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Fallece la ex secretaria permanente de la Academia Sueca, Sara Danius Sara Danius en la premiación de los Premios Nobel 2018, en la Casa de Conciertos de Estocolmo. Foto: Omni.

Fallece la ex secretaria permanente de la Academia Sueca, Sara Danius

A la edad de 57 falleció hoy la escritora, docente en Literatura, y exsecretaria permanente de la Academia Sueca, Sara Danius.

La primera y única mujer en este cargo se distinguió por querer modernizar la tradicional institución. Luchó valientemente contra el machismo y hermetismo en la Academia, en el más puro espíritu de Alfred Nobel.

Será recordada como un ícono del feminismo y como una brillante intelectual que logró traspasar las fronteras entre lo académico y lo popular.

 

 Por: Marisol Aliaga

 

La noticia conmovió a todos, la mañana del sábado, a solo dos días del anuncio del Nobel de Literatura, que este año nuevamente ocasionó debate, por el laureado del 2019.

 

Luego de vencer un cáncer de mamas, diagnosticado el 2014, pero que parecía haber remitido, la enfermedad volvió con toda su fuerza. Esta vez Sara Danius perdió la batalla. Sus familiares más cercanos son su hijo Leo, sus hermanos y hermanas (era la mayor de nueve) y su madre, la connotada y controvertida escritora Anna Wahlgren.

 

Apenas se supo la noticia de su fallecimiento las redes se encendieron, y las condolencias de todos, desde el rey, pasando por el primer ministro, la ministra de Cultura y los redactores de todos los medios de comunicación no se dejaron esperar.

 

Pero también las muestras de cariño de todos quienes vieron en Sara Danius una luchadora incansable en contra del hermetismo y machismo que tanto daño hizo a la Academia Sueca. Una digna representante del movimiento #Metoo en Suecia.

 

Sara Danius luchó por solucionar los graves problemas que la Academia arrastraba desde hace dos décadas. Ya en abril de 1997, Expressen había publicado un artículo relacionado con los abusos sexuales cometidos por Jean-Claude Arnault, esposo de la poeta y miembra de la Academia, Katarina Frostenson. Pero el secretario permanente de entonces, Sture Allén, y sus sucesores, acallaron el asunto.

 

Pero, en el 2017, en el marco de #Metoo, otro aire se respiraba en Suecia. Y el artículo de Matilda Gustavson, en Dagens Nyheter, donde 18 mujeres dieron impactantes testimonios acerca de los abusos sexuales perpetrados por Arnault hizo temblar a la arcaica institución. Sara Danius ordenó una investigación externa que desveló cómo Frostenson y Arnault habían recibido dinero de la Academia para financiar sus actividades culturales. Más tarde se inició una investigación policial y posteriormente el ciudadano francés fue condenado a la cárcel.

 

No obstante, el machismo y el hermetismo existente en la Academia, en lugar de agradecer la iniciativa de más transparencia y de ir al fondo del asunto, arremetió contra Sara Danius. Horace Engdahl, sucesor de Allén, se refirió a ella en un artículo en Expressen como "la secretaria que había cumplido peor sus labores, desde 1786". En realidad ha sido la única, después de 16 hombres. 

 

Vale la pena aclarar que Engdahl era íntimo amigo de la pareja Arnault-Frostenson, y su más fiel defensor.

 

Al fin, todo decantó en que Sara Danius fue obligada a abandonar su sillón. A la salida del edificio de la Academia, y antes de que su amiga y colega, Sara Stridsberg, con ternura y firmeza la acompañara al taxi, declaró:

 

- Dejo mi cargo como secretaria permanente porque esa fue la voluntad de la Academia. Por eso decidí también dejar mi sillón, el número siete, en la Academia Sueca. Tomé esta decisión con efecto inmediato.

 

La imagen de las dos, cuando abandonan la Academia en medio de los flashes de las cámaras y del acoso de la prensa se han quedado grabadas en la retina.

 

Tiempo después, dijo, en una entrevista:

 

- Al final, el que me viera obligada a abandonar mi cargo, nunca me lo pude imaginar. Logré algo que yo siento que es muy grande. Perdí cuando la Academia quiso que renunciara como secretaria permanente, pero gané algo mucho más grande.

 


La creación que vestía Sara Danius en la premiación de los Premios Nobel 2018, en la Casa de Conciertos de Estocolmo. Foto: Omni.

 

Y la Academia volvió a ser tan gris como era antes de que Sara Danius se convirtiera en la primera mujer en ocupar el cargo, en 2015. Había sido aceptada en la Academia Sueca dos años antes, para ocupar el sillón que había sido de la primera mujer que había sido miembra de la Academia: Selma Lagerlöf.

 

En un programa en Radio Suecia, cuenta cuando el secretario permanente de ese entonces, Peter Englund, la llamó por teléfono para preguntarle si aceptaba el importante puesto.

 

- Estaba preparando la cena, como siempre un poco tarde, cuando sonó el teléfono. Como era un número privado, pensé que era un vendedor y me dispuse a declinar la llamada, pero luego cambié de opinión y respondí, dice, en el programa, y explica que le respondió inmediatamente: “Acepto con mucho gusto”.

 

Más tarde comenzó a dudar sobre si le daría la talla, y se preguntó si sería demasiado tarde para arrepentirse.

 

No lo hizo, y ese mismo año le correspondió anunciar el Premio Nobel de Literatura a la autora bielorrusa Svetlana Aleksijevitj. Nunca se había visto tanta elegancia, glamur y garbo, en un anuncio del Nobel. Y en la gala, la secretaria permanente brilló entre los oscuros fracs con sus ya conocidas y espectaculares creaciones.

