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¿Quién va a ayudar a Ida y Emma? Emma Borgström. Ida Svensson. Dagens Nyheter. SVT.

¿Quién va a ayudar a Ida y Emma?

“Anhelo volver a la vida que tenía antes de enfermarme. A nadie le gusta estar enfermo en casa,”, dice Ida, en el programa Agenda, en la televisión estatal, SVT.

“Estaba completamente sana, me iba en bicicleta al trabajo. Hoy apenas puedo mantenerme en pie, constata Emma, en el matutino Dagens Nyheter.

Y la pregunta es qué solución se les da a las personas que después de tener covid-19 se han convertido en pacientes crónicos.

 

 Por: Marisol Aliaga

 

Ida Svensson y Emma Borgström tienen en común que son jóvenes, madres, exitosas en su profesión y les gusta el ejercicio físico. 

Antes de enfermarse con la covid-19. 


Hoy solamente el levantarse de la silla o de la cama hace que el pulso se les acelere y queden sin aliento. Ambas echan de menos la vida que tenían antes de contagiarse, exitosas en el trabajo y con hijos pequeños.

Hoy ninguna de las dos sabe cuándo podrán nuevamente jugar con ellos.

Ida Svensson no quería por nada contagiarse con el coronavirus, para no contagiar a los ancianos de la residencia para mayores donde trabajaba antes de la pandemia. Incluso prohibió a sus hijos jugar con amiguitos después de la escuela.

Todo fue en vano, en abril se enfermó.

- El salir a pasear al perro se me hizo imposible, quedaba jadeando por completo, no podía respirar. Nunca me había pasado algo así, una sensación horrible, dijo en Agenda, el domingo pasado.

Trató de hacerse una prueba para saber si tenía covid-19, pero, debido a que el médico estimó que no requería ser hospitalizada, esta le fue negada. Se le recomendó quedarse en casa.

Al cabo de unos días, comenzó a sentirse mejor, y volvió al trabajo, pero al final de la jornada nuevamente su estado empeoró.  

- Me puse a lavar ropa y me dolió mucho el pecho. No pude levantarme y fue muy terrible, sentí como si no estuviera recibiendo nada de aire, dice en el programa.

Ida había desarrollado una inflamación que le afectaba la respiración, y ante el menor esfuerzo se le disparaba el pulso. Después de un mes de haber desarrollado los primeros síntomas, pudo, por fin, hacerse la prueba del coronavirus. Era positiva.

El médico que la atendió, luego de que se sintiera nuevamente mal, cuando intentó ir nuevamente al trabajo, le dijo: “Tú querías, pero tu cuerpo aún no estaba preparado”.

Desde abril que está con licencia médica. Y desde entonces que ha sido derivada de un lado a otro, desde consultorios a clínicas especializadas. Sin embargo, hasta la fecha no ha sido sometida a una investigación clínica exhaustiva, con el fin de determinar el porqué de sus males.

Afortunadamente Ida puede contar con la ayuda de sus padres y de su hermana. Aunque no es lo que quisiera. Y, al igual que otros pacientes que están en su misma situación, también ha debido enfrentar que sus síntomas no son tomados en cuenta o que no es creída. 

- Una anhela la vida que tenía antes de enfermarse. A nadie le gusta estar enferma en casa, dice, y agrega que, a pesar de esto, nadie quería preocuparse de su caso, se sentía que “apestaba”.

Desde abril que está con licencia médica. Y teme que, si no recibe la ayuda de especialistas, los síntomas no van a desaparecer. Como vive el Uppsala, no pertenece a la Región de Estocolmo, por lo tanto no puede ser atendida en la clínica especializada en enfermos crónicos de covid-19, que se ha instaurado en el hospital universitario del Karolinska, en Solna.

