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Tishko Ahmed es condenado a cadena perpetua por el asesinato de Wilma Andersson Wilma Andersson. Tishko Ahmed.

Tishko Ahmed es condenado a cadena perpetua por el asesinato de Wilma Andersson

Este lunes el tribunal de Uddevalla emitió el fallo en el juicio en contra de Tishko Ahmed, de 23 años, imputado por el homicidio de su novia, Wilma Andersson, de 17, y la profanación de su cadáver. Crimen cometido en noviembre del año pasado.

La corte condenó al imputado a prisión perpetua, por unanimidad. “Fue condenado a la pena más severa de la ley, que fue lo que exigimos”, dice el fiscal Jim Westerberg, en un comunicado de prensa.

 

 Por: Marisol Aliaga

 

Al finalizar el último día de audiencias en el juicio en contra de Tishko Ahmed, y cuando los guardias se disponían a llevarse al imputado, la madre de la víctima le suplicó que dijera dónde estaba el cuerpo de su hija, Wilma Andersson. Fue un momento de suma tensión en la sala del tribunal de Uddevalla, pero Ahmed se mantuvo impasible, y guardó silencio.

 

Silencio también guardó en las interrogaciones con la policía, al ser detenido, en noviembre del año pasado. Y sigue defendiendo su inocencia, a pesar de las pruebas forenses en su contra, y de que la única parte del cuerpo de la víctima que se ha encontrado estaba dentro de una valija en el armario de su departamento.

 

Fue el 14 de noviembre que Wilma Andersson, de 17 años, fue vista por última vez, en la ciudad de Uddevalla, 83 km al sureste de Gotemburgo.  

 

Dos días después, sus familiares hacen la denuncia a la policía, y se inicia una intensiva búsqueda a la que poco a poco adhieren cientos de voluntarios. Los resultados son infructuosos, pero dos días más tarde Tishko Ahmed, su novio, es arrestado en el departamento que compartían. Aunque el afirmó más tarde que la relación había terminado.

 

El 19 de noviembre, Ahmed es puesto en prisión preventiva, bajo sospecha de asesinato, lo cual niega y – hasta la fecha - lo sigue negando.

 

Curiosamente, solo nueve días después la policía decide allanar el inmueble, encontrando entonces una maleta escondida en un armario en el dormitorio. La maleta estaba sobre una tela estampada, y de su interior se había filtrado un líquido rojizo. Por esta razón, es remitida a la Agencia de Medicina Forense en Gotemburgo, donde se constata que en su interior se encuentra la cabeza de Wilma. La policía confirma que la joven ya no está en vida y su búsqueda se suspende.

 

Los expertos forenses encuentran, además, restos de sangre de la joven en todas las piezas del inmueble y la única persona que había estado en el departamento era Ahmed. Y en el papel de aluminio y cinta adhesiva con que se había envuelto el cráneo se encontró ADN del inculpado.  

 

El hecho de que el resto del cuerpo de la víctima no haya sido encontrado hace imposible establecer cuál fue la causa de la muerte y, por ende, no hay una evidencia directa que pruebe que Tishko Ahmed ocasionó la muerte de Wilma Andersson. No obstante, el fallo subraya que las evidencias presentadas por el fiscal consisten en una serie de indicios que, sumados, llevan a una conclusión.

 

De esta forma el jurado considera que está probado “más allá de toda duda razonable” que Tishko Ahmed, intencionalmente, le arrebató la vida a Wilma Andersson mediante golpes. Que no puede haber sido un proceso rápido y que debe haber infringido a la víctima “una fuerte angustia de morir y un sufrimiento significativo”.

 

Más agravante aún es el crimen – consideran los jueces – puesto que Ahmed no solo le quitó la vida a la joven, sino que además profanó su cadáver, desprendiendo la cabeza de su cuerpo y guardando el cráneo en una maleta en su departamento. La corte aceptó además la afirmación del fiscal, de que el condenado se deshizo del resto del cuerpo de la víctima, lo que ocasiona aún más dolor en los familiares de la joven, que no han podido enterrar a Wilma.

 

Varios testigos dieron cuenta, durante el juicio, que la joven estaba en un estado de dependencia de su novio, quien la había maltratado en varias ocasiones, en una de ellas, la había dejado inconsciente luego de un golpe en la sien.

 

Ahmed fue sometido a un examen psiquiátrico, el cual arrojó que éste no sufre de ningún trastorno mental grave ni durante ni después del asesinato. Sin embargo, se considera que tiene rasgos narcisistas y una imagen grandiosa de sí mismo, la que no se corresponde con su verdadera situación personal. También se agrega a su cuadro clínico una larga adicción al cannabis.

 

Los familiares de Wilma, por su parte, se manifestaron conformes con el fallo, pero recalcaron que la pena máxima para el asesino no trae a la joven de vuelta. Y no pierden la esperanza de encontrar su cuerpo.

 


Wilma Andersson. Tishko Ahmed.

 

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