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Declaración pública de la Coordinadora de organizaciones chilenas COCHS

Declaración pública de la Coordinadora de organizaciones chilenas COCHS

La COCHS, Coordinadora de Organizaciones Chilenas en Suecia, colectivo que agrupa a distintas organizaciones culturales sociales y políticas, de las cuales algunas son federaciones nacionales y la mayoria con más de tres décadas de existencia, las que trabajamos en áreas de interés ciudadano, sintiéndonos participe de nuestra realidad como chilenos.

 

 Por: COCHS

 

Declaramos a la comunidad sueca, nacional e internacional, lo siguiente:

Que condenamos el asesinato cometido en la persona del comunero mapuche Camilo Catrillanca ocurrido en Chile en el marco de un operativo policial realizado el 14 de noviembre de 2018. Por el denominado ”Comando Jungla” integrado por funcionarios de Carabineros de Chile.

1.-Repudiamos el irresponsable enfoque policial y represivo que se ha dado al pueblo Mapuche. Consideramos que el despliegue del denominado Comando Jungla en la Araucania, la represión y militarización sólo profundiza la dañada relación entre el pueblo Mapuche y el Estado de Chile, y que la solución del conflicto no pasa por la criminalización, sino en hacerse responsable de un problema político-histórico que necesita una respuesta de fondo.

2.-Ante la gravedad de los hechos. Exigimos al Estado de Chile el retiro inmediato de las Fuerzas Represivas de la Araucania, la desmilitarización; la investigación y enjuciamiento de los responsables de la muerte de Camilo Catrillanca y los demás hechos de violencia ocurridos en la Comunidad Temucuicui. Condenamos su asesinato y disparos efectuados contra mujeres y niños.

3.-El Señor Ministro del interior, Andrés Chadwick debe responder políticamente ante la opinión pública nacional e internacional en su calidad de encargado directo del orden nacional. Esperamos quede inhabilitado para seguir ejerciendo el cargo y demandamos su inmediata renuncia.

Finalmente, comprometidos con la causa de la dignidad humana, rechazamos la vulneración de los derechos fundamentales a que es sometido el pueblo mapuche. Y expresamos nuestro profundo pesar por la muerte de Camilo Catrillanca.

Hacemos un llamado a generar una solución de fondo para el pueblo Mapuche, que ha sido postergado en forma permanente por el Estado de Chile y sus Instituciones, cuya responsabilidad recae principalmente sobre determinadas fuerzas de la Derecha Chilena que se han opuesto a ello en forma reiterada.

Llamamos a construir un gran acuerdo-país sobre: el reconocimiento en la Constitución Chilena de los derechos ancentrales del Pueblo Mapuche, su autonomía, territorio y representación política.

Priviligiando el diálogo, la participación plena de sus derechos, garantizando la aplicación y cumplimiento de los Convenios Internacionales firmados por Chile, para avanzar hacia una sociedad más fraterna y respetuosa.

Coordinadora de Organizaciones Chilenas en Suecia, COCHS.

En Estocolmo, a 26 de noviembre de 2018.-

 

Esta declaración fue entregada al Embajador de Chile en Suecia, Señor Hernán Bascuñan, por representantes de la COCHS.

 

 

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  • Suecia supera los 10.000 muertos por covid-19 – y las cifras van al alza

    Este jueves se registraron 351 fallecimientos debido al coronavirus, y el país traspasó con ello la barrera de los diez mil. El viernes se sumaron otros 138 muertos y las cifras van al alza.

    Suecia registra un total de 10.323 decesos debido al covid, y 523.486 personas contagiadas. “Si se puede reducir la mortalidad con un confinamiento de unas 3 a 4 semanas, entonces se debería sopesar esta medida”, asegura el virólogo Fredrik Elgh.

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    La situación de la pandemia de covid-19 sigue extremadamente grave en Suecia, que supera las 10.000 muertes y con cifras que van al alza. 

     

    Ya lo habían vaticinado los médicos, antes de las festividades de fin de año: “La situación va a empeorar, vemos que las infecciones van en aumento y esto tendrá consecuencias”.

     

    4.703 nuevos casos confirmados de covid-19 se reportaron ayer, lo que suma un total de 523.486 personas infectadas. Hoy se registraron 138 nuevas muertes, ayer fueron 351, y en total los decesos alcanzan a 10.323. 

     

    Un total de 4.491 personas han recibido cuidados intensivos y en estos momentos 368 pacientes están internados en UCIs.

     

    Fredrik Elgh es médico jefe y profesor de virología de la Universidad de Umeå (además de político local del Partido del Centro). Él quiere ver medidas más estrictas en el país, sobre todo pensando en la gran diferencia de fallecidos entre Suecia y sus vecinos, y que aquí se superó la barrera de los 10.000 muertos. 

    - Esto es terrible. A mí me indigna y pienso que deberíamos hacer algo al respecto. Vamos a tener muchas más muertes si no nos esmeramos, dijo en el programa mañanero de la televisión estatal, Morgonstudion, de SVT.

     


    El virólogo Fredrik Elgh, en entrevista con Morogonstudion. Foto: captura de pantalla. SVT.