Mikael Runold es médico jefe de esta clínica. En Agenda explica la situación de los pacientes: 

- El común denominador es que muchos tienen graves problemas de concentración. Algunos lo describen como “niebla en el cerebro, una fatiga pronunciada. Tratan de activarse, de hacer ejercicio físico, pero sufren dificultades. Y lo que tiene de especial esta condición es que varía con el tiempo. Tenemos pacientes que han mejorado durante unos meses, pero luego vuelven a empeorar. Y otros que han estado sufriendo esto durante casi un año, enfermos crónicos con covid.


En la clínica se han preocupado de tener especialistas en múltiples disciplinas, con el fin de efectivizar el tratamiento de los pacientes que se han visto gravemente afectados por la enfermedad. Cuentan con neumólogos, infectólogos, cardiólogos, neurólogos, nefrólogos, para atender las necesidades de los pacientes que reciben y que han sido derivados desde la atención primaria.

Y son cada vez más.

- Tenemos una enorme afluencia de pacientes remitidos. Realmente enorme, constata el doctor Mikael Runold.

Ida, en tanto, trata de mantener la esperanza en recuperar su salud.     

- Puede que no haya una vida normal después de esto ...me entristece mucho sentir así, que tal vez nunca vuelva a ser la persona que era antes, constata -  con pena - en Agenda, mientras ve jugar a sus hijos en la nieve afuera, desde la ventana de su hogar.

 

 
Ida Svensson. Foto: captura de pantalla. SVT.

 

En tanto, Emma Borgström, de 39 años, también madre de dos hijos, se encuentra en el oculista, en el Centro de Rehabilitación para pacientes con corona, en la comuna de Tyresö, al sur de Estocolmo.

- Veo las letras, pero es como si ya no pudiera enfocar mi mirada y me dan muchas náuseas, dice Emma, cuando el óptico le pide que lea las letras en un cartel.

 

Emma participa en un estudio de investigación sobre las secuelas de la covid-19. Al igual que otras personas que han tenido la enfermedad, tiene problemas con la vista.

- No tenemos idea de por qué está sucediendo esto. Las cifras que recopilan los consultorios aún no son material publicado, pero es de esperar que podamos investigar esto, dice, en entrevista con el matutino Dagens Nyheter, el óptico e investigador del Instituto Karolinska, Jan Johansson, quien examina a Emma.

 

En el Centro de Rehabilitación los especialistas han constatado que muchos de los pacientes crónicos de covid-19 sufren de problemas a la vista.

 

- Hemos acordado realizar un estudio piloto para ver qué tipo de desviaciones son y con qué frecuencia parecen ocurrir, dice Jan Johansson al diario.

Aunque los síntomas son múltiples y varían de un paciente a otro, en el Centro de Rehabilitación los especialistas han constatado que muchos de los pacientes crónicos – o sea que tienen más de doce semanas con síntomas de covid-19 - sufren de problemas a la vista.

- Hemos acordado realizar un estudio piloto para ver qué tipo de desviaciones son y con qué frecuencia parecen ocurrir, dice Jan Johansson al diario.

 

Emma contrajo la enfermedad a fines de marzo del 2020. Y desde entonces la vida le dio un vuelco. Del interesante trabajo como diseñadora y la intensa actividad física que acostumbraba a hacer ya no queda prácticamente nada. Su vida cambió en un antes y un después del covid, en la actualidad incluso las voces de sus hijos le molestan, lucha contra el cansancio físico y mental día a día. En la entrevista dice que le gustaría huir a una casa sola, en el campo, puesto que  hasta el más mínimo estímulo le produce dolor de cabeza.

- Se siente como si la cabeza me fuera a estallar al menor movimiento o sonido, dice.

 

Luego del contagio, no presentó mejoría. Unas semanas después, un día sintió que le faltaba el aire. Fue trasladada en ambulancia al hospital y, al igual que a Ida, tampoco se le hizo la prueba del coronavirus. Al día siguiente, y luego de controlar su oxigenación, fue dada de alta.

