Martes, 19 Enero 2021 | Login
Chilenos en Suecia votan por primera vez – estas fueron sus impresiones Carmen González votó por primera vez en elecciones chilenas. Foto: Marisol Aliaga.

Chilenos en Suecia votan por primera vez – estas fueron sus impresiones

El pasado 2 de julio los chilenos y las chilenas en el exterior pudieron, a través de su voluntad expresada en las urnas, ser parte del acontecer de su país y sentirse, por consiguiente, un poquito más cerca de la patria añorada.

Como es habitual en hechos importantes concernientes a la comunidad chilena residente en Suecia, Magazín Latino cubrió este evento histórico en Estocolmo, recopilando las impresiones de los votantes a través de entrevistas que aquí presentamos.

 

 Por: Marisol Aliaga. (Texto y fotos)

 

Los chilenos y chilenas que se hicieron presentes para depositar su voto en las urnas se mostraron muy entusiasmados e incluso emocionados de poder ser partícipes de este momento histórico: las elecciones primarias presidenciales que se llevaron a cabo el pasado domingo 2 de julio, tanto en Chile como en el extranjero.

 

No obstante, la participación - en relación al número de personas que están habilitadas para votar - no fue la esperada, y los dirigentes, sobre todo de las agrupaciones políticas, seguramente harán el análisis apropiado del porqué de esta acotada convocatoria.

 

No obstante vale la pena aclarar – una vez más - que las personas inscritas en alguno de los partidos que conforman la Nueva Mayoría, estaban inhabilitados para votar, por lo tanto se espera una participación más numerosa en las próximas elecciones presidenciales, que se llevarán a cabo el 19 de noviembre del año en curso.

 

Las preguntas de Magazín Latino fueron básicamente dos: 1. Por qué vino Ud. a votar. 2. Cómo se siente al poder hacerlo.

 

Estas fueron sus respuestas:

 

 

 

Carmen González:

 - Vine a votar porque, a pesar de no estar viviendo en el país, es importante para el futuro. Tengo mi familia allá y si uno quiere volver alguna vez es importante que el país esté bien. Eso es lo que nosotros queremos, a pesar de no estar viviendo allá.

 

 

 

 

 Patricio Riffo:

- Porque, por primera vez en mi vida puedo ejercer mi derecho a votar. Yo vivía en Chile pero era ciudadano extranjero en ese momento y no pude votar. Entonces, era obvio que ahora lo hiciera, por primera vez. Me interesa esta etapa y con toda seguridad voy a votar en noviembre también. Por cumplir con mi derecho. Nos costó mucho llegar a este momento, entonces, no pude dejarlo pasar. Desde un principio yo luché por el derecho al voto, desde que se instauró la democracia. Costó pero, cómo no iba a venir?  

 

 

 

Carmen Gonzales Maturana:

- Vine a votar principalmente porque considero que es nuestro deber cívico y porque, aunque estemos lejos del país, igual nos importa lo que está pasando en Chile.

 

 

 

 Miriam Carroza:

Porque soy ciudadana chilena. Y me pareció todo muy expedito. Además, en un local al cual es fácil de llegar. Un buen lugar para que la gente venga y pueda participar y decidir en los destinos del pais. Me parece extraordinario que esta sea la primera vez que los chilenos, no solo de acá, sino que en todo el mundo, puedan sentirse partícipes del destino de Chile también.

 

 

 

 

Foto de archivo. David Maldonado, el segundo desde la derecha.

David Maldonado:

Para mí es muy importante la participación ciudadana. Los chilenos hemos luchado durante mucho tiempo y exigido democracia en el sentido de que todos los chilenos, independientemente si radican en Chile o en el extranjero tengan derecho a votar. O sea, nosotros somos una parte importante de Chile y contribuimos, aunque vivimos en el extranjero contribuimos, en general, al desarrollo de Chile. Somos, en cierta medida, embajadores culturales de Chile, y por esa razón exigimos que se nos diera el derecho a voto. Y bueno, ahora que lo recibimos hay que ejercerlo.

 

 

 

 

 Guacolda Jiménez, de 99 años, fue la electora de más edad, y estuvo presente durante toda la jornada: 

- Me pareció algo fantástico, en realidad. ¡Nunca me imaginé que los chilenos que vivimos fuera de Chile íbamos a poder votar!  Fíjese que la última vez que yo voté fue en el 73.

 

 

 

 David Peña (quien no pudo votar, debido a su militancia)

- Yo entro en dudas ante el hecho de que nosotros no pudimos votar. Porque estamos en un proceso democrático y esta es la primera vez que los chilenos en el exterior podemos participar de este proceso cívico y decidir a quien le damos nuestro voto. No me parece bien que el partido nos imponga un candidato. En ese sentido yo he sido siempre crítico, porque se impone la mano dura. En este proceso, que tiene que ser un proceso abierto, donde todos los que hicimos el cambio de dirección podríamos participar, se me negó la posibilidad por el hecho de pertenecer a un partido político. Entonces, se me está cohibiendo la posibilidad de que uno elija a quien uno quiera, no a quien le impongan. Y eso tiene que ser en un proceso democrático, en el cual la persona decida por sí misma y no por imposición.

 

¿Por qué la coalición que tu representas no presentó ningún candidato para estas primarias?

- Porque esas son las decisiones que tomó la Nueva Mayoría (mi partido pertenece a la NM), de no presentar candidato en estas primarias, e incluso hicieron llamados para que la gente no fuera a votar, cosa que no considero correcta y que es completamente antidemocrático. No estoy de acuerdo con eso. Estos temas hay que discutirlos, no pueden prohibir o exigir que voten por una u otra persona. Cada uno es libre de pensar y de elegir a quien uno más estime conveniente. Por eso es necesario seguir discutiendo este tipo de cosas que se presentan en este proceso que estamos viviendo ahora.

 

 

 

 Javier Díaz García:

- En primer lugar porque yo considero que es la única vez que los chilenos, que viven tanto en Chile, como en el extranjero tenemos la posibilidad de decir nuestra opinión y decidir por el futuro de nuestro país. No sacamos nada con decir que las cosas están malas si no cumplimos con nuestro deber mínimo, que es el derecho a votar, a sufragar. Solo entonces yo considero que tenemos derecho a "patalear", porque para qué vamos a perder el tiempo alegando y diciendo que este es un mal gobierno, que el presidente o la presidenta es mala, etc. Hay que votar, esta es la única vez que tenemos derecho a decir lo que nosotros opinamos.

