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Ariel Dorfman - "Epitafio para otro 11 septiembre" Foto: Nydailynews.com/ diasdehistoria.com. Montaje: Magazín Latino.

Ariel Dorfman - "Epitafio para otro 11 septiembre"

Hoy, 11 de septiembre, se cumplen 43 años del golpe cívico militar que en 1973 la derecha chilena, apoyada por Estados Unidos, derrocara al Presidente electo democráticamente, Salvador Allende. El "Compañero Presidente", como le gustaba que lo llamaran, fue el primero en pagar con su vida el haber soñado que un mundo mejor era posible. Le siguieron miles y miles de chilenos y una gran diáspora que partió al exilio y que ahora se encuentran en los más diversos países del mundo entero.

Para todos ellos, el 11 de septiembre seguirá siendo recordado como un día fatídico, de dolor y de muerte, de la desaparición de seres queridos que nunca más fueron encontrados. Pero la lucha por la recuperación de sus cuerpos aún sigue. La lucha por la verdad y la justicia sigue vigente. "Ni olvido ni perdón" es una de sus consignas.

En Suecia, como en otros países, el 11 de septiembre es recordado por el atentado a las torres gemelas y al Pentágono estadounidense, el 2001, quedando de lado "el otro 11 de septiembre", el ocurrido en Chile en 1973.

Por esas ironías del destino Ariel Dorfman, destacado escritor chileno-estadounidense - y que para el 73 era asesor cultural de Salvador Allende - vivió presencialmente ambos 11/9. El 11 de septiembre de 2011 escribió una crónica que ha sido ampliamente difundida y que lleva por título: "Epitafio para otro 11 septiembre".

"Es muy extraño, es como si la historia hubiera querido que estuviera presente en ambos sitios", dijo en una entrevista con Democracy Now!

 

 

Fuentes: Página 12 / Democracy Now!

 

Ariel Dorfman fue entrevistado, el 14 de 2011, por Democracy Now!, que escribió, en esa ocasión:

El 11 de septiembre de 1973, el general Augusto Pinochet —con el respaldo por Estados Unidos— dio un golpe de Estado en Chile y derrocó al presidente Salvador Allende, que había sido elegido democráticamente. Allende murió en el Palacio presidencial ese día. Ariel Dorfman se desempeñó como asesor cultural de Salvador Allende desde 1970 hasta 1973. Después del golpe, se exilió y hoy es considerado uno de los grandes escritores de América Latina. "Chile reaccionó al régimen de terror que se impuso con una resistencia pacífica. Por ejemplo, no fuimos a bombardear Washington porque Washington había ordenado y ayudado a dar el golpe de Estado en Chile. Por el contrario, hicimos una revolución pacífica contra Pinochet", señala Dorfman. "Si se compara eso con lo que hizo Bush por el accionar de esta banda de terroristas muy pequeña, los resultados han sido absolutamente terribles. Si se trató de una prueba, y creo que las grandes catástrofes siempre son pruebas de la voluntad y los valores de una Nación, EE.UU. fracasó terriblemente".

 

En este enlace, podrá ver la entrevista de Democracy Now! con Ariel Dorfman en su totalidad. En inglés y en español.

 

 

 Ariel Dorfman frente al Palacio de La Moneda, en Santiago. Foto: Nydailynews.com.

 

 

A continuación, la crónica de Ariel Dorfman en Página 12:

 

 

Epitafio para otro 11 septiembre

 

Aquel 11 de septiembre letal –recuerdo que era un martes– me despertó un sonido de angustia por la mañana, la amenaza de aviones que sobrevolaban nuestro hogar. Y cuando, una hora más tarde, divisé una nube de humo que subía desde el centro de la ciudad, supe que mi vida y la vida de mi país habían cambiado en forma drástica y tajante, por siempre jamás. El año era 1973 y el país era Chile y las fuerzas armadas acababan de bombardear el palacio presidencial en Santiago, estableciendo desde el principio la ferocidad con que responderían a cualquier intento de resistir el golpe contra el gobierno democrático de Salvador Allende. Ese día, que comenzó con la muerte de Allende, terminó convirtiendo en un degolladero la tierra donde habíamos intentado una revolución pacífica. Pasarían casi dos décadas, que viví mayormente en el exilio, antes de que pudiéramos derrotar a la dictadura y recuperar nuestra libertad.