     

    Él teme que unas 5.000 personas más podrían morir en los próximos dos meses, si se continúa al mismo ritmo. 

    -- Si se puede reducir la mortalidad con un confinamiento de unas 3 a 4 semanas, entonces se debería sopesar esta medida. La gran mayoría de países europeos han considerado que vale la pena el esfuerzo, pero en Suecia no lo hacemos. 

     

    Fredrik Elgh quiere ver un cierre. Que no se permita viajar a las pistas de esquí, que los centros comerciales y la escuela primaria se cierren. Que durante estas semanas, las personas salgan solo para hacer las compras esenciales. Y que todos quienes lo puedan hacer se queden en casa. 

     

    Según él, las recomendaciones no bastan. 

    - El voluntariado del que hablamos antes no funciona del todo, afirmó.

     

    ¿Por qué una mortalidad tan grande?

     

    En estos momentos muchos se preguntan el porqué de tantas muertes en Suecia, el único país escandinavo que presenta cifras catastróficas. 

     

    Para la ex epidemióloga estatal, Annika Linde, la explicación es, sobre todo, una estrategia fallida. 

    - En primer lugar, hay tantos que han muerto en Suecia porque tuvimos la estrategia de dejar libre al virus y, en segundo lugar, porque asumimos que se podría manejar esto, para proteger a los ancianos, pero no pudimos. Resultó que no teníamos ninguna preparación para ello, expresó.  

     

    En tanto que el epidemiólogo estatal, Anders Tegnell, lo atribuye a que la covid-19 es "una enfermedad muy peligrosa”, sobre todo para personas de la tercera edad con comorbilidades. 

    Al principio de la pandemia, Tegnell aseguró que la infección no era más grave que una gripe. 

    Y sigue siendo escéptico al uso de mascarillas, aunque, desde el 7 de enero se recomiendan - solo en las horas peaks - en el transporte público. 

    - Desafortunadamente, esperamos que el aumento continúe, ya que tenemos una amplia propagación de la infección en el país”, dijo este viernes Karin Tegmar Wisell, jefa de sección de la Agencia sueca de Salud Pública, en rueda de prensa.

     

    En tanto, el programa de vacunación masiva sigue su curso. Hasta el 10 de enero se había vacunado a alrededor de 80.000 personas. 

     

    El rey Carl Gustaf y la reina Silvia fueron vacunados el viernes.  

     


    El personal de la salud se ha desempeñado al límite de su capacidad. Foto: TT.

  • Löfven sostiene que la estrategia es la correcta en tanto que la oposición exige que “actúe o renuncie”

    El asalto al Capitolio, en EE. UU. y la estrategia sueca frente a la pandemia fueron puntos recurrentes en el primer debate político del año, este miércoles, en el parlamento.

    El primer ministro recibió críticas por el manejo de la pandemia del coronavirus, tanto desde la izquierda como de la derecha. "Si el gobierno no tiene el valor de actuar, que dimita", dijo la líder socialdemócrata, Ebba Bush.

     

     Por: Magazín Latino

     

    Más encendido que de costumbre fue el primer debate en el parlamento sueco, Riksdagen, este miércoles, que dio inicio al 2021. Un año marcado por la crisis sanitaria del coronavirus, cuando Suecia enfrenta las peores cifras dentro de los países nórdicos y está entre los países más castigados por la pandemia.

     

    Y la paz y el consenso que reinó el año pasado, a comienzos de la pandemia, comienza a diluirse. En sus discursos, los líderes de los partidos conservativo (M), Democratacristiano (KD), y Demócratas de Suecia (SD), criticaron duramente a Stefan Löfven por la responsabilidad que le cabe al gobierno sobre la gestión frente al coronavirus y la propagación de la infección.

      

    NOTA EN DESARROLLO

  • “Epílogo epigoloso” – Sobre la pandemia, ideologías y paradojas

    La controvertida estrategia sueca frente a la pandemia de covid-19 ha sido tema de discusión en todo el mundo. En Suecia se cuestiona si la Agencia Sueca de Salud Pública, criticada por no haber acertado ni en los pronósticos ni en las medidas para frenar el contagio, ha tenido demasiado poder en las decisiones.

    En uno de los tantos debates en las redes se tocó el tema de la actitud de la izquierda inmigrante chilena frente al actuar del gobierno “socialista”, el profesor Ferrada de Noli presenta, en su epílogo a una discusión, y en el marco de su tema sobre derechos humanos, interesantes puntos que profundizan y sitúan la discusión actual en un contexto histórico. 

     

     Por: Marcello Ferrada de Noli

     

    Nota de la editora:

    La controvertida estrategia sueca frente a la pandemia de covid-19 ha sido tema en todo el mundo. Se han cuestionado no sólo las iniciativas epidemiológicas ortodoxas de la Agencia Sueca de Salud Pública - que ha contrariado a la OMS, ECDE y KVA - sino además la transferencia de poder y responsabilidades a su cúpula por parte del gobierno, para tomar medidas que nos han afectado a todos los ciudadanos. Esto, ha su vez, ha llevado a un análisis de las posiciones que partidos y agrupaciones cívicas suecas, incluidas sectores de inmigrantes, mantienen respecto al epidemiólogo estatal Anders Tegnell.

