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“La COP de las lágrimas” – COP25 en Madrid fue calificada de fracaso Imagen de la sesión final de la COP25, cuando la ministra Carlolina Schmidt pide a los delegados y delegadas que envíen sus respuestas por vía do

“La COP de las lágrimas” – COP25 en Madrid fue calificada de fracaso

La cumbre del clima en Madrid, COP25, fue calificada por expertos, activistas y participantes como “un fracaso total”, y muchos se preguntaron las razones por las que Chile se empeñó en no soltar la presidencia.

Al finalizar este domingo, luego de dos días extra de negociaciones, la ministra chilena del Medio Ambiente, Carolina Schmidt, pasó un chasco al proponer a la Asamblea que las respuestas fueran enviadas electrónicamente. Obtuvo un contundente: “No”.

 

 Por: Magazín Latino

 

Muchos se han preguntado, tanto antes y después de la COP25, por qué Chile se empeñó en albergar la cumbre climática. Y al término de esta, la incapacidad del gobierno de Sebastián Piñera para liderar un evento de esta envergadura quedó plenamente de manifiesto.

 

Alden Mayer, veterano activista y líder de la Unión de Científicos preocupados por el Medioambiente, expresó a los medios:

 

- He venido a estas negociaciones del clima desde que se iniciaron, en 1991, y nunca había visto una total desconexión entre lo que hemos visto en esta COP25 y lo que la ciencia plantea y la gente demanda a nivel mundial. El planeta se está quemando, y nuestra ventana de escape se está haciendo cada vez más difícil de alcanzar entre más fallamos en actuar.

 

Las ONG defensoras del Medioambiente también se mostraron críticas ante la presidencia chilena y resaltaron su actitud frente a los países que se opusieron a medidas más contundentes.

- La distancia entre la realidad y la negociación tiene una razón de ser que hay que mencionar. Cada vez más países contaminantes como Brasil, China, India, EE.UU. y Australia están imponiendo sus intereses y retrasando el progreso. Los países vulnerables como Colombia tienen todo que perder. Ya no se trata de una negociación de países desarrollados contra países en desarrollo. Es cada vez más una negociación de países grandes contra pequeños, en la que los últimos están perdiendo”, dijo Isabel Cavelier, directora de Visión de Transforma.

 

Por su parte Jennifer Morgan, Directora Ejecutiva de Greenpeace y quien en un principio se había mostrado conforme con que Chile fuera sede de la cumbre, manifestó también su descontento respecto al acuerdo final. 

- El texto es completamente inaceptable y sería una traición a quienes sufren los impactos alrededor del mundo, y también a los que están pidiendo acciones. La presidencia de Chile tenía una tarea: proteger la integridad del acuerdo de Paris, no permitir que se rompiera por sí mismo y por codicia. En este momento está fallando. El enfoque que Chile ha tomado sobre este texto muestra como como ha escuchado a los contaminadores y no a la gente.

 

Tampoco el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, quedó conforme con los resultados de la reunión internacional. 

 

 “Estoy decepcionado con los resultados de la COP25. La comunidad internacional perdió una oportunidad importante para mostrar una mayor ambición en mitigación, adaptación y financiamiento para enfrentar la crisis climática. Pero no debemos rendirnos y no me rendiré”, escribió Guterres en su cuenta de Twitter.

 

El objetivo principal de la cumbre era implementar medidas concretas para cumplir el acuerdo de Paris. Uno de sus puntos principales es el de limitar a 1,5 grados centígrados el aumento de la temperatura media con respecto a los niveles preindustriales antes de final de siglo. Este año será el segundo o el tercero más caluroso desde que se tienen registros.

La ministra chilena del Medioambiente, Carolina Schmidt, quien presidió la cumbre en ausencia de Sebastián Piñera había declarado, antes del cambio de sede que “Chile está liderando una transformación hacia las energías limpias por su tremendo capital natural”, y que “nosotros queremos acelerar el paso a una energía limpia no solo en Chile, sino en el mundo entero”.

 

En Madrid se enfrentó con la realidad.

 

Después de maratónicas sesiones y dos días de retraso, por fin se logró un documento final el domingo pasado, cuando los delegados de los países más pobres ya habían tenido que volver a casa. 

