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Erik Helmerson: Un liberal no puede jamás titubear ante dictadores Mauricio Rojas cuando asumía la cartera de Cultura, de Sebastián Piñera. El dictador Augusto Pinochet. Foto: Presidencia.cl. Santiago Llanquin/AP.

Erik Helmerson: Un liberal no puede jamás titubear ante dictadores

Mauricio Rojas vuelve a la política sueca. En rueda de prensa, la líder del partido Liberal, Nyamko Sabuni, le dio una calurosa bienvenida y lo presentó como el nuevo asesor los liberales respecto a temas de integración. Pero su nombramiento es controversial, sobre todo dentro de la comunidad chilena en Suecia.

Y no solo allí, el columnista de Dagens Nyheter, Erik Helmerson, escribe, en esta columna, que Rojas “debe dar cuenta, de una vez por todas, sobre sus puntos de vista sobre el Chile de Pinochet”.

 

 Fuente: Dagens Nyheter. 24.08.2021. Traducción: Magazín Latino

 

El nuevo asesor de integración del partido Liberal, Mauricio Rojas, debe dar cuenta, de una vez por todas, sus puntos de vista sobre el Chile de Pinochet.

 

Este es un texto publicado en las páginas editoriales de Dagens Nyheter. La postura política del consejo editorial es independiente y liberal.

 

Está claro que Mauricio Rojas puede hacer un buen trabajo como nuevo asesor de integración de los liberales, lo cual fue presentado la semana pasada. Tiene méritos de peso. A lo largo de los años, ha tenido opiniones sobre la migración y la integración que pueden describirse como "controvertidas", pero esto no está prohibido en una democracia.

Solo hay una cosa que primero debe investigarse, y son algunas declaraciones sobre el exdictador militar de Chile, Augusto Pinochet.

El número de muertos en el Chile de Pinochet es controvertido. El New York Times escribe en el obituario del dictador, el 11 de diciembre de 2006, que más de 3.200 fueron ejecutados o "desaparecidos" mientras que "miles" de personas más fueron arrestadas, torturadas o enviadas al exilio. Según el mismo texto, los partidarios de Pinochet se "desilusionaron" cuando, en el transcurso de su último año, salió a la luz que el dictador tenía al menos 28 millones de dólares en cuentas secretas en el extranjero. Ese sentimiento bien podría haber ocurrido antes.

Si yo estuviera a cargo de una prueba de laboratorio sobre si una persona es liberal o no, mi primera pregunta sería: "¿Qué opinas de los dictadores?" Si la respuesta no llega rápidamente y se ubica en la sección "la escoria de la tierra", la persona habrá, por una parte, reprobado como liberal, y por otra, se habrá demostrado directamente inadecuada para tareas políticas en una democracia.

Rojas se ha pronunciado en varias ocasiones sobre el general Pinochet. Lo más conocido es cuando, en un libro, critica al Museo de Historia y Derechos Humanos de Santiago, que documenta los abusos de Pinochet: “Más que un museo, es una instalación cuyo propósito ... es escandalizar a los espectadores, sorprenderlos y evitar que razonen por su propia cuenta”, escribió, lo que llevó a su destitución como ministro de Cultura en Chile luego de solamente 90 horas en el cargo.

En una entrevista con el diario Metro [de diciembre de 2004]  Rojas destacó el crecimiento económico de Chile bajo Pinochet y dijo que "la mayoría de las alternativas" al dictador eran peores.

 


Foto: Twitter. Traducción: ¿La imagen de Pinochet es demasiado unilateral? - Algunos querían que las cosas le salieran mal económicamente a Chile durante la dictadura, para que se pudiera condenar y decir que todo era miseria. Ese no fue el caso. Pinochet dejó Chile con un diez por ciento de crecimiento. ¿Quiere decir que los suecos chilenos no quieren ver lo positivo con Pinochet? - No han madurado. Sobre todo, no admiten su propia culpa por lo sucedido, quieren ser víctimas. Los exiliados chilenos se quedaron en lo ocurrido en 1973. Yo suelo decir que la mayoría de las opciones eran peores.

 

La derecha liberal debería tener esto en cuenta, para no terminar en la misma vergonzosa apología de una dictadura.