 

No obstante, las dificultades para respirar y el dolor en los pulmones persistieron, hasta que, luego de nuevas visitas a la posta de Urgencias y a consultorios, fue derivada a la clínica multidisciplinaria para enfermos crónicos de covid-19, del Hospital Universitario Karolinska. Recién allí se le diagnosticó la enfermedad, y su estado crónico.

- Antes nadie me tomó en serio. Tuve que seguir trabajando acostada y desde mi sofá durante mucho tiempo. Pero en diciembre, por fin, me dieron de baja por enfermedad, cuenta Emma.

 

Su caso y el de Ida son muy parecidos, pero no únicos. Se desconoce el número de pacientes afectados, aunque se ha nombrado la cifra de 150.000 personas.

 

La clínica multidisciplinaria para enfermos crónicos de covid-19, del Hospital Universitario Karolinska, al igual que una similar en la ciudad de Norrköping, se especializaban en un comienzo en pacientes que habían sido internados en la Unidades de Cuidados Intensivos (UCI). Sin embargo, en la actualidad reciben pacientes que, como es el caso de Ida y Emma, no han sido intubados, pero tampoco se han recuperado de la enfermedad. Han pasado a ser pacientes crónicos de covid.

 

Judith Bruchfeld es médica jefe de la clínica del hospital del Karolinska:


- Entre los enfermos crónicos, vemos a un grupo completamente diferente al que vimos en las UCIS. Son principalmente mujeres de entre 25 y 45 años. Se caracterizan porque han sido muy saludables y de alto rendimiento en la plenitud de la vida, dice, al diario Dagens Nyheter.

Los especialistas no saben por qué las mujeres jóvenes han resultado ser más afectadas.  “Pero podemos ver que estas personas están muy enfermas, lo que es trágico”, dijo la facultativa.

Las palpitaciones fuertes al menor esfuerzo son algo bastante común, en estos pacientes.

- Parecen haber desarrollado una condición llamada POTS, que es más común en mujeres que en hombres. Es un efecto sobre el sistema nervioso autónomo que aún no sabemos cómo surge, pero se podría decir que el sistema de paz y tranquilidad está irritado y reacciona con demasiada fuerza, explicó Judith Bruchfeld.

Agrega que el hecho de que los enfermos crónicos se vean afectados por esto es una hipótesis, y junto a sus colegas han solicitado el permiso ético para realizar investigaciones con el fin de poder ayudar a estos pacientes. 

 

Síntomas que presentan los enfermos crónicos de covid son, entre otros: fatiga, dificultad para respirar, deterioro del sentido del olfato, dolor en el pecho, deterioro de la calidad de vida, ansiedad, depresión e incluso funciones corporales como deterioro de la función pulmonar.

 


Emma Borgström. Foto: DN.

 

 

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  • ¿Qué pasó en Chile? Campeón del mundo en vacunación, pero vuelve al confinamiento

    El éxito chileno con su campaña de vacunación contra la Covid-19 fue motivo de admiración en el mundo entero. Sin embargo, las cifras no mejoraron, y Chile asombró una vez más, porque en lugar de bajar los contagios, estos se incrementaron. En los últimos días se ha apreciado una leve mejoría, pero los expertos aconsejan cautela.

    Aquí, una noticia sobre la “paradoja chilena”, que mostró que una vacunación rápida no necesariamente resuelve el problema de la propagación del coronavirus.

     

     Fuente: Svenska Yle. 7 abril 2021. Traducción: Magazín Latino

     

    Chile ha elaborado una de las estrategias de vacunación más exitosas del mundo. Sin embargo, Chile también ha aprendido que un ritmo veloz de vacunación no necesariamente resuelve el problema de la propagación del virus.

    La Unión Europea lucha con su lenta distribución de vacunas y está pensando en cómo reabrir las sociedades, para que la gente pueda empezar a vivir una vida más normal. También en Finlandia, el gobierno está considerando ahora una estrategia de salida.

    Es la llamada estrategia de salida, que ahora interesa a muchos – el salir de la burbuja cerrada en la que la mayoría de la gente ha tenido que vivir. Y las expectativas para la vacuna son altas. ¿Pero estamos tentados a creer demasiado en el poder de la vacuna? ¿Estamos adormecidos en una falsa sensación de seguridad?

