos a cumplir doscientos años de relaciones, porque el 9 de marzo de 1819, Bernardo O'Higgins firmó el primer convenio bilateral con Suecia. Esto ocurrió cuando el primer rey de la dinastía Bernadotte, Carlos XIV Juan, envió a un emisario, el mayor Karl Johan Granner, a conocer la situación en América Latina. Granner visitó Argentina y Chile. A Chile llega en febrero de 1819, cuando estamos iniciando el proceso de consolidación de la independencia, después de dar término a la guerra con España. Allí se reúne con Bernardo O'Higgins y le plantea el interés de Suecia de invertir en el área minera y de invitar a estudiantes, jóvenes de 19 años - según indican los documentos - a estudiar en la Universidad de Uppsala en lo que hoy en día llamaríamos Ingeniería en minas.

- Ese fue el primer convenio, una cosa absolutamente única y muy desconocida que hemos encontrado en documentos históricos que me he dedicado a investigar y a dar a conocer. Por esta razón, tanto la presidenta como también el rey hicieron mención a ello en ocasión de la visita de Estado. Eso significa que en marzo del 2019 vamos a celebrar doscientos años de relaciones. Algo absolutamente excepcional.

 

O sea que nuestra relación con Suecia es mucho más antigua que la que pensábamos

- En efecto, y es un tema fascinante. Yo creo que son muy pocos los países no europeos que tienen doscientos años de relaciones con Suecia. Recientemente estuve en la celebración de los 65 años de relaciones diplomáticas entre China y Suecia, por ejemplo. Y esto tal vez se debe a la gran visión que tuvo en esos momentos O'Higgins y el representante del rey, en establecer un área de interés común, que es el sector minero. Quiero agregar que hay un profesor sueco en la Universidad de Estocolmo que está trabajando este tema.

 

¿Qué pasó después?

- Bueno, Granner murió cuando venía de regreso a Suecia, no alcanzó a llegar con vida a Estocolmo, en esa época se demoraban meses en hacer la travesía por mar. Pero sus documentos llegaron. Están escritos a mano y en sueco antiguo, por lo que no es fácil leer el original, además de que con el paso del tiempo las tintas se han ido desvaneciendo. Pero los documentos están guardados, tanto en Santiago, como en Estocolmo.

 

Y las relaciones continuaron…

- Después de eso no pasó mucho hasta que, en 1850, comenzaron los primeros nombramientos de cónsules suecos en Valparaíso, que era la ciudad más importante de Chile. En ese entonces, los primeros representantes diplomáticos, los cónsules, llegaban a los puertos. Después se nombró un cónsul en Iquique, en Talcahuano y posteriormente en Santiago. El cónsul desarrollaba una gran labor comercial, era la figura y el enlace comercial que existía en esa época. Posteriormente se ampliaron las relaciones, incluyendo todos los aspectos de una relación moderna. Las relaciones históricas de los países generalmente han surgido por relaciones comerciales.

 

¿Y en qué idioma se entendieron O'Higgins y Granner?

- En inglés, me imagino, recuerda que O'Higgins hablaba inglés. Para sorpresa de muchos, la gran mayoría de los dirigentes de esa época hablaban inglés. José Miguel Carrera no, pero esa es otra historia, ¡hay tantos aspectos interesantes de nuestra historia que desconocemos!

 

 

Con dos personas interesadas en la historia, habría tema para unas cuantas entrevistas más, sobre la historia de Chile, la de Suecia y la de ambos países, cuando estas se entrelazan. Como para la visita de Michelle Bachelet, cuando la bandera chilena ondeó orgullosamente junto a la bandera sueca durante tres días, frente al Palacio Real, en Estocolmo.

 

 

 Frente al Palacio Real, en Estocolmo, la bandera chilena le hizo compañía a la bandera sueca. Foto: Marisol Aliaga.

 

 

¿Pasando ahora a la visita de la presidenta, qué fue lo más significativo de esta?

- La presidenta se reunió con todas las autoridades más importantes del Estado sueco. Con los Reyes y representantes de la Casa Real y del Parlamento sueco, cuyo Presidente, Urban Ahlin (Talman) es, según la constitución sueca, la segunda autoridad del Estado. La primera autoridad es el rey, el jefe de Estado, y el primer ministro es la tercera autoridad. Eso, en lo formal. Hubo una reunión en el Parlamento, vino una delegación parlamentaria chilena con los dos presidentes de las cámaras: el presidente del Senado y el presidente de la Cámara de Diputados, más un grupo de diputados vinculados a Suecia, como Pepe Auth y Tucapel Jiménez.

