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Concluye juicio por preparación  de atentados terroristas Captura de pantalla del noticiero Aktuellt, de SVT. Ilustración que recrea las audiencias en la sala de seguridad del tribunal de Estocolmo.

Concluye juicio por preparación de atentados terroristas

Este viernes concluye el juicio en contra de seis hombres acusados de financiar y preparar actos terroristas. En el alegato final, el miércoles, el fiscal argumentó que los imputados habían tenido el propósito de llevar a cabo un atentado terrorista comparable al perpetrado en Oslo, en 2011.

El juicio se ha prolongado por diez días, y el tribunal de Solna dará a conocer el veredicto dentro de los próximos días. El fiscal exigió condenas de hasta doce años de cárcel y deportación para los imputados. 

 

 Por: Magazín Latino

 

La tarea del fiscal, Per Lindqvist, a cargo de este caso de financiamiento y preparación de un atentado terrorista, no ha sido fácil. Durante los diez días que se ha desarrollado el proceso judicial, ha debido convencer al jurado de un grave crimen que nunca se concretó.

 

Lindqvist presentó la demanda luego de meses de intensa investigación policial. Los sospechosos fueron puestos en prisión preventiva en abril del año pasado, luego de que los agentes incautaran en la vivienda de uno de los acusados grandes cantidades de productos químicos del tipo que se han usado en los atentados de Londres y Oslo, entre otros.

 

Pero no es lo mismo un atentado consumado, que uno por consumar.

- No existe información precisa sobre en contra de quienes, exactamente cuándo y dónde se consumaría este crimen. Aunque fotografías indican que han sido de interés uno o más lugares en Estocolmo, dijo el fiscal Lindqvist durante el alegato final.

 

Agregó que, según la disposición de penalización esto no es un requisito. Y que, debido a las pruebas consistentes en los objetos incautados: compuestos químicos que sirven para fabricar mortíferas bombas, equipos de combate, armas blancas, etc., todo apunta a que su demanda será aprobada.

- Con una bomba de este tipo, los efectos de la detonación habrían sido muy grandes, por lo menos de la misma magnitud que la de Oslo [el atentado perpetrado por Breivik el 2011]. Entonces, independientemente de que haya detonado o no, habría afectado las funciones centrales de la sociedad, dijo Per Lindqvist.

 

Los imputados, en tanto, niegan rotundamente todos los cargos que se les atribuyen.

 

Sin embargo, la fiscalía cuenta con pruebas técnicas: Se incautaron grandes cantidades de peróxido de hidrógeno y ácido sulfúrico en la vivienda del acusado principal, en la ciudad de Strömsund.

 

En el informe de la policía sueca de seguridad (Säpo) se explica que este hombre el 12 de enero de 2018 se unió a un grupo secreto de chat de la aplicación Telegram, en el cual se puede encontrar manuales para fabricar bombas. Y el 5 de febrero de 2018 compró los productos químicos.

 

La explicación que dio el imputado sobre esta compra fue que él quiso comprar una gran partida de pintura, para renovar su vivienda, y que los productos químicos estaban incluidos en esta compra.

 

Pero entre las pruebas del fiscal están, además, equipos: dispositivos de comunicación, walkie-talkies, bayonetas, armas blancas, máscaras antigas y otros objetos incautados.

 


Parte del equipo incautado. Foto: Polisen. 

 

En los celulares de los acusados se encontraron también fotografías de – según la acusación – posibles objetivos para perpetrar atentados, como por ejemplo la Estación Central de Estocolmo, T-Centralen y el Mall of Scandinavia, en Solna.

 

También se encontraron una gran cantidad de chats con conversaciones codificadas que los hombres se enviaran entre ellos y personas en otros países. Según el fiscal Lindqvist, los sospechosos utilizaron palabras codificadas para poder planear atentados sin que sus planes fueran detectados.

- Se habla de cucarachas que son aplastadas. Se combina con conversaciones sobre bodas. Él pregunta incluso, con curiosidad, cuántas cucarachas han sido aplastadas, dijo el fiscal, refiriéndose al chat de uno de los imputados con un terrorista perteneciente al Estado Islámico.

 

En otro chat, la misma persona cuenta que conoce al perpetrador del atentado en contra de un club nocturno en Estambul la noche de Año Nuevo del 2017. Incluso que vivió un tiempo en el mismo departamento que éste. No hacía mucho tiempo que había llegado a Suecia y se muestra temeroso de que la policía pueda considerarlo sospechoso.