Cabe decir aquí, de inmediato, que Rojas afirma haber sido citado erróneamente y que él también había criticado a Pinochet y dicho que debería estar en la cárcel. Sería bueno que repitiera esas palabras, preferiblemente con énfasis, y lo más rápido posible.

Pero la pregunta es si lo necesita, por estos días. La gente lo defiende de todos modos. Polemistas liberales conocidos, políticos locales conservadores y otros que deberían tener más conocimiento de las cosas, han apoyado recientemente de varias formas su nombramiento sin abordar, y mucho menos sin problematizar, las declaraciones de Rojas respecto a su país natal.

El viejo adagio "el enemigo del enemigo es mi amigo" sigue vigente, pero ahora se puede formular más bien como "quien manda a mis opositores en las redes es mi amigo".

A lo largo de los años, no mucho ha fascinado más a un viejo liberal que cuando gente de izquierda tararea sobre distintos torturadores con banderas rojas  y que, probablemente, son buenas personas, a pesar de todo. Lenin, Mao, Castro, Chávez - bueno, claro que hicieron muchas locuras, pero tengamos en cuenta que tuvieron que lidiar con el gran capital y el imperialismo de USA, y entonces no es tan fácil organizar elecciones libres y abstenerse de torturar a opositores.

Ahora se escuchan tonos similares sobre Chile: el tal Allende que Pinochet derrocó era, después de todo, un granuja sospechoso, y mira las cosas lindas que el general hizo con la economía. Y sí, los dictadores pueden tener cosas lindas para encandilar, como autopistas, medicinas y cifras del PIB. Pero no se atreven, de todas formas, a convocar a elecciones.

La derecha liberal debería tener esto en cuenta, para no terminar en la misma humillante apología de la dictadura. Y antes que nada, Mauricio Rojas debería explicar claramente y de una vez por todas sus puntos de vista sobre Pinochet.

 


Mauricio Rojas cuando asumía la cartera de Cultura, de Sebastián Piñera. El dictador Augusto Pinochet. Foto: Presidencia.cl. Santiago Llanquin/AP.


La presidenta del partido Liberal (antes Folkpartiet), Nyamko Sabuni y el nuevo asesor del partido en temas de integración: Mauricio Rojas. Foto: Pantallazo Liberalerna.se. 

 

Video: El presidente de Chile, Sebastián Piñera, quien nombró a Rojas en el cargo de ministro, abogó fervorosamente por la libertad de Augusto Pinochet, la única vez que éste estuvo a punto de ser enjuiciado por los crímenes de lesa humanidad que se cometieron en Chile durante la dictadura. Sebastián Piñera nombró (2020) a una familiar de Pinochet como ministra de la Mujer y a un pinochetista como ministro de Trabajo (2021). Las relaciones entre Piñera y el pinochetismo es evidente, y la pregunta es si Nyamko Sabuni tiene conocimiento de ello.


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  • Por qué los grandes líderes mundiales no aceptaron la invitación de Löfven al Foro contra el antisemitismo

    Líderes europeos, expertos y sobrevivientes del Holocausto participaron este miércoles en el Foro Internacional sobre la Memoria del Holocausto, en Malmö, invitados por el primer ministro Stefan Löfven.

    Sin embargo, los grandes líderes mundiales brillaron por su ausencia. El columnista de Dagens Nyheter Ingmar Nevéus, reflexiona sobre el porqué de esto.

     

     Fuente: Dagens Nyheter. 13-10-2021

     

    Se invitó a los principales líderes del mundo - pero casi ninguno asistió.

    Un encuentro en el que todos tienen el mismo mensaje no da la oportunidad de brillar a pesos pesados como Putin y Macron. Es por eso que Stefan Löfven tuvo la compañía de un equipo político B, en el Foro de Malmö contra el antisemitismo.

    Este es un artículo de opinión. El autor es responsable del análisis y puntos de vista del texto.

     

    En la exhibición del Foro de Malmö, la historia oscura de Europa cobra vida.

    Aquí está uno de los autobuses blancos suecos que rescataron a miles de prisioneros de los campos de concentración alemanes.