- En el Parlamento hubo reuniones bilaterales con representantes de los grupos parlamentarios de todos los partidos y además se le rindió un homenaje a Harald Edelstam. Chile entregó a Suecia un busto hecho por el escultor chileno Luciano Escanilla. Esta escultura quedó situada al lado del busto de Raoul Wallenberg, en el salón llamado Den goda gärningen (La buena acción) al interior del Parlamento sueco. Es un alto honor que el embajador Edelstam se ha bien ganado.

 

Un justo reconocimiento a Harald Edelstam

- En efecto. Edelstam fue muy consecuente con su pensamiento de defensa a los derechos humanos, y sacrificó su carrera por salvar a mucha gente para el golpe, antes de que fuera declarado persona non grata por la dictadura y expulsado del país. A raíz de esto hay un importante concepto internacional que se ha desarrollado: el deber de proteger. Este no existía en la diplomacia internacional y ahora se considera y se discute entre los espacios de responsabilidad de los Estados. Se está llevando a cabo un debate muy interesante acerca de esto.

 

¿Cómo fue recibida Michelle Bachelet en el Parlamento sueco?

- Urban Ahlin me dijo que nunca había visto tantos parlamentarios reunidos con motivo de una conferencia de este tipo. Estaba lleno, y eso demuestra el interés en nuestro país, estos son los hitos históricos que quedan. Y, en la relación bilateral entre los gobiernos, se firmaron una serie de acuerdos, básicamente en el área del desarrollo sostenible, de la ciudad inteligente, smartcities. Acuerdos que tienen que ver con el medio ambiente, con la programación del transporte público, con el área de la madera, en temas vinculados a trabajo con jóvenes y con niños, en el marco de la implementación de la Convención de los Derechos del Niño. Estamos buscando establecer una nueva etapa de desarrollo en el área forestal - maderera en particular - que nos permitan en Chile producir la madera adecuada para construir casas, y casas en altura. Es un gran proyecto que Corfo quiere realizar en Chile. Otra área de extraordinaria relevancia es la experiencia sueca en igualdad de género en la vida laboral, política, social y económica. Para entender la política sueca en estos temas hay que entender que se fundamenta en un concepto de que los derechos de la mujer y los derechos de todas las minorías se deben expresar en todas las expresiones de la vida cotidiana.

 

 

 Michelle Bachelet en la segunda cámara del Parlamento sueco. Foto: Marisol Aliaga.

 

 

O sea, que las relaciones bilaterales se han fortalecido

- En efecto. Se firmó por ejemplo un convenio sobre la responsabilidad social empresarial, que tiene que ver con transmitir a Chile las experiencias respecto a cómo trabajan los empresarios y los sindicatos suecos al interior de la compañía. O sea, toda esta discusión del plan laboral, de la Ley laboral, como se le llama en Chile, que es la esencia del modelo sueco. En 1938, en Saltsjöbaden, se firmó el primer acuerdo entre los sindicatos y los patrones, que dio la base al desarrollo de Suecia.Si nos preguntamos ¿Dónde están las bases del desarrollo en Suecia?, ¿cómo salió este país de la pobreza que la caracterizaba años atrás? Comienza con la capacidad en ponerse de acuerdo. Y esta es la misma discusión que tenemos en Chile hoy en día, exactamente la misma: ¿Cuál es el rol del sindicato en la negociación colectiva? ¿Cómo se debe negociar, solo dentro de la empresa, por ramos industriales? ¿Cuál es el rol de los sindicatos, de los empleadores, del Estado? El Estado en Suecia no participa en las negociaciones: son negociaciones entre empleados y empleadores, pero en Chile el Estado tiene que intervenir justamente porque los sindicatos son muy débiles en relación al poder de los empleadores. Allí hay mucho que aprender, no para copiar, sino para tener puntos de referencia. Hay acuerdos como el working hollidays, dirigido a los jóvenes. Se firmó y entra en vigencia después de los trámites formales entre ambos países. Seguramente el próximo año ya va a estar en aplicación, y va a permitir que jóvenes chilenos vengan a estudiar al mismo tiempo que puedan trabajar, algo que hoy día no pueden hacer.

 

¿Hubo algún tema en especial que le llamó la atención a Ud.?