 

Según el fiscal, los hombres comenzaron a planear atentados a partir de enero del 2017, y a nombrar en los chats “mecánicos” que puedan “decorar” autos para “unas bodas”.

- Lo importante aquí es el contexto. En este chat no se habla de quien se va a casar, donde se van a casar o quienes son los invitados.

 

Se trata de planear un atentado. “Una boda” es la clave para un atentado terrorista.

- Y no se olviden quién es Botir [la persona con la que chatea]. Él es un miembro del Estado Islámico, él hace la guerra, está armado y va a unas bodas. El imputado y Botir planean un atentado. No se trata de planes de boda, dijo el fiscal Per Lindqvist.

 

La fiscalía presentó además la propaganda sobre del Estado Islámico, Daesh, que los sospechosos tenían en sus celulares. Esto incluye videos de ejecuciones a nombre del EI. Los imputados se defendieron asegurando que tenían estos videos y fotos con el fin de mantenerse informados de lo que ocurría en esa zona.

 

El abogado del principal sospechoso, Tomas Olsson, asegura por su parte que el fiscal no ha logrado presentar pruebas suficientes.

 

Según él, la investigación corrobora lo dicho por su cliente, quien niega toda participación en preparación de atentado terrorista.

- Entonces, no existen pruebas de que haya existido el propósito de cometer un delito, dijo Olsson. El abogado defiende las argumentaciones de su cliente sosteniendo que, en la cultura de donde viene éste (es de Uzbequistán), es costumbre que se engalane el coche antes de una boda.

 

El tribunal de Solna dictará su veredicto dentro de los próximos días. 

 

 
Captura de pantalla del noticiero Aktuellt, de SVT. Ilustración que recrea las audiencias en la sala de seguridad del tribunal de Estocolmo, donde se llevaron a cabo, puesto que el tribunal de Solna no cuenta con una sala de seguridad.  

 

 

  

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  • Padre de Julian Assange: “Están destruyendo a mi hijo”

    El padre de Julian Assange, John Shipton, estuvo de visita en Estocolmo antes de viajar a Londres a visitar a su hijo en la cárcel de alta seguridad de Belmarsh. El fundador de WikiLeaks arriesga ser extraditado a EE. UU., donde le esperaría una larga condena.

    - 175 años equivale a la pena de muerte. Es una forma de sadismo. Los constantes abusos en contra de mi hijo son pruebas suficientes de que las potencias están tratando de aplastarlo, de destruirlo, dijo John Shipton en un punto de prensa en el parlamento sueco, este jueves.

     

     Por: Marisol Aliaga. Texto y fotos. 

     

    Es un hombre suave y discreto pero cálido, John Shipton, el padre de Julian Assange. Habla en un tono bajo y sosegado. A pesar de sus ojos tristes, la sonrisa aflora a sus labios constantemente. Está abatido, pero no vencido.

     

    Sobre sus hombros pesa la preocupación de que el Estado más poderoso del planeta, Estados Unidos, exige la cabeza de su hijo, el editor y fundador de WikiLeaks, Julian Assange. Para ello cuenta, además, con el apoyo de Reino Unido, Ecuador y Suecia.

     

    Todos recordamos las fuertes imágenes de cuando Assange fue sacado en andas de la Embajada de Ecuador en Londres, luego de que el actual presidente del Ecuador, Lenin Moreno, diera el visto bueno para que los policías británicos irrumpieran en la legación, lo metieran a un van y lo trasladaran a la temida prisión de Belmarsh. Allí se encuentra, actualmente, completamente incomunicado, al igual que peligrosos terroristas o depredadores sexuales.

     

    No tiene acceso a diarios, ni a Internet (obviamente no puede usar un ordenador). Las visitas son restringidas a dos horas dos veces al mes. Solamente la familia o alguien muy cercano.

     

    Su padre se encuentra en un recorrido por algunos países europeos: Irlanda, Austria, Alemania, Francia, España, Suiza, Noruega y Suecia. La meta es lograr apoyo y presionar por la libertad de su hijo.

     

    Pero en Suecia la presencia del padre de Assange no ocasionó interés alguno en los medios establecidos, a diferencia de los llamados “alternativos”, que sí se interesaron y se han interesado en su caso.

