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Perfil cultural ligado a la Academia Sueca enfrenta demanda judicial por violación Frontis del Museo Nobel, donde se aloja la Academia Sueca. Jean-Claude Arnault. Foto: Marisol Aliaga. Expressen. Montaje: Magazín Latino.

Perfil cultural ligado a la Academia Sueca enfrenta demanda judicial por violación

La fiscal Christina Voigt presentó este martes una demanda judicial en contra del “perfil cultural” ligado a la Academia Sueca, Jean-Claude Arnault.

Según la acusación, éste habría violado a una mujer en dos ocasiones, a fines del 2011.

La fiscal considera las evidencias como “contundentes”, en tanto que Arnault niega todos los cargos, y califica la demanda como “una vergüenza”.

 

 Por: Marisol Aliaga

 

Después de semanas de relativa tranquilidad en torno a la Academia Sueca – que aún no logra reponerse de los escándalos de las denuncias de acoso sexual en relación a una persona cercana a la entidad cultural,  este martes se dejó caer la nueva bomba que salpica a los ilustres literatos. Una fiscal, en Estocolmo, inició una demanda judicial en contra del “perfil cultural”, como se le ha llamado en los medios al esposo de la poeta y miembro de la Academia, Katarina Frostenson.

 

Y esta vez la cosa, al parecer, va en serio. Según la denuncia, Jean-Claude Arnault (los medios que aún no habían publicado su nombre, ahora lo hacen) habría violado en dos ocasiones a la querellante. La primera vez el 15 de octubre de 2011, la segunda vez a principios de diciembre de 2011.

 

Según la denuncia, en el primer incidente, Arnault habría obligado a la mujer a practicarle sexo oral para, seguidamente, perpetrar una violación. La mujer se encontraba en “una situación amenazante, se había sentido presa del pánico y, por ende, no había sido capaz de defenderse”.

 

La segunda vez, la violación habría sido consumada cuando la mujer se encontraba dormida.

 

Ambos hechos se habrían producido en el departamento nocturno de Arnault en Gärdet, Estocolmo.

- Yo opino que existen las evidencias suficientes para levantar una demanda. De esta forma, el tribunal del distrito juzgará el caso, dijo este martes la fiscal Christina Voigt.

 

Agregó que, aunque no existen evidencias técnicas, hay siete testigos que corroboran la veracidad de lo dicho por la querellante.

 

Y, según la demanda, la fiscalía cuenta además con los apuntes de la historia clínica de un psiquiatra que había tratado a la mujer. Este jornal data de dos semanas después de que se hubiera cometido el presunto crimen.

 

No obstante, la fiscal no solicitó prisión preventiva para el acusado puesto que “no hay motivo para ello”.

 

Vale la pena recordar que las acusaciones en contra de Arnault surgieron después de que el matutino Dagens Nyheter publicara un artículo de investigación, en las cual un total de 18 mujeres afirmaban haber sido víctimas de acoso sexual y de violación por parte de Arnault. Hechos que se habían desarrollado durante décadas.

 

Ese fue la bola de nieve que más tarde se transformó en el alud que sepultó a la prestigiosa Academia Sueca, que desde entonces lucha por recuperar su dignidad y credibilidad.

 

Vale la pena recordar que el director ejecutivo de la Fundación Nobel, Lars Heikensten, ha dicho que, en tanto que la Academia Sueca no recupere su credibilidad, no es idónea para elegir al Premio Nobel de Literatura.

 

Aquí es necesario hacer hincapié en lo que los medios extranjeros a menudo confunden: la Academia Sueca (de la lengua) es la encargada de elegir los premios Nobel de Literatura, en tanto que la Real Academia Sueca de las Ciencias es quien designa los Premios Nobel en las distintas disciplinas, a excepción del Nobel de Economía (que lo designa el Banco Central) y el de la Paz, que lo confiere la fundación Nobel de Noruega. (No es fácil entender todos los vericuetos de los premios Nobel).