- Los temas centrales que nos interesaba tratar enla visita de la presidenta era conocer bien las experiencias suecas en temas del mercado de trabajo y de calificación de mano de obra. El desarrollo industrial, la innovación, como se potencia la creatividad en un medio universitario y se lleva una idea a transformarse en un producto o en un servicio útil. Los suecos son fantásticos en eso. En Chile, mi universidad [la Universidad de Concepción] es la que más patentes desarrolla al año. Inventamos muchas cosas, pero después no pasa nada. La diferencia en Suecia está en que el académico inventa algo y se pone de acuerdo con la misma universidad o con alguna empresa para desarrollar el producto. Y esa es otra de las "gracias" de la sociedad sueca, que desarrollan cosas nuevas, son innovativos, que es lo que más vale en la sociedad moderna. Citemos solo algunos ejemplos: las cajitas Tetra pack, el cinturón de seguridad de tres puntos, que se usa en todos los vehículos motorizados en el mundo, también son inventos suecos. El clip, ese genial producto que usamos todos los días, es otro ejemplo.

- El foco de la visita estuvo en conocer la experiencia sueca en distintas aéreas y trabajar temas de innovación y de transferencia tecnológica. Por ejemplo, acá trabajan mucho la madera, bueno, aprendamos cómo lo hacen. Hay diversas normativas que caracterizan la explotación de los bosques, la industrialización de los recursos naturales, la construcción, etc, cosas tan simples, pero hay que hacerlas cuando corresponde. Un ejemplo: todos los edificios después de los años 60 en este país tienen las mismas normas, si tú sacas la ventana, la puedes reemplazar por otra sin problemas. Fuera de eso, tienen vidrios dobles y ahora triples, ¿eso qué significa? Significa ahorro de energía, protección del medio ambiente, significa incorporarse activamente al reciente acuerdo de París que nos impone metas de reducción de emisiones dañinas para el ambiente. Chile está muy comprometido con el medio ambiente, pero necesita soporte tecnológico, no basta solo con buena voluntad. Vale decir, para producir esa ventana de oportunidades necesitas técnicos, obreros calificados y necesitas además buena madera. En Chile no secamos bien la madera, se hincha, entonces es preciso secarla bien. Y este programa apunta al tratamiento de la madera en Suecia, donde se requiere una humedad determinada, una temperatura, etc. Todo esto está muy bien estudiado, ahora solo es necesario hacer las adaptaciones necesarias a nuestro clima en Chile, que tiene otro tipo de madera, que Suecia no tiene. Nosotros tenemos el pino radiata, que es muy distinto al pino de acá. Estas son algunas de las cosas importantes de la visita.

 

A propósito del tema de los bosques, hay quienes dicen que se firmaron acuerdos de venta de bosques en el sur de Chile. ¿Qué me puede decir al respecto?

- Los acuerdos están todos publicados en la página del gobierno sueco. Cualquier persona que quiera leer el documento puede hacerlo, todo eso se dio a conocer apenas se hicieron los convenios. [Magazín Latino tradujo este documento y se publicó en este enlace].

 

¿Qué conclusiones saca Ud. de esta primera visita oficial?

-  Esta es la primera visita de Estado. Nunca antes se había llevado a cabo una visita de tal rango diplomático, el de más alto nivel. Hay visitas de Estado, visitas oficiales y visitas de trabajo. La visita de Estado se realiza por invitación de un jefe de Estado a otro, en el caso de Suecia, por el rey, Carlos Gustavo. Suecia recibe como máximo dos visitas de este tipo cada año. Por ende, es un honor tremendo. Fue una iniciativa de la Casa Real, que consideró que Chile y la Presidenta Michelle Bachelet merecían ser invitados al más alto nivel. Cuando vino Patricio Aylwin, el 93, fue una visita oficial. Cuando vino Ricardo Lagos creo que incluso fue una visita de trabajo. No desmerecen las visitas, en lo absoluto, pero, desde el punto de vista de la formalidad de las relaciones entre las naciones, son distintos niveles. O sea, en casi doscientos años de relaciones, esta es la primera vez que ocurre algo así. Naturalmente, la calidad y consecuencias de las visitas de autoridades no tienen mucho que ver con las formalidades mismas, lo que se mide en sus resultados concretos. Pero pueden ayudar en la medida que la agenda del país que invita “se abre” a los visitantes.

 

¿Y cuál fue la impresión que dejó la presidenta, en Suecia?

- Cito a fuentes del gobierno sueco, para responderle la pregunta. Me han dicho ya más de una vez: "no tenemos recuerdo de una visita tan exitosa". O sea a largo plazo, en lo que tiene que ver con la historia, lo que importa es eso. Y esto se expresa en resultados en diversas esferas, que se irán viendo en el tiempo.

 

¿A qué se debió este éxito tan rotundo?

