Lunes, 14 Octubre 2019 | Login
Greta Thunberg toma un año sabático – y viaja a Chile La activista climática Greta Thunberg frente al Parlamento Sueco. Foto: Anders Hellberg - Eget arbete, CC BY-SA 4.0 (Wikipedia).

Greta Thunberg toma un año sabático – y viaja a Chile

La joven activista sueca fue invitada a dos cumbres sobre el cambio climático, una en septiembre, en Nueva York, y la otra en diciembre, en Santiago de Chile. Aceptó ambas, y pronto cruzará el Atlántico. Aunque aún no sabe cómo.  

- Fue una decisión difícil, pero ahora es cuando las cosas tienen que cambiar, dice Greta en una entrevista con Dagens Nyheter. Como la adolescente no viaja en avión, el viaje a América le tomará su tiempo, por lo que decidió tomarse un año sabático.

 

 Por: Marisol Aliaga

 

Faltando poco para concluir la enseñanza básica, la activista climática Greta Thunberg decidió esperar un año antes de comenzar la enseñanza secundaria.

 

Aún no sabe cómo solucionará el problema de cambiar de continente sin viajar en avión. La alternativa es por barco, lo cual toma tiempo.

- Puesto que no viajo en avión, tendré que atravesar el Atlántico de alguna otra manera. En realidad, no lo he resuelto aún, pero de alguna forma llegaré allí. Al menos lo intentaré resolver por todas las formas posibles, dijo este fin semana Greta Thunberg, en entrevista con el matutino Dagens Nyheter.

 

La adolescente que inició el movimiento juvenil global contra el calentamiento global, “Fridays for Future” (Viernes por el Futuro) que ha movilizado a cientos de miles de niños y adolescentes en el mundo entero piensa que no hay tiempo que perder.

 

Por esto, cuando sus compañeros vuelvan al colegio después de las vacaciones de verano, Greta estará en América.

 

La esperan dos importantes eventos: la Cumbre sobre la Acción Climática ONU 2019, en Nueva York que se realizará en septiembre. Y la COP25 que tendrá lugar en Santiago de Chile.

- Es un hecho que es ahora cuando las cosas tienen que cambiar. El 2020 debemos haber reducido la curva de emisiones considerablemente, si queremos tener la chance de mantener el calentamiento global bajo los 1,5 o 2 grados. Mi escolaridad no sufre ningún daño si me atraso un año. Haré la secundaria más tarde, dijo Greta a Dagens Nyheter.

 

La activista sueca había comunicado su decisión de partir ahora hacia el continente americano en un discurso en Viena, donde participó en una huelga escolar por el clima junto a 35.000 personas.

 

Había sido invitada por Arnold Scharzenegger a la cumbre R20 Austrian World Summit.

 

Ahora la meta de Greta es convocar a jóvenes de todo el mundo a una semana a nivel mundial de acción por el clima, a partir del 20 de septiembre, en vísperas de la cumbre de la ONU en Nueva York, el 23 de septiembre.

 

Y esta vez no solo a los jóvenes. Greta hace un llamamiento para que también los adultos se unan a esta lucha por el planeta.

- A los adultos que dicen que deberíamos estar en la escuela queremos decirles: ¡Vayan también a la huelga! Hagan huelga desde el trabajo, salgan a las calles. ¡Hagan algo! Les necesitamos ahora más que nunca.

 

Aunque reconoció que la decisión de estar un año sin ir a la escuela no fue fácil.

- No sé cómo lo manejaré, quiero aprender cosas. Tal vez pueda tratar de aprender un idioma, durante este tiempo…

 

 
La activista climática Greta Thunberg frente al Parlamento Sueco. Foto: Anders Hellberg - Eget arbete, CC BY-SA 4.0 (Wikipedia). 

 

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  • Fallece la ex secretaria permanente de la Academia Sueca, Sara Danius

    A la edad de 57 falleció hoy la escritora, docente en Literatura, y exsecretaria permanente de la Academia Sueca, Sara Danius.

    La primera y única mujer en este cargo se distinguió por querer modernizar la tradicional institución. Luchó valientemente contra el machismo y hermetismo en la Academia, en el más puro espíritu de Alfred Nobel.