    Aquí hay testimonios de la última generación de sobrevivientes del Holocausto. Entre otros, el sueco Tobias Rawet, de cuya historia los visitantes pueden participar gracias a la inteligencia artificial – similares a los "asistentes" de voz de los celulares. Si uno le pregunta cómo fue llegar al campo de concentración de Ravensbrück, la respuesta del octogenario (85) llega en una pantalla grande:

    - Obligaron a las madres de todos nosotros a desnudarse, y les raparon el pelo de la cabeza y de otros lugares. Muchas nunca habían estado desnudas ni siquiera para su propia familia. Fue una humillación increíble.

    Tobias Rawet y varios otros supervivientes estuvieron también presentes físicamente en Malmö, junto con políticos de unos cincuenta países y representantes de organizaciones judías y romaníes.

    Pero los nombres más pesados brillaron con su ausencia.

    Muchos esperaron hasta el final que el foro tuviera la atención internacional que solo pueden dar los nombres realmente pesados. Como el encuentro de Göran Persson en Estocolmo, hace 21 años atrás, cuando participaron los políticos más connotados de Israel y la mayoría de los países europeos.

    Rumores no confirmados habían estado circulando en el aire antes de la conferencia.

    ¿Quizás el presidente ruso Vladimir Putin aparecería de todos modos? Eventualmente algún representante estadounidense importante. Posiblemente el francés Emmanuel Macron o, al menos, la presidenta de la Comisión de la UE, Ursula von der Leyen.

    Pero no.

    Por supuesto, un puñado de pequeños países europeos envió a sus presidentes. Ucrania, Albania y Estonia participaron con los primeros ministros. Pero ni siquiera la camarada de partido de Stefan Löfven, la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, consideró que valía la pena hacer el viaje de 39 minutos en tren, a través del estrecho de Öresund.

    En cambio, Dinamarca envió a su ministro de Justicia. Noruega participó con un embajador. Macron, von der Leyen y el canciller de Estados Unidos, Antony Blinken, contribuyeron con mensajes de video pregrabados. Así como el presidente israelí, Isaac Herzog.

    La ministra de Relaciones Exteriores Ann Linde (S) culpa a la pandemia del corona por la baja convocatoria, y dice que muchos jefes de estado y de gobiernos aún no han comenzado a viajar al extranjero.

    Esto puede ser cierto en algunos casos aislados.

    Pero las muchas excusas no son un efecto pandémico. Más bien, se trata de la necesidad de los altos políticos de brillar en el gran escenario, de mostrarse como estadistas ante la audiencia local. Un foro donde todos vienen con el mismo mensaje no cumple esa función.

    Todos están de acuerdo en que se debe preservar la memoria del Holocausto, que debemos hacer todo lo posible para que no se repita nunca nada similar. Que la educación es una parte central de esto, y que se debe poner fin a la retórica del odio en las redes sociales.

    Esto fue formulado con énfasis y compromiso por muchos participantes.

    Al mismo tiempo, un foro como este no da mucho espacio a los temas más difíciles, aquellos en los que no todos están de acuerdo.

    Como dónde está la línea divisoria entre el antisemitismo y la crítica al estado de Israel. O en qué círculos el antisemitismo tiene hoy su principal caldo de cultivo - entre los extremistas de derecha o los islamistas radicales.

    Muchos oradores enfatizaron que el antisemitismo está en aumento, incluido el euroministro de Alemania, Michael Roth. El hecho de que el prejuicio contra los judíos esté floreciendo en Europa también fue confirmado por una encuesta de opinión esta semana.

    Sin embargo, los representantes de muchos países optaron por culpar o por presumir sobre lo mucho que hacen, en lugar de abordar sus propios problemas.

    El ministro polaco de Cultura, Piotr Glinski, hizo hincapié en los museos anunciados sobre los campos de concentración alemanes, pero, por supuesto, no dijo nada sobre la criticada ley del Holocausto de hace unos años, cuando el gobierno polaco quería condenar a prisión a cualquiera que afirmara que un solo polaco había ayudado a los alemanes durante el genocidio.

    De la misma forma, Antony Blinken eligió en su discurso grabado destacar el millón de subvenciones que Estados Unidos ha distribuido para frenar la retórica del odio.Por supuesto, no mencionó nada de que altos representantes de su propio partido Demócrata han sido acusados recientemente de fomentar el antisemitismo.

