Martes, 19 Septiembre 2017 | Login
Patti Smith se roba la fiesta en ausencia de Dylan   La cantante estadounidense Patti Smith, interpretando ”A hard rain’s a-gonna fall”, en la Casa de Conciertos de Estocolmo, durante la ceremonia de entrega de los Premios Nobel. Foto: Captura de pantalla de SVT.

Patti Smith se roba la fiesta en ausencia de Dylan  

Este sábado se celebró la ceremonia de los Premios Nobel, en la Casa de Conciertos de Estocolmo, y por la tarde tuvo lugar el banquete Nobel, en el Ayuntamiento de la capital sueca.

Tal cual se había comunicado con anterioridad, el Nobel de Literatura, Bob Dylan, no asistió a la ceremonia, lo que no restó que el músico brillara igualmente, aún en su ausencia. Su colega y amiga Patti Smith interpretó su tema  ”A hard rain’s a-gonna fall”, se equivocó no una, sino dos veces, y se robó el show.

Durante el banquete, la Embajadora de EE.UU. en Suecia, Azita Raji, leyó el discurso de Dylan. En este, el artista confiesa que le parecía más posible un viaje a la luna que recibir el Premio Nobel.

 

Por: Marisol Aliaga

 

Este 10 de diciembre se cumplieron 120 años del fallecimiento de Alfred Nobel. Y como todos los años en la misma fecha tuvo lugar la ceremonia de la entrega de los Premios Nobel, en la Casa de Conciertos, y por la tarde el banquete en el Ayuntamiento de Estocolmo.

La fiesta de las fiestas, se le acostumbra llamar.  Alrededor de 1.500 invitados se dan cita en la capital sueca para "rendir tributo a las Ciencias, al humanismo y a la coexistencia pacífica", como expresó, en su discurso de apertura, Carl-Henrik Heldin, Presidente de la Fundación Nobel.

Heldin resaltó el espíritu cosmopolita de Nobel, recordando que éste vivió en una época marcada tanto por los logros de la Ilustración como por nacionalismos, xenofobia y amenazas militares, que decantó en la primera guerra mundial.  "Como entonces, nubes oscuras se aprecian en el cielo", dijo, haciendo un paralelo con la época actual.

También destacó la importancia de las Ciencias y del conocimiento, "cuando líderes populistas ganan votos, en Europa y en los Estados Unidos desconociendo los cambios climáticos y desechando verdades científicas y comprobadas, como, por ejemplo, la del cambio climático".

- El populismo es ampliamente difundido y cosecha grandes éxitos políticos. La cruda realidad es que ya no podemos dar por sentado que las personas confían en las Ciencias, los datos y el conocimiento. En tiempos como este, el Premio Nobel es muy importante, dijo Carl-Henrik Heldin.

 

Alfred Nobel, en su testamento, había querido premiar a las personas que habían beneficiado más a la humanidad. "Él quería que el Premio Nobel contribuyera a un mundo mejor", dijo Heldin.

También recordó a Albert Camus, Premio Nobel de Literatura 1957, quien había dicho: "El 1600 fue el siglo de la Matemáticas, el 1700 el de la Física y el 1800 el de la Biología. Nuestro siglo, el del 1900, es el siglo del miedo".

- El 2000 ha comenzado con una sensación de miedo que va en aumento. Existe una preocupación de que conflictos marquen también este siglo. Pero este desarrollo no está predestinado, es tarea nuestra el influenciar en cómo este siglo va a ser descrito, y hay buenas razones para ser optimista. El Premio Nobel tiene una misión importante: servir de fuente de inspiración para quienes quieren crear un mundo mejor. Este es el legado de Alfred Nobel, a 120 años de su muerte.

 

Acto seguido se sucedieron la interpretación de música clásica por la Real Orquesta Filarmónica, dirigida por Marie Rosenmyr.

Bob Dylan  no envió un representante a recibir su galardón, pero su amiga y colega, la legendaria Patti Smith interpretó su tema ”A hard rain’s a-gonna fall”.  Y fue entonces que sucedió lo que no debía suceder, la cantante perdió el hilo de la canción y debió comenzar de nuevo:

- Perdón, estoy muy nerviosa, podemos retomar esta estrofa? dijo, recibiendo aplausos de apoyo.

 

Más tarde nuevamente, al parecer, olvidó la letra de la canción, pero esta vez la maestría de la dirigente Marie Rosenmyr la ayudó a salir del paso.

Al concluir, Patti Smith recibió las ovaciones más largas de la velada.