 

“Chile-Madrid tiempo para la acción”, se tituló el documento.

 

No obstante, la presidencia chilena fue criticada, por su poca capacidad de liderazgo y falta de experiencia en el tema.

 

La molestia generada en contra de Carolina Schmidt tuvo su momento más álgido el domingo, cuando se trataba de alcanzar acuerdos en la asamblea de cierre de la cumbre. La ministra comenzó a decir:

 

- Considerando la hora y el hecho de que muchos tenemos prisa por llegar al aeropuerto, me gustaría plantear que las propuestas sean enviadas y subidas de forma electrónica…

 

No alcanzó a terminar la frase cuando fue interrumpida por delegados y delegadas que le respondieron: “No”.

 

Hecho que tuvo resonancia en los medios internacionales, tanto por la pobreza del acuerdo, como por la incapacidad de la secretaria de Estado.

 


Nuestro colaborador Angonoa, no vislumbraba buenos resultados. 

 

Uno de los medios que escribió sobre esto fue el diario español El Periódico, que en una crónica titulada “Lágrimas de cocodrilo en la cumbre del clima”, critica a Schmidt porque “rompió a llorar varias veces ante su incapacidad negociadora”.

 

“Algunos observadores y delegados de países europeos se preguntaban por qué Chile quiso presidir la COP25 si ha demostrado tanta torpeza y tan poco empeño en sacar su contenido adelante”, escribe el medio. 

 

"Cuando la tarde noche del sábado parecía que todo iba a irse al garete, Carolina Schmidt, reconoció entre lágrimas varias veces su incapacidad y traspasó a su homóloga española, Teresa Ribera, la negociación que había contribuido a envenenar", expone el autor de la nota y corresponsal de El Periódico en la cumbre, Manuel Villaseró. 

 

También subraya: “Para salir vivo de un evento en el que 196 países deben aprobar todo por unanimidad, hay que saber que el voto del más pequeño archipiélago puede llegar a valer tanto como el del país más poderoso. También hay que dominar un mínimo la endemoniada jerga técnica que a veces convierte a los documentos en jeroglíficos indescifrables. No basta con llevarse a un equipo de solventes especialistas, que sí los traía Chile”.

 

Critica la corta experiencia de la ministra en la cartera -  medio año -  y se refiere al compromiso del presidente chileno con el Medioambiente:

 

“Una de las 10 primeras fortunas de Chile, se hace llamar ‘conservacionista’ porque compró 115 mil hectáreas de un bosque reclamado por los nativos de la isla Grande de Chiloé y las abrió al público como parque natural. Esa es su vinculación al medio ambiente”.

 

En Suecia, la COP25 obtuvo también mala nota, la ministra sueca del Medio Ambiente, Isabella Lövin, dijo estar decepcionada e incluso molesta con los resultados: 

 

- No hemos avanzado como deberíamos haberlo hecho y me siento muy decepcionada y, por decir lo menos, molesta por eso.Teníamos dos cosas importantes que necesitábamos presentar durante esta reunión y una fue sobre cómo deberíamos obtener buenos informes sobre la cooperación internacional para reducir las emisiones. Y allí simplemente no hemos llegado hasta el final. 

- La segunda pregunta es, por supuesto, cómo expresamos que ahora necesitamos urgentemente elevar nuestras ambiciones para el próximo año. Aquí hemos recibido buenos textos sobre de que el próximo año haremos nuevos compromisos, pero no está tan claro como Suecia o la UE lo hubiesen deseado. Y es algo por lo que estoy muy preocupada. 


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  • Doctor Aliaga: “El distanciamiento social y el uso de mascarillas son muy importantes”

    A tres meses del brote de la pandemia en Suecia, los números son desalentadores, con más de 3.400 fallecidos a causa del covid-19, la gran mayoría adultos mayores. Suecia ha reconocido que falló en su intento de proteger a los ancianos, no obstante, mantiene inexorablemente su relajada postura frente al coronavirus.