     

    Chile es ”campeón mundial”

    Hay países que han comenzado bien con sus vacunaciones. Uno de ellos es Chile, un país que se dice que se convirtió en campeón del mundo en vacunación covid-19.

    Alrededor del 37 por ciento de los chilenos están vacunados. Esa proporción está lejos de la inmunidad de rebaño del 70 por ciento de la que los científicos suelen hablar, es decir, la proporción que se cree que es capaz de prevenir la libre propagación del virus.

    Chile hizo sus pedidos de vacunas en una etapa temprana y comenzó rápido con la vacunación. Los controles fronterizos se relajaron, la trazabilidad se volvió menos estricta, se suavizaron las restricciones de viaje y se abrieron escuelas, tiendas, centros comerciales, casinos, gimnasios e iglesias.

    Todo se veía mejor. ¿Pero qué pasó después?

     

    La propagación de la infección no disminuyó

    La propagación de la infección se disparó de nuevo, y Chile ahora debe reconsiderar.

    Ahora las autoridades chilenas anuncian que los vuelos internacionales estarán restringidos para todo abril tanto para ciudadanos chilenos como para extranjeros.

    La libertad de movimiento dentro del país también está restringida.

    El transporte de productos se minimiza y las personas no deben alejarse libremente de sus hogares.

    Ayer, el presidente Piñera [7 de abril] anunció que las elecciones en Chile se posponen para garantizar la salud de los ciudadanos.

     

    Jóvenes llenan los hospitales

    Los hospitales están al máximo de su capacidad, y son las personas de mediana edad y los jóvenes quienes están llenando los plazas hospitalarias cada vez más.

    El número de personas infectadas aumentó a medida que las vacaciones de verano llegaban a su fin.

    ¿Cómo pudo pasar esto en Chile? Las preguntas son muchas. ¿Se han destinado erróneamente las vacunas a grupos equivocados? ¿La vacuna no ha funcionado correctamente? ¿Las diversas variantes del virus, como la que se encuentra en Brasil, han tenido algo que ver?

    ¿Confiaron demasiado en el poder de la vacuna?

     

    La importancia de la cautela y cuidadosa flexibilización de restricciones

    La experiencia en Chile demuestra que un ritmo veloz de vacunación no significa mucho si no, al mismo tiempo, se es extremadamente cauteloso.

    Las restricciones deben relajarse de manera prudente y equilibrada. El problema del virus no ha desaparecido sólo porque la gente haya sido vacunada.

     

    "La vacuna condujo a una actitud más floja"

    Las autoridades sanitarias critican ahora al gobierno chileno por permitir que el programa de vacunación robarse todo el espectáculo en tanto que le restaba importancia a la información sobre los riesgos de abrir demasiado. Esto llevó a los ciudadanos a adoptar una actitud más floja, dicen los críticos.

    Sin embargo, no tiene que ir tan mal como en Chile. [De hecho, estos últimos días se ha observado una pequeña mejoría].

     

    La tasa de vacunación de Israel también es muy buena - y allí la propagación de la infección ha disminuido

    Israel es otro país donde el ritmo de vacunación ha sido muy bueno.

    Allí se ha logrado eventualmente abrir la sociedad. Y hasta ahora, la propagación de la infección se ha mantenido baja.

    Así que hay razones para el optimismo.

    A pesar de que los chilenos han vuelto a un estado donde deben tener cuidado y aislarse de nuevo, los israelíes han comenzado a mirar hacia adelante y pueden volver a una vida más normal.

    Más de la mitad de los nueve millones de habitantes del país han sido vacunados. Tiendas, hoteles, salas de conciertos y cines están abiertos.

     

    ¿Entonces, por qué le fue tan bien a Israel?

    Una serie de restricciones todavía están en vigor en Israel - por ejemplo, las mascarillas deben usarse fuera de casa, y el número de personas a las que se les permite reunirse en interiores es limitado.