    - Los medios de comunicación establecidos no le prestan atención. En cambio, los medios alternativos son mucho más enérgicos, constató, con un dejo de amargura en la conferencia de prensa convocada por la Red de Apoyo a Julian Assange. Esta fue posible llevar a cabo en una sala del parlamento sueco gracias a la diputada Amineh Kakabave, anterior representante del partido de Izquierda, ahora independiente.

     

    Asistieron un columnista y un fotógrafo del vespertino Aftonbladet. El otro vespertino, Expressen, realizó una mini entrevista, un video, con John Shipton, el día anterior. La única cobertura de los medios suecos establecidos.

     

    El resultado de los dos participantes de Aftonbladet en la rueda de prensa fue una nota de opinión en la cual el columnista se mofa de la conferencia, de los participantes, de Assange y de su padre.

     

    Un buen reflejo de cómo la prensa sueca trata, en la actualidad, al wistleblower (alertador) que dejó al descubierto, por ejemplo, el llamado “colateral murder”, un video que muestra la matanza de civiles desde un helicóptero Apache estadounidense, en la guerra en Irak, en 2007.  Entre risas, los militares aprietan el botón que apaga las vidas de un ser humano tras otro.  Doce almas en total, dos de ellos fotógrafos de la agencia Reuters.

     

    En 2010, Julian Assange visitó Suecia. Y fue recibido como un héroe. El director de Aftonbladet, en ese entonces, Jan Hellin (ahora jefe en la televisión estatal, SVT), se deshizo en halagos a “una de las mentes más brillantes del planeta”. Y le ofreció trabajo en su medio.

     

    Ahora lo único que produce el vespertino es una columna mofándose del otrora héroe, ahora villano. Para el medio.

     


    John Shipton durante el conversatorio en el Parlamento Sueco.  

     

    El hecho de que Julian Assange esté consumiéndose en vida en la más implacable de las cárceles del Reino Unido, compartiendo con asesinos en masa y terroristas como si fuera un criminal de alta peligrosidad parece no inquietarles mucho. A tal punto de que son capaces de reírse - a espaldas, eso sí - de un padre que lucha por salvar la vida de su hijo.  

     

    Los medios suecos han condenado a Assange. No fue necesario un proceso legal, y nadie quiere recordar las mil y una vueltas del caso que, por lo demás, ha dejado a Suecia muy mal parada, en términos de violaciones a los derechos humanos.  

     

    Incluso el Relator Especial de las Naciones Unidas sobre la Tortura, Nils Melzer, ha declarado que Julian Assange ha sido sometido a tratos crueles e inhumanos. Luego de su visita al fundador de Wikileaks, Melzer aseguró que éste “presenta todos los síntomas de tortura psicológica” a la que ha sido expuesto durante años.

     

    “¡La persecución colectiva a Julian Assange debe finalizar ahora!”, enfatizó el también profesor de Derecho Internacional.

     

    En la conferencia de prensa, John Shipton habló sobre esto:

     

    - Julian pasó nueve años en la embajada de Ecuador, bajo una tortura que fue en aumento, con el fin de convencerlo de que abandonara la legación. Y su salud se ha empeorado rápidamente, ha bajado 15 kilos de peso. Se ha elaborado un informe especial de la ONU sobre esto, pero no ha sido publicado, porque puede ser problemático para algunas personas.

     

    Su hijo ha asegurado todos estos años que temía venir a Suecia a declarar sobre el caso del que fue acusado aquí, por el temor de ser extraditado a Estados Unidos (lo que no significa que se haya negado a ser interrogado fuera de Suecia. Quien se negó fue la fiscal del caso, Marianne Ny). 

     

    “Suecia es un Estado de derecho”, Assange nunca va a ser extraditado a EE. UU., dijo la prensa sueca. Burlándose de sus temores.

     

    Ahora se demuestra que Julian Assange tenía razón. Estados Unidos exige su extradición, y lo acusa de “espionaje” en 18 cargos, lo que puede resultar en 175 años de cárcel.

     

    - 175 años de prisión es lo mismo que la pena capital. Julian tiene hijos, a quienes no puede ver. La familia está destrozada. Esta es una forma de sadismo. Su madre, Christine, ha luchado constantemente contra los abusos perpetrados contra su hijo, dice John Shipton.

     

    Y asegura de que, a pesar de que trata de ser lo más objetivo posible, es imposible no ver las pruebas de que las grandes potencias (Estados Unidos, a la cabeza) quieren destruir a su hijo. Por el solo hecho de haber desvelado incómodas verdades.