    Chile, en cambio, tomó estrictas medidas, decretando estado de catástrofe y cuarentenas. Dos países, dos formas muy distintas de gestión frente a la emergencia sanitaria. Para despejar una serie de dudas, conversamos con Fernando Aliaga, quien trabaja en la salud pública de la Sexta Región, en Chile. La entrevista se realizó hace dos semanas atrás, vía Skype.

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    La pandemia del covid-19 ha asolado a prácticamente todos los rincones del planeta, y cada país toma las medidas que le parecen más convenientes para proteger a su población. Para quienes vivimos en un continente, pero estamos siempre mirando a otro, se nos hace difícil no hacer comparaciones.

     

    Así es que no solo seguimos el acontecer noticioso respecto al desarrollo de esta emergencia sanitaria en Suecia, también lo hacemos respecto a los países vecinos, y sobre todo respecto a nuestro lugar de origen, en este caso, Chile.

     

    Obviamente que es un tema complicado comparar países. Además, las autoridades suecas han dicho que no será posible hacer un balance completo hasta dentro de mucho tiempo más.  

     

    Sin embargo, las cifras duelen, y duelen hoy.

     

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    [Hoy, miércoles 13 de mayo, nos preocupa que las cifras se dispararan, registrándose 2.256 nuevos casos en un día, lo que llevó a que se decretara cuarentena total en el Gran Santiago].

     

    En Suecia, hasta el momento, las cosas no van nada de bien. Con más de 3400 fallecidos, el país presenta las peores cifras dentro de los países nórdicos, y han comenzado a levantarse dudas acerca de si la estrategia sueca – contraria al resto de países del mundo entero – es la correcta.

     

    Quisimos conversar con el doctor Fernando Aliaga, con el fin de que nos aclarara algunos conceptos básicos de la pandemia y saber su opinión frente a la apuesta sueca, tan distinta a la chilena.

     

    Fernando Aliaga es médico-cirujano, pediatra, ex jefe de Hospital y se graduó en la Universidad de Chile hace ya muchos años atrás. El facultativo cuenta con una vasta experiencia en lidiar con todo tipo de virus, bacterias y enfermedades en la atención pública de los hospitales de la Sexta Región de Chile, donde se ha desempeñado por décadas. Siempre ha estado en la primera línea, esa es su vocación.  

     

    Él entiende perfectamente las medidas draconianas (como se acostumbra a llamar en Suecia a las restricciones fuertes) que ha tomado el gobierno en Chile. Según el médico, todas las medidas de protección son pocas ante la amenaza del coronavirus.

     

    Magazín Latino: ¿Qué piensa Ud. que es lo mas importante para combatir la pandemia del covid-19? Por ejemplo, en Suecia, al comienzo se hicieron tests, pero después dijeron que no era necesario porque ya estaba el contagio interno. Luego se reanudaron y ahora se pusieron la meta de 100.000 a la semana, pero hasta la fecha se han logrado solo 28.000.   

    - Doctor Aliaga: La OMS ha recomendado test, test y más test, los testeos son sumamente necesarios. Pero también es necesaria la trazabilidad, la contención, el distanciamiento social, el uso obligatorio de mascarillas, la cuarentena obligatoria, todo tiene que ser acompañado. No se saca nada con hacer pruebas si esto no va acompañado de una buena estrategia sanitaria.

     

    Suecia sigue sosteniendo que su estrategia frente a la pandemia es aplanar la curva para que el sistema sanitario no colapse. Sin embargo, los expertos que apoyan al gobierno en su gestión hablan prácticamente todos los días sobre la “inmunidad de rebaño”. El epidemiólogo estatal Anders Tegnell ha pronosticado que esta se alcanzará pronto en Suecia y que esto ayudará a proteger a los ancianos. Pero ¿existe evidencia científica que demuestre que se consigue inmunidad? Porque aquí no se han presentado

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    - Pero, ese tipo de información lo manejan solamente Suecia, Inglaterra y eventualmente Estados Unidos. Trump también creyó en la inmunidad, pero ahora que EE. UU. tiene la mayor cantidad de muertos del mundo, Trump está tratando de echarle la culpa a China y a la OMS. Pero es una jugada política, los estadounidenses pensaron que eran tan fuertes, que el virus no les haría nada. Siguieron - al principio - la misma estrategia de los ingleses, decretando que todo tenía que seguir igual, que el país tenía que seguir funcionando. Pero se ha visto que lo único que detiene el virus son las medidas restrictivas duras. Esto implica un cambio de vida radical y no es nada de fácil, pero es la única forma de controlar el virus.  