- Primero, a la personalidad de la presidenta, es impresionante. Ella se desenvuelve en todas las aéreas, ya sea en el campo empresarial, habló sobre la crisis económica, sobre el tema de las materias primas, sobre la inflación mundial. También tuvo reuniones para tratar el  tema de la salud, ella es médico, conoce muy bien este tópico. Sobre temas de pensiones, sobre la reforma educacional, acá están muy interesados en las reformas en Chile. Y, por supuesto, el tema del medio ambiente y del desarrollo sostenible. Michelle Bachelet es realmente una persona extraordinariamente bien formada. Y además tiene que ver con la relación tan especial que Chile tiene con Suecia que, repito, es algo único. Solo recordemos que hasta 1970 casi no se conocía a Chile en Suecia. El gobierno del Presidente Allende lo dio a conocer en amplios circuitos de la vida europea y sueca. El golpe de Estado trajo a miles de chilenos que se han establecido, y ya estamos en la tercera y cuarta generación de chilenos  ya nacidos en estas tierras. Esto es un hecho muy particular en la relación bilateral, el que se suma al de la antigüedad de esta relación. Ambos procesos le dan una cualidad única a la relación entre nuestras naciones que, estoy convencido, irán ampliándose y profundizándose aún más en el futuro.

 

 

Después de referirse brevemente al llamado de unidad de la presidenta para los chilenos residentes en Suecia, José Goñi mira su reloj de pulsera, se da cuenta de que la conversación se ha prolongado bastante más de lo previsto, y debe dar por finalizada la entrevista, lamentando que “se nos quedaron muchos temas pendientes”.

Su próximo compromiso ya lo está esperando.

 

 

 José Goñi, junto a jóvenes chileno-suecos, en la celebración del 18 de septiembre. Foto: Marisol Aliaga.

 

 

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  • Con Chile en el corazón

    Una ceremonia muy especial tuvo lugar a fines del mes de agosto en la residencia del Embajador de Chile en Suecia, José Goñi.

    El diplomático chileno hizo entrega de la Orden Pablo Neruda a dos artistas que se destacaron por su labor solidaria con Chile tras el golpe cívico-militar de 1973: Arja Saijomaa y Jan Hammarlund.

    También se distinguió a Sonja Martinson Uppman, quien trabajó con Harald Edelstam, el embajador sueco en Chile que con su valiente actitud salvó la vida de tantas personas, cuando la oscuridad se cernió sobre Chile.  

     

     Por: Marisol Aliaga. (Texto y fotos)

     

    La solidaridad y el compromiso del pueblo sueco para con sus hermanos chilenos, luego del sangriento golpe militar del 11 de septiembre de 1973 es algo conocido y documentado, entre otros por el historiador Fernando Padilla, quien ha publicado varios libros al respecto.

    Los lazos fraternos que ya existían entre Salvador Allende y Olof Palme se fortalecieron más aun, luego de que el sueño de Allende, de conducir a Chile al socialismo por la vía pacífica fuera aplastado a punta de tanques y metralletas.  Con el primer ministro sueco, Olof Palme, a la cabeza, Suecia mostró desde el primer momento su solidaridad, acogiendo a miles de chilenos que se vieron forzados a partir al exilio.

    El apoyo del pueblo sueco fue desbordante. Prácticamente en cada de este país de pocos habitantes se formó un “Chilekommitté”, con el fin de coordinar las acciones de solidaridad con los refugiados chilenos y con el pueblo de Chile. Acciones que fueron de suma importancia en el momento del plebiscito que permitió la vuelta a la democracia, luego de 17 años de dictadura.

    Miles de ciudadanos suecos se comprometieron con la lucha del pueblo de Chile en contra de la feroz dictadura del general que traicionó a la Constitución y a su presidente e inició una matanza en contra de sus propios compatriotas.

    Intelectuales, políticos, artistas, sindicalistas, trabajadores suecos se unieron en las protestas en contra del dictador asesino y del imperialismo norteamericano, que había posibilitado la caída de Allende. Icónicas se han vuelto las imágenes de las marchas en contra de la dictadura, en la década de los setenta, en Suecia.

    Años después, el destino quiso que una intérprete sueco-finlandesa despidiera, con una canción de una cantautora chilena, al primer ministro sueco, asesinado a sangre fría el 28 de febrero de 1986.

    Arja Saijonmaa entonó “Jag vill tacka livet”, el inmortal tema de la inolvidable Violeta Parra, en el funeral de Olof Palme.

    Los destinos de Suecia y Chile están sellados con amor y lealtad.

    El gobierno de Michelle Bachelet ha querido agradecer, formalmente, el apoyo del pueblo sueco por la recuperación de la democracia y la defensa de los Derechos Humanos en Chile, y ha condecorado a personalidades que se han destacado por su apoyo y su amor a Chile.

     

    De izquierda a derecha: Jan Hammarlund, cantautor; Arja Saijonmaa, cantante; José Goñi, Embajador; Sonja Martinson Uppman; y Mireya García, Agregada Cultural. Foto: Marisol Aliaga.

