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Dylan: ”No tengo tiempo” Bob Dylan Revisited. Foto: Página oficial de Bob Dylan.

Dylan: ”No tengo tiempo”

Este jueves, la Academia Sueca dio a conocer que Bob Dylan no vendrá a Estocolmo, a la premiación de los Premios Nobel. El cantautor estadounidense que el 13 de octubre pasado fuera condecorado con el Premio Nobel de Literatura 2016 comunicó, en una carta a la academia, que ”no tiene tiempo”.

 ”Lamentablemente, otros compromisos lo hacen imposible”, escribe Dylan, enfatizando que se siente muy honrado por el galardón.

 

Por: Marisol Aliaga

 

La elección del ícono del rock, Bob Dylan, conmocionó a los medios tradicionales y las redes sociales, el mes pasado, cuando la secretaria permanente de la Academia Sueca, Sara Danius, hizo el sorprendente anuncio.

 

Por primera vez en la historia, un cantante de rock se hacía acreedor del premio más importante dentro del serio mundo de las letras.

 

Y la conmoción se mantuvo, cuando pasaban los días y el rebelde artista no contestaba las llamadas de la ilustre academia sueca de las letras.

 

Doce días después del anuncio, el cantante sacó la voz, dijo que se sentía muy honrado y que vendría a Estocolmo a recibir el premio. ”Si le era posible”.

 

No lo fue. Este jueves la academia comunicó que había recibido una carta de Dylan, donde éste se lamentaba de no poder asisitir a la ceremonia, por tener ”otros compromisos”, pero que se sentía muy honrado por el galardón.

 

La academia escribe, en su página Web:

 

”La Academia Sueca respeta la decisión de Bob Dylan. El hecho de que un premio Nobel no viaje a Estocolmo a recibir el premio es inusual, pero no excepcional. Durante los últimos años, varios laureados han rehusado asistir a la ceremonia de premiación por diversas razones, como por ejemplo Doris Lessing, Harold Pinter y Elfriede Jelinek. El premio les corresponde de todas maneras, así como el de ahora le pertenece a Bob Dylan”.

 

Y agrega:

 

”Esperamos con entusiasmo la conferencia Nobel de Dylan, que él debe dictar – es es único requisito – dentro de seis meses a partir del 10 de diciembre de 2016”.

 

La academia promete dar más información este viernes 18 de noviembre.

 

Lo que no escribe, es que si el laureado no dicta la conferencia antes del plazo estipulado, el dinero – los ocho millones con los que está dotado el Premio Nobel – no se entrega.

 

La noticia de que Dylan no viene a Estocolmo fue el tema de conversación en las páginas culturales de los medios suecos e internacionales, este jueves.

 

En Suecia, algunos periodistas - que en un principio aplaudieron la elección de este año -se mostraron ahora más reticentes. Otros, simple y sencillamente furiosos por el desaire del rebelde sin causa, y unos terceros salieron en defensa del legendario artista diciendo que es archisabido que para Dylan las cenas, ceremonias y otros eventos sociales, son insufribles.

 

La vez anterior que estuvo en Suecia, para recibir el Premio Polar Music, los fotógrafos se quejaron de que no pudieron robarle ni siquiera una sonrisa, durante toda la ceremonia. Y después de esta, el artista desapareció rápidamente camino a un concierto en un país vecino.  

 

Se sabe que donde Dylan se siente más a gusto es en el escenario. Y ni siquiera allí conversa, como otros artistas, entre tema y tema.

 

Sus fans celebran su consecuente decisión de no venir a Estocolmo.

 

Y ahora la pregunta que queda flotando en el aire es si la Academia se atreverá nuevamente a dar el salto entre la literatura y el rock.  

 

 

 

 

 

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  • Las mujeres brillan en la fiesta Nobel

    “Girls Just Wanna Have Fun”, dijo la Premio Nobel de Física 2018, Donna Strickland, en su discurso en el banquete Nobel, recordando un tema musical de los 80. “Pero estas chicas esperaban salir del trabajo para pasarlo bien. Yo quería pasarlo bien en el trabajo”, aclaró. Le apasiona la Física.

    A su discurso le siguió la Premio Nobel de Química, Frances Arnold, quien brindó, al final de su alocución, por el buen uso que la humanidad le dé a la evolución.

