Jueves, 22 Agosto 2019 | Login
Después de la explosión en Linköping – policía quiere tips sobre un triciclo La fachada del edificio de cinco pisos resultó devastada por la onda expansiva de la detonación. Foto: Captura de pantalla, SVT/Polisen.

Después de la explosión en Linköping – policía quiere tips sobre un triciclo

A tres días de la fuerte explosión que arrasó con la fachada de un edificio en pleno centro de Linköping, la policía no da con el/los culpables.  

Las especulaciones sobre quiénes están detrás de la detonación abundan, así como los motivos que pueden haber tenido.

 El domingo la policía publicó la imagen de un triciclo, instando a la ciudadanía a que quienes hayan visto un vehículo de este tipo, tomen contacto con las autoridades policiales.

 

 Por: Magazín Latino

 

Alrededor de las nueve de la mañana del pasado viernes, los vecinos del inmueble ubicado en la intersección Hamngatan/Ådalagatan, en el centro de la ciudad de Linköping (200 km al sureste de Estocolmo) fueron estremecidos por una fuerte explosión.

 

La onda expansiva arrasó con la fachada del edificio de cinco pisos, el cual albergaba apartamentos locales comerciales, un preescolar, una escuela para conductores y locales de las actividades para niños de Stadsmissionen.   

 

La explosión destruyó prácticamente todas las ventanas del frontis del edificio, la entrada y los balcones de los departamentos. Una lluvia de cristales rotos se esparció dentro de las casas, y todos los vecinos debieron ser evacuados.

 

Milagrosamente no se registraron pérdidas fatales, pero una veintena de personas resultaron con heridas leves, y tres debieron ser hospitalizadas. Un hombre de 76 años fue operado de urgencia. El sábado por la tarde los tres pacientes fueron dados de alta.

 

 
La fachada del edificio de cinco pisos resultó devastada por la onda expansiva de la detonación. Foto: Captura de pantalla, SVT

 

El edificio de cinco pisos y los barrios aledaños fueron acordonados el mismo día, y parte del acordonamiento se mantiene hoy, lunes.

 

El sábado, se permitió a los residentes entrar a sus hogares a recoger enseres personales. Sin embargo, tardará aún varios días hasta que puedan volver a casa. Y eso si el edificio cumple con las condiciones de seguridad, los daños en la construcción son tan graves que existe el riesgo de que se desplome.

 

Según la Asociación de Protección contra Incendios, alrededor de 250 departamentos han sufrido daños. Algunos han quedado inhabitables.

 

La policía inició una investigación preliminar para esclarecer quienes son los culpables y cuáles son los motivos. En conferencia de prensa del viernes, el vocero policial declaró que se desconoce cómo se ocasionó la detonación. Pero que se trata de material explosivo que fue colocado dentro o en las inmediaciones al  inmueble.

 

Los inspectores trabajan por el momento con la hipótesis de que alguna forma de crimen organizado se encuentra detrás del hecho criminal.

 

En su página web, la policía insta a quienes hayan visto un triciclo en los alrededores del edificio a ponerse en contacto con ellos. Sospechan que es posible que el material explosivo haya sido colocado en un vehículo de este tipo y les urge ponerse en contacto con su dueño.

- Información que hemos recibido sostiene que un triciclo de este tipo podría ser interesante, dijo Björn Öberg, vocero de la policía de la región del Este, a la radio P4 Östergötland.


La policía supone que un triciclo de este tipo pudo ser usado para depositar la carga explosiva que ocasionó la detonación en Linköping, y pide tips a la ciudadanía. Foto: Polisen. 

 

 

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  • Alertó sobre peligro de bomba – y fue detenido por sospechoso

    Cuando el chofer de buses Ali Jama se percató de una valija abandonada en una parada del autobús, dio aviso a la policía. Podía tratarse de una bomba. Pero al llegar los agentes al lugar, lo detuvieron pensando que él era el sospechoso.

    “Amo a Suecia, ¿pero por qué voy a dar aviso a la policía si ocurre nuevamente lo mismo?”, se pregunta el chofer. El político local Mohamed Nuur contó su historia en Facebook, y las reacciones no tardaron en llegar.

     

     Por: Magazín Latino

     

    Hace poco explotó una bomba en la ciudad de Linköping, hecho que aún sigue sin aclararse. Otras  ciudades también han sido afectadas.

     

    Por esto la policía recomienda a la ciudadanía reportar cualquier cosa extraña que se aprecie, al número de urgencia.

     

    Eso fue lo que hizo el chofer de buses Ali Jama (el nombre es figurado), al percatarse de una valija abandonada en una parada del autobús que conducía, el pasado fin de semana.