 

Bob Dylan escribió ”A hard rain’s a-gonna fall” en 1962, una época marcada por el temor a la guerra nuclear, y la canción se hizo rápidamente popular en los Estados Unidos. Muchos pensaron que el título de la canción se refería a la radioactividad, pero Dylan explicó que solo se trataba de lluvia intensa.

 

El canal estatal de televisión, SVT, que transmitió en vivo tanto la premiación como el banquete Nobel, entrevistó - entre otros - al Nobel de Economía Bengt Holmström, quien, hace veinte años atrás había afirmado que si tenía que elegir entre una buena idea y el Premio Nobel, elegía una buena idea.

- Una buena idea me llevó al Nobel. Tuve la suerte de tener ambas cosas. Son las ideas las que nos hacen avanzar, la curiosidad y la alegría de encontrar respuesta a las preguntas. El entender las cosas es muy enriquecedor dijo el Nobel, de origen finlandés.

 

Angus Daeton, Premio Nobel de Economía 2015, por su parte, se disponía a gozar de la velada Nobel este año a una "distancia segura".

- Una de las cosas más difíciles de ser un Nobel es que todo el mundo supone que uno sabe todo sobre todo. Sin embargo, la gran mayoría nos convertimos en Nobeles a través de entender lo poco que sabemos sobre todas las cosas y la necesidad de entender el porqué. Es decir, es exactamente lo opuesto a lo que la gente cree, dijo sonriendo.

 

Este año la familia real participó en su totalidad en la festividad de los Nobel y, al igual que todos los años, los vestidos, joyas y peinados de la reina y las princesas fueron ampliamente comentados en los medios, al igual que los atuendos de los políticos, científicos, personalidades del mundo de la cultura y demás invitados a la fiesta más grande del año.

 

Como siempre, la ciudad de San Remo, donde Alfred Nobel vivió los últimos años de su vida, había contribuido con las 22.000 flores que adornaban las mesas y el escenario de la Casa de Conciertos. La florista, Helene Magnusson, había tomado como tema la primavera japonesa, Yakora.

 

 

 

 


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  • Juan Manuel Santos en Suecia: "Quería compartir con ustedes este momento excepcional"  

    "Fue un regalo del cielo y me dio un gran impulso", dijo el Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, al ser condecorado con el Premio Nobel de la Paz 2016.

    El 10 de diciembre recibió oficialmente el galardón, en Oslo, y en su discurso de aceptación del Nobel, expresó: “La paz en Colombia: De lo imposible a lo posible”.

    Dos días más tarde, el mandatario colombiano estuvo de visita en Suecia para participar en un seminario convocado por el presidente del Parlamento sueco, Urban Ahlin, sobre el proceso de paz en Colombia y las enseñanzas que este deja al resto del mundo.

     


    Por: Marisol Aliaga

     

    La segunda cámara del Parlamento sueco estaba completamente llena, el lunes 12 de dieciembre, fecha en que se celebró un seminario sobre el proceso de paz en Colombia, que contó con la presencia del Presidente de Colombia y Premio Nobel de la Paz 2016,  Juan Manuel Santos.

     

    El seminario comenzó con una corta intervención del presidente del Parlamento, Urban Ahlin, seguido de un discurso de Juan Manuel Santos. También se llevó a cabo un panel de discusión compuesto por el presidente colombiano; el presidente del parlamento sueco; Karin Enström (M) Vicepresidenta de la Comisión de Asuntos Exteriores y Kenneth Forslund (S) Presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores. En el panel se discutieron diversos aspectos del proceso de paz en Colombia y las enseñanzas que este deja al resto del mundo.

     

    En su discurso, Juan Manuel Santos agradeció el apoyo de Suecia en el proceso de paz de su país y consignó una vez más que recibió el Premio Nobel en nombre de todos los colombianos, pero en particular en nombre de las víctimas del conflicto armado de Colombia.

     

    Respecto a su visita al país, Santos expresó:

     

    - No podía dejar de visitar Suecia, la nación del Nobel, para compartir con ustedes este momento excepcional no sólo para mí, sino para mi país y para el mundo, que están todos celebrando la paz en Colombia. El legado de Alfred Nobel incluye no sólo grandes inventos, sino también la inspiración para trabajar por el bienestar de la humanidad en los diversos campos de la experiencia humana.

     

    El Presidente de Colombia y Premio Nobel de la Paz 2016, Juan Manuel Santos, junto a Kenneth Forslund (S) Presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento sueco y el presidente del parlamento, Urban Ahlin. Foto: Marisol Aliaga.