    Uno podría preguntarse si es posible comparar a Chile con Israel. Hay diferencias entre los países.

    Por ejemplo, han tenido acceso a diferentes vacunas. También se trata de diferentes tipos de sociedades y culturas, y también que la densidad de población y la estructura demográfica también son diferentes.

    Tanto Chile como Israel han pasado por oleadas de infección, vacunas, confinamientos y reapertura - en un orden distinto.

    Y, por supuesto, tampoco está claro cómo será en algún tiempo. Nada es seguro.

     

    Fuentes: DW, Forbes, Reuters, The Guardian

     


    Chile ha tenido una exitosa campaña de vacunación. Foto: ElDesconcierto.cl. 

     

  • La primera víctima de la guerra mediática es la verdad

    El matutino SvD publicó el 19 de marzo el artículo Los problemas de Astra – un sueño dorado para las fábricas de trolles rusos (*), en el que plantea que Rusia dirige una campaña de desinformación contra la vacuna de AstraZeneca. Y que uno de sus aliados en esta maniobra sería el profesor emérito en epidemiología, Marcello Ferrada de Noli.

    El medio se contactó con el profesor Ferrada, quien concedió una entrevista vía por e-mail. Pero de las extensas respuestas del epidemiólogo, SvD publica solamente una frase y un tuit suyo, tergiversado. Y la imagen de un mono con bata blanca y una jeringuilla en la mano. ¿Dónde quedó la ética periodística de Svenska Dagbladet?

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    “Lo mejor es tener un medio propio” me aconsejó, hace muchos años atrás, el legendario periodista chileno Mario Gómez López.

    Sin embargo, frente a los medios de masas establecidos, los medios independientes somos un David frente a un Goliat.

    Una excepción podría ser la publicación The Indicter, cuyo editor en jefe es el mismo profesor Ferrada de Noli, que cuenta con más de medio millón de visitas, de acuerdo a las estadísticas publicadas. 

    La libertad de expresión en Suecia dice estar a un nivel muy alto. En la práctica no es tan así, los grandes monopolios, como en nuestros países, controlan la gran mayoría, sino todo el flujo mediático en el país.  Fuera de eso, la pandemia dejó en evidencia que el llamado Public Service que se supone debe ser totalmente independiente - muchas veces se comporta solo como un megáfono del poder.

    “No existe el periodista imparcial”, decía Stieg Larsson. Tenía toda la razón, el creer otra cosa es ingenuidad. Pero sí existe la ética periodística, el rigor, el esforzarse en llegar a la verdad. Y aquí se me vino a la mente la expresión tan consagrada de que “La primera víctima de la guerra es la verdad”, y también la guerra mediática, donde se aplican las mismas expresiones de “ofensiva” “francotiradores”, “estar bajo ataque” etc.   

    Dagens Nyheter publicó el 2013 la editorial Bienvenido a Skellefteå, Polygono. Les escribí informándoles que "Polígono" no era un pueblo, sino un sector de la ciudad de Arica. Les envié incluso un documento que me enviaron desde allá que lo acreditaba. El autor me dio las gracias. Y no cambió nada. Durante un tiempo les recordé el error en la sección comentarios, de su sitio en la web. Más tarde los borraron todos y la nota mantiene su titular.

    Con Svenska Dagbladet he tenido algunos encontrones, por las publicaciones de Mauricio Rojas. El editor respondió a mis quejas diciendo que “sabía que era una persona controversial”, y punto. Afortunadamente cuando éste hizo una fugaz pasada por el Ministerio de las Culturas en Chile, pudimos comprobar que había mentido, entre otras cosas respecto a su militancia en el MIR.

