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El ocaso de una organización - Casa Chile se desintegra Ex socias de Casa Chile. Foto: Marisol Aliaga.

El ocaso de una organización - Casa Chile se desintegra

Publicada: 2018-10-23. Actualizada: 2018-10-25

En la nota final de Magazín Latino sobre la asociación Casa Chile, presentamos el testimonio de las principales personas involucradas: las socias.

Ellas han decidido abandonar la organización, debido a “hechos completamente inaceptables y repudiables” que han ocurrido dentro de una asociación que supuestamente estaba dedicada al adulto mayor.

En este reportaje, son ellas quienes tienen la palabra.

 

 Por: Marisol Aliaga

 

Luego de haber entrevistado a varias de las personas involucradas en la crisis que afectó a Casa Chile, y de haber dado tribuna a todos quienes quisieron dar su testimonio, en esta nota damos a conocer el testimonio de las involucradas directamente en la debacle. Y que son las más afectadas: las socias de Casa Chile.

Desgraciadamente, la cobertura del caso, y esta nota final, se alargó más de lo que hubiera sido necesario. Las razones de esto son varias y no amerita ni es necesario dar explicaciones al respecto. No obstante, quien escribe quiere destacar que hubo un considerable lapso desde la primera nota hasta que las socias quisieron contactarse conmigo para una entrevista. Entiendo que tenían sus razones, pero desgraciadamente, cuando al fin nos encontramos, las elecciones estaban ad portas y, debido a los dramáticos hechos ocurridos en el país después de los comicios no ha sido posible - hasta ahora – poner punto final a esta investigación.

Debo aclarar, además, que no entraré en detalles respecto a lo económico. Si se cometió algún delito – o se sigue cometiendo – si algunas personas se han apropiado de dineros que no les pertenecen o han cometido abusos que son penados por la ley, no es tarea mía el investigarlo. No obstante, espero que, si alguien ha hecho uso indebido de dineros, los afectados/as hagan hacer valer sus derechos cívicos, y exijan la investigación policial que corresponda.

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Septiembre de 2018:

Me encuentro con socias y parte de la directiva y las líderes de Casa Chile un caluroso día del verano recién pasado, faltando poco para las elecciones parlamentarias de septiembre. Llegan puntualmente a la cita acordada, en la sala de prensa del Ministerio de Relaciones Exteriores, donde acostumbro hacer mis entrevistas. 

Después de un largo silencio, ellas quieren ahora dar a conocer la verdad de lo sucedido en Casa Chile. Están molestas, no sólo por las arbitrariedades que les ha tocado soportar de parte de quien se sigue titulando presidente de Casa Chile, Nelson Calderón y de otros con él, sino también por quienes las han acusado de “cobardes”, y de no haber querido sacar antes la voz. Los comentarios al respecto han sido, en ocasiones tan ofensivos, que me he visto en la obligación de poner orden, en el grupo del Facebook de Magazín Latino, donde los lectores pueden dejar sus comentarios.   

- No somos cobardes. Nos han pasado a llevar y se han cometido injusticias, pero queremos que todos sepan lo que realmente ocurrió en Casa Chile. Queremos que se sepa que no es verdad lo que dice el Sr. Nelson Calderón respecto a, por ejemplo, que nosotras lo hemos amenazado, comienzan.

Se refieren a la carta que le enviaran al ex presidente de Casa Chile. En esta, lo citaban a una reunión para que diera explicaciones de por qué el municipio de Estocolmo había retirado la ayuda financiera a la organización.

En entrevista con Magazín Latino, Nelson Calderón calificó esta citación de una “amenaza que carecía de remitente”, y que, por esta razón, no había podido responder. 

Pero la carta, según me muestran (y que reproducimos más abajo), está firmada por 24 personas, todos en ese momento socios/as de Casa Chile. Con nombres y apellidos.

No es lo único que desmienten. Prácticamente todo lo que me cuentan difiere de lo dicho por Nelson Calderón, a quien culpan, junto a Patricia Oróstegui y Jorge Benítez, del derrumbe de Casa Chile.

Frente a este hecho irrefutable, a una de las señoras le cuesta contener las lágrimas, al recordar lo sucedido. Sus acompañantes la comprenden, Casa Chile ha sido para ellas un importante punto de encuentro, una seguridad. Para muchas es prácticamente su segundo hogar, donde han podido compartir penas y alegrías durante tantos años. Me cuentan que han tenido actividades muy importantes, que tienen muchos y bellos recuerdos, y que “no todo ha sido malo”, a pesar de lo que ha acontecido el último tiempo.