     

    Verdades que en su momento fueron publicadas por todos los grandes medios internacionales.

     

    - Julian ha recibido 16 premios por sus logros periodísticos. Recientemente fui a buscar el Premio Wistleblower, en su lugar. De lo que se le acusa es de algo que los grandes medios de comunicación de todo el mundo han publicado, dice.

     

    Personalmente, y debido a la actitud de los medios suecos respecto a él, tengo una sola pregunta para el padre de Assange:

     

    ¿Qué opina de la forma en que la prensa sueca ha tratado el caso de su hijo?

     

    Pero su respuesta es conciliatoria. No sé, al fin y al cabo, si está al tanto de todo lo que dice la prensa sueca sobre su hijo, y tampoco hay tiempo para ahondar en el asunto.

     

    - No quiero criticar a Suecia. Muchos aquí presentes critican severamente a Suecia, por sus errores. Y yo hago lo mismo, en mi país. Pero no estoy aquí para criticar a Suecia, estoy aquí para abogar por la libertad de Julian. Todos los otros temas pueden esperar, responde, sonriendo.

     

     

    Terminado el punto de prensa, John Shipton se encontró con los activistas que lo esperaban afuera del edificio del parlamento, y marchó junto a ellos por la calle Drottninggatan, hasta la Casa de Conciertos. Las consignas fueron, entre otras: “The one right desition: No extradition”, “Libertad para Assange. ¡Ahora!”, entre muchas otras.

     

    En compañía de los activistas, la gran mayoría latinoamericanos – que bien conocen el tema del terrorismo de Estado – John Shipman se notó más esperanzado, recibiendo numerosas muestras de cariño y solidaridad, en el trayecto por un asoleado Estocolmo.  

     

    Ya frente a la Casa de Conciertos, mi segunda pregunta para él fue en transmisión directa para Radio Bahía, que quería saber qué podíamos hacer todos nosotros, para apoyar a su hijo.  

     

    - Se han formado, en varios países, comités de ayuda a Julian. Se está formando una coalición internacional en apoyo a mi hijo. El presionar desde estas plataformas es la forma más concreta de ayudarlo, respondió.

     

    O, como dijera anteriormente, toda ayuda, por pequeña que sea, es valiosa:  

     

    - Aceptemos la realidad. Ellos quieren destruir a este hombre, y la única forma de hacerlo es a través de nosotros. Tal vez uno se siente pequeño, pero no es así porque, si miras el océano, está compuesto de gotitas de lluvia. No te preocupes por ser pequeño, solo haz lo que puedas.

     

     

     


    El padre de Julian Assange, frente a Konserthuset, en Estocolmo, luego de la marcha por la liberación de su hijo, por las calles de Estocolmo, este jueves. 

     

     

  • Tribunal sueco declara a ASAP Rocky culpable de agresión – aunque consideró que fue de menor grado

    Publicado: 14-08-2019. Actualizado: 18-08-2019

    El miércoles a las dos de la tarde se dio conocer el fallo del tribunal de Estocolmo. El veredicto fue: culpable de agresión en grado menor.

    ASAP Rocky y dos miembros de su staff fueron condenados a dos años de sentencia condicional y a pagar una indemnización de 12.500 coronas al demandante, quien exigía 140.000 coronas.

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    A las dos de la tarde en punto, los asistentes en el tribunal de primera instancia de Estocolmo repartieron los folios conteniendo el veredicto en el proceso legal en contra de Rakim Mayers y dos miembros de su equipo.

     

    Y al minuto siguiente la noticia ya era primera plana en los medios nacionales. Internacionalmente, el interés fue menos, ASAP Rocky no pertenece a la categoría de las celebridades más connotadas, pero sin duda el juicio en Estocolmo contribuyó a que su fama aumentara. Sobre todo, después de que el mismo Donald Trump exigiera su liberación y se ofreciera a pagar la multa, hecho que solo hizo saltar a la vista la ignorancia del presidente estadounidense, puesto que en Suecia nadie puede quedar libre pagando dinero.

     

    Y el fallo era lo esperado, según expertos en jurisprudencia. Mayers había reconocido el delito, y habían pruebas suficientes para probarlo.

     

    Rakim Mayers y los otros dos imputados fueron considerados culpables de agresión al querellante, un hombre de 19 años, inmigrante de Afganistán.