    El traje más llamativo del banquete lo lució Sara Danius, quien acaparó todas las miradas. Un “statement” de la ex secretaria de la Academia sueca, quien, a diferencia de sus colegas de la institución, no quiso pasar inadvertida.

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    A pesar de la crisis gubernamental en Suecia y del escándalo de la Academia - que resultó en un premio menos, el de Literatura - estos “detalles” no influyeron en la celebración del día del Nobel, que cada año tiene lugar el 10 de diciembre, fecha en que falleciera “el gran donador”, Alfred Nobel, en San Remo, Italia, donde vivió los últimos años de su vida.

     

    Y este año, la representación femenina estuvo reforzada. Al parecer la Fundación Nobel puso oído a las críticas, y dos de los diez científicos que recibieron su medalla y diploma de las manos del rey Carl Gustaf, en la Casa de Conciertos, eran mujeres. Una por sus investigaciones en el campo de la física experimental, la otra por sus descubrimientos con enzimas y el control de la evolución.

     

    Las festividades comenzaron, como es habitual, en Konserthuset, el imponente edificio azul ubicado en el corazón de Estocolmo, donde, desde muy temprano, habían comenzado los preparativos y las rigurosas medidas de seguridad.

     

    Poco después de las 16.00 horas, los invitados habían tomado sus lugares, y se esperaba la comitiva real, junto a los laureados. Al fin llegaron, el rey, Carl Gustaf, a la cabeza, como siempre, seguido de la reina Silvia, en un elegante vestido verde con joyas y tiara a tono. La princesa Victoria en una bella creación que, en realidad ya lo había portado su madre en 1995, compuesto de un fajín de color verde pistacho, blusa sin mangas rosada, una falda amplia gris y enormes rosetas en la espalda.

     

    Muchas mujeres optaron por el rojo, al igual que la princesa Sofía, esposa del príncipe Carl Philip, quien vestía un vestido entallado con unas mangas muy originales y un collar de perlitas finas ajustadas al cuello.

     

    Las dos laureadas lucían también muy elegantes, una en rojo y la otra en azul marino.  

     

    La película The wife, que se exhibe justo a tiempo para el Nobel, muestra mejor que nadie el estricto protocolo al que se deben atener los premiados. Algo que ensayan cuidadosamente, antes de su encuentro con el rey. En la ceremonia, al salir a recibir su premio, ante el busto de Alfred Nobel y la pared de flores - cada año en distintos tonos, traídas directamente de San Remo - saben muy bien el procedimiento a seguir. Después de recibir su diploma, deben hacer tres reverencias: una ante el rey, otra ante el gran donador y los colegas, y la tercera al público.

     

    Este año, como es habitual, nadie se equivocó.

     

    Y después de este momento tan importante para cada uno de los laureados, un reconocimiento a los esfuerzos de toda una vida, le sigue el banquete Nobel, en el cual se relajan y disfrutan de la compañía de sus colegas, amigos y parientes.

     

    Tal vez la comitiva más numerosa, entre los laureados con el Nobel de Literatura a lo largo de los años, fue la de Gabriel García Márquez. Los invitados festejaron toda la noche – según cuentan quienes estuvieron presentes – con ron enviado por Fidel Castro, desde Cuba.

     

    Este año se destacaron, en el escenario de la Casa de Conciertos - sin contar la realeza - Donna Strickland, Frances Arnold y… Sara Danius. La ex secretaria permanente de la Academia lucía el traje más espectacular de la velada, un faro en medio de los caballeros en fracs negros.

     

    Sara Danius aseguró más tarde, a la prensa, que “no quería decir absolutamente nada, con su atuendo, que fue aprobado tanto por las expertas en moda, como las seguidoras del movimiento #MeToo en Suecia.

    - Es un nuevo capítulo. Pensé que era hora de mostrar alegría, dijo, sonriendo, a la conductora, en la transmisión en directo de la televisión estatal, SVT.

     

    Pero en el noticiero cultural del canal, Kulturnyheter, se especuló, al día siguiente, acerca del vestido, compuesto de más de 25 metros de satín. “Fue su forma de choquear a los pingüinos en frac”, fue una teoría. Otra: “Ella lució su traje en contra de la sociedad patriarcal”. Para esto se necesitaban colores fuertes y chocantes entre sí, y un experto español argumentó que lucía el traje de un torero.

     

    ¿Pero, quien era el toro? Fue la pregunta sin respuesta.