     

    A fines de agosto, fueron homenajeados la cantante Arja Saijonmaa, el cantautor Jan Hammarlund y Sonja Martinson Uppman, quien trabajó con Harald Edelstam, el embajador sueco en Chile durante la época del golpe.

    Los tres se mostraron muy emocionados y honrados con este reconocimiento, cuando lo recibieron, de manos del embajador chileno José Goñi, en la residencia del mismo.

    - Agradezco este fantástico galardón que se me ha otorgado, y que está lleno de recuerdos. Chile sufrió lo mismo que sufrió Grecia, y nuevamente usamos la canción como un arma de lucha. Esta es el arma más poderosa que tiene la humanidad. Y de esa manera nació mi vida en conjunto con los chilenos, dijo Arja Saijonmaa, al recibir su reconocimiento.

     

     

     

    Jan Hammarlund contó que él comenzó a traducir y a interpretar las canciones de Violeta Parra en 1974. Luego se interiorizó en la obra de Pablo Neruda, y se transformó en un gran admirador del Nobel chileno.

    - Nunca me he sentido tan honrado, en un momento tan especial como el de ahora, dijo Jan Hammarlund.

     

    Sonja Martinson Uppman había viajado a al país en 1972, con planes de “quedarse a vivir en Chile para toda la vida”. Pero el destino no lo quiso así. A pedido de Harald Edelstam se desempeñó como secretaria en la Embajada de Suecia en Santiago, donde se refugiaron cientos de personas que más tarde llegaron a Suecia como refugiados políticos.

    - Chile ha significado mucho para mí, y todo comenzó hace mucho tiempo atrás. Mi corazón late por Chile, dijo Sonja Martinson Uppman.

     

     

     

     

    Al término de la ceremonia, la Agregada Cultural de Chile en Suecia, Mireya García, nos comentó:

    - Estamos contentos con este reconocimiento a nuestros amigos que han sido tan solidarios y tan cercanos a ese Chile dictatorial que necesitaba en esos años tanta solidaridad. Se lo merecían, y creo que en este sentido nuestro gobierno está actuando correctamente, al reconocer a quienes tanto nos han entregado, dijo Mireya García.

     

    Magazín Latino conversó también con el Embajador de Chile en Suecia, José Goñi, quien se mostró muy satisfecho de haber entregado este reconocimiento a nombre del Gobierno de Chile. “Desde que comenzó la tragedia de Chile, ellos han sido extraordinariamente solidarios con Chile y con los chilenos”, nos dijo.

     

    ¿Qué nos puede contar de los homenajeados?

    - Sonja Martinson estaba en Chile al momento del golpe de Estado, y el embajador Edelstam le pidió que trabajara con él para reforzar el personal de la embajada. Ella se hizo cargo de tareas de organización de las casas que tenía la embajada de Suecia, puesto que, cuando la dictadura rompió relaciones con Cuba, Suecia, en términos diplomáticos, representó los intereses de Cuba ante el gobierno de Chile. Por lo tanto, asumió la responsabilidad de todas las casas, las oficinas y la residencia del embajador. Sonja estuvo a cargo de la residencia del embajador de Cuba, donde había, en ese momento, más de 75 refugiados políticos. Eso fue muy delicado, porque al comienzo la dictadura concentró su odio en la embajada de Cuba y en la residencia del embajador. Todos los días generaban provocaciones disparando contra la residencia. En una de esas ocasiones le impactó un balazo en la cabeza a un ex ministro de Allende, Rolando Calderón, quien por suerte no falleció. Posteriormente, al regreso de la democracia, fue senador de la república por el partido socialista.

     

    ¿De Arja Saijonmaa?

    - Arja Saijonmaa, ha hecho contribuciones extraordinariamente importantes para la difusión de la cultura chilena, particularmente la de Violeta Parra. Y muy especialmente “Gracias a la vida”, con una interpretación que es conocida mundialmente. Por invitación de la familia Palme, ella interpretó esta canción en el funeral de Olof Palme. Yo recuerdo haberlo visto en televisión en esos momentos, y era muy impactante el ver que como parte central de los actos de despedida del primer ministro sueco estaba una canción de una chilena, interpretada por Arja Saijonmaa.

     

     

     

    ¿De Jan Hammarlund?

    - Jan Hammarlund, es un artista que ha estado comprometido con Chile durante casi toda su vida. Desde muy joven, a los 22 años, como contó hoy día, descubrió a Violeta Parra y se enamoró de su música, de sus textos. Tradujo gran parte de la obra de Violeta y ha interpretado sus canciones en Suecia y en muchas partes del mundo. Junto con Arja, ha introducido dentro del pueblo sueco la música chilena, de nuestros cantantes tradicionales, de Violeta, de Víctor Jara y de tantos otros.

