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"La Agencia de Salud Pública ha fallado - ahora deben intervenir los políticos" A la izquierda el epidemiólogo estatal Anders Tegnell. A la izquierda el director general de la Agencia de Salud Pública sueca, Johan Carlson. Foto: Pantallazo Dn.se.

"La Agencia de Salud Pública ha fallado - ahora deben intervenir los políticos"

La estrategia sueca de enfrentar la pandemia del covid-19, tan distinta a la de sus vecinos, no presenta, hasta la fecha, cifras alentadoras. Suecia tiene las peores cifras dentro de los países nórdicos y se han comenzado a levantar voces de alerta.

Este martes, un artículo de debate en el matutino Dagens Nyheter ocasionó gran controversia. Veintidós investigadores critican contundentemente a la Agencia de Salud Pública, advierten que Suecia sigue una curva muy parecida a la de Italia y piden que los políticos se hagan cargo. El gobierno sueco ha delegado la responsabilidad de hacer frente a la pandemia a la entidad sanitaria (Folkhälsomyndigheten). 

 

 Fuente: Dagens Nyheter. 14-04-2020. Traducción: Magazín Latino

 

Debate de DN

22 investigadores: con funcionarios sin talento para predecir o limitar la epidemia, los políticos electos deben intervenir con medidas rápidas y radicales.

En Suecia, el número de muertos se alza a las alturas de Italia, a diferencia de nuestros países vecinos. Los elegidos por el pueblo [políticos], quienes tienen la responsabilidad general, deben intervenir, no hay otra opción.

 

 

Entre el 7 al 9 de abril, los días hábiles antes de los feriados del fin de semana, murieron en Suecia 10,2 personas por millón de habitantes al día, por covid-19. En Italia la cifra fue de 9,7. En Dinamarca fue de 2,9, en Noruega 2,0 y en Finlandia 0,9 (según datos presentados por Worldometer el domingo pasado). Por lo tanto, en Suecia mueren más de diez veces más personas a causa del coronavirus que en nuestra vecina Finlandia. En Finlandia todos los cafés y restaurantes están cerrados. En Finlandia todas las escuelas están cerradas (excepto cuando hay una necesidad especial de preescolar y secundaria). En Finlandia las reuniones de más de diez personas están prohibidas.

 

"Nosotros también comenzamos con recomendaciones", dice el presidente finlandés Sauli Niinistö. "Pero no se puede recomendar a las personas que no salgan a comer si los restaurantes aún están abiertos". (DN, 12 april)

 

Noruega, con muertes por millón de habitantes cinco veces más bajas que Suecia, no ha tenido reglamentaciones de conducta tan estrictas como Finlandia, pero de todas formas mucho más estrictas que la de Suecia. "Para Noruega ha sido absolutamente crucial tener más control en esta fase, el implementar numerosas medidas en una etapa temprana", dice Camilla Stoltenberg, directora del Instituto Noruego de Salud Pública. "Ha sido importante para ganar tiempo y prepararse para lo que esté por venir y tener buenas condiciones para enfrentar la epidemia en el futuro".(Aktuellt, 9 april)

 

Uno quisiera creer que Suecia también ha tenido una estrategia prospectiva, especialmente puesto que nuestro país todo este tiempo ha tenido una forma diferente de enfrentar la propagación de la infección que el resto del mundo. Uno quisiera imaginar que nuestras autoridades se han preparado bien desde que estalló la epidemia en China, y sobre todo luego de que estuvo claro que el problema probablemente sería global.

 

El 31 de enero, la revista médica The Lancet publicó un pronóstico basado en datos chinos, sobre cómo se desarrollaría la situación a nivel mundial. El resumen decía: "Las grandes ciudades con conexiones de transporte cercanos a China también pueden convertirse en epicentro de brotes, a menos de que se implementen de inmediato medidas sanitarias esenciales de salud pública tanto a nivel poblacional como individual ... Los planes de contingencia y los esfuerzos para limitar la propagación deben prepararse en todo el mundo para una rápida implementación.”

 

Pero esto no sucedió en Suecia. Una semana después, el 6 de febrero, el Director General de la Agencia de Salud Pública, Johan Carlson, dijo: "El virus corona no se propagará en la sociedad sueca, en las circunstancias actuales".  (SvD, 6 februari).