Veintiocho años después de aquel día inexorable en 1973, sobrevino un nuevo once de septiembre, también un martes por la mañana, y ahora les tocó el turno a otros aviones, fue otra ciudad que también era mía la que recibió un ataque, fue un terror diferente que descendió desde el aire, pero de nuevo mi corazón se llenó de angustia, de nuevo confirmé que nunca nada sería igual, ni para mí ni para el mundo. Esta vez el desastre no afectaría únicamente la historia de un país y no sería tan sólo un pueblo el que sufriría las consecuencias del odio y la furia, sino el planeta entero.

Me ha sobrecogido, durante los últimos diez años, esta yuxtaposición de fechas. Es posible que mi obsesión con buscar un sentido oculto detrás de tal coincidencia se deba a que era yo residente de ambos países en el momento preciso en que sobrellevaron la doble embestida, la circunstancia adicional de que estas dos ciudades agredidas constituyen los fundamentos gemelos de mi identidad híbrida. Porque crecí aprendiendo el inglés de niño en Nueva York y pasé mi adolescencia y juventud enamorándome del castellano en Santiago, porque pertenezco tanto a la América del Norte como a la del Sur, no puedo dejar de tomar en forma personal la paralela destrucción de esas vidas inocentes, abrigo la esperanza de que del dolor y la confusión ardiente nazcan algunas lecciones, tal vez algún aprendizaje. Chile y los Estados Unidos ofrecen, en efecto, modelos contrastantes de cómo se puede reaccionar ante un trauma colectivo.

Una nación sometida a una adversidad tan brutal enfrenta ineludiblemente una serie de preguntas básicas que interrogan sus valores esenciales, su necesidad de obtener justicia para los muertos y reparación para los vivos sin fracturar aún más un mundo quebrantado. ¿Es posible restaurar el equilibrio de ese mundo sin entregarnos a la comprensible sed de venganza? ¿No corremos el riesgo de parecernos a nuestros enemigos, de tornarnos en su sombra perversa, no arriesgamos acaso terminar gobernados por nuestra rabia, que suele ser tan mala consejera?

Si el 11 de septiembre del 2001 puede entenderse, entonces, como una prueba en que se sondea la sabiduría de un pueblo, me parece que Estados Unidos, desafortunadamente, salió mal del examen. El miedo generado por una pequeña banda de terroristas condujo a una serie de acciones devastadoras que excedieron en mucho el daño causado por el estrago original: dos guerras innecesarias; un derroche colosal de recursos destinados al exterminio que podrían haber sido invertidos en salvar a nuestro planeta de una hecatombe ecológica y a nuestros hijos de la ignorancia; cientos de miles de seres muertos y mutilados y millones más de desplazados; una erosión de los derechos civiles y el uso de la tortura por parte de los norteamericanos que les dio el visto bueno a otros regímenes para que abusaran aún más de sus poblaciones cautivas. Y, finalmente, el fortalecimiento en todo el mundo de un Estado de Seguridad Nacional que exige y propaga una cultura de espionaje, mendacidad y temor.

El pueblo chileno también pudo haber respondido a la violencia con más violencia. Sobraban razones que justificaban levantarse en armas contra el déspota que traicionó y derrocó a un presidente legítimo. Y, sin embargo, los chilenos democráticos y los líderes de la resistencia –con algunas lamentables excepciones– decidieron desalojar al general Pinochet del poder mediante una activa no-violencia, recuperando, brazo a brazo, una organización tras otra, el país que nos habían robado, hasta vencer al tirano en un plebiscito que tenía todas las de ganar. El resultado no ha sido perfecto. Pero a pesar de que décadas más tarde la dictadura derrotada sigue contaminando a la sociedad chilena, la forma en que libramos nuestra batalla sigue constituyendo un ejemplo, en definitiva, de cómo es posible crear una paz duradera después de tanta pérdida, tanto sufrimiento persistente. Chile ha mostrado una determinación cauta y juiciosa para asegurar que nunca habrá otro 11 de septiembre de muerte y destrucción.

Me parece maravilloso y hasta mágico que cuando tomaron los chilenos la decisión de luchar contra la malevolencia por medios pacíficos se estaban haciendo eco, sin saberlo, de otro 11 de septiembre. En efecto, en ese exacto día en 1906, Mohandas Gandhien en el Empire Theatre de Johannesburgo convenció a miles de sus compatriotas indios de usar la no violencia para impugnar un acopio de injustas leyes discriminatorias que, de hecho, preparaban ya el futuro régimen del apartheid en Sudáfrica. Esta incipiente estrategia de Satyagraha llevaría, con los años, a la independencia de la India y a muchos otros movimientos para conseguir paz y justicia en el mundo, incluyendo el combate de Martin Luther King por la igualdad racial y contra la explotación.