    De manera similar, el representante de Rusia, Konstantin Kosachev, no habló sobre la nueva interpretación de la historia durante los últimos años, en los que Putin "olvida" que la Unión Soviética fue el principal aliado de Hitler durante los dos primeros años de la guerra.

    En su discurso, Stefan Löfven se refirió al hecho de que fue por iniciativa sueca que los nazis tuvieran una "J" estampada en los pasaportes de los judíos alemanes -  porque Suecia no quería acogerlos:

    - La historia del Holocausto no es un lugar para la autoglorificación o el prestigio nacional. No hay lugar para negaciones o distorsiones, dijo el primer ministro.

    Fue un excepcional momento de autocrítica, durante el foro.

     

     
    El primer ministro sueco, Stefan Löfven, se dirige a los asistentes al Foro Internacional sobre la Memoria del Holocausto, en Malmö. Foto: Ninni Andersson/Government offices of Sweden

     

  • Tim, de tres años, será expulsado a Nigeria completamente solo

    El pequeño Tim ha vivido en Suecia durante toda su vida y no tiene familiares que puedan encargarse de él en Nigeria. A pesar de esto, las autoridades migratorias han resuelto expulsarlo a este país.   

    - El bienestar de los niños no es una razón suficiente para otorgar un permiso de residencia, dice Carl Bexelius, director de Migraciones. Sostiene que Tim “no tiene razones suficientes para permanecer en Suecia”.

    Más de cien mil personas han firmado una petición para revocar la resolución de la Dirección Nacional de Migraciones.

     Por: Magazín Latino

    - Yo no puedo entender que se considere por el bien del niño [el enviarlo solo a Nigeria], cuando él tiene su seguridad aquí, en el seno de una familia que lo ama, dice al diario Dagens Nyheter la madre adoptiva de Tim [nombre fingido], Sandra Persson.

    La familia vive en una finca en las afueras de Brösarp. Tim tenía cuatro meses cuando lo acpgieron. A los 11 días de nacer, el servicio social se hizo cargo de él. Su madre padecía de problemas mentales que la incapacitaban para la maternidad.

    Sandra es la única madre que conoce. El esposo de ella, Viktor, su padre, y los hijos de ambos, de 6 y 9 años, sus hermanos.

    - Tim es parte de la familia. Nuestros hijos biológicos lo consideran su propio hermano y él hace nos acompaña en todo. Vamos a reuniones familiares, celebramos la Navidad y vacacionamos en la casa rodante, dice Sandra, en entrevista con Dagens Nyheter.

    La pareja sabía que Tim corría el riesgo de ser expulsado a Nigeria, pero el hecho de que un niño pudiera ser expulsado del país, ¿quién lo creería?

    - Tal vez fuimos un poco ingenuos. Sabíamos que podrían negarle el permiso de residencia, pero pensamos que era muy pequeño como para ser expulsado. Él tiene su vínculo con nosotros, y su madre no pudo cuidarlo, las autoridades suecas lo habían constatado.


    Tim junto a su madre adoptiva, Sandra Persson, en la finca en Brösarp. Foto: DN.se.

    Tim nació en Suecia, en la maternidad de Helsinborg, el otoño de 2018. Su madre emigró desde Nigeria y pidió asilo, el que le fue negado. El padre es desconocido. A los 11 días de vida y de acuerdo con la Ley de Atención al Menor, autoridades sociales se hicieron cargo de él. Su madre padece una enfermedad mental, y las autoridades sociales constatan que las "deficiencias en la atención conllevan un riesgo importante" para la salud y el desarrollo de Tim.

    Por intermedio de la hermana de Viktor, él y Sandra se enteran de la existencia del pequeño, y manifiestan el deseo de acogerlo. Las autoridades comienzan entonces una investigación sobre la familia, y a los cuatro meses, Tim queda al cuidado de ellos.

    - Tim tiene una crianza segura que todo niño debe tener. Tiene comida, tiene amor, y le gusta que lo bañen. Se ha hecho de amigos, va al preescolar y le encanta jugar con sus hermanos. Le gusta montarse en el carrito detrás de la cortadora de césped, atrapa caracoles y construye casitas para ellos. Y piensa que las figuras de juguete de Babblarna son lo máximo en la vida, dice Sandra Persson.

