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Estudiantes suecos mejoran sus resultados en informe PISA Foto: SVT. (La imagen está recortada).

Estudiantes suecos mejoran sus resultados en informe PISA

Una buena noticia dio entregó este martes el director de la Agencia Nacional para la Educación, Mikael Halápi, en una conferencia de prensa: los resultados de los estudiantes suecos han mejorado y se encuentran ahora al mismo nivel que en el 2009.

-Debemos estar orgullosos de nuestro desempeño, dijo Halápi.

Los buenos resultados vienen a respaldar los de la semana pasada, de TIMSS, que mostraron mejores resultados en Ciencias y Matematicas.


Por: Magazín Latino

 

Este martes se presentaron los resultados del Informe PISA (*), que cada tres años mide el rendimiento escolar de los estudiantes de 15 años de edad, en 61 países alrededor del mundo.

Es entonces cuando los gobiernos pueden ver – en blanco y negro – como marcha la educación en el país.

Los resultados del 2012 habían sido chocantes. Suecia se encontraba, por primera vez, bajo el nivel de rendimiento de los países de la OCDE, tanto en Matemáticas como en Comprensión de Lectura y en Ciencias.

Por lo tanto, los nuevos resultados han sido acogidos con alivio, tanto por el gobierno como por los educadores.  

”PISA es una señal de fuerza para los profesores y los estudiantes de Suecia. Continuaremos priorizando en dar más tiempo a los maestros, romper la segregación y brindar apoyo a tiempo a los estudiantes”, escribió el Ministtro de Educación, Gustav Fridolin, en Twitter.

 

Mientras que el anterior Ministro de Educación, el más criticado de todo el gabinete de la administración de la Alianza, Jan Björkund, comentó  con el tuit: ”Felicitaciones Suecia, felicitaciones a los profesores y felicitaciones a los alumnos”.

 

En el 2012, después de tres años de administración de la Alianza burguesa, los resultados del Informe PISA fueron catastróficos. Los peores en la historia para Suecia, acostumbrada a estar entre los mejores.

 

Pero hoy, el ambiente en la conferencia de prensa era de orgullo.

 

-Entre 2009 y 2012, Suecia era el país que bajaba su rendimiento en forma más  significativa. Se hablaba del "Pisachock". Ahora podemos ver claras mejoras en la adquisición de conocimientos. Hoy estoy aquí y hablo de esta mejoría en el rendimiento, pero son los estudiantes los que han elevado los resultados. Y detrás de ellos están los maestros que los han capacitado, dijo , Mikael Halápi.

 

Los resultados de este informe, con datos recogidos el 2015, demuestran que los alumnos de menos rendimiento han disminuído, al mismo tiempo que los que rinden más han aumentado, y Suecia se encuentra ahora dentro de la media de los países de la OCDE.

De los paises nórdicos, Finlandia es el que muestra mejores resultados, seguido de Dinamarca, Noruega, Suecia e Islandia.

 

Los resultados muestran también que Suecia se encuentra más o menos en el mismo nivel del 2009. Sin embargo aún resta mucho para alcanzar los niveles de comienzos del 2000.

Cuando se trata de diferencias entre niños y niñas, no se advierte gran divergencia respecto a Ciencias y Matemáticas. No obstante frente a la Lectura, aunque la diferencia entre el 2012 y este año ha disminuido, los chicos continúan rindiendo menos que las chicas. Y la brecha es mayor que la media dentro de la OCDE.

 

 

 

Foto: SVT. (La imagen está recortada).

 

 

Más información: 

 

(*)El Informe del Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes o Informe PISA (por sus siglas en inglés: Programme for International Student Assessment) se basa en el análisis del rendimiento de estudiantes a partir de unos exámenes que se realizan cada tres años en varios países con el fin de determinar la valoración internacional de los alumnos. Este informe es llevado a cabo por la OCDE, que se encarga de la realización de pruebas estandarizadas a estudiantes de 15 años. Aunque es considerado como un sistema "objetivo" de comparación, su formulación está sujeta a muchas críticas, por cuanto es un análisis meramente cuantitativo (POPKEWITZ 2013).