Ahora carecen de un local donde reunirse, su organización, que data de más de dos décadas, está a punto de desaparecer y ellas no han sido tratadas con el respeto que se merecen, por ser mujeres y por su edad. Han llevado a cabo una importante labor social. Se turnan para visitar a quienes han estado enfermas, o cuando están de aniversario, pensando siempre en las más viejitas. Una labor importante, sobre todo tomando en cuenta la soledad que muchas veces afecta a las personas de la tercera edad. 

 

 

Carta de citación a Nelson Calderón, con los nombres de los socios/as que la firmaron. 

 

Breve resumen de los hechos más relevantes ocurridos en Casa Chile: 

 

En Asamblea Anual de socios, en marzo de 2016, se elige presidente a Sergio Pinto, vice presidente a Germán Unzaga, (Q.E.P.D.)  y directores a Nelson Calderón y Patricia Oróstegui. Después, y a través de manipulaciones, éstos dos últimos logran la renuncia del presidente y vicepresidente, y eligen, entre ellos mismos, a Nelson Calderón como presidente.

En marzo del 2017 se presenta nuevamente Nelson Calderón para el cargo de presidente y es elegido, ya que no había otros candidatos.

En octubre de 2017 se hace una revisión de la economía de Casa Chile, ordenada por Äldreförvaltningen, y es entonces que desaparece, misteriosamente, el libro de tesorería del 2016 – razón principal por la que el municipio decide suspender la ayuda económica a Casa Chile.

En febrero de 2018 Äldreförvaltningen cita a una reunión a toda la directiva. Sin embargo, Nelson Calderón no asiste, porque se encuentra en Chile. Patricia Oróstegui y Jorge Benítez tampoco se presentan, por problemas personales. Sí asisten el vice presidente, la secretaria y tres de los directores. A ellos se les comunica que Casa Chile ha hecho uso de 108.000 coronas, sin presentar las facturas correspondientes. Esta ayuda económica estaba destinada a gastos de arriendo, mantención y actividades para las damas de la tercera edad. Sin embargo, ellas nunca recibieron una corona de estos recursos.

El 7 de abril de 2018, en Asamblea Anual, se entrega un informe “muy largo y dudoso”, y Nelson Calderón presenta “una carta de renuncia disfrazada”. Éste se había sentido “pasado a llevar” porque se le había comunicado a algunas socias de que Casa Chile estaba a punto de perder la ayuda económica. Sin embargo, la información se había entregado en conformidad con las reglas de la asociación.

El 18 de mayo de 2018, en Asamblea Extraordinaria, Nelson Calderón es destituido de su cargo debido a su negativa a dar cuentas sobre la economía de Casa Chile.

En entrevista con Magazín Latino, [lel texto en rojo es un enlace], Nelson Calderón niega que haya sido destituido, pero en las actas de ese día, escritas por la secretaria, Elisabeth Araya, se estipula lo siguiente:

“La Asamblea de hoy 18 de mayo 2018 que fue pedida por los socios para que el presidente aclare de una vez por todas la economía de Casa Chile, pero, este se negó a entregar algún tipo de información y ante las preguntas de las socias no pudo dar ninguna claridad.

La Asamblea le pide su renuncia ante los hechos acontecidos y la irresponsabilidad mostrada durante todo su período, inculpando a otras personas sin tener pruebas.

La Asamblea le exigió que se fuera y dejara su cargo a viva voz, fue repudiado por la mayoría de los socios presentes, quienes no lo quieren como representante de esta organización.

Él se niega en forma agresiva y dictatorial. Desde ese día no es reconocido por los socios.

Después de esto, él implora que le den una semana más, es decir hasta el 1 de junio para aclarar la situación.

Los socios finalmente aceptan esperar una semana más, pero se le aclara que esto no significa que siga siendo el presidente”.

 

Desde principios del 2018, Nelson Calderón no había querido reconocer a Elisabeth Araya como secretaria de la organización. Él nombró a otra persona: Angélica Rosales, como secretaria interina. A Magazín Latino declara que Elisabeth Araya renunció a su cargo, no obstante, en el Acta de la Asamblea Anual se establece:

“En esta reunión de Asamblea Anual, el presidente manifiesta que se niega a trabajar con la secretaria Elisabeth y pide su renuncia, lo cual no es aceptado por los socios.