    Este caso se me vino nuevamente a la mente, al leer el artículo titulado en un principio Los problemas de Astra – un sueño dorado para las fábricas de trolles rusos, y también la sensación de impotencia al sentir que yo tengo la razón, pero ellos el poder. Porque la primera reacción que tengo, al leer el difamatorio artículo, es contactarme con el diario y preguntarles en qué se basan para emitir esas burdas acusaciones. Para recordarles su falta de ética profesional. ¿Pero ganaría algo? Basándome en la experiencia empírica sobre el actuar de SvD, nada.

     

    Contexto:

    El programa de vacunación contra la covid-19 en Europa va lento, por no decir que ha sido un fracaso. La gran mayoría de países no han vacunado a su población en la medida que habían planeado, y los problemas por falta de vacunas han causado gran frustración, desde los ciudadanos de a pie, hasta las más altas esferas en la Unión Europea. Paralelamente con este problema, han surgido otros, como las implicaciones geopolíticas de la vacunación. La información que llega a los ciudadanos está sesgada e influenciada por los medios de cada país y este y oeste se acusan mutuamente de desprestigiar sus vacunas.

    La vacuna de AstraZeneca contra la covid-19  ha sufrido una serie de reveses que en las últimas semanas han ido en aumento. Varios países europeos suspendieron la vacunación con el suero de la empresa británica-sueca luego de muertes asociadas a la inoculación. Más tarde, algunos países la reanudaron, otros no. La Agencia de Salud Pública en Suecia decidió, el jueves, administrarla solamente a los mayores de 65 años, cuando hasta hace poco había desaconsejado su administración para personas justamente en este rango etáreo. Esto ha llevado a que algunos mayores se sienten como conejillos de Indias.  

    En este contexto de dudas e incertidumbres sobre la vacuna de AstraZeneca, un periodista del matutino sueco Svenska Dagbladet se contacta con el Profesor Marcello Ferrada de Noli, y le solicita una entrevista. Más tarde, Mattias Magnusson escribe:

    “SvD se comunica con el profesor por teléfono desde Italia. A Marcello Ferrada de Noli le gusta hablar, pero prefiere responder preguntas por correo electrónico”.

    Como si fuera algo extraño que el entrevistado responda las preguntas por mail. Prácticamente todas las entrevistas, y sobre todo con las autoridades suecas se hacen via mail.

    Agrega que el profesor Ferrada niega estar siendo utilizado con fines propagandísticos rusos, pero que “los medios suecos le llevan la contraria”. Y cita al profesor, con la frase:

    “´La principal preocupación de todos los periodistas honestos como Ud. debería ser el contenido de lo que digo y con qué evidencia científica se basa. No donde finalmente se publicaron o difundieron mis opiniones´, escribe el profesor”.

    Vale decir, una entrevista por correo electrónico que se extiende por tres días y que comprende al menos nueve preguntas y respuestas, donde el profesor Ferrada aclara pacientemente y con lujo de explicaciones las contra preguntas del reportero, se condensa en una sola frase.

    Y de los miles de tuits del del profesor en Twitter, Magnusson elige uno solo, lo tergiversa y dice que lo que afirma el profesor “muy bien podría venir de una fábrica de trolles rusos”. ¿Y qué pruebas da? Ninguna. Ni un solo enlace a fuentes, ni siquiera a fuentes tan amarillentas como su nota.

    En lugar, cita a un jefe de la Agencia de Contingencias Civiles de Suecia (MSB), Mikael Tuvesson (el diario escribe, erróneamente, Tufvesson) cinco veces directamente y otras tantas, indirectamente. "El año pasado se trató mucho de la covid-19 y la estrategia sueca. En otoño, empezaron a aparecer las vacunas. Los problemas que preocupan a la gente son los que se utilizan. En este momento, la vacuna es la herramienta", dice Tuvesson, en el artículo. 

    Vale decir, Svenska Dagbladet contacta a un experto en epidemiología en Bérgamo, Italia, para una entrevista. Pero en lugar de citar las preguntas y respuestas del extenso material que obtiene - desde una de las primeras ciudades en el mundo afectadas por la covid-19, por lo tanto, interesante para cualquier periodista realmente interesado en el tema - publica un artículo difamatorio donde, tomando afirmaciones de otra persona, presenta al entrevistado como un “troll” que está a las órdenes de la propaganda rusa

    Yo me pregunto, en la soledad de mi cuarentena, como periodista independiente y directora de un modesto medio alternativo, ¿haría yo una cosa así?

