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Greta Thunberg toma un año sabático – y viaja a Chile La activista climática Greta Thunberg frente al Parlamento Sueco. Foto: Anders Hellberg - Eget arbete, CC BY-SA 4.0 (Wikipedia).

Greta Thunberg toma un año sabático – y viaja a Chile

La joven activista sueca fue invitada a dos cumbres sobre el cambio climático, una en septiembre, en Nueva York, y la otra en diciembre, en Santiago de Chile. Aceptó ambas, y pronto cruzará el Atlántico. Aunque aún no sabe cómo.  

- Fue una decisión difícil, pero ahora es cuando las cosas tienen que cambiar, dice Greta en una entrevista con Dagens Nyheter. Como la adolescente no viaja en avión, el viaje a América le tomará su tiempo, por lo que decidió tomarse un año sabático.

 

 Por: Marisol Aliaga

 

Faltando poco para concluir la enseñanza básica, la activista climática Greta Thunberg decidió esperar un año antes de comenzar la enseñanza secundaria.

 

Aún no sabe cómo solucionará el problema de cambiar de continente sin viajar en avión. La alternativa es por barco, lo cual toma tiempo.

- Puesto que no viajo en avión, tendré que atravesar el Atlántico de alguna otra manera. En realidad, no lo he resuelto aún, pero de alguna forma llegaré allí. Al menos lo intentaré resolver por todas las formas posibles, dijo este fin semana Greta Thunberg, en entrevista con el matutino Dagens Nyheter.

 

La adolescente que inició el movimiento juvenil global contra el calentamiento global, “Fridays for Future” (Viernes por el Futuro) que ha movilizado a cientos de miles de niños y adolescentes en el mundo entero piensa que no hay tiempo que perder.

 

Por esto, cuando sus compañeros vuelvan al colegio después de las vacaciones de verano, Greta estará en América.

 

La esperan dos importantes eventos: la Cumbre sobre la Acción Climática ONU 2019, en Nueva York que se realizará en septiembre. Y la COP25 que tendrá lugar en Santiago de Chile.

- Es un hecho que es ahora cuando las cosas tienen que cambiar. El 2020 debemos haber reducido la curva de emisiones considerablemente, si queremos tener la chance de mantener el calentamiento global bajo los 1,5 o 2 grados. Mi escolaridad no sufre ningún daño si me atraso un año. Haré la secundaria más tarde, dijo Greta a Dagens Nyheter.

 

La activista sueca había comunicado su decisión de partir ahora hacia el continente americano en un discurso en Viena, donde participó en una huelga escolar por el clima junto a 35.000 personas.

 

Había sido invitada por Arnold Scharzenegger a la cumbre R20 Austrian World Summit.

 

Ahora la meta de Greta es convocar a jóvenes de todo el mundo a una semana a nivel mundial de acción por el clima, a partir del 20 de septiembre, en vísperas de la cumbre de la ONU en Nueva York, el 23 de septiembre.

 

Y esta vez no solo a los jóvenes. Greta hace un llamamiento para que también los adultos se unan a esta lucha por el planeta.

- A los adultos que dicen que deberíamos estar en la escuela queremos decirles: ¡Vayan también a la huelga! Hagan huelga desde el trabajo, salgan a las calles. ¡Hagan algo! Les necesitamos ahora más que nunca.

 

Aunque reconoció que la decisión de estar un año sin ir a la escuela no fue fácil.

- No sé cómo lo manejaré, quiero aprender cosas. Tal vez pueda tratar de aprender un idioma, durante este tiempo…

 

 
La activista climática Greta Thunberg frente al Parlamento Sueco. Foto: Anders Hellberg - Eget arbete, CC BY-SA 4.0 (Wikipedia). 

 

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  • Te escuchamos, Greta

    ¿Está realmente conectado mi micrófono? ¿Me pueden escuchar? ¿Mi inglés es lo suficientemente bueno? se preguntaba Greta Thunberg el año pasado, en una alocución en el Parlamento británico.

    El Teatro real sueco, Dramaten, se hizo eco de sus palabras, que fueron interpretadas por un variopinto elenco en la Gran Sala del teatro, el viernes pasado, en la performance We hear you - Greta Thunbergs tal.

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    Fue una efímera puesta en escena. Una performance de 45 minutos la tarde del viernes recién pasado, la única.