     

     

     

     

  • El Presidente de Colombia Juan Manuel Santos llegó a Oslo para recibir el Premio Nobel de la Paz

    El Presidente colombiano Juan Manuel Santos declaró este viernes en Oslo, que recibirá el Premio Nobel de Paz en nombre de  8 millones de víctimas que ha dejado el conflicto armado colombiano durante las últimas cinco décadas. El anuncio lo hizo durante una rueda de prensa realizada en el Instituto Nobel de Oslo.

    Es el segundo Nobel que obtiene un colombiano. El primero fue Gabriel García Márquez, quien fue galardonado con el Premio Nobel de Literatura en 1982.

     

    Por: Radio Latin-Amerika. Fotos: Mónica Orjuela, Presidencia de la República, Colombia

     

    Este sábado, Colombia va a obtener su primer Premio Nobel de la Paz, que será otorgado al presidente Juan Manuel Santos.

    El Presidente Santos aterrizó en el aeropuerto de Gardermoen en Oslo a bordo de un avión Boeing 767 de la Fuerza Aérea colombiana este viernes. Santos entró directamente en un vehículo que lo esperaba a pocos metros del avión y posteriormente ofreció una conferencia de prensa a medios internacionales. En el aeropuerto, el Presidente fue recibido por el Director del Instituto Nobel, Olav Njolstad; Berit Reiss-Anderksen, del Comité Noruego del Nobel y el Embajador de Colombia en Noruega, Álvaro Sandoval Bernal.

     

     

    “Me siento muy honrado, estoy feliz de estar aquí en Noruega y me siento feliz por mi gente, por los colombianos. Porque yo recibo este premio en nombre de los colombianos, especialmente a nombre de 8 millones de víctimas que es el número de víctimas acumuladas a lo largo de 50 años de guerra”, señaló el mandatario colombiano. El premio “vino como caído del cielo. Fue una gran ayuda para mí, los negociadores y para todo el pueblo colombiano”, declaró Santos durante una conferencia de prensa en el Instituto Nobel de Oslo ante periodistas internacionales.

    Agregó que se sentía “muy afortunado” de llegar con buenas noticias: el fin del conflicto, que no es únicamente el conflicto colombiano, sino el último y más antiguo de todos los del hemisferio occidental.

    El Presidente manifestó a la prensa que “una cosa que parecía un sueño imposible para los colombianos, todos los americanos y todos los ciudadanos del mundo, es ahora una realidad”.

    Santos agradeció la ayuda y apoyo de la comunidad internacional, dentro de la cual ocupa lugar principal Noruega, uno de los países garantes del proceso de paz.

    El Presidente firmó el libro de invitados del Instituto y dejó escrito un mensaje de gratitud.

     

     

     

    La delegación de 30 personas entre familiares, amigos que acompaña al Presidente cuenta con una importante comparecencia de víctimas del conflicto, entre las que figuran Íngrid Betancourt y Clara Rojas (exsecuestradas); Leiner Palacios (afectado de Bojayá), Fabiola Perdomo (viuda de uno de los diputados del Valle asesinados) y Héctor Abad Faciolince (hijo de Héctor Abad Gómez, asesinado).

     

    Programa en Oslo

    Este sábado 10 de diciembre a las 13.00 horas, se realizará el acto de entrega del Premio Nobel de la Paz en Oslo.

    La ceremonia se llevará a cabo en el Ayuntamiento de Oslo, edificio que alberga la administración de la ciudad.

    Al llegar a la ceremonia, el Presidente Santos será recibido por la alcaldesa de Oslo Marianne Borgen, firmará el libro de honor de la ciudad y pronunciará un discurso de aproximadamente 20 minutos de duración.

     

    A las 12:00 del día, antes de la entrega del galardón, el Presidente Santos será recibido en el Palacio Real por el Rey Harald V y la Reina Sonia de Noruega.

    A las 16.00 horas se reunirá con el ex secretario de Estado de EE.UU., Henry Kissinger, Premio Nobel de Paz de 1973, y Zbigniew Brzezinski, exconsejero presidencial del mismo país, que recibió el galardón en 2002.

    Al atardecer saludará al público de Oslo desde el balcón del Grand Hotel ubicado en la calle principal de la capital,Karl Johansgate donde culminará una marcha de antorchas por la paz.

     

    El domingo, el Premio Nobel de Paz 2016 visitará a las 10:00 el Parlamento de Noruega, donde será recibido por el Presidente del legislativo, Olemic Thommessen.

    Posteriormente visitará al Canciller Børge Brende y a la Primera Ministra, Erna Solberg.

    Por la tarde el Mandatario asistirá a la apertura de la exposición del Centro Nobel para la Paz sobre Colombia.