 


Svetlana Aleksijevitj y Sara Danius en la conferencia de la autora bielorrusa, en la Academia Sueca. Foto: Marisol Aliaga.

 

Al año siguiente indignó a muchos al anunciar el Nobel a Bob Dylan. Sobre todo los literatos más empedernidos protestaron por la popularización del afamado premio.

 

Pero esa era la personalidad de Sara Danius, de descubrir lo cotidiano en lo extraordinario, a todo nivel.  Supo unir lo trivial de la moda con la seriedad de la literatura. Uno de sus ensayos lleva el sugestivo título: “Proust y la mayonesa”.

 

- Sara era una persona muy singular con una mezcla de integridad casi de estadista y una liviandad infantil. Me resultaba muy fácil reírme con ella, comenta hoy el jefe de cultura de Dagens Nyheter, Björn Wiman.

 

Justamente su sentido del humor es algo que todos quienes la conocieron recordaron hoy. Entre sus locuras más conocidas están la de su alter ego, “Gittan”, una personalidad que adoptaba cuando quería bromear.

 

“Ella era hilarante, divertida y extremadamente valiente. Hizo que toda Suecia se vistiera con blusa con corbata. Con su fuerza y humor, sus espectaculares vestidos para el Nobel y su inesperado alter ego, la locuaz "Gittan", se ganó nuestros corazones”, escribe Kerstin Nilsson, en Aftonbladet.

 

Se calificaba a sí misma como “severa por fuera, pero amable por dentro”.

 


Sara Danius durante el anuncio del Premio Nobel de Literatura 2017. Foto: Marisol Aliaga.

 

Personalmente lo pude experimentar la primera vez que quise hacerle una entrevista, luego del anuncio del Nobel 2015. Parecía tan estricta, todo lo contrario de Peter Englund, con quien se podía incluso bromear, después del anuncio. La seriedad de Danius amedrentaba un poco.  

 

Pero se mostró sumamente amable, en esa ocasión y en las siguientes. Al parecer, mientras más “underdog” o alternativo el medio que representábamos, ella más suavizaba sus respuestas. Se adaptaba a las preguntas, se bajaba a nuestro nivel.

 

Su lema era: “Duro con los poderosos y amable con los débiles”.

 

“Hoy llevamos blusa con corbata. Guerrera, gracias por todo”, escribe en Instagram la actriz Julia Dufvenius.

 

Y la periodista cultural y crítica literaria Jenny Aschenbrenner escribe, en Radio Suecia:

 

“Con la muerte de Sara Danius, no solo hemos perdido a una gran escritora y pensadora y a una persona verdaderamente valiente, que resistió con la frente en alto algunas de las crisis más violentas del mundo de la cultura, sino también justamente esa naturaleza obstinada que tanto necesita la cultura sueca. Una mente intransigente, un cerebro brillante - hoy lloro por todo lo que ella era.

Pero también todo lo que a Sara Danius le quedaba por entregar, ahora que el claustrofóbico circo en torno a la academia finalmente la había liberado.

Somos muchos quienes hemos estado aguardando y esperando, es extremadamente triste que ahora solo se nos permita decir adiós”.

 

Este sábado, Radio Suecia transmitió un programa especial, en memoria de Sara Danius. El programa comienza con un extracto de uno de los programas que grabó para la emisora (en 2013) y es la voz de Sara, que nos cuenta:  

 

“El mismo otoño que comencé a estudiar en la universidad - tenía 20 años - Gabriel García Márquez recibió el Premio Nobel de Literatura. No recuerdo cómo, pero me conseguí tres entradas para la conferencia Nobel que tenía lugar una tarde de diciembre en la Sala de la Bolsa, en Gamla Stan (la Ciudad Vieja). Mi padre, Nina y yo nos acicalamos y fuimos allí. Nina y yo no habíamos estado nunca en lugar, tal vez mi padre, no lo sé. Él estaba, de todas formas, muy conforme con mi iniciativa. Después de la conferencia fuimos a la cafetería de la plaza de Gamla Stan, a celebrar. Pensamos que habíamos sido parte de algo grandioso, que habíamos escuchado al escritor de “Cien años de soledad” en persona, y estábamos felices. Mi padre hizo un gesto con los brazos: por supuesto que íbamos a pedir chocolate con nata y bollos de zafrán.

 

Y en tanto que estábamos en eso, y hablábamos de la conferencia, comenzamos a hacer bromas. Acostumbrábamos a bromear con que ganábamos la lotería, y todo lo que haríamos entonces. Nina y yo tratábamos de decir las cosas más locas. Y cuanto más locas nuestras ocurrencias, el papá se reía con más ganas. Ahora yo me esforcé lo más que pude, y dije: "Papá, ¡algún día voy a estar en la Academia!" Mi padre se rio, bonachonamente. Pero Nina, que es tan inteligente como veloz, no se dejó amedrentar, y dijo: “Sabes, papá, ¡algún día voy a recibir el Premio Nobel!” Mi padre se rio con ternura. “Sí. Está bien niñas, está bien”, dijo. Él tenía paciencia con las pretenciosas bromas de sus hijas. Y nos fuimos a casa”.   

 

Enlace al programa de Radio Suecia, donde también se pueden apreciar fotos de distintos momentos de la trayectoria de Sara Danius  – haga clic

 

 
Sara Danius en la premiación de los Premios Nobel 2018, en la Casa de Conciertos de Estocolmo. Foto: Omni. 

 

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Producción: Magazín Latino 2016.

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