     

    ¿Entonces, la inmunidad no es una solución? ¿Esto de que mientras más gente se contagie, se va a proteger a los grupos vulnerables, como por arte de magia? ¿El tener anticuerpos va a proteger a otros?

    - Que esto quede claro: la única forma de tener anticuerpos es que se haya tenido la enfermedad. En Chile tenemos ya más de mil pacientes [hasta la fecha, hace dos semanas atrás] que tienen anticuerpos, e incluso se está utilizando el suero de ellos para tratar a los pacientes más graves. Vale decir, estas son personas que han tenido la enfermedad, la han superado y de ahí que ahora tienen anticuerpos. Pero de que alguien cree anticuerpos por sí solo, no.

     

    ¿Pero por qué entonces aquí hay gente que incluso desea contraer el virus, porque piensan que si se contagian van a obtener la inmunidad? El mismo Johan Giesecke, de 71 años, antes epidemiólogo estatal y quien contrató al actual, Anders Tegnell, ha afirmado que espera enfermarse ahora, y no dentro de un año…

    Tal vez algunos lo quieran, porque piensan que van a sobrevivir la enfermedad. Yo también me puedo plantar frente a un paciente con covid-19 y me dejo contagiar, como lo hizo Boris Johnson, y mira lo que le pasó. ¡Y no hay que olvidar que también depende de la carga viral!

     

    ¿Qué significa la carga viral?

    - Cuando estás cerca de una persona y ésta te estornuda encima, te tira 50 millones de virus de un viaje. En cambio, si alguien habla poco y además estornuda en el interior del codo, éste te tira “solamente” medio millón de virus. Vale decir, depende de la cantidad de virus que recibas en cierto momento cómo vas a reaccionar. Si el virus irrumpe en tropel a tu cuerpo, es como si te entrara un batallón entero. En cambio, si son menos tienes más tiempo para desarrollar anticuerpos. Por eso las barreras son importantes: el distanciamiento social y el uso de mascarillas. Eso se hace aquí en Chile y se ha logrado aplanar la curva. Se calcula que el peak se está corriendo hacia mayo-junio, y esto es gracias a las medidas que se han tomado.

     

    ¿Qué importancia se le confiere en Chile al testeo?

    - Aquí cada caso se testea. Cuando encuentras un positivo en el examen de PCR, se testea a todos quienes están en el entorno de esa persona. Se sigue cada caso, se trata de cubrir la mayor parte y de aislar a todos sus contactos. Y si son muchos, se aísla a todo el pueblo.

     

    ¿Qué es el PCR?

    - Es una prueba de diagnóstico que permite detectar un fragmento del código genético de un patógeno o microorganismo, su ARN. En esta prueba se saca una muestra en la faringe o en las fosas nasales de la persona. Si la prueba detecta ARN (ácido ribonucleico) del virus, el resultado es positivo, vale decir, la persona está contagiada.

     

    ¿Y cuándo uno puede dar positivo en el examen PCR?

    - Es instantáneo, si tu agarraste el virus va a salir positivo.

     

    ¿Independientemente de si uno tenga síntomas?

    - Independientemente de que uno presente síntomas o no. Todos los estudios provenientes de Wuhan y de otros países han demostrado plenamente que el virus se transmite también sin que la persona tenga síntomas. Por eso que este virus es tan maldito, porque los asintomáticos contagian sin saber que son portadores. Porque es lógico, si tu sabes que estás enfermo, te preocupas de no contagiar a los demás, ¿pero si no lo sabes?

     

    Volviendo a los exámenes, al parecer hay dos tipos, ¿no? Uno detecta la presencia del virus, el PCR. Pero también están los exámenes serológicos, de sangre, para medir anticuerpos. Pero en realidad ¿que son los anticuerpos?