    Junto a su marido inicia los trámites necesarios para regularizar la situación de Tim en el país, y después de un año y medio de espera, llega la resolución. Pero es como un balde de agua fría. Las autoridades migratorias rechazan la solicitud de residencia permanente: el niño será expulsado.

    Ambos apelan de inmediato, pero el Tribunal de Migraciones corrobora la línea de la Dirección Nacional de Migraciones. A pesar de que el representante legal de la familia declarara que la madre de Tim no estaba capacitada para cuidarlo. "Que lo dejen solo con ella es un peligro directo para su vida", escribe en la apelación.

    Tampoco pesa la declaración del tío de Tim, quien tiene residencia en Suecia, es casado y tiene cuatro hijos, primos hermanos del niño, con quienes éste tiene una afectuosa relación. Según el tío, en Nigeria Tim corre el riesgo evidente de ser estigmatizado porque no tiene padre. Por lo tanto, la familia no querría cuidarlo.

    Pero el Tribunal de Migraciones concluye que esos argumentos son "rebuscados". Y considera que no hay razones suficientes que demuestren que existe una amenaza contra el niño.

    Los padres adoptivos no están de acuerdo con las razones del tribunal.

    - El único de la familia biológica que ha mostrado interés en Tim es su tío que vive en Suecia. Es imposible que creamos que su madre o sus familiares se encargarían de él. Lo que quedaría es un orfanato en Nigeria. ¿Pero cómo se puede equiparar el vivir en una familia en la que recibe amor y con la cual tiene todo su apego desde que era un bebé? ¿Cómo se las arreglará allí? se pregunta Sandra Persson.

    Cuando Tim tenía cinco meses, la oficina del Social gestionó un encuentro con su madre biológica. La primera desde que las autoridades se encargaron del niño.

    En esa ocasión, la madre no demostró interés alguno en su hijo.

    - Durante la reunión, ella no lo mira ni una sola vez. Al contrario, dice que no quiere saber nada de él. Es horrible, dice Sandra Persson.

    Después de este encuentro, a la madre se le prohíbe visitar a Tim. Tampoco ha hecho intentos de contactarse con la familia adoptiva, y en 2020, fue deportada a Nigeria, país al cual ahora las autoridades quieren expulsar al niño.

    Suecia suscribió a la Convención Internacional sobre los Derechos de los Niños, comprometiéndose con esto a velar por la seguridad de los niños. No obstante, en casos como el de Tim, pareciera no respetarse.

    No obstante, Carl Bexelius, director de Migraciones. sostiene que en este tipo de asuntos hay dos dimensiones que se contraponen entre sí: Una es el que tiene que ver con los derechos del niño, y la otra es la migración controlada y los requisitos para obtener un permiso de residencia.

    - Estas son diferentes partes de la legislación que se contraponen entre sí y luego nos adentramos en qué perspectiva debería ser primordial. El hecho de que se deba tener en cuenta la Convención sobre los Derechos del Niño no es motivo suficiente para poder otorgar un permiso de residencia, declara a Dagens Nyheter. 

    Y agrega: 

    - La Ley de Extranjería regula a quién se le puede otorgar un permiso de residencia y, en el marco de esa ley, se debe tener en cuenta el el bienestar del niño, pero este no es el único aspecto que debe tenerse en cuenta en todas las medidas relativas a la legislación migratoria. 

    La familia adoptiva de Tim, por su parte, solicitó la ayuda de la organización "Brinn för barnen" (Ayudemos a los niños). Esta organización ayuda a defender los derechos de los niños. Se formó después del debate ocasionado por el caso de la pequeña Esmeralda, víctima fatal del maltrato infantil. 

    - Como en varios casos anteriores, el Tribunal de Migraciones no ha tenido en cuenta el bien del niño, en la resolución sobre Tim. No se basa en la Convención sobre los Derechos del Niño, que es ley en Suecia, actualmente. De acuerdo tanto con la Convención sobre los Derechos del Niño como con la Convención Europea, los menores deben tener derecho a la protección de su vida familiar con su hogar de acogida, vale decir, no deben ser separados de sus padres adoptivos y hermanos en estas familias. dice Jessica Ivarsson, presidenta de "Brinn för barnen".