    Uno de los numerosos debates en las redes comenzó a raíz de una iniciativa del Profesor Marcello Ferrada de Noli de donar 740 vacunas rusas a adultos mayores de un pueblo que fue uno de los epicentros de la pandemia en Italia. La iniciativa fue particularmente comentada por chilenos ex residentes o actualmente en Suecia. Esta discusión, en sus orígenes sobre temas clínicos sobre las vacunas, pasó rápidamente a centrarse en el manejo de la pandemia en Suecia y, desde allí, a los temas de inmigración y política exterior de Suecia. Los detractores del profesor Ferrada caracterizan a Suecia como “país neutral” y antimperialista, generoso con sus inmigrantes, y además con un control profesional muy adecuado frente la pandemia de covid.  

    El profesor, por su parte, sugirió que “hay una falange de chilenos más papistas que el Papa”, quienes, a pesar de que la propia 'Comisión Corona' oficialmente ha responsabilizado al gobierno por el nefasto manejo de la estrategia Covid-19, siguen negando que ha habido, y aún hay problemas cualitativos en la estrategia del FHM. Ellos estarían cultivando, en general, “un culto al gobierno" basado en premisas equivocadas, y en particular un indebido “culto a la personalidad” respecto a Anders Tegnell. Además, ha criticado duramente que las autoridades sanitarias sigan culpando a los inmigrantes por las muertes por covid-19, en circunstancias de que la responsabilidad recae en el mal manejo de parte de las autoridades.

    El académico finalizó sus planteamientos en este comentario epílogo, que él parafraseó como “goloso”, y en el que fustiga tanto el oportunismo de la izquierda sueca, como de los que él llama “inmigrantes acólitos ni siquiera invitados a la misa".

    Publicamos este texto con el consentimiento del profesor Ferrada de Noli, protegiendo los nombres de otros foristas.  

    Marisol Aliaga,
    Editora, Magazín Latino

      

    Epílogo epigoloso

      

    No es necesario ser doctor en ciencias ocultas o en cualquiera otra especialidad relativa al entendimiento de las conductas, incluidas las verbales y epistolares, para entender qué es lo que yace tras la destilación de diatribas ad-hominem ­–ensayadas por ejemplo aquí en la ‘discusión sobre la discusión’. Aquello es una actitud, no es una opinión, ni mucho menos un argumento. Sus palabras no se basan en lo que apelan en sus palabras. Si no, más verosímilmente, podría pensarse, en posibles resentimientos a priori que quizás poco tendrían que ver con mi persona. Más tendrían que ver con una imagen utópica, quizás resquebrajada por las fuentes factuales y de fácil comprobación que he citado sobre la real 'realidad geopolítica' (y anteriormente de fallida estrategia pandémica) de su Suecia adoptadora; el descubrir la inocuidad que representa afirmarse en una figura quimérica, de una Suecia “neutral” y “antimperialista”. 

     

    Como un sueño quebrado por el pedazo de espejo que Miranda mostró al empático monstruo Calibán en “La Tempestad” de Shakespeare. Allí Calibán salió arrancando de pavor al contemplar por primera vez su rostro primitivo reflejado en un cristal. Aquí en la Red se quedaron para reclamarle al mensajero por el mensaje. 

    La pista del sendero especulativo que sigue, me la dio la ausencia de comentarios de fondo a lo que he expuesto en el debate anterior. Ninguno de ellos comentó o refutó ni una simple frase, punto, coma o palabra, de mis argumentos epidemiológicos o clínicos –que sí era entonces lo central en mi exposición.  Y la entrada final a la avenida de mi especulación me la abrió aquella osadía fascistoide de tratar de impedir en este foro la consecución de un diálogo que los irrita. Años en Suecia no logró enseñarles el significado de libertad de expresión, que, aunque allí no siempre se practica, al menos nunca se deja de enunciar.

    A propósito de Suecia, allí es de uso frecuente el concepto de “revir”, aunque las más veces en contextos peyorativos. En una de sus acepciones, el término significa la tendencia en algunos individuos de no permitir la entrada en “su dominio” (revir) a otros que les representan una imaginaria competencia. Por eso caninos menores como el caso de los perritos levantan la patita y hacen pipí. 

     

    Pero yo entré aquí originalmente no para invadir el revir de nadie, sino para nada más que corregir una interpretación que en mi opinión era incompleta, sobre un análisis referido en el artículo (que no fue puesto por mí en la Red), y lo que dio origen a este insólito debate. Y me quedé siguiéndolo hasta aquí, movido por la inercia narrativa que empuja un vector fuerza, aquí representado por la prolongación de un debate inesperado pero que se demostró necesario. 

    En una última intervención, un forista se queja de que yo “elijo” no extenderme en responder preguntas hechas a mí por don XX. Eso no es únicamente, como dirían los oxfordianos, una ‘contradiction of terms’; eso yo lo llamaría un ‘contradictorio absurdísimo’. Por una parte, ese señor ahora se queja porque no me extiendo en mis respuestas, y por la otra se queja porque sí respondo. Lo hago, según él –cito sus expresiones–, de manera exagerada y generalizando, y por añadidura, con tono “hastiante”. A tal punto que, plantea él, la discusión conmigo debería ser excluida de esta Red. A mi modo de ver, la lógica de aquel señor no lo pone de acuerdo ni consigo mismo. 

