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CORONAVIRUS – 355 casos constatados en Suecia y dos pacientes en cuidados intensivos Johan Carlson, director general de la Autoridad de Salud Pública (Folkhälsomyndigehten). Entrada al hospital Karolinska de Huddinge. Foto: Marisol Aliaga/Captura de pantalla Sr.se.

CORONAVIRUS – 355 casos constatados en Suecia y dos pacientes en cuidados intensivos

En rueda de prensa, este martes, la Autoridad de Salud Pública comunicó que el riesgo de propagación del coronavirus ha aumentado.  

- Elevamos el riesgo de propagación en Suecia a “muy alto”. La razón de esto es que se han detectado personas infectadas que no han estado en el extranjero. Hay señales de propagación interna en Suecia, dijo Johan Carlson.

Actualización: El miércoles por la tarde, la OMS declaró el brote de enfermedad por coronavirus (COVID-19) como pandemia. “Nunca antes habíamos visto una pandemia provocada por un coronavirus", dijo Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS. 

 

 Por: Magazín Latino

 

En rueda de prensa a las dos de la tarde del martes, las autoridades suecas informaron a la prensa sobre las medidas tomadas en relación con la rápida propagación del coronavirus en el país.

 

Johan Carlson, director general de la Autoridad de Salud Pública (Folkhälsomyndigehten) explicó que se ha cambiado de estrategia, en la lucha contra la enfermedad Covid-19, ocasionada por el coronavirus.

 

El foco ya no está en la trazabilidad de los casos registrados, que ascienden a 355. La trazabilidad ha significado una gran presión en el personal sanitario. Ahora las autoridades se enfocan en tomar medidas contundentes para evitar que el virus se siga propagando y en proteger a los grupos más vulnerables, que son las personas mayores.

 

La entidad teme que haya surgido un brote interno, puesto que uno o dos de los casos constatados se trata de personas que no han visitado zonas de riesgo. Esto podría apuntar a un brote interno – no “importado” – como ha sido hasta el momento.

 

- Hay varias señales de contaminación dentro de la sociedad, dijo Carlson.

 

La cifra de positivos al coronavirus (contagiados) asciende a más de 350, registrándose 60 casos durante las últimas 24 horas.

 

La mayoría tienen entre 40 y 60 años y son personas que regresaron de viajes a Italia.

 

Johan Carlson explicó que:

 

  1. Toda persona que presente síntomas debe limitar sus contactos. Estas medidas rigen en todo el país.
  2. Los grandes eventos al aire libre tienen un nivel de riesgo, pero este aumenta cuando se llevan a cabo en lugares cerrados.
  3. La higiene. Se recomienda lavarse las manos frecuentemente, así como evitar el contacto con personas enfermas.
  4. Grupos vulnerables. Es especialmente importante no trabajar con personas mayores si se tienen síntomas.

 

Carlson instó también a limitar las visitas a familiares en los centros asistenciales y en las casas de reposo. Esto para no recargar aún más al personal sanitario.  

 

Recomendó, además, a que quienes trabajan en el cuidado de ancianos permanezcan en casa a la primera señal de síntomas.  Esto debido a que el riesgo de muerte aumenta según la edad, sobre todo en los mayores de 80 años. El grupo más vulnerable son los adultos mayores.

 

- Ahora se trata de contener la propagación del patógeno, explicó el facultativo.

  

Dos de los pacientes hospitalizados se encuentran bajo cuidados intensivos, en el hospital Karolinska de Huddinge, Estocolmo.

 

Un caso que tuvo repercusión en los medios fue el de una persona de 80 años que acudió al hospital de Söder (Södersjukhuset), en Estocolmo, el viernes pasado. Allí estuvo en contacto con 70 sanitarios, antes de que se le detectara el virus.

- Después de unos días, se descubrió que el paciente tenía el coronavirus. Eso no se sabía en la primera etapa. Esto, por supuesto, se siente incómodo, hay mucho personal en el hospital que ha estado en contacto directo con el paciente, expresó un empleado del hospital al diario Aftonbladet.

 

Este personal sanitario no ha sido puesto en cuarentena, pero se las insta a auto controlarse.

- Durante el día recibimos nuevas instrucciones, y luego hicimos la evaluación de que el personal puede continuar trabajando mientras no presenten síntomas en las vías respiratorias, dijo el director del hospital Söder, Mikael Runsiö, a Aftonbladet.

 

El paciente fue remitido al hospital universitario Karolinska en Huddinge, donde está siendo atendido. En el centro sanitario hay diferencia de opiniones sobre las precauciones que se han tomado. 