En el informe realizado en el 2009 participaron 35 países de Europa, 12 de Asia, 11 de América, dos de Oceanía y uno de África, siendo un total de 61 países, en cada uno de los cuales fueron examinados entre 4500 y 10.000 estudiantes.
Fuente: Wikipedia.

Para ver los resultados del informe, a nivel mundial, haga clic en el enlace con datos de El País

 

 

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  • Suecia ha hecho trampa

    «La conclusión es que Suecia ha hecho trampa»; «Preocupante»; «Se cuestionan los resultados de PISA en Suecia». Estos son algunos de los titulares que publican las principales cabeceras de Suecia a la luz del escándalo de PISA. Y es que, a la prensa le encanta destapar escándalos para alimentar el morbo de sus consumidores, pero ¿qué ha sucedido realmente esta vez?

     

     Por: Diego Kindler

     

    PISA (Programme for International Student Assessment por sus siglas en inglés), o lo que es lo mismo, el Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes, es un informe que realiza la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) en países de todo el mundo para, entre otras cosas, mostrar el estado real de la educación. La prueba es la misma para todos los países, y evalúa las competencias de los estudiantes en matemáticas, ciencias y comprensión lectora.

    En este escenario, comparable para algunos con un medallero olímpico, se observa una tendencia descendente de Suecia, cuyo sistema educativo ha ido relegando la calidad de la enseñanza a puestos que sorprenden, como es, por ejemplo, quedar por detrás de los EE. UU. en materia educativa, y muy lejos de sus vecinos europeos. Es más: si observamos el ranking de la OCDE en 2012 (consultar abajo), Suecia sencillamente no figura entre los primeros 30 países de la lista. Ante esta situación, el gobierno sueco decidió tomar cartas en el asunto en 2018, cuando, por arte de birlibirloque, obtuvo una posición excepcionalmente alta, y recalco lo de excepcional, porque la norma era que Suecia estuviera en los puestos bajos de la tabla, y en la prueba de 2018, Suecia figuraba en la mitad de la tabla. ¿Qué pasó? ¿Qué maravillosos cambios pudieron introducir para revertir esta vergonzosa tendencia?

    Antes de responder a esta pregunta, debería quizá mencionar algo que, creo, puede ser relevante. En 2015 escribí mi tesis en la Universidad de Estocolmo sobre el Informe PISA y la situación que acabo de describir. Por aquel entonces, el argumento que utilizó la oposición del tribunal fue que los alumnos extranjeros hacían bajar la prestación del conjunto de los suecos. Ese era y sigue siendo, un argumento falaz, por la sencilla razón de que otros países del entorno como Francia, Países Bajos, Suiza, Alemania, Reino Unido o la propia España, tienen una población de estudiantes de origen extranjero igual o incluso mayor que Suecia. La respuesta que obtuve entonces, por parte de una profesora de origen chileno, fue que los extranjeros en Suecia eran «de peor calidad», argumento que, no solo es racista, sino carente por completo de fundamento científico –como es en sí mismo el racismo-.

    Pues bien, volvamos ahora a 2018. ¿Qué hizo Suecia para mejorar sus resultados? ¿Invertir más en educación? ¿Mejorar la formación del profesorado? ¿Replantear el plan curricular de Skolverket para ponerse a la par de sus homólogos europeos? ¿O manipular la prueba? Efectivamente, la respuesta correcta es esta última. Lo que hizo fue excluir al 11% de los estudiantes seleccionados para la prueba que, a juicio del sistema educativo, podían perjudicar los resultados de ésta. Dicha cifra, como concluye la Oficina Nacional de Auditoría, que puede consultarse en el siguiente enlace: https://www.riksrevisionen.se/om-riksrevisionen/kommunikation-och-media/nyhetsarkiv/2021-04-29-otillracklig-uppfoljning-av-pisa-undersokningens-genomforande-2018.html , está muy por encima del 5% que permite la OCDE.

    El informe de la Oficina Nacional de Auditoría es contundente e incuestionable: «esto se hizo en parte por motivos incorrectos y que el Gobierno y Skolverket no han seguido la implementación. Tampoco se ha realizado ninguna investigación creíble posteriormente».