     

     

    Más tarde, durante el banquete Nobel, que comenzó a las 19.00 horas, luego de haber disfrutado lo mejor de la cocina escandinava, las científicas pronunciaron sendos discursos. En estos, celebraron el placer de dedicarse a las Ciencias, y lo gratificante que puede ser el mundo de la investigación. También para las féminas.

     

    La Premio Nobel de Física, Donna Strickland, comenzó su discurso diciendo que debía haber sido Arthur Ashkin, ganador de la mitad del premio Nobel, quien debería haber hecho uso de la palabra. Pero, Ashkin, el laureado de más edad de la historia, de 96 años, no se sintió en condiciones de viajar a Estocolmo, y fue representado por su hijo.

     

    Donna  Strickland es la tercera mujer que recibe el Premio Nobel de Física (¡).

     

    Confesó   que se sentía “humildemente orgullosa” de hacerle compañía a Marie Curie y a Maria Göppert-Mayer.

     

    Marie Curie es la única persona que ha recibido el Nobel dos veces: en Química y en Física. “Fue una científica increíble”, dijo Strickland.

     

    Y otro dato hace que Marie Curie sobresalga: su hija también recibió el galardón.

     

    Strickland recordó que cuando era estudiante, en 1983, el tema de Cyndi Lauper “Girls Just Wanna Have Fun” era muy popular. Pero aclaró: “Estas chicas esperaban salir del trabajo para pasarlo bien. yo quería pasarlo bien en el trabajo”.

     

    Y lo consiguió.  “Tenemos juguetes increíbles, con los que hacemos cosas mágicas”, dijo, y no cupo duda de que la física experimental le parece sumamente divertida.

    - No hay nada más fascinante que construir un aparato que es único en el mundo, y que funciona. Bueno, sin contar el ser despertada a las cinco de la mañana, porque la Academia de Ciencias Sueca consideró que era un momento fascinante para la física de los rayos laser, dijo, riendo.

     

    El humor también abundó en el discurso de su colega, la Premio Nobel de Química, Frances Arnold, quien comenzó su discurso con un cuento de manzanas que se desplazaban en todas las direcciones, pero que solo las que caían al suelo germinaban y fueron las que quedaron después millones de años de evolución.

     

    Explicó sobre el uso – y el mal uso – que se le puede dar al poder controlar la evolución dirigida de enzimas y pidió un brindis “para la evolución y porque le demos un buen uso”.

     

     

  • Arnault es condenado a dos años y medio de cárcel por violación

    La Corte de Apelaciones de Estocolmo elevó la condena de Jean-Claude Arnault a dos años y seis meses de prisión, por encontrarlo culpable de una segunda violación.

    Arnault ya había sido condenado en octubre, en primera instancia, a dos años de cárcel.

    - Hoy ha triunfado la justicia, declaró la representante legal de la víctima, Elisabeth Massi Fritz, en tanto que el abogado de Arnault, Björn Hurtig, dijo que su cliente apelará a la Corte Suprema.

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    A finales de octubre, Jean-Claude Arnault fue condenado a dos años de prisión por un tribunal de primera instancia de Estocolmo. Los cargos eran dos violaciones, y la corte determinó su culpabilidad en uno de los casos, ocurrido hace siete años atrás.

     

    En esa ocasión, su abogado, Björn Hurtig, declaró que su cliente quería apelar de inmediato, porque “era inocente de todo cuanto se le imputaba”.

     

    Se puede decir que le salió el tiro por la culata. La Corte de Apelaciones, en lugar de absolverlo, aumentó la condena con medio año, y a pagar una indemnización mayor, de 215.000 coronas suecas, a la querellante.

     

    El Tribunal de Apelaciones consideró incluso que la condena debería haber sido aún más larga, pero el juez Lars Dirke explicó, al dar lectura a la sentencia, este lunes a las 14.00 horas, que la corte había tomado en consideración la avanzada edad del condenado (72 años) y que había transcurrido un tiempo largo entre el crimen y la querella: casi siete años. Por lo tanto, le concedió una “rebaja” de seis meses. 

     

    Respecto a los motivos de la condena, el fallo explica, en un párrafo:

     

    “Está fuera de toda duda razonable que Jean-Claude Arnault, con violencia, ha obligado a la demandante a realizar sexo oral a través de sujetarla por la nuca tan fuertemente, que ella no pudo desligarse, al mismo tiempo que él introducía su órgano sexual hasta el fondo de su garganta. El sexo oral es un acto equivalente al coito. Él es condenado, por lo tanto, por violación perpetrada el 5-6 de octubre de 2011, en concordancia con las afirmaciones del fiscal respecto a la descripción del crimen en la primera parte del primer cargo”.