 

Por lo demás, y a diferencia de la Academia Sueca, los miembros de la Academia Sueca de las Ciencias se van rotando en sus cargos, mientras que “los 18” como se le llama a los literatos que componen la Academia Sueca, son vitalicios… o lo eran, hasta que, recientemente el Rey Carl Gustav cambiara los estatutos y agregara la posibilidad de que los miembros que así lo deseen pueden retirarse de esta institución.

 

No muchos lo han hecho, la membresía en la Academia significa - fuera del enorme poder en la vida cultural sueca - una serie de regalías. Privilegios que, por primera vez, desde que se fundara la entidad, en el 1700, están siendo puestos bajo la lupa.

 

Y lo que la lupa deja ver no ha sido de particular nobleza.

  

Sin embargo, y para volver Jean-Claude Arnault, el escándalo no se trata solamente sexo – como se empeña en denominarlo la prensa extranjera -  también cuenta con aristas en la parte económica: la poeta y miembro de la Academia, Katarina Frostenson, era la directora del Club cultural que creara Arnault, y que durante años recibió apoyo financiero de la Academia. Aunque, hasta el momento, esta irregularidad no ha sido motivo de un proceso judicial.  

 

Luego de la publicación de DN, se levantaron varias demandas judiciales pero que no pasaron a mayores puesto que, en su mayoría, los casos habían prescrito.

 

La abogada Elisabeth Massi-Fritz representa a la querellante. La licenciada manifestó a la prensa que su clienta está aliviada y conforme de que se haya presentado la demanda judicial. A pesar de que ya han pasado siete años de que ocurrieran los hechos.

- Mi clienta se ha sentido muy mal, como consecuencia de lo ocurrido. Ella ha sido agraviada y humillada en forma particularmente seria, subrayó la abogada.

 

¿Qué dice el acusado?

 

Aftonbladet se comunicó con el abogado de Arnault, el licenciado Björn Hurtig, quien expresó al vespertino que su cliente opina que la demanda es una vergüenza.

- Él está consternado y abatido. Está consternado porque defiende su inocencia, él no ha cometido los crímenes que se le imputan. Él opina que las evidencias son débiles y está abatido porque no puede obviar el hecho de que la presión mediática ha influido en esto. Él ha sido un hombre perseguido durante largo tiempo.

 

 

Aftonbladet: ¿Qué evidencia es demasiado débil?

- Es necesario recordar que se basa, después de todo, en información oral y datos de segunda mano. La evidencia oral es como la fruta fresca, empeora con el paso del tiempo. Puede resultar difícil de saber cuáles son mis propios recuerdos luego de haber leído y escuchado cosas en los medios. Son hechos que han ocurrido hace tiempo atrás, y no existen testigos directos ni pruebas técnicas. 

 

El licenciado Hurtig señaló además que no está sorprendido por la demanda, pero que la atribuye a una "enorme presión mediática".

 

- Esto tiene proporciones enormes, y yo no creo que esto haya sido considerado. No se puede negar que estas cosas tienen impacto. 

 

Agrega que su cliente y la mujer se conocían, pero subraya que, luego de leer el conjunto de evidencias, está más inclinado a creer en su inocencia. 

 

  

 

 
Frontis del Museo Nobel, donde se aloja la Academia Sueca. Jean-Claude Arnault. Foto: Marisol Aliaga. Expressen. Montaje: Magazín Latino. 

 

 

 

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  • Nobel de Literatura: “Prefiero el papel higiénico antes que sus ignorantes preguntas”

    Este martes 10 de diciembre Peter Handke, Premio Nobel de Literatura 2019, recibirá su medalla de manos del rey sueco Carl XVI Gustaf.

    Al mismo tiempo se llevarán a cabo manifestaciones de protesta en Estocolmo. Muchos consideran desafortunada, incluso vergonzosa, la elección de la Academia Sueca.

    Por su parte, el controvertido autor no destiñe. En la conferencia de prensa del viernes pasado ante la prensa internacional, expresó: “Prefiero el papel higiénico con mierda antes que sus preguntas vacías e ignorantes”.