    Hay que destacar que el escándalo no es ni reciente ni actual. De hecho, la noticia salió a la luz en el verano de 2020, cuando el diario Expressen lo destapó, sin que tuviera mayor trascendencia. Esto se debió, en parte a que las noticias en verano tienen muy poco impacto, y en parte que la actual situación de pandemia, posterior a la fecha en la que se cometió la irregularidad, eclipsaron por completo la noticia.

    Ha hecho falta que la Oficina Nacional de Auditoría hiciera público su informe para forzar al ejecutivo sueco a sacar la cabeza de debajo del ala, y dar la cara (cosa que no acostumbra hacer). Como estamos viendo a raíz de esta crisis, las instituciones suecas prefieren buscar un chivo expiatorio conveniente (los inmigrantes, por norma general), y esconderse detrás de unas estadísticas ah hoc, que contrastan con los índices internacionales. Ante esta discrepancia, la actitud de las instituciones suecas suele ser la de desacreditar los informes independientes, y sacarse del sombrero un estudio propio que acalla cualquier crítica.

    El informe de la auditoría no deja lugar a dudas: «Después de la encuesta de Pisa en 2018, se criticó que demasiados estudiantes en Suecia habían sido exentos de tomar la prueba. Por tanto, se ha cuestionado si los resultados arrojaron una imagen real». Esto es una prueba más de la consumación del divorcio entre la realidad y la percepción que los suecos tienen de sí mismos. Y no se circunscribe solo a la situación del sistema educativo. Se aplica a muchos ámbitos de la vida en Suecia, como la sanidad, el medio ambiente, o el racismo institucional, este último, parte inseparable de la marca sueca. ¿Cómo explicar entonces que Suecia, hoy en día, siga siendo la región con mayor incidencia acumulada en casos de covid? Recordemos que, cuando comenzó la pandemia, FHM decía que un buen lavado de manos era suficiente para prevenir el virus. ¿Qué está pasando entonces? ¿Acaso los suecos no se lavan las manos? Ante esta pregunta, yo diría que, al contrario, los suecos son los campeones del lavado de manos. Y al igual que con la pandemia, en la que hemos visto que el jabón no previene el coronavirus, podemos constatar que el sistema educativo en Suecia no previene el fracaso, por mucho que lo disfracen y hablen de que «ningún alumno se queda atrás».

    Las reacciones del gobierno han sido las de esperar en Suecia: La ministra Ekström echó balones fuera y señaló al director de Skolverket, que asumió las culpas con la boca pequeña sin depurar responsabilidades, reparar el daño e invalidar los resultados de la prueba. En resumen: barrieron la mugre bajo la alfombra o, como decimos en España, «se hicieron los suecos».

    Diego Kindler 30/04/2021

     


    La Ministra de Educación, Anna Ekström. PISA 2018. 

     

    Resultados de PISA en 2018

     

    Resultados de PISA en 2012

     

  • PISA 2018 - Anna Ekström: “Pido disculpas si he cometido un error”

    Fuertes críticas recayeron sobre la Ministra de Educación, Anna Ekström, a raíz del lapidario informe emitido este jueves por la Oficina Nacional de Auditoría.

    La entidad investigó los resultados del informe PISA más reciente, el cual ubicaba a Suecia por sobre el promedio. Sin embargo, la auditoria reveló que los buenos estos resultados no son fidedignos, puesto que más de un once por ciento de alumnos fueron excluidos de la prueba. “Pido disculpas si he cometido un error”, dijo Ekström.

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    El 3 de diciembre de 2019, la titular de educación, Anna Ekström exclamaba triunfante: 

    ¡Este es un día de júbilo!

     

    Y en su cuenta de Twitter [no olvidar que las palabras marcadas con rojo son enlaces] escribía que los adolescentes suecos se alzaban por sobre el promedio de la evaluación PISA de la OCDE en todas las materias. El estudio PISA mide el conocimiento de los jóvenes de 15 años en todo el mundo en comprensión lectora, matemáticas y ciencias.

     

    Finalmente, Suecia había recuperado el nivel del año 2006, antes de que los resultados escolares comenzaran a decaer, lo cual fue motivo de gran júbilo para la titular de Educación.

     

    Sin embargo, ya entonces se escucharon voces críticas alertando que la prueba PISA de 2018 no se había llevado a cabo conforme a las normativas vigentes que exige la OCDE.