    Me respondo:

    En el ejercicio de mi profesión he hecho innumerables entrevistas, muchas veces a personas que nunca pensé llegar a conocer. Pero una cosa ha tenido siempre la mayor importancia: el respeto al entrevistado. Como periodista es necesario tener en cuenta algo: el entrevistado deposita en uno toda su confianza, yo estoy ocupando su tiempo, y de mí depende el ser capaz de transcribir lo mejor posible lo que éste me quiere decir. Se trata de ética profesional y de algo que seguramente se tiene o no se tiene. Así de simple.

    Al parecer el articulista de Svenska Dagbladet carece de esta brújula moral.

     

    (*) La nota se tituló así en un principio. Después cambió de titular dos veces, desde: "Los problemas de Astra – un sueño dorado para las fábricas de trolles rusos", pasando por: "El nuevo problema de AstraZeneca es el sueño dorado de los desinformadores", hasta, el titular final, más sobrio: "¿Quién tiene fuerzas para ser crítico y controlar las fuentes, a un año después de la pandemia?".

     

     

    Notas al margen:

    El profesor Marcello Ferrada de Noli publicó un extenso artículo en el medio que dirige, The Indicter, donde reproduce en su totalidad el texto enviado a Mattias Magnusson. Como esta nota está en inglés, no ha sido posible para Magazín Latino publicar aún su contenido (espero hacerlo más adelante). No obstante, el lector interesado puede acceder a esta en el enlace.

    Del extenso artículo podemos incluir, no obstante, algunos párrafos, como:

    “Algunas cosas sobre mí, a las que se hace referencia en el artículo de SvD, no solo son completamente difamatorias sino también completamente falsas. La información de Magnusson sobre lo que le habría respondido durante la entrevista - que afortunadamente fue registrada vía e-mail - no se corresponde con lo que realmente le dije y le expliqué”, explica el profesor Ferrada.

    “De los mil tweets y los artículos que he publicado sobre el tema, a partir de una respuesta de entrevista detallada de 13 páginas y la información que envié a SvD, el periodista elige seleccionar un renglón de un tuit (y también distorsionar su significado) y hacerla representativa de una historia sobre desinformación y propaganda rusa. Esto no es solo un fracaso estadístico (en términos de selección representativa) sino también muy poco ético en términos de práctica profesional y / o periodística.”

    El profesor expresa además que ha cursado una demanda a la entidad que se encarga de examinar las infracciones de parte de los medios de comunicación.

    Otro párrafo que nos gustaría añadir a la nota tiene relación con algo que Marcello Ferrada nombra al final de su artículo, de cuando él quiso ayudar a los adultos mayores de la localidad donde actualmente reside, Bérgamo, conocido por ser el epicentro de la pandemia. Algo que ha sido citado por medios internacionales, y más recientemente en este – enlace.

    “Hoy, 19 de marzo de 2021, más de tres meses después de mi iniciativa, que pudo haber resultado en la vacunación de todos los ancianos en la población de la ciudad afectada por la pandemia, solo menos de la mitad de los ancianos sobrevivientes han podido vacunarse. debido a la accesibilidad y distribución provocada por los fabricantes", escribe el Dr. Ferrada en The Indicter.

    Seguramente Mattias Magnusson no sabe, porque nunca lo averiguó, que el Profesor Ferrada, en diciembre del año pasado, al ver la devastación en la ciudad de Bérgamo, llegó a la conclusión de que la mejor manera de ayudar a sus vecinos de la localidad del norte de Italia era adquirir una vacuna. Y luego de examinar la evidencia científica, la elección recayó en Sputnik V. La vacuna rusa, ha sido vilipendiada por los medios europeos, sin embargo, hoy se perfila como una alternativa segura, y se ha anunciado que incluso hay planes de iniciar su producción en Suecia.