 

- Yo viajaba siempre a Chile porque salía elegido vocal de mesa y tenía que estar allá para cumplir con mi deber como ciudadano chileno. Ahora me ahorro el pasaje, con esta nueva ley podemos votar acá en el extranjero. Considero que es excelente que podamos sufragar en el extranjero, mucha gente de otras nacionalidades tenían esta posibilidad, y los chilenos estábamos esperando esto desde hace muchos años. Ahora se dio la oportunidad y lamentablemente la gente no ha respondido como debiera haberlo hecho. Muy poca gente se inscribió, para venir a sufragar, mucha gente dijo "no me interesa". Pero nosotros vamos a volver a nuestros países y tenemos que influir en nuestro futuro. Nuestros hijos se van a quedar aquí, pero nosotros, los viejos, volveremos. Entonces, debemos aportar con nuestra opinión, es importante.

 

 

 

 Hilda González:

- Vine a votar porque es un derecho. El votar en elecciones chilenas es un sentimiento muy especial y es muy importante ejercer nuestro derecho. Y además esto se trata de una larga lucha, después de la cual se ha logrado concretizar un derecho que nos pertenece a todos los chilenos. Y también pensando en todos aquellos que se quedaron en el camino. Por eso también vine, por todos aquellos que en esta lucha no pueden estar aquí en estos momentos.

 

 

 

 

 Julio Figueroa (quien cumplió la función de delegado electoral):

Yo había votado anteriormente, en Chile. Pero esto es un derecho que ahora existe en el extranjero. Es la primera vez en la historia que se logra esto y es un ejercicio que ha sido muy positivo. Está en todo el mundo, la gente está viendo lo que está pasando en las diferentes circunscripciones, lo cual es algo muy positivo, se nota que estamos muy motivados. Ahora, yo no estoy en el caso de quienes han vivido muchos años en el exterior, yo llevo pocos años acá, pero de todas maneras es bonito ver a los compatriotas que se emocionan ahora que pueden participar en las elecciones chilenas. 

 

 

 

 José Baettig

- El hecho de poder votar en el extranjero me parece muy bien. Esta es una oportunidad que hemos estado esperando desde hace mucho tiempo, y es algo que nos enorgullece como chilenos. Y seguramente a la comunidad le hará bien, para acercarse más, para sentirse más integrada.

 

 

 

 Gerardo Cavieres:

- Esta es la primera vez que voto en elecciones chilenas, puesto que salí muy temprano de Chile. Entonces, todo esto es nuevo, y considero que es un gran paso. Es un gran logro el hecho de que nosotros ahora estamos habilitados para votar. Vamos a ver si cambiamos un poco lo que hay ahora.

 

 

 

Hermann J. Körtge es el primero de la derecha. Aquí, junto a Francisco Mieres, Mariliz Olmedo y Patricio Valenzuela. 

 Hermann J. Körtge (apoderado general de las dos mesas en Estocolmo):

- Este es un momento histórico para el país. Es la primera vez que los chilenos pueden votar en el exterior y creo que, como deber y como momento histórico tendría que haber venido mucha más gente. Se peleó mucho por esto, se logró, pero creo que la presencia de la gente no fue la que correspondía para el momento histórico. Debería haber sido una participación más masiva.

 

Yo hace 30 años que vivo en el exterior, y ahora me sentí muy bien. También por poder ser el apoderado general de las dos mesas en Estocolmo. Feliz y satisfecho por la labor que realizamos junto a todas las personas, los vocales, el personal del Consulado. Fue la primera vez, salió muy bien y estuvo muy bien organizado. También la locación muy buena, expedita. Y, si se va a volver a repetir, creo que el mismo equipo va a trabajar nuevamente cohesionado para obtener un resultado como el de hoy día, que fue impecable. Una muy buena organización y todos contentos.

 

 

 

Mariliz Olmedo (comisaria de la mesa número 1):

 

¿Qué rol cumple el comisario?

- Yo fui la encargada de recibir y hacer entrega de todo el material que fue enviado desde Chile.

 

¿Cómo te sentiste al poder votar?

- Fue un hecho histórico en el cual pude participar, fue algo realmente emocionante. Para mí fue la primera vez que pude votar en unas elecciones por Chile. Fue fantástico, estoy agradecida por la suerte que tuve de poder participar en estas elecciones como vocal de mesa. Es un momento que se va a quedar grabado en la memoria.

 

Y tu participaste también en la lucha por el derecho al voto

- También. Hemos estado luchando y esperando tantos años por esta oportunidad de poder votar en el extranjero. Nacieron nuestros hijos, han crecido, y todavía estábamos esperando, hasta ahora.

 

 

 

Foto: privada. 

 Marco Venegas:

- Para mí es muy importante el participar en estas elecciones porque creo que el hecho de que los chilenos en el exterior podamos ejercer nuestro derecho al voto favorece el fortalecimiento de la democracia. Sin embargo, para fortalecer la democracia se requiere que la gente participe. Esto es lo mínimo que nosotros, como chilenos, podemos hacer, si estamos interesados en el destino de nuestro país. A pesar de que no vino mucha gente a votar, de todas maneras es un avance importante para quienes sí querían votar, para aquellos que consideran que es imporante ejercer el participar en las elecciones, que se interesan en el acontecer político en Chile y que siguen este proceso.

 

¿Es la primera vez que votas en elecciones chilenas?

- Para mí no fue la primera vez, voté anteriormente en las elecciones presidenciales de Chile de 1999-2000. En este caso recuerdo que en la primera vuelta voté por Gladys Marín, y en la segunda por Ricardo Lagos.

 

 

De izquierda a derecha: Julio Figueroa, Segundo Secretario de la embajada; José Goñi, Embajador de Chile en Suecia; Andrea Droppelmann, Cónsul de Chile en Suecia; Michel Lavín, Tercer Secretario y el inspector de la Policía de Investigaciones de Chile. 