     

    Se había excluido a un porcentaje muy alto de alumnos: a un 11,1 por ciento. Según la normativa, se puede eximir hasta un 5 por ciento de alumnos, para que realicen la prueba.

     

    Una investigación periodística del vespertino Expressen, el año pasado, reveló que un gran número de estudiantes nacidos en el extranjero fueron excluidos de rendir la prueba, así como también estudiantes regulares con bajos resultados en dominio del idioma. Con esto, Suecia violó las regulaciones oficiales de la OCDE. De haberse seguido las reglas, los buenos resultados habrían sido reemplazados por un empeoramiento en el resultado, según el medio.

     

    No obstante, la Agencia Nacional de Educación (Skolverket) desestimó de inmediato todas las críticas, y se mantuvo en su posición de que todo se había hecho bien.

    - No podemos presentar un estudio que no sea correcto, dijo el director general de la Skolverket, Peter Fredriksson, tras la revelación a principios de junio del año pasado.

     

    Al momento de llevarse a cabo la prueba, el gobierno había encargado a Skolverket, por primera vez, hacerse a cargo de la parte ejecutiva de esta.

    - Fue la primera vez que Skolverket estuvo a cargo del informe PISA y salió mal, dijo la directora de auditoría, Sofia Sandgren Massih, presentar el informe, el jueves.

     

    La Auditoría escribe, en su informe:

     

    “La revisión muestra deficiencias en el trabajo de seguimiento de la Agencia Nacional de Educación con respecto a las exclusiones, y en cómo el gobierno y la Agencia Nacional de Educación han manejado las dudas que han surgido. La Oficina Nacional de Auditoría valora que es grave que ni el Gobierno ni la Agencia Nacional de Educación hayan seguido de manera convincente las sospechas de inexactitudes en la implementación que han presentado tanto medios de comunicación como el Comité de Educación del Riksdag [Parlamento]. La Agencia Nacional de Educación, la OCDE y el gobierno han afirmado que la baja participación de Suecia en la encuesta de Pisa se debió a la afluencia de migrantes en los años anteriores a la realización de las pruebas. El examen muestra que esta no es una explicación válida. La decisión de la Agencia Nacional de Educación de no informar las razones de la exclusión por separado ha dificultado el seguimiento de las exclusiones incorrectas.

    La decisión de la Agencia Nacional de Educación de no desglosar por separado las razones de la exclusión ha dificultado el seguimiento de las exclusiones incorrectas.”

     

    En entrevista con Expressen, Sofia Sandgren Massih afirma:

    - En nuestro informe constatamos que, en el marco de PISA 2018 en Suecia, se hicieron demasiadas exclusiones. También hubo un gran número de ausencias, vele decir, alumnos que no se presentaron a dar la prueba ese día

    - Salió mal. Las cosas pueden salir mal, pero que después no se haya tratado de averiguar por qué pasó salió mal, para, de esta forma esto no se repita, es lo más grave de esto. Que no se haya hecho una investigación acuciosa de lo que pasó.

     

    Expresen: ¿Esta es una crítica más que nada en contra de Agencia Nacional de Educación o en contra del gobierno?

    - En contra de ambos, diría yo. Nuestra apreciación es que ni Skolverket ni el gobierno han hecho esfuerzos fidedignos en averiguar qué fue lo que pasó, con el fin, de esta manera, corregir los defectos.

     

    En tanto que la Ministra de Educación, Anna Ekström, declaró, en conferencia de prensa el mismo día:

    - La próxima vez que se haga la prueba de Pisa, no debe haber ninguna duda sobre qué estudiantes pueden hacer la prueba y cuales no.

     

    Agregó que, si se habían cometido errores, pedía disculpas. Y aseguró que la próxima vez la prueba se haría de acuerdo a las normas vigentes. 

     

    Además, y de acuerdo con las leyes de transparencia en Suecia, debería presentar los memorándums que recibió de parte de funcionarios de su propio ministerio, quienes habían alertado sobre lo incorrecto de los resultados de PISA 2018.

     


    La Ministra de Educación, Anna Ekström. 