    - El anticuerpo es una proteína que produce el organismo y se pueden medir cuando la enfermedad ya ha pasado. Los anticuerpos comienzan a aparecer después de una semana a diez días de haberse enfermado. Funciona así: cuando un virus te ataca, los ganglios linfáticos - que son como retenes de policía - los detectan y comienzan a producir anticuerpos para atacar al virus. Esta es la respuesta inmunológica del cuerpo y demora entre dos a tres semanas en instalarse. Tu organismo comienza a atacar el virus hasta que los anticuerpos son superiores en cantidad, vencen al virus y te mejoras. Pero en este intertanto lo pasas mal.

     

    ¿A que te refieres con pasarlo mal?

    - A estar enfermo y requerir hospitalización. Y si se tienen enfermedades crónicas, como diabetes, cardiovasculares o de hipertensión, el paciente se puede morir.

     

    ¿Pero a raíz de qué?

    - A que comienzas con dificultades respiratorias que producen una serie de problemas en el organismo. Porque todo está relacionado, si ya eres hipertenso o diabético y estás en la UCI, esto implica que bajan tus defensas y te comienzan a atacar otras bacterias. ¿Comienza a fallar el hígado, los riñones y requieres de cuidados intensivos ¿porque sabes dónde ataca el virus? Ataca en la unión entre el oxígeno y la hemoglobina, se mete en la oxihemoglobina, que es la que lleva el oxígeno a todas las células de tu cuerpo. Ahí ataca e impide que se produzca esta unión. Y entonces llega un momento en que, aunque respires, el oxígeno no pasa a tus células, y te quedas sin oxígeno. Esa es la fisiopatología del virus.

     

    Suena horrible. ¿Pero qué medicamentos se usan en los hospitales, para combatir esto?

    - En Chile se está usando mucho la Cloroquina, que es un antimalárico que actúa introduciéndose en los receptores que unen el oxígeno con la hemoglobina. Evita que el virus se meta ahí. En Chile los casos más graves se han tratado con antimalárico, y han andado bien.

     

    ¿Qué países disponen de esa medicina?

    - Todos los países que tienen malaria. Pero acá teníamos porque hay otras enfermedades que se tratan con la Cloroquina, algunas enfermedades reumatológicas. La Hidroxicloroquina se les administra a los pacientes que están intubados a un ventilador mecánico, en tratamiento en las UCI, y ha tenido mejores resultados que al menos los corticoides.

     

    Fin de la primera parte - Nota en desarrollo 

     

     

  • El diario vivir en tiempos de pandemia

    La gestión de cada país frente a la pandemia del covid-19 ha dado lugar a fuertes debates, sobre todo en el terreno de la política. Pero también está el día a día de los ciudadanos de a pie, que en un tiempo récord vieron restringidas sus libertades individuales elementales.  Nuestro diario vivir cambió de tal forma, que algo tan simple como ir de compras se transformó – para muchos – en una complicada misión. Desde Chile, Lilian Aliaga nos envía una columna sobre “la vida en tiempos de pandemia”.

     

     Por: Lilian Aliaga

     

    Se dice que no sobrevive el más fuerte ni el más inteligente sino el que mejor se adapta a los cambios. Y pareciera ser que esta frase debiese ser el axioma que debe regir nuestra vida y nuestras conductas, hoy más que nunca.

    Hoy es el cumpleaños de una de mis mejores amigas y a pesar de vivir a unas pocas cuadras de distancia, el no poder abrazarla, como cada año en esta fecha, me produce una sensación de amargura. Muy temprano por la mañana la saludo afectuosamente, a la distancia, con un abrazo virtual como nos hemos acostumbrado a hacer y como hice con mi hijo mayor tan sólo hace un mes en su cumpleaños número 44.

    Pero no se puede negar la desazón que esto produce. Como cada día, en que desarrollar la rutina más habitual se hace tan difícil, que inevitablemente nos recuerda que estamos viviendo un tiempo excepcionalmente peligroso, y que si queremos salir bien parados de esta debemos adaptarnos a los cambios que ha traído consigo la vida en tiempos de pandemia.

    La salida habitual a las compras cada tres o cuatro días, se ha transformado en una salida cada siete o cada diez y esto, con tantos preparativos previos y tareas posteriores, limpiando y desinfectando todo, resulta tan abrumador como cansador.