     

    Para ambas partes, el veredicto no era lo que querían. Mayers y sus amigos no fueron absueltos, la corte no aceptó el argumento de la defensa, de que habían actuado en “defensa propia”, y el querellante no obtuvo la suma de dinero que había exigido, casi 140.000 coronas suecas.

     

    La corte tampoco consideró válida la petición del fiscal: seis meses de cárcel, puesto que “la agresión no fue de una naturaleza tan grave, que amerite una sentencia de prisión”. En cambio, los tres imputados fueron condenados a dos años de “sentencia suspendida” o “sentencia condicional”.

     

    “Sentencia condicional” significa, como explicó el juez, Per Lennerbrandt, que los tres condenados no caerán a la cárcel en tanto que no cometan otros delitos en Suecia en el periodo de dos años.  

     

    La agresión que los tres imputados reconocieron y que pudo ser comprobada mediante material audiovisual, significaría dos meses de prisión. Pero, considerando que los imputados fueron privados de su libertad por 31 días, la sentencia condicional no se combinará con multas.

     

    Rakim Mayers y los dos hombres de su equipo deberán pagar una indemnización de 12.500 coronas suecas al querellante. Además, deberán cubrir los gastos de su abogado: alrededor de 200.000 coronas.

     

    Respecto a los otros costes del juicio, el juez declaró que por el momento no era posible dar a conocer todas las cifras. No obstante, expertos calculan que este juicio ha significado al Estado sueco entre 5 y 10 millones de coronas.

     


    Numerosos medios transmitieron en directo, cuando se iba a comunicar el fallo. Foto: Marisol Aliaga.

     

    En "defensa propia"

     

    La versión de los hechos, que Rakim Mayers presentó en la corte, no se contradijo en ningún momento. Él reconoció que había maltratado al querellante y que luego lo había agredido cuando yacía en el suelo. Pero, había actuado en “defensa propia” y convencido de que los jóvenes que los seguían se disponían a atacar - una vez más - a su guardaespaldas. Además de que posiblemente portaban cuchillos y estaban drogados.

     

    La corte desestimó sus afirmaciones, basándose en el testimonio de las dos jovencitas que habían sido testigos de los hechos, y que prestaron testimonio en el tribunal. Según el tribunal, la agresión no fue antecedida por un ataque que haya motivado el uso de la violencia. Tampoco había surgido una situación en la que los imputados se hayan sentido amenazados.

     

    Lo que sí se comprobó fue que los imputados maltrataron al querellante cuando yacía en el suelo, con combos y patadas, y Rakim le aplastó el brazo. No obstante, agrega el tribunal, en un comunicado de prensa, "no se ha probado que Rakim Mayers y sus acompañantes hayan coordinado la agresión", como había sostenido el fiscal.

     

    Los otros dos imputados, además del guardaespaldas, quien también fue llamado a declarar, corroboraron todo lo dicho por el artista.

     

    Las versiones del demandante y su amigo, en cambio, difirieron en varios puntos. La corte concluyó, además, que éstos sí habían actuado en mutuo acuerdo.

     

     

    La mentada botella

     

    El demandante aseguró en la corte que de pronto – en Appelbergsgatan, le habían pegado en la nuca con dos botellas. Y que cuando estaba en el suelo, los americanos le habían asestado veinte combos y patadas, cada uno. Algo que no pudo ser comprobado en el video que muestra la mayor parte de la agresión, según lo corroboraron los testigos.

     

    La botella fue el detalle más peliagudo de todo el juicio, puesto que, si se hubiera comprobado el uso de tal objeto, la tipificación del delito habría pasado de “maltrato simple” a “intento de homicidio.”

     

    No obstante, la existencia de una botella no fue nunca demostrada.

     

    “En una evaluación general, el tribunal considera que no está comprobado que alguno de los imputados hubiera atacado este tipo de objeto” escribe el jurado en el comunicado de prensa que acompañó el fallo.

     

    Agrega que “el tribunal considera que está comprobado que la víctima recibió cortes en los brazos durante el altercado con los imputados. Pero que no ha sido posible establecer exactamente cuando los recibió y de parte de quien. No se logró comprobar que los imputados lo hubieran maltratado con botellas, enteras o rotas. En relación con esto, la corte toma nota de que, en las imágenes de uno de los videos del incidente, que muestra el maltrato, se puede apreciar que los imputados no tienen nada en las manos, cuando la víctima se encuentra en el suelo”.