    Será recordada como un ícono del feminismo y como una brillante intelectual que logró traspasar las fronteras entre lo académico y lo popular.

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    La noticia conmovió a todos, la mañana del sábado, a solo dos días del anuncio del Nobel de Literatura, que este año nuevamente ocasionó debate, por el laureado del 2019.

     

    Luego de vencer un cáncer de mamas, diagnosticado el 2014, pero que parecía haber remitido, la enfermedad volvió con toda su fuerza. Esta vez Sara Danius perdió la batalla. Sus familiares más cercanos son su hijo Leo, sus hermanos y hermanas (era la mayor de nueve) y su madre, la connotada y controvertida escritora Anna Wahlgren.

     

    Apenas se supo la noticia de su fallecimiento las redes se encendieron, y las condolencias de todos, desde el rey, pasando por el primer ministro, la ministra de Cultura y los redactores de todos los medios de comunicación no se dejaron esperar.

     

    Pero también las muestras de cariño de todos quienes vieron en Sara Danius una luchadora incansable en contra del hermetismo y machismo que tanto daño hizo a la Academia Sueca. Una digna representante del movimiento #Metoo en Suecia.

     

    Sara Danius luchó por solucionar los graves problemas que la Academia arrastraba desde hace dos décadas. Ya en abril de 1997, Expressen había publicado un artículo relacionado con los abusos sexuales cometidos por Jean-Claude Arnault, esposo de la poeta y miembra de la Academia, Katarina Frostenson. Pero el secretario permanente de entonces, Sture Allén, y sus sucesores, acallaron el asunto.

     

    Pero, en el 2017, en el marco de #Metoo, otro aire se respiraba en Suecia. Y el artículo de Matilda Gustavson, en Dagens Nyheter, donde 18 mujeres dieron impactantes testimonios acerca de los abusos sexuales perpetrados por Arnault hizo temblar a la arcaica institución. Sara Danius ordenó una investigación externa que desveló cómo Frostenson y Arnault habían recibido dinero de la Academia para financiar sus actividades culturales. Más tarde se inició una investigación policial y posteriormente el ciudadano francés fue condenado a la cárcel.

     

    No obstante, el machismo y el hermetismo existente en la Academia, en lugar de agradecer la iniciativa de más transparencia y de ir al fondo del asunto, arremetió contra Sara Danius. Horace Engdahl, sucesor de Allén, se refirió a ella en un artículo en Expressen como "la secretaria que había cumplido peor sus labores, desde 1786". En realidad ha sido la única, después de 16 hombres. 

     

    Vale la pena aclarar que Engdahl era íntimo amigo de la pareja Arnault-Frostenson, y su más fiel defensor.

     

    Al fin, todo decantó en que Sara Danius fue obligada a abandonar su sillón. A la salida del edificio de la Academia, y antes de que su amiga y colega, Sara Stridsberg, con ternura y firmeza la acompañara al taxi, declaró:

     

    - Dejo mi cargo como secretaria permanente porque esa fue la voluntad de la Academia. Por eso decidí también dejar mi sillón, el número siete, en la Academia Sueca. Tomé esta decisión con efecto inmediato.

     

    La imagen de las dos, cuando abandonan la Academia en medio de los flashes de las cámaras y del acoso de la prensa se han quedado grabadas en la retina.

     

    Tiempo después, dijo, en una entrevista:

     

    - Al final, el que me viera obligada a abandonar mi cargo, nunca me lo pude imaginar. Logré algo que yo siento que es muy grande. Perdí cuando la Academia quiso que renunciara como secretaria permanente, pero gané algo mucho más grande.

     


    La creación que vestía Sara Danius en la premiación de los Premios Nobel 2018, en la Casa de Conciertos de Estocolmo. Foto: Omni.

     

    Y la Academia volvió a ser tan gris como era antes de que Sara Danius se convirtiera en la primera mujer en ocupar el cargo, en 2015. Había sido aceptada en la Academia Sueca dos años antes, para ocupar el sillón que había sido de la primera mujer que había sido miembra de la Academia: Selma Lagerlöf.

     

    En un programa en Radio Suecia, cuenta cuando el secretario permanente de ese entonces, Peter Englund, la llamó por teléfono para preguntarle si aceptaba el importante puesto.