     

    Era la una y media de la madrugada del domingo, Ali Jama se encontraba en pleno turno de noche, cuando descubrió una valija abandonada en la parada de Tritonvägen, en Sundbyberg, Estocolmo.

     

    Al diario Svenska Dagbladet, el chofer contó, dos días después, lo sucedido. Que había pensado que podía ser una bomba. Que una pasajera que también vio la valija, le suplicó que no parara, que siguiera de largo.

     

    Así lo hizo, y llamó además desde su teléfono a la empresa de buses y luego al número de emergencia de la policía: 114 14. Eran las 01.37 de la madrugada.

     

    Al pasar nuevamente por el paradero, ya de vuelta, la valija seguía en el mismo lugar. Y no había rastros de uniformados. Luego de 40 minutos, recién se pudo comunicar con la policía, que tardó aún más en llegar al lugar: alrededor de las tres de la mañana.

     

    Entonces, los agentes le comunicaron que seguían el bus que conducía. En ese momento se encontraba a la altura de la plaza de Sundbyberg.

    - Me mantuve en contacto con la policía en el teléfono hasta que me dijeron que detuviera el autobús, luego me dijeron: "Ok Ali, ahora deja el teléfono y sal del autobús con las manos arriba".

     

    Ali obedeció las órdenes y detuvo el bus. Al salir, tres policías se le vinieron encima. Dos lo sujetaron de los brazos, en tanto que el tercero lo registraba.

    - Durante 15 o 20 minutos los policías no me soltaron. Mientras tanto, hablaban con sus colegas por teléfono, con los que examinaban el objeto. Después recibí la información de que el artefacto no era peligroso, y me dijeron que podía subirme al bus y conducirlo nuevamente.

     

    Sin darle ninguna explicación. Al parecer, los agentes lo habían tomado por sospechoso, a pesar de que había sido él quien había dado la alarma.

    - He vivido en Suecia durante nueve años. Tengo familia, hijos y trabajo. ¿Que habría hecho la policía conmigo si hubieran encontrado una bomba? Yo tengo la responsabilidad de los pasajeros de mi bus. Amo a Suecia, pero ¿por qué voy a llamar a la policía si encuentro algo así nuevamente? Contó, en entrevista con Svenska Dagbladet.

     

    Según el diario, que tuvo acceso al informe del incidente, se recibieron varias alarmas sobre la presunta bomba.

     


    La valija que despertó las dudas de Ali Jama. Foto: Privada. 

     

    “Yo no tengo detalles del suceso. Generalmente, cuando la policía maneja este tipo de evento, a menudo no se sabe inicialmente si un objeto es peligroso o no. Por lo tanto, tiene que tratar el asunto basándose en la información y la imagen de la situación que se tiene”, escribe la policía en un correo electrónico a Svenska Dagbladet.

     

    Y el caso no habría pasado de ser un caso más de todos los incidentes que ocurren en la capital sueca. Pero este llegó a conocimiento del político local Mohamed Nuur, presidente de la Socialdemocracia  en la comuna de Tensta. Ali Jama se contactó con él, y el político se contactó con Svenska Dagbladet.

    Y dio a conocer el caso en sus redes sociales.  

    - Creo que este es un comportamiento extremadamente inapropiado de la policía. Me enojo cuando escucho que esto está sucediendo en nuestra sociedad, especialmente cuando se trata de personas con poder. En realidad, estamos hablando de que podría haber sido una bomba, los policías no lo podían saber, en ese momento, declaró a Svenska Dagbladet.

     

    En Facebook explica que está muy molesto con el hecho. Él considera que la policía debería pedir perdón.

     

    - El hecho de sacar a un conductor de su propio autobús con pasajeros y obligarle a que se ponga las manos en la cabeza viola su integridad, dijo a Svenska Dagbladet.

     

    Mohamed Nuur considera que la comunidad debe estar agradecida de la fuerza policial. Pero que también se pueden puede cometer errores, y estos deben ser mejorados.

    - La policía en cuestión debió haber actuado con prejuicios, cuando sacaron al conductor del autobús. Ellos no registraron a los pasajeros del autobús. Ali Jama contó que un hombre sueco que se encontraba en el bus se limitó a observar la situación y pudo irse de allí sin ser registrado por la policía, dijo Mohamed Nuur.

     

      
    Mohamed Nuur. Foto: Privada.

      

  • La policía disparó 25 tiros contra un joven autista

    La madrugada del 2 de agosto, tres policías mataron a tiros a Eric Torell, un joven autista de 20 años. Su caso conmovió a la opinión pública.

