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Crisis humanitaria en Ceuta Inmigrantes marroquíes en las playas de Ceuta. Foto: Pantallazo Yle.

Crisis humanitaria en Ceuta

“Desde hace unos días, España está ocupada en resolver una crisis humanitaria – que conlleva un problema diplomático y fronterizo -, provocada por el arribo masivo de personas (unas 8.000) a las playas de Ceuta, provincia española ubicada en el norte de África. La principal preocupación estos días ha sido salvar y dar cobijo a miles de ciudadanos marroquíes que, con la complicidad de la guardia fronteriza de Marruecos, han traspasado las vallas y se han lanzado al mar, a nado, con el fin de alcanzar la costa ceutí”, escribe, desde Barcelona, la escritora Thamar Álvarez Vega.

 

 Por: Thamar Álvarez Vega

  

Los problemas arrecian en España. Sin duda, al gobierno de Pedro Sánchez no le ha podido tocar peor época para un mandato que pretendía sacar al país de la corrupción y la falta de equidad socioeconómica tras 15 años de gobiernos de derecha. Primero, los tropiezos para formar gobierno, que obligó al electorado a votar en dos elecciones generales consecutivas; pocos meses después, una pandemia que conllevó graves dificultades sociales y económicas en España (y en el mundo entero) y ahora una crisis humanitaria provocada por la reacción del monarca dictatorial de Marruecos, más cercana al arrebato caprichoso de un niño que a la acción seria y madura de un estadista.

 

Desde hace unos días, España está ocupada en resolver una crisis humanitaria – que conlleva un problema diplomático y fronterizo -, provocada por el arribo masivo de personas (unas 8.000) a las playas de Ceuta, provincia española ubicada en el norte de África. La principal preocupación estos días ha sido salvar y dar cobijo a miles de ciudadanos marroquíes que, con la complicidad de la guardia fronteriza de Marruecos, han traspasado las vallas y se han lanzado al mar, a nado, con el fin de alcanzar la costa ceutí. Hombres, mujeres y niños. Estos últimos, algunos incluso bebés, en un número que alcanza los 2.000. Todos en busca de refugio y una mejor vida, huyendo de la miseria y la violencia que viven en Marruecos.

 

Ante esta irregular y sorpresiva situación, el presidente español Pedro Sánchez viajó de urgencia a Ceuta, reuniéndose con el presidente de la comunidad ceutí, Juan Jesús Vivas, y otras autoridades locales. Además de la necesidad de dar cobijo a los emigrantes, España ha debido desplegar un contingente policial y militar que impida nuevos ingresos y, tanto desde el país como desde Bruselas, se ha instado al rey Mohamed VI a frenar las salidas, pues “las fronteras españolas son fronteras europeas”. El monarca marroquí ha acatado esta advertencia, al menos de momento. Numerosas personas, incluyendo menores de edad, aún intentan llegar a las playas ceutíes. Otros, desalentados por el cierre de las rejas fronterizas, han decidido volver a sus lugares de origen. España ya ha devuelto a más de 4.000 adultos, pero mantiene en territorio español a unos 2.000 niños, respetando la legislación nacional e internacional con respecto a menores de edad en situación de vulnerabilidad.

 

El porqué de esta emigración sorpresiva y consecuencias

 

¿Las causas de esta acción por parte del rey Mohamed VI? El malestar ante el hecho de que las autoridades españolas hayan acogido, por razones humanitarias, al fundador del Frente Polisario, que lucha desde hace décadas por la independencia del Sáhara Occidental. Brahim Ghali llegó a España en abril de este año e ingresó en un hospital, enfermo de cáncer y aquejado de COVID-19. El líder saharaui entró con pasaporte argelino y bajo anonimato, dado el carácter sensible de su asilo. Marruecos y el Frente Polisario mantienen un duro enfrentamiento debido a la negativa del primero a conceder al Sáhara Occidental su autodeterminación, pese a que una resolución de la ONU de 1995 así lo exige.

 

A estas horas, pequeños grupos de jóvenes aún intentan ingresar a Ceuta por alguna de sus playas, sobre todo la de Tarajal. Y, en España, se desarrollan diferentes instancias para manejar la situación. Por un lado, la ministra de Derechos Sociales, Ione Belarra, ha convocado reunión de urgencia del Consejo Territorial para evaluar la situación de los menores de edad ingresados con las comunidades autónomas, pues la respuesta de estas ha sido dispar. Hay comunidades, como las de País Vasco, Canarias, Galicia y Navarra que están dispuestos a acogerlos. Otras, como Cantabria, Asturias, Extremadura y Aragón piden tiempo para estudiar su respuesta. Por su parte, la comunidad de Andalucía ha expresado su negativa a acoger a ningún menor.

                     

Thamar Alvarez Vega, Barcelona, 19-05-2021


Inmigrantes marroquíes en las playas de Ceuta. Foto: Pantallazo, Yle. 


La punta de España y la de Marruecos. Foto: Pantallazo, DW.

 

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