    En cuanto a otros temas de análisis más teórico (y por tanto más extensos), como en el caso de fenómenos migratorios contemporáneos, había invitado a don XX a discutir sus y mis tesis en un contacto email, o en un debate en The Indicter. ¿Por qué? Porque es un tópico actual e interesante, y porque The Indicter ya alcanza más de medio millón de visitas internacionales y por ende beneficiaría además a otro foro. Pero al no recibir respuesta de él al momento de completar estas líneas, trazaré un par de ideas al respecto, al final, en este texto.

     

    Por el momento, presento la Sección Especulaciones

     

    Varios de mis detractores ad-hominem declaran ser, o dejan ver haberlo sido, refugiados políticos en Suecia. Como no los conozco, sólo puedo suponer que algunos si no eran militantes del MIR, serían del GAM (grupo de amigos del MIR), que era el tipo de organización que le habíamos dado a los que perdieron su militancia por haberse exilado sin autorización, por ejemplo, en embajadas. En aquel tiempo inicial, sólo los que fuimos expulsados, los con conmutación de pena por exilio, o con extrañamiento con pérdida de nacionalidad, además de los autorizados por la dirección del MIR para trabajo en la retaguardia éramos, en aquel entonces, considerados militantes. Lo paradojal es que yo en Europa me opuse a esas medidas draconianas y defendí la integridad de muchos buenos compañeros del así llamado GAM, primero en Roma y luego en Suecia, donde llegué enviado por la dirección. Nunca hice esa diferencia. Más tarde llegaron camaradas casi directamente de prisiones y lugares de detención y tortura. Recibámoslos como héroes, mantuve yo. 

    Siempre he mantenido que héroes no pueden ser considerados sólo los militantes desaparecidos, además de aquellos que tuvieron la oportunidad de morir con las armas de fuego en sus manos, disparadas de su corazón y compromiso. Los que siguieron luchando al caminar por cada centímetro de su sendero clandestino, también estaban decididos a tan igual noble sacrificio, a ofrendarse como los valientes. Pero la clandestinidad es por definición lo contario de sobresaliente. Ella por sí misma debe aparecer anodina, insubstancial, enmascarada en anonimidad. Y luego son detenidos y presos y traumatizados y pos traumatizados, o sea además aprisionados por siempre en su recuerdo. Con todo, son los sobrevivientes de una sola y única lucha. Todos ellos deberían ser considerados al mismo nivel de quienes con toda justicia entendemos como héroes.

    Ergo, compuse este simple epígrafe como primera página de la tercera de mis tesis, publicada en el departamento de neurociencia clínica del Instituto Karolinska:

      

    “El que lucha en el combate tiene como arma su fusil.

     El que lucha en la tortura tiene como arma su silencio.

     El que lucha en el exilio, no tiene armas. 

    …La lucha continúa"

     

    Mientras la rigidez de cosas orgánicas en el MIR se flexibilizaron para bien más adelante, algunas inorgánicas y lastres de personalidad permanecieron. Y se quedaron hasta que hicieron perecer al MIR por implosión. En el intertanto, yo seguí, y a través de los años, con mi “lucha continúa” aunque fuese sólo con mi aporte individual. Primero fue con las exposiciones de mis pinturas cuyas ventas iban directamente a las campañas de solidaridad por los presos y desparecidos. La campaña de Amnesty International por los desaparecidos en Chile se hizo en base a una de esas obras expuesta entonces en la Casa de la Cultura de Estocolmo.

    Luego, basado en mis investigaciones en Karolinska y Harvard, proseguí participando en la cosa medial de Suecia, tv, diarios, debates, etc. en una variedad de temas en apoyo a los inmigrantes sin distinción de estatus políticos, o económicos, o de procedencia. Por ejemplo, luego de mis descubrimientos epidemiológicos sobre el suicidio de los inmigrantes, sobrerrepresentados significantemente en Suecia, fui sumando otros hallazgos forenses y social-psiquiátricos que correlacionaban directamente aquellos suicidios con variables socioeconómicas negativas. Se afirmaba hasta entonces que el suicidio era cosa más propia de ricos arruinados y deprimidos. Yo probé que era de un fenómeno más frecuente en inmigrantes pobres, solos, olvidados. 

     

     

    ¿Y dónde estaban los ex miristas de Suecia? Después de mi primer artículo en la serie que tuve en DN debatt, muchos inmigrantes y organizaciones políticas de refugiados se acercaron para conocer detalles y republicarlos, pero no aquellas patrocinadas por los ex del MIR, no los que dicen aquí que entonces estaban allá. No pienso que sería porque no estarían interesados en el tema de las muertes injustas e innecesarias de sus hermanos de raza social y urbana. ¿Entonces por qué? 