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    La Academia Sueca no afloja. Cuando por fin va cayendo en el olvido el escándalo ocasionado por los abusos sexuales de Jean-Claude Arnault, la concesión del Nobel de Literatura a Peter Handke volvió a encender la polémica. El autor austriaco ha sido fuertemente criticado por su negación o relativismo moral del genocidio de Srebrenica, durante la guerra de los Balcanes.  

     

    El debate sobre el Nobel del Literatura 2019 se ha mantenido desde que fuera anunciado, en octubre de este año, cuando también se anunció el Nobel 2018, a la autora polaca Olga Tokarczuk.

     

    Los dos, por separado, ofrecieron una conferencia de prensa el viernes pasado, en la antigua Casa de la Bolsa, en Estocolmo. Primero compareció ante la prensa - unas 100 personas -  Olga Tokarczuk. Ella explicó detalles de la fundación que quiere formar con el dinero del premio, para facilitar la labor de los traductores. Según la autora, ellos/ellas tienen gran importancia dentro de la Literatura, pero a menudo son olvidados.

     

    A pesar de tener serias diferencias con el régimen nacionalista de su país, Olga Tokarczuk es una autora que goza de un tremendo prestigio internacional. Se la ha llamado “la voz libre de Polonia”.

     

    La conferencia de prensa con ella se desarrolló en un ambiente agradable y relajado.

     

    Pero en la segunda parte, cuando Peter Handke hizo su entrada al emblemático salón, el ambiente cambió por completo. Alguien entonó una canción de Feliz Cumpleaños, la que tuvo escasa convocatoria, pero logró arrancar una leve sonrisa en la faz del laureado.

     

    Sin embargo, a poco de comenzar, Handke se puso a la defensiva, y más adelante se enfureció.

     

    El autor ha sido criticado por negar el genocidio de Srebrenica, ocurrido en la guerra de los Balcanes. Rápidamente un reportero le hizo la pregunta de si había cambiado de opinión respecto a sus declaraciones anteriores.

     

    - Yo nunca he tenido una opinión. Odio las opiniones. Me gusta la literatura, no las opiniones, respondió sarcásticamente. Y se negó también a responder qué opinaba respecto a las manifestaciones que se habían organizado en su contra.

     

    Tampoco le gustan los expertos, ni confrontarse a los hechos. “la única forma de entender los hechos es la ficción”, ha dicho anteriormente.

     

    Peter Maas, un periodista norteamericano que cubrió la guerra de los Balcanes, en los 90, era uno de los periodistas acreditados a la rueda de prensa. Le preguntó cual era su visión actual frente al genocidio en Srebrenica.

     

    En julio de 1995, más de 8000 hombres y niños musulmanes fueron acribillados por las milicias serbias bajo el mando del general Ratko Mladic, quien más tarde fue condenado por el tribunal de La Haya, por su responsabilidad en el hecho. El genocidio que Handke no quiere reconocer como tal.

     

    Provocativamente, el autor instó al periodista a hacer más preguntas: “siga preguntando. ¡Siga!”, le dijo, muy irritado. A lo que Maas le respondió que le bastaba con su respuesta a la primera.

     

    Entonces, el Nobel se pudo a leer una carta de un admirador, que llevaba consigo. Según él, era de un periodista del New York Times. Al finalizar la lectura de la carta, dijo:

     

    - Durante las ultimas semanas he recibido muchas cartas fantásticas de lectores. Una de estas, anónima, contenía un pedazo de papel higiénico con una suerte de caligrafía de…mierda. A Uds., que hacen ese tipo de preguntas, les quiero decir que prefiero el papel higiénico antes que sus preguntas vacías e ignorantes.

     

    El presidente del comité Nobel, Anders Olsson, trató entonces, diplomáticamente de aplacar los ánimos, haciéndolo volver al tema, “a sus lectores”. Le dijo que esperaba que regresara a Estocolmo.