     

    Y después tenemos una conexión con Inti Illimani y Mikis Theodorakis…

    - Arja cantó con también con Inti Illimani durante mucho tiempo. Y ella participó también en algo que los chilenos lamentablemente conocen poco: una musicalización del Canto General, de Pablo Neruda, que hizo Mikis Theodorakis, el gran compositor griego. Esta obra musical fue presentada en muchas partes del mundo como una de las obras cumbres de compositor. Y la cantante, la soprano, era justamente Arja Saijonmaa. Como contó hoy día, ella y Theodorakis le presentaron a Pablo Neruda las primeras versiones del Canto General, en París.

     

    ¿Y que puede agregar respecto al homenaje en general?

    - Este es un homenaje muy merecido, muy importante. Un reconocimiento más en la línea de esta embajada y de este gobierno, de ir reconociendo a ciudadanos suecos, a amigos que viven en este país y que nos ayudaron en momentos difíciles. Lamentablemente es imposible reconocerlos a todos, fueron muchos, fueron miles, sería imposible hacerlo. Pero por lo menos que tengamos el gesto de destacar a algunos de ellos. Y las tres personas que hoy día hemos distinguido lo merecen sin ninguna duda, por sus muchos méritos.

     

     

     

     

     

    Jan Eliasson, diplomático, José Goñi, Embajador de Chile en Suecia, Jakob Kiefer, Embajador de Suecia en Chile, Arja Saijonmaa, artista. Foto: Marisol Aliaga.

     

     

     

    Pronto:

    Entrevista con Arja Saijonmaa y con Jan Hammarlund.

     

     

  • Apertura del Parlamento – a un año de las elecciones

    Este martes 12 de septiembre se dio inicio a un nuevo año de sesiones en el Parlamento sueco, con un nutrido programa que duró todo el día.

    La jornada comenzó con un Te Deum en la Catedral de Estocolmo, donde estuvo presente la familia real, el primer ministro, representantes de todos los partidos políticos, diplomáticos y otras personalidades.

    Pasadas las dos de la tarde, el Rey Carl Gustaf pronunció un discurso de apertura, al que le siguió la declaración gubernamental del primer ministro. Stefan Löfven se refirió a la situación actual, de bonanza económica y abordó, además, los desafíos que el país tiene por delante.

     

    Por: Marisol Aliaga. (Texto y fotos).

     

    Todos los años se repite el mismo protocolo. El Parlamento despierta de su letargo estival y comienzan nuevamente las sesiones en la cámara.

    Y, como todos los años, la jornada comenzó con un Te Deum en la catedral de Estocolmo, Storkyrkan, o Iglesia de San Nicolás, en Gamla Stan, la Ciudad Vieja, hasta donde llegaron los eminentes invitados, comenzando con la familia real, que llegó poco antes de comenzar la ceremonia, a las doce del día. El oficio religioso estuvo a cargo del deán Ulf Ulfvebrand y la capellana Kristina Ljungren.  La monja dominicana Madeleine Fredell fue la encargada de pronunciar el sermón de esta ocasión.

    En su discurso, la religiosa puso el foco en los refugiados. Un tema que se ha discutido a lo largo de todo el año, y que se seguirá discutiendo tal vez más aun, con motivo de las elecciones del próximo año.

    - En nuestras sociedades occidentales los huérfanos y las viudas gozan de una protección bastante buena, hoy en día. ¿Pero los refugiados? Tal vez el refugiado logre algo de protección en un campamento, y no se muera de hambre. ¿Pero vemos al refugiado como un hermano y una hermana, como uno de nuestros hermanos? Preguntó Madeleine Fredell.

    E instó a los asistentes a construir una sociedad en diversidad.

     

    Después del Te Deum, tuvo lugar la ceremonia de apertura en el Parlamento, Riksdagen. El rey Carl Gustaf y la reina Silvia arribaron a Riksplan en la carroza real, acompañados de sus tres hijos y el cónyuge de la princesa Victoria, Daniel. A la entrada fueron recibidos por el presidente del Parlamento, Urban Ahlin y el primer ministro Stefan Löfven.

     

    Luego del discurso de bienvenida del presidente del parlamento, el rey tomó la palabra.

    “Cada época tiene sus propias vicisitudes”, dijo, recordando que hace 100 años atrás, en 1917, Europa se encontraba en guerra. Aunque Suecia no fue a la guerra, sufrió una gran escasez de alimentos y suministros. Más tarde, el país se vio afectado por la gripe española, en la que murieron miles de personas. Y, hace 50 años atrás, la guerra fría estaba en pleno apogeo, explicó el monarca.