 

 

 


 

 

 

LOS RESULTADOS: 

 

Aquí, imágenes con los resultados oficiales recogidos como captura de pantalla del sitio web del Servel. Para ver los resultados allí, el procedimiento a seguir es: ingrese a www.servel.cl  vaya al box que dice: "Sigue los resultados". De allí, elija la pestaña "En el extranjero". Pulse el botón: "Países" y busque al deseado. Si elige Suecia, luego pulse el botón "Consulados", y obtendrá los resultados de las dos circunscripciones que se habilitaron en Suecia: Estocolmo y Gotemburgo. Aquí, un enlace directo a los resultados - haga clic. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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  • Suecia supera los 10.000 muertos por covid-19 – y las cifras van al alza

    Este jueves se registraron 351 fallecimientos debido al coronavirus, y el país traspasó con ello la barrera de los diez mil. El viernes se sumaron otros 138 muertos y las cifras van al alza.

    Suecia registra un total de 10.323 decesos debido al covid, y 523.486 personas contagiadas. “Si se puede reducir la mortalidad con un confinamiento de unas 3 a 4 semanas, entonces se debería sopesar esta medida”, asegura el virólogo Fredrik Elgh.

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    La situación de la pandemia de covid-19 sigue extremadamente grave en Suecia, que supera las 10.000 muertes y con cifras que van al alza. 

     

    Ya lo habían vaticinado los médicos, antes de las festividades de fin de año: “La situación va a empeorar, vemos que las infecciones van en aumento y esto tendrá consecuencias”.

     

    4.703 nuevos casos confirmados de covid-19 se reportaron ayer, lo que suma un total de 523.486 personas infectadas. Hoy se registraron 138 nuevas muertes, ayer fueron 351, y en total los decesos alcanzan a 10.323. 

     

    Un total de 4.491 personas han recibido cuidados intensivos y en estos momentos 368 pacientes están internados en UCIs.

     

    Fredrik Elgh es médico jefe y profesor de virología de la Universidad de Umeå (además de político local del Partido del Centro). Él quiere ver medidas más estrictas en el país, sobre todo pensando en la gran diferencia de fallecidos entre Suecia y sus vecinos, y que aquí se superó la barrera de los 10.000 muertos. 

    - Esto es terrible. A mí me indigna y pienso que deberíamos hacer algo al respecto. Vamos a tener muchas más muertes si no nos esmeramos, dijo en el programa mañanero de la televisión estatal, Morgonstudion, de SVT.

     


    El virólogo Fredrik Elgh, en entrevista con Morogonstudion. Foto: captura de pantalla. SVT.

     

    Él teme que unas 5.000 personas más podrían morir en los próximos dos meses, si se continúa al mismo ritmo. 

    -- Si se puede reducir la mortalidad con un confinamiento de unas 3 a 4 semanas, entonces se debería sopesar esta medida. La gran mayoría de países europeos han considerado que vale la pena el esfuerzo, pero en Suecia no lo hacemos. 

     

    Fredrik Elgh quiere ver un cierre. Que no se permita viajar a las pistas de esquí, que los centros comerciales y la escuela primaria se cierren. Que durante estas semanas, las personas salgan solo para hacer las compras esenciales. Y que todos quienes lo puedan hacer se queden en casa. 

     

    Según él, las recomendaciones no bastan. 

    - El voluntariado del que hablamos antes no funciona del todo, afirmó.

     

    ¿Por qué una mortalidad tan grande?

     

    En estos momentos muchos se preguntan el porqué de tantas muertes en Suecia, el único país escandinavo que presenta cifras catastróficas. 

     

    Para la ex epidemióloga estatal, Annika Linde, la explicación es, sobre todo, una estrategia fallida. 

    - En primer lugar, hay tantos que han muerto en Suecia porque tuvimos la estrategia de dejar libre al virus y, en segundo lugar, porque asumimos que se podría manejar esto, para proteger a los ancianos, pero no pudimos. Resultó que no teníamos ninguna preparación para ello, expresó.  

     

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    Al principio de la pandemia, Tegnell aseguró que la infección no era más grave que una gripe. 

    Y sigue siendo escéptico al uso de mascarillas, aunque, desde el 7 de enero se recomiendan - solo en las horas peaks - en el transporte público. 

    - Desafortunadamente, esperamos que el aumento continúe, ya que tenemos una amplia propagación de la infección en el país”, dijo este viernes Karin Tegmar Wisell, jefa de sección de la Agencia sueca de Salud Pública, en rueda de prensa.

     

    En tanto, el programa de vacunación masiva sigue su curso. Hasta el 10 de enero se había vacunado a alrededor de 80.000 personas. 

     

    El rey Carl Gustaf y la reina Silvia fueron vacunados el viernes.  

     


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  • Löfven sostiene que la estrategia es la correcta en tanto que la oposición exige que “actúe o renuncie”

    El asalto al Capitolio, en EE. UU. y la estrategia sueca frente a la pandemia fueron puntos recurrentes en el primer debate político del año, este miércoles, en el parlamento.

    El primer ministro recibió críticas por el manejo de la pandemia del coronavirus, tanto desde la izquierda como de la derecha. "Si el gobierno no tiene el valor de actuar, que dimita", dijo la líder socialdemócrata, Ebba Bush.

     

     Por: Magazín Latino

     

    Más encendido que de costumbre fue el primer debate en el parlamento sueco, Riksdagen, este miércoles, que dio inicio al 2021. Un año marcado por la crisis sanitaria del coronavirus, cuando Suecia enfrenta las peores cifras dentro de los países nórdicos y está entre los países más castigados por la pandemia.

     

    Y la paz y el consenso que reinó el año pasado, a comienzos de la pandemia, comienza a diluirse. En sus discursos, los líderes de los partidos conservativo (M), Democratacristiano (KD), y Demócratas de Suecia (SD), criticaron duramente a Stefan Löfven por la responsabilidad que le cabe al gobierno sobre la gestión frente al coronavirus y la propagación de la infección.

      

    NOTA EN DESARROLLO

  • “Epílogo epigoloso” – Sobre la pandemia, ideologías y paradojas

    La controvertida estrategia sueca frente a la pandemia de covid-19 ha sido tema de discusión en todo el mundo. En Suecia se cuestiona si la Agencia Sueca de Salud Pública, criticada por no haber acertado ni en los pronósticos ni en las medidas para frenar el contagio, ha tenido demasiado poder en las decisiones.