     

    La Gran Sala del Dramaten, que nuevamente abrió sus puertas al público luego de meses de renovación, estaba repleta de una audiencia más variada que lo habitual, con más niños y adolescentes entre esta. 

     

    Una niña en chaqueta verde militar, menuda como Greta y con la misma mirada seria y concentrada hace su aparición en el escenario. Los potentes focos resaltan su silueta en la oscuridad del tablado. Está completamente sola.

     


    FOTO: JACOB BENGTSSON.

     

    “Me llamo Greta Thunberg. Tengo 16 años. Vengo de Suecia. Quiero que sientan pánico porque nuestra casa está en llamas”.

     

    Desde los parlantes se escuchan voces – actores, actrices y niños - que repiten lo dicho por Greta en tantas ocasiones luego de que, hace un año y medio atrás, se plantara frente al Riksdagen, en su huelga escolar por el clima.

     

    “Muchos no quieren oírnos porque dicen que somos solamente niños. Pero nosotros solo repetimos lo que dicen los expertos. No nos escuchen a nosotros, escuchen a los científicos. Les aseguramos que regresaremos a la escuela apenas Uds. comiencen a escuchar a la ciencia y a darnos un futuro”.

     

    “¿Es realmente pedir demasiado?”

     

    Greta quiere que nos de pánico. Que entendamos que los cambios climáticos nos conciernen a todos y que todos podemos contribuir a frenar las emisiones que están dañando de manera irreversible al planeta.

     

    En el Dramaten este viernes, sus palabras cobran fuerza, su crítica a los adultos que les han dado falsas esperanzas. Y a quienes solo piensan en ganancias.

     

    “Porque ese futuro fue vendido para que un pequeño número de personas pudieran ganar cantidades inimaginables de dinero. Nos ha sido robado cada vez que Uds. dijeron que el cielo era el límite y que solo se vive una vez”.

     

    Palabras que reflejan también su frustración frente a políticos que primero la ignoraron y después quisieron sacarse selfies con ella. Y que siguen viajando en avión y consumiendo hamburguesas al salir de las cumbres climáticas.

     

    A veces, incluso, no está segura de si la están escuchando.  

     

    “¿Está realmente conectado mi micrófono?”

     

    “¿Me pueden escuchar?”

     

    “¿Mi inglés es lo suficientemente bueno?”

     

     
    FOTO: JACOB BENGTSSON.

     

    Poco a poco el escenario comienza a llenarse de otras personas, una mujer de la mano de una niña, una persona de edad apoyada en su bastón, unos jóvenes de la edad de Greta. Todos van tomando lugar en tanto que el acompañamiento musical, que apenas habíamos percibido al comienzo, se hace cada vez más vigoroso.

     

    Nos damos cuenta de que el escenario es circular y comienza a girar a medida que llegan más personas. Hombres, mujeres y niños se unen a los otros en tanto que un tictac de reloj nos recuerda el tiempo que transcurre, implacable.

     

    Este viernes, quienes estábamos en Dramaten escuchamos claramente su mensaje, entendimos que es ahora o nunca. Que cada uno de nosotros puede hacer diferencia y que es urgente hacerlo ahora.

     

    Entiendo que el escenario es la Tierra. El tictac es el tiempo que se nos acaba y que los protagonistas de esta performance no son solo quienes están en el escenario sino también todos nosotros.

     


    FOTO: JACOB BENGTSSON.

     

  • Ester y Catalina hacen huelga por el clima

    Las estudiantes Ester y Catalina participaron este viernes en la huelga número 70 por el clima: #FridaysForFuture, iniciada por Greta Thunberg, hace un año y medio atrás.

    La joven activista está de regreso en Suecia, luego de su viaje al continente americano. Este viernes se plantó nuevamente frente al parlamento sueco en Estocolmo.

    La acompañaron una veintena de estudiantes, entre ellos, Ester y Catalina, con quienes conversamos.

     

     Por: Marisol Aliaga  

     

    Al ser elegida ´la persona del año´ por la revista Time, Greta Thunberg enfatizó la importancia del movimiento que encabeza:  “Fridays for Future”.