     

    - Estaba preparando la cena, como siempre un poco tarde, cuando sonó el teléfono. Como era un número privado, pensé que era un vendedor y me dispuse a declinar la llamada, pero luego cambié de opinión y respondí, dice, en el programa, y explica que le respondió inmediatamente: “Acepto con mucho gusto”.

     

    Más tarde comenzó a dudar sobre si le daría la talla, y se preguntó si sería demasiado tarde para arrepentirse.

     

    No lo hizo, y ese mismo año le correspondió anunciar el Premio Nobel de Literatura a la autora bielorrusa Svetlana Aleksijevitj. Nunca se había visto tanta elegancia, glamur y garbo, en un anuncio del Nobel. Y en la gala, la secretaria permanente brilló entre los oscuros fracs con sus ya conocidas y espectaculares creaciones.

     


    Svetlana Aleksijevitj y Sara Danius en la conferencia de la autora bielorrusa, en la Academia Sueca. Foto: Marisol Aliaga.

     

    Al año siguiente indignó a muchos al anunciar el Nobel a Bob Dylan. Sobre todo los literatos más empedernidos protestaron por la popularización del afamado premio.

     

    Pero esa era la personalidad de Sara Danius, de descubrir lo cotidiano en lo extraordinario, a todo nivel.  Supo unir lo trivial de la moda con la seriedad de la literatura. Uno de sus ensayos lleva el sugestivo título: “Proust y la mayonesa”.

     

    - Sara era una persona muy singular con una mezcla de integridad casi de estadista y una liviandad infantil. Me resultaba muy fácil reírme con ella, comenta hoy el jefe de cultura de Dagens Nyheter, Björn Wiman.

     

    Justamente su sentido del humor es algo que todos quienes la conocieron recordaron hoy. Entre sus locuras más conocidas están la de su alter ego, “Gittan”, una personalidad que adoptaba cuando quería bromear.

     

    “Ella era hilarante, divertida y extremadamente valiente. Hizo que toda Suecia se vistiera con blusa con corbata. Con su fuerza y humor, sus espectaculares vestidos para el Nobel y su inesperado alter ego, la locuaz "Gittan", se ganó nuestros corazones”, escribe Kerstin Nilsson, en Aftonbladet.

     

    Se calificaba a sí misma como “severa por fuera, pero amable por dentro”.

     


    Sara Danius durante el anuncio del Premio Nobel de Literatura 2017. Foto: Marisol Aliaga.

     

    Personalmente lo pude experimentar la primera vez que quise hacerle una entrevista, luego del anuncio del Nobel 2015. Parecía tan estricta, todo lo contrario de Peter Englund, con quien se podía incluso bromear, después del anuncio. La seriedad de Danius amedrentaba un poco.  

     

    Pero se mostró sumamente amable, en esa ocasión y en las siguientes. Al parecer, mientras más “underdog” o alternativo el medio que representábamos, ella más suavizaba sus respuestas. Se adaptaba a las preguntas, se bajaba a nuestro nivel.

     

    Su lema era: “Duro con los poderosos y amable con los débiles”.

     

    “Hoy llevamos blusa con corbata. Guerrera, gracias por todo”, escribe en Instagram la actriz Julia Dufvenius.

     

    Y la periodista cultural y crítica literaria Jenny Aschenbrenner escribe, en Radio Suecia:

     

    “Con la muerte de Sara Danius, no solo hemos perdido a una gran escritora y pensadora y a una persona verdaderamente valiente, que resistió con la frente en alto algunas de las crisis más violentas del mundo de la cultura, sino también justamente esa naturaleza obstinada que tanto necesita la cultura sueca. Una mente intransigente, un cerebro brillante - hoy lloro por todo lo que ella era.

    Pero también todo lo que a Sara Danius le quedaba por entregar, ahora que el claustrofóbico circo en torno a la academia finalmente la había liberado.

    Somos muchos quienes hemos estado aguardando y esperando, es extremadamente triste que ahora solo se nos permita decir adiós”.