     

    - La imagen total de evidencias en el caso ha sido compleja. El fiscal no ha podido comprobar que el demandante fue golpeado en la nuca con una botella o que fue maltratado con botellas de vidrio. Esto ha afectado la evaluación de la gravedad del acto, dijo el presidente del jurado, Per Lennerbrant, en un comentario.

     

     

    Agresión – pero no grave

     

    La corte consideró que existen circunstancias tanto agravantes como atenuantes en la agresión. Pero, después de una evaluación general, se llegó a la conclusión de que el maltrato no había sido tan grave como para una condena a prisión. Y, puesto que la cárcel ya no era una opción, tampoco lo era el combinar la sentencia condicional con el servicio comunitario.

     

    Este tema se tocó el último día de alegatos. Entonces, Rakim Mayers declaró que “se ponía a las órdenes de lo que dictaminara la corte”. Cuando el fiscal preguntó a los tres imputados si, en el supuesto caso de ser condenados a servicio comunitario, estarían en condiciones de cumplirlo, en Suecia. Los tres respondieron que sí.

     

    El juez preguntó, también, a cada uno de ellos, si habían sido condenados por algún delito durante los últimos cinco años. Los tres respondieron que “no”.

     

    No obstante, cuando uno de los abogados de los imputados trató de preguntarle al demandante si éste había sido alguna vez condenado en Suecia anteriormente, el juez prohibió la pregunta.  

     

     

    140.000 coronas de indemnización

     

    El querellante exigía la suma de 139.700 coronas, por agravio, daños y perjuicios y por ausencia laboral.

     

    Esta es una suma estratosférica que no se corresponde a los montos de indemnización que se aplican en Suecia. Las víctimas del atentado terrorista de Drottninggatan, por ejemplo, recibieron alrededor de 60.000 coronas.

     

    La corte desestimó la suma exigida por el demandante, primero porque las indemnizaciones se determinan de acuerdo con sumas preestablecidas, y segundo porque las heridas del demandante no eran de la magnitud de lo sostenido por él. Los cortes en los brazos requirieron de atención médica, pero eran superficiales. Además, no se pudo comprobar cómo habían surgido.

     

    La pérdida de dinero por ausencia laboral –10.000 coronas – no pudo ser ratificada, puesto que el demandante no presentó el contrato de trabajo.

     

     
    El abogado de Rakim Mayers, después de una audiencia oral, durante el juicio. Foto: Marisol Aliaga.

     

    Las reacciones

     

    - Rakim Mayers está increíblemente decepcionado. Habíamos esperado un fallo absolutorio, dijo el abogado del principal imputado, en una conferencia de prensa, poco después de ser comunicado el veredicto.

     

    Lamentó no haber alcanzado la meta – demostrar la inocencia de su defendido - y se culpó a sí mismo por esto.

     

    - Tenemos que analizarlo. Es mejor tomar una decisión de esta naturaleza con la cabeza fría, dijo Slobodan Jovovic, ante la pregunta de una apelación.

     

    El fiscal, por su parte, está conforme, pero no del todo. Él exigía una pena de cárcel de seis meses, aunque nadie creyó nunca que la corte aceptaría esta condena.  

     

    - La corte hizo la misma apreciación que yo, con una excepción – el supuesto uso de una botella. Se considera que yo no pude comprobar si se usó ese objeto. Por lo tanto, el castigo es mucho menos de lo que yo había esperado, dijo Daniel Suneson a Aftonbladet.

     

    Al igual que la parte demandante, no está seguro de si apelará el fallo.

     

    El abogado del querellante, Magnus Strömberg, por su parte, tampoco se mostró satisfecho.

     

    - El fallo significa una reparación. Pero no estamos completamente conformes, dijo.

     

    Sus honorarios – alrededor de 200.000 coronas suecas, deberán ser costeados por Rakim Mayers, puesto que es el único de los tres imputados que cuenta con medios como para hacerlo. 

     

    Los expertos calificaron el fallo como “esperado”. En la práctica, una sentencia condicional es como un “tirón de orejas”.

     

    - El veredicto no dice en principio nada, se puede ver solamente como una advertencia, dijo la licenciada Ingela E. Hessius a TT.