    - Hoy en día nos enfrentamos a nuevos desafíos, otras amenazas a la paz, la seguridad, la prosperidad, la salud y el medio ambiente, dijo.

    Resaltó el rol que Suecia juega en las Naciones Unidas, donde ocupa un lugar en el Consejo de Seguridad, lo que significa una oportunidad importante para contribuir a soluciones pacificas en los conflictos internacionales.  

    El rey expresó que "la historia da razones para ser optimista", puesto que se ha logrado paz, se han curado las epidemias, ha crecido la prosperidad y se han fortalecido los derechos humanos. Pero constató también que es necesario resolver los temas medioambientales

    - La pregunta ya no es si podemos lograr un desarrollo más sostenible. De otra manera, cómo vamos a ir hacia adelante. Con qué rapidez, qué tecnología y a qué costo. En este contexto, ¡hay muchas razones para ver el futuro con confianza!, dijo.

    Subrayó además la importancia del “respeto”, un buen punto de partida para el discurso público. “El tratarse con respeto, aun cuando se piensa en forma diferente”, expresó el monarca.  

    Y deseó a los representantes del pueblo sueco “fuerza, coraje y sabiduría” en sus decisiones, que afectan a tantos.

     

    El primer ministro, por su parte, destacó el hecho de que hoy en día Suecia goza de una buena economía, a pesar de haber heredado un déficit de 60 mil millones de coronas, del gobierno anterior de la derecha.

    Stefan Löfven explicó que el excedente económico actual, luego de tres años de su gobierno, hace posible nuevas inversiones en pro del bienestar de la nación y el disminuir la deuda externa.

    Se destinarán, por ejemplo, 750 millones de coronas en sistema de emergencia, SOS, en aduanas, en la policía de seguridad, Säpo, en la Fiscalía y en establecimientos penitenciarios.

    - No toquen a nuestros héroes, dijo, a propósito de las apuestas del gobierno para mejorar la protección del personal que trabaja en hospitales, en urgencia, y que han sido atacados en varias ocasiones, recientemente.

    El mandatario se refirió a los desafíos actuales: la amenaza nuclear de Corea del Norte, la catástrofe humanitaria de la guerra de Siria, la crisis medioambiental, las hambrunas en ciertas regiones de África.

    Löfven resaltó la importancia de la participación de las mujeres en las conversaciones de paz, en los conflictos armados alrededor del mundo y en el derecho de las mujeres a la salud sexual y reproductiva.

    Entre otros variados temas se refirió también al de los neonazis en Suecia.  

    - Tenemos la responsabilidad de recordar, puesto que si no recordamos las agresiones, la violencia y el odio nuevamente vencerán../../ El 1 de mayo se manifestaron alrededor de 500 nazis en Falun. El Movimiento de Resistencia Nórdico (NMR) se hizo presente en la semana política de Almedalen. Dentro de poco se reunirán en Gotemburgo. Esto es algo aterrador, expresó.

    El gobierno, explicó, hace un esfuerzo mancomunado en contra del racismo y los crímenes de odio a través de un plan de trabajo nacional. Se reincorporan los viajes a lugares que tienen que ver con la memoria histórica y el 2020 se llevará a cabo una conferencia internacional sobre este tema.

    Y, obviamente, el primer ministro se refirió también al medio ambiente.

    - La crisis climática está ocurriendo aquí y ahora… el clima no puede esperar. La transformación de la sociedad debe apresurarse, con el fin de asegurar las posibilidades para las nuevas generaciones.

     

     

     

    El Primer Ministro, Stefan Löfven, al momento de dar su discurso en el Parlamento sueco. 

     

    De izquierda a derecha: el presidente del Parlamento, Urban Ahlin, la reina Silvia, el rey Carl Gustaf, la princesa heredera del trono, Victoria, el príncipe Daniel (su esposo), el príncipe Carl Philip y la princesa Madeleine. 

     

     

     

  • Adda Miranda: “No quiero guardar silencio ni olvidar”

    A 44 años del golpe cívico-militar, ese fatídico episodio que marcó el país el 11 de septiembre de 1973, este sigue siendo una herida abierta en la sociedad chilena. Y Chile un país dividido entre quienes optan por el olvido y quienes exigen que se haga justicia. Que se condene a los culpables de las atrocidades cometidas en contra de sus propios compatriotas.

    Desde Chile nos llega esta nota sobre una artista chilena que no quiere ni olvidar ni guardar silencio. En su muestra artística “Amarras de la Memoria” Adda Miranda nos insta a no olvidar la brutalidad de la dictadura de Pinochet.