    En uno de los tantos debates en las redes se tocó el tema de la actitud de la izquierda inmigrante chilena frente al actuar del gobierno “socialista”, el profesor Ferrada de Noli presenta, en su epílogo a una discusión, y en el marco de su tema sobre derechos humanos, interesantes puntos que profundizan y sitúan la discusión actual en un contexto histórico. 

     

     Por: Marcello Ferrada de Noli

     

    Nota de la editora:

    La controvertida estrategia sueca frente a la pandemia de covid-19 ha sido tema en todo el mundo. Se han cuestionado no sólo las iniciativas epidemiológicas ortodoxas de la Agencia Sueca de Salud Pública - que ha contrariado a la OMS, ECDE y KVA - sino además la transferencia de poder y responsabilidades a su cúpula por parte del gobierno, para tomar medidas que nos han afectado a todos los ciudadanos. Esto, ha su vez, ha llevado a un análisis de las posiciones que partidos y agrupaciones cívicas suecas, incluidas sectores de inmigrantes, mantienen respecto al epidemiólogo estatal Anders Tegnell.

    Uno de los numerosos debates en las redes comenzó a raíz de una iniciativa del Profesor Marcello Ferrada de Noli de donar 740 vacunas rusas a adultos mayores de un pueblo que fue uno de los epicentros de la pandemia en Italia. La iniciativa fue particularmente comentada por chilenos ex residentes o actualmente en Suecia. Esta discusión, en sus orígenes sobre temas clínicos sobre las vacunas, pasó rápidamente a centrarse en el manejo de la pandemia en Suecia y, desde allí, a los temas de inmigración y política exterior de Suecia. Los detractores del profesor Ferrada caracterizan a Suecia como “país neutral” y antimperialista, generoso con sus inmigrantes, y además con un control profesional muy adecuado frente la pandemia de covid.  

    El profesor, por su parte, sugirió que “hay una falange de chilenos más papistas que el Papa”, quienes, a pesar de que la propia 'Comisión Corona' oficialmente ha responsabilizado al gobierno por el nefasto manejo de la estrategia Covid-19, siguen negando que ha habido, y aún hay problemas cualitativos en la estrategia del FHM. Ellos estarían cultivando, en general, “un culto al gobierno" basado en premisas equivocadas, y en particular un indebido “culto a la personalidad” respecto a Anders Tegnell. Además, ha criticado duramente que las autoridades sanitarias sigan culpando a los inmigrantes por las muertes por covid-19, en circunstancias de que la responsabilidad recae en el mal manejo de parte de las autoridades.

    El académico finalizó sus planteamientos en este comentario epílogo, que él parafraseó como “goloso”, y en el que fustiga tanto el oportunismo de la izquierda sueca, como de los que él llama “inmigrantes acólitos ni siquiera invitados a la misa".

    Publicamos este texto con el consentimiento del profesor Ferrada de Noli, protegiendo los nombres de otros foristas.  

    Marisol Aliaga,
    Editora, Magazín Latino

      

    Epílogo epigoloso

      

    No es necesario ser doctor en ciencias ocultas o en cualquiera otra especialidad relativa al entendimiento de las conductas, incluidas las verbales y epistolares, para entender qué es lo que yace tras la destilación de diatribas ad-hominem ­–ensayadas por ejemplo aquí en la ‘discusión sobre la discusión’. Aquello es una actitud, no es una opinión, ni mucho menos un argumento. Sus palabras no se basan en lo que apelan en sus palabras. Si no, más verosímilmente, podría pensarse, en posibles resentimientos a priori que quizás poco tendrían que ver con mi persona. Más tendrían que ver con una imagen utópica, quizás resquebrajada por las fuentes factuales y de fácil comprobación que he citado sobre la real 'realidad geopolítica' (y anteriormente de fallida estrategia pandémica) de su Suecia adoptadora; el descubrir la inocuidad que representa afirmarse en una figura quimérica, de una Suecia “neutral” y “antimperialista”. 

     

    Como un sueño quebrado por el pedazo de espejo que Miranda mostró al empático monstruo Calibán en “La Tempestad” de Shakespeare. Allí Calibán salió arrancando de pavor al contemplar por primera vez su rostro primitivo reflejado en un cristal. Aquí en la Red se quedaron para reclamarle al mensajero por el mensaje. 

    La pista del sendero especulativo que sigue, me la dio la ausencia de comentarios de fondo a lo que he expuesto en el debate anterior. Ninguno de ellos comentó o refutó ni una simple frase, punto, coma o palabra, de mis argumentos epidemiológicos o clínicos –que sí era entonces lo central en mi exposición.  Y la entrada final a la avenida de mi especulación me la abrió aquella osadía fascistoide de tratar de impedir en este foro la consecución de un diálogo que los irrita. Años en Suecia no logró enseñarles el significado de libertad de expresión, que, aunque allí no siempre se practica, al menos nunca se deja de enunciar.

    A propósito de Suecia, allí es de uso frecuente el concepto de “revir”, aunque las más veces en contextos peyorativos. En una de sus acepciones, el término significa la tendencia en algunos individuos de no permitir la entrada en “su dominio” (revir) a otros que les representan una imaginaria competencia. Por eso caninos menores como el caso de los perritos levantan la patita y hacen pipí. 

     

    Pero yo entré aquí originalmente no para invadir el revir de nadie, sino para nada más que corregir una interpretación que en mi opinión era incompleta, sobre un análisis referido en el artículo (que no fue puesto por mí en la Red), y lo que dio origen a este insólito debate. Y me quedé siguiéndolo hasta aquí, movido por la inercia narrativa que empuja un vector fuerza, aquí representado por la prolongación de un debate inesperado pero que se demostró necesario. 

    En una última intervención, un forista se queja de que yo “elijo” no extenderme en responder preguntas hechas a mí por don XX. Eso no es únicamente, como dirían los oxfordianos, una ‘contradiction of terms’; eso yo lo llamaría un ‘contradictorio absurdísimo’. Por una parte, ese señor ahora se queja porque no me extiendo en mis respuestas, y por la otra se queja porque sí respondo. Lo hago, según él –cito sus expresiones–, de manera exagerada y generalizando, y por añadidura, con tono “hastiante”. A tal punto que, plantea él, la discusión conmigo debería ser excluida de esta Red. A mi modo de ver, la lógica de aquel señor no lo pone de acuerdo ni consigo mismo. 