 

- Que nadie sea suspendido de su puesto se siente extraño. Somos muchos dentro del personal que pensamos que la gerencia debería tomar esto mucho más en serio, dijo un empleado al vespertino.

 

No obstante, la dirección defiende su postura. “Es fácil decir que debemos ser más atentos y estar alerta, pero nosotros seguimos las instrucciones de la Dirección Regional de Salud. Más tarde se evaluará si podíamos haber actuado de manera diferente, dijo Mikael Runsiö.

 

La cancillería sueca recomendó hoy (martes) abstenerse de viajes a Italia.

 

En todos los países de la Unión Europea se han registrado casos. Italia es el país mas afectado, con más de 9.000 casos confirmados y más de 460 fallecidos. España, en tanto, presenta más de 1600 casos comprobados y 35 muertos.  

En rueda de prensa, el martes por la tarde, la ministra de asuntos sociales, Lena Hallengren explicó que Suecia se encuentra ahora en una nueva fase. “Es preciso tomar medidas especiales para proteger los grupos vulnerables”, afirmó.

 


Johan Carlson, director general de la Autoridad de Salud Pública (Folkhälsomyndigehten). Entrada al hospital Karolinska de Huddinge. Foto: Marisol Aliaga/Captura de pantalla Sr.se.

 

Número de casos constatados en Suecia: 10-03-2020

PROVINCIAS: 

  • Stockholm 207
  • Västra Götaland 48
  • Skåne 25
  • Värmland 22
  • Jönköping 10
  • Halland 9
  • Uppsala 8
  • Västernorrland 6
  • Örebro 5
  • Västerbotten 5
  • Gävleborg 2
  • Norrbotten 2
  • Sörmland 2
  • Östergötland 1
  • Jämtland 1
  • Kalmar 1
  • Kronoberg 1
  • Total 355

(Fuente: Aftonbladet)

 

Enlace para ver situación global del coronavirus - haga clic 

 

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  • Las víctimas de la pandemia en Suecia – Tratamiento inhumano a los ancianos

    Lapidario informe de IVO corrobora que un gran número de ancianos en residencias especiales fueron condenados a cuidados paliativos, a menudo por teléfono e incluso sin ser testeados por la covid.

    - Hay deficiencias demasiado graves en la atención a los mayores. El nivel es demasiado bajo, incluso cuando se trata de una pandemia, dijo Sofia Wallström, en rueda de prensa el martes. IVO dirigió una dura crítica a las 19 regiones del país, por graves faltas en la atención sanitaria a los mayores. Simple y sencillamente, se les dejó morir.

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    Desde al comienzo de la pandemia, el epidemiólogo estatal y arquitecto de la estrategia sueca frente a la pandemia de la covid-19, Anders Tegnell, ha repetido como un mantra que “la prioridad es proteger a los ancianos” y “aplanar la curva”.

     

    La pregunta es qué medidas se tomaron para proteger a los “äldre äldre” (mayores mayores), como los denominó, incluso acuñando una nueva palabra al diccionario de la lengua sueca.

     

    Porque al comienzo de la pandemia – y antes de que se dispararan las cifras – lo más cuerdo habría sido contactar a los especialistas en geriatría y a los encargados de las residencias de ancianos, con el fin de proteger a los “mayores mayores”, como lo decía siempre en las conferencias de prensa diarias de las dos de la tarde.

     

    Los geriatras nunca fueron contactados, al menos antes de que comenzaran las muertes, y las instrucciones del Socialstyrelsen para las residencias de mayores fue de no derivar a las personas de más de 80 años, o a menores de ochenta con comorbilidad, a los hospitales.

     

    Ni siquiera se les recomendó tratarlos con algo tan simple que habría salvado la vida de cientos de abuelos y abuelas: administrarles oxígeno, hidratarlos, ponerles suero.  

     

    La disposición era no darles atención para que vivieran, sino para que murieran. Se trató de “cuidados paliativos”, aún sin la amenaza de una muerte inminente. Y muchos de ellos (aún no se ha dicho la cifra y la pregunta es si alguna vez se sabrá) se enfrentaron a una muerte inhumana al tratar de alcanzar el último resquicio de oxígeno que sus pulmones podían captar. Muchos de ellos en la más completa soledad.  