     

    - Mis lectores son mi gente, ¡no Uds.!, continuó, airado, el Nobel, mirando con arrogancia a los periodistas allí presentes.

     

    Al levantarse de su silla, tomó a Anders Olsson de la nuca y le dio dos efusivos besos, uno en cada mejilla. En Suecia el protocolo social es un apretón de manos, y se mantiene una buena distancia con el interlocutor.

     

    Evidentemente el autor está muy honrado y contento de recibir el premio – dotado de nueve millones de coronas suecas – pero también está claro que las opiniones difieren, dentro de la Academia. Y que la lucha de poderes continúa, dentro del hermético círculo de ilustrados.

     

    Se sabe además que Handke es un favorito de Horace Engdahl, uno de los más fervientes detractores de Sara Danius.

     

    El exsecretario permanente de la Academia, Peter Englund, se desempeñó como corresponsal para el diario Dagens Nyheter y para Expressen, en los 90, y cubrió la guerra en Yugoslavia. Es el único de los miembros de la Academia que conoce a fondo el complicado tema de los Balcanes. Englund es escritor, historiador, y ha publicado varios libros.

     

    Dos horas antes de la conferencia de prensa, el viernes, Peter Englund comunicó que este año boicotearía la semana Nobel.

     

    - Celebrar el Premio Nobel de Peter Handke sería una gran hipocresía de mi parte, escribió en su cuenta de Instagram.

     

    Desgraciadamente las anotaciones de lo que antecede a los nombramientos de los Nobeles de Literatura son datos protegidos, por lo tanto, deberán pasar 50 años para poder leer los entretelones que antecedieron a este controvertido Nobel. 

     



     

  • Tres académicos comparten el Premio Nobel de Economía – por sus esfuerzos para reducir la pobreza

    El Banco Nacional de Suecia concedió este lunes el Premio de Economía en Memoria de Alfred Nobel conjuntamente a Abhijit Banerjee, Esther Duflo y Michael Kremer "por su enfoque experimental para aliviar la pobreza global".

    La francesa Esther Duflo era una de las favoritas al premio. Es la segunda mujer en recibir el Nobel en Economía y la más joven de los laureados en esta ciencia.

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    Este lunes terminó la lluvia de premios Nobel 2019, con el anuncio del Nobel de Economía a la Memoria de Alfred Nobel. Este premio, a diferencia de los otros, no estaba estipulado en el testamento de Nobel, sino que se instituyó en el marco del tercer centenario del Banco Nacional de Suecia en 1968.

     

    Hasta la fecha, el laureado más joven era Kenneth J. Arrow, que tenía 51 años cuando recibió el premio, en 1972. El mismo año en que nació la premiada de hoy.

     

    En conversación telefónica con el Comité Nobel, Esther Duflo (1972) se mostró sorprendida. Justamente por su juventud, pensó que aún era muy temprano, tal vez más adelante. Sin embargo, tanto el hecho de ser la más joven y la segunda mujer que recibe el galardón, le confiere esperanzas de que otras mujeres sigan en su huella.

     

    - El que yo gane el premio demuestra que es posible que una mujer tenga éxito y sea reconocida por sus esfuerzos. Espero que muchas mujeres se inspiren para seguir trabajando, dijo Duflo.

     

    Su especialidad, al igual que sus colegas, es combatir la pobreza.

     

    "La investigación detrás de los premios de economía de este año ha mejorado enormemente nuestra capacidad para combatir la pobreza global. En solo dos décadas, su nuevo enfoque experimental ha transformado la economía en desarrollo en un campo de investigación próspero", escribe el comité en su justificación.  

     

    Se calcula que los laureados de este año han contribuido ha mitigar la pobreza de millones de personas alrededor de todo el mundo.

     

    Esther Duflo ha realizado estudios de terreno en Africa y en Afganistán y, según Radio Suecia, se ha preguntado, entre otras cosas, por qué un millón de personas mueren al año de malaria, en circunstancias de que se sabe cómo combatirla.