    En cuanto a otros temas de análisis más teórico (y por tanto más extensos), como en el caso de fenómenos migratorios contemporáneos, había invitado a don XX a discutir sus y mis tesis en un contacto email, o en un debate en The Indicter. ¿Por qué? Porque es un tópico actual e interesante, y porque The Indicter ya alcanza más de medio millón de visitas internacionales y por ende beneficiaría además a otro foro. Pero al no recibir respuesta de él al momento de completar estas líneas, trazaré un par de ideas al respecto, al final, en este texto.

     

    Por el momento, presento la Sección Especulaciones

     

    Varios de mis detractores ad-hominem declaran ser, o dejan ver haberlo sido, refugiados políticos en Suecia. Como no los conozco, sólo puedo suponer que algunos si no eran militantes del MIR, serían del GAM (grupo de amigos del MIR), que era el tipo de organización que le habíamos dado a los que perdieron su militancia por haberse exilado sin autorización, por ejemplo, en embajadas. En aquel tiempo inicial, sólo los que fuimos expulsados, los con conmutación de pena por exilio, o con extrañamiento con pérdida de nacionalidad, además de los autorizados por la dirección del MIR para trabajo en la retaguardia éramos, en aquel entonces, considerados militantes. Lo paradojal es que yo en Europa me opuse a esas medidas draconianas y defendí la integridad de muchos buenos compañeros del así llamado GAM, primero en Roma y luego en Suecia, donde llegué enviado por la dirección. Nunca hice esa diferencia. Más tarde llegaron camaradas casi directamente de prisiones y lugares de detención y tortura. Recibámoslos como héroes, mantuve yo. 

    Siempre he mantenido que héroes no pueden ser considerados sólo los militantes desaparecidos, además de aquellos que tuvieron la oportunidad de morir con las armas de fuego en sus manos, disparadas de su corazón y compromiso. Los que siguieron luchando al caminar por cada centímetro de su sendero clandestino, también estaban decididos a tan igual noble sacrificio, a ofrendarse como los valientes. Pero la clandestinidad es por definición lo contario de sobresaliente. Ella por sí misma debe aparecer anodina, insubstancial, enmascarada en anonimidad. Y luego son detenidos y presos y traumatizados y pos traumatizados, o sea además aprisionados por siempre en su recuerdo. Con todo, son los sobrevivientes de una sola y única lucha. Todos ellos deberían ser considerados al mismo nivel de quienes con toda justicia entendemos como héroes.

    Ergo, compuse este simple epígrafe como primera página de la tercera de mis tesis, publicada en el departamento de neurociencia clínica del Instituto Karolinska:

      

    “El que lucha en el combate tiene como arma su fusil.

     El que lucha en la tortura tiene como arma su silencio.

     El que lucha en el exilio, no tiene armas. 

    …La lucha continúa"

     

    Mientras la rigidez de cosas orgánicas en el MIR se flexibilizaron para bien más adelante, algunas inorgánicas y lastres de personalidad permanecieron. Y se quedaron hasta que hicieron perecer al MIR por implosión. En el intertanto, yo seguí, y a través de los años, con mi “lucha continúa” aunque fuese sólo con mi aporte individual. Primero fue con las exposiciones de mis pinturas cuyas ventas iban directamente a las campañas de solidaridad por los presos y desparecidos. La campaña de Amnesty International por los desaparecidos en Chile se hizo en base a una de esas obras expuesta entonces en la Casa de la Cultura de Estocolmo.

    Luego, basado en mis investigaciones en Karolinska y Harvard, proseguí participando en la cosa medial de Suecia, tv, diarios, debates, etc. en una variedad de temas en apoyo a los inmigrantes sin distinción de estatus políticos, o económicos, o de procedencia. Por ejemplo, luego de mis descubrimientos epidemiológicos sobre el suicidio de los inmigrantes, sobrerrepresentados significantemente en Suecia, fui sumando otros hallazgos forenses y social-psiquiátricos que correlacionaban directamente aquellos suicidios con variables socioeconómicas negativas. Se afirmaba hasta entonces que el suicidio era cosa más propia de ricos arruinados y deprimidos. Yo probé que era de un fenómeno más frecuente en inmigrantes pobres, solos, olvidados. 

     

     

    ¿Y dónde estaban los ex miristas de Suecia? Después de mi primer artículo en la serie que tuve en DN debatt, muchos inmigrantes y organizaciones políticas de refugiados se acercaron para conocer detalles y republicarlos, pero no aquellas patrocinadas por los ex del MIR, no los que dicen aquí que entonces estaban allá. No pienso que sería porque no estarían interesados en el tema de las muertes injustas e innecesarias de sus hermanos de raza social y urbana. ¿Entonces por qué? 

    A la luz de los panegíricos a una Suecia de falso socialdemocratismo y de prístina realidad neoliberal, hechos en estas últimas discusiones, me pregunto si su no acercamiento era porque una tal denuncia como la que hice entonces estaba menoscabando el prestigio de Suecia. Esto es, que, si al exponer que el suicidio era proporcionalmente mayor entre los inmigrantes que en los nativos suecos, ¿estaba yo acaso sugiriendo la causa de esa tragedia en el trato discriminatorio y a veces racista dado a los inmigrantes? ¿No contradice aquella conclusión la imagen de una Suecia límpida y humanitaria, con política exterior de ojos azules y zapatitos blancos, y de pelito suave no exageradamente oscuro de ningún color, no exageradamente de ningún rotundo sí ni de un no profundo y lapidario? ¿Cómo ”hacerse el sueco” frente a una verdad epidemiológica tan demostradora, sino excavando la testa de avestruz en un suelo de vergüenza? 

    ¿O era simplemente el precio del “bidrag” (ayuda económica) que las autoridades suecas ponen en la boca de ciertas organizaciones de inmigrantes –nótese que no hablo de personas sino de organizaciones– para callárselas? ¿Para impedir que hablen lo que sienten y lo que saben que íntimamente se contradice con las luchas e ideologías esgrimidas como razón de su identidad de refugiados políticos? 