     

     Respecto a la indemnización al demandante, explicó:

     

    - El tribunal ha deliberado sabiamente, y no hay nada en el veredicto que asombre. La indemnización se corresponde por completo con lo normal en casos de agresión. Vale decir, 10.000 coronas por agravio, y 2.500 coronas por daños y perjuicios.

     

     

      

    Reflexiones

     

    Lo que más llama la atención, en este “circo mediático”, como lo han denominado algunos, es que un altercado callejero haya conducido a un juicio. En Suecia ocurren miles de casos similares anualmente, y la gran mayoría de estos se archivan casi de inmediato.

     

    “Antes de que la tinta alcance a secarse en el papel”, dijo el criminólogo Leif G W Persson, quien desde un comienzo criticó que este caso se llevara a juicio. El experto aseguró desde un principio que, de no haberse tratado de una celebridad, el caso se habría archivado.

     

    En este caso, poco rima con la “igualdad ante la ley”, con lo que Stefan Löfven le respondió a Donald Trump.

     

    El tema de la provocación y la agresión de parte del demandante al guardaespaldas de Mayers no fue algo que se tocó a fondo, durante los alegatos. El fallo nombra hechos agravantes, pero también atenuantes. Cuando fue preguntado sobre esto, en la conferencia de prensa del miércoles, el juez Lennerbrant respondió que no quería usar la palabra “provocación”.

     

    No obstante, sí hubo un acoso y una provocación, incluso una agresión, de parte del demandante, quien no es la primera vez que asiste a un tribunal. Ha sido condenado cuatro veces, anteriormente, por drogas y por portar arma blanca.

     

    Suecia ha sido criticada en varias ocasiones por sus largos periodos de prisión preventiva. Conforme al principio básico de un Estado de Derecho, de la presunción de inocencia, no es lógico que un sospechoso alcance a cumplir la condena incluso antes de que comience el juicio.

     

    El comité contra la tortura, de las Naciones Unidas, ha criticado varias veces a Suecia por la prisión preventiva a la que somete a sospechosos de delitos. Esto es comparable a la tortura, sobre todo cuando se somete a los detenidos a un aislamiento total.

     

    En Suecia no existe un límite de tiempo en el que la persona puede estar privada de su libertad. Esto no se corresponde con un Estado de derecho, aseguran expertos en jurisprudencia. El caso de ASAP Rocky puso nuevamente este debate en el tapete.

     

    Por otra parte: Lo paradójico de este caso es que un rapero que nunca ha estado comprometido con la política, y que nunca ha querido ser un símbolo de la lucha por los derechos de los afroamericanos en su país, de pronto pasó a ser justamente eso.

     


    El presidente del jurado, Per Lennerbrant, al momento de comunicar el fallo, en el tribunal de Estocolmo. Foto: Marisol Aliaga.

      

  • Henrik Janbell - Un hombre extraordinario

    El vicepresidente de la Fundación Harald Edelstam, Henrik Janbell, ha fallecido a los 70 años de edad. Henrik fue testigo en primera persona del golpe de Estado en Chile, hecho que lo marcó para toda su vida. Nunca abandonó la lucha por un mundo mejor.

    “Desde su juventud, Henrik se convirtió en un actor clave de las relaciones chileno-suecas. Su humanismo, su actitud comprometida y valerosa, y su profundo amor por Chile, le definieron como persona”, escribe el historiador español Fernando Camacho Padilla. 

     

     Por: Fernando Camacho Padilla

     

    HENRIK JANBELL 

    *29 de noviembre de 1948

    †22 de junio de 2019

     

    Mientras me encontraba de viaje en Belgrado me enteré por las redes sociales de la triste noticia del fallecimiento de Henrik Janbell. Quedé profundamente consternado, pues la imagen que siempre tuve de él fue de una persona sumamente activa, luchadora, energética y con enormes ganas de hacer cosas. Características propias de alguien que tiene “carrete” para mucho tiempo. Me costó creer la información que me aparecía en la pantalla y me puse en contacto con algunas personas para confirmar si realmente era cierto.

     

    Henrik y yo manteníamos algo de comunicación desde mi salida definitiva de Suecia en el invierno de 2013-2014, pero desde entonces aún así nos encontramos en varias ocasiones, la última de ellas en octubre del año pasado, en ocasión de una conferencia que impartí en el Instituto Cervantes de Estocolmo. Unos días antes Henrik me contactó para pedirme ayuda con material e información histórica para la preparación de sus memorias. Nos reunimos y, como historiador, me alegró mucho su decisión, dado que testimonios como el suyo son sumamente importantes para la reconstrucción histórica de episodios sensibles y complejos de los que no siempre es fácil encontrar antecedentes.