    A la luz de los panegíricos a una Suecia de falso socialdemocratismo y de prístina realidad neoliberal, hechos en estas últimas discusiones, me pregunto si su no acercamiento era porque una tal denuncia como la que hice entonces estaba menoscabando el prestigio de Suecia. Esto es, que, si al exponer que el suicidio era proporcionalmente mayor entre los inmigrantes que en los nativos suecos, ¿estaba yo acaso sugiriendo la causa de esa tragedia en el trato discriminatorio y a veces racista dado a los inmigrantes? ¿No contradice aquella conclusión la imagen de una Suecia límpida y humanitaria, con política exterior de ojos azules y zapatitos blancos, y de pelito suave no exageradamente oscuro de ningún color, no exageradamente de ningún rotundo sí ni de un no profundo y lapidario? ¿Cómo ”hacerse el sueco” frente a una verdad epidemiológica tan demostradora, sino excavando la testa de avestruz en un suelo de vergüenza? 

    ¿O era simplemente el precio del “bidrag” (ayuda económica) que las autoridades suecas ponen en la boca de ciertas organizaciones de inmigrantes –nótese que no hablo de personas sino de organizaciones– para callárselas? ¿Para impedir que hablen lo que sienten y lo que saben que íntimamente se contradice con las luchas e ideologías esgrimidas como razón de su identidad de refugiados políticos? 

    Por supuesto, existe la posibilidad de otras explicaciones. Por algo estoy en la sección especulante. Y es que acaso justo los días en que yo aparecía en alguna TV o en algún diario, justo esos días mis detractores aquí hoy día, entonces allá en Suecia, no habían visto la tele o leído los periódicos. Oh, pluscuamperfecto. Todo puede darse. Pero lo que es menos creíble es que la atención de los ex de Suecia hubiese no conocido por n-causa fortuita, mi larga campaña jurídica en Escandinavia por obtener la extradición de Pinochet desde Londres. Expresamente, como se conoció latamente en los medios de comunicación, por ej. vía Associated Press, para ser juzgado específicamente por ser él últimamente el responsable de la desaparición de mis amigos íntimos Bautista van Schouwen y Edgardo Enríquez. Todos los detalles se encuentran en mi libro “Con Bautista van Schouwen” (el completo elenco de los libros publicados por la editorial de mi propiedad Libertarian Books es un obsequio para todos). Durante aquella campaña nunca tuve el apoyo de los ex miristas ex refugiados ex suecos o ex chilenos, que algún día también fueron camaradas de van Schouwen y Edgardo Enríquez. Yo por mi parte sí me impuse de iniciativas similares en contra del archienemigo, y que aplaudí públicamente en vez de ignorarlas.

    Y con eso finalizo la sección especulativa, que atribuye en teoría la misma posición subjetiva de algunos ex miristas ex refugiados en Suecia, mantenidas al parecer tanto allá como acá en este foro. Su posición aparece ad-hominem porque es ad-hominem, y ellos en su regocijo inconsciente, que es la clave de todos los prejuicios del hombre, lo aceptan, así como causa justificativa.

     
    El profesor Marcello Ferrada de Noli, en su casa en Bérgamo. Noviembre de 2020.

     

    En cambio, la causa es objetiva, y es ideológica

     

    En esta sección quiero decir claramente, que me parece inconcebible que gente que se dice de izquierda, está dispuesta a elogiar a una élite en el poder político y cultural de Suecia, llamándola "neutral", a la vez que en una publicación de la mismísima OTAN/NATO se especula que Suecia ya era su miembro número 26 desde el año 1990. Sabiendo que por instrucciones del Pentágono, Suecia env sus aviones a bombardear Libia y participar contextualmente en el asesinato de Muamar el Gadafi; un gobierno que mantiene por casi diez años a Julian Assange prisionero, sin juicio, por órdenes de los mismos generales americanos que les comandan militarmente en Afganistán. 

    Que apoyan la lucha de los jihadistas terroristas en contra del gobierno legítimo de Siria, vía suculentas ayudas económicas a los “Cascos Blancos”, por ejemplo las sumas que acompañaron la entrega por parte de la Ministra de Relaciones Exteriores de Suecia a esa organización auxiliar del terrorismo fundamentalista de nada menos que el “alternativo Premio Nobel de la paz”. Una organización fundada y financiada por los gobiernos de UK y USA, y apoyados logísticamente por Israel. He descrito en detalle a esa militante organización fundamentalista, anti derechos humanos, en una presentación que entregué en el Club Suizo de la Prensa, en donde fui invitado como ponente en Noviembre 2017. 

    Que usan el feminismo como un trade mark para comercializar sus productos en mercados progresistas. Un gobierno que se dice neutral mientras entrega grandes sumas de dinero público sueco a las campañas intervencionistas de Hillary Clinton en diversos países,  en circunstancias que he podido comprobar que aquellas "filantrópicas" empresas a donde llega el dinero público sueco tienen en realidad un afán de lucro.

    Quiero decir que a mí, por el contrario, me causa repulsión el que el partido de “Izquierda” sueco (“Vänster”, los ex ‘euro comunistas’) han votado a favor de la intervención militar en Libia, luego de una moción presentada en el parlamento sueco por el entonces ministro de relaciones exteriores, el ultra conservador de derecha Carl Bildt. Este político que hasta incluso ha sido señalado por WikiLeaks de ser agente de información norteamericano.  