     

    Por: Lilian Aliaga

     

    Cuando nos enfrentamos a un nuevo aniversario de una fecha que cambió tan drásticamente la vida de nuestro país, y por ende la de muchas familias chilenas ocasionando secuelas que se arrastran en muchos casos penosamente hasta el día de hoy, hay quienes luchan por mantener viva la memoria.

    Aunque muchos quisieran olvidar, el hacerlo es un acto peligroso, puesto que conduce a la antesala propicia para que la historia se repita. Como tantas veces ha ocurrido ya, en nuestro país y en el mundo entero.

    Adda Miranda es una de esas personas que saben que debemos vivir el presente, pero sin olvidar el pasado. Ella es una artista chilena, exonerada y exiliada política, y nos dice: “con la inquietud de plasmar, de algún modo, el sufrimiento causado por la dictadura militar, yo no quería guardar silencio ni olvidar “.

    Es a través de trabajos en cerámica gres y textiles, en un retomar la forma y de algún modo hacer un paralelo entre nuestra historia reciente y la de los pueblos precolombinos que contaron la suya a través de estas formas de arte, como Adda se expresa, en un intento de liberación y de sanación. Ejercicio que, a pesar del enorme desgaste emocional y físico que conlleva, realiza con la energía propia de quienes desean seguir manteniendo vivo el sentimiento y el espíritu de los desarraigados, torturados, muertos y desaparecidos del Chile de 1973 y de todos quienes han sufrido junto a ellos.

    El tema de la mujer y también el del desarraigo han estado siempre presentes en la obra de esta artista marcada por el exilio, por ello su muestra anterior, “Huellas de Mujer”, presentada en el 2015, estuvo formada por torsos de mujeres que evocaban estos sentimientos. Su sueño a futuro es retomar la temática de la mujer con sus múltiples facetas.

    En la muestra actual la artista ha trabajado de la mano de su tutor, a quien agradece de manera especial: Arturo Duclos.

    Espacio Matta es el más importante Centro Cultural de la zona sur de Santiago, y su historia es el marco perfecto para la exposición de Adda Miranda.

    Este centro fue construido para acoger en su interior un mural grandes dimensiones: “El Primer Gol del Pueblo Chileno”, creado por el gran pintor surrealista chileno, Roberto Matta con la colaboración de la Brigada Muralista del Partido Comunista Ramona Parra, en el año 1971, para conmemorar el primer año de gobierno del presidente Salvador Allende.

    La historia del mural es muy significativa puesto que también es una muestra concreta de cómo la verdad siempre se impone. Siendo cubierto por 14 capas de pintura, durante la dictadura cívico militar, en un intento por borrarlo, pudo ser restaurado mediante el trabajo de un equipo multidisciplinario que tomó dos años en ello, a partir de 2005.

     

     

    Amarras de la memoria

    Esta muestra artística representa un sentimiento que a mucha gente le sobrecoge hasta hoy, en relación a ese período fatídico de nuestra historia. El de quedar atrapado en la crueldad de esos recuerdos y no poder dejarlos atrás.

    - Pero en el ejercicio de exorcizar este pasado inenarrable, liberamos el dolor y restauramos nuestra paz al compartir el relato del horror que fijamos en estas evocativas esculturas, que también nos conectan con el pasado aún más cruel de la colonización de nuestras tierras. A falta de verdad y justicia, el arte es nuestra sanación, ha dicho el artista Arturo Duclos.

     

    Los pueblos precolombinos supieron trasmitir su historia a través de diversas formas artísticas, especialmente en textil y cerámica. Contaron su historia como pueblo a través de su iconografía, hasta la llegada de los “conquistadores”, quienes arrasaron con sus creencias religiosas, el culto a sus muertos, su sabiduría, su cultura y su arte. Una América Precolombina cruelmente destruida por el fanatismo religioso, por el poder de las armas y por la codicia extrema.

    - El horror que significaron las prácticas genocidas ideológicas empleadas en Chile por la dictadura militar, me recuerda los terribles actos de violencia, represión, tortura y muerte sufridos por nuestros pueblos precolombinos en manos de los “conquistadores”. Como exiliada que se hizo artista, me pregunto ¿cómo representar el dolor humano? es casi imposible, pero me niego a ser cómplice del silencio o del olvido. He querido plasmar nuestra historia oscura, el Chile dictatorial, a través de esta instalación, que consta de esculturas en cerámica y textil que nos remontan al mundo precolombino, al pasado y al presente, expresa Adda Miranda.

    “Amarras de la Memoria” nos invita, como testigo o como víctimas, a no olvidar la brutalidad de la dictadura militar que se instauró en Chile en septiembre de 1973.

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

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