La Asamblea no lo permitió y se corroboró que ella es la secretaria de casa Chile hasta marzo del 2019”.

El 16 de junio de 2018, se lleva a cabo una Asamblea Extraordinaria. Nelson Calderón había obtenido una prórroga para dar explicaciones sobre la auditoría del año 2016. A esta reunión asiste el ex tesorero, Enrique Carrasco, para defenderse de las acusaciones de Calderón, sobre robo de dineros. Nelson Calderón se opone a la presencia de éste y lo insta a que se retire, pero, como la mayoría de los socios querían escuchar lo que tenía que decir el ex tesorero, Nelson Calderón opta por retirarse de la Asamblea.

 


Cinco de las ex socias de Casa Chile. Foto: Marisol Aliaga. 

 

Preguntas a las socias de Casa Chile:

Casa Chile es una de las organizaciones chilenas más antiguas. ¿Cuándo se formó y cuáles eran sus objetivos

- Casa Chile se formó en el año 1994, con la única finalidad de dar un lugar de acogida al adulto de la tercera edad. El fin era el de que éstos pudieran reunirse para compartir con otras personas en su misma situación y participar de diversos cursos y actividades, a la vez para de facilitar la integración del adulto mayor dentro de la sociedad sueca.

 

¿Cuál es la directiva oficial de Casa Chile?

- Los únicos miembros de la directiva oficial son el vicepresidente, Ricardo Pizarro y la secretaria, Elisabeth Araya, elegidos por la Asamblea. El ex presidente, Nelson Calderón, fue depuesto por la Asamblea. El tesorero y los directores se eligieron en un caos donde nadie entendía nada, y no se le preguntó a la Asamblea si estaba de acuerdo, por lo tanto, no son válidos.

 

Nelson Calderón fue destituido el 18 de mayo de 2018

- ¡Sí! Él fue depuesto por una mayoría en la Asamblea. Y esto está escrito en el acta escrita por la secretaria, Elisabeth Araya, la secretaria elegida por nosotras, no por la secretaria interina que presentó Calderón, Angélica Rosales. Al nombrarla a ella, este señor demostró su falta de ética, puesto que Angélica Rosales es su pareja y, según los estatutos, no puede ocupar ese cargo.

 

 ¿Uds. reconocen la presidencia de Nelson Calderón?

- ¡Por supuesto que no! Desde el 18 de mayo él ya no era el presidente.

 

Pero, si no la reconocen, ¿por qué esperan entonces que él tome decisiones, en lugar de tomarlas Uds. mismas? 

- Se ha llamado a una Asamblea en reiteradas ocasiones, incluso de parte de los revisores, que representan a los socios, pero este personaje no se ha dignado a dar una respuesta. Como todos saben, en una de las oportunidades en que fue citado para que rindiera cuentas, se tomó la atribución de cerrar el local con un seguro de bicicleta. Hecho repudiable, de una bajeza total. Con eso sobrepasó todos los límites.

 

¿Qué respuesta dan Uds. a las afirmaciones de Nelson Calderón, Enrique Carrasco y Patricia Oróstegui? 

- Solo podemos decir que hay mucha mentira y mucha maldad. Ese hombre [Calderón] ha insultado a viva voz a socias y socios, sin ningún respeto ni siquiera por su edad, sin mostrar ninguna educación. Ha tratado muy mal incluso a socias mayores, incluso se ha reído de nosotras. Se ha comportado como un dictador.

 

Pero cuesta entender cómo se pudo llegar a esos extremos. ¿Por qué dejaron pasar tantos atropellos? ¿Por qué nadie paró esos abusos?

- Las cosas fueron pasando poco a poco. Pero todo comenzó cuando se creó una “Comisión de disciplina” dirigida por la ex directora, Patricia Oróstegui. Ella se había empeñado en expulsar al entonces presidente, Sergio Pinto. Fue por venganza, ya que Pinto había expulsado de Casa Chile a su pareja. Desde entonces, el ambiente se fue poniendo cada vez peor. Muchas socias ya no querían ir al local, debido al mal ambiente.

- Las personas decentes no pueden parar a Nelson Calderón. Él es un grosero, no tiene respeto, es un dictador de mala clase.

 

En Facebook se ha llevado a cabo una larga discusión sobre Casa Chile. Sin embargo, ninguna de las socias antiguas ha intervenido allí. ¿Por qué?