    Hasta la fecha la organización ha reunido más de 113.000 firmas, exigiendo que se respeten los derechos de Tim y que no sea expulsado del país.

    Enlace a la petición (haga clic), que al final dice:

    ¡Necesito tu ayuda! Por favor, ayúdenme a quedarme aquí, a seguir viviendo con seguridad y a seguir desarrollándome como un ciudadano sueco responsable con un futuro brillante. Ayúdame a sobrevivir.

    ❤ - YO, EL PEQUEÑO - ❤ 

     


    Foto: "Brinn för barnen" (Ayudemos a los niños). La organización ayuda a defender los derechos de los niños, y se formó después del debate ocasionado por el caso de la pequeña Esmeralda, víctima fatal del maltrato infantil. 

  • 11 de septiembre de 1973 - Una fecha para Nunca Más

    “Hoy se cumplen 48 años del golpe de Estado de 1973. Una traición imperdonable a la Constitución y al gobierno democráticamente elegido del presidente Salvador Allende, a Chile entero. Una acción bárbara, sanguinaria, criminal y asesina”, escribe la psicóloga y escritora Thamar Álvarez Vega. ¿Cómo vivieron los niños ese día fatídico en la historia de Chile? La autora nos comparte su experiencia y nos recuerda la importancia de la memoria histórica.

     

     Por: Thamar Álvarez Vega

     

    Hoy, 11 de septiembre, se conmemora uno de los eventos más duros, crueles y sanguinarios de la Historia de Chile. Pues se cumplen exactamente 48 años del golpe de Estado de 1973. Tengo claro que serán muchos los que rememoren este día desde su visión como militantes, simpatizantes, colaboradores, participantes o, simplemente, ciudadanos de a pie de la época de la UP y del gobierno del presidente Salvador Allende.

    Yo rememoraré ese día y los subsiguientes - previos al exilio de mi familia- desde la perspectiva de la persona que era entonces. Una niña de 8 años a quien el golpe de Estado alcanzó en su casa, en el seno de una familia de izquierdas, con abuelos, padres, tías y tíos militantes del PC y el MIR.


    Salvador Allende durante su campaña presidencial, con a los abuelos de la autora: Luis (a la derecha) y Raquel (izquierda). Foto: Privada. 

    Ustedes dirán que poco puede aportar a la memoria histórica y a la verdad una niña de tan corta edad. Pero se equivocarían. Pues lo que recuerdo de aquellos días impactó con tal fuerza en mi familia y en mi entorno, que me dejó imágenes, frases, escenas y, en suma, recuerdos imborrables. Como, estoy segura, ocurrió con muchos niños y niñas de entonces.

    El golpe de Estado comenzó muy temprano, en Valparaíso, puerto del que somos originarios todos los miembros de mi familia chilena. Mi abuelo, Luis Vega, era abogado y trabajaba como asesor jurídico del gobierno de Salvador Allende en la Intendencia de Valparaíso, sita en aquellos días en el edificio de la Armada, en Plaza Sotomayor. Desde muy temprano aquella mañana, captó movimientos sospechosos por parte de la plana mayor de la Armada e intentó alertar al presidente Allende por teléfono. No pudo. Fue detenido en la misma Intendencia y conducido, en primera instancia, a La Esmeralda, donde fue brutalmente interrogado y torturado. En los días y semanas siguientes, mi abuelo sería trasladado a Isla Dawson y, posteriormente, a los campos de concentración de Ritoque y Puchuncaví, donde seguiría sufriendo todo tipo de apremios y torturas.

    Mi padre, Víctor Manuel, fue exonerado de su trabajo y mi madre, Mariana, debió abandonar sus estudios universitarios en la Universidad de Playa Ancha pues esta cerró sus puertas con carácter indefinido desde el mismo 11 de septiembre. Ambos recibieron el aviso del golpe de Estado gracias a una vecina – en ese entonces vivíamos en la Población Empart de 15 Norte, en Viña del Mar – que recibió el llamado telefónico de mi abuela, Raquel, desde Valparaíso, y avisó a mis padres. Yo estaba en ese momento tomando mi desayuno, pues me aprestaba a acudir al Colegio Hebreo, donde estudiaba 4º básico. En ese mismo instante, con mi taza de té con leche en la mano, el mundo que me rodeaba cambió para siempre.