     

    Vale la pena explicar que el fallo anterior presenta más detalles respecto a la violación, a la humillación y al vejamen de la que fuera objeto la demandante, además de la angustia al no poder respirar, y la forma brutal en la que había sido tratada por el imputado, al consumar el acto. 

     

    Respecto a la culpabilidad del imputado en el segundo caso de violación, el fallo establece:

     

    “También está fuera de toda duda razonable que Jean-Claude Arnault ha llevado a cabo un coito con la demandante aprovechándose, improcedentemente, que ésta se encontraba, puesto que estaba dormida, en un estado de indefensión. Jean-Claude Arnault es condenado, por esto, por violación perpetrada el 2-3 de diciembre, en concordancia con las afirmaciones del fiscal respecto a la descripción del crimen en el segundo cargo”.

     

    Según el veredicto, el imputado estaba consciente de que la víctima podía estar en una situación de indefensión, pero que “no se aseguró de ninguna forma de que la demandante estuviera despierta, cuando la penetró por detrás”.

     

    Esta segunda demanda no fue aceptada por el fallo de primera instancia, sin embargo, la Corte de Apelaciones llegó a otra conclusión.

     

    La condena fue, por lo tanto, dos años y seis meses de cárcel y 215.000 coronas en indemnización a la demandante.

    - Lo decisivo es el relato de la querellante. Es el fundamento. Este, en sí, no es suficiente para un dictamen condenatorio, es necesario que existan además pruebas de apoyo, sin embargo, si existen las pruebas de apoyo suficientes, el relato de la demandante puede servir de base al veredicto, dijo al matutino Dagens Nyheter el presidente del jurado, Lars Dirke.

     


    El juez Lars 
    Dirke. Foto: Marisol Aliaga

     

    El juez explicó que la enorme cobertura mediática que tuvo el caso no afectó la decisión de la corte y que este caso había sido tratado como cualquier otro caso de violación.

    - Nosotros examinamos toda la investigación en el juicio, y hay mucho que no figura en los medios. Nosotros juzgamos sobre lo ocurrido la noche del 5-6 de octubre de 2011 y la noche del 2-3 diciembre de 2011. Queremos saber en detalle lo que ocurrió entonces, y no todo lo demás que lo rodea, dijo Lars Dirke a DN.

     

    La abogada de la querellante, Elisabeth Massi Fritz, por su parte, declaró a la prensa que el veredicto sienta un precedente para otros casos de delitos de esta índole.

    - Hoy ha triunfado la justicia. Mi clienta está muy agradecida y muy aliviada. Este dictamen es importante, no solo para mi clienta, estoy convencida de que hay muchas mujeres que luchan por sus derechos y que hoy día se sienten reivindicadas.

     

    Algunas personas – como, por ejemplo, el ex secretario permanente de la Academia, Horace Engdahl – han afirmado en los medios que la corte se dejó influir por la presión mediática, y por el movimiento #MeToo.

     

    Massi Fritz no concuerda en ello, y dijo que la policía y los tribunales de primera y segunda instancia se encargan de examinar las evidencias.

    - No pueden dejarse llevar por los medios ni por el movimiento MeToo, dijo.

     

    Ella considera que es necesario que las víctimas de abusos sexuales dejen de sentir vergüenza y que la culpa recaiga en el victimario, no en la víctima.

    - La cultura del silencio tiene que desaparecer, la culpa debe recaer sobre el perpetrador, no sobre la víctima. Puede haber un fallo condenatorio, incluso si el delito es antiguo. Y la víctima no debe amedrentarse de que el perpetrador sea una figura pública. Todos somos iguales ante la ley, y es lo que muestra este veredicto.

     

    El “perfil cultural”, Jean-Claude Arnault, llamado por muchos como “el miembro número 19 de la Academia” en tanto, continúa sosteniendo que es completamente inocente, a pesar de los numerosos testimonios en su contra.

    - ¡Me voy a encargar de arruinarte la carrera!¿no sabes quién soy? ¡Tengo mucho poder en la Academia!, le había espetado en numerosas ocasiones (según testimonios) a más de una empleada, que, al igual que la demandante, no se atrevieron a presentar denuncias.  