     

    La economista ha realizado estudios de campo en Afganistán y en el continente africano. Se ha preguntado, entre otras cosas, por qué un millón de personas al año muere de malaria a pesar de que sabemos cómo curarla.

     

    - Creo que ella es un ejemplo de cómo se puede demostrar que la economía no es solo una formación teórica encapsulada en las ciencias económicas, al contrario, el tema económico ha crecido durante las últimas décadas, se trata de economía conductual, de economía ambiental, de la economía de cooperación al desarrollo, dice el corresponsal de economía en el noticiario Ekot, Kristian Åström, en Radio Suecia.

     


    Esther Duflo, Premio Nobel de Economía 2019. Foto: Twitter. 

     

     

  • Fallece la ex secretaria permanente de la Academia Sueca, Sara Danius

    A la edad de 57 falleció hoy la escritora, docente en Literatura, y exsecretaria permanente de la Academia Sueca, Sara Danius.

    La primera y única mujer en este cargo se distinguió por querer modernizar la tradicional institución. Luchó valientemente contra el machismo y hermetismo en la Academia, en el más puro espíritu de Alfred Nobel.

    Será recordada como un ícono del feminismo y como una brillante intelectual que logró traspasar las fronteras entre lo académico y lo popular.

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    La noticia conmovió a todos, la mañana del sábado, a solo dos días del anuncio del Nobel de Literatura, que este año nuevamente ocasionó debate, por el laureado del 2019.

     

    Luego de vencer un cáncer de mamas, diagnosticado el 2014, pero que parecía haber remitido, la enfermedad volvió con toda su fuerza. Esta vez Sara Danius perdió la batalla. Sus familiares más cercanos son su hijo Leo, sus hermanos y hermanas (era la mayor de nueve) y su madre, la connotada y controvertida escritora Anna Wahlgren.

     

    Apenas se supo la noticia de su fallecimiento las redes se encendieron, y las condolencias de todos, desde el rey, pasando por el primer ministro, la ministra de Cultura y los redactores de todos los medios de comunicación no se dejaron esperar.

     

    Pero también las muestras de cariño de todos quienes vieron en Sara Danius una luchadora incansable en contra del hermetismo y machismo que tanto daño hizo a la Academia Sueca. Una digna representante del movimiento #Metoo en Suecia.

     

    Sara Danius luchó por solucionar los graves problemas que la Academia arrastraba desde hace dos décadas. Ya en abril de 1997, Expressen había publicado un artículo relacionado con los abusos sexuales cometidos por Jean-Claude Arnault, esposo de la poeta y miembra de la Academia, Katarina Frostenson. Pero el secretario permanente de entonces, Sture Allén, y sus sucesores, acallaron el asunto.

     

    Pero, en el 2017, en el marco de #Metoo, otro aire se respiraba en Suecia. Y el artículo de Matilda Gustavson, en Dagens Nyheter, donde 18 mujeres dieron impactantes testimonios acerca de los abusos sexuales perpetrados por Arnault hizo temblar a la arcaica institución. Sara Danius ordenó una investigación externa que desveló cómo Frostenson y Arnault habían recibido dinero de la Academia para financiar sus actividades culturales. Más tarde se inició una investigación policial y posteriormente el ciudadano francés fue condenado a la cárcel.

     

    No obstante, el machismo y el hermetismo existente en la Academia, en lugar de agradecer la iniciativa de más transparencia y de ir al fondo del asunto, arremetió contra Sara Danius. Horace Engdahl, sucesor de Allén, se refirió a ella en un artículo en Expressen como "la secretaria que había cumplido peor sus labores, desde 1786". En realidad ha sido la única, después de 16 hombres. 

     

    Vale la pena aclarar que Engdahl era íntimo amigo de la pareja Arnault-Frostenson, y su más fiel defensor.