    Finalmente irá al escenario de Telenor Arena para el concierto de homenaje al Premio Nobel de Paz 2016, en el que actuarán grandes artistas musicales, entre ellos Sting, Juanes, la banda noruega Highasakite, la estadounidense Halsey, el dúo sueco Icona Pop y los niños cantantes noruegos Marcus y Martinus.

     

    Durante su gira por Europa, el mandatario visitará, luego de Noruega, Suecia, España, Italia, el Estado de la Ciudad del Vaticano y Bélgica.

     

    (Radio Latin-Amerika, Agencias, Presidencia de la República, Mónica Orjuela)

    Fotos: Radio Latin-Amerika, Mónica Orjuela, Presidencia de la República, Colombia.

     

     

    “Recibiré el Premio Nobel de Paz en nombre de los colombianos, pero sobre todo de las víctimas del conflicto”, declaró el Presidente de Colombia Juan Manuel Santos en Oslo. Foto: Radio Latin-Amerika, Mónica Orjuela.

     

     

  • Dylan: ”No tengo tiempo”

    Este jueves, la Academia Sueca dio a conocer que Bob Dylan no vendrá a Estocolmo, a la premiación de los Premios Nobel. El cantautor estadounidense que el 13 de octubre pasado fuera condecorado con el Premio Nobel de Literatura 2016 comunicó, en una carta a la academia, que ”no tiene tiempo”.

     ”Lamentablemente, otros compromisos lo hacen imposible”, escribe Dylan, enfatizando que se siente muy honrado por el galardón.

     

    Por: Marisol Aliaga

     

    La elección del ícono del rock, Bob Dylan, conmocionó a los medios tradicionales y las redes sociales, el mes pasado, cuando la secretaria permanente de la Academia Sueca, Sara Danius, hizo el sorprendente anuncio.

     

    Por primera vez en la historia, un cantante de rock se hacía acreedor del premio más importante dentro del serio mundo de las letras.

     

    Y la conmoción se mantuvo, cuando pasaban los días y el rebelde artista no contestaba las llamadas de la ilustre academia sueca de las letras.

     

    Doce días después del anuncio, el cantante sacó la voz, dijo que se sentía muy honrado y que vendría a Estocolmo a recibir el premio. ”Si le era posible”.

     

    No lo fue. Este jueves la academia comunicó que había recibido una carta de Dylan, donde éste se lamentaba de no poder asisitir a la ceremonia, por tener ”otros compromisos”, pero que se sentía muy honrado por el galardón.

     

    La academia escribe, en su página Web:

     

    ”La Academia Sueca respeta la decisión de Bob Dylan. El hecho de que un premio Nobel no viaje a Estocolmo a recibir el premio es inusual, pero no excepcional. Durante los últimos años, varios laureados han rehusado asistir a la ceremonia de premiación por diversas razones, como por ejemplo Doris Lessing, Harold Pinter y Elfriede Jelinek. El premio les corresponde de todas maneras, así como el de ahora le pertenece a Bob Dylan”.

     

    Y agrega:

     

    ”Esperamos con entusiasmo la conferencia Nobel de Dylan, que él debe dictar – es es único requisito – dentro de seis meses a partir del 10 de diciembre de 2016”.

     

    La academia promete dar más información este viernes 18 de noviembre.

     

    Lo que no escribe, es que si el laureado no dicta la conferencia antes del plazo estipulado, el dinero – los ocho millones con los que está dotado el Premio Nobel – no se entrega.

     

    La noticia de que Dylan no viene a Estocolmo fue el tema de conversación en las páginas culturales de los medios suecos e internacionales, este jueves.

     

    En Suecia, algunos periodistas - que en un principio aplaudieron la elección de este año -se mostraron ahora más reticentes. Otros, simple y sencillamente furiosos por el desaire del rebelde sin causa, y unos terceros salieron en defensa del legendario artista diciendo que es archisabido que para Dylan las cenas, ceremonias y otros eventos sociales, son insufribles.

     

    La vez anterior que estuvo en Suecia, para recibir el Premio Polar Music, los fotógrafos se quejaron de que no pudieron robarle ni siquiera una sonrisa, durante toda la ceremonia. Y después de esta, el artista desapareció rápidamente camino a un concierto en un país vecino.  

     

    Se sabe que donde Dylan se siente más a gusto es en el escenario. Y ni siquiera allí conversa, como otros artistas, entre tema y tema.

     

    Sus fans celebran su consecuente decisión de no venir a Estocolmo.

     

    Y ahora la pregunta que queda flotando en el aire es si la Academia se atreverá nuevamente a dar el salto entre la literatura y el rock.  

     

     

     

     

     

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