    Por supuesto, existe la posibilidad de otras explicaciones. Por algo estoy en la sección especulante. Y es que acaso justo los días en que yo aparecía en alguna TV o en algún diario, justo esos días mis detractores aquí hoy día, entonces allá en Suecia, no habían visto la tele o leído los periódicos. Oh, pluscuamperfecto. Todo puede darse. Pero lo que es menos creíble es que la atención de los ex de Suecia hubiese no conocido por n-causa fortuita, mi larga campaña jurídica en Escandinavia por obtener la extradición de Pinochet desde Londres. Expresamente, como se conoció latamente en los medios de comunicación, por ej. vía Associated Press, para ser juzgado específicamente por ser él últimamente el responsable de la desaparición de mis amigos íntimos Bautista van Schouwen y Edgardo Enríquez. Todos los detalles se encuentran en mi libro “Con Bautista van Schouwen” (el completo elenco de los libros publicados por la editorial de mi propiedad Libertarian Books es un obsequio para todos). Durante aquella campaña nunca tuve el apoyo de los ex miristas ex refugiados ex suecos o ex chilenos, que algún día también fueron camaradas de van Schouwen y Edgardo Enríquez. Yo por mi parte sí me impuse de iniciativas similares en contra del archienemigo, y que aplaudí públicamente en vez de ignorarlas.

    Y con eso finalizo la sección especulativa, que atribuye en teoría la misma posición subjetiva de algunos ex miristas ex refugiados en Suecia, mantenidas al parecer tanto allá como acá en este foro. Su posición aparece ad-hominem porque es ad-hominem, y ellos en su regocijo inconsciente, que es la clave de todos los prejuicios del hombre, lo aceptan, así como causa justificativa.

     
    El profesor Marcello Ferrada de Noli, en su casa en Bérgamo. Noviembre de 2020.

     

    En cambio, la causa es objetiva, y es ideológica

     

    En esta sección quiero decir claramente, que me parece inconcebible que gente que se dice de izquierda, está dispuesta a elogiar a una élite en el poder político y cultural de Suecia, llamándola "neutral", a la vez que en una publicación de la mismísima OTAN/NATO se especula que Suecia ya era su miembro número 26 desde el año 1990. Sabiendo que por instrucciones del Pentágono, Suecia env sus aviones a bombardear Libia y participar contextualmente en el asesinato de Muamar el Gadafi; un gobierno que mantiene por casi diez años a Julian Assange prisionero, sin juicio, por órdenes de los mismos generales americanos que les comandan militarmente en Afganistán. 

    Que apoyan la lucha de los jihadistas terroristas en contra del gobierno legítimo de Siria, vía suculentas ayudas económicas a los “Cascos Blancos”, por ejemplo las sumas que acompañaron la entrega por parte de la Ministra de Relaciones Exteriores de Suecia a esa organización auxiliar del terrorismo fundamentalista de nada menos que el “alternativo Premio Nobel de la paz”. Una organización fundada y financiada por los gobiernos de UK y USA, y apoyados logísticamente por Israel. He descrito en detalle a esa militante organización fundamentalista, anti derechos humanos, en una presentación que entregué en el Club Suizo de la Prensa, en donde fui invitado como ponente en Noviembre 2017. 

    Que usan el feminismo como un trade mark para comercializar sus productos en mercados progresistas. Un gobierno que se dice neutral mientras entrega grandes sumas de dinero público sueco a las campañas intervencionistas de Hillary Clinton en diversos países,  en circunstancias que he podido comprobar que aquellas "filantrópicas" empresas a donde llega el dinero público sueco tienen en realidad un afán de lucro.

    Quiero decir que a mí, por el contrario, me causa repulsión el que el partido de “Izquierda” sueco (“Vänster”, los ex ‘euro comunistas’) han votado a favor de la intervención militar en Libia, luego de una moción presentada en el parlamento sueco por el entonces ministro de relaciones exteriores, el ultra conservador de derecha Carl Bildt. Este político que hasta incluso ha sido señalado por WikiLeaks de ser agente de información norteamericano.  

    Y que ese partido Vänster (“Izquierda”, los ex comunistas reformistas, y partido en el cual militan conspicuos ex miristas) que, junto con las instituciones y medios de comunicación suecos que siguen la línea de la NATO, proclamando públicamente de ser partidario de un No-Fly Zone en Siria, que una doctrina originada en Hillary Clinton con el supuesto fin de proteger los intereses estratégico-militares de la oposición jihadista/ fundamentalista en contra de un gobierno secular. Y en realidad, donde el fin último es derrocar ese gobierno con fin de establecer un oleoducto que parte de Arabia Saudita a Turquía, y que necesariamente necesita pedazos del territorio sirio. ¿Y quién, entre otros, tiene intereses económicos en aquel proyecto? Nada menos que Hillary Clinton, la ex Secretaria de Estado de los EEUU, cuestión denunciada por el senador estadounidense Dick Clark. 

    Quiero decir que esos usurpadores del concepto “izquierdistas”, esos del partido Vänster, más toda la corte de oportunistas, incluidos algunos miristas de ayer, hoy convertidos en indolentes reformistas que lo apoyan, a mí me dan soponcio causado por una angustia definible.

    Como se sabe, la angustia, o “ansiedad”, comparte los mismos síntomas del “miedo”, pero se diferencia de la percepción de miedo a lo conocido o a lo ignoto que nos parece amenazar, en que no es capaz de atribuir el origen de la interferente percepción. La ansiedad tiene, se diría, un origen indefinible. O sea, siempre sabemos a qué tenemos miedo y por qué, pero no sabemos porque estamos en estado de difusa ansiedad. Pero a mí me ocurre esto diferente y extraño con estos que se dicen de izquierda, con los que alguna vez leyeron obligadamente en el primer tomo de El Capital, y en los legendarios Manuscritos Económico-Filosóficos, los capítulos describiendo la enajenación del trabajo, la alienación en fin del hombre. Cuando pienso como su pensamiento mirista pueda haberse enajenado hasta el punto de no reconocer el carácter clasista de la élite dirigente sueca, su entreguismo total a la ideología geopolítica OTANista, su trato discriminatorio a sus hermanos inmigrantes y que alcanza hasta para echarles la culpa de los extremos de patología y mortalidad que la pandemia de covid-19 ha alcanzado en Suecia a raíz de manejo pésimo por parte de las autoridades. Y entonces ya no es ligera ansiedad la que amenaza a la decencia, ni es temor a un posible incremento de ese empeoramiento ideológico. Entonces la percepción es la de rabialdía. ¿Qué es rabialdía? Es rebeldía con rabia. 