    Lo primero, elaborar cuidadosamente la lista de compras, pagos, trámites, todo lo que, según la fecha, sea necesario o imprescindible. Segundo, hay que aprovechar la salida al máximo, que no quede nada pendiente. Tercero, enfrentarse a todos los cambios que durante la semana se han producido: comercios que, desgraciadamente, han ido cerrando; o han cambiado sus horarios, y tomando en consideración que la mayoría cierra sus puertas mucho antes del horario habitual anterior a la emergencia.

    Sin excepción, a la fecha, en ningún lugar es posible entrar libremente. Es necesario hacer una fila antes de ingresar al establecimiento, y según la amplitud de este, un número variable de personas. Por supuesto que el uso de mascarillas es obligatorio, tanto para el personal que atiende, como para los clientes. Y muchos locales disponen de alcohol gel, que amablemente ofrecen a todos los clientes.

    En la calle y en todos los espacios públicos de la ciudad donde vivo se ha generalizado el uso de mascarillas, aún cuando esta medida no se haya decretado oficialmente. Si algún porfiado insiste en “andar respirando libremente”, es mal mirado por el resto, se lo hacen notar y se le recuerda que él/o ella debe “atinar” o abandonar el local.

    En algunos supermercados se efectúa toma de temperatura antes de permitir el ingreso. También han marcado líneas direccionales en el piso de los pasillos para evitar que los clientes se encuentren cara a cara. Variados productos que antes uno podía elegir a su gusto, se presentan ahora envasados, para evitar que las personas los manoseen. Además, se han diferenciado las puertas de entrada y salida, se trata de ir todos en la misma dirección.

    Todas estas medidas han sido implementadas por las administraciones de los comercios o por sus propios dueños, y han sido muy bien recibidas por la gran mayoría del público.

    No obstante, como toda regla tiene excepciones, de tarde en tarde se ven discusiones: algún cliente sin mascarilla que reclama airado por “no estar enfermo” o porque “no se ha decretado el uso obligatorio de esta medida en la ciudad”, al no ser atendido por un vendedor que se niega a hacerlo en tanto el consumidor no cumpla con las medidas que rigen en el local.

    O, al revés, un vendedor que no usa mascarilla y es increpado por un cliente que lo amenaza con no volver a comprar nunca más en dicho lugar.

    Definitivamente es imperioso adaptarse a los cambios que ha traído la pandemia, ya sea nos gusten o no.

    Es simplemente cuestión de sobrevivencia.  

     

  • Por la razón o la fuerza

    La pandemia del Covid-19 azota y pone a prueba el sistema sanitario de prácticamente todos los países del planeta. Suecia apela al “sentido común” de sus ciudadanos con “recomendaciones” en lugar de prohibiciones.

    La enfermera universitaria Lilian Aliaga reflexiona sobre la estrategia de Chile, diametralmente opuesta a la de Suecia. ¿Qué será mejor, la razón o la fuerza? O, ¿es posible unir ambas?

     

     Por: Lilian Aliaga 

     

    “Por la razón o la fuerza” reza nuestro escudo nacional…siempre me ha violentado ese mensaje, y así lo he manifestado abiertamente cada vez que ha sido pertinente.

    Por la razón y siempre por la fuerza de la razón, fue mi lema siempre. Y digo fue, porque en estos momentos de crisis y cuando estamos siendo azotados por una pandemia de características nunca antes vista me he encontrado, casi sin darme cuenta, cambiando de opinión.

    Como yo, miles de chilenos estamos aceptando con alivio las medidas restrictivas impuestas por el gobierno, presionado - hay que subrayar - por distintos estamentos sociales, entre los más relevantes, dirigentes del Colegio Médico y autoridades comunales.

    Parece increíble que hasta el día tres de marzo - ni siquiera un mes atrás - veíamos con distanciamiento y asombro lo que ocurría en China y en otros países, cuando el coronavirus se extendía por Europa. El sentimiento colectivo era el de cierto grado de seguridad, tal vez generado por la idea de protección que nos confiere el hecho de encontrarnos situados geográficamente entre dos barreras naturales: la cordillera de Los Andes por un costado y el océano Pacífico por el otro.