- Algunas de las socias no tienen Facebook, pero la mayoría de ellas no ha querido opinar, ya que muchas de las personas que escriben en Facebook no conocen la realidad. Algunos ni siquiera son socios.

 

En entrevista con Magazín Latino, el Sr. Calderón dice que la secretaria renunció a su cargo y que se apropió de la cuenta del correo electrónico y de la cuenta en Facebook de Casa Chile

- Eso tampoco es verdad. La Sra. Elisabeth Araya no renunció nunca a su cargo y siguió siendo la secretaria de la organización, a pesar del acoso, la persecución y las calumnias de parte del Sr. Calderón y de la Sra. Oróstegui. Por lo tanto, ella tenía acceso al correo electrónico de Casa Chile y a su cuenta en Facebook.  

 

¿Y, la pregunta más importante: ¿Qué piensan hacer ahora?

- Nada, solamente pensamos que si a este hombre le quedase un grano de dignidad debiera dar la cara. ¿Cuál es la razón de negarse?

 

En mail a Magazín Latino Patricia Oróstegui afirmó que ella seguía siendo socia, y que se “estaba en proceso de conformación de un nuevo nombre”

- Les deseamos “suerte”, que junten harto dinero. Les sugerimos un nombre “Lo que nunca se supo”, y que sea dirigido por La Quintrala y El Maquiavelo.

 

Pero ¿qué respuesta tienen a esto?  ¿Uds. permitirán que ellos usen la organización con un nuevo nombre?

- ¡No nos interesa! ¡Jamás volveremos a ese nido de ratas!

 

¿Con cuántos socios cuentan Uds.? ¿Tienen el quorum necesario para poder hacer algo legalmente?

- Somos 35 socios.

 

Si es que Nelson Calderón no hace entrega de la cuenta bancaria de la organización, ¿qué piensan hacer Uds.? ¿Están dispuestas a tomar acciones legales?

- Eso no lo podemos decir.

 

 ¿Qué pasará con todo lo que hay en el local, si este se tiene que devolver?

- Muchas de las cosas que hay en el local han sido donadas por las socias, se les debiera consultar si las quieren de vuelta. Las otras cosas debieran venderlas y donar ese dinero a alguna organización de beneficencia. Que se queden con lo que les pertenece a las socias, si quieren, pero cuando uno hace el mal se le devuelve multiplicado, y nunca serán felices.

 


Las señoras de Casa Chile quieren pasar página. Foto: Marisol Aliaga. 

 

Resumiendo, las socias de Casa Chile decidieron retirarse de la organización que  con tanto sacrificio habían creado y a la que le tenían un cariño enorme.

Más tarde me contaron que habían formado otra asociación, y que estaba funcionando muy bien.

También me hicieron entrega de la carta de renuncia de la Sra. Eliana Catalán, una de las líderes de la asociación, quien escribe:

“Yo he aportado durante muchos años enseñando lo que he aprendido a lo largo de mi vida, que es pintar. Y creo que los conocimientos han dado fruto. Siento enormemente el término de cómo han sucedido las cosas, siempre pensé que Casa Chile era como una segunda casa nuestra y sentiré siempre una gran nostalgia”. 

Su carta refleja los sentimientos del resto de las socias.

Magazín Latino recibió además copia de la carta de renuncia de 19 miembros/as de Casa Chile, quienes desean hacer público que ya no pertenecen a la asociación. Esto, para impedir que se haga mal uso de sus datos personales.

 

 

También se nos hizo llegar la carta de la secretaria, Elisabeth Araya, a los socios y socias de Casa Chile, frente al acoso del que fuera víctima.

En la carta, fechada el 10 de abril de 2018, ella comienza:

“Me dirijo a ustedes para comunicarles que yo Elisabeth Araya, secretaria de Casa Chile, elegida en marzo del 2017 en Asamblea Anual por el total de los socios presentes, que han confiado en mí y siempre me han bridado su apoyo y aprecio, me siento en la obligación de informarles que yo no he presentado mi renuncia en forma oficial y no lo haré hasta que haya una asamblea donde yo pueda defenderme de las ofensas de parte del señor Nelson Calderón, “presidente” de Casa Chile, en contra de mi persona.

Este señor muestra una vez más su falta de respeto hacia las mujeres, lo ha hecho en repetidas ocasiones, como lo hizo el sábado 7 de abril en la Asamblea Anual, haciendo callar a las socias a gritos y palabrotas. No corresponde a un hombre, menos al presidente, cometer estas faltas de respeto que van totalmente en desacuerdo con los Reglamentos y Estatutos que rigen en Casa Chile”.