 

Como consecuencia de esto, ocurrió muy poco durante el mes siguiente. No hubo ninguna gran incrementación de las posibilidades de hacer pruebas. No se hicieron grandes esfuerzos para aumentar los stocks de equipos de protección personal. Y se ha continuado en la misma línea. Al menos en cuatro ocasiones, la Agencia de Salud Pública ha sostenido que la propagación de la infección se ha nivelado o que disminuirá. Esto no ha ocurrido. Se aconsejó a todos los asintomáticos que regresaron de los Alpes italianos a que vivieran como de costumbre - a pesar de que se sabía que el norte de Italia había sido fuertemente golpeado. Todavía se niegan a aceptar que la propagación de la infección por personas asintomáticas ha contribuido significativamente a la mortandad entre los ancianos. Y no se está dispuesto a cambiar las recomendaciones ni siquiera cuando las curvas de Suecia comienzan a diferir radicalmente de los países vecinos.

 

Si hubiera existido una estrategia bien pensada y que funcionara bien para el trabajo sueco de prevención de infecciones con covid-19, Suecia difícilmente tendría la misma cifra de muertos que Italia hoy, y diez veces más que la de Finlandia. Si hubiera habido una estrategia bien desarrollada y que funcionara bien, la mitad de las residencias para mayores en Estocolmo no se habrían visto afectadas por la epidemia - y en algunos casos más del veinte por ciento del personal sanitario resultara positivo a los anticuerpos.

 

Hay quienes dicen que todos, tarde o temprano, nos enfermaremos. Que los países - es decir, todos – los que tienen restricciones más estrictas que Suecia solo retrasan el problema. Que es mejor tomar el toro por los cuernos.

 

Pero este enfoque ignora dos hechos básicos:

 

1 Con el enfoque actual no hemos podido proteger a nuestros ancianos - porque el equipo de protección individual no estaba disponible cuando estalló la epidemia, y porque se ignoró la transmisión de la infección de personas sin síntomas, de parte del personal que está inserto en la sociedad [vale decir, que hace su vida normal fuera de su lugar de trabajo]. 

 

2 Actualmente se están realizando miles de estudios científicos sobre diferentes métodos de tratamiento del covid-19. Métodos de tratamiento que incluyen antivirales o se basan en técnicas para inhibir los efectos devastadores de la infección. Estos estudios serán presentados en las próximas semanas y meses. Hay posibilidades de que podamos reducir la mortalidad mucho antes de tener una vacuna. Esta es quizás la razón más importante para tratar de retrasar el problema tanto como sea posible. Hacer todo para aplanar la curva.

 

Pero en Suecia, el número de muertos se alza a las alturas de Italia. A diferencia de nuestros países vecinos.

 

 

FIN DE LA PRIMERA PARTE – NOTA EN DESARROLLO

 

A la izquierda el epidemiólogo estatal Anders Tegnell. A la izquierda el director general de la Agencia de Salud Pública sueca, Johan Carlson. Foto: Pantallazo Dn.se. 

 

Firman el artículo (Sin traducir los cargos)

 

Marcus Carlsson, docent, Matematikcentrum, Lunds universitet

Lena Einhorn, med dr i virologi

Stefan Einhorn, professor i molekylär onkologi, Karolinska institutet

Fredrik Elgh, professor i virologi, Umeå universitet

Jonas Frisén, professor i stamcellsforskning, Karolinska institutet

Åke Gustafsson, klinisk virolog, tidigare chef för mikrobiologi och vårdhygien, Region Gävleborg och Region Uppsala

Claudia Hanson, associate professor, Global public health, Karolinska institutet

Stefan Hanson, infektionsläkare, fil dr i internationell hälsa

Olle Isaksson, professor emeritus i endokrinologi, Sahlgrenska akademin

Anders Jansson, överläkare i klinisk fysiologi, Danderyds sjukhus

Carina King, infektionsepidemiolog, Global public health, Karolinska institutet

Bo Lundbäck, senior professor i lungsjukdomarnas kliniska epidemiologi, Göteborgs Universitet