Ciento cinco años después de aquella memorable exigencia del Mahatma a imaginar una manera de salir del delirio y la trampa de la cólera, treinta y ocho años después de que esos aviones me despertaron por la mañana para advertirme que nunca más podría yo escapar del terror, diez años después de que el Nueva York de mi infancia fuera diezmado por el fuego, tengo la esperanza de que los epitafios finales para cada uno y todos los posibles 11 de septiembre sean las palabras suaves e inmortales de Gandhi: “La violencia habrá de prevalecer contra la violencia solamente cuando alguien me pueda probar que el modo de terminar con la oscuridad es con más oscuridad”.

 

Ariel Dorfman. 11 de septiembre de 2011. Página 12

 

Ariel Dorfman: Escritor (poeta, dramaturgo, novelista y ensayista) y activista de los derechos humanos chileno. Ha sido profesor de Literatura Iberoamericana en la Universidad de Chile, en la Universidad de Ámsterdam, en La Sorbona (Paris IV), en la Universidad de California, Berkeley y en la Universidad de Maryland.
Fuente: Cubadebate.

 

 Última imagen de Salvador Allende. Foto: Diasdehistoria.com.ar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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  • Declaración pública de la Coordinadora de organizaciones chilenas COCHS

    La COCHS, Coordinadora de Organizaciones Chilenas en Suecia, colectivo que agrupa a distintas organizaciones culturales sociales y políticas, de las cuales algunas son federaciones nacionales y la mayoria con más de tres décadas de existencia, las que trabajamos en áreas de interés ciudadano, sintiéndonos participe de nuestra realidad como chilenos.

     

     Por: COCHS

     

    Declaramos a la comunidad sueca, nacional e internacional, lo siguiente:

    Que condenamos el asesinato cometido en la persona del comunero mapuche Camilo Catrillanca ocurrido en Chile en el marco de un operativo policial realizado el 14 de noviembre de 2018. Por el denominado ”Comando Jungla” integrado por funcionarios de Carabineros de Chile.

    1.-Repudiamos el irresponsable enfoque policial y represivo que se ha dado al pueblo Mapuche. Consideramos que el despliegue del denominado Comando Jungla en la Araucania, la represión y militarización sólo profundiza la dañada relación entre el pueblo Mapuche y el Estado de Chile, y que la solución del conflicto no pasa por la criminalización, sino en hacerse responsable de un problema político-histórico que necesita una respuesta de fondo.

    2.-Ante la gravedad de los hechos. Exigimos al Estado de Chile el retiro inmediato de las Fuerzas Represivas de la Araucania, la desmilitarización; la investigación y enjuciamiento de los responsables de la muerte de Camilo Catrillanca y los demás hechos de violencia ocurridos en la Comunidad Temucuicui. Condenamos su asesinato y disparos efectuados contra mujeres y niños.

    3.-El Señor Ministro del interior, Andrés Chadwick debe responder políticamente ante la opinión pública nacional e internacional en su calidad de encargado directo del orden nacional. Esperamos quede inhabilitado para seguir ejerciendo el cargo y demandamos su inmediata renuncia.

    Finalmente, comprometidos con la causa de la dignidad humana, rechazamos la vulneración de los derechos fundamentales a que es sometido el pueblo mapuche. Y expresamos nuestro profundo pesar por la muerte de Camilo Catrillanca.

    Hacemos un llamado a generar una solución de fondo para el pueblo Mapuche, que ha sido postergado en forma permanente por el Estado de Chile y sus Instituciones, cuya responsabilidad recae principalmente sobre determinadas fuerzas de la Derecha Chilena que se han opuesto a ello en forma reiterada.

    Llamamos a construir un gran acuerdo-país sobre: el reconocimiento en la Constitución Chilena de los derechos ancentrales del Pueblo Mapuche, su autonomía, territorio y representación política.

    Priviligiando el diálogo, la participación plena de sus derechos, garantizando la aplicación y cumplimiento de los Convenios Internacionales firmados por Chile, para avanzar hacia una sociedad más fraterna y respetuosa.

    Coordinadora de Organizaciones Chilenas en Suecia, COCHS.

    En Estocolmo, a 26 de noviembre de 2018.-

     

    Esta declaración fue entregada al Embajador de Chile en Suecia, Señor Hernán Bascuñan, por representantes de la COCHS.