     

    Personas mayores que habían trabajado durante toda su vida, como médicos, enfermeras, profesores, jueces, mecánicos, empleados públicos, aseadores, asistentes de enfermería, etc. fueron reducidos a una cifra: una edad, y un médico, a menudo telefónicamente, decidió que no tenían derecho a vivir.

     

    Si esto no es un escándalo, me pregunto qué es lo que falta para que lo sea.

     

    El caso es que mientras la Agencia Sueca de Salud Pública (FHM, por sus siglas en sueco), aseguraba que la prioridad número uno era “proteger a los ancianos”, estos morían como moscas en las residencias especiales para mayores.

     

    Y la peor semana fue la 16, en abril del 2020. Entonces fallecieron 395 ancianos. 

     

    Una de ellas fue Britta Wennberg, de 93 años. A ella se le hizo la prueba y, al ser positiva (infectada con el coronavirus) el médico le ordenó de inmediato y  por teléfono, cuidados paliativos. Esto significa morfina, la cual dificulta aún más la respiración del paciente.

     

    Cuando la familia se enteró de que Britta estaba enferma, intentaron contactar al médico de la residencia, pero los encargados no quisieron dar su nombre. Al final, lograron contactarse con la empresa, Familjeläkarna.

     

    - Entonces supe que no había ningún plan. A la abuela no se le permitiría ir al hospital porque ella no era una prioridad: la Junta Nacional de Salud y Bienestar (Socialstyrelsen) y la Región así lo habían decidido. Me dijeron que Familjeläkarna había recibido instrucciones estrictas de la Región de Estocolmo de no enviar a ningún anciano con covid-19 al hospital, dice la nieta Jenny Lunnerfeldt, en entrevista con Dagens Nyheter.

     

    Britta falleció en la más completa soledad, en su pieza, el sábado santo.

     

    Pero su caso no es único. Su familia hizo una denuncia a IVO (Inspección de Sanidad y Asistencia Social), al igual que otros miles de familiares, y el resultado de la investigación de la entidad fiscalizadora es el que se presentó este martes.

     

    La supervisión de IVO cubre principalmente el período marzo-junio del 2020, cuando el número de muertes por covid-19 en viviendas especiales para ancianos era muy alto.

     

    La semana 16 fallecieron 395 personas en las residencias.               


    Fuente: IVO.se

    La investigación se hizo mediante entrevistas a enfermeras jefas, a los directores de salud, a médicos, examinando la historia clínica de los enfermos, y de acuerdo con las denuncias hechas por familiares y los tips que IVO ha recibido durante todo este tiempo.

     

    Alrededor de 2.800 personas que vivían en residencias de ancianos han fallecido hasta el momento (de un total de más de 6.600 muertos en total, cifras que difieren por completo del resto de países escandinavos). Fuente - haga clic. 

     

    Más de 20.000 tips han llegado a la entidad fiscalizadora, que este martes constató que: “En esta revisión, IVO ha identificado serias deficiencias en las 19 Regiones, respecto a la atención médica".

     

    Algunas regiones han sido especialmente afectadas, como por ejemplo la Región de Sörmland, donde el medio Sn.se ha realizado una extensa cobertura y exigido respuestas de parte de los responsables.

     

    IVO investigó principalmente el tratamiento que se le dio a las personas de entre 85 a 95 años.

     

    - Entre el 16 al 22 no recibieron una evaluación médica individual. Esta es una cifra muy alta según la evaluación de IVO. Y es importante no ver esto solo como números, se trata de personas, dijo Sofia Wallström.

     

    También en Estocolmo, "la directiva fue que los enfermos deberían ser atendidos en las residencias", según la respuesta de la enfermera responsable. La directiva era clara: los ancianos no debían ser derivados al hospital. Con o sin la evaluación de un doctor.

     

    De esta forma, IVO constata que, durante un lapso de tiempo, a todos los mayores que presentaron síntomas del coronavirus se les ordenó “cuidados paliativos”.

     

    Incluso a quienes ni siquiera se les había testeado.

     

    Y la orden vino directamente del Socialstyrelsen, con video adjunto sobre medicamentos apropiados para facilitar la partida del paciente.

     

    De esta forma, un 20 por ciento de los ancianos no recibió ninguna evaluación médica. De éstos, hasta el 40 por ciento ni siquiera fueron evaluados por una enfermera, sino solamente por el personal de la residencia.

     

    Esto significa que estas decisiones de vida o muerte, sobre cuidados paliativos, no fueron tomadas por un facultativo.

     

    En algunos casos el médico decidió el destino del paciente sin siquiera haberlo examinado nunca, por teléfono, en conversación con el encargado – no cualificado médicamente - en la residencia.