Åke Lundkvist, professor i virologi, Uppsala universitet

Jan Lötvall, professor i klinisk allergologi, Göteborgs universitet

Marie Marklund, med dr, lektor i ortodonti och odontologi, Umeå universitet

Stefan Marklund, professor i medicinsk biovetenskap, Umeå universitet

Björn Olsen, professor i infektionssjukdomar, Uppsala universitet

Joacim Rocklöv, professor i epidemiologi, Umeå universitet

Thomas Sandström, professor i folkhälsa och klinisk medicin, Umeå universitet

Cecilia Söderberg-Nauclér, läkare, professor i medicinsk mikrobiell patogenens, Karolinska institutet, forskar om virus och vårt immunförsvar

Anders Vahlne, professor emeritus i klinisk virologi, Karolinska institutet

Anders Wahlin, professor emeritus i hematologi, Umeå universitet

 

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  • Suecia supera los 10.000 muertos por covid-19 – y las cifras van al alza

    Este jueves se registraron 351 fallecimientos debido al coronavirus, y el país traspasó con ello la barrera de los diez mil. El viernes se sumaron otros 138 muertos y las cifras van al alza.

    Suecia registra un total de 10.323 decesos debido al covid, y 523.486 personas contagiadas. “Si se puede reducir la mortalidad con un confinamiento de unas 3 a 4 semanas, entonces se debería sopesar esta medida”, asegura el virólogo Fredrik Elgh.

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    La situación de la pandemia de covid-19 sigue extremadamente grave en Suecia, que supera las 10.000 muertes y con cifras que van al alza. 

     

    Ya lo habían vaticinado los médicos, antes de las festividades de fin de año: “La situación va a empeorar, vemos que las infecciones van en aumento y esto tendrá consecuencias”.

     

    4.703 nuevos casos confirmados de covid-19 se reportaron ayer, lo que suma un total de 523.486 personas infectadas. Hoy se registraron 138 nuevas muertes, ayer fueron 351, y en total los decesos alcanzan a 10.323. 

     

    Un total de 4.491 personas han recibido cuidados intensivos y en estos momentos 368 pacientes están internados en UCIs.

     

    Fredrik Elgh es médico jefe y profesor de virología de la Universidad de Umeå (además de político local del Partido del Centro). Él quiere ver medidas más estrictas en el país, sobre todo pensando en la gran diferencia de fallecidos entre Suecia y sus vecinos, y que aquí se superó la barrera de los 10.000 muertos. 

    - Esto es terrible. A mí me indigna y pienso que deberíamos hacer algo al respecto. Vamos a tener muchas más muertes si no nos esmeramos, dijo en el programa mañanero de la televisión estatal, Morgonstudion, de SVT.

     


    El virólogo Fredrik Elgh, en entrevista con Morogonstudion. Foto: captura de pantalla. SVT.

     

    Él teme que unas 5.000 personas más podrían morir en los próximos dos meses, si se continúa al mismo ritmo. 

    -- Si se puede reducir la mortalidad con un confinamiento de unas 3 a 4 semanas, entonces se debería sopesar esta medida. La gran mayoría de países europeos han considerado que vale la pena el esfuerzo, pero en Suecia no lo hacemos. 

     

    Fredrik Elgh quiere ver un cierre. Que no se permita viajar a las pistas de esquí, que los centros comerciales y la escuela primaria se cierren. Que durante estas semanas, las personas salgan solo para hacer las compras esenciales. Y que todos quienes lo puedan hacer se queden en casa. 

     

    Según él, las recomendaciones no bastan. 

    - El voluntariado del que hablamos antes no funciona del todo, afirmó.

     

    ¿Por qué una mortalidad tan grande?

     

    En estos momentos muchos se preguntan el porqué de tantas muertes en Suecia, el único país escandinavo que presenta cifras catastróficas. 

     

    Para la ex epidemióloga estatal, Annika Linde, la explicación es, sobre todo, una estrategia fallida. 

    - En primer lugar, hay tantos que han muerto en Suecia porque tuvimos la estrategia de dejar libre al virus y, en segundo lugar, porque asumimos que se podría manejar esto, para proteger a los ancianos, pero no pudimos. Resultó que no teníamos ninguna preparación para ello, expresó.  