    Ayer se supo que los tres policías que acudieron al lugar dispararon 25 tiros en contra de Eric. Tres impactaron en su cuerpo. Los agentes declararon que fue “en defensa propia”, no obstante, la bala que ocasionó la muerte de Eric fue en la espalda.

    - Esta nueva información despierta una serie de preguntas, declaró el abogado que representa la familia de Eric al vespertino Expressen.

     

     Por: Magazín Latino

     

    Si el caso de Eric Torell, un joven autista de 20 años que fue muerto a balazos por la policía a principios de agosto causó gran consternación, la información presentada primero por Expressen y luego por otros medios estremeció aún más a la opinión pública.

     

    Según esta, los tres policías que acudieron a la llamada de emergencia de alguien que dijo haber visto a una persona armada, esa madrugada en un barrio de Estocolmo, dispararon 25 balazos, en su encuentro con el joven.

     

    Los agentes declararon que “estaban buscando a otra persona”, y por esto dispararon a matar y “en defensa propia”. No obstante, la enorme cantidad de disparos y el hecho de que el médico forense haya constatado que Eric falleció producto de una bala que le impactó en la espalda, despiertan las dudas de la familia y de su representante legal. La familia exige que se investigue el hecho.

     

    Su madre, Katarina Söderberg, se manifestó ayer choqueada ante esta nueva información. Y contó a la prensa que lloró durante una hora y media, al escuchar, de parte de su representante legal, que los policías habían disparado 25 balazos. Tres de estos impactaron en el cuerpo de su hijo, y el tiro letal le dio en la espalda.

    - Creo que esto es totalmente impactante. ¿Cómo pueden ser necesarios 25 tiros? Y estos policías dicen que fue en defensa propia. Pero ¿cómo puede ser si le disparas a alguien por la espalda? Uno no puede ser amenazado por alguien a quien tienes de espalda, dijo ella

    - Tienen que existir graves falencias en su formación. ¿Está permitido, incluso, dispararle a alguien por la espalda? agregó, consternada, en conversación con Expressen.

     

    El representante legal de la familia, Thomas Nilsson, manifestó por su parte, que esta nueva información despierta muchas interrogantes. Según esta, Eric fue impactado por tres disparos, uno le dio en el estómago, y al menos dos en la espalda.

    - Esta información fue entregada por el fiscal, que se dispararon 25 tiros a matar. Eric recibió tres balazos, y uno de estos fue inmediatamente letal.

     

    Y agregó:

    - Ahora que se ha difundido esta información sobre la cantidad de disparos y donde impactaron, puedo decir que son datos excepcionales que llevan a que muchas preguntas deben ser respondidas. Sin embargo, para hacer una evaluación correcta, debemos tener acceso a todos los detalles, y aun no los tenemos, dijo el abogado.

     

    En tanto el fiscal, Martin Tidén, se rehusó a hacer comentarios a la prensa, puesto que hay una investigación en curso.

     

  • Morgan Johansson: “Un ataque vil y cobarde”

    Pasadas las 21 horas del miércoles se produjo una fuerte explosión en el patio de la jefatura de policía de Rosengård, en la ciudad de Malmö. La policía detuvo a dos jóvenes por sospecha de participación en el estallido que afortunadamente no dejó víctimas, pero ocasionó daños materiales.

    ”Un nuevo ataque vil y cobarde contra la policía.  Pero ni la policía ni el resto de la sociedad van a retroceder frente a los criminales, al contrario”, escribió en su cuenta de Twitter el Ministro de Justicia, Morgan Johansson.

     

     Por: Magazín Latino

     

    El mismo día en que el titular de Justicia, Morgan Johansson, recibía el informe del fiscal general, Anders Perklev, en el gabinete de Estado, Rosenbad, se producía por la noche un nuevo ataque en contra de la policía sueca.

     

    En el informe interino entregado al gobierno, el fiscal propone que se agregue un nuevo delito al Código Penal: el de sabotaje contra policías, personal de emergencia y bomberos: “blåljussabotage” (blåljuspersonal se ha denominado a quienes trabajan en estas tres áreas).

     

    La modificación al Código Penal significaría que las personas que ataquen a los profesionales que mantienen el orden o salvan vidas podrían ser condenados incluso a cadena perpetua.

    - Estas medidas tienen por objeto proteger a quienes están en primera línea cuando se trata de la lucha en contra de la criminalidad, para demostrar que la policía y otros servicios públicos cuentan con nuestro apoyo en su vital labor, dijo Anders Perklev en la conferencia de prensa en Rosenbad.

     

    El fiscal explicó que, a falta de estadísticas concretas, los expertos han debido interiorizarse en el tema escuchando a testigos y a personas que tienen conocimiento de la problemática actual.