     

    - Realmente espero que signifique algo para el movimiento, que realmente es quien debería recibir este reconocimiento. Pero espero que pueda conducir a algún tipo de despertar, y que motive a más activistas climáticos. Quizás también contribuya a que la palabra ´activista climático´ ya no sea ve como un insulto, y que más activistas reciban reconocimientos, dijo Greta a los medios, a su llegada a Suecia.

     

    Este viernes estuvimos en la plaza de La Moneda (Mynttorget), frente al parlamento sueco, y conversamos con dos estudiantes que han participado en varias manifestaciones por el medioambiente. Pertenecen al movimiento #FridaysForFuture y están preocupadas por los cambios climáticos.

     

    - Yo creo que este es un problema que tenemos que resolver. Los países no están haciendo lo suficiente - por el momento - y queremos que hagan más, nos dice Ester Cortez, quien tiene 16 años y va en primero año de la secundaria.

     

    Tiene un cartel que dice: “I want my future back” (Quiero que me devuelvan mi futuro).

     

    Reconoce que el estar allí sentada “no va a cambiar nada en el mundo”, pero que es algo simbólico.

     

    - Hemos dejado de ir a la escuela el viernes, pero queremos que los adultos hagan algo más por el medio ambiente.

     

    ¿Qué les respondes a quienes las critican y dicen que deberían estar en la escuela?

     

    - Yo les pregunto: ¿De qué sirve ir a la escuela, si no hay un futuro?

     

    Ester viajó a la cumbre climática que se celebró recientemente en Madrid, pero no quedó con los resultados de esta.

     

    - Yo estuve en la COP25, pero no pasó nada. No hicieron nada. Quedé muy decepcionada.

     

    Dos cosas le llamaron la atención. Junto a integrantes del movimiento FFF (#FridaysForFuture) realizaron el miércoles una acción por el clima. Las dejaron hacerla, pero fue todo.

    - Dijeron que estaba divertida, pero no pasó nada más. Por la tarde vi que había representantes de comunidades indígenas que querían hacer una acción, pero dijeron que no estaba autorizada, y se tuvieron que ir.

     

    ¿De dónde eran?

     

    - Eran de Ecuador, de Brasil y también de Canadá. Yo creo que la gente indígena sabe más que todos, y que deberían escucharlos. A nosotros nos dejaron manifestarnos, pero a ellos no.

     

    Catalina Escobar tiene 15 años y cursa el noveno de la Primaria. Está de acuerdo con Ester en que las comunidades indígenas han sido postergadas, a pesar del conocimiento que estas poseen sobre el medioambiente.

     

    - Yo creo que nosotros podemos aprender mucho de ellos porque ellos viven con la naturaleza y no de la naturaleza, como nosotros lo estamos haciendo ahora.

     

    Tampoco tiene mucha fe en las cumbres climáticas, pero concuerda en que se requieren cambios fundamentales y que son urgentes. Y que lo que falta es la voluntad.

     

    - Yo creo que sigue faltando la voluntad de cambiar todo, porque piensan más en la economía antes que en salvar el planeta, yo creo que ese es el gran problema.

     

    Esta es la sexta vez que Catalina se ha manifestado afuera del Parlamento, junto a otros jóvenes activistas de su edad. También ha participado en las manifestaciones globales, el más reciente fue en Rinkeby.

     

    - Estuvo muy bueno, me gustó mucho. Fueron muchos jóvenes y habían invitado a personas indígenas que hablaran, porque ellos viven en armonía con la naturaleza y nos pueden ayudar. Me gustó porque estaba bien organizado.

    - De la COP25 solamente vi algunos discursos, el de Greta, por ejemplo, pero sé que fue una gran decepción para muchas personas. Yo no puedo decir más sobre las COP, porque no soy una experta, pero lo que yo quiero es que resolvamos esta crisis, nos dice.

     

    ¿Y cuál es la próxima actividad o acción?

     

    - Greta y todas las otras personas que se han manifestado aquí todos los viernes van a seguir. Van a seguir hasta que Suecia esté en línea con el acuerdo que se tomó en París, que el recalentamiento global no debe pasar del límite de 1,5 grados centígrados y eso aún no se ha alcanzado, dice Catalina.

     

    Y Ester acota:

     

    - Si las emisiones de carbono siguen siendo las mismas, los países no están siguiendo el acuerdo de Paris. Y si no siguen este acuerdo, el planeta seguirá recalentándose. Es necesario detener las emisiones de carbono que resultan en que la temperatura aumenta.