     

    En tanto que el epidemiólogo estatal, Anders Tegnell, lo atribuye a que la covid-19 es "una enfermedad muy peligrosa”, sobre todo para personas de la tercera edad con comorbilidades. 

    Al principio de la pandemia, Tegnell aseguró que la infección no era más grave que una gripe. 

    Y sigue siendo escéptico al uso de mascarillas, aunque, desde el 7 de enero se recomiendan - solo en las horas peaks - en el transporte público. 

    - Desafortunadamente, esperamos que el aumento continúe, ya que tenemos una amplia propagación de la infección en el país”, dijo este viernes Karin Tegmar Wisell, jefa de sección de la Agencia sueca de Salud Pública, en rueda de prensa.

     

    En tanto, el programa de vacunación masiva sigue su curso. Hasta el 10 de enero se había vacunado a alrededor de 80.000 personas. 

     

    El rey Carl Gustaf y la reina Silvia fueron vacunados el viernes.  

     


    El personal de la salud se ha desempeñado al límite de su capacidad. Foto: TT.

  • “Desoigan la Agencia de Salud y recomienden el uso de mascarillas”

    Mientras el uso de la mascarilla se impone en la mayoría de los países europeos, Suecia aún debate el uso de las mascarillas, en tanto que los contagios y los fallecidos aumentan de forma alarmante. Aunque numerosos expertos suecos defienden el uso de la mascarilla, la Agencia de Salud pública se niega a recomendarla.

    “Aunque las mascarillas "sólo" puedan salvar la vida de cientos de personas en Suecia, vale la pena recomendarlas”. Escribe Gösta Gahrton, profesor emérito de medicina.

     

     Fuente: Svenska Dagbladet. 16-11-2020. Traducción: Magazín Latino

     

    DEBATE – MASCARILLAS

    Este es un artículo de opinión. Las opiniones expresadas son propias del autor.

    La Covid-19 se está extendiendo a una velocidad vertiginosa. Entre los países nórdicos, Suecia lleva la delantera. Según el Centro Europeo para el Control y la Prevención de Enfermedades (ECDC), Suecia tiene una propagación de la infección diez veces más rápida que en Finlandia, cuatro veces más rápida que en Noruega y dos veces más rápida que en Dinamarca. En Suecia, 6.164 personas han muerto a causa de la enfermedad, según la actualización del jueves de la Agencia Sueca de Salud Pública [hoy 6.321 en total, con 96 muertos en las últimas 24 horas]. La propagación de la infección también está aumentando en la mayoría de los demás países, sobre todo en el resto de Europa, los Estados Unidos y la India. Mis amigos en los Estados Unidos, que tampoco han logrado frenar la propagación de la infección exitosamente y bajo la influencia de su presidente, están preocupados por el escándalo sueco que, en muchos aspectos, según ellos, se puede comparar con el suyo propio.

     

    En la mayoría de los países se han adoptado medidas drásticas, en tanto que Suecia ahora, como antes y en muchos aspectos, sigue su propio camino. Una de las discrepancias más sorprendentes frente a las acciones de los otros países es que no se emita una recomendación sobre el uso de la mascarilla. Muchos, dentro de la comunidad de médicos, no comprenden esto. Tanto la ECDC como la Organización Mundial de la Salud (OMS) han analizado la documentación científica y han llegado a la conclusión de que la mascarilla debe ser recomendada. Se ha estimado que muchos cientos de miles de vidas podrían salvarse si se siguiera esa recomendación. Hace unos días atrás, el secretario de la Academia de Ciencias [ligada al Premio Nobel] dijo, en public service que él había llegado a la misma conclusión. Lena Einhorn [médica, escritora y documentalista] resumió recientemente en Svenska Dagbladet los argumentos a favor del uso de mascarillas. Recientemente, investigadores del Hospital Universitario analizaron virus Covid-19 en el sistema de ventilación del hospital y descubrieron que el virus se había propagado lejos de los pacientes infectados. La conclusión de ellos es que puede pensarse que las mascarillas posiblemente ayuden.