     

    Al fin, todo decantó en que Sara Danius fue obligada a abandonar su sillón. A la salida del edificio de la Academia, y antes de que su amiga y colega, Sara Stridsberg, con ternura y firmeza la acompañara al taxi, declaró:

     

    - Dejo mi cargo como secretaria permanente porque esa fue la voluntad de la Academia. Por eso decidí también dejar mi sillón, el número siete, en la Academia Sueca. Tomé esta decisión con efecto inmediato.

     

    La imagen de las dos, cuando abandonan la Academia en medio de los flashes de las cámaras y del acoso de la prensa se han quedado grabadas en la retina.

     

    Tiempo después, dijo, en una entrevista:

     

    - Al final, el que me viera obligada a abandonar mi cargo, nunca me lo pude imaginar. Logré algo que yo siento que es muy grande. Perdí cuando la Academia quiso que renunciara como secretaria permanente, pero gané algo mucho más grande.

     


    La creación que vestía Sara Danius en la premiación de los Premios Nobel 2018, en la Casa de Conciertos de Estocolmo. Foto: Omni.

     

    Y la Academia volvió a ser tan gris como era antes de que Sara Danius se convirtiera en la primera mujer en ocupar el cargo, en 2015. Había sido aceptada en la Academia Sueca dos años antes, para ocupar el sillón que había sido de la primera mujer que había sido miembra de la Academia: Selma Lagerlöf.

     

    En un programa en Radio Suecia, cuenta cuando el secretario permanente de ese entonces, Peter Englund, la llamó por teléfono para preguntarle si aceptaba el importante puesto.

     

    - Estaba preparando la cena, como siempre un poco tarde, cuando sonó el teléfono. Como era un número privado, pensé que era un vendedor y me dispuse a declinar la llamada, pero luego cambié de opinión y respondí, dice, en el programa, y explica que le respondió inmediatamente: “Acepto con mucho gusto”.

     

    Más tarde comenzó a dudar sobre si le daría la talla, y se preguntó si sería demasiado tarde para arrepentirse.

     

    No lo hizo, y ese mismo año le correspondió anunciar el Premio Nobel de Literatura a la autora bielorrusa Svetlana Aleksijevitj. Nunca se había visto tanta elegancia, glamur y garbo, en un anuncio del Nobel. Y en la gala, la secretaria permanente brilló entre los oscuros fracs con sus ya conocidas y espectaculares creaciones.

     


    Svetlana Aleksijevitj y Sara Danius en la conferencia de la autora bielorrusa, en la Academia Sueca. Foto: Marisol Aliaga.

     

    Al año siguiente indignó a muchos al anunciar el Nobel a Bob Dylan. Sobre todo los literatos más empedernidos protestaron por la popularización del afamado premio.

     

    Pero esa era la personalidad de Sara Danius, de descubrir lo cotidiano en lo extraordinario, a todo nivel.  Supo unir lo trivial de la moda con la seriedad de la literatura. Uno de sus ensayos lleva el sugestivo título: “Proust y la mayonesa”.

     

    - Sara era una persona muy singular con una mezcla de integridad casi de estadista y una liviandad infantil. Me resultaba muy fácil reírme con ella, comenta hoy el jefe de cultura de Dagens Nyheter, Björn Wiman.

     

    Justamente su sentido del humor es algo que todos quienes la conocieron recordaron hoy. Entre sus locuras más conocidas están la de su alter ego, “Gittan”, una personalidad que adoptaba cuando quería bromear.

     

    “Ella era hilarante, divertida y extremadamente valiente. Hizo que toda Suecia se vistiera con blusa con corbata. Con su fuerza y humor, sus espectaculares vestidos para el Nobel y su inesperado alter ego, la locuaz "Gittan", se ganó nuestros corazones”, escribe Kerstin Nilsson, en Aftonbladet.

     

    Se calificaba a sí misma como “severa por fuera, pero amable por dentro”.

     


    Sara Danius durante el anuncio del Premio Nobel de Literatura 2017. Foto: Marisol Aliaga.