     

    Incluso cuando la persona mayor nunca mostró haber contraído la enfermedad y sufría de dolencias fácilmente tratables en un hospital, no fueron trasladados a los centros asistenciales.

     

    La investigación muestra además un hecho grave: que los médicos recetaron medicamentos típicos de cuidados paliativos, pero sin especificar la razón, como morfina, y ansiolíticos como Midazolan.

     

    Cualquier médico sabe que el coronavirus ataca directamente a los pulmones y la morfina y los ansiolíticos inhiben la respiración.

     

    “Los registros médicos que Ivo ha examinado muestran en muchos casos muy escasa o nula información sobre cómo y por qué se tomó la decisión de cuidados paliativos y sobre qué información se proporcionó y qué consulta se realizó con el paciente y sus familiares , escribe Ivo.

     

    - Esto subraya la gran gravedad de la escasez de cuidados, dijo Sofia Wallström.

     

    Y esto ocurrió a nivel nacional. En Västernorrland, por ejemplo, se tomaron decisiones sobre cuidados paliativos sin que el médico tuviera acceso al historial clínico, según una de las respuestas al cuestionario.

     

    Y en una clínica en Jönköping, los médicos emitieron pautas generales, según una enfermera que especifica que recibieron directivas de:  "Cero reanimación cardiopulmonar y cero atención en IVA para todos quienes viven en residencias especiales para mayores".

     

    En Suecia existe un término llamado “ättestupan”. Según este, los ancianos de una comunidad, cuando ya no cumplían ninguna función práctica, iban y se tiraban a un precipicio. A veces recibían un empujón. El término prevalece desde hace décadas, aunque investigadores aseguran que es un mito, el término sobrevive.

     

    Me pregunto si es real o es ficticio. Pero a veces la realidad es tan horrible, que la gran mayoría, entre nosotros, prefiere cerrar los ojos.

    Yo no soy uno de ellos.

     

    Aquí, el enlace al informe de IVO – haga clic

     


    Sofia Wallström, directora general de IVO. Foto: Captura de pantalla. SVT.se. 

      

  • “Desoigan la Agencia de Salud y recomienden el uso de mascarillas”

    Mientras el uso de la mascarilla se impone en la mayoría de los países europeos, Suecia aún debate el uso de las mascarillas, en tanto que los contagios y los fallecidos aumentan de forma alarmante. Aunque numerosos expertos suecos defienden el uso de la mascarilla, la Agencia de Salud pública se niega a recomendarla.

    “Aunque las mascarillas "sólo" puedan salvar la vida de cientos de personas en Suecia, vale la pena recomendarlas”. Escribe Gösta Gahrton, profesor emérito de medicina.

     

     Fuente: Svenska Dagbladet. 16-11-2020. Traducción: Magazín Latino

     

    DEBATE – MASCARILLAS

    Este es un artículo de opinión. Las opiniones expresadas son propias del autor.

    La Covid-19 se está extendiendo a una velocidad vertiginosa. Entre los países nórdicos, Suecia lleva la delantera. Según el Centro Europeo para el Control y la Prevención de Enfermedades (ECDC), Suecia tiene una propagación de la infección diez veces más rápida que en Finlandia, cuatro veces más rápida que en Noruega y dos veces más rápida que en Dinamarca. En Suecia, 6.164 personas han muerto a causa de la enfermedad, según la actualización del jueves de la Agencia Sueca de Salud Pública [hoy 6.321 en total, con 96 muertos en las últimas 24 horas]. La propagación de la infección también está aumentando en la mayoría de los demás países, sobre todo en el resto de Europa, los Estados Unidos y la India. Mis amigos en los Estados Unidos, que tampoco han logrado frenar la propagación de la infección exitosamente y bajo la influencia de su presidente, están preocupados por el escándalo sueco que, en muchos aspectos, según ellos, se puede comparar con el suyo propio.