     

    Después de las altas tasas de mortalidad en las residencias suecas para ancianos, al comienzo de la pandemia, el personal exigió que se le proporcionaran mascarillas, e hizo una demanda a la Agencia Sueca de Ambiente Laboral. Después de algunas vueltas, se decidió que se usarían mascarillas y viseras para proteger al personal. La importancia de la medida es, según la experiencia de los médicos especialistas en enfermedades infecciosas y entre los virólogos, aún mayor para proteger a los ancianos.

     

    La Agencia Sueca de Salud Pública ya durante la primera fase de la pandemia desaconsejó el uso de mascarillas. Los argumentos poco realistas de que la gente se tocaría más la cara, y que esto aumentaría la propagación de la infección, no se sostienen. A pesar de la continua y abrumadora documentación sobre el valor de usar mascarillas en diversas situaciones, en autobuses y en el metro, en tiendas, y en los eventos con un aforo de 50 personas, la Agencia de Salud Pública sostiene a través del epidemiólogo estatal Anders Tegnell que “no hay razón alguna para cambiar la estrategia actual”. Con una propagación de la infección que aumenta velozmente y que va diez veces más rápido que en nuestro vecino más cercano, uno solo puede sorprenderse ante tal declaración.

     

    Ya es hora de que el gobierno, Stefan Löfven y Lena Hallengren, muestren resolución y escuchen a la OMS, al ECDC y a expertos de otros países. No siempre somos los mejores del mundo. El afirmar que la estrategia de la Agencia de Salud Pública es buena, es una mentira. Incluso si las mascarillas "sólo" pueden salvar algunos cientos de vidas en Suecia, vale la pena recomendarlas.

     

    Gösta Gahrton, profesor emérito de medicina, Instituto Karolinska

     


    En el sitio web de la OMS, una doctora explica cómo usar la mascarilla. Foto: Captura de pantalla/OMS. 

     

  • Löfven: “Las reuniones públicas se limitan a un máximo de ocho personas”

    A raíz de la alarmante alza de contagiados del coronavirus en Suecia – con más de 4.600 personas en un día – las autoridades introdujeron nuevas restricciones. Solamente ocho personas se podrán reunir. La prohibición de bebidas alcohólicas pasadas las diez de la noche sigue vigente.  

    Fuera de esto, el gobierno no quiere que vamos al gimnasio o a la biblioteca. Ni que tengamos cenas y fiestas en casa o que nos juntemos con personas fuera de nuestro núcleo familiar. “Cumple con tu deber y asume tu responsabilidad para limitar la infección”, pidió el primer ministro, Stefan Löfven, en rueda de prensa este martes.

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    Un fuerte llamado a la responsabilidad cívica hizo el primer ministro Stefan Löfven este lunes por la tarde, en una rueda de prensa digital convocada con escasa antelación. En esta participaron además la ministra de Asuntos Sociales, Lena Hallengren, el ministro del Interior, Mikael Damberg, el ministro de Hacienda y Vivienda, Per Bolund, y el director general de la Agencia Sueca de Salud Pública, Johan Carlson.

     

    Una vez más, Löfven se mostró preocupado por el desarrollo de la pandemia en el país. La cantidad de contagiados aumentan – nuevamente - exponencialmente, algo que siempre ha hecho saltar todas las alarmas.

     


    Fuente: European CDC. Comparación entre contagiados en Suecia y en Noruega. 

     

    Según el premier, la ciudadanía no está siguiendo las recomendaciones, como lo hizo en la primavera. Y si los suecos no cambian su comportamiento, las consecuencias serán graves.

     

    Por primera vez en la historia moderna del país, un gobierno toma este tipo de medidas, pero estas ahora armonizan más con el resto de Europa.

     

    - Esta es una medida muy restrictiva que no tiene paralelo en los tiempos modernos. Pero es absolutamente necesario, explicó Löfven.

     

    El primer ministro cambió su narrativa de que los suecos eran un “ejemplo de obediencia cívica”, algo que se ha venido repitiendo por las autoridades pero que, no obstante, no cuenta con evidencia científica (ver enlace).