    - Se nos ha explicado un escenario del problema en el cual se produce en gran medida lanzamiento de piedras, amenazas y violencia contra la policía, los bomberos y paramédicos, sobre todo en las zonas más vulnerables, dijo el fiscal.

     

    Morgan Johansson declaró que el gobierno no aceptaría ataques de ningún tipo contra estos profesionales.

    - El atacar a quienes trabajan salvando vidas y manteniendo la seguridad en nuestro país es de lo más cobarde que se pueda hacer, y debe dar lugar a impactos significativos y fuertes sanciones, dijo Johansson.

     

    Sin embargo, la noche del mismo día, se producía un nuevo ataque, esta vez en Rosengård, en la sureña ciudad de Malmö. Esta es la segunda vez que se produce una explosión en Malmö, en poco tiempo.

    Y no es la primera vez en Suecia.

     

    En noviembre de 2017, una granada de mano explotó en el frontis de la comisaría de Uppsala.

     

    En octubre, alguien disparó una veintena de tiros contra la residencia de un inspector de policía, en Västerås.

     

    En octubre, la entrada de la estación de policía de Helsinborg fue dañada por una explosión, lo mismo había ocurrido en agosto, en la localidad de Hallstahammar.

     

    En febrero, se producía una explosión en el auto de un jefe de policía de Uppsala.

     

    El 1 de enero de 2017, alguien arrojó una granada de mano contra la comisaría de Katrineholm.

     

    Estos son solamente algunos de los incidentes ocurridos el año pasado. Este año la espiral de violencia continua y los entendidos consideran que los ataques contra la policía es la reacción de los grupos criminales a los operativos policiales para disminuir - entre otras actividades delictivas - el narcotráfico.

     

    En la explosión del miércoles, en Rosengård, en Malmö, no se produjeron víctimas fatales, pero sí daños materiales.

     

    Durante la conferencia de prensa del jueves, los inspectores mostraron su frustración y descontento. Ellos piensan que se trata de venganza, pero no quisieron entrar en más detalles al respecto.

    - Lo que ocurrió ayer nos indigna. Pero no le vamos a dar tregua a los criminales y no vamos a dejar que sigan asolando las calles, que es lo que realmente hacen, de cuando en cuando, dijo el jefe de policía de la región, Stefan Sinteús.

     

    La policía de investigaciones continua sus pesquisas para resolver qué fue lo que explotó y la identidad de los autores del crimen. El detonante ocasionó un cráter en la calle y arruinó dos vehículos policiales.

     

    La entidad policial mantiene desde hace meses una ardua lucha en contra de la criminalidad, en las ciudades más grandes del país. Se trata de grupos de jóvenes hombres que viven marginados de la sociedad y que caen en mundo del crimen a muy temprana edad.

     

    Los dos detenidos figuran desde antes en los registros de la policía.

    - El hecho de que algunos individuos criminales se comporten de esta manera causa indignación. Que se tomen este derecho. Nosotros estamos aquí para proteger y apoyar a la población en general. Estamos indignados, pero al mismo tiempo tenemos una gran determinación de permanecer en este, el único camino a seguir. No vamos a claudicar ante este tipo de ataques o actos, dijo Carina Persson, jefe de policía de la región sur.

     

    En lo que todos están de acuerdo es que se requiere de modificaciones a la legislación.

     

    El tema del crimen y castigo se discutió ampliamente, ayer, en el Parlamento, en el primer debate del año. Y se cree que se va a convertir en un tema clave, en vistas de las elecciones parlamentarias de septiembre.

     

    El político más extremo, Jimmie Åkesson, declaró la guerra a los criminales, mientras que el primer ministro, Stefan Löfvén, se adjudicó críticas por no haber sido claro en el tema de si se debe hacer uso del ejército para combatir la criminalidad que ha ido en aumento en las zonas vulnerables.    

     

    Uno de los que críticos fue el mismo Ministro de Justicia, Morgan Johansson. Según él, los militares están para proteger Suecia de las amenazas exteriores, y la policía para combatir la delincuencia en el país.

     

    Y, volviendo al tuit en relación a la explosión del miércoles en Malmö, Johansson escribió, en su cuenta de Twitter:

     

    ”Un nuevo ataque vil y cobarde contra la policía.  Pero ni la policía ni el resto de la sociedad van a retroceder frente a los criminales, al contrario. La policía cuenta con un un amplio apoyo popular en su trabajo contra la criminalidad de las pandillas. Ahora se incrementan los recursos y se aumentan las sanciones”.

     

     

    Ministro de Justicia, Morgan Johansson. Inmediaciones de la comisaría de la policía de Rosengård, en Malmö. Foto: Marisol Aliaga. Sveriges Radio. Montaje: Magazín latino. 

     

     

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