     

    Más datos:

    La ministra Anna Ekström asumió la cartera de Educación el 21 de enero de 2019, vale decir, no estaba a cargo del ministerio al momento de PISA 2018, por lo tanto, quien realmente es responsable del escándalo de la prueba es Gustav Fridolin, quien ocupó el cargo desde el 3 de octubre de 2014 hasta el 21 de enero de 2019.

    Entre el 3 de octubre de 2014 y el 21 de enero de 2019, Anna Ekström se desempenó como ministra de la Escuela Secundaria superior sueca.

    A pesar de esto, se han alzado algunas voces exigiendo un voto de censura, sobre todo de parte de Demócratas de Suecia. Sin embargo, no se estima que tenga respaldo en el Riksdagen.

    Lejos están los años en que Suecia se destacaba por su sistema de Educación de calidad, además de ser completamente gratuito. La gratuidad se mantiene – no faltaba más en un país tan rico como Suecia – pero la calidad ha ido mermando año tras año.

    “Y lo más importante de todo: si el conocimiento da libertad, la política escolar sueca condena hoy a grandes grupos de niños a una vida en una jaula”, escribía, el 17 de mayo de 2016, la actual jefa de cultura de Aftonbladet.

    Y agregaba:

    “En los últimos años, se ha vuelto espantosamente claro cuán equivocadas resultaron las grandes reformas de los años 90 en el área escolar. La combinación de comunalización, libre elección de escuela y un mercado escolar no regulado, ha llevado a una situación en la que los conocimientos empeoran y la escuela contribuye a fortalecer las diferencias de clase. En términos de recursos, la escuela no se ha puesto al día luego de los grandes recortes realizados durante la crisis de los noventa.”

    Conclusión: Suecia obtuvo mejores resultados en PISA 2018, ubicándose en los primeros lugares, pero hizo trampa. De haber seguido las reglas de la OCDE, su ubicación habría sido completamente distinta.

     


    Gustav Fridolin dejó la cartera de Educación en 2019 y el año anterior había comunicado que no iría a la reelección de vocero del Partido Verde (MP). Fridolin ha dicho que "el sistema de calificaciones es una de las explicaciones parciales del aumento del malestar psíquico, debido al estrés que conllevan las calificaciones". También creía que esta era una de las razones de la caída de los resultados escolares. Foto: Marisol Aliaga. (Foto de archivo).

     

    Y otro dato:

    Cuando las críticas por los resultados falseados de PISA 2018 eran ya más que evidentes, Suecia le solicitó a la OCDE que revisara sus cifras. La organización llegó a la conclusión de que los resultados estaban perfectamente en orden. Pero, como lo constató más tarde la Contraloría, Suecia le facilitó a la OCDE datos incorrectos, que llevaron a conclusiones equivocadas. 

    Y esto habría pasado inadvertido, si no fuera porque la Oficina Nacional de Auditoría se decidió a investigar el controvertido tema, llegando a las conclusiones más arriba enumeradas. 

    La Oficina Nacional de Auditoría es una entidad autónoma que tiene mandato para investigar al gobierno, a las instituciones estatales y a las empresas y fundaciones. 

     

     

    Fuente: OCDE. 

     

  • Celebración del Día Internacional de los Trabajadores

    05 de mayo de 2015 | SUECIA |

     

    ESTOCOLMO: Por primera vez, desde el 2006, la Socialdemocracia celebró el Día Internacional de los Trabajadores siendo el partido oficialista.

    En su discurso en Sudsvall, el primer ministro Stefan Löfven mantuvo su promesa de, a más tardar el 2020, presentar los índices de cesantía más bajos dentro de la Unión Europea.

    El líder del Partido de Izquierda, Jonas Sjöstedt, no nombró esta vez el lucro con dineros fiscales, en su discurso en Uppsala, y el presidente de la LO, Karl-Petter Thorwaldsson, en Norrköping, se preguntó repetidas veces: "¿Qué tan difícil es?"

    En Estocolmo, los latinoamericanos demostraron su apoyo a Venezuela, en protesta a las elección de Jonas Sjöstedt, de peferir a USA antes que a Venezuela.

     

    Por: Marisol Aliaga

     

    Este primero de mayo se cumplieron 125 años desde que unas 50.000 personas se congregaran en Gärdet, Estocolmo, para celebrar el Día de los Trabajadores. Sin embargo, el interés que se viera entonces pertenece a las glorias pasadas del partido de los trabajadores, la Socialdemocracia.