    Hoy, 19 de marzo de 2021, más de tres meses después de mi iniciativa, que pudo haber resultado en la vacunación de todos los ancianos en la población de la ciudad afectada por la pandemia, solo menos de la mitad de los ancianos sobrevivientes han podido vacunarse. debido a la accesibilidad y distribución provocada por los fabricantes.”

    Sus palabras son un fiel reflejo de la necesidad que existe de dejar las ideologías y las razones geopolíticas de lado, frente a un enemigo en común, y de preocuparse, en cambio, de la salud de los ciudadanos.

     


    Marcello Ferrada de Noli, Dr. en Medicina y Psiquiatría, Profesor Emérito de Epidemiología. Pantallazo de SvD. 


    Svenska Dagbladet ilustra su nota con un meme. Foto: Pantallazo, portal del matutino Svenska Dagbladet. 

     

  • España, Alemania y Francia suspenden la vacuna de AstraZeneca

    Aunque la Agencia Europea del Medicamento (EMA) y la OMS insisten en que el uso de la vacuna no implica riesgo para las personas inoculadas, España se suma a Alemania y Francia y suspende la vacuna de AstraZeneca.

    La EMA mantiene una investigación en curso, mientras Dinamarca, Noruega, Islandia, Italia y otros países han suspendido el uso de la vacuna de la farmacéutica sueco-británica. Suecia y Reino Unido, no obstante, continúan administrándola.

    Actualización: El martes, la inoculación con la vacuna de AstraZeneca fue suspendida también en Suecia, en espera del informe de la autoridad europea de medicamentos, que será presentado este jueves

     

     Por: Magazín Latino

     

    Nuevas complicaciones enfrenta la farmacéutica  AstraZeneca con su vacuna en contra de la covid-19. La semana pasada ya había anunciado la reducción a la mitad de sus despachos a Suecia y a otros países de la Unión Europea, lo cual significa que Suecia dejará de recibir más de dos millones de dosis durante el primer trimestre del año en curso. Esto tendrá un impacto en la ya lenta velocidad de vacunación en el país.

     

    Sin embargo, no es el único revés que enfrenta la farmacéutica.

     

    El 8 de marzo, Austria anunció la primera suspensión de un lote de la vacuna AstraZeneca, luego de la muerte de una enfermera de 49 años por "trastornos hemorrágicos graves" días después de ser inoculada.

     

    En Noruega una sanitaria de menos de 50 años falleció, luego de una trombosis cerebral, poco después de recibir su segunda dosis. Se han reportado dos casos más de personal de la salud que presentó episodios tromboembólicos luego de ser inoculados.

     

    En Italia, se reportó el fallecimiento de un hombre de 50 años que desarrolló una trombosis venosa profunda (un coágulo en las piernas), poco después de haber sido vacunado.

     

    Casi cinco millones de personas en Europa han sido inoculados con la vacuna de AstraZeneca, y se han reportado – hasta el jueves de la semana pasada – 30 eventos tromboembólicos.

     

    No obstante, la EMA declaró la semana pasada que: “Actualmente no hay indicios de que la vacuna haya causado estos trastornos, que no figuran como efectos secundarios”, y asegura que “los beneficios de la vacuna continúan superando sus riesgos y la vacuna puede continuar administrándose mientras se está investigando los casos de eventos tromboembólicos”.

     

    Por su parte, el epidemiólogo estatal sueco, Anders Tegnell, asegura que no está preocupado por la medida preventiva de los países de suspender la vacuna de AstraZeneca, en espera de los resultados de la investigación en curso. ”Yo no veo ningún riesgo de trombos”, dijo a la televisión sueca.

     


    La vacuna de AstraZeneca es una de las tres que está autorizada en Suecia, contra el SARS-COV-2, vale decir, el virus que ocasiona la covid-19. Foto: Läkemedelsverket.se. 

     

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