     

    Este sábado, Radio Suecia transmitió un programa especial, en memoria de Sara Danius. El programa comienza con un extracto de uno de los programas que grabó para la emisora (en 2013) y es la voz de Sara, que nos cuenta:  

     

    “El mismo otoño que comencé a estudiar en la universidad - tenía 20 años - Gabriel García Márquez recibió el Premio Nobel de Literatura. No recuerdo cómo, pero me conseguí tres entradas para la conferencia Nobel que tenía lugar una tarde de diciembre en la Sala de la Bolsa, en Gamla Stan (la Ciudad Vieja). Mi padre, Nina y yo nos acicalamos y fuimos allí. Nina y yo no habíamos estado nunca en lugar, tal vez mi padre, no lo sé. Él estaba, de todas formas, muy conforme con mi iniciativa. Después de la conferencia fuimos a la cafetería de la plaza de Gamla Stan, a celebrar. Pensamos que habíamos sido parte de algo grandioso, que habíamos escuchado al escritor de “Cien años de soledad” en persona, y estábamos felices. Mi padre hizo un gesto con los brazos: por supuesto que íbamos a pedir chocolate con nata y bollos de zafrán.

     

    Y en tanto que estábamos en eso, y hablábamos de la conferencia, comenzamos a hacer bromas. Acostumbrábamos a bromear con que ganábamos la lotería, y todo lo que haríamos entonces. Nina y yo tratábamos de decir las cosas más locas. Y cuanto más locas nuestras ocurrencias, el papá se reía con más ganas. Ahora yo me esforcé lo más que pude, y dije: "Papá, ¡algún día voy a estar en la Academia!" Mi padre se rio, bonachonamente. Pero Nina, que es tan inteligente como veloz, no se dejó amedrentar, y dijo: “Sabes, papá, ¡algún día voy a recibir el Premio Nobel!” Mi padre se rio con ternura. “Sí. Está bien niñas, está bien”, dijo. Él tenía paciencia con las pretenciosas bromas de sus hijas. Y nos fuimos a casa”.   

     

    Enlace al programa de Radio Suecia, donde también se pueden apreciar fotos de distintos momentos de la trayectoria de Sara Danius  – haga clic

     

     
    Sara Danius en la premiación de los Premios Nobel 2018, en la Casa de Conciertos de Estocolmo. Foto: Omni. 

     

    Hashtags: #SaraDanius #Metoo #SvenskaAkademien #NobelPrize #Literatura

     

      

  • Padre de Julian Assange: “Están destruyendo a mi hijo”

    El padre de Julian Assange, John Shipton, estuvo de visita en Estocolmo antes de viajar a Londres a visitar a su hijo en la cárcel de alta seguridad de Belmarsh. El fundador de WikiLeaks arriesga ser extraditado a EE. UU., donde le esperaría una larga condena.

    - 175 años equivale a la pena de muerte. Es una forma de sadismo. Los constantes abusos en contra de mi hijo son pruebas suficientes de que las potencias están tratando de aplastarlo, de destruirlo, dijo John Shipton en un punto de prensa en el parlamento sueco, este jueves.

     

     Por: Marisol Aliaga. Texto y fotos. 

     

    Es un hombre suave y discreto pero cálido, John Shipton, el padre de Julian Assange. Habla en un tono bajo y sosegado. A pesar de sus ojos tristes, la sonrisa aflora a sus labios constantemente. Está abatido, pero no vencido.

     

    Sobre sus hombros pesa la preocupación de que el Estado más poderoso del planeta, Estados Unidos, exige la cabeza de su hijo, el editor y fundador de WikiLeaks, Julian Assange. Para ello cuenta, además, con el apoyo de Reino Unido, Ecuador y Suecia.

     

    Todos recordamos las fuertes imágenes de cuando Assange fue sacado en andas de la Embajada de Ecuador en Londres, luego de que el actual presidente del Ecuador, Lenin Moreno, diera el visto bueno para que los policías británicos irrumpieran en la legación, lo metieran a un van y lo trasladaran a la temida prisión de Belmarsh. Allí se encuentra, actualmente, completamente incomunicado, al igual que peligrosos terroristas o depredadores sexuales.

     

    No tiene acceso a diarios, ni a Internet (obviamente no puede usar un ordenador). Las visitas son restringidas a dos horas dos veces al mes. Solamente la familia o alguien muy cercano.