    Pero a pesar de que los tiempos de Hjalmar Branting no pueden sentirse más lejanos, hay algo que no ha cambiado: la importancia de un puesto de trabajo.

    Este año las parolas de la Socialdemocracia fueron Conocimiento, Libertad, Futuro.

    Tres fueron los oradores principales de la jornada, Stefan Löfven, en Sundsvall, Karl-Petter Thorwaldsson, en Norrköping, y Jonas Sjöstedt, en Uppsala.

    En Norrköping, una lluvia torrencial obligó al jefe de la LO, Karl-Petter Thorwaldsson, a estar bajo techo, lo que no impidió que pronunciara un encendido discurso colmado de cifras pero también de anécdotas personales, como su historia familiar, de su madre, de escasos recursos, y de Gertrud, la anciana que a sus 90 años, logró por fin un lugar en una casa de reposo escribiendo una columna en el vespertino Aftonbladet.

    Y contó que cada vez que se encontraba con Gertrud, ella le hacía la misma pregunta: "¿Quién saca la voz a nombre de quienes no son publicados en las páginas de debate de los diarios?"


    Thorwaldsson recordó que la Suecia de hoy es una Suecia donde se mantienen las diferencias de clase. O, estas nuevamente han hecho su aparición, sobre todo luego de los últimos ocho años de gobierno burgués.

    - En las últimas décadas hemos visto un retroceso hacia una mayor inseguridad, una creciente pobreza y un aumento de la brecha entre clases, dijo.

    Y recordó que hace poco la LO presentó el informe anual sobre las diferencias de salarios en Suecia. Esta mide la diferencia de sueldos entre la llamada "élite del poder" - o sea, los directores - y el de los trabajadores comunes y corrientes.

    - Hace 35 años atrás, en 1980, el ingreso de la élite del poder era 4,9 veces el sueldo de un trabajador. Hoy en día es 16,8 veces el sueldo de un trabajador. Suecia presenta la brecha que crece más rápidamente dentro de los países de la OCDE. Algo ha sucedido. Nuestro país ha comenzado a ser desgarrado.

    Thorwaldsson tocó también el tema de la educación, nombrando los catastrofales resultados de las escuelas en los últimos informes de PISA.

    También nombró algo que Suecia tenía en común con Chile:

    - Suecia es por cierto el único país en el mundo que permite que colegios financiados por los contribuyentes puedan hacer jugosas ganancias. Anteriormente compartíamos esta posición única con Chile, pero el año pasado la presidenta socialista de Chile, Michelle Bachelet, puso fin al lucro en la educación.

    Y agregó que ahora Suecia es el único país que permite que la educación de los niños sea un taller experimental lucrativo.

    "La igualdad es nuestro principal objetivo, enfatizó Thorwaldsson y, dada su brillante retórica, su carisma y su procedencia humilde, sin duda que dan ganas de creer en lo que dice, porque, en realidad, ¿qué tan difícil es?

     

    "Give 'em hell"

     

    La pregunta pendía en el aire, y seguramente alcanzó velozmente Stefan Löfven, que por su parte había viajado a la norteña ciudad de Sundsvall para pronunciar su primer discurso allí y por primera vez en su cargo de primer ministro.

    - Claro, ¿qué tan difícil es?, contestó, bromeando, a la reportera de Aftonbladet cuando ella le preguntó, al finalizar su discurso, si había dado órdenes de que hiciera buen tiempo en la ciudad.

    Y, ante la pregunta de lo "casi agresivo" de su discurso, contestó que estaba cansado de que el gobierno anterior, de la Alianza priorizara durante ocho años la reducción de impuestos en lugar de invertir en el empleo y en la educación.

    La medida del gobierno burgués, para disminuir la cesantía juvenil: la reducción de impuestos al contratar jóvenes, la calificó de cara y de ineficaz: "idiotez total", dijo.

    En su discurso resaltó el tema de los jóvenes que no estudian ni trabajan. Entre ellos, la cesantía sube a un cuarenta por ciento. Alrededor de unos 86.500 jóvenes de entre 15 y 24 años estarían en esta situación. Reconoció que poco se sabe acerca de ellos, pero que la sociedad hace muy poco para llegar a ellos.