    Thamar junto a su hermana, Marcia y a su padre, Victor Manuel. Foto: Privada.

    El descalabro en mi familia podría verse como una metáfora, a escala menor, de lo que ocurrió en el país desde ese día oscuro. Un descalabro terrorífico que se volvió cotidiano en miles de hogares chilenos, y que para muchos de ellos duró 17 años.

    Muchas serían las remembranzas que podría compartir con ustedes de aquellos días. La visión del departamento de mis abuelos en Valparaíso luego del allanamiento sufrido por militares. El largo pasillo atestado de libros, revistas, posters, carpetas, que dificultaban el paso al transitar por este; los muebles corridos, las vitrinas volcadas, los cables arrancados de la pared… La detención de mi madre una noche de octubre, estando solas en casa, los golpes y gritos atronadores en la puerta, y cómo los militares se la llevaron no sin antes permitir – todo un detalle - que nos dejara a mi hermana y a mí al cuidado de una vecina, Inés; las detenciones de mis tías en la academia de guerra naval, el cuartel Silva Palma, y en el caso de una de ellas, en un barco de guerra, el Lebu; el llanto de mi abuela ante la violencia que sacudía a su familia; la radio transmitiendo una única palabra con voz tétrica y metalizada: “Esculapio”; el miedo y el desconcierto por la falta de información del estado de mi abuelo; mi padre alejado del peligro gracias al proverbial trabajo que un familiar le consiguió en Los Andes; la persecución que sobrevino después de la liberación de mi madre y mis tías; el transcurrir de los meses en un clima de amenazas constantes y la incertidumbre por el futuro del país. Y, finalmente, el exilio de toda mi familia, que dio comienzo a una diáspora que dura, para muchos de nosotros y nosotras, hasta el día de hoy.

    Sin embargo, no todos son recuerdos propios. Llegadas las Fiestas Navideñas y con mi padre ausente, mi madre, mi abuela, mi hermana y yo nos reunimos nuevamente en casa de Inés. Y lo que sucedió esa noche tuvieron que contármelo pues la tengo borrada, bloqueada. Por mi madre pude enterarme de que esa Nochebuena, ya oscuro, por el ventanal del jardín apareció una joven mujer disfrazada de Papá Noel. Desde dentro del departamento se apresuraron a abrir el ventanal y dejarla entrar, pues ya era hora del toque de queda. La joven les explicó que se encontraba sola, que su padre y su marido estaban presos y en paradero desconocido. Y que, sola y triste en su casa, había tomado la resolución de vestirse de fiesta y salir por la población a alegrar a los niños… Pero, allí sentada en el tresillo del salón, sus palabras se convirtieron en llanto desolado, que contagió a todos quienes la escuchaban. ¿A alguien puede extrañar que una niña bloqueara en su memoria una escena como esa?


    La autora junto a su hermana y a su madre. Foto: Privada.

    En una niña es comprensible. En un país, no. Hoy se cumplen 48 años del golpe de Estado de 1973. Una traición imperdonable a la Constitución y al gobierno democráticamente elegido del presidente Salvador Allende, a Chile entero. Una acción bárbara, sanguinaria, criminal y asesina. El principio de una dictadura cruel que duró 17 años y que significó miles de muertos, desaparecidos, exiliados, torturados, exonerados, relegados y mujeres violadas y también asesinadas y desaparecidas.

    Una fecha para no olvidar. Una fecha para Nunca Más.

     

    Esplugues de Llobregat, Barcelona, España

    Thamar Álvarez Vega 

    Psicóloga y escritora 

     


    Salvador Allende tenía una gran preocupación por los niños. El medio litro de leche diario fue una de sus emblemáticas medidas, que contribuyó a mejorar la calidad de vida, sobre todo de los niños que vivían en la extrema pobreza. Foto: Wikimedia.org.


    El Palacio de la Moneda siendo bombardeado, el 11 de septiembre de 1973. Foto: Archivos.

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