     

     

  • Muerte de Catrillanca: dos fusiles, dos sargentos, balas 5,56

    La muerte del comunero Mapuche Camilo Catrillanca a manos de la policía chilena estremeció al país entero. Y, a medida que han pasado los días, se ha ido dando a conocer en la prensa internacional. 

    Publicamos aquí un reportaje de Radio Bio, de Chile. 

     

     Fuente: Radio BioBio. 28-11-2018

     

    Las pericias balísticas están acotando la participación de los funcionarios del GOPE de Carabineros -dados de baja- que participaron en la muerte de Camilo Catrillanca. Desde fusiles -posiblemente fabricados por FAMAE- habrían salido los proyectiles que terminaron con la vida del comunero. Ayer, en tanto, el sitio Ciper Chile reveló un informe de inteligencia del grupo policial vinculado con la Operación Huracán, donde se alteraron pruebas, cuya manipulación hoy es investigada por la justicia.

    La indagatoria por la muerte de comunero Camilo Catrillancaa manos de fuerzas policiales el pasado 14 de noviembre, comienza a entregar las primeras luces, luego de las diligencias encargadas por el Ministerio Público.

    Fuentes consultadas por Radio Bío Bío, apuntan a que dos de los cinco funcionarios del GOPE que ese día integraban el equipo que llegó a la zona de Temucuicui, tras la pista de un grupo que minutos antes había robado autos a profesoras de una escuela rural, podrían tener responsabilidad directa en el hecho.

    Según supo este medio, las pesquisas realizadas por el organismo perseguidor apuntarían a que solo dos policías portaban fusiles con calibre 5,56 milímetros. Hasta ahora, serían los sargentos Fabián Alarcón y Raúl Ávila, ambos del GOPE.

    Las sospechas sobre Ávila aumentan, debido a que fue quien cortó con una tijera la cámara de la cámara Go-Pro donde habían quedado registradas las imágenes. Ávila, tal como publicó este medio, aseguró a sus superiores que destruyó el sistema de almacenamiento, debido que en su interior -además- habían registros privados captados con su pareja.

    Hay que recordar que la versión respecto de la tarjeta SD fue entregada por primera vez por el menor del 15 años que acompañaba a Catrillanca el día en que falleció. El joven, que hoy enfrenta una pericia del SML para determinar su grado de trauma, aseguró que cuando fue detenido por los efectivos policiales, vio cómo Ávila sacó la tarjeta de la cámara y la cambió por otra, hecho que terminó siendo posteriormente verificado en la investigación.

    Respecto de las armas, las pericias, dijeron fuentes que conocen de las diligencias,aún no están terminadas definitivamente, pero la bala salió desde algunos de los exuniformados dados de baja, ya que ambos eran los únicos que portaban el armamento con el calibre 5,56. Aún cuando no ha trascendido la marca de los pertrechos, policías inquiridos para este nota indican que se trataría de una fabricada por Famae.

     

    El rebote

    Según se sabe hasta ahora, el disparo no habría sido directo, sino que un rebote en el tractor donde iba Catrillanca, el que habría llegado hasta la parte trasera de su cabeza, lo que procesalmente podría cambiar el escenario del delito de homicidio que sostienen los querellantes y morigerar su responsabilidad.

    Especialistas en balística consultados por este medio, explicaron que para determinar la “identidad” de un proyectil, se buscan las marcas que deja el cañón del arma, conocida también como “ánima”. Ese registro es único, señalan las fuentes, asemejándose a una huella digital.

    Cabe recordar que en el primer parte operativo preparado el mismo día por los funcionarios del GOPE, se indicó que los disparos se hicieron con carácter disuasivo, controlados y hacia lugares seguros, lo que ha ido cambiando con el paso de los días.

    Como sea, la pericia ya comenzó a cerrar el círculo sobre los posibles responsables de la muerte del comunero, por lo que el Ministerio Público debiera tomar la decisión respecto a la participación de los carabineros en la muerte de Catrillanca y una eventual formalización. 

    La fiscalía lleva actualmente tres aristas en este caso. La primera por la muerte de Catrillanca, otra por obstrucción a la investigación -por la destrucción del sistema de almacenamiento- y otra por torturas en contra del joven que acompañaba a la víctima.

    El caso también tuvo ayer su arista política, luego que 66 diputados -tal como informó este medio- presentaran una solicitud para la conformación de una Comisión Investigadora, para aclarar las responsabilidades políticas, las que apuntan al ministro del Interior, Andrés Chadwick (UDI).