    - Un 60 - 70 por ciento de estos jóvenes que no estudian ni trabajan corren el riesgo de encontrarse en la misma situación el año que viene. Por lo tanto es de suma importancia que hagamos algo al respecto, dijo Löfven.

    Y anunció que el gobierno designará un coordinador nacional que supervisará las labores para poner a estudiar o a trabajar a esta juventud.

    Según él, se trata de un esfuerzo mancomunado a nivel nacional para que alrededor de 90.000 jóvenes sean nuevamente incluidos en la sociedad.

    - Debemos dar a todos ellos un buen comienzo en la vida, no podemos dejarlos desamparados, dijo Stefan Löfven.

    Muchos comentaristas políticos se extrañaron del tono "casi agresivo" del primer ministro, quien comenzó su discurso con un ataque frontal en contra de la Alianza, y lo que esta dejara después de ocho años en el poder.

    Sin embargo, a pesar de lo que digan los politólogos, las cifras hablan por sí solas: la cesantía ha aumentado, la educación nunca había estado peor y el déficit presupuestario se ha disparado.

    - Suecia es un país fuerte. Podemos superar crisis y catástrofes. ¡Pero nadie sabe si hubiéramos aguantado cuatro años más con un gobierno burgués! Exclamó Löfven.

    Y explicó lo ocurrido el año pasado, cuando, a punto de concretarse el cambio de presupuesto del gobierno, desde su casa el líder de los Demócratas de Suecia, Jimmie Åkesson, en un mensaje de texto les dio las instrucciones a sus camaradas de partido para que votaran por el presupuesto de la derecha, con el propósito de echar abajo el gobierno recientemente y democráticamente elegido.

    "Give 'em hell" (Dénles un infierno) decía el cínico mensaje del líder del partido racista, dando a entender que los SD cumplirían sus amenazas de hacer caer al gobierno. A esto le seguirían unos días de caos pocas veces antes visto en Suecia.

    - Y lo lograron. Les dieron un infierno a todos los enfermos que quedaron sin seguro de enfermedad, a todos los jóvenes que esperaban nuevas oportunidades educativas, a todas las familias con hijos que dependían de un mejor bienestar, a todos los pensionados que ansiaban una mejor economía, a todos los desempleados que tuvieron que permanecer en la "Fase 3", explicó Stefan Löfven, con rabia contenida.

    Vale decir que, a pesar del "infierno" que Åkesson quiso dar a una gran parte de la población sueca, el partido sigue creciendo en las encuestas de opinión, mientras que la Socialdemocracia sigue bajando.

    Tal vez en parte ayude el hecho de que la derecha sigue acusando al gobierno de incompetente, y criticando las medidas actuales - o sea sus propias medidas - ya que en la actualidad el gobierno de la Socialdemocracia y el Partido Verde se rige por el presupuesto de la Alianza - gracias a los Demócratas de Suecia.

    - Han demostrado, en estos meses en el poder, que son incapaces de gobernar, dijo Anna Kinberg Batra en una entrevista reciente en la televisión, refiriéndose al gobierno de Stefan Löfven. Pero omitió que el presupuesto de Löfven aún no ha comenzado a regir.

    Sin duda que a la Socialdemocracia le haría falta algo de la falta de vergüenza de los líderes de la Alianza.

    Aunque un dardo bien dirigido lanzó Löfven en contra del ex ministro de educación, Jan Björklund:

    - Durante ocho años, la escuela sueca ha sido dirigida de acuerdo al parecer personal de un mayor [cargo que tuvo en la Armada Björklund], y bajo un solo principio económico: las grandes sumas van a los recortes de impuestos y las migajas a los escolares de Suecia.

    Al final de su discurso el primer ministro recordó las luchas internacionales de la Socialdemocracia en décadas anteriores señalando la posición actual del gobierno frente a Palestina, y recordó la importancia de la acción ciudadana en la lucha en contra de la desigualdad a todo nivel, en la sociedad sueca.

     

    Sjöstedt prefiere a Venezuela

     

    Por su parte el dirigente del Partido de Izquierda, Jonas Sjöstedt, decidió viajar a Uppsala, al norte de Estocolmo, este 1 de mayo. En su discurso destacó, al igual que Thorwaldsson y Löfven, el tema laboral y la política al respecto del gobierno anterior.