     

    A ninguna de ellas les preocupan las críticas a Greta Thunberg o al movimiento en el que participan ambas.

     

    - En parte lo podemos tomar como algo positivo, porque hay quienes ya están asustados de lo grande que se ha hecho este movimiento y el impacto que está teniendo a nivel mundial. Entonces yo más bien lo veo como algo bueno, concluye Catalina. 

     

     
    Ester Cortez (izquierda) tiene 16 años y va en el primer año de la Secundaria. Catalina Escobar (derecha) tiene 15 años y va en noveno de Primaria. Foto: Marisol Aliaga.


    Ester y Catalina frente al parlamento sueco, en la plaza de La Moneda, en Estocolmo.  Foto: Marisol Aliaga.

     
    Greta Thunberg tiene 16 años y esta es la 70 vez que hace huelga frente al parlamento. Foto: Instagram. 

     

  • “La COP de las lágrimas” – COP25 en Madrid fue calificada de fracaso

    La cumbre del clima en Madrid, COP25, fue calificada por expertos, activistas y participantes como “un fracaso total”, y muchos se preguntaron las razones por las que Chile se empeñó en no soltar la presidencia.

    Al finalizar este domingo, luego de dos días extra de negociaciones, la ministra chilena del Medio Ambiente, Carolina Schmidt, pasó un chasco al proponer a la Asamblea que las respuestas fueran enviadas electrónicamente. Obtuvo un contundente: “No”.

     

     Por: Magazín Latino

     

    Muchos se han preguntado, tanto antes y después de la COP25, por qué Chile se empeñó en albergar la cumbre climática. Y al término de esta, la incapacidad del gobierno de Sebastián Piñera para liderar un evento de esta envergadura quedó plenamente de manifiesto.

     

    Alden Mayer, veterano activista y líder de la Unión de Científicos preocupados por el Medioambiente, expresó a los medios:

     

    - He venido a estas negociaciones del clima desde que se iniciaron, en 1991, y nunca había visto una total desconexión entre lo que hemos visto en esta COP25 y lo que la ciencia plantea y la gente demanda a nivel mundial. El planeta se está quemando, y nuestra ventana de escape se está haciendo cada vez más difícil de alcanzar entre más fallamos en actuar.

     

    Las ONG defensoras del Medioambiente también se mostraron críticas ante la presidencia chilena y resaltaron su actitud frente a los países que se opusieron a medidas más contundentes.

    - La distancia entre la realidad y la negociación tiene una razón de ser que hay que mencionar. Cada vez más países contaminantes como Brasil, China, India, EE.UU. y Australia están imponiendo sus intereses y retrasando el progreso. Los países vulnerables como Colombia tienen todo que perder. Ya no se trata de una negociación de países desarrollados contra países en desarrollo. Es cada vez más una negociación de países grandes contra pequeños, en la que los últimos están perdiendo”, dijo Isabel Cavelier, directora de Visión de Transforma.

     

    Por su parte Jennifer Morgan, Directora Ejecutiva de Greenpeace y quien en un principio se había mostrado conforme con que Chile fuera sede de la cumbre, manifestó también su descontento respecto al acuerdo final. 

    - El texto es completamente inaceptable y sería una traición a quienes sufren los impactos alrededor del mundo, y también a los que están pidiendo acciones. La presidencia de Chile tenía una tarea: proteger la integridad del acuerdo de Paris, no permitir que se rompiera por sí mismo y por codicia. En este momento está fallando. El enfoque que Chile ha tomado sobre este texto muestra como como ha escuchado a los contaminadores y no a la gente.

     

    Tampoco el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, quedó conforme con los resultados de la reunión internacional. 

     

     “Estoy decepcionado con los resultados de la COP25. La comunidad internacional perdió una oportunidad importante para mostrar una mayor ambición en mitigación, adaptación y financiamiento para enfrentar la crisis climática. Pero no debemos rendirnos y no me rendiré”, escribió Guterres en su cuenta de Twitter.

     

    El objetivo principal de la cumbre era implementar medidas concretas para cumplir el acuerdo de Paris. Uno de sus puntos principales es el de limitar a 1,5 grados centígrados el aumento de la temperatura media con respecto a los niveles preindustriales antes de final de siglo. Este año será el segundo o el tercero más caluroso desde que se tienen registros.