     

    Aunque hace ya más de 20 años atrás, en 1996, la artista Anna-Karin Bylund le escribió al entonces secretario permanente de la Academia, Sture Allén. En su carta le informaba que Arnault la había acosado sexualmente.

     

    Y en 1997, el vespertino Expressen desveló que varias mujeres jóvenes habían sido acosadas por Arnault. La Oficina del Trabajo también se quejó a la Academia, luego de que practicantes que enviaban a hacer pasantías eran objeto de abusos sexuales por parte del jefe. 

     

    Sture Allén – quien aún es miembro de la Academia – no hizo nada. Solamente ocultó los hechos. 

     

    Su sucesor, Horace Engdahl, tampoco hizo nada. Al contrario, hasta el día de hoy, sigue defendiendo férreamente a su amigo y referente, de quien ha dicho que “debería fundar una escuela de estilo para hombres jóvenes”, para que aprendan a ser “gentlemen”.

     

    Muchas voces se han alzado exigiendo que Horace Engdahl renuncie a su sillón en la Academia. Pero éste, al igual que la poeta Katarina Frostensson, esposa de Arnault, se aferra con dientes y muelas a su puesto en la Institución.

     

    - Fui nombrado de por vida, y aquí me quedaré hasta que me muera, dice Engdahl, con arrogancia, en un documental reciente de la televisión sueca.

     

    No obstante, a la Academia le interesa bajar el perfil del escándalo y pretende desligarse de Arnault argumentando que el veredicto condenatorio nada tiene que ver con la Institución. Pero el daño ya está hecho. Este año, una silla de la Sala de Conciertos estará vacía, en la ceremonia de los Premios Nobel.Y el discurso más esperado del banquete en el City Hall, el del Premio Nobel de Literatura, aullará con su silencio.

     

    Muchos culpan de esto a Arnault. Sin embargo, la culpa es más bien de la propia Academia, que nunca quiso ver lo que estaba ocurriendo en la intimidad de sus finos salones. O, mejor dicho, nunca puso atajo a las barbaridades cometidas por el esposo francés de la poeta que ocupa el sillón número 18 de la Academia. Todos sabían lo que pasaba, era un secreto a voces.

     

    Que siguió apoyando económicamente el club cultural de Katarina Frostensson y de su marido, Jean-Claude Arnault, año tras año, en completo desacuerdo con los estatutos de la hermética Institución.

     

    Que quiso mantener el secretismo hasta que todo estalló cuando el artículo de Matilda Gustavsson en Dagens Nyheter, desveló la parte más indecorosa de la veterana Academia.

     

    En el extenso reportaje, que le valió a Gustavsson el Gran Premio del Periodismo 2018, en la mención “La denuncia del año”, 18 mujeres dieron testimonio del acoso, abuso y violaciones de las que fueron víctimas, por parte de Arnault.

     

    Este fue el detonante para que la demandante presentara la querella en contra de J-C Arnault. “Sentí que no estaba sola, que había muchas más que habían sido víctimas de este hombre”, ha dicho en las interrogaciones.

     

    Por su parte, el condenado declaró el lunes, a través de su abogado, que “estaba devastado” y que apelaría a la Corte Suprema.

     

    No le va a servir de mucho. La Corte Suprema no se ocupa de casos de esta índole.

     

    Y Jean-Claude Arnault deberá cambiar los finos salones del mundo cultural sueco por las estériles paredes de su nueva vida en prisión. 

     



    Jean-Claude Arnault al momento de llegar a la corte. Foto: Captura de pantalla de Omni.se. 

     

     

  • Nobel de Química 2018 a tres científicos que controlan el poder de la evolución

    La Real Academia de Ciencias otorgó el Premio Nobel de Química 2018 a tres científicos que “han dominado, de alguna manera, el poder de la evolución. Han tomado el control de la evolución y lo han usado para propósitos que van en beneficio de la humanidad”, escribe la Academia.

    Frances Arnold (USA) recibe la mitad del premio por “la evolución dirigida de las enzimas”. En tanto que George Smith (USA) y Sir Gregory Winter comparten la otra mitad por haber desarrollado anticuerpos con el método llamado representación de los vagos. De esta forma se puede combatir las enfermedades auto-inmunes y en algunos casos curar el cáncer.