    Y que ese partido Vänster (“Izquierda”, los ex comunistas reformistas, y partido en el cual militan conspicuos ex miristas) que, junto con las instituciones y medios de comunicación suecos que siguen la línea de la NATO, proclamando públicamente de ser partidario de un No-Fly Zone en Siria, que una doctrina originada en Hillary Clinton con el supuesto fin de proteger los intereses estratégico-militares de la oposición jihadista/ fundamentalista en contra de un gobierno secular. Y en realidad, donde el fin último es derrocar ese gobierno con fin de establecer un oleoducto que parte de Arabia Saudita a Turquía, y que necesariamente necesita pedazos del territorio sirio. ¿Y quién, entre otros, tiene intereses económicos en aquel proyecto? Nada menos que Hillary Clinton, la ex Secretaria de Estado de los EEUU, cuestión denunciada por el senador estadounidense Dick Clark. 

    Quiero decir que esos usurpadores del concepto “izquierdistas”, esos del partido Vänster, más toda la corte de oportunistas, incluidos algunos miristas de ayer, hoy convertidos en indolentes reformistas que lo apoyan, a mí me dan soponcio causado por una angustia definible.

    Como se sabe, la angustia, o “ansiedad”, comparte los mismos síntomas del “miedo”, pero se diferencia de la percepción de miedo a lo conocido o a lo ignoto que nos parece amenazar, en que no es capaz de atribuir el origen de la interferente percepción. La ansiedad tiene, se diría, un origen indefinible. O sea, siempre sabemos a qué tenemos miedo y por qué, pero no sabemos porque estamos en estado de difusa ansiedad. Pero a mí me ocurre esto diferente y extraño con estos que se dicen de izquierda, con los que alguna vez leyeron obligadamente en el primer tomo de El Capital, y en los legendarios Manuscritos Económico-Filosóficos, los capítulos describiendo la enajenación del trabajo, la alienación en fin del hombre. Cuando pienso como su pensamiento mirista pueda haberse enajenado hasta el punto de no reconocer el carácter clasista de la élite dirigente sueca, su entreguismo total a la ideología geopolítica OTANista, su trato discriminatorio a sus hermanos inmigrantes y que alcanza hasta para echarles la culpa de los extremos de patología y mortalidad que la pandemia de covid-19 ha alcanzado en Suecia a raíz de manejo pésimo por parte de las autoridades. Y entonces ya no es ligera ansiedad la que amenaza a la decencia, ni es temor a un posible incremento de ese empeoramiento ideológico. Entonces la percepción es la de rabialdía. ¿Qué es rabialdía? Es rebeldía con rabia. 

    Esa constelación es el sentimiento franco que me hace vituperarlos sin pedir disculpas. Yo les he citado cifras, fuentes, les he hecho ver gráficos, les he indicado el juicio casi unánime de toda la prensa internacional (menos la súper-adicta a Trump) que condena la fracasada estrategia sueca del corona, y porque además significa una fuente de contagio para otros países. Hechos factuales, comprobaciones científicas, para no mencionar simple sentido común, no es capaz de penetrar la coraza de sus prejuicios. Baste decir que ni siquiera reconocen la diferencia de lo que ha sido la política interna y exterior de Suecia, marcada por el antes y después del asesinato del insigne Olof Palme. Para ellos, en su confusión ideológica tanto estática como superlativa, el brillante progresismo de la otrora Suecia lo reencuentran perfectamente presente en la dictadura eutanásica de Tegnell, en la irresponsabilidad de Löfven, en la del ministro sueco de defensa Peter Hultqvist, que le lustra las botas a los generales de la OTAN regalándoles un 40% de aumento en el presupuesto militar motivado por "la amenaza rusa", y en el fanatismo del enano intelectual que la NATO puso como editor político del diario Aftonbladet

     

    Lo paradojal 

    Lo paradojal es que yo no he iniciado esta discusión. De repente aparece en la Red un post llamado “Académico chileno-sueco…etc”, y una primera respuesta a ese post conteniendo esa noticia, no a otro análisis ni a otro reporte periodístico, comenta que lo que falta en ese análisis, es esto y lo otro sobre las vacunas. Yo me apuro en referir que eso era sólo un piccolo extracto de mi análisis referido muy sucintamente en esa reseña periodística que subió la Red, y que un comentario de aquel análisis solo podría hacerse en base a su publicación original, la que cité. Y al mismo tiempo cité otros artículos en lo que explico con mejor entender científico las diferencias entre vacunas ofrecidas y el porqué de mi opinión.  Si los participantes estuviesen verdaderamente interesados en el tema, hubiesen leído mis descripciones ya dadas en esos artículos, la discusión o no habría existido, o se habría concentrado en ítems relevantes.

    Pero obviamente el interés no estaba dirigido allí, y se demostró ser otro. Y de la iniciativa de las 740 vacunas, a nadie le importó comentar su necesidad, o a casi nadie a excepción del camarada de conciencia solidaria y mentalidad dialéctica, X., a quién le agradecí, lo mismo que a XXX.