     

    Su padre se encuentra en un recorrido por algunos países europeos: Irlanda, Austria, Alemania, Francia, España, Suiza, Noruega y Suecia. La meta es lograr apoyo y presionar por la libertad de su hijo.

     

    Pero en Suecia la presencia del padre de Assange no ocasionó interés alguno en los medios establecidos, a diferencia de los llamados “alternativos”, que sí se interesaron y se han interesado en su caso.

    - Los medios de comunicación establecidos no le prestan atención. En cambio, los medios alternativos son mucho más enérgicos, constató, con un dejo de amargura en la conferencia de prensa convocada por la Red de Apoyo a Julian Assange. Esta fue posible llevar a cabo en una sala del parlamento sueco gracias a la diputada Amineh Kakabave, anterior representante del partido de Izquierda, ahora independiente.

     

    Asistieron un columnista y un fotógrafo del vespertino Aftonbladet. El otro vespertino, Expressen, realizó una mini entrevista, un video, con John Shipton, el día anterior. La única cobertura de los medios suecos establecidos.

     

    El resultado de los dos participantes de Aftonbladet en la rueda de prensa fue una nota de opinión en la cual el columnista se mofa de la conferencia, de los participantes, de Assange y de su padre.

     

    Un buen reflejo de cómo la prensa sueca trata, en la actualidad, al wistleblower (alertador) que dejó al descubierto, por ejemplo, el llamado “colateral murder”, un video que muestra la matanza de civiles desde un helicóptero Apache estadounidense, en la guerra en Irak, en 2007.  Entre risas, los militares aprietan el botón que apaga las vidas de un ser humano tras otro.  Doce almas en total, dos de ellos fotógrafos de la agencia Reuters.

     

    En 2010, Julian Assange visitó Suecia. Y fue recibido como un héroe. El director de Aftonbladet, en ese entonces, Jan Hellin (ahora jefe en la televisión estatal, SVT), se deshizo en halagos a “una de las mentes más brillantes del planeta”. Y le ofreció trabajo en su medio.

     

    Ahora lo único que produce el vespertino es una columna mofándose del otrora héroe, ahora villano. Para el medio.

     


    John Shipton durante el conversatorio en el Parlamento Sueco.  

     

    El hecho de que Julian Assange esté consumiéndose en vida en la más implacable de las cárceles del Reino Unido, compartiendo con asesinos en masa y terroristas como si fuera un criminal de alta peligrosidad parece no inquietarles mucho. A tal punto de que son capaces de reírse - a espaldas, eso sí - de un padre que lucha por salvar la vida de su hijo.  

     

    Los medios suecos han condenado a Assange. No fue necesario un proceso legal, y nadie quiere recordar las mil y una vueltas del caso que, por lo demás, ha dejado a Suecia muy mal parada, en términos de violaciones a los derechos humanos.  

     

    Incluso el Relator Especial de las Naciones Unidas sobre la Tortura, Nils Melzer, ha declarado que Julian Assange ha sido sometido a tratos crueles e inhumanos. Luego de su visita al fundador de Wikileaks, Melzer aseguró que éste “presenta todos los síntomas de tortura psicológica” a la que ha sido expuesto durante años.

     

    “¡La persecución colectiva a Julian Assange debe finalizar ahora!”, enfatizó el también profesor de Derecho Internacional.

     

    En la conferencia de prensa, John Shipton habló sobre esto:

     

    - Julian pasó nueve años en la embajada de Ecuador, bajo una tortura que fue en aumento, con el fin de convencerlo de que abandonara la legación. Y su salud se ha empeorado rápidamente, ha bajado 15 kilos de peso. Se ha elaborado un informe especial de la ONU sobre esto, pero no ha sido publicado, porque puede ser problemático para algunas personas.

     

    Su hijo ha asegurado todos estos años que temía venir a Suecia a declarar sobre el caso del que fue acusado aquí, por el temor de ser extraditado a Estados Unidos (lo que no significa que se haya negado a ser interrogado fuera de Suecia. Quien se negó fue la fiscal del caso, Marianne Ny). 

     

    “Suecia es un Estado de derecho”, Assange nunca va a ser extraditado a EE. UU., dijo la prensa sueca. Burlándose de sus temores.