     

     Por: Magazín Latino

     

    A las 11:45 de la mañana del miércoles, tal cual estaba anunciado, la Real Academia de Ciencias dio a conocer los laureados con el Premio Nobel de Química 2018.

     

    - La Real Academia de Ciencias ha decidido hoy asignar la mitad del Nobel de Química 2018 a Frances Arnold, por la evolución dirigida de las enzimas, y la otra mitad conjuntamente a George Smith y Sir Gregory Winter, por el fagdisplay de péptidos y anticuerpos, dijo Göran Hansson, el secretario permanente de la Real Academia de Ciencias.

     

    Frances Arnold (1956) pasa a ser la quinta – de los 181 galardones otorgados desde 1901 – mujer en ser honrada con el Nobel de Química.

     

    En 2016, la ingeniera bioquímica del Instituto de Tecnología de California, recibió el  “nobel” de Tecnología. En esa ocasión, ella afirmó:

    - Soy optimista y creo que podemos cambiar nuestra conducta con respecto al planeta, todo depende si tenemos una buena alternativa. Tenemos que aprender a ser sostenibles. Deberíamos reciclar prácticamente todo. El mundo biológico utiliza todo, hasta la última partícula.

     

    Hoy fue galardonada con el Nobel, sin comillas.

     


    Los laureados con el Nobel de Química 2018: 
    Frances Arnold, George Smith y Sir Gregory Winter. Foto: Marisol Aliaga.

     

     
    El panel al dar a conocer los laureados, el miércoles. Foto: Marisol Aliaga. 

     

    Comunicado de prensa:

     

    La Real Academia Sueca de Ciencias ha decidido galardonar con el Premio Nobel de Química 2018 a

    con una mitad a

    Frances H. Arnold

    Instituto de Tecnologia de California, Pasadena, USA

    “por la evolución dirigida de las enzimas”

     

    y la otra mitad es compartida por

    George P. Smith

    Universidad de Missouri, Columbia, USA

    y

    Sir Gregory P. Winter

    MRC Laboratorio de Biología Molecular, Cambridge, UK

    “por la representación de los fagos en los péptidos y anticuerpos”

     

    Ellos tomaron el control del poder de la evolución

     

    El poder de la evolución se revela a través de la diversidad de la vida. Los Premios Nobel de Química de 2018 han tomado el control de la evolución y lo han utilizado con fines que ofrecen el mayor beneficio a la humanidad. Las enzimas producidas a través de la evolución dirigida se utilizan para fabricar desde biocombustibles hasta productos farmacéuticos. Los anticuerpos que resultaron utilizando un método llamado representación de fagos pueden combatir enfermedades autoinmunes y, en algunos casos, curar el cáncer metastásico.

     

    Desde que surgieron las primeras semillas de la vida, hace unos 3.700 millones de años, casi todas las grietas de la Tierra se han llenado de diferentes organismos. La vida se ha extendido a aguas termales, océanos profundos y desiertos secos, debido a que la evolución ha resuelto una serie de problemas químicos. Las herramientas químicas de la vida, las proteínas, se han optimizado, cambiado y renovado, creando una diversidad increíble.

     

    Los premios Nobel de química de este año se inspiraron en el poder de la evolución y utilizaron los mismos principios - el cambio genético y la selección - para desarrollar proteínas que resuelven los problemas químicos de la humanidad.

     

    La mitad del Premio Nobel de Química de este año se otorga a Frances H. Arnold.En 1993, realizó la primera evolución dirigida de enzimas, que son proteínas que catalizan reacciones químicas. Desde entonces, ha refinado los métodos que ahora se utilizan habitualmente para desarrollar nuevos catalizadores. Los usos de las enzimas de Frances Arnold incluyen una fabricación más respetuosa de sustancias químicas con el medio ambiente, como productos farmacéuticos, y la producción de combustibles renovables para un sector de transporte más ecológico.

     

    Para leer el comunicado de prensa en su totalidad – haga clic

     

    Lecciones sobre el Premio Nobel de Química 2018 (en inglés)

     

    DATOS BREVES

    • Premios de Química: 110
    • Químicos/as laureados/as: 181
    • Mujeres premiadas: 5
    • El más joven: 35 años
    • El mayor: 85 años

     


    El Profesor Göran Hansson, Secretario General de la Real Academia Sueca de las Ciencias. Foto: Marisol Aliaga.

     


     

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