    La ministra chilena del Medioambiente, Carolina Schmidt, quien presidió la cumbre en ausencia de Sebastián Piñera había declarado, antes del cambio de sede que “Chile está liderando una transformación hacia las energías limpias por su tremendo capital natural”, y que “nosotros queremos acelerar el paso a una energía limpia no solo en Chile, sino en el mundo entero”.

     

    En Madrid se enfrentó con la realidad.

     

    Después de maratónicas sesiones y dos días de retraso, por fin se logró un documento final el domingo pasado, cuando los delegados de los países más pobres ya habían tenido que volver a casa. 

     

    “Chile-Madrid tiempo para la acción”, se tituló el documento.

     

    No obstante, la presidencia chilena fue criticada, por su poca capacidad de liderazgo y falta de experiencia en el tema.

     

    La molestia generada en contra de Carolina Schmidt tuvo su momento más álgido el domingo, cuando se trataba de alcanzar acuerdos en la asamblea de cierre de la cumbre. La ministra comenzó a decir:

     

    - Considerando la hora y el hecho de que muchos tenemos prisa por llegar al aeropuerto, me gustaría plantear que las propuestas sean enviadas y subidas de forma electrónica…

     

    No alcanzó a terminar la frase cuando fue interrumpida por delegados y delegadas que le respondieron: “No”.

     

    Hecho que tuvo resonancia en los medios internacionales, tanto por la pobreza del acuerdo, como por la incapacidad de la secretaria de Estado.

     


    Nuestro colaborador Angonoa, no vislumbraba buenos resultados. 

     

    Uno de los medios que escribió sobre esto fue el diario español El Periódico, que en una crónica titulada “Lágrimas de cocodrilo en la cumbre del clima”, critica a Schmidt porque “rompió a llorar varias veces ante su incapacidad negociadora”.

     

    “Algunos observadores y delegados de países europeos se preguntaban por qué Chile quiso presidir la COP25 si ha demostrado tanta torpeza y tan poco empeño en sacar su contenido adelante”, escribe el medio. 

     

    "Cuando la tarde noche del sábado parecía que todo iba a irse al garete, Carolina Schmidt, reconoció entre lágrimas varias veces su incapacidad y traspasó a su homóloga española, Teresa Ribera, la negociación que había contribuido a envenenar", expone el autor de la nota y corresponsal de El Periódico en la cumbre, Manuel Villaseró. 

     

    También subraya: “Para salir vivo de un evento en el que 196 países deben aprobar todo por unanimidad, hay que saber que el voto del más pequeño archipiélago puede llegar a valer tanto como el del país más poderoso. También hay que dominar un mínimo la endemoniada jerga técnica que a veces convierte a los documentos en jeroglíficos indescifrables. No basta con llevarse a un equipo de solventes especialistas, que sí los traía Chile”.

     

    Critica la corta experiencia de la ministra en la cartera -  medio año -  y se refiere al compromiso del presidente chileno con el Medioambiente:

     

    “Una de las 10 primeras fortunas de Chile, se hace llamar ‘conservacionista’ porque compró 115 mil hectáreas de un bosque reclamado por los nativos de la isla Grande de Chiloé y las abrió al público como parque natural. Esa es su vinculación al medio ambiente”.

     

    En Suecia, la COP25 obtuvo también mala nota, la ministra sueca del Medio Ambiente, Isabella Lövin, dijo estar decepcionada e incluso molesta con los resultados: 

     

    - No hemos avanzado como deberíamos haberlo hecho y me siento muy decepcionada y, por decir lo menos, molesta por eso.Teníamos dos cosas importantes que necesitábamos presentar durante esta reunión y una fue sobre cómo deberíamos obtener buenos informes sobre la cooperación internacional para reducir las emisiones. Y allí simplemente no hemos llegado hasta el final. 

    - La segunda pregunta es, por supuesto, cómo expresamos que ahora necesitamos urgentemente elevar nuestras ambiciones para el próximo año. Aquí hemos recibido buenos textos sobre de que el próximo año haremos nuevos compromisos, pero no está tan claro como Suecia o la UE lo hubiesen deseado. Y es algo por lo que estoy muy preocupada. 

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