     

    Ahora se demuestra que Julian Assange tenía razón. Estados Unidos exige su extradición, y lo acusa de “espionaje” en 18 cargos, lo que puede resultar en 175 años de cárcel.

     

    - 175 años de prisión es lo mismo que la pena capital. Julian tiene hijos, a quienes no puede ver. La familia está destrozada. Esta es una forma de sadismo. Su madre, Christine, ha luchado constantemente contra los abusos perpetrados contra su hijo, dice John Shipton.

     

    Y asegura de que, a pesar de que trata de ser lo más objetivo posible, es imposible no ver las pruebas de que las grandes potencias (Estados Unidos, a la cabeza) quieren destruir a su hijo. Por el solo hecho de haber desvelado incómodas verdades.

     

    Verdades que en su momento fueron publicadas por todos los grandes medios internacionales.

     

    - Julian ha recibido 16 premios por sus logros periodísticos. Recientemente fui a buscar el Premio Wistleblower, en su lugar. De lo que se le acusa es de algo que los grandes medios de comunicación de todo el mundo han publicado, dice.

     

    Personalmente, y debido a la actitud de los medios suecos respecto a él, tengo una sola pregunta para el padre de Assange:

     

    ¿Qué opina de la forma en que la prensa sueca ha tratado el caso de su hijo?

     

    Pero su respuesta es conciliatoria. No sé, al fin y al cabo, si está al tanto de todo lo que dice la prensa sueca sobre su hijo, y tampoco hay tiempo para ahondar en el asunto.

     

    - No quiero criticar a Suecia. Muchos aquí presentes critican severamente a Suecia, por sus errores. Y yo hago lo mismo, en mi país. Pero no estoy aquí para criticar a Suecia, estoy aquí para abogar por la libertad de Julian. Todos los otros temas pueden esperar, responde, sonriendo.

     

     

    Terminado el punto de prensa, John Shipton se encontró con los activistas que lo esperaban afuera del edificio del parlamento, y marchó junto a ellos por la calle Drottninggatan, hasta la Casa de Conciertos. Las consignas fueron, entre otras: “The one right desition: No extradition”, “Libertad para Assange. ¡Ahora!”, entre muchas otras.

     

    En compañía de los activistas, la gran mayoría latinoamericanos – que bien conocen el tema del terrorismo de Estado – John Shipman se notó más esperanzado, recibiendo numerosas muestras de cariño y solidaridad, en el trayecto por un asoleado Estocolmo.  

     

    Ya frente a la Casa de Conciertos, mi segunda pregunta para él fue en transmisión directa para Radio Bahía, que quería saber qué podíamos hacer todos nosotros, para apoyar a su hijo.  

     

    - Se han formado, en varios países, comités de ayuda a Julian. Se está formando una coalición internacional en apoyo a mi hijo. El presionar desde estas plataformas es la forma más concreta de ayudarlo, respondió.

     

    O, como dijera anteriormente, toda ayuda, por pequeña que sea, es valiosa:  

     

    - Aceptemos la realidad. Ellos quieren destruir a este hombre, y la única forma de hacerlo es a través de nosotros. Tal vez uno se siente pequeño, pero no es así porque, si miras el océano, está compuesto de gotitas de lluvia. No te preocupes por ser pequeño, solo haz lo que puedas.

     

     

     


    El padre de Julian Assange, frente a Konserthuset, en Estocolmo, luego de la marcha por la liberación de su hijo, por las calles de Estocolmo, este jueves. 

     

     

  • Greta Thunberg recibe el Premio “Nobel Alternativo”

    Junto a otros tres activistas, Greta Thunberg fue honrada este miércoles con el “Premio Nobel Alternativo”:  Right Livelihood Award.

    - Estoy muy agradecida y honrada por este importante premio. Pero, al igual que siempre, cuando recibo premios, no soy yo la ganadora. Soy parte de un movimiento global de escolares, jóvenes y adultos de todas las edades que han decidido actuar para proteger nuestro planeta, dijo hoy Greta, respecto al galardón.

     

     Por: Magazín Latino

     

    La activista sueca de 16 años, Greta Thunberg, sigue obteniendo premios internacionales, como el de este miércoles.