     

    En la mayoría de los países se han adoptado medidas drásticas, en tanto que Suecia ahora, como antes y en muchos aspectos, sigue su propio camino. Una de las discrepancias más sorprendentes frente a las acciones de los otros países es que no se emita una recomendación sobre el uso de la mascarilla. Muchos, dentro de la comunidad de médicos, no comprenden esto. Tanto la ECDC como la Organización Mundial de la Salud (OMS) han analizado la documentación científica y han llegado a la conclusión de que la mascarilla debe ser recomendada. Se ha estimado que muchos cientos de miles de vidas podrían salvarse si se siguiera esa recomendación. Hace unos días atrás, el secretario de la Academia de Ciencias [ligada al Premio Nobel] dijo, en public service que él había llegado a la misma conclusión. Lena Einhorn [médica, escritora y documentalista] resumió recientemente en Svenska Dagbladet los argumentos a favor del uso de mascarillas. Recientemente, investigadores del Hospital Universitario analizaron virus Covid-19 en el sistema de ventilación del hospital y descubrieron que el virus se había propagado lejos de los pacientes infectados. La conclusión de ellos es que puede pensarse que las mascarillas posiblemente ayuden.

     

    Después de las altas tasas de mortalidad en las residencias suecas para ancianos, al comienzo de la pandemia, el personal exigió que se le proporcionaran mascarillas, e hizo una demanda a la Agencia Sueca de Ambiente Laboral. Después de algunas vueltas, se decidió que se usarían mascarillas y viseras para proteger al personal. La importancia de la medida es, según la experiencia de los médicos especialistas en enfermedades infecciosas y entre los virólogos, aún mayor para proteger a los ancianos.

     

    La Agencia Sueca de Salud Pública ya durante la primera fase de la pandemia desaconsejó el uso de mascarillas. Los argumentos poco realistas de que la gente se tocaría más la cara, y que esto aumentaría la propagación de la infección, no se sostienen. A pesar de la continua y abrumadora documentación sobre el valor de usar mascarillas en diversas situaciones, en autobuses y en el metro, en tiendas, y en los eventos con un aforo de 50 personas, la Agencia de Salud Pública sostiene a través del epidemiólogo estatal Anders Tegnell que “no hay razón alguna para cambiar la estrategia actual”. Con una propagación de la infección que aumenta velozmente y que va diez veces más rápido que en nuestro vecino más cercano, uno solo puede sorprenderse ante tal declaración.

     

    Ya es hora de que el gobierno, Stefan Löfven y Lena Hallengren, muestren resolución y escuchen a la OMS, al ECDC y a expertos de otros países. No siempre somos los mejores del mundo. El afirmar que la estrategia de la Agencia de Salud Pública es buena, es una mentira. Incluso si las mascarillas "sólo" pueden salvar algunos cientos de vidas en Suecia, vale la pena recomendarlas.

     

    Gösta Gahrton, profesor emérito de medicina, Instituto Karolinska

     


    En el sitio web de la OMS, una doctora explica cómo usar la mascarilla. Foto: Captura de pantalla/OMS. 

     

  • Löfven: “Las reuniones públicas se limitan a un máximo de ocho personas”

    A raíz de la alarmante alza de contagiados del coronavirus en Suecia – con más de 4.600 personas en un día – las autoridades introdujeron nuevas restricciones. Solamente ocho personas se podrán reunir. La prohibición de bebidas alcohólicas pasadas las diez de la noche sigue vigente.  

    Fuera de esto, el gobierno no quiere que vamos al gimnasio o a la biblioteca. Ni que tengamos cenas y fiestas en casa o que nos juntemos con personas fuera de nuestro núcleo familiar. “Cumple con tu deber y asume tu responsabilidad para limitar la infección”, pidió el primer ministro, Stefan Löfven, en rueda de prensa este martes.

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    Un fuerte llamado a la responsabilidad cívica hizo el primer ministro Stefan Löfven este lunes por la tarde, en una rueda de prensa digital convocada con escasa antelación. En esta participaron además la ministra de Asuntos Sociales, Lena Hallengren, el ministro del Interior, Mikael Damberg, el ministro de Hacienda y Vivienda, Per Bolund, y el director general de la Agencia Sueca de Salud Pública, Johan Carlson.

     

    Una vez más, Löfven se mostró preocupado por el desarrollo de la pandemia en el país. La cantidad de contagiados aumentan – nuevamente - exponencialmente, algo que siempre ha hecho saltar todas las alarmas.

     


    Fuente: European CDC. Comparación entre contagiados en Suecia y en Noruega. 

     

    Según el premier, la ciudadanía no está siguiendo las recomendaciones, como lo hizo en la primavera. Y si los suecos no cambian su comportamiento, las consecuencias serán graves.

     

    Por primera vez en la historia moderna del país, un gobierno toma este tipo de medidas, pero estas ahora armonizan más con el resto de Europa.

     

    - Esta es una medida muy restrictiva que no tiene paralelo en los tiempos modernos. Pero es absolutamente necesario, explicó Löfven.