    Ayer, en tanto el sitio Ciper Chile, reveló un informe de inteligencia de la policía uniformada. En él se daba cuenta que Catrillanca era seguido por la unidad que estuvo involucrada en la llamada “Operación Huracán”, donde se descubrió la falsificación de mensajes de WhatsApp e imputaciones falsas a mapuches de la zona.

     

     
    Camilo Catrillanca. Foto: Radiobiobio.cl.

     

     

  • Otra vez Krassnoff

    "Me es imposible no recordar a mi madre Catalina a quien este “valiente soldado”, le arrancó sus ojos y su vida. También le quitó del vientre de mi tía Mónica a mi primo de 3 meses de gestación. Al abuelo Alberto lo colgaron de un árbol y le aplicaron agua y aceite hirviendo ¿Son estos los grandes logros militares por los cuales el Ejército de Chile le rinde honores a Miguel Krassnoff?"

    Testimonio de Beto Rodríguez Gallardo, sobreviviente e integrante de la familia Gallardo Moreno, del Montaje de Rinconada de Maipú. 

     

     Fuente: El Desconcierto. 15.10.2018

     

    Con estupor he recibido la noticia de un nuevo homenaje al criminal de lesa humanidad Miguel Krassnoff Martchenko, llevado a cabo en la Escuela Militar.

     

    El año 2003, a 30 años del golpe de Estado, lo homenajearon los 1200 empresarios más ricos de Chile en el centro de eventos Casa Piedra, lugar de reunión emblemático de la élite nacional. Ese año estaban en curso las investigaciones judiciales por sus múltiples crímenes (desaparición forzada, ejecución política, tortura y violencia sexual política); sin embargo, él se paseaba libre por las calles, creyendo que nunca le podríamos quitar el manto de impunidad que le otorgaba haber servido fielmente a sus patrones. Luego, en noviembre del año 2011, Cristián Labbé (compañero de armas, de torturas y asesinatos), promueve un acto de reconocimiento en el Club Providencia. En esta oportunidad la prepotencia edilicia, no permitió ver los reales sentimientos que provocan en la sociedad chilena, las graves masivas y sistemáticas violaciones a los derechos humanos que cometió “el joven brigadier”. Como el llamado fue abierto y público, la organización social no se dejó esperar, fuimos miles de personas los que salimos a las calles a repudiar este acto. Miles los que, una vez más, dijimos con voz fuerte y clara “No a la impunidad”.

     

    Desde hace años las organizaciones de Derechos Humanos y Memoria, venimos exigiendo que se promulgue una ley que sancione las conductas de apología del terror, de revisionismo y negacionismo, las cuales dañan los pilares más básicos de nuestro pacto social y de nuestra democracia; así como también, atentan contra los familiares de las víctimas del Terrorismo de Estado, retraumatizando y revictimizando en una cadena sin fin.

     

    En este contexto me es imposible no recordar a mi madre Catalina a quien este “valiente soldado”, le arrancó sus ojos y su vida. También le quitó del vientre de mi tía Mónica a mi primo de 3 meses de gestación. Al abuelo Alberto Lo colgaron de un árbol y le aplicaron agua y aceite hirviendo ¿Son estos los grandes logros militares por los cuales el Ejército de Chile le rinde honores?

     

    Con este tipo de acciones quedan al descubierto que las peticiones de perdón del Ejército de Chile, no han sido más que cortinas de humo. Queda claro que el ex Comandante en jefe del Ejército Juan Emilio Cheyre el año 2004 en su texto “Ejército de Chile: el fin de una visión”, le mintió a Chile y al mundo al decir que “las violaciones a los Derechos humanos, nunca y para nadie pueden tener justificación ética”. Lo que podemos ver con mucha claridad es que el acto de “homenaje” a Krassnoff realizado en la Escuela Militar, es una evidencia más de que el Ejército de Chile no sólo no ha cambiado su visión, sino que reivindica el accionar del Terrorismo de Estado.

     

    Me da vergüenza como las instituciones Castrenses, siguen ancladas a la lógica de la Guerra Fría, esa lógica que indica que en cada país hay enemigos internos, los cuales se deben destruir a cualquier precio.

     

    ¿Qué tiene que decir el comandante en jefe de las fuerzas armadas del país? ¿Cuál será la postura del gobierno ante semejante atropello a la Democracia? ¿No será momento de pasar de las explicaciones a las exigencias de renuncia a quien permita este tipo de infamias? ¿Cuánta violencia más tenemos que soportar los familiares de Violaciones de Derechos Humanos?

      

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