     

    Por el contrario, la ciudadanía al parecer se ha olvidado del peligro del contagio, y el personal de la salud lleva semanas tratando de llamar la atención sobre el problema que se les viene encima: que se repita lo que ocurrió en abril – mayo pasado. Más aún cuando no todos tuvieron la posibilidad de tomar unas largas vacaciones de verano.  

     

    La ministra Hallengren reconoció hoy día que la gente no ha seguido lo suficientemente bien las nuevas recomendaciones, y que el número de contagiados ha aumentado de forma alarmante, con 600 nuevos positivos en un día, para al día siguiente 4.600.

     

    - Tenemos el personal de la salud más eficiente del mundo, pero ningún sistema de salud aguanta una presión sin límites, dijo la titular.

     

    El ministro del Interior, Mikael Damberg, por su parte, agregó que muchos se comportan como si el peligro ya hubiera pasado y también insistió en el autocuidado, con el fin de no recargar la presión hospitalaria.

     

    - Es un hecho, estamos en medio de la pandemia. Y es absolutamente necesario que demostremos solidaridad con el personal de la salud, dijo.

     

    Stefan Löfven constató una vez más que la situación es extremadamente grave, y que “del comportamiento de todos y cada uno de nosotros dependerá que se logre parar el contagio".

     

    - Vivimos en una época de prueba, y se pondrá peor. Cumple con tu deber y asume tu responsabilidad para limitar la infección, enfatizó.

     

    Ni Löfven ni ninguno de sus ministros quisieron reconocer un posible fallo en la estrategia sueca para enfrentar la pandemia, al principio de esta, la primavera pasada, ante las preguntas de varios periodistas. Y respecto al uso/obligación de la mascarilla, respondió:

     

    - Nadie ha dicho que esté prohibido usar mascarillas.

     

    Vale la pena destacar, en este sentido, que el rechazo de la Agencia Sueca de Salud Pública al uso de mascarillas (sin presentar ninguna evidencia al respecto) ha resultado en que su uso no es obligatorio ni siquiera en los consultorios y hospitales en Suecia. Algo que otros expertos de salud han criticado desde la primavera pasada, entre éstos, el secretario de la Academia Nobel de Ciencias, Göran K Hansson y el llamado "Grupo de los 22". 

     

    En Suecia la gran mayoría de los periodistas (según una encuesta reciente) aceptan, sin contrapreguntas, todo lo que declara el epidemiólogo estatal, Anders Tegnell. Él ha dicho que las mascarillas "dan una sensación de falsa seguridad" y que las personas que las portan "se tocan la cara más veces", lo cual es "contraproducente". 

     

    En España, en cambio, un medio dirigido por periodistas investigativos analiza miles de declaraciones de políticos y autoridades, entre otros, y realiza una enorme labor, en la lucha contra las noticias falsas y los bulos que circulan en las redes sociales y medios. Maldita.es ha publicado numerosos bulos sobre el coronavirus, la covid-19 y las mascarillas - enlace.  

      

    Los consejos o recomendaciones

     

    Los  consejos que el gobierno y las autoridades sanitarias han transmitido desde que las cifras se dispararan una vez más (en octubre-noviembre) son de: no encontrarse con otras personas más que sus convivientes. (Fuera de las medidas desde un comienzo: el lavado de manos frecuente, el distanciamiento de dos metros y el no salir de casa si se tienen síntomas).  

     

    Prácticamente un lockdown, pero sin nombrar la palabra que en Suecia está prácticamente prohibida. O un “QUÉDATE EN CASA”, así, con mayúsculas.  

     

    Se espera que estas nuevas medidas comiencen a regir desde el 24 de noviembre. Si los números de contagiados, enfermos y fallecidos siguen yendo al alza, la fecha de término de estas se prolongará, lo que podrá afectar las festividades de fin de año.

     

    Vale decir, esto resultaría en que tendríamos que pasar la Navidad confinados.

     


    El primer ministro, Stefan Löfven, la ministra de Asuntos Sociales, Lena Hallengren, y el ministro de Hacienda y Vivienda, Per Bolund. También participaron en la conferencia de prensa el ministro del Interior, Mikael Damberg, y el director general de la Agencia Sueca de Salud Pública, Johan Carlson. Foto: Regeringen.se. 

     

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