    Esa constelación es el sentimiento franco que me hace vituperarlos sin pedir disculpas. Yo les he citado cifras, fuentes, les he hecho ver gráficos, les he indicado el juicio casi unánime de toda la prensa internacional (menos la súper-adicta a Trump) que condena la fracasada estrategia sueca del corona, y porque además significa una fuente de contagio para otros países. Hechos factuales, comprobaciones científicas, para no mencionar simple sentido común, no es capaz de penetrar la coraza de sus prejuicios. Baste decir que ni siquiera reconocen la diferencia de lo que ha sido la política interna y exterior de Suecia, marcada por el antes y después del asesinato del insigne Olof Palme. Para ellos, en su confusión ideológica tanto estática como superlativa, el brillante progresismo de la otrora Suecia lo reencuentran perfectamente presente en la dictadura eutanásica de Tegnell, en la irresponsabilidad de Löfven, en la del ministro sueco de defensa Peter Hultqvist, que le lustra las botas a los generales de la OTAN regalándoles un 40% de aumento en el presupuesto militar motivado por "la amenaza rusa", y en el fanatismo del enano intelectual que la NATO puso como editor político del diario Aftonbladet

     

    Lo paradojal 

    Lo paradojal es que yo no he iniciado esta discusión. De repente aparece en la Red un post llamado “Académico chileno-sueco…etc”, y una primera respuesta a ese post conteniendo esa noticia, no a otro análisis ni a otro reporte periodístico, comenta que lo que falta en ese análisis, es esto y lo otro sobre las vacunas. Yo me apuro en referir que eso era sólo un piccolo extracto de mi análisis referido muy sucintamente en esa reseña periodística que subió la Red, y que un comentario de aquel análisis solo podría hacerse en base a su publicación original, la que cité. Y al mismo tiempo cité otros artículos en lo que explico con mejor entender científico las diferencias entre vacunas ofrecidas y el porqué de mi opinión.  Si los participantes estuviesen verdaderamente interesados en el tema, hubiesen leído mis descripciones ya dadas en esos artículos, la discusión o no habría existido, o se habría concentrado en ítems relevantes.

    Pero obviamente el interés no estaba dirigido allí, y se demostró ser otro. Y de la iniciativa de las 740 vacunas, a nadie le importó comentar su necesidad, o a casi nadie a excepción del camarada de conciencia solidaria y mentalidad dialéctica, X., a quién le agradecí, lo mismo que a XXX.

    Conversamente, en oídos de un alma pequeña, obras altruistas provocan. Si no, recuérdense del personaje Javert en Los Miserables de Victor Hugo. Javert nunca pudo perdonar la generosidad de Jean Valjean. Hasta que consiguió matarlo, tratando de encontrar paz en sí mismo. 

    Un amigo me llama, a la distancia. Le cuento qué estoy escribiendo. Me pregunta por detalles. Me comenta que ninguno de los comentarios que le menciono se refirió al contenido central del cual se trataba el post original en esta Red, o sea lo que se supone dio origen al debate, las vacunas para ancianos necesitados. 

    - Pero que increíble, me dice.

    - Sí, bienvenido al mundo de la solidaridad de clase, respondo yo

    - ¿Cuál solidaridad de clase? 

    - La que no existe, porque dejó de existir cuando la pandemia invisible del egoísmo contagió hasta quiénes suponían ser la última esperanza. 

    - No te puedo creer, ¿cuáles serían esos?

    - Los que se suponen que aquí estaban para atacar a los Javert por la razón y la fuerza. No para defenderlos.

     
    Marcello Ferrada de Noli junto a  Julian Assange, sobre quien ha escrito el libro Sweden´s Geopolitical case against Julian Assange 2010-2019

     

    Por último, sobre inmigración y refugio político. Cifras, y con sus fuentes indicadas

     

    Fui muy criticado en este foro por afirmar que muchos refugiados chilenos en Suecia en realidad no tenían razones políticas. Ni siquiera dije que era una mayoría. Sin embargo, cifras oficiales del Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile, DICOEX, elaboradas junto a la Oficina Nacional de Estadísticas, concluyen que sólo el 38.5 % de los miles de chilenos llegados a Suecia “tenían” razones políticas. Ergo, una mayoría, el 61.5%, no las tenía. Ahora bien, cuantos, entre esa minoría que declararon ”haber tenido” razones políticas, ¿realmente las tenían? ¿Cuántos fabricaron sus historias? Un militante del Partido Radical me confidenció en los años ochenta que él se enorgullecía de haber elaborado historias falsas en serie, para así poder traer a sus colegas y parientes a Suecia. Algunos de ellos incluso visitaron mi consultorio buscando ayuda supletoria. Y en base a mi trabajo profesional de muchos años en diagnóstico y psicoterapia con cientos, o más, de refugiados chilenos, y de acceso a historias clínicas y forenses en contextos de investigación científica en el Karolinska –y cuyos casos evidentemente no revelaré– mi deducción  es que a ese 38.5% habría que restarle un significativo porcentaje, correspondiente al grupo que me consta no cumplía con los requisitos de asilo así definidos por la Convención Internacional de Ginebra, de la cual Suecia es firmante. Según la embajada de Chile, habría 60.000 chilenos en Suecia. Cifras presumiblemente anteriores entregan 40-50 mil.

     

    ¿Alguien se ha preguntado cuántos camaradas chilenos estaban en esos momentos pasando duros tiempos en cárceles y lugares similares, mientras en Suecia se hacía ‘la vista gorda’ a los impostores que ocupaban sus lugares inmerecidos?

     

    A la fundación del MIR yo fui con mi ideología social-libertaria que creo tenerla en desarrollo desde los once años, profundamente anticlerical, y con valores anarquistas archiconservadores explicados en “Mi Camino A Malatesta”.Un clásico dentro de estos principios es respetar la movilidad de los individuos dentro de un planeta que nos pertenece a todos en común. Por ende, por supuesto que respeto el derecho a la emigración de todo individuo, y no solamente por sus motivos políticos, religiosos, o económicos, etc., sino porque simplemente se les de la gana de cambiarse de latitud. La tierra no es ajena sino nuestra. Por lo mismo que estoy en contra de la apropiación y comercialización privada de los recursos naturales.