     

    Personalmente lo pude experimentar la primera vez que quise hacerle una entrevista, luego del anuncio del Nobel 2015. Parecía tan estricta, todo lo contrario de Peter Englund, con quien se podía incluso bromear, después del anuncio. La seriedad de Danius amedrentaba un poco.  

     

    Pero se mostró sumamente amable, en esa ocasión y en las siguientes. Al parecer, mientras más “underdog” o alternativo el medio que representábamos, ella más suavizaba sus respuestas. Se adaptaba a las preguntas, se bajaba a nuestro nivel.

     

    Su lema era: “Duro con los poderosos y amable con los débiles”.

     

    “Hoy llevamos blusa con corbata. Guerrera, gracias por todo”, escribe en Instagram la actriz Julia Dufvenius.

     

    Y la periodista cultural y crítica literaria Jenny Aschenbrenner escribe, en Radio Suecia:

     

    “Con la muerte de Sara Danius, no solo hemos perdido a una gran escritora y pensadora y a una persona verdaderamente valiente, que resistió con la frente en alto algunas de las crisis más violentas del mundo de la cultura, sino también justamente esa naturaleza obstinada que tanto necesita la cultura sueca. Una mente intransigente, un cerebro brillante - hoy lloro por todo lo que ella era.

    Pero también todo lo que a Sara Danius le quedaba por entregar, ahora que el claustrofóbico circo en torno a la academia finalmente la había liberado.

    Somos muchos quienes hemos estado aguardando y esperando, es extremadamente triste que ahora solo se nos permita decir adiós”.

     

    Este sábado, Radio Suecia transmitió un programa especial, en memoria de Sara Danius. El programa comienza con un extracto de uno de los programas que grabó para la emisora (en 2013) y es la voz de Sara, que nos cuenta:  

     

    “El mismo otoño que comencé a estudiar en la universidad - tenía 20 años - Gabriel García Márquez recibió el Premio Nobel de Literatura. No recuerdo cómo, pero me conseguí tres entradas para la conferencia Nobel que tenía lugar una tarde de diciembre en la Sala de la Bolsa, en Gamla Stan (la Ciudad Vieja). Mi padre, Nina y yo nos acicalamos y fuimos allí. Nina y yo no habíamos estado nunca en lugar, tal vez mi padre, no lo sé. Él estaba, de todas formas, muy conforme con mi iniciativa. Después de la conferencia fuimos a la cafetería de la plaza de Gamla Stan, a celebrar. Pensamos que habíamos sido parte de algo grandioso, que habíamos escuchado al escritor de “Cien años de soledad” en persona, y estábamos felices. Mi padre hizo un gesto con los brazos: por supuesto que íbamos a pedir chocolate con nata y bollos de zafrán.

     

    Y en tanto que estábamos en eso, y hablábamos de la conferencia, comenzamos a hacer bromas. Acostumbrábamos a bromear con que ganábamos la lotería, y todo lo que haríamos entonces. Nina y yo tratábamos de decir las cosas más locas. Y cuanto más locas nuestras ocurrencias, el papá se reía con más ganas. Ahora yo me esforcé lo más que pude, y dije: "Papá, ¡algún día voy a estar en la Academia!" Mi padre se rio, bonachonamente. Pero Nina, que es tan inteligente como veloz, no se dejó amedrentar, y dijo: “Sabes, papá, ¡algún día voy a recibir el Premio Nobel!” Mi padre se rio con ternura. “Sí. Está bien niñas, está bien”, dijo. Él tenía paciencia con las pretenciosas bromas de sus hijas. Y nos fuimos a casa”.   

     

    Enlace al programa de Radio Suecia, donde también se pueden apreciar fotos de distintos momentos de la trayectoria de Sara Danius  – haga clic

     

     
    Sara Danius en la premiación de los Premios Nobel 2018, en la Casa de Conciertos de Estocolmo. Foto: Omni. 

     

    Hashtags: #SaraDanius #Metoo #SvenskaAkademien #NobelPrize #Literatura

     

      

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