     

    Con sus 16 años, Greta es la laureada más joven con el premio Right Livelihood, conocido como el “Premio Nobel Alternativo”.

     

    El anuncio lo hizo el Director Ejecutivo de la Fundación Right Livelihood, Ole von Uexkull, el miércoles por la mañana en Centro de Prensa Internacional del Ministerio de Relaciones Exteriores de Suecia.  

     

    Los otros tres premiados de este año son el activista y defensor de los DD.HH. del Sahara Occidental, Aminatou Haidar, la abogada que lucha por los derechos de las mujeres en China, Guo Jianmei, y el chamán y portavoz de los indígenas Yanomami, Davi Kopenawa, de Brasil.

     

    “Con el Premio Right Livelihood 2019, honramos a cuatro personas visionarias cuyo liderazgo ha empoderado a millones de personas para defender sus derechos inalienables y a luchar por un futuro habitable para todos para todos en el planeta Tierra. Además de lo que significa el premio, monetariamente, ofrecemos a los laureados nuestro apoyo a largo plazo y ayudaremos a proteger a quienes cuyas vidas y libertad están en peligro”, comentó el director Ole von Uexkull.

     

    Agregó, en un comentario al diario Dagens Nyheter que: “Ellos han movilizado a millones de personas a luchar por sus derechos, y por un futuro sostenible para todos".

     

    El premio está dotado de un millón de coronas suecas para cada uno de los laureados. No obstante, el monto está destinado a apoyar la labor de los laureados, no para su uso personal. El jurado internacional consideró 142 nominaciones de 59 países, luego de un proceso de nominación abierto.

     

     

    El Premio Right Livelihood fue creado en 1980 para “honrar y apoyar a organizaciones y personas valientes que proponen soluciones visionarias y ejemplares a las causas profundas de los problemas globales”. Se lo conoce ampliamente como “Premio Nobel Alternativo” y hasta el momento lo han recibido 170 personas y organizaciones pertenecientes a 69 países. Además de la entrega anual del galardón, la Fundación Right Livelihood Award apoya el trabajo de sus laureados, en particular de aquellos que corren peligro debido a la naturaleza de sus actividades. (Fuente: https://www.rightlivelihoodaward.org).

     

    Historia 

    En 1980, el periodista y filatelista Jakob von Uexküll consideró que las categorías del Premio Nobel eran muy limitadas y focalizadas  en los intereses de los países industrializados como para dar una respuesta adecuada a los desafíos vigentes que enfrentaba la humanidad.

    Jakob deseaba «reconocer los esfuerzos de quienes abordaban esas cuestiones de forma más directa, dando respuestas prácticas a problemas como la contaminación del aire, el suelo y el agua, los peligros de una guerra nuclear, la violación de los derechos humanos básicos, la penuria y miseria material de los más pobres, y el consumo desmesurado y pobreza espiritual de los más ricos».

    Como el Premio Nobel era considerado el más alto honor que nuestra sociedad podía otorgarle a una persona u organización, Jakob von Uexküll se acercó a la Fundación Nobel con la sugerencia de establecer dos nuevos premios: uno para la ecología y otro dedicado a mejorar la situación de los más pobres. Ofreció incluso contribución financiera, pero su propuesta fue rechazada. Decidió entonces crear el premio Right Livelihood y aportó el capital inicial para el establecimiento de la fundación.

    En sus inicios, los premios Right Livelihood fueron entregados en un local alquilado. Cinco años después de su creación en 1980, el Parlamento Sueco propuso alojar la ceremonia. Fue a partir de entonces  que el premio se empezó a conocer como el «Nobel Alternativo».

    Los primeros en recibir el galardón en 1980 fueron Plenty International/Stephen Gaskin (Estados Unidos) y Hassan Fathy (Egipto), que compartieron un premio monetario de 50 000 dólares estadounidenses.

    Con el paso de los años, la Fundación Right Livelihood Award creció gracias al apoyo de donantes institucionales y privados. En 2016, el premio monetario ascendía a tres millones de Coronas suecas (aproximadamente 320 000 Euros).  (Fuente: https://www.rightlivelihoodaward.org).

     

     

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