Más adelante, subraya:

“Desde el primer día de haber tomado mi cargo, el Sr. Nelson Calderón autorizó a la directora suplente Patricia Oróstegui para que me acosara, con el fin de sacarme para quedarse con el puesto que es su sueño y así ella podía ayudarlo a cumplir con el rol de presidente que ha sido muy mediocre.

Yo Elisabeth Araya, secretaria de Casa Chile acuso al Sr. Nelson Calderón de: acoso, persecución, calumnia y violación a mis derechos. Al mismo tiempo acuso a la Sra. Patricia Oróstegui de: acoso, persecución y calumnias contra mi persona. Ellos dos me han causado mucho daño, al punto de estar con licencia médica durante un período, por exceso de estrés”.

Y añade que tiene pruebas y testigos para demostrar la veracidad de sus afirmaciones.

Elisabeth Araya recibió, incluso, amenazas anónimas en contra de ella y de su familia, las cuales fueron denunciadas a la policía.

 

CONCLUSIONES:

Hemos presentado, en estas cinco notas periodísticas, parte de la crisis de una de las pocas organizaciones chilenas que seguía vigente, después de más de dos décadas de vida: Casa Chile.

Desgraciadamente, Casa Chile no es la única organización que se ha desintegrado, debido a malas gestiones. Y seguramente no será la última. El Estado sueco proporciona a las organizaciones sin fines de lucro subsidios, que deben utilizados en las actividades que las asociaciones se comprometen a realizar. No obstante, el Estado no se asegura de que el dinero realmente sea utilizado en la forma debida.

En este caso fue, al parecer, mera coincidencia que el municipio hiciera una revisión económica de dos organizaciones. Para ninguna de las dos, el resultado fue satisfactorio.  

El informe económico del municipio de Estocolmo, a cargo de la empresa PWC, critica a dos de los tres tesoreros de Casa Chile que fueron puestos bajo la lupa (el tercer tercero había asumido recién su cargo).

Critica a la primera tesorera, porque las carpetas del 2016, llevadas por ella, se desaparecieron. Al segundo, Enrique Carrasco, lo critica por varios motivos, algo que, a la primera lectura del informe económico, salta a la vista. Entre otras objeciones, se nombran siete traspasos de la cuenta de Casa Chile a la cuenta propia de éste.

En conversación con Magazín Latino, Enrique Carrasco no pudo dar una explicación a este hecho. Ante la pregunta de si la empresa Enrico Multiservice, que figura en el informe por varias facturas a Casa Chile, era de su propiedad, el Sr. Carrasco lo negó. Aseguró que él nada tenía que ver con esta compañía.

Una búsqueda rápida sobre la firma Enrico Multiservice, en Ratsit.se, demuestra que Enrique Carrasco nos mintió.

Él cree que su contabilidad está en orden, sin embargo, el informe PWC establece que la contabilidad digital del 2017, que Carrasco presenta como “infalible”, no se realizó simultáneamente, sino que fue creada después. Vale decir, durante la segunda mitad del 2017, cuando se adquirió el programa de contabilidad digital.

Las otras críticas del informe tienen que ver con los servicios que Casa Chile encargó y por los cuales no declaró el debido impuesto. Tanto de aseo, como de contabilidad, además de facturas sin base.

Los inspectores de la empresa PWC dan una serie de consejos al municipio de Estocolmo, con el fin de que las organizaciones sin fines de lucro cumplan con las exigencias. Entre otras medidas, aconsejan educar a los encargados de las finanzas de las asociaciones. Y que se presenten todos los documentos en idioma sueco.

Sin embargo, las conclusiones que nuestro medio saca, luego del seguimiento de este caso, apuntan a que el Estado debiera exigir también más transparencia a las organizaciones. Por ejemplo, los estatutos debieran ser documentos públicos, y las listas de socios también. Al mismo tiempo que se debiera exigir una rendición de cuentas anual y, en base a esta, se debería otorgar o negar los subsidios.

 Seguramente muchas de las personas que desean pertenecer a una asociación sin fines de lucro, para trabajar por el bien de los socios/as, se verían beneficiadas con ello.

 


Tres de las socias líderes de Casa Chile, que decidieron abandonar la organización. Foto: Marisol Aliaga. 

 

 

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