    Conversamente, en oídos de un alma pequeña, obras altruistas provocan. Si no, recuérdense del personaje Javert en Los Miserables de Victor Hugo. Javert nunca pudo perdonar la generosidad de Jean Valjean. Hasta que consiguió matarlo, tratando de encontrar paz en sí mismo. 

    Un amigo me llama, a la distancia. Le cuento qué estoy escribiendo. Me pregunta por detalles. Me comenta que ninguno de los comentarios que le menciono se refirió al contenido central del cual se trataba el post original en esta Red, o sea lo que se supone dio origen al debate, las vacunas para ancianos necesitados. 

    - Pero que increíble, me dice.

    - Sí, bienvenido al mundo de la solidaridad de clase, respondo yo

    - ¿Cuál solidaridad de clase? 

    - La que no existe, porque dejó de existir cuando la pandemia invisible del egoísmo contagió hasta quiénes suponían ser la última esperanza. 

    - No te puedo creer, ¿cuáles serían esos?

    - Los que se suponen que aquí estaban para atacar a los Javert por la razón y la fuerza. No para defenderlos.

     
    Marcello Ferrada de Noli junto a  Julian Assange, sobre quien ha escrito el libro Sweden´s Geopolitical case against Julian Assange 2010-2019

     

    Por último, sobre inmigración y refugio político. Cifras, y con sus fuentes indicadas

     

    Fui muy criticado en este foro por afirmar que muchos refugiados chilenos en Suecia en realidad no tenían razones políticas. Ni siquiera dije que era una mayoría. Sin embargo, cifras oficiales del Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile, DICOEX, elaboradas junto a la Oficina Nacional de Estadísticas, concluyen que sólo el 38.5 % de los miles de chilenos llegados a Suecia “tenían” razones políticas. Ergo, una mayoría, el 61.5%, no las tenía. Ahora bien, cuantos, entre esa minoría que declararon ”haber tenido” razones políticas, ¿realmente las tenían? ¿Cuántos fabricaron sus historias? Un militante del Partido Radical me confidenció en los años ochenta que él se enorgullecía de haber elaborado historias falsas en serie, para así poder traer a sus colegas y parientes a Suecia. Algunos de ellos incluso visitaron mi consultorio buscando ayuda supletoria. Y en base a mi trabajo profesional de muchos años en diagnóstico y psicoterapia con cientos, o más, de refugiados chilenos, y de acceso a historias clínicas y forenses en contextos de investigación científica en el Karolinska –y cuyos casos evidentemente no revelaré– mi deducción  es que a ese 38.5% habría que restarle un significativo porcentaje, correspondiente al grupo que me consta no cumplía con los requisitos de asilo así definidos por la Convención Internacional de Ginebra, de la cual Suecia es firmante. Según la embajada de Chile, habría 60.000 chilenos en Suecia. Cifras presumiblemente anteriores entregan 40-50 mil.

     

    ¿Alguien se ha preguntado cuántos camaradas chilenos estaban en esos momentos pasando duros tiempos en cárceles y lugares similares, mientras en Suecia se hacía ‘la vista gorda’ a los impostores que ocupaban sus lugares inmerecidos?

     

    A la fundación del MIR yo fui con mi ideología social-libertaria que creo tenerla en desarrollo desde los once años, profundamente anticlerical, y con valores anarquistas archiconservadores explicados en “Mi Camino A Malatesta”.Un clásico dentro de estos principios es respetar la movilidad de los individuos dentro de un planeta que nos pertenece a todos en común. Por ende, por supuesto que respeto el derecho a la emigración de todo individuo, y no solamente por sus motivos políticos, religiosos, o económicos, etc., sino porque simplemente se les de la gana de cambiarse de latitud. La tierra no es ajena sino nuestra. Por lo mismo que estoy en contra de la apropiación y comercialización privada de los recursos naturales.

    Mis concepciones en torno a este tema de libre migración se nutrieron de fuentes etnográficas durante los años que estudié y trabajé en el Instituto de Antropología en la Universidad de Concepción, estudios que compartía con los que seguía en el Instituto de Filosofía, y también en la Escuela de Derecho de la misma universidad, cuyos estudios jurídicos también nutrieron esa concepción internacionalista. 

    De la misma manera, he defendido y defiendo a los inmigrantes en la variedad de los países en que me encontrado por razones de exilio o de trabajo. 

    Con todo lo anterior, una cosa distinta es, sin embargo, entender el fenómeno moderno de migraciones masivas abstraído de sus contextos políticos y geopolíticos.