     

    El primer ministro cambió su narrativa de que los suecos eran un “ejemplo de obediencia cívica”, algo que se ha venido repitiendo por las autoridades pero que, no obstante, no cuenta con evidencia científica (ver enlace).

     

    Por el contrario, la ciudadanía al parecer se ha olvidado del peligro del contagio, y el personal de la salud lleva semanas tratando de llamar la atención sobre el problema que se les viene encima: que se repita lo que ocurrió en abril – mayo pasado. Más aún cuando no todos tuvieron la posibilidad de tomar unas largas vacaciones de verano.  

     

    La ministra Hallengren reconoció hoy día que la gente no ha seguido lo suficientemente bien las nuevas recomendaciones, y que el número de contagiados ha aumentado de forma alarmante, con 600 nuevos positivos en un día, para al día siguiente 4.600.

     

    - Tenemos el personal de la salud más eficiente del mundo, pero ningún sistema de salud aguanta una presión sin límites, dijo la titular.

     

    El ministro del Interior, Mikael Damberg, por su parte, agregó que muchos se comportan como si el peligro ya hubiera pasado y también insistió en el autocuidado, con el fin de no recargar la presión hospitalaria.

     

    - Es un hecho, estamos en medio de la pandemia. Y es absolutamente necesario que demostremos solidaridad con el personal de la salud, dijo.

     

    Stefan Löfven constató una vez más que la situación es extremadamente grave, y que “del comportamiento de todos y cada uno de nosotros dependerá que se logre parar el contagio".

     

    - Vivimos en una época de prueba, y se pondrá peor. Cumple con tu deber y asume tu responsabilidad para limitar la infección, enfatizó.

     

    Ni Löfven ni ninguno de sus ministros quisieron reconocer un posible fallo en la estrategia sueca para enfrentar la pandemia, al principio de esta, la primavera pasada, ante las preguntas de varios periodistas. Y respecto al uso/obligación de la mascarilla, respondió:

     

    - Nadie ha dicho que esté prohibido usar mascarillas.

     

    Vale la pena destacar, en este sentido, que el rechazo de la Agencia Sueca de Salud Pública al uso de mascarillas (sin presentar ninguna evidencia al respecto) ha resultado en que su uso no es obligatorio ni siquiera en los consultorios y hospitales en Suecia. Algo que otros expertos de salud han criticado desde la primavera pasada, entre éstos, el secretario de la Academia Nobel de Ciencias, Göran K Hansson y el llamado "Grupo de los 22". 

     

    En Suecia la gran mayoría de los periodistas (según una encuesta reciente) aceptan, sin contrapreguntas, todo lo que declara el epidemiólogo estatal, Anders Tegnell. Él ha dicho que las mascarillas "dan una sensación de falsa seguridad" y que las personas que las portan "se tocan la cara más veces", lo cual es "contraproducente". 

     

    En España, en cambio, un medio dirigido por periodistas investigativos analiza miles de declaraciones de políticos y autoridades, entre otros, y realiza una enorme labor, en la lucha contra las noticias falsas y los bulos que circulan en las redes sociales y medios. Maldita.es ha publicado numerosos bulos sobre el coronavirus, la covid-19 y las mascarillas - enlace.  

      

    Los consejos o recomendaciones

     

    Los  consejos que el gobierno y las autoridades sanitarias han transmitido desde que las cifras se dispararan una vez más (en octubre-noviembre) son de: no encontrarse con otras personas más que sus convivientes. (Fuera de las medidas desde un comienzo: el lavado de manos frecuente, el distanciamiento de dos metros y el no salir de casa si se tienen síntomas).  

     

    Prácticamente un lockdown, pero sin nombrar la palabra que en Suecia está prácticamente prohibida. O un “QUÉDATE EN CASA”, así, con mayúsculas.  

     

    Se espera que estas nuevas medidas comiencen a regir desde el 24 de noviembre. Si los números de contagiados, enfermos y fallecidos siguen yendo al alza, la fecha de término de estas se prolongará, lo que podrá afectar las festividades de fin de año.

     

    Vale decir, esto resultaría en que tendríamos que pasar la Navidad confinados.

     


    El primer ministro, Stefan Löfven, la ministra de Asuntos Sociales, Lena Hallengren, y el ministro de Hacienda y Vivienda, Per Bolund. También participaron en la conferencia de prensa el ministro del Interior, Mikael Damberg, y el director general de la Agencia Sueca de Salud Pública, Johan Carlson. Foto: Regeringen.se. 

     

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