    Mis concepciones en torno a este tema de libre migración se nutrieron de fuentes etnográficas durante los años que estudié y trabajé en el Instituto de Antropología en la Universidad de Concepción, estudios que compartía con los que seguía en el Instituto de Filosofía, y también en la Escuela de Derecho de la misma universidad, cuyos estudios jurídicos también nutrieron esa concepción internacionalista. 

    De la misma manera, he defendido y defiendo a los inmigrantes en la variedad de los países en que me encontrado por razones de exilio o de trabajo. 

    Con todo lo anterior, una cosa distinta es, sin embargo, entender el fenómeno moderno de migraciones masivas abstraído de sus contextos políticos y geopolíticos.

     

    Hay una variedad de materias que en mis escritos he considerado por separado, Aquí sólo las puntualizaré:

    La gran mayoría de los migrantes no dejan su terruño, su cultura y su familia basados solamente en un espíritu aventurero. La gran mayoría de ellos sacrifica aquel acervo familiar y proximidad cultural, porque sienten el deber de hacerlo. Son migrantes por necesidad más que por albedrío. A su vez, estas necesidades obedecen a constelaciones económicas nacionales o regionales, tras las cuales encontramos invariablemente un clásico sistema de explotación de clase, un pedazo de neocolonialismo sobreviviente, una economía importadora y dependiente, etc. O sea, las migraciones pasan de ser el ejercicio de un derecho humano, a la consecuencia de una transgresión a esos derechos humanos. Hoy en día hecha por las nefastas consecuencias de los sistemas de mercado. Y detrás de cada empresa corporativa, y de cada monopolio, y de cada gobierno que las ampara, se encuentra siempre un puñado elitista de potentados. La lucha de clases no ha desaparecido en su esencia. Lo que al parecer ha disminuido es el espíritu de los que un día se autodefinieron como vanguardia de esa lucha. Y el cansancio ha aumentado, no necesariamente para terminar en un desenlace histórico fatal. Porque si el consumismo aún está ganando, en la rapidez de sus victorias se acerca más y más a la saturación inevitable en el alma del consumidor, o en el fondo de su bolsillo. Las leyes de la sociedad son dialécticas y naturales, allí la lucha continúa, aunque no podamos percibirla.

    Por otra parte, las migraciones en épocas contemporáneas, masivas, a Europa, son la consecuencia de la política de agresión de las potencias occidentales en parte del Medio Oriente y Asia. La situación de América Latina no la he estudiado con detención. En lo que se refiere al Medio Oriente, responde a la política de “regime change”, bien representada por la invasión y guerra de Iraq, y se extiende hasta la doctrina de Hillary Clinton en el campo bélico de Siria. En estas guerras de agresión encontramos a Suecia, primero construyendo silos para proteger a la población iraquí de los inminentes bombardeos de países de la NATO, construcciones por las que cobraron siderales sumas de dinero pagados con fondos públicos de Iraq, un país que se encontraba medio de un acérrimo bloqueo económico. Luego, cuando los americanos iniciaron su guerra de agresión pretextando la mentira de “armas iraquíes de destrucción masiva” que nunca existieron en Iraq, entonces Suecia les vendió a los americanos los planos de construcción y los sitios de los bunkers secretos. Los que enseguida fueron despiadadamente bombardeados por la USAF.

    Un ejemplo más en el contexto de esta discusión sobre la política exterior de Suecia, y que a mi me aparece como pérfida. La “solidaridad humanista” del gobierno sueco de recibir masivamente “refugiados de Siria”, que tanto ha sido propagandeada por sus autoridades y por supuesto sus acólitos ideológicos, corresponde en realidad a una enorme farsa, tanto jurídica como geopolítica. En sus orígenes, la emigración fue compelida por la agresión de las potencias occidentales, apoyadas en el campo diplomático por Suecia. En la práctica, la gran mayoría de los 180,000 “refugiados políticos” que entraron en Suecia en 2015, NO provenían de Siria sino de una diversidad de países de África y Asia. A un 80 por ciento de aquellos “refugiados políticos” se les dejó entrar a pesar de no tener, o no mostrar, ningún documento de identificación. Así era la avidez del gobierno de Suecia, de demostrar su servil adhesión pro NATO, mostrando al mundo como “el monstruo Assad” (el presidente electo de casi el único gobierno secular que queda en el medio oriente) obligaba con su represión la emigración masiva de sirios. Lo que se demostró era otra mentira de la propaganda sueca.

    En retribución, países de la Unión Europea apoyan las iniciativas de Suecia de intensificar sanciones económicas a Rusia, su archienemigo, ahora así declarado abiertamente por el ministro sueco de defensa, Peter Hultqvist, como se le escucha en el video acompañado aquí. 

    Otro tema que he considerado central en el análisis sobre migraciones es el problema de la aculturación. En realidad, siendo problemático, el tema no habría que categorizarlo como "problema", sino al contrario, descifrando sus incógnitas y posibilidades, sería una ayuda determinante para solucionar otro problema que sí es capital, el de la integración de los inmigrantes. En Suecia, habría que profundizar los estudios sobre el racismo y particularmente del racismo cultural.

     

    Debo llegar aquí por problema de espacio y tiempo

    Termino, agradeciendo el espacio gentilmente dado por la Red, a XX XX y al Dr. XX ZZ por la oportunidad que me dieron de aclarar mis puntos de vista. Al Dr. ZZ le debo una errata de mi parte, y esta es que cuando dije “sólo un inmigrante en Suecia”, debería en vez haber dicho “podrá ser un distinguido médico, pero en Suecia será siempre considerado, en primer lugar, inmigrante”. Porque, aunque él pudiese perfectamente ser reconocido como el mejor médico en Suecia, si es inmigrante será, en el mejor de los casos, titulado “el mejor médico inmigrante”. Un hecho muy conocido es lo que pasó con el eminente escritor Theodor Kallifatides, nacido en Grecia en 1946, pero emigró a Suecia en 1964. Su magnífico dominio del idioma sueco, y su talento de escritor, lo han llevado a una variedad de premios. Sin embargo, allí en el pódium medial es generalmente aludido, o titulado, el “escritor inmigrante” Kallifatides. Un caso que ilustra el fenómeno “kulturrasism”, concepto que introduje en Suecia en 2009.

    Marcello Ferrada de Noli, 

    Bérgamo, 18 diciembre 2020.

     

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