     

    Hay una variedad de materias que en mis escritos he considerado por separado, Aquí sólo las puntualizaré:

    La gran mayoría de los migrantes no dejan su terruño, su cultura y su familia basados solamente en un espíritu aventurero. La gran mayoría de ellos sacrifica aquel acervo familiar y proximidad cultural, porque sienten el deber de hacerlo. Son migrantes por necesidad más que por albedrío. A su vez, estas necesidades obedecen a constelaciones económicas nacionales o regionales, tras las cuales encontramos invariablemente un clásico sistema de explotación de clase, un pedazo de neocolonialismo sobreviviente, una economía importadora y dependiente, etc. O sea, las migraciones pasan de ser el ejercicio de un derecho humano, a la consecuencia de una transgresión a esos derechos humanos. Hoy en día hecha por las nefastas consecuencias de los sistemas de mercado. Y detrás de cada empresa corporativa, y de cada monopolio, y de cada gobierno que las ampara, se encuentra siempre un puñado elitista de potentados. La lucha de clases no ha desaparecido en su esencia. Lo que al parecer ha disminuido es el espíritu de los que un día se autodefinieron como vanguardia de esa lucha. Y el cansancio ha aumentado, no necesariamente para terminar en un desenlace histórico fatal. Porque si el consumismo aún está ganando, en la rapidez de sus victorias se acerca más y más a la saturación inevitable en el alma del consumidor, o en el fondo de su bolsillo. Las leyes de la sociedad son dialécticas y naturales, allí la lucha continúa, aunque no podamos percibirla.

    Por otra parte, las migraciones en épocas contemporáneas, masivas, a Europa, son la consecuencia de la política de agresión de las potencias occidentales en parte del Medio Oriente y Asia. La situación de América Latina no la he estudiado con detención. En lo que se refiere al Medio Oriente, responde a la política de “regime change”, bien representada por la invasión y guerra de Iraq, y se extiende hasta la doctrina de Hillary Clinton en el campo bélico de Siria. En estas guerras de agresión encontramos a Suecia, primero construyendo silos para proteger a la población iraquí de los inminentes bombardeos de países de la NATO, construcciones por las que cobraron siderales sumas de dinero pagados con fondos públicos de Iraq, un país que se encontraba medio de un acérrimo bloqueo económico. Luego, cuando los americanos iniciaron su guerra de agresión pretextando la mentira de “armas iraquíes de destrucción masiva” que nunca existieron en Iraq, entonces Suecia les vendió a los americanos los planos de construcción y los sitios de los bunkers secretos. Los que enseguida fueron despiadadamente bombardeados por la USAF.

    Un ejemplo más en el contexto de esta discusión sobre la política exterior de Suecia, y que a mi me aparece como pérfida. La “solidaridad humanista” del gobierno sueco de recibir masivamente “refugiados de Siria”, que tanto ha sido propagandeada por sus autoridades y por supuesto sus acólitos ideológicos, corresponde en realidad a una enorme farsa, tanto jurídica como geopolítica. En sus orígenes, la emigración fue compelida por la agresión de las potencias occidentales, apoyadas en el campo diplomático por Suecia. En la práctica, la gran mayoría de los 180,000 “refugiados políticos” que entraron en Suecia en 2015, NO provenían de Siria sino de una diversidad de países de África y Asia. A un 80 por ciento de aquellos “refugiados políticos” se les dejó entrar a pesar de no tener, o no mostrar, ningún documento de identificación. Así era la avidez del gobierno de Suecia, de demostrar su servil adhesión pro NATO, mostrando al mundo como “el monstruo Assad” (el presidente electo de casi el único gobierno secular que queda en el medio oriente) obligaba con su represión la emigración masiva de sirios. Lo que se demostró era otra mentira de la propaganda sueca.

    En retribución, países de la Unión Europea apoyan las iniciativas de Suecia de intensificar sanciones económicas a Rusia, su archienemigo, ahora así declarado abiertamente por el ministro sueco de defensa, Peter Hultqvist, como se le escucha en el video acompañado aquí. 

    Otro tema que he considerado central en el análisis sobre migraciones es el problema de la aculturación. En realidad, siendo problemático, el tema no habría que categorizarlo como "problema", sino al contrario, descifrando sus incógnitas y posibilidades, sería una ayuda determinante para solucionar otro problema que sí es capital, el de la integración de los inmigrantes. En Suecia, habría que profundizar los estudios sobre el racismo y particularmente del racismo cultural.

     

    Debo llegar aquí por problema de espacio y tiempo

    Termino, agradeciendo el espacio gentilmente dado por la Red, a XX XX y al Dr. XX ZZ por la oportunidad que me dieron de aclarar mis puntos de vista. Al Dr. ZZ le debo una errata de mi parte, y esta es que cuando dije “sólo un inmigrante en Suecia”, debería en vez haber dicho “podrá ser un distinguido médico, pero en Suecia será siempre considerado, en primer lugar, inmigrante”. Porque, aunque él pudiese perfectamente ser reconocido como el mejor médico en Suecia, si es inmigrante será, en el mejor de los casos, titulado “el mejor médico inmigrante”. Un hecho muy conocido es lo que pasó con el eminente escritor Theodor Kallifatides, nacido en Grecia en 1946, pero emigró a Suecia en 1964. Su magnífico dominio del idioma sueco, y su talento de escritor, lo han llevado a una variedad de premios. Sin embargo, allí en el pódium medial es generalmente aludido, o titulado, el “escritor inmigrante” Kallifatides. Un caso que ilustra el fenómeno “kulturrasism”, concepto que introduje en Suecia en 2009.

    Marcello Ferrada de Noli, 

    Bérgamo, 18 diciembre 2020.

     

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