    - Después de ocho años de política de derechas, el mercado de trabajo está hecho pedazos. Fredrik Reinfeldt prometió acabar con la exclusión, pero el desempleo era mayor cuando se retiró que cuando asumió. Para muchos jóvenes es casi imposible encontrar hoy un trabajo fijo. Contratos permanentes son subcontratados y rigen los contratos flexibles. En lugar de luchar contra el desempleo, la derecha eligió combatir a los desempleados, y rebajar la Caja de Cesantía que yo y otros necesitábamos, dijo Sjöstedt.

    A diferencia de su discurso de la campaña electoral, del año pasado, ahora el líder de la Izquierda no nombró su anterior punto principal: las ganancias en el sistema de bienestar. En cambio nombró tres tópicos de importancia: El próximo año poner fin al contrato temporario de trabajo, el 2007 poner fin a que las agencias de colocaciones suplan las necesidades permanentes de un lugar de trabajo y, en el 2018 a más tardar, que se promueva la ley del derecho al tiempo laboral completo.

    Medidas concretas que no cabe duda abogan por mejores condiciones de trabajo. No obstante, las palabras de Jonas Sjöstedt le sonaron este año a más de algún latinoamericano de izquierda como vacías, luego de que éste, en una entrevista con la televisión sueca contestara que prefería a EE.UU. antes que a Venezuela.

    La entrevista fue transmitida recientemente por el canal estatal sueco en el programa Partiledaren, donde los dirigentes de todos los partidos han sido entrevistados. Al final del programa, el entrevistador hace una serie de preguntas cortas, y el entrevistado puede elegir solamente entre dos alternativas. Obviamente las alternativas son elegidas con el máximo de perspicacia para poner en aprietos al líder de turno.

    Al término del programa, el conductor le pregunta, entre otros temas, qué prefiere, USA o Venezuela - sin ninguna explicación de por medio - a lo cual Sjöstedt responde rápidamente y sin titubear: USA. (Vale decir que Anna Kinberg Batra no contestó ni lo uno ni lo otro a ninguna de las preguntas, cuando le tocó el turno a ella).

    La elección de Jonas Sjöstedt ocasionó una ola de malestar dentro de correligionarios y simpatizantes y un debate en las redes sociales que hasta la fecha aún no cesa.

    "Pero ahora el líder del partido de Izquierda, Míster Jonas Sjöstedt, ha cruzado una línea que no puedo aceptar. Ha tomado partido a favor de todo lo que hemos luchado en contra desde diferentes trincheras durante todas nuestras vidas. Al escoger a EE.UU. ante Venezuela, escogió a un país que ha estado involucrado en prácticamente todos los conflictos bélicos de los tiempos modernos. Ha invadido, provocado conflictos y en todos los lugares donde se ha metido ha dejado tras sí un caos. Pienso en Chile, la primavera árabe, Libia, Honduras, Siria, por mencionar algunos", escribe en Facebook y en Magazín Latino la columnista Sara Olave.

    Gabriel Pérez Santiago, miembro del Partido de Izquierda de Malmö, escribe, por su parte, en el diario digital Alltid.se, que no se puede dejar de lado las experiencias de la izquierda latinoamericana.

    "Exijo una explicación de por qué Jonas Sjöstedt eligió los Estados Unidos frente a Venezuela. Porque la elección consciente que Jonas Sjöstedt hizo en el programa "Partiledaren" no es sólo una declaración sobre en qué país uno mismo, literalmente, quiere vivir. Eso es hacerse más tonto de lo que se es. ¿Una pregunta interesante para Jonas Sjöstedt sería qué significa el socialismo y la solidaridad internacional para él?", escribe Gabriel Pérez Santiago.

     

    Hasta el momento el líder del Partido de Izquierda no ha contestado la crítica. ¿Tal vez ni siquiera se haya enterado?

     

    En el 2012 fue criticado, para esta misma fecha, luego de que declarara que no quiere ver retratos ni de Lenin ni del Che Guevara en la marcha del Día de los Trabajadores.

     

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    Ebba Busch Thor es la nueva líder del partido Demócrata Cristiano

     

     

     

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