    Por otra parte, el encontrarnos en una situación sociopolítica excepcional, a partir del estallido social del 18 de octubre, despertó en gran parte de nuestra población una inmensa suspicacia, llevando a muchos a creer que se trataba de un “virus tongo”, vale decir un virus inventado por un gobierno dispuesto a cualquier cosa con tal de frenar las movilizaciones ciudadanas.

    Esto, propiciado por la conducta del presidente Piñera y su ministro de Salud, Jaime Mañalich, quienes insistentemente aparecían en los medios emitiendo declaraciones con respecto al "alto grado de preparación que tendría nuestro sistema de salud para hacer frente a la llegada del coronavirus", dando incluso la sensación de que era algo que lo desearan.

    Y finalmente llegó…un médico de la ciudad de Talca que regresó junto a su esposa de un viaje de vacaciones por el sudeste asiático fueron los primeros casos registrados. De ahí en adelante el virus se ha extendido como un reguero de pólvora. Desde otros países, tanto viajeros chilenos como turistas extranjeros lo trajeron al país, y con esto la estrategiapara combatirlo se puso en marcha.

    No ha sido fácil, es muy distinto planificar en teoría que llevar a la práctica, y cada medida implementada ha tenido un alto costo, especialmente para la clase trabajadora y, por ende, una fuerte crítica social. Ha habido mucha confusión en la información y descoordinación de las autoridades encabezadas por un ministro de Salud soberbio y nada empático.

    Aunque parezca un contra sentido increíble, al gobierno le ha costado mucho aceptar la participación del Colegio Médico en la estrategia para hacer frente a la pandemia. Fue necesario que su presidenta, la doctora Izkia Siches, lo emplazara y criticara públicamente para que finalmente los invitara a ser parte de la llamada “Mesa social Covid -19” que, a una semana de su formación, ha logrado acuerdos para hacer efectivas medidas más drásticas en el combate del virus.

    Al ser consultada la doctora Siches, en el programa Mentiras Verdaderas, de Red TV, el jueves 26, acerca de la razón que, a su juicio, habría tenido el gobierno para marginar a quienes más tendrían que decir y aportar, no tuvo empacho en decir que ella pensaba que “el gobierno visualizaba en esta pandemia la oportunidad de salir triunfante, y no quería compartir el triunfo con otros actores” …

    Así las cosas, a 23 días del comienzo de la crisis, Chile presenta 1306 [hoy 1909] contagiados por corona virus y 4 [hoy 6] personas fallecidas en distintas regiones del país, siendo la región metropolitana y específicamente el sector oriente de Santiago en donde se registra el mayor número de contagios. Esto a causa de que es en ese sector de la capital donde se concentra la población de mayores recursos y, por ende, los que tienen la capacidad económica para salir del país y regresar de sus viajes portando el virus.

    También es ese grupo de personas el que ha dado la mayor muestra de desobediencia cívica, al no acatar las medidas decretadas desde un comienzo, como la más simple de todas: QUEDARSE EN SUS CASAS. Y han contribuido, por consiguiente, a propagar la infección, lo que ha llevado finalmente a decretar, desde el día 26 de marzo a las 22:00 horas, CUARENTENA OBLIGATORIA en siete comunas de la capital chilena. Esto implica prohibir el desplazamiento de personas libremente dentro, desde y hacia las zonas afectadas por la medida. El cumplimiento de este decreto es reguardado por carabineros y militares que patrullan las calles, y quienes las incumplen arriesgan penas en distintos grados según las circunstancias.

    En esta ocasión, y con el fin lograr aminorar los efectos de una pandemia que recién están comenzando y que según las proyecciones tendrá su punto más álgido hacia mediados del mes de julio, vale decir en pleno invierno, desgraciadamente ha sido necesario hacer uso del lema de nuestro símbolo patrio y se han debido implementar medidas “por la FUERZA”. La razón no siempre funciona…

     


    El escudo de Chile. La doctora Izkia Siches. Foto: Wipipedia. El Desconcierto. cl 

     

     

     

     

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