     

    Henrik fue uno de los cinco ciudadanos suecos que fue arrestado por las fuerzas de seguridad tras el golpe militar, y había experimentado en carne propia lo que ello implicaba. Por fortuna, Harald Edelstam era el embajador de Suecia en Chile en ese momento, un diplomático decidido y comprometido en la defensa de los derechos humanos, y que no dudó ni un minuto en acudir a su rescate, así como de los otros ciudadanos suecos, y de muchas otras nacionalidades latinoamericanas. Henrik fue una de las aproximadas mil personas que Edelstam logró sacar de los centros de detención hasta el momento que, por su actuación, fue declarado persona non grata por la Junta Militar a comienzos de diciembre de 1973.

     

    Mi primer contacto con Henrik ocurrió en el año 2005, poco después de mi llegada a Suecia. Me recibió en su apartamento del municipio de Kista, en las proximidades de Estocolmo, para contarme con detalle lo que fue su experiencia en Chile, tanto antes como después del golpe. Quedé profundamente conmocionado de escuchar su relato. Por suerte, el Estado chileno reconoció su condición de expreso político y Henrik fue simbólicamente indemnizado.

     

    Sus vivencias en Chile le marcaron para siempre. El horror del golpe no le alejó del país, como ocurrió a no pocas personas, sino todo lo contrario. Tras su liberación y retorno a Suecia, se involucró muy activamente en las actividades de solidaridad del Comité Chile (Chilekommitté), en compañía de conocidos activistas como Anna Venegas, Anna-Karin Gauding, Tör Sellström, Stefan de Vylder, Eva Zetterberg, Rosemarie Andersson, Margareta Björling, y muchos más.

     

    Con la vuelta de la democracia, Henrik y su compañera, Sygin, se compraron una hermosa casa en Valparaíso a donde fueron a pasar sus vacaciones, y compartir de nuevo con sus amistades de Chile. Siempre que tenían la oportunidad, cruzaban el Océano Atlántico.

     

    En el año 2007, Henrik participó en un encuentro que organicé en el Instituto Cervantes de Escolmo, en homenaje a Harald Edelstam, donde también estaban Sonja Martinson-Uppman, Pierre Schori, Stefan Wrigstad, Carl-Johan Groth, Martin Wilkens, Håkan WIlkens, Germán Perotti, Jan Sandqvist, Anna Venegas, Jorge Godoy y Rolf Bengtsson. El mismo año, Henrik, en colaboración con la nieta de Harald Edelstam, Caroline Edelstam, y otros suecos y chilenos como José Guevara y Rolf Bengtsson, impulsaron la idea de crear una fundación que recuperara la memoria del embajador Edelstam, la cual vio finalmente la luz en el año 2009. Desde entonces, y hasta su fallecimiento, Henrik dedicó gran parte de su tiempo en la consolidación de la fundación, viajando y reuniéndose con autoridades relevantes de la defensa de los derechos humanos por distintos países de Europa y América Latina. Asimismo, no escatimó esfuerzos en la organización de actividades de distinta índole, así como la preparación del premio Edelstam, que se entrega cada dos años.

     

    Desde su juventud, Henrik se convirtió en un actor clave de las relaciones chileno-suecas. Su humanismo, su actitud comprometida y valerosa, y su profundo amor por Chile, le definieron como persona. Un hombre con grandes convicciones éticas y morales, que ha sido y será un ejemplo para seguir, y por el cual tanta gente de ambos y muchos otros países, le han tenido un gran afecto y respeto. Esperemos que en Suecia también se haga memoria de la enorme importancia que tuvo Henrik en el periodo que le tocó vivir, y sirva de inspiración para las generaciones venideras.

     

    Fernando Camacho Padilla

    Madrid, 10 de julio de 2019

     


                                                                        Henrik Janbell


    Henrik Janbell, primero a la izquierda durante un encuentro organizado en el Instituto Cervantes de Estocolmo en noviembre de 2007 en homenaje a Harald Edelstam. Foto: Ramón Maldonado.


    Henrik Janbell junto a asistentes a la ceremonia del Premio Edelstam 2018. Foto: Marisol Aliaga.

     

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